LIBRE PARA AMAR
La última vez que había estado en Nueva Jersey fue hace cuatro años y fue a petición de mis padres; tomaron la decisión de cambiar de residencia y querían saber si alguno de sus hijos deseábamos quedarnos con la casa.
Mis dos hermanas están casadas, tienen su propia familia y por ende sus propias mansiones. Paty está casada con un prestigioso arquitecto y Annie contrajo nupcias con un excelente inversionista. Tom está soltero aunque tiene una relación estable con una ex compañera de la universidad.
Durante años mi padre había acabado con los pocos recuerdos que puede dejar en su casa desde que salí de ella. Mi habitación solamente conservó una cama para cuando alguna vez quisiera volver.
Por mi tratamiento psicológico tenía que enfrentar mis temores para poder salir de mis traumas. Aún recuerdo la sesión cuando Marlene me pidió por primera vez regresar.
–Candy, es necesario que te enfrentes al pasado, es muy difícil, pero si no lo haces es muy probable que no puedas sostener… ni siquiera intentar, tener una relación saludable y duradera.
–Créeme, lo he intentado, pero si Elroy no me acompaña, o Albert, no podré estar ni un minuto en Nueva Jersey. Cristina me rechaza cada que tiene oportunidad y mi padre siempre le da la razón poniéndose de su parte.
–Cuando estés en casa de nuevo procura mantener el control tal y como lo hemos practicado. Para que puedas avanzar en tu tratamiento tienes que "perdonar". El siguiente paso para tu restauración es practicar el perdón…
–Yo ya los perdoné… lo hice hace mucho tiempo atrás… pero no puedo olvidar…
–Hemos trabajado en ello Candy… recuerda que el perdón no consiste en olvidar, su efecto está en que no te haga más daño. Cada que recuerdes la agresión no tendrá el mismo efecto en ti.
Después de esa sesión y hasta hace cuatro años visité la casa de mis padres… por mucho que lo intentara no podía salir de mi habitación; cuando tenía 12 años y me enteré que Cristina no era mi madre, al menos tuve la motivación de la escuela… ahora no tenía ninguna. La relación con mis hermanos era muy hostil y con mis padres no existía nada que me animara... ni siquiera respeto.
Mamá dijo que papá fue quien tomó la iniciativa de deshacerse de mis pocas pertenencias y papá dice que fue mamá… quien haya sido quiso borrar mi existencia. Me esforcé cada año para ir e intentar enfrentarme a mis fantasmas…
Cuando cumplí 22 años tomé la decisión de no regresar nunca… y mi estancia aquí puedo decir que no tiene nada qué ver con mi rehabilitación para sanar relaciones o trabajar en el perdón. Mi hermano Tom se puso en contacto conmigo casi al mismo tiempo que yo lo hice con Terrence, dos veces fue a Manhattan a visitarme y si soy sincera al principio no le creí ninguna de sus palabras… pero es mi hermano y ha dado el primer paso para acercarnos. Él es quien fue por mí para que viniera a casa.
Me ha sido un tanto difícil, porque siempre habrá un "algo" que me mantiene sujeta a la depresión… En esta ocasión es mi relación con Edgar. Después de los maravillosos tres días que le dediqué cuando estuvimos en los estudios de Hollywood, después que tomé la determinación de dejar a Terrence en el pasado hermoso al que pertenece, al regresar hicimos pública nuestra relación en Lady Magazine en donde está la mayoría de nuestras amistades… al poco tiempo él se presentó en mi oficina para compartirme el ofrecimiento laboral en Londres, me expuso lo que significaba para él, para nosotros, tal ascenso.
–Linda, es lo mejor para nosotros… viviremos lejos de todo esto que te atormenta.
–Es que no entiendes… no me siento lista para una decisión "para toda la vida" –Sostenía el anillo de compromiso que él me dio, no permití que lo pusiera en mi dedo corazón. –Además siento que no estás proponiéndome matrimonio porque así lo desees, sino porque has firmado un contrato y tienes que cumplirlo.
