Capítulo 9
¿Quieres ir al baile conmigo?
-La cinco es la B, la seis la A y la siete la D.- Le decía Richard a Carrie.
Estaba en medio de un examen de Historia y no se le daba muy bien recordar fechas importantes dentro de la Historia Universal. Richard estaba viendo el examen de un chico listo de la clase y le decía las respuestas a ella.
Al principio Carrie se había negado, pero era una oportunidad única sin mencionar que Historia no era una de sus asignaturas favoritas.
-La segunda Guerra Mundial comenzó el primero de Septiembre de 1939.- Seguía diciéndole.
Ella lo escuchaba a medias, tenía mitad de su mente concentrada en el examen y la otra mitad clavada en Danny, quien estaba sentado al otro extremo del salón con la mirada en el reloj que había arriba de la pizarra.
Él ya había terminado de responder y ahora sólo le quedaba esperar a que sonara el timbre.
-Carrie, ¿me escuchaste?- Ella dio un pequeño salto sobre su asiento y miró a Richard. Él le había dicho que esas eran todas las respuestas y que ya podía entregar su examen. Carrie asintió y se levantó para dejar la hoja sobre el escritorio del profesor.
Habían pasado dos semanas desde que Richard entró de nuevo a su vida.
Ahora podía ir a la escuela junto con su mejor amigo y ya no le importaba tanto lo que pensaran lo demás. A excepción de Danny, que por más que intentaba de convencerse de que era un idiota como los otros, no lograba quitárselo de la cabeza.
Muchas veces Richard le preguntaba que tenía ese chico de especial, pero ella no era capaz de contestar.
-Deja de pensar en él, deberías pensar en algo más interesante.- Bufó Richard, sentándose sobre la mesa de Carrie. Le dedicó una mirada amarga al pelinegro y siguió hablando. -Tú misma lo has notado, no ha intentado hablar contigo en estas dos semanas; y tú creías que él era diferente.- Gruñó.
Carrie resopló y guardó silencio, de todas formas no podía hablar hasta que todos terminaran sus pruebas.
-Es que míralo, ¿de verdad te habías fijado en él? Puedes encontrar a alguien mejor en cinco minutos.- Richard ya la estaba irritando.
Amaba tenerlo de vuelta y no lo cambiaría por nada del mundo, pero durante esas dos semanas no había parado de criticar a Danny, cosa que en serio la estaba molestando.
"¿Te puedes callar aunque sean cinco minutos?"
-Genial, ahora te enojas conmigo cuando la culpa la tiene él por entrometerse en tu vida.-Reclamó el rubio.
Se había equivocado. Danny y Richard no hubiesen sido grandes amigos jamás.
El timbre sonó y todos se pusieron de pie para irse a su clase siguiente.
Carrie observó cómo Danny ordenaba sus cosas, no podía apartar la mirada de él. De un momento a otro, Danny se volteó y se encontró con la mirada de Carrie, ella miró hacia otro lado y tomando sus cosas se apresuró en salir. Richard la siguió, ignorando la intensa mirada que Danny le dedicaba a ella.
-¿Qué fue eso?- Preguntó Richard, mientras traspasaba a los estudiantes que caminaban por el pasillo.
-Nada.- Dijo ella.
Los rumores acerca de Carrie y Danny juntos habían terminado al otro día después de que apareció Richard. Otra vez tenía a la escuela atemorizada y nadie se atrevía a mirarla por más de cinco segundos, a excepción de Dash que seguía gritándole insultos. Richard le había prometido vengarse en cuanto tuviera la oportunidad.
-¡Carrie!- Escuchó de repente, cuando comenzó a cruzar el patio para llegar a su otra clase. Giró y vio a Tucker corriendo hacia ella. Por un momento había pensado que era él.
-¿Quién es?- Inquirió Richard, algo fastidiado. Odiaba compartir a Carrie.
-Un amigo.- Le dijo en sus pensamientos.
El morocho se detuvo con la respiración agitada en cuanto estuvo frente a ella, recordó de inmediato a Danny, cuando la persiguió para preguntarle si quería sentarse con él.
-¿Amigo?- Preguntó Richard. ¿De dónde había salido este chico? Se preguntaba.
"Es un amigo de Danny"
Ya lo había recordado y eso no le agrado para nada. La última vez tuvo que asustar a Danny y a sus amigos para que no siguieran investigando en sus archivos, estaba ese extraño chico entre ellos. Tendría que tomar medidas antes de que él le contara algo a Carrie. Puesto que suponía que él sabía algo.
-¿Qué quieres?- Tucker le sonrió y se acomodó el cuello de su playera.
-¿Quieres ir al baile conmigo?-
-¡No!- Gritó Richard en vano, el moreno no lo podía escuchar.
-No, gracias. No está en mis planes asistir a ese tipo de cosas.- Le respondió ella. Richard suspiró aliviado.
-Vamos, no seas así. Sam y Danny ya consiguieron pareja, además Danny le pidió prestado el auto a su padre.-
-¿Danny irá?- Se atrevió a preguntar Carrie
-Sí... invitó a Valerie...- Tucker hizo una mueca y apartó la mirada.
Eso sorprendió a Carrie. Algo dentro de ella dolió, como si algo se quebrara y la hiciera sangrar. La invitaba y después iba con otra.
Igual no podía quejarse, ella lo rechazó... pero aun así seguía doliendo.
-Admito que es un golpe bajo, pero él no sabía nada.- Dijo el morocho. Ella no entendió de qué hablaba. ¿Acaso también leía sus pensamientos?
