Hola! Yo de vuelta con otro capítulo de esta historia que me tiene tan enganchada. Sin más los invito a leer y espero que se diviertan!
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Parte III: La princesa del rukongai
Capítulo 9:
-Necesito ayuda -Ichigo ingresaba a la habitación de Kaien.
El mayor dejó su caligrafía de lado.
-Estaba muy concentrado, zanahorio -gruñó -¿Qué te hace pensar que tengo tiempo para tus enredos amorosos? ¿O es porque cierta basurita del rukongai entrena a tu novia? Ah, no. Cierto que no es tu novia porque fuiste un pelmazo. -le dio un par de palmadas en la espalda -No te preocupes por Hisagi, es inofensivo. -agregó despreocupado. -Yo me preocuparía porque tú mismo te boicoteas… vas a su casa y lo primero que haces es insistirle con el tema. Pedazo de idiota, murió su hermana y esperas que tenga cabeza y corazón para pensar en ti… bruto. Cómo se nota que no sabes nada de mujeres.
-Y tú sí -respondió sarcástico.
-Tengo novia, punto para mí. -rebatió, Ichigo no pudo más que darle la razón -¿Por qué no aceptas su amistad? Escúchala, reconquístala. Le gustaste una vez, puedes volver a hacerlo… y cuando lo hagas, pedirás su mano a Byakuya Kuchiki.
-Me matará.
-¡Ay, claro que no! Eres una excelente opción si me preguntas.
Ichigo se sentó junto a la caligrafía de Kaien, el mayor hizo lo mismo.
-Eres realmente pésimo -comentó el pelinaranja apreciando el trabajo de su primo -¿Por qué crees que tío Byakuya me aceptará?
-Primero, eres su sobrino. No precisamente el favorito, yo tampoco le agrado, por cierto. -reflexionó -Segundo, un compromiso con Rukia-chan logrará una tregua entre los clanes. -aclaró -y tercero, serás oficial del gotei y le dará poder sobre ti… podrá seguir controlando a Rukia, aun cuando esté fuera de su casa. ¡Puros beneficios!
Ichigo lo miró desconfiado. Tenía todo a favor, excepto el favor de Rukia. Menudo lío y todo por su bocota. Las palabras de Kaien, sin embargo le daban ánimos.
-Hay una fiestita en donde los Omaeda el sábado, de hecho estamos considerados… ¿por qué no te ofreces a acompañar a Rukia-chan?
-No creo que vaya…
-Irá, compromiso social. Se nota que no te criaste entre las familias principales. -lo miró burlón -Hay cláusulas que deben seguirse al pie de la letra. -le acercó papel y lápiz -Escríbele una nota, se la dejas personalmente a Nanami, le va a encantar… ah, y recálcale que van como amigos.
Ichigo asintió y comenzó a escribir. Kaien seguía atentamente la labor.
-Buena caligrafía… otro punto a favor.
Ichigo le sonrió, definitivamente su primo lograba subirle el ánimo.
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Rukia se miraba frente al espejo probándose el nuevo kimono que Byakuya le había encargado para la fiesta donde Omaeda. Orihime aplaudía de la emoción.
-Es de ensueño, Rukia-chan -exclamó y se acercó a tocarlo y repasar los bordados con los dedos -Te ves tan linda.
-Quisiera que tuviésemos la misma talla como cuando éramos niñas… podríamos intercambiar algunos. -Orihime se sentó al tiempo que Rukia se quitaba el kimono -¿No irás donde los Omaeda?
-No creo que sea correcto… Kira-san está algo molesta con mamá últimamente. Otosan le ha dado muchas regalías y tú sabes que Kira-san no separa las cosas -Rukia asintió, su amiga tomó al conejo y le acomodó las orejas -Está muy viejo.
-No puedo deshacerme de él -sonrió, Orihime se lo entregó -Me recuerda a Hisana… a esos tiempos en que estábamos los tres y Nii-sama hacía todo por consentirme.
-Aún lo hace…
-Es verdad -dejó a su conejo sobre el tocador. -Ayúdame a quitarme esto. Hisagi-sensei vendrá dentro de media hora.
-Es tan guapo -suspiró Orihime.
-Hime-chan -rio la morena -A ti te gustan todos: Ishida, Ichigo, ese chico raro que trabaja en casa de Ishida, ese del maquillaje extraño… y ahora Hisagi -se rio aun más fuerte.
-Asume que es guapo.
-Solo tengo ojos para un hombre
-¿Ichigo?
-No, Nii-sama. Le debo mi vida y devoción absoluta. Las relaciones románticas no son lo mío. -concluyó.
