Capítulo 9

Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. La historia es de Fall Down Again Bella. A mí no me pertenece nada... tampoco Grey's Anatomy n.n


Bella POV

31 de diciembre

-¡Solo cinco minutos más! – cantó Alice emocionada. Sabía que si no estuviera embarazada, estaría brincando por las paredes. Pero como lo estaba, ella se sentó en su sofá de cuero blanco, con su mano entrelazada con la de Jasper. Jasper, Emmett, Edward y yo teníamos cada uno un vaso de champaña en nuestras manos. Alice (por obvias razones) solo tenía algo de jugo de manzana, igual que Rosalie. Teníamos la televisión sintonizando el canal de noticias, que estaba cubriendo el centro de Nueva York por las festividades. Lexie estaba dormida arriba, había caído rendida alrededor de las diez.

Todavía no le decía a Edward que él era el padre. Lo tenía todo planeado con Alice. Se lo iba a decir esta noche. Ella era la única persona que lo sabía. Le había dicho que no se lo contara a Jasper. Se lo diría a todos los demás una vez que Edward lo supiera. Pero se lo tenía que decir a él primero. Tenía derecho a saberlo.

-¡Cuatro minutos! – chilló Alice. Sentí las manos de Edward alrededor de mi cintura acercándome más a él. Recosté mi cabeza sobre su cuello, bostezando silenciosamente. Estaba sentado en un enorme sillón negro, conmigo sobre su regazo. El collar de diamantes que me había regalado aún colgaba de mi cuello. Ahora, difícilmente me lo quitaba, incluso aunque no combinara con la ropa que trajera puesta. Estaba enamorada de ese collar. Casi tanto como lo estaba de Edward.

Me había dado cuenta de que estaba enamorado de Edward el día de Navidad. La forma en la que se comportaba conmigo, con Lexie, hacía que mi corazón fuera más rápido de lo normal. Cada vez que me tocaba, sentía mi piel quemarse como si le prendiera fuego. Cuando nos besábamos, se sentía bien. Normal. Perfecto. Me hacía sentirme culpable por mi desición de no haberle dicho todo a Edward desde el principio. Tal vez las cosas pudieron haber funcionado entre nosotros dos. Todavía no le decía a Edward que estaba enamorada de él… no quería apresurar las cosas. Solamente habíamos estado juntos oficialmente por dos semanas. Sabía que era muy pronto para sentirme de esa manera… pero lo sentía.

-¡Tres minutos! – rodé mis ojos ante las constante cuenta regresiva de Alice- Estaba esperando que fuera un buen año. Con Edward, Lexie y yo… una familia. Una familia real. Con suerte.

-¡Dos minutos! – Rosalie se acurrucó aún más cerca de Emmett, quien la abrazó amorosamente. Él besó su frente antes de voltear a ver la televisión. Alice tenía las dos manos en su estómago y las de Jasper estaban sobre las de ella. Estaba segura de que el bebé estaba pateando. Se veían tan lindos. Incluso después de todos estos años, ellos aún estaban realmente enamorados.

-¡Un minuto más! – volvió a chillar Alice, saltando (bueno lo más fácilmente que una mujer embarazada pudiera saltar) para acercarse a la televisión. Jasper la siguió, con un brazo sobre el hombro de ella. Emmett y Rosalie se levantaron también, con los ojos fijos en la cuenta regresiva del reloj. Yo no me molesté en pararme, simplemente me acurruqué más cerca de Edward.

-¡Treinta segundos! – esta vez Rosalie fue la que se unió a la cuenta regresiva. Todos estaban sonriendo, sosteniendo su champaña (o jugo de manzana) frente a ellos. Yo agarré mi vaso con champaña.

-¡Diez! ¡Nueve! ¡Ocho! – todos empezaron a contar. Me uní a ellos, igual que Edward - ¡Siete! ¡Seis! ¡Cinco! ¡Cuatro! ¡Tres! ¡Dos! ¡Uno! ¡FELIZ AÑO NUEVO! – todos nos reímos y brindamos. Presione mis labios a los de Edward, comenzando el Año Nuevo con un beso. Sabía que Alice y Jasper y Rosalie y Emmett estaban haciendo lo mismo detrás de nosotros. Después de un momento me reí en su boca por lo cómica que me resultó la situación y él se separó, sonriendo ampliamente.

