ATENCIÓN: LOS PERSONAJES ACÁ EXPUESTOS PERTENECEN A MASAMI KURUMADA Y TOEI ANIMATION, ESTO ES SIN FINES DE LUCRO.

DE ANTEMANO ME DISCULPO PORQUE UNO DE LOS PERSONAJES PRINCIPALES NO SE PARA POR AQUÍ, PERO ES PRECISO PRIMERO TRABAJAR UNAS COSAS. ESPERO DISFRUTEN.

Capítulo IX
Comienzos

Puedo decir que alguna vez lo tuve todo: el amor de una hermosa mujer y el proyecto de toda una vida a su lado. ¿Qué más podía pedir? En ese entonces tenía tantos sueños, realmente no me importaban los detalles, mientras estuvieses a mi lado me sentía con la fuerza hasta de desafiar a los dioses.

Sin embargo, todo se esfumó cuando desapareciste. En principio pensé que era algo que se solucionaría rápida y fácilmente; pero con el tiempo todo se volvió más gris. Desde ese momento mi vida se fue a la basura.

Cuando hablábamos de nuestros planes todo sonaba tan perfecto. Al terminar la preparatoria, naturalmente, irías a una prestigiada universidad. Yo, por mi parte, conservaría mi empleo de medio tiempo como asistente de un entrenador de un equipo escolar de beisbol, mientras conseguiría una beca deportiva para seguir estudiando (admito que nunca he sido bueno en la escuela pero las actividades físicas eran lo mío); si tenía suerte entraría a algún equipo profesional (siempre y cuando me decidiera por alguna actividad), después, con los años, nos casaríamos y formaríamos una familia.

No sé si en esa época era tan ingenuo o tan tonto. Esos sueños no pasarían de ser eso, simples sueños que jamás llegaron a concretarse. Te perdí y perdí todo. Ya no tenía ánimo para nada. No logré obtener una beca, no pude entrar a ningún equipo de alguna de las disciplinas que practicaba. No quería salir (en la ridícula espera de una llamada o una carta tuya), mis amigos se cansaban de animarme y de que sólo les hablara de ti.

Con el tiempo, ellos hicieron sus vidas y siguieron adelante. Yo me quedé sumido en mi depresión, solo con los fantasmas que mi mente creaba. Pensaba tantas cosas: que tu abuelo por fin logro convencerte de dejarme (y yo de idiota creyéndole cuando me cedió tu mano en aquella larga y última charla privada que tuvimos); que conociste a otro en Europa, alguien muchísimo mejor que yo y que pudiera cumplir tus lujosos caprichos; incluso llegué a pensar que aquella tarde que estuvimos juntos fui tan malo que te habías decepcionado de mí (admito que estaba nervioso y que no tenía alguna experiencia y quizá no fue lo que esperábamos)...

En fin, tantas cosas con las que mi mente me torturaba. Pasaba noches sin dormir, sin comer, sin salir, sin hablar con alguien... fue un verdadero milagro que no cayera en un vicio o que... no me muriera.

A veces creo que por algo sigo aquí. No fue por casarme con Miho ni por enseñarles lo mucho o poco que sé de deportes a los chicos; sino por verte otra vez y seguir con lo nuestro o... tal vez terminarlo definitivamente. No dejo de pensar en las palabras de Tatsumi, pero no quiero hacerme de fantasmas otra vez. Además, estoy seguro que si sigo aquí es por ÉL, ese chico por el cual tengo la extraña sensación y necesidad de tenerlo cerca, de cuidarlo, de guiarlo. No sé, quizá no esté bien pero veo en Koga al hijo que siempre quise tener.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Seiya caminaba de regreso al edificio principal un tanto contento. Por fin Koga había aceptado que lo entrenara. Claro, habría muchos retos por superar pero se sentía muy bien al poder ayudarle en algo.

-Es él- dijo la mujer en voz baja- Ah profesor. Disculpe profesor.

Seiya continuó caminando, de pronto cayó en la cuenta de que ya era un profesor. Volteó y vio a una elegante mujer acompañada de un joven, más allá estaba otro sujeto.

-Ah lo siento. ¿Me habla a mí?

-Sí- se acercó a él maravillada por su hallazgo; ese tal Seiya no era lo que se había imaginado, era un tipo aún joven, tenía buen cuerpo y era muy apuesto. Si esa Saori no era nada tonta cuando elegía a sus amantes.

