Capítulo 9:

Es la mañana del lunes cuando Edward abre los ojos al no sentir a Bella entre sus brazos. Cuando va a pararse de la cama Bella entra desde su baño con el celular en la mano. Ella no lo ha visto, mientras murmura si, no , ahorita, Bella toma un saco que está colgado en la puerta de su armario y lo pone sobre la silla, luego toma los zapatos de unas cajas junto a un par de medias y los acomoda al costado del saco. Janine, no había otra explicación. La persona del otro lado del teléfono parece estar gritando, Bella termina la conversación cortando la llamada y dice -Edward son las 9 de la mañana y Jamie ya está esperándote- hasta ahora no se da cuenta de que él ya está despierto pero cuando escucha su risa se voltea divertida.

-Vamos los dos- le dice él antes de que ella se acerque a darle un beso de buenos días.

-No puedo tengo que atender un par de cosas- le dice ella en el camino hacia la cocina.

-Bella, quiero que te vengas a vivir conmigo- Bella contiene la respiración por un momento.

-Edward eso es un paso muy grande, ¿no nos estamos salteando un par de pasos por ahí?- le pregunta ella cuando saca la sartén para freír un par de huevos.

-Lo sé pero estoy dispuesto arreglarlo a partir de esta noche, ¿le gustaría cenar conmigo señorita Isabella?- Se olvidan de la sartén y se empiezan a besar encima de la mesa. Ella con sus piernas alrededor de él.

-Me encantaría joven, mi honor definitivamente- se sonríen dulcemente pero el olor a casi quemado hace que Bella corra.

-Entonces, después de esto si te vendrás a vivir conmigo- pero él no puede despegar sus manos de ella, la abraza la cintura y le muerde sensualmente la oreja. Ella gime en voz alta y el gruñe, ella apaga la cocina y él la apega cada vez más a él. Sin darse cuenta están en el sofá besándose apasionadamente.

-¿No te parece muy pronto mi amor? No digo nunca y sabes que pasaré días en tu pent – house pero también deseo que conozcas mi lugar- todo esto lo dice ella rápidamente antes de volver a lo suyo. Hacen el amor con el sol de la mañana como el único testigo.

Alrededor de las 10 de la mañana Edward es despedido con un beso lleno de amor por parte de Bella. Comentando con Bree sobre todo lo que le había pasado desde el viernes mientras bajan las escaleras del edificio, luego ambas toman desayuno juntas hasta que alrededor del medio día se van a sus respectivos trabajos.

Bella entra al bar que donde conoció a Edward, conversa con la encargada de ese bar sobre los cambios que se van a realizar próximamente, hace su visita de rutina a los demás bares, hablando con gerentes de otros bares para estar siempre a la vanguardia de todo lo nuevo que salga. Firma cheques para Jake, manda a hacer cambios inmediatos de personal y realiza algunas entrevistas.

Cuando regresa a su departamento recibe la llamada que ha estado esperando.

-Son tres horas y siento que parte de mi se fue- Edward dice por el teléfono. A Bella se le encoge el corazón.

-Eres un romántico- dice ella sentándose en su cama. ¿Romántico? Habla la que escribió en cada servilleta del bar, Edward y un corazón.

-Demasiado cursi mi amor, demasiado- Edward ríe.

-¿Cómo va todo por allá?- pregunta ella deseando estar con él en esos momentos.

-Bien, deberías darte una vuelta para presentarte a mi gente- dice él, aunque Bella lo pueda tomar como rutina, para Edward es dar un gran paso.

-Te aseguro que Janine me conoce mejor que tu- Ambos ríen y Janine, quien está en la oficina de Edward hablando con los inversionistas de Italia, tiene una participación indirecta en la conversación.

-¿Cómo es eso?- pregunta Edward interesado.

-Llamó a eso de las 6 para avisarme que tenías que estar a las 10 en la oficina, te tomaré la palabra tal vez me pasé por ahí un rato.

-¿Qué tal el bar?- pregunta él mientras empieza a firmar una pila de papeles.

-Viendo lo último que está llegando, creo que mañana iré a LA por unas horas, para ver cómo va la construcción- ¿Un par de horas sin ella?

-¿A qué hora partes?-

-Prefiero que sea en la madrugada para en la tarde ya estar acá- y pasar lo que quede de la noche juntos piensa Edward.

-¿Ya desayunaste?- Bella sabía que iba a preguntar eso.

-Sí y también comí mi ingesta-

-Oye Bells … -

-¿Qué pasa?- Para estos momentos Bella está limpiando la cocina y lavando platos sucios.

-¿En serio vas a venir, quieres que le diga a Jamie que te recoja?- la ansiedad en el tono de Edward sorprende a Bella.