-Feliz Año Nuevo amor – dijo, lo suficientemente bajo como para que solamente yo lo escuchara.

-Feliz Año Nuevo – presione mis labios a los suyos una vez más antes de tomar un sorbo de champaña. Sentí como burbujeaba mientras bajaba por mi garganta.

-¡Bueno tenemos un anuncio de Año Nuevo! – dijo Rosalie. Tenía ambas manos alrededor de la cintura de Emmett y el tenía su brazo alrededor del hombro de ella. Me di la vuelta sobre el regazo de Edward, prestándoles atención.

-¿Y bien? – pregunté.

-¡Estoy embarazada! – chilló Rosalie emocionada. Jadeé y me levante del regazo de Edward para darle un abrazo.

-¡Felicitaciones chica!-grité. Sabía lo mucho que Rosalie deseaba ser madre. Ella amaba a los niños.

-¡Que lindo! ¡Estamos embarazadas al mismo tiempo! – comentó Alice, acercándose a abrazar a su cuñada. Alice y Rosalie se habían vuelto muy cercanas últimamente, probablemente gracias a la mutua amistad que tenían conmigo.

-¿Cuánto tienes? – pregunté. Edward y Jasper estaban hablando con Emmett y alcanzaba a escuchar como Jasper le advertía sobre los achaques de las embarazadas, los cambios hormonales y antojos. Pero él ya había adquirido un poco de experiencia gracias a mí.

-Cerca de tres meses – respondió un poco cohibida.

-¿Hace cuanto que lo sabes?

-Hizo apenas una semana. Me hice una prueba de embarazo hace tiempo pero el anuncio oficial de los doctores fue la semana pasada y te lo iba a decir en Navidad pero la amistad entre tú y Alice fue algo loca así que decidí esperar hasta esta noche – explicó ella. Alice y yo sonreímos.

-¡Vaya. Voy a ser madre y tía en un solo año! – cantó Alice.

-¡Y yo seré una tía no oficial! – canté – De dos bebés. Que lindo. Me siento excluida. Soy la única que no está embarazada – hice un puchero.

-Podrías pedírselo a Edward – sugirió Rosalie – si el bebé saca sus ojos verdes no se verá muy diferente a Lexie – mis ojos se abrieron y Alice soltó una risita histérica. Me volví a ver a Edward pero no se había dado cuenta de nada.

-¿Qué? –preguntó Rosalie, notando nuestras reacciones - ¿Qué fue lo que dije? No es como si Edward fuera el padre de Le…

-Ja, ja, ja. Claro que no. Ja – me reí de manera muy poco convincente. Los ojos de Rosalie de abrieron.

-¡No! ¡Eso es imposible! – jadeó – El no es… ¿lo es?

-¡Shhhh! – dije desesperada. Edward aún no lo había notado así que empujé a Rosalie hacia la esquina, con Alice siguiéndola atrás.

-¿Edward es el padre de Lexie? Demandó. Yo asentí.

-¿Recuerdas que te comenté que tuve un encuentro de una noche con un chico estando borracha en una fiesta? – ella asintió – Bueno él es el susodicho.

-¿Cómo? – preguntó incrédula.

-Si, aún tengo curiosidad por saber cómo paso todo esto – agregó Alice.

-Bueno… yo estaba ebria y él también. Me resbalé y él me tiró su bebida encima. Así que fui arriba con él para cambiarme y solamente… me quite la ropa enfrente de él. Y luego tuvimos sexo – titubeé, mis mejillas se pusieron rojas – Sólo supe quien era porque Alice me había dicho su nombre. Él nunca supo mi nombre ni nada, así que nunca supo quien era yo cuando lo conocí.

-Diablos – suspiró Rosalie - ¿Y se lo vas a decir? – asentí.

-Creo que esta noche.

