Hola a todos!!!!
Aquí estoy reportándome una vez mas con un nuevo capitulo XD
Esta vez me tarde mucho, pero es que tenía que quedar lo mejor posible, dicen que lo prometido es deuda así que en este capítulo pago mi promesa XD… quedó un poco largo (un poco??? es el capitulo más largo que he escrito hasta ahora!!!) pero espero como siempre que sea de su agrado, mmm que más que más…aahhh si, hay por ahí una escena algo como decirlo, subida de tono (no mucho de hecho) pero creo que es mi deber avisar ya que sobre advertencia no hay engaño, espero de todo corazón que les agrade el capitulo y una vez mas mil gracias por los comentarios, en serio que me gusta que expresen su opinión sobre el fic y pues mejor nos vemos al final del capi… los personajes de Full Metal Alchemist no me pertenecen son propiedad de Hiromu Arakawa una gran mangaka
Sin mas aquí el capitulo 9!!!!
Capítulo 9 Una cita
-Qué mala suerte lo que le pasó al Coronel- dijo Mei mientras apuntaba con una pistola al blanco
-Algo habrá hecho para provocar a la Teniente- comentó Winry a su lado derecho cargando su pistola
-Espero todo se solucione- comentó Al quien estaba a la izquierda de Mei y diciendo eso disparó al blanco –fallé otra vez. Esto no es tan fácil como se veía, ¿verdad?
Al, Mei, Winry y Ed se encontraban en el campo de entrenamiento de tiro. Después del incidente con los informes del Coronel Mustang, la Teniente Hawkeye preguntó el motivo por el cual ellos le ayudaban al Coronel. Riza los citó al día siguiente, comentando que también podía ayudar.
Winry dirigió su mirada a Ed, quien se encontraba sumamente concentrado. Era realmente bueno. Al verlo, arma en mano, Winry recordó la vez en que Ed se interpuso entre ella y Scar para salvarla, y después se había quedado unos momentos con ella apoyándola en un momento tal difícil. Winry realmente apreció ese gesto ya que gracias a eso pudo darse cuenta de sus sentimientos hacia Ed.
-Eres muy bueno- comentó Winry mirando al mayor de los Elric
-No es tan difícil- contestó Ed –lo que me pregunto es ¿Me servirá de algo esto?
-En realidad, en nada- intervino Riza que acababa de llegar con varios libros bajo el brazo –pero hacer algo divertido de vez en cuando no está mal.
Al, Mei y Winry sonrieron nerviosos. La idea de diversión de la Teniente era un poco maquiavélica. (N/A: yo comparto su idea de diversión jajajaja… no debí haber dicho eso)
-Eres bueno- comentó Hawkeye –tal vez podría darte unas clases de tiro
-La verdad, no me agrada la idea de portar un arma- contestó Ed con sinceridad
-Sabía que responderías eso- contestó Hawkeye sonriendo ligeramente –recuerdo que una vez te di un arma por si necesitabas defenderte o defender a alguien más, el día que me la regresaste incluso me interrumpiste en la noche mientras tomaba un baño para devolverme el arma- prosiguió Hawkeye divertida con el relato –sin duda te querías deshacer de ella de inmediato
-¡¿QUÉ?!- exclamó Winry mirando a Ed con cara de pocos amigos -¡Qué tu, Edward Elric, hiciste qué!
-Espera Winry, yo no- alcanzó a decir Ed pero ya era demasiado tarde, Winry había sacado su tradicional arma mortal y con ella había golpeado a Ed hasta la inconsciencia.
-¿Hablaron de algo importante ese día?- preguntó Mei
-Bueno, sí- contestó la Teniente dirigiendo un momento sus ojos color ámbar hacia Winry pero luego regresó su mirada a Mei –Le conté a Ed lo relacionado con la guerra de Isbhal y hablamos un poco sobre las personas que amamos.
-¿Y qué le contó Ed?- preguntó Winry, sumamente interesada
-El dijo que haría todo lo posible para proteger a esa persona- contestó Hawkeye –por eso necesitaba información.
-Y esa persona es…- continuó Winry
La Teniente estaba a punto de contestar cuando, Ed, que había regresado de la inconsciencia la interrumpió
-Disculpe, Teniente- dijo Ed -¿Por qué trae todos esos libros a un campo de práctica de tiro?
-Por poco lo olvido- repuso ella entregándole los libros a Ed –son libros de alquimia, te gusta mucho leer, por eso pensé que estos libros serían de tu ayuda
-Vaya, eso no se nos había ocurrido antes- comentó Al –es cierto, hermano, solías pasar horas leyendo, que digo horas ¡días! Y cuando lo hacías te concentrabas tanto que no prestabas atención… hermano, Ed, Edward ¿estás escuchándome?
Pero Edward ya no escuchaba a su hermano menor, había abierto el libro y comenzado a leer. Ahora ya no atendía a nadie más que al libro que tenía enfrente.
Pasó todo el día, pero Edward Elric sólo interrumpía su lectura para comer, incluso caminando Ed seguía leyendo. Por más que trataran de atraer la atención del rubio nada lograba que Edward desatendiera su lectura
Un día, dos días, tres días. Al No interrumpía a su hermano, sabía que no dejaría de leer esos libros hasta terminarlos así que se dispuso a esperar ese momento.
Era ya tarde pero aún así debía hacerlo. Si no era ahora nunca se arreglarían las cosas. Aún así era difícil. Comprendía que había metido la pata pero también consideraba exagerada la reacción de ella.
El Coronel Roy Mustang llevaba veinte minutos debatiéndose si debía tocar o no la puerta de la casa de la Teniente Hawkeye. Estaba a punto de tocar la puerta cuando…
-Roy, ¿qué haces aquí?- preguntó Riza que venía de hacer las compras
-Yo quería disculparme- dijo Mustang –por lo de la otra noche
-Está bien, disculpa aceptada- dijo Riza indiferente abriendo la puerta de su casa, estaba a punto de cerrarla cuando Mustang, con un pie atoró la puerta.
