AN: Si encontráis alguna falta de ortografía, por favor, culpad a mi corrector automático, que no entiende entre las diferencias que hay entre la tercera y primera persona.


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Capítulo 6

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País de las Olas.

Sakura se quedó mirando al hombre dormido. Su respiración era regular. No tenía heridas internas, tampoco ningún hueso roto o musculo dañado, y su sistema de chakra estaba poco a poco volviendo a la normalidad.

Habían llegado a casa de Tazuna minutos después de que kakashi se desmayara. Tsunami, la hija del constructor de puentes, los había recibido con los ojos llorosos. Como más tarde les diría, nadie en la aldea – ni siquiera ella- creía que su padre regresaría de su viaje con vida, o al menos no de una pieza. El reencuentro tuvo que ser pospuesto para luego y la amable mujer fue rápida en organizarles habitaciones donde pudieron dejar sus cosas y pasar la noche.

Con ayuda de unos cuantos clones habían transportando el cuerpo de kakashi hacia el cuarto y lo habían tumbado encima de un futon. Sakura había despedido a todo el mundo y se había encerrado sola en la habitación con el jounin inconsciente

Y ahora… ¿Qué hago contigo?

Sakura ladeó la cabeza, mechones de sus cabellos cortos cayeron grácilmente sobre su cara.

Con cuidado le retiró el chaleco verde manteniendo un ojo en sus manos. En su estadía en el hospital una de las cosas que los médicos más le habían insistido era que nunca, nunca, se debía tocar el cuerpo de un ninja sin haberse asegurado antes de que este no se podía mover. Un buen número de nin médicos habían terminado con huesos rotos por olvidarse de eso.

Juntando chakra en su mano izquierda la puso lentamente sobre el pecho. A medida que el chakra viajó por el cuerpo del ninja su ceja se movió y una ola de frustración e ira recorrió su cuerpo. Ese hombre… ¡estúpido! ¡Mil veces estúpido! ¿Cómo se le ocurría luchar en el estado en el que estaba? Mejor dicho ¿cómo se le ocurría hacer una misión en ese estado?

Sakura se obligó a sí misma a calmarse. La información que le llegó no fue buena. Agotamiento. Pero no un simple agotamiento por falta de chakra. Músculos, nervios, tendones…todos ellos habían sido llevados más allá de sus límites, sin descanso, día tras día.

Sakura observó la cara relajada del hombre. ¿Cuánto hacía que no dormía como correspondía? Durante la misión no lo había visto pegar ojo, ni siquiera cuando los turnos de guardia no le correspondían. Había pensado que se trataba de una paranoia parecida a la suya, pero por lo que veía se trataba de algo mucho más profundo.

Tendré que mirar su historial médico cuando volvamos pensó ausente levantándose y llegando hasta su mochila.

Sacó su botiquín médico y extrajo uno de los venenos que había traído con ella de su almacén. Había pensado mucho en cómo iba a conseguir sacar a kakashi fuera del juego el tiempo suficiente para que su plan pudiera ser llevado a cabo, al final esa había sido su mejor alternativa. Por supuesto no era nada nocivo. Tan solo era morfina mezclada con algún que otro componente más. Nada peligroso.

Con la jeringuilla que aún no había utilizado tomó una pequeña cantidad del frasquito de vidrio y lo volvió a guardar en el botiquín. Se acercó al peli plata y se agachó al lado de su cabeza manteniendo cuanta distancia pudiera de sus brazos. Giró la cabeza hacia un lado dándose mejor acceso al cuello y subió el dobladillo de la máscara revelando la piel. Puso la aguja en posición y su mundo giró.

Sakura tuvo que tomarse varios segundos para procesar lo que había ocurrido. Un cuerpo alzándose sobre ella amenazante y una mano en su garganta. Su primer impulso fue el de sacar varios senbon y clavarlos en su enemigo. Obviamente no lo hizo. Tenía que pensar, tenía...

La mano en su garganta se apretó. De acuerdo, tal vez era mejor actuar primero.

Relajó su cuerpo y le dio un primer vistazo a hombre. Kakashi tenía su único ojo visible desenfocado, líneas de cansancio dibujándose debajo de este. No estaba consciente y eso era un problema. Ninjas inconscientes eran los peores, sus instintos asesinos se duplicaban y no escatimaban a la hora de decidir si el que tenían enfrente era un amigo o enemigo.

Sakura probó a levantar un brazo y enseguida la mano que sostenía su garganta se tensó. Lo bajó lentamente y se quedó quieta.

Vale…nada de movimientos bruscos, tampoco puedo llamar a los niños, entonces…hilos de chakra tendrá que ser.