Pronto Rukia estuvo en su ropa de entrenamiento y despidiendo a Orihime en la puerta. Coincidentemente Hisagi llegaba por la diestra e Ichigo por la izquierda. Los cuatro ante la puerta. Orihime estaba en la gloria y Rukia tuvo que prácticamente echarla.
-Nos vemos dentro, Kuchiki-sama -le indicó el moreno -Kurosaki -se despidió del muchacho y partió dentro de la mansión.
-No se llevan muy bien, veo.
-Es un sujeto algo entrometido -bufó -Por cierto, venía a dejarte un mensaje, pero ya que estás aquí quería preguntarte si podemos ir juntos el sábado. -Rukia se mordió el labio -Como amigos, claro.
La chica lo miró un instante.
-No quiero apresurar las cosas, Ichigo. -dijo con honestidad -Creo que ir juntos es comprometedor y no quiero sembrarte la ilusión que he solucionado los temas contigo, porque estoy muy lejos de hacerlo. -Ichigo bajó la vista al suelo -Iré con mi familia… pero -el chico la miró -Siempre podemos pasar el rato juntos… con Renji.
-Te cobraré la palabra
-Nos vemos, Ichigo.
Se adentró en la mansión.
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La opulencia de los Omaeda no tenía límites. Los jardines eran perfectos y mucho más ostentosos que los de la mansión Kuchiki, estaban completamente adornados por lámparas de papel y luces que daban un ambiente que combinaba perfectamente con el cálido día de verano. Tres meses habían pasado de la muerte de Hisana y era la primera vez que salía de casa a un evento de las familias, y primera vez como una Kuchiki.
No podía sino sentirse observaba por todos, aun cuando nada en ella podía denotar que no pertenecía a ese lugar. Mei había hecho un excelente trabajo con ella, aun así las mujeres la miraban displicentes, pero pudo notar un par de miradas de aprobación de algunos muchachos y uno que otro viejo con cara de depravado.
-Te ves hermosa, Rukia-chan -Kira llegaba junto a ella junto con Ishida.
-Ese kimono es perfecto -admiró Uryu -Permiso -tocó la tela de la manga -Seda de la más fina, el bordado es impresionante, trae fibras de oro puedo ver.
-Byakuya-sama te consiente demasiado -comentó Renji -Te trae como a una princesa.
-Pues a mí me parece una -Ichigo aparecía junto a los chicos.
Los chicos se miraron entre ellos.
-Baboso -se burló Uryu, Rukia se volvió muy roja -Creo que sobramos, amigos.
-Para nada -exclamó Ichigo -¿Cierto, Rukia? -ella asintió dándole la razón -Omaeda-sama nuevamente raya en lo extravagante. ¿Vieron los leones de piedra que tiene por fuentes? -los chicos negaron -Vamos, les enseño.
El grupo se perdió entre la gente. Y no solo eran leones, dragones de papel ondeaban al viento en altos mástiles. Los sirvientes pasaban con bandejas cargadas de los más finos manjares.
-Efto efta muu buebo -comentó Renji con la boca y meneando la mitad de su bocado frente a su rostro.
Ichigo asintió con la boca aun más llena y dos pasteles en cada mano.
-No puedo creer que sean tan vulgares -bufó Uryu con un vasillo de té de jazmín en la mano -Como si no comieran en casa.
-De hecho, Uryu-kun -interrumpió Rukia -Nii-sama es muy austero normalmente, dice que el ostentar no es de nobles.
-Omaeda es noble… -mencionó Kira, la chica se alzó de hombros.
-Iré por más té…
-Te acompaño -Renji se le acercó -Me dio una sed horrible. -Kira alzó la mano indicando que se sumaba.
Ichigo y Rukia se quedaron a solas. El chico terminaba rápidamente sus bocadillos.
-Pero que sed más conveniente -bromeó Rukia mirando a su amigo.
-Coincidencia, además no debes quedarte sola con lemmings dando vueltas -le indicó a las chicas junto a la fuente a unos metros. -Te miran muy feo…
Pero la presencia de Ichigo para nada impidió que Midori y compañía se acercaran a Rukia. El pelinaranja dio un par de pasos para enfrentarlas dejando a la chica tras de él. La morena le tomó el brazo suavemente indicándole que podía con ellas.
-Kuchiki-san -la saludó Midori con malicia -Felicidades por tu ingreso a la nobleza, supongo que lo mereces, te has esforzado varios años para agradarle a Kuchiki-sama… me pregunto qué cosas has hecho para agradarle tanto.
-Suficiente, Midori -le advirtió Ichigo.
-Déjala, Ichigo, solo pueden salir idioteces de su boca. No vale la pena siquiera prestarle atención. -apretó su agarre en el brazo del muchacho -Vamos por algo de beber.