-No me voy hasta hablar bien contigo- insistió Mustang –escúchame, yo no quería decir lo que dije en la cena
-Ya te dije que no importa- dijo Riza –no estoy enojada
-Claro que lo estás- agregó Mustang –trabajo extra, no aceptas ninguno de mis regalos y me esquivas como lo has estado haciendo hasta ahora y aún así dices que no estás enojada conmigo.
-OK, lo siento- dijo Riza
-El que se tiene que disculpar aquí soy yo ¿está bien?- dijo Mustang –lo que quiero que entiendas es que no me gustaría que te quedes con la idea de que no quiero casarme contigo
Riza se sonrojó al instante y un tanto avergonzada aunque tratando de parecer calmada añadió:
-Yo no me había molestado por eso, no hay necesidad de aclarar…
-Si la hay- discutió Mustang –ese día, tuve una conversación con Olivier. Me incomodó mucho, a decir verdad.
Riza miraba al Coronel. Era una escena extraña, ella con la bolsa de las compras en un brazo mientras con el otro tratando de cerrar la puerta que el Coronel con su pie mantenía abierta.
-Me aterra el compromiso- concluyó Mustang sonriendo muy a su pesar
-Lo se- contribuyó Riza devolviéndole la sonrisa –te conozco muy bien
-Pero- agregó Mustang mirando intensamente a la Teniente a los ojos –eso no quiere decir que nunca haya pensando que la persona con la que me gustaría compartir mi vida seas tú.
Hawkeye no sabía que decir ante tal declaración. Mientras el Coronel buscaba algo en su bolsillo, ella no atinaba a salir de su asombro
-Riza Hawkeye- pronunció Mustang mientras mostraba un lindo y elegante anillo a la Teniente -¿te casarías conmigo?
Riza soltó las compras y se lanzó a los brazos del Coronel. Ambos se dieron un largo y apasionado beso.
-Tomaré eso como un sí- dijo Mustang después de un rato, aún abrazado de Riza
-Creo que mis compras se estropearon- dijo ella dirigiendo su mirada al suelo. Diversos artículos de la canasta básica (entiéndase leche, pan, frutas, verduras entre otros… creo XD) se encontraban esparcidos por el suelo
-Nada que ir de nuevo por ellas pueda arreglar- agregó Mustang
-Olvidemos las compras de momento- interrumpió Riza –lo importante ahora es celebrar. Ven, te invito una copa.
Riza Hawkeye cerró la puerta de su casa una vez que hubo dejado pasar al Coronel Mustang, dejando la mitad del mandado esparcido afuera de la casa, aunque en ese momento eso era lo menos importante. El celebrar había ocupado la principal prioridad.
-Lo más lindo de una discusión de parejas, es la reconciliación, ¿no es así Roy?- comentó la Mayor General Armstrong, que se encontraba en el despacho del Coronel
-No entiendo a que te refieres- dijo a la evasiva Mustang
-A mi no me engañas- insistió Olivier –llegaste con la Teniente Hawkeye, ambos muy felices por cierto
-Es una asunto que no te incumbe- dijo Mustang sonrojándose por el comentario
-Me alegra que hayan solucionado sus diferencias- comentó Olivier dejando al Coronel callado –Escucha lo que voy a decirte es muy importante así que presta atención
La seriedad con la que se expresaba la Mayor General Armstrong hizo que el Coronel se pusiera a la expectativa, seguramente algo serio había pasado.
-Drachma, está atacando la Fortaleza de Briggs y no tardaran en tomarla- dijo Olivier sin rodeos
-Esa Fortaleza es impenetrable, tu misma lo has dicho- objetó Mustang
-Lo sé- dijo Olivier entrelazando sus manos –pero me parece que el ejercito de Drachma tiene nuevos elementos en su ejercito
-¿Nuevos elementos?- repitió el Coronel
-Alquimistas, Roy- dijo Olivier –están usando Alquimistas, y muy poderosos debo agregar
Mustang se quedó pensando en la posibilidad de que sus adversarios del norte hayan seguido el ejemplo del enemigo del sur, una idea muy astuta y a decir verdad una extraña paradoja.
Un poco después de cumplirse la semana del exilio voluntario de Edward, Winry tocaba a la puerta de la habitación de los Elric.
-¿Qué pasa, Winry?- preguntó Al después de abrir la puerta
-Sólo quería ver si Ed había dado alguna señal de vida- bromeó ella, traía unas bolsas con ella. En cuanto las vio, Al exclamó desesperado:
-¡No me digas que traes mas libros!
-Claro que no- dijo Winry sonriendo –pero necesito que me prestes a tu hermano, esta noche
-Eso si que fue directo- comentó Al riéndose –al grano y conciso. Así me gusta, Win
El golpe de recibió Al logró dejarlo en el suelo, viendo estrellitas
-Sólo bromeaba- dijo Al desde el suelo
-Lo sé- dijo Winry pasando por encima de Al –yo también lo hacia
Winry observó al mayor de los Elric que se encontraba sentado en la cama, con libro en mano. Estaba tan concentrado, que ni siquiera notó a la linda rubia que se sentaba a su lado.
-Nunca he entendido por qué te encanta la alquimia- comentó ella mirando también el libro
-Es muy interesante- contestó Ed -¿a qué hora llegaste, por cierto?
Winry sacó de la bolsa varios álbumes y los puso en su regazo, y sonriendo Rockbell dijo:
-Se los pedí hace unos días a la abuela Pinako, pero hasta ahora los envió, son fotos de cuando éramos pequeños
Ed tomó uno de los álbumes y lo abrió, en la contraportada del álbum había una nota que rezaba:
"Me tomó mucho tiempo quitar las fotos de la pared y reorganizarlas en el álbum, así que más te vale que sean de ayuda… recupérate pronto ¡enano!"
-Enano- repitió Ed molesto
-La abuela nunca cambia- agregó Winry sonriendo
Edward observó la primera fotografía que mostraba ese álbum, en ella se podían observar cinco personas; dos mujeres adultas y tres pequeños, dos niños y una niña tomada del brazo de ellos dos.
