Y aquí un nuevo capítuloooo! (sonido de trompetas)
Mareliz Luna ya había terminado el capítulo para cuando pediste más sobre Billy, aunque le modifique varias cosas. Bueno ojala les guste como los anteriores y lo disfruten mucho.
Nos vemos abajo.
La Push
Ya había pasado cuatro días desde que Hermione y Bella se enteraron de su familiaridad. La convivencia con la familia Cullen eran tan agradable que Hermione terminó convirtiéndose en la pequeña de la familia siendo la más cuidada aunque también era brava cuando Emmett la hacía enojar. La castaña seguía enviándose mensajes y llamadas con sus padres, cosa que le decía que Forks no era su lugar. En ningún momento se había olvidado de Inglaterra pero la convivencia con los Cullen la consolaban de gran manera y era muy divertida en su forma. Había creado una muy buena amistad con Jasper, Edward, Alice Y Rosalie. El cariño maternal que le profesaba Esme le recordaba a su casa y las seguidas bromas de Emmett le hacían recordar a los gemelos, excepto que sin magia, no son pelirrojos y faltaba uno.
Ahora se encontraba en la sala cuando vio a Hedwing picoteando en la ventana. Se había enojado con Harry aquella vez que le envió una carta aun cuando le dijo que serían "vacaciones familiares sin magia" peor no duró nada el enojo pues lo extrañaba mucho y le hacía bien tener noticias de él, además sus vacaciones no "tenía magia" después de todo. Las fotos que le había hecho Jasper fueron muy justas aunque no aparecía con sus padres los paisajes iban de maravilla.
Hermione:
¿Cómo estás? ¿Y porque quieres saber sobre la Legeremancia? ¿No que era "vacaciones sin magia"? Como sea en los libros puede que haya pero no sé si lo encontraras estando fuera de Hogwarts, debería esperar para cuando entremos al colegio. Te cuento Sirius sigue luchando por mi custodia, ojala lo gané no veo la hora de poder de alejarme para siempre de mis tíos, cada vez Dudley es más insoportable. Ron sigue preguntando si enviarte cartas o no pero supongo que Ginny ya lo hace, no? Y tienes que contarme sobre tus nuevos amigos no quiero que te olvides de mí eh jajajaja. Bueno me despido Petunia quiere que limpie el desastre de seguro habrá entrado una lechuza por los gritos que hay. Por favor contéstame enseguida.
Te quiere Harry
P/D: Si Sirius llega a tener mi custodia lo primero que haré será comprarme un celular para llamarte.
P/D 2: Cuando lo tenga, me mandaras tu número por cartas.
P/D 3: Te mandaré fotos después.
—¿De quién es?—Preguntó Jasper al ver que dejaba de leer.
—Es Harry—Contestó guardando la carta.
Se acercó hasta la lechuza blanca y le dio un pedacito de galletita, agradecida ella se alejó volando por donde vino.
—¿No le contestaras?
—Lo haré.
—¿Y cuándo?—Cuestiono Edward.
—Lo haré cuando…—Se sentó en el sillón a lado de Jasper cuando….
—Hermione ven te necesito—Alice enseguida la jaló hacia arriba, por la cara de satisfacción de Edward algo le dijo a Hermione que no le gustaría eso.
—¿Alice que quieres?
Se zafó de su agarre al encontrarse en la habitación de Alice, ya había entrado una vez y, a pesar de la cantidad de ropa linda, juro no volver a entrar porque se enloquecía.
—Ver cómo te queda este vestido—Le entregó un vestido de un hermoso color azul. —La boda será dentro de poco y no tienes un vestido—Empujó a la chica hacia el baño para que se cambiará. —Si no te gusta ese vestido mañana iremos al centro comercial—Le avisó.