Manteniendo los ojos fijos en la cara del jounin comenzó a tejer sus hilos poco a poco llevándolos hasta donde la jeringuilla había sido lanzada. Una vez que la tuvo bien agarrada movió sus dedos suavemente controlando el chakra que emanaba de ellos y haciéndolos serpentear por detrás de kakashi. Colocó la aguja en el punto del cuello e hizo una pausa, a continuación llevó el dedo índice hacia abajo viendo como la aguja seguía el movimiento y se enterraba en el cuello del ex anbu.

La mano que apretaba su garganta se cerró fuertemente robándole el aire y tras unos interminables segundos la soltó. Sakura hizo una mueca al sentir el peso del cuerpo caer sobre ella y tomó unas cuantas respiraciones profundas.

Ella definitivamente no quería tener a kakashi de enemigo.

Con cuidado se movió de debajo del ninja y lo volvió a colocar en el futón tapándolo con las mantas. Se puso en pie y guardó la jeringuilla en su botiquín después de limpiarla correctamente con alcohol. Echó abajo las persianas y dándole una última mirada al hombre salió de la habitación.

Fuera no le sorprendió encontrarse con Sasuke apoyado de brazos cruzados de manera ocasional contra la pared cerca de la escalera. Una vez que estuvo frente a él la miró y lo vio fruncir el ceño.

"¿Qué te ha ocurrido en el cuello?"

Se tocó la zona distraídamente. Debía haber supuesto que le dejaría marca. Se encogió de hombros y contestó "un resultado de mi imprudencia"

Sasuke entrecerró los ojos y miró la puerta cerrada de la habitación donde dormía kakashi haciéndose una idea. La miró y sacudió la cabeza.

"los demás están esperando abajo" dijo abandonando su posición y comenzando a bajar las escaleras.

Sakura lo siguió. Los dos llegaron al comedor donde Naruto y Tazuna esperaban sentados en el suelo cerca de la mesa de madera. Nada más verlos Naruto se puso en pie mirándola impaciente.

"Está bien" le aseguró antes de que el chico dijera nada "sufre de agotamiento de chakra. El uso prolongado del sharingan somete al cuerpo a un esfuerzo excesivo; no podrá moverse plenamente hasta dentro de una semana"

El niño suspiró aliviado.

"sharingan" Sasuke susurró, una expresión de dolor poco común en él "¿cómo…?"

La pregunta quedó inconclusa pero no era difícil averiguar el resto.

"Un trasplante" le contestó ella en tono bajo. Asuntos del clan uchiha eran después de todo un tema delicado, ni siquiera en Konoha estaba bien visto hablar de ello "el sharingan al igual que el byakugan son dojutsus trasplantables, según las leyes de Konoha pueden ser pasados a una persona fuera del clan en ciertas circunstancias"

Lo último técnicamente era cierto. Había una ley que estipulaba que en caso de deserción o extravío del cuerpo el ninja quedaba excluido de los privilegios de su clan, por lo tanto lo que se hacía con él estaba fuera de jurisdicción. Sin embargo, eso nunca antes había ocurrido hasta el caso de Uchiha Itachi, y ni siquiera él había desertado como tal, así que en realidad era muy difícil saber si los clanes cederían tan fácilmente a lo que ellos llamaban su 'más alto y noble' orgullo.

Sasuke frunció el ceño pero no dijo nada. Sakura lo miró de reojo antes de voltear la vista hacia la ventana y ladear la cabeza.

"¿y ahora qué haremos?" Naruto se cruzó de brazos "Zabuza está muerto…el anciano está en casa…kakashi-sensei está dormido…"

Sakura sonrió "¿quieres dormir también?"

El rubio se puso rígido y negó con la cabeza fervientemente.

"que Zabuza esté muerto no significa que la amenaza haya desaparecido. Gato puede volver a enviar más asesinos" dijo Sasuke

"puedo poner clones a vigilar" Naruto ofreció bostezando.

"hn" Sasuke sonrió burlonamente

"¡¿Qué quiere decir 'hn'?!"

"hn"

"ahg! Te voy a…"

"chicos" la peli rosa los interrumpió antes de que comenzaran otra de sus largas discusiones "voy a salir, estaré de vuelta en unas horas, no me esperéis para cenar"

Los dos la miraron, cada uno con una expresión diferente

"¿A dónde vas?" preguntaron a la vez, uno con sospecha, otro con preocupación.

Sakura sonrió divertida. "a dar una vuelta"

"¿A dónde?" el pelinegro entrecerró los ojos intentando ver a través de sus intenciones.