-Nosotros- explicó Winry señalando a los pequeños –la abuela Pinako, definitivamente no ha cambiado en nada
-¿Y ella?- dijo Ed señalando a la otra mujer, de cabello castaño
-Es tu mamá
-Mi mamá- repitió Ed observándola. Era hermosa y se adivinaba que había sido una maravillosa madre. Aún con su amnesia, Ed entendía a la perfección el sentimiento de haber tratado de revivir a esa persona tan importante para ellos. Al se parecía mucho a ella, entonces él debía parecerse a…
-¿Hay alguna foto donde esté con mi padre?- preguntó Ed
-Sólo ésta- dijo Winry cambiando de página y mostrando la foto donde Hohenheim estaba con la abuela, mucho tiempo atrás –había una donde estaban los cuatro pero dice la abuela que tu papá se la llevó.
-Ya veo- comentó Ed –Al no me ha hablando mucho de él, no sé por que. Sólo me dijo que peleamos junto a él cundo derrotamos a Father
-Digamos que su relación no era la típica relación padre-hijo- comentó Winry
-Porque el nos abandonó ¿cierto?- dijo Ed que hojeaba el álbum de fotos
-¿Quién te lo dijo?- preguntó Winry
-Lo adivine- contestó Ed –Al no lo mencionó hasta poco antes de que me contara la batalla contra Father y aquí –agregó señalando el álbum –no aparece mas que en esta foto.
Winry guardó silencio. En realidad no sabía que decirle a Ed este vez, aunque no hubo necesidad de pensarlo mucho, porque fue Edward quien habló primero.
-Pero- dijo Edward abriendo el álbum en la primera foto –creo que será mejor si tú me explicas
Winry sonrió ante el comentario de Edward y comenzó una vez más a explicarle cada foto del álbum. Eran muchas fotos, al tiempo que tardaba la ojiazul en describir cada foto era largo y más aún por que Ed preguntaba por cada detalle. Y ahí estaban, hombro con hombro, tratando de revivir esos recuerdos que por el momento estaban dormidos, a la vez que ampliaban el tiempo que podían permanecer ellos juntos, sin importarles nadie ni nada más, sin hacer caso del reloj el cual ya marcaba una hora avanzada, no obstante ahora para Ed sólo existía Winry que se esforzaba por explicar con lujo de detalle cada imagen, por su parte para Winry sólo estaba Ed que la miraba atento mientras ella hablaba después de echarle un rápido vistazo a la foto.
-Y eso es todo- finalizó Winry que observando el reloj se sorprendió –vaya, las 3 de la mañana ¿dónde estará Al?
-Salió, supongo- comentó Ed-¿puedo seguir viendo las fotos?
-Claro- dijo Winry recargándose en el hombro de Ed, sin notar el rubor que había aparecido en las mejillas del rubio –Me quedaré un rato. En lo que regresa Al.
Pero Al no regresó, al menos no la siguiente hora. Winry, exhausta se había quedado dormida sobre el hombro de Ed.
-Son muy lindas las imágenes- dijo Ed pero al ver que la rubia no contestaba volteó a mirarla –Te dormiste- agregó Ed en voz baja
Winry se veía muy hermosa, parecía un ángel. Ed la admiraba en silencio mientras observaba las finas facciones de la rubia que dormía apaciblemente. Al observarla, Edward miró el reloj. Eran las cuatro ¿Dónde se había metido Al? Si no llegaba pronto lo tendría que ir a buscar. Claro, gran ayuda, pensaba Ed con sarcasmo, que el amnésico lo busque a fin de cuentas conoce muy bien la ciudad. Tal vez le podría pedir ayuda a Winry y así pasaría mas tiempo con ella.
Ed levantó su brazo derecho y acarició la mejilla de la rubia, quien al sentir el contacto con el frio metal abrió los ojos perezosamente.
-Lo siento- dijo ella en voz baja –me ha ganado el sueño
-No te preocupes- musitó Ed quitando su mano
-Es muy tarde- dijo Winry
-Yo diría que temprano- comentó Ed
Ante el comentario Winry sonrió y tomando la mano derecha de Edward agregó:
-Hace tiempo que había querido revisar tu automail. Ahora que lo veo bien, no está en tan mal estado
-Tenía la sensación de que si lo estropeaba algo muy malo me sucedería- contestó Ed
-Y tienes razón- agregó Winry sonriendo –aun así, no le vendría mantenimiento. Afortunadamente la abuela Pinako también mandó mis herramientas así que mañana mismo podré hacerlo.
-Está bien- dijo Edward –pero que sea tarde, estoy muy cansado
-OK- dijo Winry dirigiéndose a la puerta, donde encontraron ambos una sorpresa…
-¡Al, qué haces en el suelo!- preguntó Winry
-¿Por fin ya te vas?- preguntó somnoliento el Elric menor
-¿Te quedaste ahí toda la noche?- preguntó Edward ayudándolo a levantarse. Al asintió con la cabeza.
-Lo lamento- dijo Ed –no tenías por que hacerlo.
-Creí que necesitaban un poco de privacidad- dijo Al más dormido que despierto –si me disculpan, ahora voy a dormir
Apenas toco su cabeza con la almohada Al cayó rendido a los brazos de Morfeo
-Es una ternura- comentó Winry –Nos vemos en un rato, Ed
Edward siguió a Winry con la mirada en el pequeño trayecto hacia la habitación y cerró la puerta sólo hasta que ella hubo atravesado la suya.
"La sombra que siempre atacaba invadía su sueño una vez más. Él esquivaba sus ataques con precisión a la vez que atacaba. Sin embargo, su oponente era igual de hábil que él y lograba esquivar los ataques que el rubio alquimista mandaba. La batalla era pareja.
Ed miró alrededor, estaba rodeado de escombros, más tarde buscaría a los demás, pero antes de pensar en algo más una voz interrumpió el hilo de sus pensamientos.
-Eso es todo lo que puedes hacer, Alquimista de Acero
-Lo mismo pregunto- contestó Ed limpiándose el sudor de la frente con el brazo izquierdo.