Y aunque a Hermione si le gustaba la ropa, ver las expresiones graciosas de Alice ante sus cometidos realizados, ir en los súper autos de los Cullen y más que todo ir a Seattle, no pudo evitar horrorizarse ante esa idea. Estar rodeada todo un día por Alice en una tienda buscando vestido y zapatos. Vestido y zapatos, sería perfecto traer su vestido de su baile de cuarto año.
—¡Vamos Hermione que te quiero ver!
La chica se puso el vestido y salió del baño, Esme y Rosalie también estaban presentes. El vestido azul era hasta ajustado hasta la mitad del muslo marcando la figura de Hermione, tenía el escote barco donde las magas terminaban en el codo y dejaba al descubierto la piel de la chica. Le quedaba hermoso.
—Que hermosa—Dijo Esme con una enorme sonrisa.
Rosalie le mostró un espejo de cuerpo entero y ella se acercó a verse.
—¿Te lo quedaras?—Le preguntó Alice.
—Veré en el centro comercial sino me quedaré con él—Decidió luego de un rato mirando en el espejo.
—Perfecto—Sonrió Alice. —¿Y ustedes que opinan?—Les preguntó a las demás.
—Que haga lo que ella quiere pero le queda muy lindo—Contestó Rosalie sonriente.
—Estoy de acuerdo con Rose. Es la decisión de ella—Segundó Esme.
—Decidido mañana iremos al centro comercial—Anunció Alice contenta.
Hermione ante lo dicho se fue directo al baño a cambiarse nuevamente. No había permitido para nada que Alice combinara su ropa por otras y por esta única vez, tal vez, se deje influenciar por ella.
—¿Y Sirius como es físicamente?—Preguntó Billy.
El Black y Hermione iban acercándose a la zona de la Push, ella manejando la silla de él. Billy tenía la idea de que conozca la Push porque esa misma chica le estaba ayudando con su familia y él de alguna forma se lo compensaría, además a ella le encantaría conocer a los chicos de la manada.
—Pues es de cabello negro hasta por los hombros bastante rizado, tiene ojos grises y con un poco de barba—Describió. —Yo creo que antes Sirius era muy guapo pero sus años en Azkaban lo demacraron mucho, dándole un aspecto más viejo—Agregó.
Granger le había contado todo de Sirius, contando la encarcelación injusta y cuando lo había salvado junto con Harry, sabía poco del animago siendo joven y en los años de Hogwarts pero aun así se lo contó. La chica levantó la mirada del suelo encontrándose con una casa a varios metros más adelante.
—Sue fue muy amable al invitarme—Mencionó la chica al recordar a Sue varias horas atrás cuando la invitó a su casa.
—Le hable de ti—Confesó Billy mirando fijo a la casa. —A demás te vendría bien conocer a los chicos.
—¿Los lobos?—Inquirió Hermione siendo al tanto de todo.
—Sí. ¿No te es emocionante conocer a los licántropos de Forks?
Hermione sonrió ampliamente ante eso, Billy sabía de su enorme e insaciable curiosidad, lamentablemente fue víctima de ello. Tenían una buena relación con Billy, era una persona muy buena a pesar de lo que su familia le había hecho, no había odio en ellos y era algo que Hermione admiraba mucho; su capacidad de no poder odiar. Harry era otro caso, no odiaban y ella no sabría si soportaría cosas así.
Estaban llegando a la casa de Sue así que tocó ella la puerta y enseguida salió una joven un poco más grande que Hermione, de cabello corto de un profundo color negro, ojos negros, piel morena y pestañas como plumeros.
—Leah te presento a Hermione Granger, Hermione ella es Leah Clearwater, hija de Sue—Las presentó Billy.
—Hola—Saludo Hermione pero Leah solo la miró.
—Pasen—Dijo ella y los dos pasaron.
Hermione se encontró enseguida con la presencia de varios chicos sentados en una mesa redonda y una mujer morena les sonrió a penas los vio, Sue que se acercó enseguida a abrazarla.
—Hermione me alegra que hayas venido—Comentó cariñosamente Sue.