-Lo lamento estaba un poco distraído.

-Usted debe ser Seiya. Mucho gusto soy Medea, la madre de Edén- extendió su mano como si pretendiera que él le besara la mano; sin embargo, él (nada acostumbrado a hacer eso con otra que no fuera Saori) la tomó y la sacudió mientras decía:

-Mucho gusto señora. Pensé que los padres de Edén nunca vendrían a hablar conmigo.

-Ah. Él es mi hermano Amor- respondió Medea aclarando que no estaba presente el padre de Edén- Pero ¿sucede algo con mi hijo?

-Bueno creo que Micenas no los ha puesto al tanto, pero Edén fue presuntuoso en mi clase, lo castigué y nunca se presentó a detención y desde entonces ha faltado a mi clase.

En ese momento, Edén iba pasando mientras se secaba su sudor con una toalla- ¿¡Madre!?

-Edén ¿cómo está eso de que has faltado a las clases del señor?

El chico estaba sorprendido, sus padres nunca iban a su escuela (ni a la de su hermana) para ver cómo estaba su desempeño académico, eso se lo dejaban a sus sirvientes; y más le sorprendía que también estuviese ahí el odioso de su tío.

-Madre yo...

-Hablaremos en casa sobre esto- dijo Medea, en realidad no lo haría, jamás regañaría a su príncipe, sólo quería que Seiya creyera que era una buena madre. -Ahora ve a ducharte para irnos, yo hablaré mientras con tu profesor.

-Pero me ducharé en casa- objetó el chico.

-De ninguna manera- interrumpió Amor- No subirás todo sucio a mi auto.

Seiya se percató de que ellos no se llevaban muy bien.

-Hijo. Anda ve a ducharte que se hace tarde para tus lecciones de piano.

-¿O alguien te espera en tu casita?- se burló Amor.

Edén dio un paso, era obvio que él ya sabía el interés que tenía su sobrino por estar en su casa.

-Ya los dos. Amor, deja de molestarlo. Y Edén ve por favor.

El muchacho obedeció.

-Bien, Seiya le prometo que mi niño no volverá a faltar a clases. Y dígame ¿usted lo preparará para las próximas competencias?

No muy lejos de ellos pasó un grupo de chicos platicando: Soma, Ryuho, Yuna y Haruto; al verlos (sobre todo a este último) Tokisada se ocultó detrás de un árbol, ese chico le parecía muy conocido y no quería que lo reconociera.

A su vez, Medea le dio un discreto codazo a su hermano menor. Él comprendió de qué se trataba.

-Ah con permiso debo buscar los servicios- dijo Amor y se fue en la misma dirección que el grupo de chicos.

-Bueno señora, volviendo a lo nuestro...

-¿Y qué es lo nuestro?

-Lo de... eso de... Edén- respondió desconcertado por el tono de esa mujer; en realidad no le interesaba, pero sí le incomodaba- Siento decirle que su hijo no participará. Es que... -suspiró- Por su actitud y como no venían a hablar conmigo, otro chico ya ocupa su lugar y la verdad me costó mucho convencerlo y no estaría bien que le dijera que no ahora que ya está entusiasmado.

-Oh ya veo. Bueno, le entiendo usted parecer ser un hombre muy... recto y justo, no me gustaría presionarlo para que haga algo que no desee... A menos que usted sí lo desee.

-Ah... No. Bueno es que Koga ya aceptó que lo entrenara y...

-¿Koga?- expresó conteniendo las ganas de completar su expresión diciendo: "…ese bastardo".

-Sí es el chico que ocupará el lugar de su hijo.

-Ah entiendo... es excelente...

-¿Lo conoce?

-No- mintió aunque no lo conocía personalmente sí lo había investigado y conocía perfectamente qué familia tenía. Medea pensó en la forma en que Saori Kido había conseguido que su hijo entrara en las competencias y no la culpaba, realmente Seiya era un tipo muy apuesto... Quizá ella también podría hacerlo.

-Bueno quizá podríamos discutirlo o llegar a un arreglo.

-Me parece perfecto- respondió Seiya entusiasmado y con un brillo especial en sus ojos- Eso sería muy estimulante.

-Claro y cuándo le gustaría...

-Pienso en una en una competencia- continuó Seiya con entusiasmo sin notar las intenciones de Medea- Sí, que ambos compitan. Así los dos darían lo mejor de sí.

