Hola, ¿qué tal va su día, excelente? Espero que si, o al menos digerible.

Bueno, aquí de nuevo yo, con un nuevo capítulo.

Y la verdad, no tengo mucho o algo que decir, por ahora; así que les dejo para que puedan leer. Nos vemos abajo.

DESCLEMIER : LOVE LIVE SCHOOL IDOLS PROYECT, NO ME PERTENECE.


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Hoy en día

—Papá, tengo que hacerte un par de preguntas.—Dijo Honoka una vez atravesó la puerta de la habitación de su padre, pero al ver una cabellera rubia tan familiar, sintió la sensación de vértigo recorrerla. Ahora entendía porque Maki minutos antes le dijo que no entrara.

—Kousaka Honoka,—nombro con tono coqueto la joven mujer que se giro sobre la silla para ver mejor a la mencionada—es bueno verte... claro que las circunstancias no son las mejores.—Continuo una vez se acerco y abrazo a la pelinaranja que se encontraba helada.—Mis condolencias y respetos, para ti y tu familia.—Dijo fingiendo tristeza y besando en la mejilla a la otra, que al fin reacciono apartando de un golpe a la ojiazul igual que ella.

—Gracias, pero me dirás ¿qué haces aquí?—Pregunto cruzándose de brazos y mirando con enojo a la mayor.

—Trataba con tu madre algunos asuntos, así que pongo al día a tu padre.—Respondió con una sonrisa santurrona.

—Cualquier asunto que tengas, lo trataras conmigo de ahora en adelante.—Impuso Honoka que por dentro se impacientaba; pues lo que le preocupaba ahora era si a quien perseguía desde hacia unos años, había tenido que ver con la muerte de gran parte de su familia. Y ahora Eli era un obstáculo más molesto ante sus ojos.

—Hija, no...—Intento el hombre, pero no pudo terminar.

—Nada padre, estas en mal estado, así que yo tomare la responsabilidad de los negocios que lleves con ella.—Dijo Honoka que no bajaba la guardia.

—Por mi, no hay problema.—Dijo Eli que sonrió divertida por la actitud de su ex.—Me retiro por ahora, mi secretaria te contactara para agendar un día. Hasta luego, hermosura.—Se despido la mujer que enseguida salio de la habitación.

—¿Qué negocio tratan con ese tipo de persona?—Pregunto Honoka tomando asiento a lado de su padre.

—Lo averiguarías tarde o temprano.—Dijo el hombre que suspiro derrotado.

—¿El qué?—Pregunto arqueando una ceja.

—Sabes que tu madre... aprobaba de alguna forma tú relación con Eli-san —Honoka solo asintió para que si padre continuara— lo que paso es que hacia unos meses antes tu madre había visto con el abogado nuevos inversionistas, entre ellos la familia Ayase. —Confeso el hombre que solo pudo evitar ver a los ojos de su hija.— Cuando nos enteramos que salias con la hija de la familia, nos pillaste de sorpresa, y nos preocupo que el contrato se viera involucrado... así que hablamos con Eli un día de los que llegaste tarde de la escuela por una sesión de estudio. —En este punto Honoka solo jugaba con su placa, porque sentía que perdería la poca cordura que quedaba.— Ella nos explico que no lo haría a menos de que terminaran, ya que ella quería casarse contigo. La detuvimos de esa idea, pero aumento la deuda mensual, y los años que tardaríamos a pagar.

—¿Cuantos faltan? ¿y cuanto dinero se necesita?—Pregunto Honoka quien tenia muchas más preguntas, pero esperaría a que su padre mejorara, o ver a Eli.

—Al meno 6 años, equivalentes a 535 millones de dolares.—Respondió el hombre que no podía entender la expresión de su hija.

—¿Esa era la razón por la cual me negaron casarme con Erena?—Pregunto Honoka que intentaba no explotar.

—En parte, tu madre fingió su desacuerdo por muchos años para protegerte ya que existía una clausula legal, que permitiría a cualquier miembro Ayase matar a quien te desposara en ese lapsus de tiempo. —Honoka quería decir algo, pero supuso que seria y respondió.— No niego que algunos años ella de verdad estuvo en desacuerdo, pero le alegraba verte feliz, decidida y enfrentando sin miedo los problemas que la vida te puso; nunca lo dudes hasta hoy y siempre, esta orgullosa de ti.