—Sí a mí también—Sonrió la castaña pues le caía muy bien, se notaba que era alguien cariñosa.
—Ven te presentó a los chicos—Los jóvenes se voltearon. —Son Jared, Quil, Embry, Sam, Paul y mi hijo Seth—Los chicos saludan con la mano, sonreía o cabeceaban cuando los nombraban. —De seguro ya viste a mi hija Leah—Nombró señalando a la chica que venía con una bandeja de comida.
—Sí, lo hice.
—Chicos ella es Hermione Granger, es una visita muy querida—La presentó Billy y le sonrió a la castaña, esta se sonrojo pues todo la miraban y… tenían la nariz arrugada.
—Huele mal—Masculló Leah con su nariz arrugada.
¿Cómo? Si ella tenía un rico perfume no podía ser. Luego recordó una cosa; ellos son licántropos y ella está viviendo con los vampiros, la peste era el olor vampírico. Ya se lo había dicho Billy cuando llegó en compañía de Edward. No se preocupó más y se sentó donde Sue le indicaba, justo al lado de Seth.
Ella no estaría allí sino fuera por la casualidad del encuentro que tuvo con Sue en casa de Billy horas atrás y como iba a invitarlo para ir a su casa, con Hermione de visita, también la invitó. Le sorprendía mucho pero no estaba muy incomoda a pesar de recibir una mirada fría del que se llamaba Sam.
—Hola—Sonrió Seth a Hermione. —¿Eres amiga del Doctor Cullen?—La chica se sorprendió ¿Cómo lo sabía?. —Lo digo porque te vi irte con el doctor Cullen cuando te iba de la casa de Billy la otra vez—Agregó.
Seth era un chico muy guapo, de piel morena clara y de linda sonrisa con hoyuelos. Sue había comentado que tenía su edad y sinceramente lo veía más chico con su adorable sonrisa, no pudo evitar sonreír también.
—Sí son muy buenos, estoy viviendo con ellos—Comentó.
Seth abrió en grande los ojos, sorprendido.
—¿En serio?—Conocía muy bien a los Cullen y sabía que eran incapaces de tomar la vida de una joven pero ¿convivir con una?. —¿Eres pariente o algo?
—Digamos que sí, maso menos—No sabía bien si decirle la verdad pero tenía claro que Seth no se tragaba su cuento.
—Billy aun no me contaste de la otra vez de Hermione—Le susurró Sue al ver a la susodicha hablar con su hijo.
—Es ella, Sue. La que te dije—Le mencionó y al ver la cara de duda de la mujer hizo una seña con su dedo, el cual parecía estar lanzando algo, un estilo muy parecido a una pistola tirando tiros.
—Oh, es ella—Captó Sue inmediatamente y se giró a Hermione. —Es un placer que estés aquí, de seguro estarás enterada de nuestras condiciones—Dijo con voz algo baja y con cierto tonos para que la chica entendiera.
—Sí, no se preocupe ya conozco a uno—Reaccionó enseguida y recordó a Remus, aunque todavía no había visto las transformaciones de los de Forks. —Lamento mucho lo de su esposo, Sue.
Billy le había contado varias cosas de Sue, también la condiciones de los chicos de la manada. Hermione le había comentado que según tenía entendido ella la transformación que vio ella, de un profesor hace casi tres años, no era la misma que los integrantes de la Push, por eso el Black quería ver si alguno de los chicos se animaba a mostrársela a ella.
—No te preocupes, Hermione—Le dijo con una leve sonrisa y enseguida se le ensanchó. —¿Quieres ayudarme con la comida? Ven, sígueme—Ambas se fueron hacia la cocina y Hermione agarró de la mesa unas bandejas llenas de panes que largaban un rico aroma. —Siempre hago muchos para los chicos y como sabría que vendría gente preparé más—Ambas se fueron a la mesa grande donde estaban todos. —¡Llego la comida!—Anunció donde todos los chicos festejaron.