-Ah... eso.

-Será genial. ¿No lo cree?

-Ah sí claro.

-Bueno hablaré con los chicos y con Ionia. Organizaré algo... Me gustaría mucho contar con su presencia y la de su esposo.

-Mi esposo es un hombre muy ocupado... Siempre está ausente- suspiró.

-Es una lástima, Edén merece todo el tiempo de su padre. En fin, debo ir a hablar con Ionia; mucho gusto en conocerla señora. Hasta luego.

Se fue muy contento, parecía un niño que iba a jugar su juego favorito.

-¿Todo bien mi señora?- preguntó Tokisada apareciendo detrás de ella.

-Mejor de lo que esperaba.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Aún estaba oscuro cuando escuchó cómo crujía la puerta. Koga estaba más dormido que despierto y creyó que era parte de sus sueños. Unas pisadas siguieron al ruido de la puerta. En medio de la oscuridad miró hacia la cama de su amigo, Soma estaba profundamente dormido sujetando su teléfono móvil; se había quedado despierto hasta tarde enviando mensajes de texto a su novia hasta que el sueño lo venció; así que probablemente había alucinado esos ruidos.

-Pss…Pss…- dijo una voz susurrando en la oscuridad- Psss… oye Koga. Despierta.

Seiya estaba muy entusiasmado, no había entrado así a esas habitaciones desde que era jovencito e iba a despertar a sus amigos.

-Koga… oye Koga… despierta- le llamó sacudiéndolo suavemente.

-No mamá… déjame dormir otro ratito- respondió entre dormido y despierto.

-Koga. Anda. No soy tu madre.

-¿Qué? ¿Qué pasa?- Koga enfocó mejor y vio a su profesor- ¿Qué hace aquí?- miró su reloj- ¡Son las 5 y media de la mañana!

-Lo siento. Ya levántate que debemos entrenar.

-Al rato…- respondió aún con sueño.

-Pensé que querías demostrarle a Edén que puedes ganarle.

-¡Claro! - habló fuerte y como respuesta recibió un almohadazo de Soma.

-Ya levántate o los sacaré a los dos del cuarto- dijo muy somnoliento.

Koga no tuvo más remedio que levantarse. Se cambió de ropa, a petición de su profesor, quien lo esperó afuera y tuvo que volver a entrar a despertarlo

-¿Sabe? Hay una importante razón por la que no quise ir a la escuela militar: ¡ME GUSTA DESPERTAR A UNA HORA DECENTE!- le comentó mientras caminaban por el pasillo.

-Sh... Todos están dormidos y no quiero que nos regañen por hacer ruido a estas horas.

-Pues no los culparía ¿Qué se supone que hacemos a esta hora?

-Entrenar... Hace unos días, la madre de Edén vino a verme; ella quiere que su hijo participe en las competencias interescolares y...

-Ah no, yo voy a ocupar su lugar.

-Lo sé. Hablé con el director Ionia y él me dijo que no podía intervenir por alguno de ustedes. Así que se optó por una competencia entre ustedes. Quien gane participará en los interescolares.

-Ah...- Koga pensó que Ionia no podía tomar una posición pues tanto Edén como él eran hijos de gente muy influyente.- Así que tengo que humillarlo frente a toda la escuela.

-No se trata de humillar. No me gusta que pienses así. Sólo es una competencia.

Llegaron hasta las cocinas, que a esa hora estaba cerrada. Koga bostezó- ¿Y qué hacemos aquí? Podríamos tener problemas.

Seiya rió- No te preocupes. A tu edad me colaba para... tomar comida a esta hora. Jamás nos descubrirán.

Entraron y Seiya buscaba comida mientras Koga se sentaba y sólo lo observaba. Su profesor le puso algunos platos.

-¿Y esto?- preguntó el chico.

-Tu desayuno, frutas y cereales. Nada de grasas y dulces o algo pesado a esta hora. Esto será suficiente para que tengas energía y estés ligero.

-Pero ¿para qué?

-Parte del entrenamiento. Nos veremos a estas horas tres días entre semana y uno más el fin de semana. Saldremos a correr y te pondré otros ejercicios conforme vaya viendo tu desempeño. Regresarás a ducharte y luego irás a clases.

Koga se sintió cansado sólo de pensarlo, aunque la idea le parecía un tanto interesante, él jamás se había tomado tan enserio una actividad física.