Ichigo tomó la delantera pasando por el lado de Midori y sus amigas, la chica detuvo a Rukia cuando pasó junto a ella.
-Lindo Kimono -apreció -sería una lástima que se arruinara con algo.
Rukia detectó el vaso de jugo rojo en las manos de otra chica. Fue más rápida y se lo empujó para que la muchacha se manchara. Midori gritó junto con su amiga accidentada.
-Maldita basura del rukongai -se le lanzó encima, pero Rukia la esquivó y por la nuca la hizo caer al suelo. Midori la miró de su posición, al tiempo que sus amigas se agachaban a asistirla. -Te crees gran cosa ahora que ostentas ese apellido -se puso de pie -Pero sigues siendo la misma rata de alcantarilla… ¿no sabes lo que dicen en los pasillos de los sirvientes?
-Suficiente, nos vamos -Ichigo trató de arrastrar a Rukia pero ella se soltó bruscamente de su agarre.
-Nada de lo que digan me interesa.
-Puede que esto sí… después siempre es interesante cuando las malas lenguas hablan que la nueva Kuchiki se revuelca con su instructor, otra rata del rukongai. Tal para cual.
Rukia iba a lanzarse sobre ella pero Ichigo la tomó por la cintura y se la cargó al hombro.
-No voy a dejar que hables así de Rukia -le advirtió.
-¿Y qué vas a hacer Kurosaki-kun? ¿Golpearme? ¿Cómo golpeaste a la rata inmunda que se acuesta con tu novia?
Los muchachos se acercaron rápidamente cuando vieron a Ichigo cargando a Rukia y ésta pataleando que la soltara para acabar con una maliciosa Midori que ahora reía saliendo del lugar con sus amigas.
-¡La voy a matar! -Ichigo la bajó -¡Y tú sabías esos rumores! -la indicó con el dedo -¿Por qué no me dijiste nada?
-Son pura mierda, Rukia, no creo ni una palabra.
Los chicos los miraban atentamente, Renji se acercó a su hermana y la tomó del hombro.
-Odio este maldito mundo -exclamó -Cuando sea shinigami juro que no volveré nunca.
-Vamos dentro, arruinaste tu peinado… y como no tienes a Orihime… -la arrastró con él.
Kira se los quedó mirando.
-Uryu tiene serios problemas -suspiró.
Renji guardaba silencio. Ichigo intercambió miradas con él.
-Kira, tú eres el experto… -habló el pelirrojo -Necesitamos una buena broma, épica.
El rubio sonrió macabro.
-¿Épica? -preguntó -¿Nivel de crueldad?
-Nivel Ginasai-sensei en examen de combate cuerpo a cuerpo.
Los muchachos se acercaron para escuchar las instrucciones de Kira.
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Rukia andaba en busca de Renji, también haciéndole el quite a Midori que se había puesto como objetivo de la noche incordiarla.
-¡Dónde diablos está!
Miraba hacia todos lados, pasó junto a un grupo de adultos donde reconoció a Kira-sama y los padres de Ichigo, entre otros que supuso eran los padres de Uryu porque había mucho parecido entre la mujer y su amigo.
Dobló junto a un arbusto enorme perfectamente podado. Ahí a la lejanía pudo ver a su hermano conversando con una chica… ¿No era Akiko la amiga de Midori? Se rio bajito… con que ahora tenía con qué defenderse. Iba a devolverse, pero se escuchó nombrar por los adultos y se dispuso a afinar el oído.
-Rukia Kuchiki… cuando Uryu lo mencionó no lo pude creer. ¿En qué estaba pensando Byakuya? -dijo el padre del moreno. -Una cosa fue casarse con su concubina…
-No entiendo cómo el clan aprobó eso -agregó su esposa.
-No lo hizo de hecho -interrumpió Kira-sama. -De todas formas y por mucho que pareces no pasar a esa chiquilla permites que se junte con tu hijo…
-Nada que hacer, es la hermana de Renji… el caso es diferente con él, será shinigami igual que Uryu. Supongo que puedo hacer caso omiso de la procedencia mientras no se involucre más con esa chica.
-¿Más? -preguntó Masaki. Ishida ladeó la cabeza dando a entender algo más intimo -Claro, ella sigue siendo una chiquilla del rukongai, no importa el apellido que ahora tenga, no puede borrar su pasado.
Rukia se mordió los labios y sintió que la respiración se le volvía trémula. Sin ser vista ni oída se perdió entre la gente.
-Pero Ichigo está prendado de esa chiquilla desde que iba en la escuela… no puedo sino apoyar a mi hijo, y si es la chica que ama, aunque tenga que enemistarme con todo el clan, le daré mi bendición. -concluyó la mujer.