–Candy, si no me quisiera casar no te lo propondría…
–Sabes bien que no es por amor… sino por presión… tú tienes que irte a Londres y no quieres que yo me quede… También yo tengo, tenemos, un compromiso con Terry Backer…. ¿Recuerdas?
–Es por él… ¿Cierto?... aún lo amas…–No era necesario mencionar que nos referíamos a Terrence al expresar el pronombre "él".
–Edgar… reconozco que él tienen un gran significado para mí, pero entre él y yo jamás ha existido una relación… él siempre ha sido ajeno para mí… tú eres mi presente… y también quiero esto que me ofreces pero comprende que ahora es muy pronto… También te he ofrecido el doble de lo que te pagarán… y lo has rechazado… puedo ofrecerte los mejores abogados para que no enfrentes ningún tipo de conflicto por incumplimiento de contrato… quédate Edgar –Tomé su mano por encima de la mesa y él la retiró al sentir mi contacto.
–No es así como quiero mi vida Candy, quiero ser el que cuide de ti, el que te provea, ser el responsable de nuestra familia… y eso me lo ofrecen en Londres… aquí tú estás por encima de mí… no tengo nada en contra de tu carrera y éxito… pero siempre viviré a tu sombra. –Se levantó de su silla dirigiéndose hacia mí, tomó mi mano y cálidamente me impulsó hacia su pecho, me besó mientras yo luchaba por lo que pudiera ser la oportunidad de tener a mi lado a un ser excepcional como lo es Edgar. –¿Te quieres casar conmigo?
¿Me quiero casar? –No, aún no… no es por ti… es porque no me siento lista…–Dio la vuelta sobre sus talones y me dejó sola en el restaurant… yo solamente lo vi partir...
No he llorado por Edgar, por la ruptura de nuestra corta relación, no sé por qué razón no lo he hecho… ¿Qué si me ha dolido? Sí, me duele porque perdí dos años de mi vida rechazándolo cuando pudieron ser dos años que me habrían dado la estabilidad emocional para decir con firmeza "Sí" ante la pregunta por la cual muchas mujeres suspiran.
Esa misma noche Tom se puso en contacto conmigo. Lo sentí como una respuesta a una plegaria muy interna de mi corazón, de esas que solamente expresas en la mente con el deseo que nadie la pueda escuchar para que no te saboteen la respuesta.
Keyla, quien estaba trabajando tiempo extra para ayudarme con la edición, me conectó con la llamada entrante –Candy, tengo a tu hermano Thomas en el otro lado de la línea ¿estás disponible?
–¿Tom? Key… ¿Estás segura que se trata de mi hermano? Es muy raro porque nadie de mi familia se ha puesto en contacto conmigo desde hace cuatro años…. Enlázame la llamada….
–¿Candy?
–¿Sí? –Podía escuchar en el silencio su temor a mi reacción…
–¿Quieres venir a casa y pasar la navidad conmigo? Entenderé si te niegas…
–Tom… ¿Es una broma?
–No… no es ninguna broma… quiero decirte que lamento mucho nuestra mala relación… y que en mí tienes un hermano que te quiere y que fue siempre un cobarde… Candy… ¿podrías perdonarme porque nunca cuidé de ti?
Dios mío, eso me hizo parpadear lento manteniendo la respiración entre cortada –Tom… ¿A qué te refieres y por qué haces esto? ¿Necesitas algo? –No quería ofenderlo pero quería estar segura que su intención era genuina.
–Candy, no es ninguna broma… emm… ¿tienes tiempo para un café con tu hermano mayor? Sé que es imposible intentar borrar el pasado… no quiero que estés sola por más tiempo en el presente y estés lista para tu futuro.
–Tom… ¿Por qué hasta ahora? ¿Por qué nunca antes lo intentate? No sé si puedo confiar en ti, o en alguno de ustedes… aunque me gustaría… –Siempre deseé formar parte de lo bien que mis medios hermanos se llevaban… ellos me ignoraban, yo los ignoraba y eso lo único que provocó fue una gran separación entre nosotros.