-Está bien iré, ¿estás en el último piso, verdad?- Bella puede sentir la sonrisa de Edward, ella también lo hace. Empieza a apurarse para terminar rápido.

-Sí, sube por el ascensor presidencial-

-Wow, ya me siento importante- bromea ella y ambos ríen.

-Abrígate, hoy está haciendo un frio infernal-

-Sí, es obvio que si es Diciembre… - La realidad choca a ambos, Diciembre. Navidad.

-Nuestra primera Navidad juntos- Bella estaba a punto de decirlo pero él se le adelantó.

-Resultaste todo un romántico Señor Cullen- Por el otro lado del teléfono se escucha la voz de un hombre alterado.

-Te tengo que dejar Bella, Jamie va a recogerte dentro de una hora- Y sin que ella le pueda contestar, él cuelga.

Bella termina de limpiar rápidamente, se baña en 5 minutos y mientras su cabello se seca, empieza a escoger su ropa. Se decide por un par de jeans que nunca ha usado, botas cremas y polo con manga acero verde oscuro y la casaca que combina; el frio es muy pesado entonces decide llevar su capa color beige. No se maquilla y solo cepilla su cabello que ha secado rápidamente. Sale disparada sabiendo de que Jamie ya debe estar esperándola. En las escaleras se encuentra con Bree.

-¿A dónde vas tan mona?- Bella se ruboriza.

-A la oficina de Edward, ¡hace tiempo que no usaba jeans!- dice moviéndose incómoda mientras baja.

-¡Cría solo te he visto en jeans cuatro veces desde que te conozco!- Hace más de 5 años que se conocen. Ambas ríen y sin darse cuenta habían llegado a la salida.

-Me voy deséame suerte, recién comprometida- Bella le da un beso en la mejilla y avanza hacia el auto negro donde está parado Jamie.

-Suerte, besos mujer- Y Bree camina hacia la esquina.

-Hola Jamie- dice ella antes de subir al auto.

-Buenas tardes señorita Bella- Jamie entra a su asiento y antes de arrancar le dice a Bella -Señorita Bella no sé si sería correcto que... –

-¿Qué…?- lo anima Bella.

-Llegaron estas invitaciones al pent – house del señor Cullen, dicen, según me informó la señora del servicio, que le dijeron que requiere de confirmación inmediata, ¿podría usted dárselos?-

-Claro, no se preocupe- Bella toma el pequeño paquete de invitaciones.

-Llegamos señorita-

-¿Podría hacerme un favor?, ¿llamaría a Edward y decirle que acabamos de salir de mi casa?-

-Ok-

-Señor Cullen, lo llamaba para informarle que la señorita Isabella acaba de bajar y estamos saliendo para allá-

-Hasta luego, le tomaré la palabra- Cuando corta la llamada Bella y Jamie se carcajean.

-Oye Jamie, ¿Cómo es ahí adentro?- La cara alegre de Jamie se tensa un poco, la expresión en su rostro se vuelve de preocupación.

-He tenido que entrar un par de veces y es un ambiento tenso-

-Dijo algo sobre el ascensor presidencial- cuestiona Bella.

-Sí, hay dos ascensores, ninguno de los Cullen son pacientes- el ambiente vuelve hacer relajado.

-Deséame suerte Jamie-

-Usted tiene gracia natural, no la va a necesitar-

-Gracias- Baja del auto y entra al enorme edificio. Entra con su bolso en el brazo y con su chaleco. Se topa con los dos ascensores, en el de la izquierda la gente sube y baja y el de la derecha se mantiene intacto. Cuando Bella aprieta el botón para que se abra, la voz chillona de una mujer la agarra de improviso.

-¿Y usted es?- pregunta una chica con muy mal gusto en ropa.

-Soy Isabella Swan-

-Ese ascensor es para familia-

-Edward me ha permitido usarle- se limita a decir Bella y entra al ascensor. La chica se queda con cara de disgusto y Bella ríe todo el camino hacia arriba. Puede estar nerviosa pero nunca lo demostraría. Cuando llega al último piso y el ascensor se abre, hay mucho movimiento y logra pasar desapercibida. Camina lentamente hacia el recibidor y está dispuesta a preguntar por Edward cuando una señorita grita el nombre de Janine, y la señora se acerca.

Cuando ambas terminan de hablar, Bella toma el valor de ir a hablarle.

-¿Janine?- pregunta Bella tímidamente. La señora con su impecable traje gris la mira dudando.

-¿La conozco?- Bella sonríe dulcemente.

-En realidad hemos hablado por teléfono un par de veces pero sí nos hemos mandado mensajes- A Janine el rostro le cambia, pasa de prudencia a una felicidad inmensa.