-Sé que es muy cansado pero créeme que si de verdad te interesa, todo valdrá la pena al final- lo quiso alentar al notar su expresión.

Koga se limitó a empezar a comer en señal de que seguiría adelante.

-¿No va a comer algo?

-No chico, me levante muy temprano y desayuné en casa.

Entonces Koga cayó en la cuenta de que Seiya también estaba haciendo un esfuerzo sólo por ayudarle. Apreció sinceramente la actitud de su maestro.

-Por cierto Koga, necesito hablar con tus padres para ponerlos al tanto de esto. Quiero saber si ellos están de acuerdo con que participes en la competencia y que me autoricen este entrenamiento... No sea que consideren que te distrae de tus demás clases.

-Ah... pues... mi padre está permanentemente indispuesto.

-¿Le sucedió algo?

-No sé ni me importa... Ha de estar perdiendo el tiempo en quién sabe qué y si no le molesta, no quiero hablar de él.

-Oh... Ya veo, bueno... ¿Podría hablar con tu madre?

-Ella está de viaje de negocios, no podrá en un buen tiempo.

-Vaya qué problema...- suspiró y se pasó su mano por su cabeza, revolviendo sus cabellos.

-Pero... si quiere, mi maestra puede venir, estoy bajo su cuidado, incluso puede demostrárselo por escrito.

Seiya lo pensó un poco, con el problema de Edén no permitió que Micenas (su tutor) interviniera; pero con Koga era diferente, no se trataba de un regaño, no estaba teniendo un trato preferente con él ¿cierto? -Está bien, que mañana mismo me busque... Pero anda chico termina tu desayuno que tenemos mucho por hacer.

Koga le sonrió, no sabía qué le pasaba con Seiya, pero le daba gusto que él aceptara hablar con Shaina para poder... ¿tenerlo cerca?

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

A pesar de lo difícil que habían sido los días después de la partida de Saori, Seiya se sentía muy contento gracias a Koga. Sin duda, ese muchacho le estaba inyectando una agradable dosis de energía.

Además había sucedido algo muy curioso, cuando la dichosa tutora de Koga fue a verlo, resultó ser nada más y nada menos que Shaina. Esa mañana, él tenía un descanso, cuando le avisaron que lo buscaban.

-Buenos días profesor...- saludó ella pero se quedó muda al verlo.

-Sha...ina ¿eres tú?- dijo él sorprendido casi escupiendo su café.

-¡Seiya! ¿Qué haces aquí?

-Bueno, soy profesor y tú...

-Koga... Koga me pidió que viniera.

-Ah así que tú eres su tutora. Yo pedí hablar contigo.

-¿Y ahora qué hizo?-comentó indignada dejando de lado por un momento lo raro de la situación.

-Nada malo. Sólo quiero permiso para entrenarlo- le contó el plan que tenía para Koga mientras Shaina no paraba de mirarlo; Seiya comenzó a sentirse un tanto incómodo, hacía años, ella le confesó que estaba enamorada de él, naturalmente él la rechazó (de la manera más gentil que pudo) diciéndole que sólo tenía ojos para Saori.

-¿Y qué opinas?

-¿Qué?... Ah sí, es excelente, él es un buen chico y puede explotar muy bien esa parte. Koga ama los deportes, es algo innato en él, pero no ha podido desarrollarse en ello.

-Es... ¿por su padre? ¿Él no lo ha apoyado?- Seiya se sentía intrigado por ese asunto.

-Nnno... No es eso, es que Koga es un muchacho un tanto rebelde, no congenia con cualquiera y poca gente le tiene paciencia. Pero, ¿por qué crees que es por su padre?

-Bueno, no sé... Las pocas veces que hemos tocado el tema de su padre, Koga se enfurece. Pensé que él...

-Koga no conoce a su padre- aclaró Shaina- Cuando lo conocí él era muy pequeño, su madre jamás me quiso decir qué fue lo que sucedió entre us... entre ellos... Siempre he pensado que él le tiene rencor a su padre por algo que jamás le han explicado. Pero soy de la firme idea de que, de alguna forma, su padre lo tiene presente y se preocupa por él.

-Ah... Como sea, entonces no hay problema que lo entrene.

-No, no, no. Me parece perfecto. Sólo te pido que tengas mucho tacto con el asunto de su padre, de ser posible ni le menciones nada de su familia.