"Ni muy cerca ni muy lejos"

"¿para qué?" Sasuke dio un paso hacia ella.

Sakura lo miró analíticamente. Tal y como había temido el Uchiha era perspicaz, demasiado para su gusto. Ella sabía que más adelante el chico sería uno de sus principales aliados. Su experiencia de vida y su naturaleza eran mucho más parecidas a las de ella que las de Naruto, no sería difícil para él entender sus propósitos y razones. Pero todavía no era el momento. El niño aún caminaba por un sendero muy distinto al de ella.

Sonrió. "fines académicos por supuesto, lo dije antes, hay una planta que tiene mi interés"

Sasuke la observó fijamente y tras unos segundos apartó la mirada. Metió las manos en los bolsillos de sus pantalones y subió hacia la habitación que Tsunami había dispuesto para ellos. Naruto lo observó de reojo y luego se giró a mirarla dubitativo.

"el bastardo dijo que gato podía volver a enviar asesinos, no creo que sea una buena idea salir ahora"

"lo dudo, esperará uno o dos días antes de eso, además, el objetivo es Tazuna-san, tu vida y la mía no le interesan" hizo un gesto con la mano quitándole importancia "monta un perímetro por si acaso"

Se dio la vuelta y sin darle tiempo a responder desapareció.


Sakura se movió entre los árboles observando atentamente la flora. Al ser un país rodeado de agua la vegetación que se encontraba allí estaba muy desarrollada. Era normal. La humedad favorecía el rápido reciclaje de microorganismos que se descomponían y se volvían a integrar a la cadena de nutrientes que las plantas absorbían. La exuberancia que Sakura contemplaba era prueba de ello. Iba a tener mucho que recolectar cuando tuviera tiempo libre.

Levantó la vista y sonrió. "mirar fijamente a una mujer puede dar ideas equivocadas, ten cuidado con eso, las mujeres son los seres más volubles de la tierra"

La persona se rió y grácilmente bajó del árbol desde donde había estado observándola. El no- cazador se había retirado la máscara y Sakura ladeó la cabeza. Tenía unos rasgos delicados: ojos grandes de un color marrón suave, nariz y labios finos, piel pálida y el cabello negro recogido en una especie de moño a excepción de dos mechones largos que le llegaban por debajo de los hombros y enmarcaban su rostro.

El niño parpadeó ante su escrutinio "¿ocurre algo?"

"el aposematismo" respondió tras unos segundos

"¿discúlpame?"

"El aposematismo es un fenómeno que consiste en que algunos organismos presentan rasgos llamativos a los sentidos, destinados a alejar a sus depredadores y atraer a sus presas, cuanto más hermoso más venenoso. Es muy frecuente en la naturaleza" explicó "para mi, tu belleza es sinónimo de peligro"

El niño se la quedó mirando varios minutos en silencio.

"siguiendo esa regla" dijo por fin él sonriendo suavemente "debería alejarme rápidamente de ti"

Sakura sonrió ligeramente. El niño sabía hablar, eso se lo concedería. Se preguntó si acaso se debía a su carácter afable, su buena labia o si en verdad eran esos sus verdaderos pensamientos. Hizo una pausa mental y se rió de sí misma. De cualquier manera, poco importaba.

Su semblante cambió drásticamente y entrecerró los ojos "debo suponer que Momochi-san te envía ¿cierto?"

El muchacho adoptó una postura más profesional con el nuevo cambio de tema y asintió.

"Zabuza-san pidió que te escoltara a la guarida, pero antes me pidió que me asegurara de que no fuera una trampa"

Sakura levantó una ceja ante su honestidad.

"comprensible" dijo "¿y? ¿Cómo piensas comprobarlo?"

"creo que no es necesario hacer tal cosa" el muchacho la contempló seriamente "no pareces estar mintiendo "

Sakura sonrió divertida. 'Oh mio caro…'

"no lo estoy" le aseguró "mis acciones son completamente ajenas a la misión de mi equipo"

El muchacho asintió y se dio la vuelta.

"entonces, sígueme por favor" dijo y desapareció dejando un rastro de hojas tras él

Sakura ladeó la cabeza. Tenía que aprender a hacer eso con pétalos de cerezo, visualmente quedaría mucho más hermoso…

Sacudió la cabeza divertida consigo misma y lo siguió.


La base de Gato quedaba a varias millas de distancia entre medio de dos pantanos, oculta por una densa capa de niebla. Era una edificación grande de varias plantas hecha de hormigón, tenía pocas ventanas y tres entradas, una principal y dos en laterales, cada una vigilada por al menos diez guardias. Solo dos plantas eran ocupadas, la segunda, donde se hallaba la suite de gato y la primera, donde se hospedaban todos los mercenarios y asesinos que el magnate tenía contratados.