Hermione hizo tal y como Sue, dejo las bandejas de una forma cuidadosa, aunque la mujer casi era de una forma elegante. Seth le sonrió amigablemente cuando pasó por su lado y ella también pero levemente por la vergüenza. Se sentó a lado de Billy y también comenzó a comer, el pan era delicioso. Sue hablaba con ella preguntándole por Inglaterra llamando la atención de Sam, que como buen líder de la manada tenía que estar al tanto, también preguntándole si la pasaba bien en su estadía.
—Completamente. Ellos son muy amables y hasta me hecho amiga de algunos de ellos—Aseguró confiada la castaña.
—Si no fuera porque conozco a Bella diría que estás loca pero me alegro de cualquier forma—Comentó Sue.
Sue le preguntó algunas cosas más de una forma discreta, pues bien que lo chicos con habilidades lobunas tenían oído atento, y la castaña se complacía a contestarle. Aun así los sentidos de Sam eran los menos relajados entre los de la manda. Todos sintieron el olor a vampiro de la chica y a pesar de ser humana tenían que estar al tanto.
—"No creo que la estén utilizando para luego comerla, Sam"—Intervino Seth en sus pensamientos.
—"Conocemos a los Cullen no romperían el tratado" —Señalo Leah.
—"¿No que son vegetarianos? De que te preocupas"—Habló Paul.
—"Que la maten, romperían el tratado"—Aclaró Sam.
—"Si el tratado para ti es nulo"—Recalcó Embry.
—"¿Por qué te importa la chica, Sam? Hay miles que se atienden con el doctorcito y a ti te importa esta"—Jared pareció bastante interesado en saber eso.
Ante lo dicho por Jared pareció tener ser una tincada en todos, era cierto. Leah miró disimuladamente a Hermione que comía un pedacito de pan y Billy le estaba mostrando algo, supo que era la foto que tenía de su difunta esposa, él con las piernas sanas y sus hijos. Y no fue la única en mirarla también lo hicieron los otros pero en menor tiempo.
—"¿Acaso no escucharon a Billy?" —Cuestionó el Alfa. —"Dijo que era una visita muy querida, le tiene cariño. Perdió a Jake hace poco y lo dejaría mal si los Cullen le hacen algo a la chica"
Ahí quedo la conversación y nadie agregó nada más. A nadie le pasó por alto la atención que le daba Billy a Hermione. "Ni que hubiera imprado" pensó sarcásticamente Paul, cosa que dejó en suspenso al resto. Nadie lo sabría pero si de algo estaban seguros es que le tenía cariño. Todo estaba en silencio solo comían y eso le pareció raro a Sue pues los chicos siempre están hablando, gritando –en el caso de Leah- o cosas por el estilo. El ambiente no era muy tenso pero tampoco era del todo normal; solo era diferente.
—Chicos—Hablo entonces Billy al ver que lo observaba Sam seriamente. —Me preguntaba algo
—¿Qué cosa, Billy?—Le preguntó Sam y el resto volvió hacia el Black.
Billy miró a Hermione, ella lo miró primero nerviosa pero enseguida fue reemplazado por un brillo de infinita curiosidad, buena señal para el Black y sonrió de una forma rara al contestarle al Uley.
—Si entrarían en fase para mostrarle a Hermione su apariencia lobuna.
A los de la manada se les cayó la quijada, literalmente, y abrieron enormemente los ojos. Tanto que Hermione reprimió una risa pero Sue, aun sorprendida, se río ante la cara de sus hijos. Incluso Sam, con sus rasgos toscos, dio un aspecto muy gracioso.
"Definitivamente perdió la cordura" Pensaron en conjunto los lobunos.
—¿Enserio estas seguro de esto?—Le cuestionó Paul a Sam.
—Billy me lo pidió.
—Pero Billy pudo haber enloquecido—Intervino un angustiado Jared.