-Todos tus esfuerzos son en vano- agregó la voz –Todo mundo lo pagará"
-Eso nunca- gritó Ed despertándose de golpe. Había estado soñando una vez más. En ese mismo instante se escuchó un golpe sordo. Al, alarmado por el grito de su hermano había tratado de levantarse de la cama pero en el intento se enredó con las sábanas y cayó al suelo.
-Ed ¿estás bien? –la cabeza de Al se asomó entre un revoltijo de cobijas
-Cada vez son peores- confesó Ed pasando su mano por la cabeza
-Anteriormente no gritabas- opinó Al –tienes razón
Ed ya había puesto al corriente a su hermano sobre su sueño recurrente. Por su parte, Al había puesto al tanto al Coronel Mustang, los tres tenían la idea de que ese sueño era parte fundamental de su amnesia. Al se quedó pensando un momento, hasta que a su mente acudió una brillante idea.
-¡Lo tengo!- exclamó Al, aún en el suelo, por cierto –¡creo que sé el porqué de tu amnesia!
-¿Ah sí?- contestó Ed
-Si no me fallan los cálculos perdiste la memoria en el momento que recuperé mi cuerpo- agregó Al buscando algo de ropa para cambiarse
-Pero Marcoh dijo que es el resultado de un intercambio equivalente
-Si la teoría que se me acaba de ocurrir es la correcta, entonces él está equivocado- dijo Al triunfante –Mira, Ed, nuestras mentes estaban conectadas, es por eso que yo podía pensar y razonar cuando era una armadura
-Entonces, en el sueño que tengo, ¿ya padecía amnesia?- preguntó Ed
-No estoy muy seguro- dijo Al –no sé en que momento, papá y tú lograron devolverme mi cuerpo. En todo caso la pregunta aquí sería ¿por qué perdiste todos tus recuerdos? No se si me explico
-Un poco- contestó Ed –pero entonces ¿eso quiere decir que nunca recuperaré mi memoria?
-Todo lo contrario- inquirió Al –hay posibilidades, podría ser un efecto momentario solamente por otra parte, si no fuera así podríamos usar una piedra filosofal. Tal vez por eso querías ir a Xing. Ling tiene una de esas con él, pero creo que no será necesario viajar tan lejos.
-¿Por qué?- preguntó Ed
A Al le pareció extraño y un poco divertido que por esta vez fuera él, Al quien tuviera todas las teorías y respuestas.
-Tu sueño, Ed- dijo Al como si fuera lo más obvio –lo he estado pensando y si no me equivoco estabas peleando contra Pride
-Pride- repitió Edward y también lo comprendió -¡El homúnculo que no han encontrado!
-Exacto- coincidió Al mientras se escuchaba que alguien llamaba a la puerta –tengo que ir a ver al Coronel. Supongo que es Winry- comentó Al, mirando la puerta.
-¡Buenos días, Win!- exclamó Al en cuanto vio a su amiga entrar a la habitación, con una maleta en mano
-¡Hola, chicos!- dijo Winry sonriendo a sus amigos -¿Ya te vas?- agregó ella, dirigiéndose a Al
-Tengo que hablar de algo importante con el Coronel- comentó Al –le preguntaré a Mei si puede acompañarme. Te quedas en buenas manos, hermano
Al levantó una mano en señal de despedida y salió de la habitación cerrando la puerta tras él. De momento ambos se quedaron en silencio, pero fue Winry quien habló primero.
-Qué bueno que no te cambiaste, así que, será mejor que comencemos
-¿Te quedaste dormido afuera del cuarto?- preguntó Mei divertida y a la vez asombrada
-Así es- contestó Al conteniendo un bostezo –oye, no es justo, no te burles
Mei reía abiertamente, mientras Al la miraba con reproche. Estaban a punto de llegar al despacho del Coronel Mustang.
-Lo que no entiendo- argumentó Mei después de terminar de reírse –es por qué no llamaste a mi puerta. Podrías haberte quedado conmigo.
Al se sonrojó al momento –bueno- agregó un poco nervioso –no quería molestar, pensé que estabas dormida
Al y Mei estaban a punto de llegar al despacho del Coronel cuando vieron una escena algo bizarra, la Teniente Hawkeye huía del Mayor Armstrong…
Unos momentos antes en el despacho del Coronel Mustang…
-Buenos días, Coronel- exclamó el Mayor Armstrong en cuanto entró al despacho de Mustang
-Buen día, Mayor- saludó Mustang a su entusiasta compañero -¿Qué lo trae por aquí?
-Vengo a ver si hay informes sobre la Mayor General Armstrong
-Su hermana llegó hace unos días a Briggs, ahora los que estarán temblando son los del ejercito de Drachma- dijo Mustang –de momento no hay novedades
-Ya veo- dijo el Mayor –pero con alquimistas del lado del enemigo será difícil vencerlos
-Difícil, mas no imposible- objetó Mustang –de hecho no queremos bajas por ningún bando, es una lástima que se decidieran a atacar en estos momentos. Cuando haya un nuevo Führer todo cambiará.
-Está bien, gracias- dijo el Mayor Armstrong y aunque parecía que la conversación ya había terminado Alex Louis Armstrong no se movía de su lugar.
-¿Tiene algo más que decirme, Armstrong?- preguntó el Coronel
El Mayor Armstrong miró un momento a Mustang y luego, con sus típicas estrellitas titilando a su alrededor aprisionó al Coronel Mustang en un fuerte y efusivo abrazo.
-Me he enterado de la maravillosa noticia- agregó el Mayor con lágrimas en los ojos (N/A: no pregunten como se enteró, ni yo misma supe cuando él lo supo…supongo que alguien de su familia se lo comunicó XD guess who...) –estoy tan feliz que después de tanto tiempo la Teniente Hawkeye y usted junten sus destinos para hacerlos uno solo. Quiero que sepa que cuenta conmigo para cualquier cosa.
-Muchas gracias- alcanzó a decir Mustang –si hiciera el favor de soltarme se lo agradecería
Armstrong soltó a Mustang, no porque éste se lo pidiera, si no, porque alguien había entrado al despacho. La Teniente Hawkeye miraba atónita la escena.