-¿A qué te refieres?-
-Es que... yo quería invitar a Valerie, pero Danny se me adelantó. Nunca le dije que ella me gustaba, así que no puedo enojarme con él.- Carrie se mordió el labio. Tenía todo planeado para la noche del baile y Richard estaba más que dispuesto a ayudarla, no podía cambiar de opinión en un instante. Pero tampoco quería decepcionar a Tucker, era una de las pocas personas que en verdad le agradaba.
-Bueno... esto... – Comenzó incómoda. Se frotó el cuello y miró hacia un lado, Richard estaba callado, esperando a que tomara una decisión. -Está bien, iré contigo.-
Tucker volvió a sonreír y la besó en la mejilla.
-La pasaremos genial, ya verás.- Le dijo antes de despedirse.
-¿Déjame ver si entendí? Le dices al chico que te atrae que no irás con él a al baile, pero sí aceptas la invitación de su amigo... ¿Qué te está pasando, Car?-
-Cállate, Richard.- Le regañó ella. Lo único malo de tener un amigo fantasma era que no la dejaba sola ni un minuto del día.
Su siguiente clase fue Física. Tuvo que ignorar las quejas de Richard toda la hora, según él esa asignatura no servía para nada. A Carrie le gustaba, así que no logró mucho.
-¿Qué harás con el plan para asustar a Paulina?-
-Algo se me ocurrirá- Respondió ella, mientras anotaba una fórmula.
-Digo, no podrás disfrutar mucho del baile con ese chico si estarás camuflando ratas por debajo de las mesas.- Carrie borró lo que había escrito y miró detenidamente a Richard.
-Entonces hazlo tú, y a mí me dejas a Paulina hasta que sea el momento.-
-Mmm... No es buena idea, si tocara a uno de esos animales, les daría un infarto. Literalmente.- Carrie se resignó, no sabía qué hacer para que todo sucediera a la perfección esa noche. Ahora se arrepentía de haber aceptado.
-Júntense en parejas para un trabajo.- Dijo de pronto el maestro.
Todos se acercaron a sus amigos y se sentaron en parejas. Carrie no le dio importancia.
-¿Puedo sentarme contigo?- Escuchó de pronto. No tuvo que mirar para saber quién era.
Ahora que lo tenía a unos centímetros de su lado, quería golpearlo por ser un idiota. Ni siquiera se había dignado a disculparse desde la pelea que tuvieron en su casa.
-No.- Le respondió con sequedad.
-¡Oh, ¿te rechazaron?! ¿Duele? Vete de aquí.- Comenzó a gritarle Richard en el oído al pelinegro. Danny ni siquiera se inmutó por los incesantes gritos de Richard. Para él, nadie estaba allí.
-Carrie, por favor.- Suplicó.
-Dije que no.-
Danny asintió, pero Carrie se dio cuenta de que no se daría por vencido tan rápido. Lo vio caminar hasta el profesor y conversar con él por unos minutos.
-Dime que no lo hizo.- Murmuró Richard.
-Francess, haz pareja con Fenton.- Señaló el profesor. Sus compañeros guardaron silencio para mirarlos, Danny tomó sus cosas y se sentó al lado de Carrie, ordenando sus cuadernos y sus lápices sobre la mesa. Ella intentó no prestarle demasiada atención, pero tenerlo ahí la ponía nerviosa.
-El ejercicio dos me dio 2,4584 ¿cuánto te dio a ti?- Le preguntó Danny después de media hora. Carrie dudó entre decirle o no, eran un trabajo con nota, así que optó por hacerlo sólo por la calificación.
-3,2.-
-¿Estás segura?- Carrie levantó una ceja. ¿De verdad él estaba cuestionando sus conocimientos?
-Lo voy a matar.- Dijo Richard.
"Cálmate" Pensó ella, mirándolo de soslayo.
-Totalmente, lo que sucede...– Carrie se inclinó y miró el cuaderno donde Danny había resuelto el ejercicio. -Es que aplicaste la otra fórmula.-
Danny miró su cuaderno y luego a la pizarra. Sonrojándose un poco borró los números que había escrito en la hoja y volvió a hacerlo, esta vez, dando con el resultado correcto.
-Carrie... - Ella dejó de concentrarse en la ecuación y se volteó a mirarlo. -Hay algo que quiero contarte.-
"No lo escuches" Se decía a sí misma. Si él se disculpaba, lo ignoraría.
-Es sobre Richard.-
Por un momento, ella creyó que se asfixiaría por dejar de respirar. ¿Cómo sabía de Richard? La última vez que hablaron, mencionó algo, pero nunca dijo a qué se refería en específico.
"Te cortas porque tu amigo lo hacía." Le había dicho él esa noche, debió suponer que se refería a Richard.
-No sé de quién me estás hablando.- Dijo ella. Instintivamente miró a su lado, Richard estaba en silencio, esperando a que Danny hablara para considerar si empujarlo cuando bajara por alguna escalera.
-Sabes muy bien de quién hablo.- Contestó el pelinegro.
Carrie bajó la cabeza y se mordió la lengua, en cualquier momento se descontrolaría si Danny no se detenía.
-Yo me encargó.- Escuchó decir a Richard.
Lo siguiente que oyó fue un grito y un golpe contra el suelo. Levantó la vista rápidamente y no supo cómo reaccionar al ver a Danny inconsciente tirado en el piso.
-¡Caroline!- El profesor gritó asustado y se acercó a Danny. Ella seguía sin poder moverse.
"¿Qué hiciste?" le preguntó a Richard.
-Lo necesario.- Respondió y Carrie observó horrorizada como el fantasma de su mejor amigo cambiaba a un ser espectral y atemorizador.
Ahora creo que tiene más coherencia...
Me hacéis un día muy feliz con sus comentarios... Por cierto no se olviden de comentar, no es lindo tener lectores fantasmas como Richard:(
Abrazos desde España...