-Vaya. ¿Así que le dirás a tu novio que es el padre de tu hija por haber tenido relaciones después de que ambos se pusieron ebrios hace seis años? ¿Cuándo fue que tu vida se hizo parte de "Grey's Anatomy"? – me preguntó.

-No todos somos doctores – aclaró Alice.

-Edward lo es – dijo Rosalie.

-Buen punto. ¡Eso hace que Bella sea como... Meredith y Edward como el Doctor Apuesto! ¡Qué genial! – gritó Alice.

-Excepto porque Bella no es doctora – Rosalie suspiró tristemente. Alice abrió la boca para responderle pero yo la interrumpí.

-Bueno, basta de comparar mi vida con una telenovela – dije bruscamente. Ambas comenzaron a reír.

-¿Por qué tu vida es como una telenovela? - preguntó Edward, detrás de mí. Mis ojos se abrieron.

-Bueno ella se embarazó a los dieciocho con un chico que no conoce. Eso parece una telenovela – dijo Alice. Le dirigí una amplia sonrisa de agradecimiento. Dios bendiga a Alice por su increíble habilidad para mentir. Edward sonrió.

-¿Lista para irnos? – me preguntó.

-Seguro. Solo tengo que ir por Lexie – intercambié una mirada con Alice.

-No te preocupes, ella puede dormir aquí. No creo que sea buena idea despertarla, además será más fácil para todos – dijo Alice instantáneamente.

-¿Estás segura? – pregunté.

-Afirmativo, ¿verdad Jas?

-Desde luego – respondió él.

-Está bien. Solo voy a ir a decírselo y a darle un beso de buenas noches – le dije. Besé la mejilla de Edward y subí las escaleras hacia el cuarto de invitados donde estaba Lexie. La sacudí gentilmente para que despertara.

-¿Qué Mami? – preguntó media dormida.

-Te vas a quedar a dormir con Tía Alice hoy ¿está bien?

-Está bien.

-Te amo nena.

-Yo también de amo – la besé en la frente y cuando me alejé ella ya estaba dormida de nuevo. Bajé las escaleras para encontrar a todos (excepto a Alice y Jasper) con sus abrigos puestos. Edward sostenía el mío. La noche estaba bastante fría.

-Adiós Alice, adiós Jasper. Gracias por recibirnos – los besé a los dos en la mejilla.

-Adiós Rose, Em – los besé en la mejilla también – Felicitaciones por el bebé.

-Gracias Bella – Edward entrelazó sus dedos con los míos y me sacó de la casa hacia su Volvo. Me abrió la puerta y me deslicé hacia adentro, bostezando de nuevo. Él encendió la radio, música clásica, y estuve dormida en menos de diez minutos.

-Bella, amor. Bella. Despierta, amor – gruñí. Y después me sentí fuera del auto. Eso me despertó. Salté en sus brazos y enredé los míos alrededor de su cuello. Él sonrió de nuevo.

-Veo que despertaste – me dijo mientras me llevaba hacia la casa.

- Bueno la mayoría de las personas despiertan cuando no sienten el suelo debajo de sí mismos – repliqué. Llegamos a la puerta y me bajó. Abrí - ¿Quieres pasar? – pregunté.

-Seguro – lo tomé de la mano y lo jalé hacia adentro. Era extraño saber que no tenía porqué irse, y sabiendo que Lexie no bajaría en ningún momento a vernos. Se había mudado de casa de Angela y Ben a un apartamento hace unos días.

-¿Quieres algo de beber? – le pregunté mientras él se sentaba en el sillón.

-No gracias. Por ahora solo quiero que vengas aquí conmigo – extendió sus brazos y yo me reí, deslizándome en su regazo. Sus brazos me envolvieron y lo besé. Lo que se supone debió haber sido un pequeño beso, rápidamente se volvió más profundo. Mi boca se abrió y su boca se deslizó dentro de ella, jugando con la mía como si fuera mantequilla. Solté un gemido dentro de su boca. Y muy pronto, tuve que alejarme para tomar aire.