-Teniente Hawkeye- exclamó Armstrong acompañado por sus estrellitas –a usted también la quiero felicitar
Al captar el peligro de la frase, Hawkeye, sin pensarlo más salió volando del despacho con el Mayor Armstrong tras ella, persiguiéndola.
-¡Riza, ten cuidado!- gritó Mustang dramáticamente en dirección hacia donde huyo la Teniente.
Volvemos al momento en que nos quedamos, con Al y Mei
-¡Buenos días, Coronel!- saludaron Mei y Al
-No tengo idea de a dónde huyó Riza, por favor, no me abrace más- exclamó Mustang cómo un niño pequeño a quien su mamá lo hace confesar por que se comió las galletas antes de la comida
-¿De que está hablando, Coronel?- preguntó Mei –Nadie va a abrazarlo, si no quiere
-Disculpen- agregó Mustang componiendo el gesto –el Mayor Armstrong ha venido a felicitarme
-Ahora entiendo- dijo Al sonriendo nervioso –¿lo han ascendido, Coronel?
-¿No es obvio, Al?- comentó Mei emocionada –si el Mayor Armstrong fue a perseguir a la Teniente Hawkeye para felicitarla también ¡quiere decir que ella y el Coronel se van a casar!
-¿En serio?- agregó Al sorprendido y al mirar al Coronel descubrió que las palabras de Mei eran verdad -¡Muchas felicidades! Vaya, nunca pensé que llegaría ese día
-Gracias- dijo Mustang -¿vinieron solos?
-Si, señor- dijo Al –veníamos a preguntarle algo
Después de ponerlo al corriente con sus especulaciones, el Coronel Mustang expresó su acuerdo en dichas sospechas, agregó también que mandaría un pelotón a investigar el paradero de Pride, ya que la piedra filosofal que poseía el homúnculo en su núcleo podría ser útil para ayudar a Ed. No era seguro que necesitaran de la piedra pero reza un dicho más vale prevenir…
-Tendrá que esperar un poco- dijo Mustang con seriedad –en Briggs ha habido complicaciones. El ejercito de Drachma está atacando la zona, la Mayor General Armstrong ha ido a supervisar la defensa
-Entonces no tardará mucho en regresar- exclamó Al –la última vez que atacaron la fortaleza de Briggs ni siquiera lograron acercarse a ella.
Mustang estaba a punto de decir algo, pero se lo pensó mejor y se guardó el comentario para sí, procurando disimular cambió el tema de la conversación.
-¿Acero se quedó con Winry?- preguntó Mustang –¿acaso tienen una cita?
-Winry esta reparando el automail Ed- dijo Al, aunque sonriendo agregó –no creo que sea una cita, que Winry y mi hermano tuvieran una cita es más imposible aún que destruyan la fortaleza de Briggs
-Nada es imposible- agregó Mustang sonriendo maliciosamente
-Listo- dijo Winry al terminar con la pierna de Ed –en realidad no había mucho que hacer, por extraño que parezca los cuidaste mucho.
Ed se levantó y comenzó a estirar y contraer los miembros de automail. Ahora se explicaba su buen funcionamiento, Winry era una excelente mecánica.
-Gracias- dijo Ed –son estupendos
Winry sonrió y se sentó en el borde de la cama de Ed, por un momento se quedó pensando con la mirada ausente
-¿En qué piensas?- preguntó Ed, sentándose a su lado
-Estaba recordando cuando éramos pequeños- dijo Winry con melancolía –no recuerdo ni un solo momento en que no estuviera contigo y con Al
-Desearía poder recordarlo- comentó Ed –pero seguro era muy divertido
-Lo era- agregó ella sonriendo, para luego, componiendo un semblante más serio agregó –dime, Ed ¿cómo te sientes? Quiero decir, qué se siente no recordar nada
Edward se quedó pensando un momento, reflexionando su respuesta para luego agregar:
-Es frustrante- comentó –no saber por qué estás en cierto lugar y no poder recordar a las personas con las que convivías, es como, si alguien hubiera puesto un gran espacio en blanco en el lugar donde se supone deberían estar mis recuerdos.
Winry posó su mano sobre la de Ed y mirándolo con dulzura agregó:
-Te aseguro, Ed, que te recuperarás
-Lo sé- dijo Ed que, ante la sorpresa de la rubia tomó su mano –por otra parte, debo agregar que es reconfortante saber que hay tantas personas preocupadas por mí y que están dispuestas a apoyarme en cualquier momento
Ambos se miraron por un momento, inconscientemente habían acortado la distancia entre sí y ahora sus alientos chocaban, con la intención de volverse uno solo. Winry sólo quería acortar la poca distancia que había entre ella y los labios de Edward sin importarle nada más. Por su parte, Ed, no podía dejar de mirar esos hermosos ojos azules pero, a su vez, se moría de ganas de probar los suaves labios de la rubia que tenía en frente.
Se oyeron toquidos a la puerta y al no haber respuesta alguien entró violentamente a la habitación. La figura del Coronel Mustang entró a escena mientras que los dos jóvenes se separaban sorprendidos a la vez que miraban al Coronel.
-Me parece que van muy rápido- dijo Mustang seriamente
-¿¡A qué te refieres!?- exclamó apenado Edward a la vez que Winry enrojecía de la cara. Era obvio llegar a la conclusión del Coronel si se consideraba que la puerta tenía el seguro puesto y al entrar veían a Edward semidesnudo demasiado cerca de su linda mecánica.
-Edward Elric- dijo Mustang tomándolo del hombro y apuntándolo con una pistola –estás bajo mi custodia
El Coronel Mustang se llevó a Edward a rastras ante la mirada confundida de Winry.
-A veces Roy tiende a exagerar las cosas- comentó Riza entrando al cuarto –Winry, tendrás que acompañarme
-¿Por qué?- preguntó Winry -¿a dónde se llevaron a Ed?
-No te preocupes lo verás en unas cuantas horas
-No entiendo
-Si vienes conmigo, lo entenderás- agregó Riza enigmáticamente
-No puedo creer lo que hará el Coronel- comentó Mei
-Es el tipo de cosas que él haría- agregó Al, mientras caminaba junto con Mei a la salida del Cuartel General –es un gesto muy amable de su parte
-A mi me parece que está tentando a la suerte- comentó Mei
Al y Mei continuaron platicando hasta llegar a la puerta del Cuartel donde su sorpresa no tuvo límites al ver a Ling y Ran Fan en la puerta del Cuartel
-Mei- dijo Ling sin perder tiempo en saludos –necesito hablar contigo. Es urgente.