-¡Isabella¡- grita y aunque a muchas personas les sorprende ver a Janine feliz, Bella disfruta de su abrazo sinceramente.

-Bella mejor, no grites le quiero dar una pequeña sorpresa- Janine le sonríe y la acompaña hacia el escritorio que está más cercano a la oficina de Edward.

-Ahorita quiere matar a Emily, su encargada de relaciones públicas porque ha hecho que las invitaciones las envíen al pent – house y siempre se deben traer acá-

-Yo las tengo, Jamie me las dio en el auto- Las saca de su bolso y se las quiere dar pero Janine niega con la cabeza.

-Ay niña, eres un amor de persona- Bella se ruboriza.

-¿Puedo entrar sin avisar?- pregunta Bella por miedo a interrumpir algo importante.

-Claro- pero antes de que Bella pueda dar un paso Edward sale hecho una furia de su oficina.

-¡Emily!- La tal Emily, una chica de ojos claros muy grandes se acerca temblando.

-Dígame Señor Cullen- la pobre chica tomo muchas respiraciones para poder decir esa frase completa. Antes de que Edward pueda almorzarse a la chica Bella se acerca por detrás y le tapa los ojos.

-Isabella- dice él y todo lo que pasó deja de tener importancia, inmediatamente se voltea y la mira expectante.

-Yo tengo las invitaciones ahora deja ir a la pobre Emily que parece que va a salir huyendo- Edward voltea hacia la chica y la ve temblando.

-Puede retirarse y … disculpe que la haya gritado- La mueca de disculpa que hace Edward encanta a Bella. Emily pasa por el costado de Edward y le dice a Bella -Gra-gracias señorita Isabella- Bella asiente con la cabeza y se hace una nota mental: ayudar a Edward a no asustar a los empleados. Cuando la mayoría fingía estar haciendo sus cosas, Edward se acerca a Bella y le susurra en el oído

-Me llamaron para decirme que recién iban saliendo-

-Un pequeño favorcito que le pedí a Jamie- Ambos ríen. Janine quien ha estado presenciando la escena se acerca.

-Ella es Bella Swan, Janine-

-Nos acabamos de conocer- le dice Janine.

-Te necesito listo para la reunión mensual, sabes que eso tardara más de dos horas- La cara de Edward es de fastidio, nunca deseó tanto no tener que trabajar. Todos entran a la oficina y cuando Bella va a sentarse en un pequeño sofá, Edward la jala hacia él y la hace sentarse encima de él en la silla del presidente. Janine ríe y Bella se ruboriza.

-Tengo la impresión que no vas a llegar temprano, ¿vas a ir a los 8 eventos?-

-¿Cuáles son indispensables?- pregunta Edward mientras Bella le acomoda la corbata.

-Estos tres, Joyeux Noel- una organización que ayuda en Francia a que niños huérfanos pasen una linda Navidad.

-¿Qué temas es este año?- pregunta Bella y a Edward le sorprenda que conozca un evento internacional pero que solo llega a una selección especial de la élite de NY.

-Ángeles acuáticos-

-No pueden separarse de Victoria Secret- dice Bella para sí misma. Janine hace una seña con la cabeza indicándole a Edward que la invite.

-¿Quieres ir?- pregunta Edward mirándola dulcemente.

-Si- ella sonríe.

-Merry Christmas, PTL-

-¿Party till night?- pregunta Edward, Bella asiente.

-Me muero por ir a ese- dice Bella.

-Acepta- Edward es gelatina en manos de Bella piensa Janine.

-Este es un almuerzo para la recaudación de fondos para personas con quemaduras graves-

-Si, a ese sí- Bella piensa que Edward es un hombre muy dulce.

-¿Entonces ya me puedo retirar, Janine?- Bella ríe ante la seriedad de la cara de Janine.

-Sí, ¿llamo a Jamie?-

-No, estaré de regreso a tiempo- Bella y Edward corren como niños hacia el ascensor agarrados de la mano. Janine los queda viendo desde la puerta de la oficina como todos los demás. Antes de que la puertas se cierren se puede ver a la dulce pareja dándose un casto beso.

-¿Por qué salimos por la puerta trasera?- pregunta Bella cuando ve al señor del servicio mirándolos fijamente.

-Adelante están los paparazzis- Bella y el caminan hacia la puerta de escape.

-Edward, ¿no deberías ponerte algo para que no te reconozcan?- Edward pone cara de niño ingenuo y corre hacia su lugar secreto.

-¿Esto servirá?- pregunta al sacar una de sus casacas.

-Mejor la negra- Edward se la pone junto con la gorra gris.

Ambos salen directo a recorrer las calles salvajes de Nueva York.