-Está bien, está bien... -le dedicó una sonrisa; Shaina había olvidado lo mucho que le gustaban los gestos del hombre al que se resignó a ver como sólo amigo.- Me alegra que tú sea su maestra y ahora entiendo por qué es tan aplicado en la escuela... Tú siempre tan estricta, has formado muy bien a ese chico.

-Todo el mérito es de su madre. Yo sólo intento educarlo para convertirlo en un buen hombre... como lo eres tú.

Seiya le sonrió de nuevo- Pues intentaré dar lo mejor de mí para que ese chico siga por buen camino.

-¿Lo estimas verdad?

Seiya suspiró- Mucho, quizá tanto que no debería.

Seiya se quedó pensando en ello, era cierto, sentía algo muy especial por Koga; quizá no estaba bien dado que eran profesor y alumno, pero él despertaba ese instinto paternal que tenía dormido (el cual creyó muerto cuando Saori desapareció y con ella la posibilidad de formar una familia). Además estaba el asunto de que él no había conocido a su padre, lo que elevaba esa necesidad de guiarlo y protegerlo.

-¿En qué tanto piensa? -le interrumpió el propio Koga quien en ese momento terminaba la última vuelta a la pista de atletismo.

-En nada chico.

-Bueno, ya terminé... ¿Qué es lo que sigue?... Vamos, que quiero mejorar mis tiempos y darle su merecido a ese engreído de Edén.- expresó con esa mirada de fuego que a veces Seiya notaba en el adolescente.

-Tranquilo muchacho ¿Por qué tanto coraje para con él?- preguntó, le preocupaba mucho cuando lo veía así.

-Es que él me quiere robar la atención de... Nada olvídelo. La cuestión es que él me desafió y me humilló frente a toda la escuela.

-Pero no lo veas como una venganza.

-Usted no entiende... -respondió muy enojado.

Seiya comprendía un poco; pero más que eso, intentaba buscar la forma de hacerlo entender. Koga era un tanto caprichoso y terco, Seiya ya sabía tratar con personas así, Saori tenía un tanto de lo primero y él (Seiya) mucho de lo segundo, así que para no discutir más, ya pensaba en la forma de hacerlo entrar en razón.

Por enésima vez sonrió sólo con verlo, cada vez lo conocía más y se convencía de que era un chico muy especial.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

La semana había sido muy complicada. El entrenamiento con Seiya lo había dejado muy agotado. Por si fuera poco, casi no tenía tiempo para sus amigos; ya no compartía el desayuno con ellos por lo complicado de sus horarios, y a la hora de la comida los veía rápido porque se apresuraba para tener que ir a hacer sus tareas. Para colmo, Soma andaba muy ausente por su novia, a quien estaba visitando con mayor frecuencia, lo que implicaba faltar a clases y ocupar su tiempo libre en ponerse al corriente con éstas.

Por otro lado, Koga agradecía un poco tener un poco de distancia con Yuna, a quien ya no sabía cómo abordar. No podía negarlo, estaba que se moría de celos por las palabras de Edén ¿acaso ese engreído estaba interesado en ella?. No sabía qué hacer.

Para despejar un poco la mente, salió ese fin de semana a dar una vuelta. Su mente daba muchas vueltas, quizá se había precipitado con Yuna y ella no era para él, quizá ella merecía a alguien mejor (más maduro) que él. Suspiró, si tan sólo pudiera tener una señal de qué es lo que debía hacer.

-Koga…- le habló una dulce voz.

Él inmediatamente volteó al reconocerla, era Aria, quien aparecía en ese momento en el que necesitaba alguna reconfortante palabra- Hola Aria ¿cómo has estado?- le sonrió.

-Bien ¿y tú?...

-Algo agotado pero bien. Pero toma asiento- la chica decidió compartir la banca con él. De pronto Aria volteó alrededor como si buscara algo- ¿Sucede algo?

-¿Dónde está tu novia?

-¡¿Mi qué?!

-Tu novia, la linda chica rubia, Yuna.

Koga se sonrojó un poco- Ah, no ella no es mi novia, sólo somos amigos.

Hubo un incómodo silencio, Koga no pudo evitar admirar la inocencia de esa chica ¿qué le pasaba cuando estaba con ella?

-¿Y… hoy también te tienes que ir rápido?- le preguntó.