Tomé aire un minuto, pensando en como sacar el tema del padre de Lexie. ¿Debería simplemente ser directa y decírselo? ¿Debería darle pequeñas pistas para que lo descubirera solo? Tal vez debería enseñarle el pequeño sobre rosa... eso se lo explicaría todo. Decidí la primer opción. Edward, tú eres el padre de Lexie. Fácil. Mi estómago parecío no estar de acuerdo. Estaba lleno de mariposas y me comenzaba a sentir enferma.

-Edward... - empecé pero el habló al mismo tiempo que yo.

-Bella yo... - ambos paramos, sonriendo nerviosamente.

-Tú primero - dije al instante, tratando de alargar el momento en el que le dijera la verdad.

-¿Estás segura? - preguntó, claramente pensando "las damas primero".

-Afirmativo.

-Bueno… Bella he estado pensando… - comenzó a decir con cierto nerviosismo. Mis ojos se abrieron de golpe ¿Estaba rompiendo conmigo? ¿Le diría la verdad después de que rompiera conmigo? Él notó mi expresión – No, no es nada malo. Es… bueno, espero. No estoy rompiendo contigo ni nada – dejé salir un suspiro de alivio.

-Lo siento. Eso me aterró por un minuto. Sigue – sonrió nervioso y tomó aire.

-Se que no te conozco desde hace mucho Bella, y sé que tal vez sea muy pronto para decir esto, pero… te amo Bella – dijo apasionadamente. Tomé una profunda bocanada de aire – Sé que tal ves tu no te sientas de la misma manera aún pero tenía que decírtelo. No tienes porqué decirme nada, sé que es pronto para nuestra relación pero realmente quería que tu… - corté sus balbuceos con mis labios, presionándolos ansiosamente contra los suyos. Me separé después de un momento.

-Edward yo también te amo – le dije con toda sinceridad. Él sonrió ampliamente – No quería decírtelo porque creí que era muy pronto. Pero te amo Edward. Muchísimo – él rió excesivamente y sus labios se juntaron a los míos amorosamente. Abrí mi boca, con la necesidad de profundizar el beso y él hizo lo mismo. Me acomodé sobre su regazo para que no fuera tan incómodo. Mis manos viajaban desde su pecho hasta su cabello. Sus manos subían y bajaban en mis costados, dejando una estela de fuego sobre mi piel. Solté un gemido dentro de su boca, necesitándolo a él, necesitando más de él. Podía decirse que nuestro pequeño beso se estaba convirtiendo en uno lleno de lujuria bastante rápido. Sus manos se movieron hacia el dobladillo de mi blusa tímidamente pero yo lo alejé. Lucía decepcionado.

-La recámara – fue todo lo que dije. Él no tuvo necesidad de escucharlo dos veces. Me levantó y recogí mis piernas alrededor de su cintura. Sus labios estaban ansiosos sobre los míos mientras íbamos hacia mi recámara. Antes de que me diera cuenta, ya me había dejado sobre la cama, depositando suaves besos sobre mi cuello y mis hombros. Mordisqueó levemente mi cuello y gemí. Sus manos encontraron los botones de mi blusa de nuevo y lo dejé quitármela. Le quité la suya también, dejando que mis manos viajaran por todo su bien formado pecho.

Esa noche me recordó mucho a la primera vez que tuvimos sexo. Solo que en esta ocasión él sabía quien era yo. Y usamos condón. No iba a cometer el mismo error dos veces, y menos con el mismo hombre. Me hizo el amor, susurrando lo mucho que me amaba todo el tiempo. Fue una noche de pura felicidad y absoluto amor. Fue perfecto, romántico y agradable.

Después de que terminamos, me tomó en sus brazos. Observé su rostro mientras él dormía tranquilamente. Decidí que le diría lo de Lexie en la mañana. No quería arruinar este momento, este perfecto, increíble y agradable momento. Además, ¿Qué tanto era esperar un par de horas más? Me quedé dormida en sus brazos, amándolo y sintiéndome amada. Esto era lo más cercano al cielo en la tierra que pudiera tener.