—Billy ésta más cuerdo que vos—Le dijo Embry a Jared, enojándolo.
—Bien que se postula para entrar en fase—Hablo Sam frotándose las manos.
—¿Y porque tu no? Eres el líder—Le cuestionó Quil.
—Porque no quiero hacerlo—Siseó con los ojos entrecerrados.
—¡Chicos!—Llamó Billy metros más alejado en compañía de Sue y Hermione. —¡Hay que verlos!—Anunció.
—¿Verlos?—Repitió Leah en tono bajo. —Habla en plural. Nos quiere a todos—Recalcó.
El resto de la manda la miró y se horrorizó. Incluso miraron al grupo que los esperaba metros alejados. Hermione no podía creer que a Billy se le ocurría pedírselos tan pronto, esperaba en la próxima visita –si es que había otra visita- pero aun así estaba completamente emocionada por ver a uno. Con uno se conformaba pero Billy le dijo que no todos tiene el mismo color y le había dejado con la duda. Estaban solo un poco más alejados de la casa de Sue, en un lugar donde solo ellos podían estar sin peligro a que lo vieran.
Al final parecieron ponerse de acuerdo y formaron una fila delante de ella, unos cuatro metros de diferencia. Hermione memorizó los lugares para cuando se transforme reconocerlos. Vio a Sam temblar, elevarse al cielo donde algunas cosas se desprendieron de él –supuso que sería su ropa- y ver en lugar del moreno a un enorme lobo de un pelaje negro oscuro, muy oscuro. Quedó asombrada sus ojos la delataban. Definitivamente no tenía nada que ver con la transformación de Remus, nada.
—¿Me dejara tocarlo?—Le preguntó a Billy, quien luego de pensarlo se encogió de hombros.
—Deberías probar con Seth—Sugirió Sue a lo que la castaña asintió.
Quil, siguiendo el mismo procedimiento de Sam, se transformó en un lobo color café chocolate, notó que no tenía el gran tamaño de Sam, debería ser porque el último es el líder. Embry era un lobo de color gris oscuro. Paul también era de un color gris oscuro pero notó que Embry tenía manchas. Jared era de un color marrón oscuro. Leah era de un color gris claro y mucho más chica que el resto. Seth era de un color arena.
Hermione quedó fascinada, eran enormes y muy hermosos. Dio unos cuantos pasos al que sabía que era Seth, era mejor pedir su permiso y era el que mejor le caía.
—¿Seth, te puedo tocar?—Le preguntó Hermione alzando su voz.
El lobo arena se acercó a Hermione, que tenía su mano levantada y también se fue acercando de a poco, cuando estuvieron cerca el lobo bajo un poco su cabeza y sus orejas de una forma inofensiva y tierna. Los ojos lobunos de Seth eran expresivos y la chica no dudó entonces en tocar el pelaje de animal. Suave, muy suave. No pudo reprimir una sonrisa y Seth incluso largo un aullido alegre.
Hermione estaba tan contenta que se asustó cuando algo la agarró del abrigo ligero que tenía y la hizo volar. Gritó, aún tenía miedo a las alturas, y no dudó en ningún segundo en sacar su varita, vio directo al suelo y lo apuntó pero antes de lanzar cualquier hechizo chocó contra un lomo peludo de color arena. Guardó la varita cuando se encontró en el lomo de Seth, se ve que había pasado desapercibido su varita. Se aferró enseguida a él con respiración agitada y ante la manera divertirá que la observaba el lobo gris que sería Paul se dirigió a él molesta.
—¡Te parece gracioso, Paul! Le tengo miedo a las alturas, eres un demente—Le gritó enfada arriba de Seth. El lobo agachó las orejas aunque su mirada decía otra cosa. —No te salvas, eh. ¡Me las cobraré!—Bramó apuntándolo con el dedo al ver la diversión en los ojos lobunos de Paul.
—¿Qué tal haya arriba, Hermione?—Le preguntó divertido Billy acercándose con Sue.