-Es una buena alianza a la que no me opondría -agregó Isshin -Podría enmendar un poco el daño que ocasionó Tsuda hace diez años… ya van a ser once.
-De ninguna manera piensen, tú y el clan, que van a poder reincorporarse a las familias principales casando a Ichigo con esa muchacha -advirtió Rihan Kira.
-Esa muchacha como la llamas tiene nombre y más rango que tú -respondió Isshin -Podrías dejar ser tan displicente.
Rihan soltó un bufido con ademán despreocupado.
-Más de la mitad del clan Kuchiki está de acuerdo conmigo -dijo con convicción -Esa muchachita no es más que una vergüenza, tanto como su hermana… Debieron quedarse en el lugar que les corresponde.
Masaki arregló su cabello.
-Me perdonarán, pero me retiro -hizo una venia -No voy a escuchar cómo se denigra a un par de mujeres que no tienen la culpa de dónde provienen y el destino que les tocó.
Se retiró para perderse entre la gente. Isshin suspiró. Si Kira no le cayera tan bien ya lo habría mandado a buena parte, sin embargo era solo un noble más, criado como tal. No se le podía pedir apertura de mente.
-Vamos a joder a Kazuo Kuchiki -propuso -Nada como irritarlo para pasar un buen rato.
-Ya que no podemos molestar al líder como en los viejos tiempos, bueno es el primo -Kira palmoteó la espalda de su amigo. -Si nos disculpan -le dijo a los padres de Uryu.
Se retiraron del lugar. Mientras al otro lado del jardín Rukia pedía permiso a Byakuya para retirarse so pretexto de sentirse indispuesta. Eso le dio la excusa perfecta para acompañar a su hermana a casa y retirarse, arruinándole de paso la conquista a Renji.
Al llegar a casa, Rukia se dirigió a su habitación y abrió la puerta corrediza para admirar el jardín. En otra situación hubiera recurrido a Mitsuki por consuelo, incluso a Mei… pero ahora era diferente. Ellas solo le dirían que los adultos hablaban desde la envidia y el recelo al clan Kuchiki, que a su debido tiempo acabarían por aceptarlo. Sin embargo eso no era lo que más le dolía… era que fueran los padres de Ichigo. Ahora entendía de su propuesta y también comprendía que sus promesas actuales de concretar algo más serían imposibles.
No podía acudir a Nii-sama en busca de apoyo, hablarle de chicos le daba vergüenza, menos a Renji ya que Ichigo era su amigo y no quería dejarlo al medio, ya que sabía que siempre la apoyaría a ella. Orihime tampoco era una opción, hablarle a ella sería como burlarse de su posición dentro de las familias nobles… y con ella se acaban sus posibilidades de sacarse la mierda que la consumía.
Suspiró y se fijó en el muro que rodeaba la mansión. Se puso de pie y desató el obi con dificultad, se quitó el kimono quedando únicamente con la yukata blanca que llevaba bajo. Bajó al césped y frunció el ceño. Tomó algo de impulso y se lanzó contra el muro, rechazó demasiado cerca y se dio contra el concreto. Cayó sentada en el suelo, no había ahora nadie que impidiera que se diera duro.
Se puso de pie, sacudió su trasero, volvió a tomar distancia. Volvió a correr hacia el muro, otro golpe, otra caída. Se pasó una mano por la mejilla que había recibido el violento azote. Miró hacia arriba era enorme. Volvió a retroceder.
A la distancia Byakuya la observaba en silencio, cada uno tenía sus maneras de luchar contra el dolor. Y la acompañó hasta entrada la madrugada cuando la vio alcanzar el borde del muro, luego de tantos intentos. Se apoyó de las piernas contra la pared para darse un último impulso que la llevó a quedar con el abdomen en el borde, se acomodó para sentarse a horcadas sobre el muro. La chica miró al cielo y la vio sonreír, no pudo evitar imitar el gesto. Se volteó y regresó a su habitación.
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¡Pero qué difícil le toca a Rukia! Al menos tiene a Ichigo para que la defienda junto con el trío dinámico de sus amigos. Esto solo se sigue complicando. Me encantó incorporar a Orihime con su inocencia y simpatía. Nada de hints Ichihime para que no se asusten. Como pudieron darse cuenta ella es una enamorada del amor y le gustan todos los medianamente guapos, simplemente adorable. Ya saben, los comentarios al botón review abajo.
PD: cada vez que escribo un capítulo me imagino una serie adolescente tipo The OC xD no puedo evitarlo jaja. (Si no la vio, hágalo).