-Sí, es que me dan poco tiempo de descanso en mis clases.

-¿Tus clases?

-El señor Ionia es mi profesor, como en mi casa hay personas que no quieren que estudie, le pagan al señor Ionia para que me dé clases afuera, sólo nos vemos los fines de semana… Pero él dice que soy muy aplicada y que por eso no es complicado avanzar.

-Ah, así que era eso… ¿sabes? Él es el director de mi escuela.

-¿En serio? ¿Tú también estudias ahí? Es el internado de la familia Kido… ¡Qué emocionante debe ser ir en una escuela así y tener muchos amigos y amigas!

Koga le sonrió, sí él ya sabía lo que era tener educación particular.- Sí… Disculpa pero ¿cómo conoces esa escuela?

Ahora tocó turno a Aria de sonrojarse un poco, aunque con su piel tan blanca, aquel tono rojizo de sus mejillas se hizo muy evidente- Me han hablado mucho de ella.

-Ah pues, sería genial que estuvieras ahí. Deberías decirles a tus padres que hablen con Ionia y te inscriban.

Aria soltó una pequeña risa (la primera que Koga le escuchaba y le gustó mucho)- No creo que en mi casa lo acepten, quizá él sí pero ella… - luego tomó el brazo del chico para mirar su reloj- Ay no, ya debo volver con el señor Ionia.

Se puso de pie y antes de que se marchara Koga la detuvo- Aria espera… Oye yo quería saber una cosa.

-Dime.

-¿Por qué pensaste que Yuna era mi novia?

Ella rió de nuevo con ese gesto que Koga ya empezaba a adorar- Por la forma en que se ven… y lo poco que hablé con ella me di cuenta que les interesas mucho.

-¿E…en sserio?

Ella asintió- Y por tu reacción, creo que es recíproco… ¿Por qué no vas a buscarla?... -ante el silencio, agregó- Bueno, espero verte después. Adiós.

-Adiós…- respondió él casi con un suspiro. Quizás Aria tenía razón y debía buscar a Yuna, decirle de una vez lo que sentía y pensaba sobre ella, y que había sido grosero porque pensaba que tenía algo con Edén (al menos él le dio a entender eso con esos comentarios que le hizo durante y después de su partido).

Koga regresó a la escuela para hablar con Yuna pero no la encontró. Quiso preguntarle a sus amigos pero tampoco los encontró (Ryuho había ido a tomar el té con su amiga Paradox, Soma estaba trabajando y Haruto se había desaparecido todo el fin de semana). Sin más, el chico se resignó a quedarse en la biblioteca a hacer sus deberes.

-¡Koga!- llegó Soma gritando al tiempo que se escuchaban varios "shh" en la biblioteca- Koga. ¿Qué se supone que haces?

-La tarea de literatura- contestó muy tranquilo pese a la agitación de su amigo.

-No me refiero a eso…

-¿Qué pasa?- preguntó.

-Es lo mismo que pregunto ¿qué pasa? Tú eras mi candidato… ¿qué falló?

-¿De qué hablas?

-De Yuna, la acabo de ver con ese tipo… Después del juego, él se acercó a nosotros y estuvo conversando unos minutos con ella, no pensé que aceptaría su invitación a salir… ¡Pero acabo de verla con él!

-¡Maldición!- golpeó su puño en la mesa y de nuevo se escucharon los "shh"- Ese engreído sí estaba interesado en ella.

-Koga, no podemos permitir que salga con ese tipo… y tú eres el único que puede sacarle esa idea de la cabeza. Yo sé que ella lo hace porque cree que tú y tu amiguita Aria…

-¡Maldito Edén!- expresó entre dientes.

-¿Edén? ¿De qué hablas?

-¿De qué hablas tú?- preguntó confundido.

-Del tipo con el que está saliendo Yuna… Creo que es el tío de Edén, Amor.

-¡¿QUÉ?!- gritó y ahora no sólo vinieron los "shh" sino que se hizo merecedor de que los sacaran de ahí. A Koga no le importó mucho eso, lo único que tenía en la mente era hablar con Yuna y… ¿qué? ¿qué debía decirle?

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Escuchó de nuevo ese sonido que indicaba que estaba enlazando la llamada. Sonó una, dos, tres, cuatro veces. Y luego el sonido que indicaba que dejara un mensaje.