-Hemos llegado- exclamó Mustang bajando de un vehículo negro, estaba a punto de anochecer en la ciudad. Después de Roy bajo Edward, ya completamente vestido con un elegante traje negro, camisa blanca y corbata a juego con el traje. El cabello lo llevaba sujeto en su tradicional trenza. Se veía muy elegante y apuesto a decir verdad.
-¿Por qué haces esto?- preguntó Ed examinando la ropa que ahora llevaba puesta –primero me sacas del hotel, semidesnudo y después me prestas este traje y me traes sin explicación alguna a este lugar.
-No te confundas- dijo Mustang –ese traje no es mío, tuve que comprarte uno a tu talla, te aseguro que los míos te quedan grandes.
-¿A quién le dijiste que estaba pequeño?- se molestó Ed
-Ya, ya- dijo Mustang restándole importancia –puedes quedarte con él si quieres. Sé paciente, estamos esperando compañía
-¿Compañía?- se extrañó Ed
-Esta noche, mi querido Acero, será tu primera cita- comentó Mustang mientras un vehículo llegaba al lugar. Después de estacionarse, del vehículo bajaron dos personas. Una de ellas, la Teniente Hawkeye que usaba ropa de civil, la otra muchacha era Winry Rockbell, pero era una Winry completamente diferente. Ella vestía un hermoso y elegante vestido largo, color violeta, el vestido, aunque tenía un escote algo discreto no demeritaba los atributos de la rubia que además calzaba zapatillas plateadas a juego con los aretes y una gargantilla. Winry llevaba el cabello suelto y en su rostro se notaba un ligero maquillaje que hacía resaltar sus bellas facciones. Ed y el Coronel se quedaron admirando a la belleza abrumadora que había bajado del auto y que ahora se dirigía, junto con la Teniente hacia ellos.
-Que bueno que has crecido, Acero, así no se verán disparejos juntos- agregó Mustang con tono burlón, pero Ed no le hizo caso. En esos momentos sólo tenía ojos para Winry, quien a su vez tenía su atención fija en Ed.
-Te vez hermosa- fue todo lo que se le ocurrió decir a Edward
-Y tú muy apuesto- contestó Winry sonriendo
-Bueno- interrumpió Mustang –esta es la parte en que Hawkeye y yo nos despedimos
Riza y Roy se retiraron del lugar, dejando a la pareja sola que por unos momentos no atinaban que decir.
-Espero las cosas salgan bien, Coronel- dijo Riza tomada del brazo de Roy
-¿Alguna vez me he equivocado?- preguntó Mustang –están destinados a estar juntos, sólo es cuestión de amañar un poco las cosas. Si ambos no aprovechan esta oportunidad entonces mataré a Acero.
-No lo se- agregó Hawkeye –creo que las circunstancias no son las correctas, después de todo con la amnesia de Ed…
-Te aseguro que ese no es ningún impedimento- argumentó Mustang –cuando se ama a alguien no hay fuerza capaz de hacerte olvidar a esa persona
-Eso es muy romántico de tu parte- observó Riza –raro en ti
-El amor cambia a las personas- dijo Roy deteniéndose y mirando fijamente a los ojos color ámbar de la Teniente agregó –te lo he demostrado
Riza sonrió a su prometido y dejó que éste abriera la puerta del auto para retirarse, el otro vehículo se quedaba para llevar a Ed y Winry de regreso al hotel.
-La cena, la ropa y el transporte los pague yo así que espero haya resultados o le cobraré con intereses los gastos a Acero- agregó Roy al subirse al auto
-Nunca cambia, Coronel- agregó Riza sonriendo
Después de situarse en una mesa, Ed y Winry comían lo más naturalmente posible, digo esto porque daba la casualidad o mala suerte de que el restaurante era el mismo donde anteriormente desayunaran, los meseros y demás equipo miraban atentos la escena esperando por el momento en que la bomba volviera a explotar.
Winry observaba a Ed, quien no había vuelto a decir nada desde que la elogiara a fuera del hotel y a decir verdad se le veía serio, incluso molesto.
-Ed- llamó ella al rubio –si la situación te incomoda pues creo que lo mejor será que nos vayamos.
-¿Por qué lo dices?- se extraño el rubio
-Te vez molesto- dijo Winry
-Claro que lo estoy. Me irrita un poco que no me traigan a un lugar sin siquiera tomarse la molestia de decirme a dónde íbamos. Ya es suficiente con la amnesia.
-¿El Coronel no te lo dijo?- preguntó Winry –desde que te fuiste secuestrado la Teniente Hawkeye me puso al tanto
-Vaya- repuso Ed tomando de la copa de vino blanco –la próxima vez, preferiría que ella me secuestrara
-Eso sonó muy perverso, Edward Elric- agregó Winry mitad molesta mitad divertida ante el comentario de su acompañante.
-Aunque, por otra parte, me alegra- comentó Edward –me gusta pasar tiempo contigo
Winry sonrió ante el comentario y por un momento ninguno de los dos habló sólo se dedicaron a comer la rica comida que les sirvieran.
-¿Puedo preguntarte algo, Ed?- dijo al fin Winry dejando el tenedor y cuchillo a un lado
-Claro- contestó Ed
-¿Cómo fue que llegaste a Xing?
Ed pensó un momento para luego contestar:
-En realidad no es gran cosa- dijo él –sólo recuerdo que caminé y caminé en dirección al este, y a la mitad del caminó, mucho antes de llegar encontré a unos comerciantes. Por pura casualidad, me di cuenta que iban al este, más allá del desierto así que decidí unirme a ellos a cambio, claro, de ayudarles con su cargamento. Después de que llegué a Xing simplemente me quedé un tiempo observando a la gente hasta el día en que me encontré con Ling tirado en el suelo, por supuesto, en ese entonces no sabía quien era él, pero sucedió algo extraño, sentí la necesidad de ayudarlo y fue así como me llevo consigo.