1° de enero… a la mañana siguiente…

Me levanté antes que él y eché un vistazo al reloj. Apenas eran las ocho pero sabía que Alice traería a Lexie como a las diez. Besé el rostro dormido de Edward antes de irme a tomar una ducha. Agarré algo de ropa rápidamente y corrí hacia el baño, la casa se sentía vacía sin Lexie. Sin embargo, estaba contenta de que no estuviera ahí para vernos a Edward y a mí…

Me tomé mi tiempo lavando mi cuerpo, mi cabello, dejando que el agua caliente me recorriera completamente. Se sentía relajante en mi adolorido cuerpo. Digo, no había tenido sexo en seis años (N/A siento la interrupción… pero tienen que admitirlo… jajajajajajaja es gracioso… la risa pudo más que yo… jajajajajajajaja) Eso era mucho tiempo. Tenía razón al estar adolorida. Lavé mi cabello con mi champú favorito con esencia de fresas. Sólo dejé de secarme cuando escuche la voz de Edward.

-¿Bella? – estaba gritando, sonaba nervioso.

-¡En el baño! – respondí.

-Está bien. Voy a ir a hacer el desayuno ¿te parece?

-Sí, está bien – respondí de vuelta. Lo escuché moverse hacia la cocina y continué secándome con una toalla. Estaba a punto de ponerme la ropa cuando me di cuenta de que no había traído conmigo nada de ropa interior – No puede ser – murmuré.

-¡Oye Edward! – grité.

-¿Si amor? – respondió. Era tan lindo.

-¿Podrías ir a mi cuarto y traerme algo de… ropa interior? Unas bragas y un sostén. Creo que los olvidé – podía sentir mis mejillas encenderse y lo escuché reírse.

-Seguro.

-En el cajón de arriba.

-Lo tengo – lo escuché caminar hacia mi cuarto y como abría la puerta. Pero no escuché que la abriera de nuevo. Esperé por un par de minutos pero él aun no llegaba ¿Era tan difícil encontrar algo de lencería?

-¿Edward? – lo llamé. No hubo respuesta. Me enrollé en una toalla y me dirigí hacia mi recámara. Edward estaba sentado en la cama, con la frente fruncida. Abrí la boca para decir algo cuando vi lo que tenía en sus manos.

Era un pequeño sobre rosa.


T.T me tarde de nuevo T.T pero juro que no fue mi culpa! Después de tres semanas de vaca-influenza-ciones… los maestros se están desquitando con muchisisisisisisisisisisima tarea T.T pero el prox. cap. se los tengo a más tardar el sábado… mientras tanto… griten conmigo!!!

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!! Si ya se… me quieren matar por haber dejado ahí el cap. Muajajajajajajajaja XD pero piensen positivamente… el siguiente capitulo será de Edward POV :D así que no me maten (al menos no aun :D)

Rebobinando… Rosalie está embarazada!!! (Emmett! Que buena puntería! Ja!) Que Dios bendiga a Alice y a su habilidad para mentir (la cual deseamos algunos en algún momento de nuestras vidas XD) y finalmente… que envidia!! Que buena cena de Año Nuevo tuvo Bella!!! (*Babas*)

Muajajajajajajajajajaja ahora que Edward encontró ese pequeño sobre rosa… que pasara? Muajajajajajajajajajaja no se pierdan nuestro próximo capitulo… aquí… en la misma pagina, a la misma hora y… bla bla bla… n-n que tengan un lindo día!!!

PD. Un poco de cultura n-n estaba vagando en mis montones de libros y me topé uno de mapas y cosas así… me encontré con que SI existe una ciudad llamada CARLISLE!! Ja! No me podía creer búsquenla si no me creen!! Está al norte de Inglaterra casi en la frontera con Escocia o.O

PD2. Una recomendación… es una canción que a mi en lo personal me encanta y se me hace perfecta para describir lo que Bella siente por Edward a lo largo de la saga (creo que en especial en Luna Nueva n-n) se llama "Everytime we touch" y la canta Cascada. Búsquenla en youtube n-n pero como versión lenta, porque hay un remix… pero no… la versión lenta esta toda romántica n-n

PD3 ja! Nada, nada… cuídense! Bye!