–Candy, sabré respetar tu decisión… solamente quiero que sepas que estoy muy arrepentido por lo mal que te traté y porque nunca estuve para ti como mi hermana menor.
–Tom –Mi tono de voz se volvió melancólico y suspiré al terminar de decir su nombre –¿Cuándo quieres tomar ese café?
–Hoy mismo, puedo verte en una hora ¿A dónde paso por ti?
–Trabajo en Lady Magazine –Le di la dirección –¿Quieres ir a un lugar público? o si lo prefieres podemos tomarlo en mi casa, bueno es un departamento…
–En tu casa estaría bien.
Al culminar la llamada con mi hermano me dirigí a la oficina de mi jefe exponiéndole que necesitaba un tiempo para estar fuera, que me mantendría en contacto para el avance y revisión de las publicaciones… –Candy ¿hija, hay algo que pueda negarte?
–No –Sonreí al que por algunos años ha llenado el vacío al llamarme hija.
–Tómate todo el tiempo que necesites… Candy … –Me tomó de mis muñecas –perdóname por exponerte con Edgar…
Solamente negué con mi cabeza y sonreí con melancolía…estaba consciente que lo que tuviera que hablar con Tom en aproximadamente una hora me haría llorar por un largo tiempo. Dejé indicaciones y me retiré para esperar a mi hermano, antes había solicitado a un servicio de plataforma para que trasladaran mi auto a mi domicilio.
Al verlo llegar por mi corazón latió con mucha fuerza haciéndome sentir muy nerviosa, aparcó a unos metros de distancia, cuando descendió me abrazó, su boca susurró en mi oído –Te quiero hermanita, te quiero. –No mencionó "Candy" sino "hermanita" eso me daba un lugar en su familia.
Llegamos al departamento, hablamos primero de nuestros logros… de nuestros presentes…
–Te traje algo –Dijo extendiendo una pequeña cajita envuelta con motivos navideños…Lo miré sorprendida e incrédula…
–¿No crees que aceptaré tu invitación para pasar navidad contigo?
Sonrió… nuestras sonrisas son muy parecidas –Ábrelo.
–Mmm, creo que esperaré hasta Navidad… como lo marca la tradición…–Me moría por saber qué contenía el pequeño paquete…
–Ábrelo… por favor…
–Ok –Lo abrí y levanté mis ojos envueltos en una cascada de incontenibles lágrimas –Tom
–Los conservé, cuando nuestros padres trataron de deshacerse de tus pertenencias. No sabía lo que habías sufrido… hasta ahora que me atreví a hojearlo… a leerlo… –Lo que me "regaló" era un pequeño diario… las primeras páginas contenían parte de lo acontecido en los días fechados y parte de mis ilusiones… las últimas narraban el dolor de la incredulidad y el ultraje de Greg. –Éste, estoy seguro que deseabas conservarlo – Era uno de los muchos cuadernos llenos de corazones con el nombre de Terry, Terrence, TGB & Candy, Candice, CWA… –¿Estabas enamorada de Terrence?
Asentí como respuesta –Tom… Tom – Lloré y comencé mi relato… él lloró conmigo… me abrazó… dejó que lo golpeara para sacar tanto dolor… me hizo tanto bien…
–Escuchamos algunos rumores al regresar al colegio, después las largas discusiones y ausencias de nuestros padres contigo, la intervención de Elroy… Candy… Greg es mi socio… y no estoy aquí por él… quiero saber por qué nunca procedió la demanda en contra de él…
–Nuestros padres le otorgaron el perdón… la ley lo ha juzgado y ha salido limpio… Tom –Lo que iba a preguntarle era algo que había trabajado mucho en mis terapias –¿Greg ha vuelto a agredir a alguna chica?