—Necesito retirarme hoy, mañana vendré a verte en la tarde... ya que estoy a cargo de la investigación de lo que sucedió.—Dijo cuando sintió la mano de su padre en su rostro.—Necesito estar a solas.

—Adelante, ve con cuidado.—Dijo el hombre con una sonrisa cariñosa.

—Te amo, papá.—Declaro la mujer que beso su mano antes de volver a ponerla en la cama.

—Yo te amo mucho, hija mía.—Secundo el hombre despidiendo a la joven que se dispuso a salir de la habitación.

—¿Lista?—Pregunto Erena, quien sintió extraña a su novia al tomar su mano.

—¿Las demás se fueron?—Pregunto Honoka que encamino a su novia a la salida, pero no se atrevía a alzar la mirada.

—Umi y Kotori, fueron a casa de la ultima en el coche de Maki; Nico, fue por ti coche... y dice que llega en 5.—Dijo al abrir el mensaje que recién le llego.

—Puedes irte con ella a su casa, mi trabaja implica un riesgo y no me gusta dejarte sola, así que ve con ella; yo llegare ahí en un rato seguiré un par de pistas antes.—Dijo soltando su mano y dispuesta a alejarse de ahí.

—¿Volverás?—Pregunto Erena que la alcanzo y abrazo por la espalda, y es que sentía miedo de dejarla ir con aquella aura oscura.

—Claro que si; eres mi hogar de siempre y siempre volveré, solo necesito estar solo antes de hablar.—Dijo al sentir la respiración de Erena en su cuello, aquello la calmo y le recordó como respirar, se sintió cálida y por fin escapo una lagrima pero solo eso, no dejaría que otra escapara.

—Bien, te veo en casa de Nico.—Acepto cuando noto a su novia entre todo aquel revoltijo emocional, pero seguía ahí.

—Si, señora; dile a Nico que si no estas intacta cuando regrese se las vera conmigo.—Bromeo Honoka antes de besar a su novia.—Me voy.—Dijo dispuesta a irse ahora si... ¿ a donde? la verdad es que no ella lo sabia pero necesitaba despejar su mente, porque se sentía como cuando en la escuela le ponían un problema de matemáticas en la escuela... idiota por no haber prestado atención minutos antes; ¿cuanto se había perdido? ¿cuanto tiempo la habían protegido, y ella solo les odiaba a muerte por no dejarla seguir?

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—Manda mis salidos a Kousaka Honoka.—Dijo una mujer con ropa completamente negra y una mascara blanca, antes de jalar el gatillo del arma con el que apuntaba al hombre frente a ella.—Y hablando del diablo...—Dijo al sentir vibrar su celular "nuevo".—Hola, negro al habla.—Saludo una vez descolgó, para poder empezar y terminar su pequeña obra.

—¿Así que ese quieres sea tu nombre de asesino?—Pregunto Honoka con la voz ronca.—No crees que es ridículo si nadie te a visto ni una vez.

—Olvide eso detective, ¿es idea mía o su voz suena como si hubiera estado bebiendo?—Pregunto la persona que sonrió al imaginarse a su victima principal tomando porque sufría por su ultimo acto criminal.

—Si, pero que más da, solo quería hacerte una pregunta.—Dijo Honoka que por su lado se rellenaba de nuevo su vaso con el tercer vodka que pedía.

—Si es quien soy, no se lo dejare fácil...

—Se que no, mi pregunta es, ¿eres mujer u hombre? ¿y nos conocimos alguna vez?—Pregunto Honoka que movía su vaso esperando su hielo.

—Esas son un par de preguntas, pero no las siento invasivas así que hoy le daré un regalo por mi pequeña broma.—Dijo divertida la voz que trepo las escaleras de emergencias de unos edificios cercanos para llegar a la azotea.

—Je, pequeña...—"Balbució" Honoka quien realmente mordía su labio inferior con fuerza.

—Si, es pequeña compara a meterme con su novia... cual es su nombre, claro Erena.—Dijo la persona que tomo asiento donde estaba para admirar la vista nocturna.

—Escucha no la toques, porque tu ultimo problema va a se la prisión.—Amenazo Honoka, quien no era toma al cien por ciento enserio, ya que arrastraba las palabras, pero el sonido del vaso contra aquella mesa había sido fuerte; tanto que se había roto.