"sakura-san, sería mejor si ocultaras tu banda" Haku – el chico afeminado- le dijo mientras se acercaban a la puerta norte.

Sakura asintió y desató la banda de su cuello dándole la vuelta y volviendo a atarla de modo que pareciera un simple pañuelo. Una vez que llegaron a la puerta los guardias los detuvieron y Sakura permaneció en silencio mientras Haku daba las explicaciones correspondientes. Con diversión contempló las formas bruscas y altivas que los hombres usaban con el muchacho, era casi hilarante el que pensasen que eran una amenaza para ellos. Sakura había hecho un rápido análisis de las señales dentro del edificio y fuera. Contó cerca de 50 hombres y solo una señal entró dentro de lo que ella consideraba una amenaza.

"¿algo te parece gracioso?" Le preguntó el chico minutos después cuando caminaban por los pasillos sombríos.

"para ser uno de los hombres más ricos del mundo, su seguridad es una broma" Sakura respondió asegurándose de mantener una distancia de dos pasos entre ellos.

"Gato es un hombre poderoso, estoy seguro de que no cree que exista la posibilidad de que alguien intente oponerse a él"

Algo en las palabras del muchacho la hicieron entrecerrar los ojos. ¿Hablaba por Zabuza? ¿Por Tazuna y su puente? ¿O tal vez por los dos?

Caminaron en silencio hasta llegar a una puerta doble que se encontraba al final de un largo pasillo. Haku le abrió la puerta y Sakura asintió con agradecimiento al pasar por su lado.

Una vez dentro Sakura le dio una mirada al cuarto. Era amplio y mucho más iluminado que los pasillos por los había pasado, también, bastante vacío. Una cama, un mueble de dos puertas, un sofá y una silla eran el único inmobiliario. Ciertamente no parecía una habitación de larga estadía, más bien era como si las personas que la ocupaban estuvieran preparadas para irse en cualquier minuto.

"Así que viniste"

Sakura detuvo su inspección y se giró hacia la voz. "¿dudabas de eso?"

Zabuza entrecerró los ojos. Con una mirada le indicó a Haku que cerrará la puerta.

"podría matarte ahora mismo"

Sakura sonrió

"podrías" dijo y se acercó hasta la cama sentándose en la única silla que había. Apoyó la espalda contra el respaldo y suspiró internamente. Una infusión de hierbas hubiera sido perfecta para ese momento.

Zabuza se mantuvo en silencio siguiendo cada uno de sus movimientos, buscando cualquier riesgo de peligro, cualquier indicio de amenaza.

"bien, querías hablar. Habla"

Sakura se cruzó de piernas. "primero que nada quiero tu palabra en cuanto a algo"

Zabuza frunció el ceño "¿Por qué demonios haría yo eso?"

"porque la información que diré aquí es bastante delicada. No puedo arriesgarme, espero que lo comprendas"

"esto es el mundo de los shinobi niña, las palabras no valen nada" Zabuza se burló.

"Sin embargo si lo hacen para ti, ¿me equivoco?" le sonrió con una dulzura maquiavélica sintiendo su chakra vibrar.

Zabuza se mantuvo en silencio "¿qué es ese 'algo?" preguntó tras unos minutos.

Sakura sonrió complacida y se inclinó ligeramente "Lo que se diga aquí, se queda aquí" su mirada suave paso a una fría en cuestión de segundos.

El hombre entrecerró los ojos. "bien, tienes mi palabra"

Sakura asintió y miró por encima del hombro al niño que guardaba la entrada.

"la palabra de zabuza-san es la mía también" dijo solemnemente con una pequeña sonrisa.

"Magnífico" dijo ella con falso entusiasmo acomodándose mejor para comenzar a hablar "para empezar lo que primero debes saber es que Gato te está usando. Sus intenciones son matarte una vez que el constructor de puentes desaparezca. Tu plan para esconderte de los cazadores y recaudar dinero para la rebelión no funcionará. Gato no soltará ni un solo centavo por las buenas, estoy segura de que eso ya te lo imaginabas"

Zabuza ni pestañeo. "Gato no es una amenaza para mí, tenía pensado matarlo y quitarle el dinero a la fuerza si no cumplía lo acordado"

"puede que sea un idiota pero no es estúpido, hacerte con su dinero no te será fácil"

"nada que una tortura no pueda solucionar"

Sakura se rió "de hecho, iba a pedirte que me dejaras a Gato a mí"

Los ojos de zabuza resplandecieron "¿a ti? ¿Qué interés tienes tú con Gato?"

