La historia es mía...pero los personajes nop, como todos sabemos, pertenecen a Stephenie Meyer ;)


Anteriormente...


—Pero…-Bella se echó hacía atrás, recogiéndose sus piernas y pegandoselas al pecho, mientras se pegaba lo más que podía contra la pared- ¡estás mintiendo! ¡nadie puede sentir nada por mí!

Edward solo la había visto así una vez, y había sido hacía dos noches, cuando la había encontrado en el jardín. Sin embargo, aquella vez no había dicho nada. Ahora era diferente, y le dolía lo que estaba diciendo. De forma un poco vacilante, se acercó a ella, y la arropó. Bella pronto enterró su rostro en el pecho de él, mientras envolvía su cuerpo con sus brazos, al igual que hacía el chico.

—Eso no es verdad. Yo te quiero, y no miento –atinó a decir, una vez ella se hubo calmado un poco.

—¿Por qué? –habló contra su camisa.

—Por múltiples razones. Sufres, pero intentas ocultarlo detrás de una sonrisa. Eres lista, amable y simpática. Y amas a la gente que te quiere. Eres preciosa y…

—Eso no es verdad –Edward sonrió, cuando escuchó como ella reía débilmente, al decir lo último.

—Te he dicho que yo no miento en temas serios.

Finalmente, ella levantó su mirada y la conectó con la de él, con una sonrisa, esta vez sincera, que hizo que el corazón del joven latiese aún más locamente.

—Gracias por todo, Edward.

—Siempre que quieras –le dijo él, antes de besarle la frente.

Ella cerró los ojos ante el gesto, y sonrió para si misma. Sí, le gustaba, y más de lo que pensaba.


Desde esa primera vez

8. El premio


Se escuchaba el sonido de la lluvia golpeando los cristales. No sabían cuando había empezado a llover, ni cuanto tiempo estaban ya abrazados, escuchando tan solo la respiración del otro. Bella sabía que podría haberse quedado dormida en cualquier momento, ya que aquel aroma que desprendía Edward y el sonido acompasado de los latidos de su corazón era todo lo que ella necesitaba para relajarse. Sin embargo, el sonido de sus estómagos pidiendo comida interrumpió aquel estado de tranquilidad.

—Me encantaría quedarme aquí toda la vida –susurró Edward en el oído de la joven, provocando que ella riera por lo bajo— pero creo que no podemos vivir sin comida.

—Crees bien –sonrió Bella, separándose mínimamente de él, lo suficiente para mirarle a los ojos— ¿una carrera hacia la cocina?

—¿Y cual es el premio? –preguntó el chico, con una ceja alzada.

Bella se puso un dedo debajo del mentón, pensando.

—Al que gane…se le concederá una petición.

—¿Sea cual sea?

La joven sonrió, mientras asentía. Edward también sonrió, antes de dar un suave empujón a Bella y echar a correr hacia el piso de abajo.

—¡Eh! –protestó la muchacha, riendo y siguiendo a su amigo escaleras abajo.

Pero el chico, al coger ventaja, llegó antes a la cocina. Cuando Bella llegó, decidió fingir estar molesta con él, por haber hecho trampa.

—¡Gané! –exclamó él, riendo.

Ella le sacó la lengua, con los brazos cruzados sobre el pecho.

—Porque has hecho trampa.

Edward se encogió de hombros y se acercó a ella, con una sonrisa en el rostro que no presagiaba nada bueno. Sin embargo, el sonido de la puerta principal abriéndose y los gritos de Alice irrumpieron en la pequeña burbuja que ambos se habían creado. Aquella en que los dos se habían olvidado por completo del mundo exterior, que solo les hacía darse cuenta de la presencia del otro.

—¡Eddie! –Edward resopló ante el apodo, cosa que hizo reír a Bella —¡Belly Bells! ¡¿Dónde estáis?

—¡En la cocina duende maléfico! –le informó su hermano, el cual se había apartado algo de Bella, sin que esta se diera cuenta.

Alice entró caminando de aquella forma tan específica y única que tenía ella, dando pequeños saltitos. Así andaba siempre que estaba realmente feliz, según había aprendido Bella aquellos últimos días.

—¡Hola, hola! –sonrió y se paró en medio de la pareja, mirándolos alternativamente —¿ibais a ver una peli? He visto las carátulas de DVD esparcidas por el suelo del salón.

Bella abrió los ojos, sorprendida. ¡Se había olvidado por completo del desorden! Sin embargo, Alice no percibió ese gesto, ya que miraba a Edward, que sí había sabido como reaccionar:

—Exacto. Pero no nos poníamos de acuerdo, y habíamos decidido hacer palomitas. ¿Te apuntas?

Alice le miró algo desconcertada, pero de inmediato la sonrisa volvió a su rostro y asintió enérgicamente.

—¿Puedo dar mi opinión? ¿Qué os parece si vemos El San Valentín perdido?