-Saori... Hola. Sé que me dijiste que te diera un poco de espacio pero...- Seiya suspiró- sólo quería decirte que te extraño mucho; ya quiero verte... Te amo. Adiós.

Colgó y jugueteó con su teléfono móvil en sus manos.

-¿Estás bien?

-Ah Geki, sí sólo... Nada olvídalo. ¿Cómo estás?

-Bien- se sentó frente a él- Hablé con Jabu el otro día, me dijo que te reencontraste con Saori.

-Sí, aunque las cosas no resultan como las quiero. No sé, a veces creo que el tiempo nos separó demasiado.

Geki no respondió, en realidad no tenía muy clara la relación entre Seiya y Saori.- Pues será mejor que te des prisa antes de que le venda sus propiedades a Ludwig y vuelva a desaparecerse de Japón.

-Ludwig... ese nombre me vueltas, no dejo de pensar en que se me hace conocido.

-Debe ser, es el padre de Edén.

-¡¿Qué?!... - Así que el hombre con el que Saori hacía negocios era el padre de Edén- pensaba Seiya.- Y Ludwig es... -El tipo de Italia- dijo casi para sí.

-¿Qué?- le preguntó Geki.

Es el mismo hombre del que Saori le habló en su última carta, antes de partir a Italia, antes de desaparecer...
Y de nuevo las palabras de Tatsumi volvieron a su cabeza ¿Será que ese tipo era por quien Saori lo había abandonado? Ella nunca se casó (pero sí tenía a otro en su vida)... Y si Ludwig era casado... -No, no Seiya; Saori no es así, ella jamás aceptaría ser sólo la amante de un hombre casado.

-Seiya... ¿Seguro estás bien?

-¿Qué? Ah sí... Oye hablando de Edén. Quisiera que me hicieras un enorme favor.

-Claro.

-Me gustaría que hicieras que Koga y Edén trabajen en equipo. No me agrada eso de que se vean como rivales.

-Ay Seiya, no lo sé... Edén es muy especial y si él se encapricha, podría meterme en líos con su padre y con Ionia.

-Vamos Geki, ellos controlan todo lo que pasa en la escuela porque con esa actitud se los hemos permitido.

-Está bien, les pediré que hagan su proyecto obligatoriamente en equipo y los pondré juntos.

-Gracias Geki...

-Todo sea por los viejos tiempos.

Seiya tuvo ese instante de complacencia; sin duda, todo lo que tenía que ver con Koga era lo único que le ayudaba a despejar su mente y no pensar en los fantasmas que su mente comenzaba a crear.

Sin embargo, no todo había resultado perfecto. El primer entrenamiento de esa semana resultó ser un tanto complicado. Seiya lo notó desde que Koga llegó a la pista de atletismo (sin saludar) aventando sus pertenecías.

-Ya llegué ¿y qué hago?

-Buenos días... Quiero que hagas tu calentamiento y luego des dos vueltas a la pista trotando...-apenas terminó la frase cuando el chico ya estaba en ello.

-Cuidado Koga, no seas tan brusco que te puedes lastimar- le comentó mientras veía que el chico hacía todo mal gracias a la furia que se desbordaba en todo él. -No, no, no... Detente. Estás haciendo todo mal.

-¡No es cierto!- le espetó.

-Tranquilo muchacho, no permitiré que me hables así- trató de ser paciente.

-Pues déjeme seguir entrenando.

Seiya suspiró, no quería perder la paciencia con Koga. Él mismo había tenido unos días muy difíciles por el tema de Saori, pero debía controlarse; y también debía enseñarle a Koga a hacerlo.

-Haber, siéntate... Siéntate te digo- insistió hasta que el chico lo hizo con fastidio - ¿Qué te pasa?

-¡No es su asunto!

Contó mentalmente hasta 10 para no perder los estribos. Se sentó junto a él.

-¿Sabes? He tenido unos días terribles. Parece ser que la única mujer que he amado en mi vida encontró compañía con otro. Un tipo que se dice que es nefasto, pero algo tiene que fue capaz de robármela. No sé qué hacer porque ella es lo único que me queda en la vida... Pero intento no perder la cabeza. Si ella es para mí, sé que inevitablemente volverá a ser mía, y si no, espero que sea feliz con el hombre que esté a su lado. Muero de celos, estoy frustrado por no tenerla pero intento ser cuerdo. ¿Y tú?