-Vaya- comentó Winry –es realmente interesante
-Estuve unos días con Ling, Xing es un lugar maravilloso ni te imaginas. Un día llegó el Coronel y fue entonces cuando me obligaron a regresar a Amestris.
-Esa es mi parte favorita ¿Sabes?- agregó Winry
El resto de la cena transcurrió sin novedades, Ed y Winry platicaron amenamente y se divirtieron mucho a decir verdad. Más tarde, cuando terminaron de cenar; un vehículo (en el que venía Roy y Edward) los llevó de regreso al hotel, donde ahora los dos se encontraban en la puerta de la habitación de Winry y Mei.
-Me la pase muy bien- dijo Winry sonriendo, debido al clima traía puesto el saco de Ed encima del vestido
-Igual yo- contestó Edward –deberíamos dejar que el Coronel pagara más seguido las salidas
Ambos rieron un momento aunque después esa risa se vio transformada por un intercambio de miradas largo e intenso.
-Winry yo- susurró Ed –quisiera preguntarte algo
-Dime, Ed- contestó Winry sin dejar de mirar esos ojos dorados que tanto le gustaban
Ed levantó su mano izquierda y con ella acarició el cabello rubio de Winry y sin dejar de ver sus hermosos ojos azules preguntó:
-¿En realidad sólo somos amigos?
De cualquier pregunta que podría haber formulado Edward, esa era la pregunta que precisamente Winry menos esperaba. Winry no sabía que contestar y Ed interpretó su silencio no queriendo crear un malentendido agregó:
-No me malinterpretes, es que… no dejo de pensar, mejor dicho… no dejo de sentir algo aquí- dijo llevándose su mano izquierda a la altura del corazón –cada vez que te veo sólo quiero quedarme contigo. No lo sé, es muy confuso, no encuentro las palabras para explicarme.
-Ed, yo no sé en realidad la forma en que tú me veías –confesó Winry bajando la mirada, ella sabía que era el momento de decirlo así que decidida subió la mirada y agregó –aún así, quiero que sepas, que desde hace tiempo estoy enamorada de ti
Winry observó un momento a Edward esperando por cualquier razón, sin embargo el alquimista no decía nada.
-Yo quisiera recordar- dijo Ed, y en verdad se esforzaba en hacerlo, tanto comenzaba a dolerle la cabeza y para aquilatar el dolor tuvo que llevarse una mano a la cabeza –pero no puedo, en serio. Por más que trato no puedo recordar nada.
Winry vio con tristeza a Ed, quien realmente se veía desesperado por tratar de recordar algo de su pasado, algo que lo ligara a ella, algo que le dijera lo que realmente sentía por ella, por Winry Rockbell
-Edward- Winry tomó con ambas manos el rostro de Ed para que sus ojos dorados sólo la vieran a ella –la última vez que nos vimos en Reesembool dejaste una nota en la almohada de mi cuarto. Debido a esa nota, supe que volverías para quedarte conmigo.
-¿Y qué era lo que decía esa nota?- preguntó Ed
-"Te amo"- dijo Winry con lágrimas en los ojos –al principio no lo creí, pensé que era una broma. Por eso necesitaba hablar contigo, necesitaba aclarar puntos contigo, no obstante cuando regresaste todo se complicó. Al ver que padecías amnesia me era imposible preguntarte nada, no obstante decidí esperar pacientemente al día en que te recuperaras
Ed iba a interrumpir a Winry para decirle algo pero ella prosiguió elevando un poco la voz para que la dejara continuar.
-Sin embargo, estos últimos días que he estado contigo me he dado cuenta que quizá sea verdad lo que escribiste y no sabes cuánto me alegraría de que así fuera.
-Te lo juro, Winry que no recuerdo, pero aún así…
-Si tienes alguna duda, por qué no le preguntas a tu corazón. El corazón nunca olvida, es cuestión de pedirle "sólo trata de recordar"
Ed cerró un momento los ojos y trató de aclarar sus ideas, preguntándose que era exactamente lo que sentía por Winry. Era un sentimiento intenso, cálido y agradable que lo hacía sentir que era inmensamente afortunado sólo por estar al lado de Winry, sólo por hablar con ella, por pelear con ella, por abrazarla… ¿acaso eso era amor? Valía la pena averiguarlo.
Ed abrió los ojos, Winry ya no le estaba sosteniendo el rostro, así que ahora fue el turno de él para hacerlo. Sintiendo que su corazón latía a cien por hora, Edward fue acercándose lentamente a Winry, por fin, después de un interminable segundo sus labios chocaron en un beso que ambos correspondieron. Edward bajó las manos hacía la cintura de Winry quien tenía sus manos entrelazadas entre el cabello de Ed. El beso, en un principio tierno, subió de intensidad tornándose ahora en uno apasionado. Tanto Edward como Winry se empeñaban a no soltarse, como si de eso dependiera su vida, cómo si, al momento de soltarse toda la magia se perdiera y entonces volvieran a lo mismo de siempre.
Pero esta vez no, esta vez sería diferente. Winry quitó su mano izquierda del cuello de Ed y buscó a tientas la puerta de la habitación rogando con todas sus fuerzas que estuviera abierta y sobre todo vacía.
La puerta se abrió y ambos, besándose aún, pasaron a la recamara. Ed cerró la puerta cuando hubieron pasado y comenzó a besar el cuello de la rubia. Aprovechando el momento de poder tomar aliento, Winry buscó la corbata de Ed y la desajustó para después desabrochar los botones de su camisa y dejar al descubierto su bien formado torso. Edward, por su parte tampoco perdió el tiempo y volviendo a besar los labios de Winry encontró la manera de bajar el cierre del vestido que le obstruía la vista de la maravillosa anatomía de Winry Rockbell. En cuanto se deshicieron una última prenda (el pantalón de Ed) ambos cayeron a la cama, sólo en ropa interior, dejándose llevar por esa pasión incontrolable que ahora los invadía. Para ellos, en ese momento no existía nada ni nadie más, no había ninguna otra forma de expresarse el profundo amor que sentían el uno por el otro. Nada más. Así debía ser. De esa forma tenía que ser, sin embargo…
"-No debería ser así"- dijo una vocecita a lo lejos, en una parte muy remota de la cabeza de Ed, que después subió de volumen cambiando a la oración "-¡No lo hagas! ¡No es justo!-"
Ed se apartó bruscamente de Winry y se sentó al borde de la cama.
