Kiseki

Amu estaba llegando al colegio mientras hablaba con sus charas. De repente algo choca con su cara.

-Lo siento Amu-chan!

Era la voz de Tadase. Y la "cosa" que había chocado con la cara de nuestra protagonista, era el chara del chico: Kiseki.

-Kiseki! Te dije que no se lo puedes pedir. -Decía semi enfadado semi sonrojado Tadase.

-¿Por qué no? Ella es mi súbdita, puedo pedirle lo que sea. -Decía Kiseki altanero.

-Porque Amu-chan no está para satisfacer tus deseos Kiseki! -Insistía el Mini Rey.

-Disculpen... ¿Pero que tengo que ver yo en todo esto? -Preguntaba Amu confundida y preocupada.

-Es que Kiseki escuchó que hiciste Chara Chenji con Iru y Eru y quiere que lo hagas con él. -Decía el rubio apenado.

-Pero... ¿Para qué? -Preguntabo ella.

-Porque se siente excluido... -Respondió Tadase.

-Eso no es verdad! Solo se me ocurrió que podría ser divertido! -Negaba avergonzado Kiseki. -Amu! Lo harás verdad?

-Esto... Yo la ver-

-Si lo hará! -Respondió Miki con los ojos vueltos un corazón.

-Miki! Pero que- Pero fue cortada abruptamente por el Chara rey.

-Excelente! Mi súbdita! Aquí vamos! Ore no kokoro... ¡Unlock!- Dijo Kiseki entusiasmado.

Luego de una elegante transformación Amu estaba vestida como toda una reina. Sus ropas eran un vestido blanco enterizo que le llegaba a los talones de color blanco. Era acampanado y strapless, a la altura del "escote" tenía hermosas y enormes rosas rosadas decorándolo. Debajo de ese detalle había una pequeña rosa roja que tenía un par de lazos también rojos y una hojas verdes muy delicadas. A la altura de la cintura tenía un cinturón doble de rosas rojas del mismo tamaño que la del pecho y atrás llevaba un moño cuyos lazos rozaban el piso también de color rojo. El final del vestido tenía las misma rosas del escote. Como complemento llevaba unos guantes hasta 2cm antes del codo, que tenían rosas pequeñas y rosadas en la muñeca y en el final del guante. Y de arma tenía un bastón que era blanco y tenía unas cintas rosas rodeándolo y tenía una rosa enorme y roja abierta al final de dicho bastón. Y por supuesto su corona era de oro banco y poseía diamantes tallados con forma de rosas.

Se veía hermosa.

Tadase al ver a Amu se quedó boquiabierto de la belleza de esta (N/A: Era de esperarse, después de todo el vestido es diseño original mío è_e).

-Eso es... Aprecia mi belleza mi leal subdito. Si dices algo que me colpazca tal hasta te deje besar mi mano. -Decia Amu altanera y con un aura de realeza y elegancia rodeandola.

-Si mi reina... Se ve extremadamente hermosa... Por favor permitame alabarla aun mas y besar su mano aunque no sea digno de ello... -Respondio Tadase con brillos en los ojos, estaba deslumbrado por la belleza encandilante de Amu.

-Hmm... De acuerdi. Todo sea por la lealtad demostrada por ti. -Mientras ella estiraba su brazo para que el chico besara su mano alguien aparecio de la nada tomandola en sus brazos impidiendo el contacto.

-Ni lo creas, ese privilegio es solo mio... Mini-rey. Amu es MI hermosa reina. -Diciendo esto un chico-neko bajo de un edificio cercano al que habia subido, aterrizó perfectamente bien, y con mucha gracia aun manteniendo en sus brazos a una Amu sonrojada.

-Maldito Neko! Que te hace pensar que Amu-chan es tuya?! -Respondió Tadase enfadado.

-Esto...- Y sin previo aviso, besó a Amu con fiereza delante de Tadase y todos los charas (exceptuando Kiseki que seguía transformado con Amu). Dejando a todos boquiabiertos y sonrojados, incluyendo a la misma Amu que no sabía que hacer. -Que te quede claro Mini-rey. Amu es MI chica y MI novia. Has llegado tarde. -Dijo con una sonrisa autosuficiente.

-Maldito neko! Juro que me las pagarás algún día. Vámonos Kiseki! -Tadase tuvo que irse sin remedio, había comprendido que esta batalla la había perdido. Pero la guerra todavía estaba en pie.

Para cuando Amu se recuperó del shock le preguntó a Ikuto por qué había hecho eso.

-Amu... -Decía Ikuto medio sonrojado mirando para otro lado. -Te veías demasiado hermosa, sexy y elegante con esa transformación. No quería que nadie más te viese así. Menos el Mini-rey. Solo protegía lo que es mío. -Y dicho esto la abrazó fuertemente dándole a entender sus sentimientos.

Amu se sonrojó pero no dijo nada. Así como estaban, ella se sentía genial. No había necesidad de hablar.

Sin embargo la curiosidad le ganó y tuvo que preguntar. -Ikuto... Puede ser que estuvieses celoso?

-...

-Ooohhh. El neko-hentai es un celoso... Nunca pensé que serías así Ikuto-san~ -Decía Amu para molestarlo.

Ikuto bajó la mirada. -Si... Estaba celoso. Celoso porque tu eres una tonta Amu.

-¿Ehhh? ¿Cómo me llamaste? -Preguntó la pelirosa empezando a enfadarse.

-Eres una tonta. Porque no sabes a la cantidad de personas que tienes a tus pies. No sabes lo celoso que me pongo al ver como te miran todos cuando caminas por la calle con tu uniforme, o con tus ropas casuales. Me dan muchas ganas de matarlos a todos. Porque tengo miedo Amu... MIedo de perderte... -Ikuto nunca se había sincerado así y eso sorprendió mucho a Amu.

Pero ni bien lo aceptó, se acercó lo abrazó y le dijo: -Tu eres el único para mi... Ikuto. Nadie más que tu podrá tomar mi mano ni besarme. Te lo prometo.

-Amu... Te amo.

-Yo también te amo Ikuto.

Y luego de fundirse en un beso que demostraba cuan profundo eran sus sentimientos. Partieron caminando a la casa de Amu tranquilamente.

Fin

Bien en este capitulo no habia mucho qur cambiar en realidad, no podia imaginar que agregarle en fib, gracias por leer como siempre, los quiero, cuidense y portense mal ;)