—Muy diferente al de un caballo, es muy peludo y más cómodo—Contestó tocando los pelos y se le ocurrió algo. —Seth—El lobo giró un poco su rostro hacia ella. —¿Me darías un paseo?
El lobo miró hacia su líder. —"¿Me dejas?"
—"Mientras no la mates"
—"¿Y yo, no cuento?"—Inquirió Leah molesta.
—"Sam da la órdenes"—Le justificó su hermano.
—"¡Y yo soy tu hermana!"—Le gritó.
—¿Sue, Billy?
—No hay problema, Hermione. Seth es un buen chico—Accedió la madre del chico y Billy asintió.
—"Tengo aprobación de mamá, no molestes Leah"—Seth se fue caminando con Hermione en su lomo dejando a su hermana furiosa.
No duró mucho caminando cuando empezó a subir su velocidad, donde la castaña se agarró fuerte de él. Era muy distinto a la escoba, le recordó cuando Jasper la llevó a su casa ese día de lluvia, pero tenía diferencias. Ahora no era cargada como bebe, no sentía los brazos de Jasper ni su tranquilidad, solo había velocidad y libertad. Libremente, montada en un lobo, ni eso podía creer y era cierto. Seth no iba a toda su velocidad, solo para que la chica disfrutara más el viaje y pudiera apreciar la vegetación de la Push.
El hombre lobo que era Remus no se compraba para nada con Seth, o los demás, en nada. La apariencia era muy diferente, Remus se convertía en un animal anoréxico y salvaje sin control absoluto de él, mientras estos eran lobos en tamaños gigantes donde podían controlarse pues no eran dominados por la naturaleza lobuna, eran ellos en todo el momento. Eran conscientes. Eran…
Metamorfos.
Una chispita se encendió en su cerebro. La realidad cayó en cuenta. Había leído sobre ellos, transformaciones en un cierto animal, este caso, los hombres lobos. Esa era la gran diferencia y, esa era la misma razón, por lo cual Billy fue echado de su casa. Él no pudo generar magia, solo se transformaba. Tenía que averiguar bien porque Billy adquirió esa habilidad siendo hijo de una de las familias puras. Si hasta ella que era hija de muggles tenía pisca de magia ¿Cómo él no? Ahí había un misterio, sonrió. A Harry, Ron y, lo más seguro Sirius, les encantaría ayudarla a resolverlo. Pero no podía esperar, tenía que hacerlo ya, de alguna manera. ¿Pero cómo?
No se había dado cuenta de que había parado, tampoco que Seth la observaba preocupado ante la mirada lejana de la chica. El aullido apagado de Seth le llamó la atención.
—Lo siento Seth, me quede pensando en una cosa—Dijo al chica con una sonrisa y cuando la luz le pegó en el lomo del animal observó el lugar donde se encontraba. —Qué lindo—Musitó.
La luz se filtraba por las copas de los árboles y por los mismos costados. El color verdoso de las hojas llamaban mucha la atención, los llamados de los pájaros cautivó su atención y por un ladrido fuerte del lobo, estos salieron volando. Ese lugar era muy lindo. Acarició el lomo del lobo, ojala Remus fuera así, se le haría más fácil las cosas al Merodeador y no tendría que sufrir cada vez que la luna llena apareciera. Localizó algo por el pequeño destello de luz que la llamó.
Se bajó del lomo del lobo y se fue acercando a la cosa que le llamó la atención, una luz parpadeaba y ella fue en busca de eso, su instinto Gryffindor salió a flote y Seth la siguió. Entremedio de unas hojas grandes se encontró entonces con un pequeño espejo de marco dorado y detalles floreales. Esos detalles no eran tan familiares como para ser floreados, eran algo más… exóticos. Hermione sabía muy bien que esos detalles no eran comunes, los había visto en alguna parte pero no recordaba donde, solo se les hacía conocido. Lo tomó y lo mostró a Seth, que observaba curioso.