–No que yo sepa… Candy… como nunca se comprobó nada… es decir… como nunca se prosiguió en su caso… todos lo dimos como una calumnia en su contra… luego mamá dijo que Elroy te había llevado con ella porque no soportaba más que no fueras su hija… siento si te lastimo… si te ofendo…
–Está bien… necesito superarlo y tú estás aquí para esto…
–Hasta que remodelé la casa y saqué del ático algunas cajas que archivaban mis trabajos escolares… encontré tu diario y lo leí… pude sentir tu dolor en cada palabra… no sé cómo pude ser un imbécil contigo… me siento responsable por tu desgracia. –Era la segunda persona que me decía lo mismo, el primero Terrence…–Anthonie, Greg y yo somos socios y quiero disolver nuestra sociedad por respeto a ti… ¿Te sientes lista para que levantemos una demanda para resarcirte?
–Gracias Tom… pero tú no tienes que disolver tus negocios… y yo necesito dejar el pasado a donde pertenece, solamente así podré hacer una vida… –Pensé en la propuesta de Edgar. –Te repito, la ley lo ha juzgado…
–Pero él es culpable…
–Han pasado 12 años de eso y no quiero abrir de nuevo las heridas sino cerrarlas para siempre. Él tiene mi perdón y si no lo ha vuelto a hacer… creo que tiene su propia condena.
Me sostuvo en sus brazos y amé por primera vez a mi hermano. Disfruté de su compañía. –¿Quieres quedarte?
–Sí. Me hará bien saber que las zanjas entre tú y yo se cierran…
–¿Todavía está en pie tu invitación para celebrar la navidad en tu casa?
–Sí… me ayudarás a decorarla… Había pensado que solamente la pasáramos tú y yo juntos… ¿Quieres?
–Sí, cada año he pasado la navidad y año nuevo en un antro diferente.
–Pensé que ibas con Elroy y Albert
–No, les amo mucho pero quiero tener mi propia vida. Ellos están muy ligados a mi pasado y cada que los veo siento que quieren sobreprotegerme y eso no me hace mucho bien… Marlene, mi terapeuta, me ha dicho que debo enfrentarme cara a cara con lo que me lastima… y tú has aparecido como respuesta silenciosa a una plegaria, iré contigo y me tomaré de tu mano para que me ayudes…
–Lo haremos Candy….
Con esa promesa he estado en casa de Tom por 15 días y solo he salido de mi vieja habitación en algunas ocasiones… pero no es por otra razón sino porque he dormido casi todo el día todos los días, tengo carta abierta para regresar cuando yo quiera a la Editorial… mientras trabaje y entregue con tiempo las responsabilidades que tengo y en eso se me va parte del tiempo que me queda.
Estuve a un paso de salir cuando escuché que Tom tenía visitas… él se ha portado con mucho recelo hacia Greg aunque las dos veces que he logrado coincidir con mi hermano le he pedido que no lo haga de esa forma, yo soy quien debo tomar el valor y enfrentar a Greg y saber por qué lo hizo… y a eso he venido.
Me encontraba trabajando el próximo capítulo en donde se abre el tiempo para introducir el pasado cuando llamaron a la puerta. Tenía todos los sentimientos muy expuestos pero no estaba llorando, era la primera vez que al contar mi historia no lloraba… Marlene… con quien platicaba por skipe me dijo que esto es como cuando Neil Armstrong dio el paso en la luna… así de grande es mi avance. Estar en casa, con el amor de mi hermano, contar con todo su apoyo de una manera incondicional me ha ayudado más que todos los años de terapia y mis propias fuerzas… siento que esta vez sí avanzaré y tal vez sí pueda enfrentar a Greg… y también caminar de nuevo por las calles de esta pequeña unidad residencial de Nueva Jersey sin miedo ni Vergüenza.
Me despedí de Marlene, bajé la tapa de la portátil y abrí la puerta…
–Terrence –Estaba parado fuera de mi habitación y vi a mi hermano sonreír al pie de las escalinatas
–Candy –Me abrazó y yo le correspondí…
–Lo enfrentaremos juntos, superaremos juntos el pasado y formaremos juntos nuestro futuro…
Por eso estoy aquí, mi hermano ha sido un gran apoyo al infundirme aliento y confianza… Terrence significa tanto para mí… sé que podré vencer por fin mis temores y podré tener una vida normal…libre para amar… libre para ser mujer….
Buenas noches amigas... lamento mucho la demora
Besitos y abracitos
su amiga Abby :)