—Como sea, tengo cosas que hacer; así que responderé a sus preguntas ahora... soy una mujer, que hará todo para arruinar su vida perfecta como tu me la has arruinada, aunque no nos conocemos.—Dijo con odio aquella voz.—Y alégrate de que eso no pase. Me tengo que ir.—Finalizo ya que colgó el celular.

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—Igualmente espero... no nos encontremos,... no al menos... hasta que llegue el momen...to de tú arresto; basura humana.—Dijo Honoka que alzo la botella y bebió su contenido; llevando a esta a un éxtasis, pues aquella botella aun tenia la mitad. Se alzo como pudo y camino lentamente para no tropezar hasta la salida.

—Señorita, ¿no va a conducir, verdad?—Pregunto el hombre de la barra que le detuvo.

—No... tomare un taxi...—Dijo Honoka quien intentaba sonreír.

—La acompaño hasta la parada, ¿que dirección?—Pregunto el hombre que terminaba de poner la gabardina a la mujer.

—Gra...cias amable... caballero... pero se llegar.—Dijo encaminándose a la salida.

—Insisto.—Dijo siguiéndole detrás.

—¿No... tiene... otros clien...tes?—Pregunto molesta la pelinaranja.

—No, usted es la ultima que faltaba.—Dijo el hombre que respetaba una distancia.

—Bien, pe...ro solo... hasta la parada...—Dijo cruzándose de brazos.

—¿Dirección?—Cuestiono de nuevo el hombre.

—No se... preocu...pe, me... la se... de memoria...—Dijo Honoka, que estando borracha no olvidaba estar al pendiente.

—Bueno, puede que quiera saberlo para enviar la factura del vaso.—Bromeo el hombre que observaba en la calle si venia algún taxi.

—Volveré..., así que... no se preo...cupe por... eso.—Dijo tras esbozar una pequeña risa.

—Entonces espero sea pronto.—Dijo el hombre que al fin vio un vehículo que ocupaba.—La esperamos de nuevo.—Agrego para finalizar mientras abría la puerta trasera.

—Claro...—Dijo entrando al carro.—Y gracias...—Finalizo para que la puerta se cerrara y avanzar en su trayecto a casa. Una parte de ella sabia como seria recibida, pero dada la hora estarían felices de verla bien, pero seria mañana. Dijo al chofer la dirección de su casa, pago con lo que le quedaba de efectivo y entro a su hogar.

Tras cerrar como pudo se fue quitando las cosas y ropa, hasta quedar en ropa interior y llegar a su cuarto que una vez cerro se abrazo a si misma... y soltó a llorar...

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—Gracias por traerme Nico, pero enserio puedo ir al trabajo sola.—Dijo Erena con una sonrisa, mientras abría la puerta de su casa.

—Bueno si Honoka dijo aquellas palabras, significa que no puedo apartar el ojo de ti.—Dijo bromeando Nico que sabia igual que su amiga a lado, estaba preocupada por la cabeza hueca de Honoka que de nuevo desapareció y de nuevo no respondió la llamada de alguna.

—Bueno, puede tomar del refrigerador lo que quieras en lo que subo a darme un baño y camb... —paro en seco al pisar algo y escuchar como tronaba— ¿esa es la ropa de Honoka?—Pregunto cuando vio por el piso un camino de prendas y objetos que llevaban a su cuarto.— ¿Esto es sangre?—Pregunto con miedo al alzar la gabardina de su novia.

—Creo que subiré yo primero.—Dijo Nico que paso al frente de Erena y saco su arma.—Espera a que yo te llame—Susurro mientras emprendía su subida por las escaleras.—Honoka...—Llamo la pelinegra que mientras subía lograba ver ciertas prendas con sangre. Giro el pomo de la puerta y cuando intento entrar algo bloqueo su acceso así que paso a patear.—Voy a entrar.—Grito para avisar antes de dar el golpe. Nada.—Policía, Kousaka Honoka, necesito que abras.—Volvió a gritar antes dar otro golpe, llevando a mover un poco la puerta.

—Con un demonio Nico, es temprano para gritar.—Dijo Honoka desde su lado.

—Abre.—Ordeno Nico que se preparaba para dar otro golpe.

—Puedes esperar.—Dijo Honoka que se dispuso a pararse.