—¿Conoces estos símbolos?—Le preguntó pero él negó la cabeza. Tenía que saber que eran esos símbolos, le llamaban la atención. Algo le decía que tenía que saber. Sin dudar se subió nuevamente al lomo del canino. —Seth vamos devuelta a la Push.
El lobo inmediatamente prendió carrera hacia el lugar indicado. El viento azotó más fuerte ahora contra ellos, llenándole de adrenalina al canino y un aspecto más decisivo y, de alguna forma aventurera, a la castaña. Tenía que saber que era aquel espejo y no le importo más lo hermoso de la vegetación, su curiosidad podía más al igual que el instinto.
Alice estaba sola en compañía solamente de Esme y Jasper en la sala viendo un desfile de moda dando su opinión antes los distintos modelos que pasaban, su esposo miraba tranquilamente un periódico cuando se le ocurrió esfumarse enseguida para otro lado y Esme estaba tejiendo un hermoso buzo de media estación color beige que de seguro iría para Hermione.
—Ese vestido no pega en nada con esos tacos ¡y a quien se le ocurre mesclar esos colores!—Criticó Alice horrorizada.
—Son diseñadores Ali—Esme le hablo como si de una niña se tratará. —Son sus ideas, sus creaciones—Mencionó.
—Son algo ciegos—Justificó enseguida.
Esme solo sonrió y siguió con su tejido a velocidad humana, podría fácilmente hacer rápido, pero se aburriría muy rápido. Jasper venía caminando tranquilamente cuando sintió un cambio en el clima; uno demasiado conocido. Sus ojos dorados instantáneamente se fijaron en su esposa y estuvo a su lado en menos de un parpadeo. Esme dejó de lado enseguida su tejido y miró paciente a sus hijos.
…
—¿Qué es eso?—Preguntó Rosalie agarrando el objeto y sacándolo de la bolsa.
Un espejo de medio tamaño, de un puro color dorado con diseños floreados bastantes extraños. Rosalie la miró interrogante pero Hermione agarró enseguida el espejo y se acercó hacia Carlisle.
—Necesito su ayuda, tengo que descubrir que es esto—Pidió agarrando con fuerza al espejo. Carlisle tomó el espejo y examinó sus dibujos. —¿Te suenan de algún lado?—Le preguntó con ojos grandes llenos de esperanza.
—Tal vez—Dudó. —Sé que los vi en algún lugar—Mencionó y desapareció enseguida hacia la biblioteca.
—¿Por qué necesitas saberlo?—Le preguntó Esme.
Hermione se mordió los labios antes de contestar pero sabía porque era.
…
—¿Qué viste?—Le preguntó Jasper cuando regresó a la normalidad.
—A Hermione.
Los ojos dorados de Alice no dejaba de verse preocupados e idos por su visión para encontrarse con los preocupados ojos de su esposo y madre adoptiva. ¿Pero que había de malo que pudiera ver en ese espejo? Era una duda que asaltó a la mente de Alice, solo le quedaría esperar que llegara Hermione para preguntárselo.
¡Hey! ¿Qué creen que sea ese espejo? ¿De qué se trata en verdad la visión de Alice? ¿Sam no está seguro de la presencia de Hermione? ¿Les gustó? Ojala que sí es lo que se me ocurrió para este capítulo. Ya aviso con antelación que el próximo capítulo tardará un poco, así que no se desesperen.
Tengo algunas ideas en mi cabeza pero quiero ver si les gustan, la idea también es que sea de su agrado. Estuve pensando y quiero ver si a alguien le gusta: ¿Quién quiere que Bella sea bruja? O ¿Alguna intervención del mundo mágico? No especificaré que intervención puede ser cualquier persona o cosa.
Dejen sus reviews y díganme lo que quieren y opinan, veré que sale de mi cabecita. Nos vemos en el próximo capítulo, besos.