Koga guardó silencio, apretó sus puños y declaró lo que lo tenía tan cabreado- Ella está saliendo con un joven mayor... Intenté reclamarle pero me dijo que no tenía ningún derecho de hacerlo. Tiene razón... ¡Soy un idiota! Debí decirle lo que sentía antes... Ahora ya es tarde.

Seiya se sintió aliviado de que Koga se abriera con él. Además él comprendía, los celos a él también lo estaban enloqueciendo y la sola idea de que alguien mejor acompañaba a la mujer amada lo corroía.

-Jamás es tarde. Siempre he creído que uno debe luchar por lo que quiere, nunca echarse para atrás... Si realmente ella es para ti, no importa lo que pase a su alrededor, ustedes estarán juntos; y si su destino es no estar juntos, al final estarás satisfecho por no haberte quedado en un "hubiera".

Koga nunca había hablado de esos temas con nadie, quizá por eso se estaba tranquilizando. -Entonces, ¿qué debo hacer?

-Permanece a su lado, no la presiones pero hazle sentir que te interesa... Eres un buen chico y estoy seguro que Yuna apreciará lo que eres.

-¿Cómo...?

-La vida hace que, con los años de experiencia, te des cuenta de ciertas cosas. Pero no te preocupes, tu secreto está bien conmigo -le sonrió y sorpresivamente el muchacho le devolvió la sonrisa.

-Gracias...

-Ves, cuando estás de buenas eres simpático- se puso de pie- Bueno qué te parece si en lugar de seguir el régimen de entrenamiento, jugamos un poco de soccer.

-Apuesto a que lo voy derrotar- se puso también de pie más animado.

-Ya he escuchado eso muchas veces.

Pasaron largo rato jugando. Ninguno de los dos se había sentido así antes, pero lo que sucedía ahí era importante, digamos especial.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Un bostezo fue lo primero que Medea recibió como respuesta aquella mañana. Había ido a visitar a su hermano menor muy temprano, lo que él, por supuesto, no tomó muy bien.

-¿Qué pasa? ¿Por qué vienes tan temprano? -le preguntó.

-Pues fuiste tú quien me llamó anoche. ¿Qué pasa?

-Ah eso, sólo quería decirte que ya estoy haciendo lo que me pediste, estoy saliendo con esa niña... Lo cual me parecería una total pérdida de tiempo, pero la verdad esa chiquilla no está nada mal.

-Excelente, romperle el corazón a ese bastardo; ahora sólo me falta atrapar a Seiya- sonrió con una mezcla de malicia y ¿deseo? - Así podré fastidiar a Saori Kido.

Amor se sentó tranquilamente en un costoso sofá que decoraba el lujoso departamento que su hermana le había obsequiado- No entiendo por qué tan mala leche para con esa mujer y su hijo.

-Esa mujer siempre quiso quitarme todo... A Ludwig y con él, todo lo que he construido, sabes que me costó enredarlo e incentivarlo a construir el imperio que manejamos... Sólo para que esa tipa quiera quitármelo.

-Relájate ¿qué tiene de malo que tu marido tenga alguna amante por ahí?- respondió fresco como siempre.

-Que cualquiera se conformaría con uno que otro regalito; pero ella, acostumbrada desde siempre a grandes lujos, quiere toda mi fortuna.

-No exageres.

-Ah ¿no?- respondió furiosa -Esa mujer es capaz de TODO... Hasta de darle hijos a Ludwig.

-¡¿Qué?!... Osea que ese chico, el tal Koga, es...-comentó curioso aunque un tanto divertido.

Medea asintió afirmando la idea de que la llevaba años convencida.

CONTINUARÁ…

NUEVAMENTE ME DISCULPO POR LA AUSENCIA DE SAORI, PERO DÉJENLA QUE PIENSE MUY BIEN LO QUE NOS VA A HACER Y DECIR EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO; POR QUE LO QUE ES ESTA MUJER TIENE QUE VENIR A ACLARNOS MUCHAS COSAS.

PERDÓN POR DEJARLOS ASÍ, OS PROMETO QUE YA COMENZARÉ A CONFUNDIRLOS MÁS… DIGO, ESTO SE PRONDRÁ MÁS LOCO. GRACIAS POR SEGUIR LEYENDO Y NUEVAMENTE LES PIDO PACIENCIA PARA LAS PRÓXIMAS ACTUALIZACIONES.