Aunque era una sugerencia, Edward y Bella sabían que Alice no admitiría un no por respuesta, así que aceptaron. Después de hacer las palomitas, Edward y Bella se dedicaron a recoger los DVD esparcidos por el suelo, mientras Alice subía a por la película.

—¿Sabes que aún me debes mi premio? –le susurró él.

—No te debo nada porque eres un tramposo.

—¡Venga! ¿Ni siquiera vas a escuchar lo que quiero? –preguntó con un puchero.

Bella no pudo aguantar más y estalló en una carcajada, al ver aquel gesto.

—Está bien, ¿qué quieres? –quiso saber, cuando se calmó.

Edward sonrió, pero no dijo nada más, se limitó a recoger las últimas carátulas. Bella frunció el ceño, preguntándose porque no le habría respondido, cuando en ese instante volvió Alice y lo supo. Seguramente Edward la habría escuchado bajar las escaleras. Se acomodaron en el sofá, mientras Alice se sentaba en uno de los sillones, según ella, porque allí podía repantigarse más a su gusto.

La película comenzó, pero Bella no se enteraba de mucho. Solo sabía que salía la protagonista de la serie Entre fantasmas, Jennifer Love Hewitt, y poco más, y todo por culpa de Edward, que no paraba de mirarla de reojo y de rozar su brazo con el suyo, "involuntariamente".

Alice por su parte estaba demasiado absorta en la película. Incluso lloró en algunas partes, y bueno, al final de la película de verdad Bella pensó en que si seguía así podía inundar la casa.

Cuando la película terminó, Alice miró a su hermano y a su amiga, aún con los ojos llorosos.

—¿No ha sido preciosa?

—Prefiero Cartas a Julieta, pero sí, me ha gustado –opinó Bella. La película en sí le había recordado a la otra, pero eso no quitaba que pudiera gustarle igualmente.

—Está bien –respondió Edward, encogiéndose de hombros.

Alice quedó satisfecha con sus respuestas, sabiendo que no podía pedir más, así que se levantó de un salto y fue a sacar la película.

—¿Queréis ver otra? –preguntó.

Así, vieron 500 días juntos, Sweeney Todd y Jumper. Entre tanto, habían encargado pizzas para cenar, y para cuando terminaron la última película ya era noche cerrada. Carlisle y Esme habían vuelto de sus respectivos trabajos, ya cenados, así que solo llegar dieron las buenas noches a los tres jóvenes y se dirigieron a su habitación a descansar.

—¡Ahora podemos ver…! –exclamó Alice, después de ver la última película.

—Irnos a dormir –intervino Edward— es una película realmente buena.

Alice le hizo una mueca y miró a Bella, en busca de apoyo.

—Lo siento, Ali –suspiró la chica— pero realmente tengo sueño. Seguimos mañana, ¿vale?

La joven asintió, resignada, y ayudó a Bella y a Edward a recoger los botes de bebida y las cajas de pizza, ya vacías. Después, se dirigieron cada uno a su habitación. Alice se quedó en la segunda planta, pero Bella y Edward aún tenían que subir a la tercera. Y fue ahí cuando Bella notó de nuevo las mariposas en el estómago, al saber que volvería a quedarse a solas con Edward. Él le cogió la mano, tan pronto como Alice se perdió dentro de su habitación, y Bella no podía estar más feliz por ello.

Cuando llegaron delante de la puerta de la chica, los dos parecían reticentes a separarse.

—Bueno…—empezó a decir Bella, pero Edward tenía algo que decir:

—¿Puedo pedirte ya mi premio?

Bella asintió, curiosa por lo que Edward quería pedirle. El chico sonrió ampliamente, y fue acercándose a ella, hasta que sus labios rozaron su oído, y le hicieron cosquillas cuando dijo:

—Un beso.

Bella le miró, con una mezcla de desconcierto, sorpresa, alegría y miedo. Pero él no se paró a analizar su gesto, sino que situando con dulzura una mano en la mejilla arrebolada de ella, se inclinó y unió sus labios.


¡Hola!

Buf, otra historia que hacía años mil que no actualizaba xD Menos mal que hoy me ha venido la musa :) Os he puesto el final del último capitulo por si no recordabais xD

Intentaré no tardar tanto en actualizar, y más conforme lo he dejado, jejejeje. Espero que os haya gustado :D Y sí, parece enano, pero en mi word eran 4 hojas, sigo diciendo que esto es un timo. El próximo capitulo tendrá al menos 9 hojas! I promise!

Si hay alguna alma caritativa que aún esté por aquí y le haya gustado este nuevo capítulo (o no, y quiera decirme lo mucho que lo ha detestado) le agradecería eternamente que me lo hiciera saber mediante un review :3 prometo actualizar más rápido así! xD

Creo que no tengo mucho más que decir...solo que, nos leemos pronto ;)

¡Un beso enorme!

Ali.