—No.—Fue lo ultimo que dijo, ya que se lanzo de nuevo a la puerta, abriendo al fin pero tirando a Honoka quien apenas se había quitado nada.

—¿Qué pasa contigo?—Grito Honoka que se levanto tallándose la cabeza.

—¿Por qué no estas vestida?—Pregunto Nico que jalo lo primero que atrapo para que su amiga y hermana se tapara.

—Bueno, para empezar estoy en mi casa yo decido como ando aquí; segundo, ¿a que viniste?—Pregunto la otra que se puso la camisa que le habían lanzado.

—Traje a Erena por unas cosas... espera, hueles a alcohol y cigarrillos.—Dijo amenazante la mayor.—Sabes que no debes tomar y menos is estas sola.—Recordó Nico a su hermana mientras miraba la mano de esta.—¿Con quien diablos peleaste anoche?—Pregunto tomando esta y examinándola.

—Nico, ¿puedo subir ya?—Grito Erena que sabia todo estaba bajo control, pero no quería meterse si Honoka no la dejaba.—¿Honoka estas bien?

—Claro, la idiota lo esta solo necesita...—Fue tacleada enseguida por Honoka que le negaba con la cabeza.—¿Qué pasa contigo idiota?—Dijo Nico que paso a honoka abajo y detenía de los brazos.—Sube, por favor.

—Nada... solo no quiero me vea así.—Susurro la ojiazul.

—Pues es hora de que enfrentes la consecuencias de algo... desapareces para sufrir sola y haces estupideces sabiendo como te pones, asume algo por una vez...—Dijo Nico que para este momento lloraba.— Eres una tonta sin remedio... pero no estas sola... no tienes que hacerlo, nos tienes a nostras.

—No quiero ayuda de nadie.—Dijo fríamente Honoka que tumbo a Nico a un lado.—Todos me protegen y olvidan vivir su vida... no quiero que hagan eso más.—Dijo levantándose y entrando al baño.

—¿Qué...? Erena dile algo.—Pidió al ver a la otra parada en la puerta congelada.

—Ella no esta en su cabales espera salga del baño y ver si esta mas relajada.—Dijo mientras apretaba el marco de a puerta con fuerza.

—Bien.—Dijo levantándose y caminando a la salida.

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—No crees que algunas fotos exageras.—Dijo riendo Nico desde la cocina.

—Oye a mi me pagan, yo sigo las ordenes del fotógrafo.—Dijo "ofendida" Erena que tomaba otro sorbo de café.

—Que forma de desperdiciar miles heredados.—Dijo cuando dejo la revista en la mesa.—Oye Honoka, has de celar mucho a Erena, ¿verdad?—Pregunto Nico al ver como la susodicha se servia una taza de café.

—Nada que ver, yo solo la amo a ella y lo sabe.—Replico Erena que corrió a abrazar a Honoka.

—Nico, no tienes que trabajar hoy.—Dijo Honoka al fin mientras tomaba un pan del plato cercano.—O al menos podrían fingir mejor que intentan animar el lugar.

—Vamos, no me iré hasta que hablemos como se debe.—Dijo la pelinegra que se gano la mirada de Erena molesta.—Vamos ambas queremos ayudarte y no dejaremos de insistir.—Confeso Nico que se levanto de su silla y se intento acercar.

—Has que te baste con saber que no quiero ayuda.—Dijo la ojiazul azotando la taza.—Como sea, tenemos un caso, así que me adelantare.

—Claro que no, iremos juntas, porque no raigo coche.—Dijo Nico tomando sus cosas para seguir a la alta.—No vas a decir nada.—Critico mientras tomaba su chaqueta.

—Creo que esperare.—Se limito a decir Erena entregando una bolsa a Nico que corrió cuando escucho lo motor de un vehículo cerca, y no tardo en reconocer el motor.

—Pues intentare ayudarla.—Susurro.

—Cuento con ello.


Bien, por aquí lo dejare hoy. ¿Que les pareció?

Espero que alguien, aun espere un nuevo capitulo, y que haya llegado hasta aquí.

Reviews : Pues parece que no hay :(

Observaciones, sugerencias y comentarios son recibidos...

Mil disculpas si hay algún error ortográfico...

Sin más, me despido; excelente día.

By : E.Y.79