-No puedo- sentenció el rubio mirando al suelo ante una confundida Winry –lo siento
-¿De qué hablas, Ed?
-No puedo hacerte esto- prosiguió Ed mirando a los ojos a Winry –No es justo
Winry puso una mano en el brazo de Ed y mirándolo preocupada preguntó:
-¿Eso quiere decir, que no me amas, Edward Elric?
-Esa es la cuestión, por que te amo, no es justo. No debemos hacer esto, no ahora.
-Pero, Ed, yo quiero… también es mi decisión y lo sabes
-¡¡¡¡NO LO ENTIENDES!!!!- gritó Ed exasperado asustando a Winry -¿¡Qué pasaría si de repente recupero la memoria pero no recuerdo nada de lo que pasó cuando padecía amnesia?!
Edward desvió la mirada una vez más observando el suelo agregó:
-No quiero pensar en lo mal que te sentirías. No quiero herirte de esa forma. No quiero verte sufrir.
Winry, por respuesta abrazó a Ed por la espalda, poniendo sus manos en el pecho de él y recargando su cabeza en el hombro de Edward. De inmediato Edward se sintió mejor, y se convenció de que era la mejor decisión.
-Si eso llegase a pasar, yo misma me encargaré de que lo vuelvas a recordar
-No, Winry- dijo Ed acariciando los brazos de la rubia –sería más justo para ti si la próxima vez ambos pudiéramos recordar.
-Está bien, esta vez lo haremos a tu manera- concedió Winry después de un rato –sólo te pido, que me concedas un último favor
-Lo que quieras- repuso Ed
-Quédate conmigo- le susurró ella al oído –esta noche
Ed se volteó para quedar frente a Winry y acariciando la mejilla de Winry dijo:
-Yo siempre estaré contigo
Volvieron a besarse, pero esta vez de una forma calmada y tierna, ya habría tiempo para otras cosas, de momento no habría que precipitarse. Edward y Winry se acostaron juntos en la misma cama uno frente al otro, abrazados como si siempre tuviera que haber sido así, ellos dos, destinados a estar juntos sin importar los obstáculos o las personas que pudieran intervenir para evitarlo.
Winry se durmió al instante, teniendo a Edward al lado nada le parecía preocupar ahora, se sentía feliz y tranquila, a la vez que protegida, pues esta noche el Alquimista de Acero velaría su sueño.
Edward contemplaba a Winry mientras dormía, sentía por vez primera, desde que perdiera la memoria, que por fin estaba en el lugar correcto por que esa noche él estaba con Winry, y él, Edward Elric, estaba seguro que pasara lo que pasara nunca olvidaría lo que realmente sentía por la chica que dormía plácidamente a su lado.
"Una vez más el sueño volvía. Ed esquivaba los ataques con precisión a la vez que atacaba. Sin embargo, su oponente era igual de hábil que él y lograba esquivar los ataques que el rubio alquimista mandaba. La batalla era pareja.
Ed miró alrededor, estaba rodeado de escombros, más tarde buscaría a los demás, pero antes de pensar en algo más una voz interrumpió el hilo de sus pensamientos.
-Eso es todo lo que puedes hacer, Alquimista de Acero
-Lo mismo pregunto- contestó Ed limpiándose el sudor de la frente con el brazo izquierdo.
-Todos tus esfuerzos son en vano- agregó la voz –Todo mundo lo pagará
-¡Eso nunca!- gritó Ed lanzando otro ataque, esquivado por su adversario –un tonto homúnculo como tú no podrá ganarme
-Sin embargo este tonto homúnculo sabe cual es tu talón de Aquiles
-No pienso caer en tus trampas, Pride- dijo Edward sin embargo sintió que algo no iba bien
-Por el momento has ganado, alquimista- prosiguió Pride –pero me vengaré. Las personas a las que amas morirán, y tu las verás morir.
-Eso no sucederá por que yo te mataré antes- contestó Ed, pero el miedo se apoderó de él, ahora se arrepentía de dejar esa nota en la recamara de Winry. Pero no permitiría que nadie le hiciera daño a ella.
-Sé lo que te va a pasar, lo escuché de tu propio padre- dijo Pride –y aunque no será definitivo, te diré algo. Cuando recuperes la memoria será demasiado tarde. Todo habrá terminado".
Edward Elric despertó sobresaltado como si hubiera despertado de un largo y tortuoso sueño. Miró por un momento a su alrededor, en realidad no sabía que hacía ahí por qué estaba en un cuarto de hotel cuando él recordaba a la perfección que se encontraba peleando contra Pride.
Ed no acababa de entender cómo había terminado ahí cuando descubrió que no estaba solo. Su sorpresa no tuvo límites al ver a Winry acostada a su lado, plácidamente dormida y al igual que él se encontraba semidesnuda. Ed recordó las palabras de Pride "Las personas a las que amas morirán, y tu las verás morir". Ed miró a Winry y se sintió realmente mal, fuera lo que fuera no era bueno a lo que la exponía.
-¿Qué fue lo que hice?- pensó Edward confundido, sin embargo, de momento, no hubo respuesta.
Hello again!!!
Bueno, otra vez aquí molestando espero les haya agradado el capitulo, por favor dejen sus review en verdad es muy importante para mí saber su opinión acerca del fic, de antemano gracias por la atención y nos vemos en el siguiente capitulo, espero no demorarme mucho (es que ya entre a la escuela ToT)
Antes de despedirme quisiera hacer unos agradecimientos especiales:
Megumi Minami
Gabe Logan
Me encantan los comentarios que dejan XD en serio gracias, tmbn a Carlos mi mejor amigo que siempre lee esta historia
xoxo ;)