"¿interés? ¿De uno de los hombres más ricos del mundo?" sonrió con diversión "quédate tranquilo, no es dinero lo que busco si no algo de mucho más valor, pero me aseguraré de que todo el dinero de gato vaya a parar a los fondos de la rebelión"

"pareces estar bien informada sobre nosotros, tanto como para saber el nombre de una de los lideres" Zabuza dijo entre dientes "dime ¿cómo sabes tú de Mei Terumi?"

Sakura se encogió de hombros "¿importa?"

"lo hace, Mei opera desde dentro del país" Zabuza gruñó.

Oh.

Sakura parpadeó ante la nueva información. Eso significaba que la rebelión estaba comenzando a moverse. Si Mei Terumi dirigía la rebelión desde dentro, eso significaba que otros la estaban dirigiendo desde fuera. Eso tendría sentido. Al igual que Zabuza, otros miembros de la rebelión estarían encargados de asegurar los suministros y fondos para comenzar el levantamiento. Sakura suspiró. Ahora entendía porque Zabuza había dejado vivo a Gato tanto tiempo. Si el dinero del millonario caía en las arcas de la rebelión tendrían suficiente presupuesto como para comenzar a moverse a gran escala. Era una oportunidad sin precedentes.

"ya veo…"dijo en voz baja "no tienes de qué preocuparte. Mei Terumi es importante para el futuro de kirigakure, no haría nada que pudiera poner su vida en riesgo"

"¿el futuro de kirigakure? ¿Por qué debería importarle a un shinobi de konoha el futuro de kirigakure?" Zabuza escupió con furia.

Sakura ladeó la cabeza. Parecía que había tocado un nervio…

"En circunstancias normales no me importaría, pero lamentablemente la persona que está controlando al mizukage es bastante problemática, de ser posible, me gustaría alejarla del poder cuanto antes"

Hubo un silencio pesado. Haku la miró sorprendido, abriendo la boca lentamente en estado de shock.

La intención asesina en el aire se espesó y Sakura tuvo la visión de sus extremidades siendo arrancadas de su cuerpo lenta y dolorosamente. Se aferró con todas sus fuerzas a su acto de indiferencia e ignoró todos sus instintos que le gritaban que se defendiera.

Zabuza entrecerró los ojos y susurró fríamente "¿Quién eres?"

"¿no me he presentado?, soy Haruno Sakura, una simple genin de konoha" dijo con un matiz sarcástico en su tono

La temperatura, si era posible, bajó aún más.

"Así que ¿debo aceptar que una simple genin de Konoha sepa algo que solo tres personas de la rebelión saben?"

"creo que te lo dije antes; se muchas cosas"

"¿y qué cosas son esas? ¿Quién te las ha dicho?"

La peli rosa levantó una ceja divertida ante el comportamiento del hombre "se-cre-to"

Si las miradas matasen sakura habría muerte cien veces en ese segundo. Los ojos de zabuza se achicaron filosamente y una vena se hinchó en un extremo de su cara. Ella, por supuesto, encontró eso altamente entretenido.

Ojalá tuviera más tiempo pensó

"pero como te iba diciendo, para mí sería altamente beneficioso el que kirikagure estuviera en control de alguien un poco más cuerdo. Esa persona no cederá tan fácilmente, eso tenlo por seguro, pero no es tonto, una vez recuperada la aldea no se arriesgará a volver a tomarla. Más bien no le interesará más. Sus propósitos son completamente egoístas y vengativos, no hay más trasfondo que ese. Además, él es solo uno. Aunque su control sobre Yagura sea completo, una vez que Yagura esté fuera, él perderá su conexión con kirigakure. Llegado ese momento tomará al Mizukage y se irá, su único interés es el bijuu después de todo."

Sakura escuchó a Haku jadear detrás de ella. Zabuza permaneció peligrosamente tranquilo. Sus ojos eran serios y su boca marcaba una línea sombría.

Viendo que ninguno de los dos iba a decir nada prosiguió;

"Dentro de una semana tanto tú como sensei estaréis recuperados, y Gato aprovechará vuestra lucha para debilitarte y poder tomar tu vida. Por supuesto esto no ocurrirá. Gato morirá, eso es definitivo, y yo me encargaré de que dentro de una semana todas las cuentas bancarias de Gato sean vaciadas y exportadas, tienes mi palabra."

Guardó silencio y esperó. Solo tenía una oportunidad. Una muy pequeña oportunidad para que Zabuza decidiera confiar en ella. Y Sinceramente, si Sakura hubiera estado en la misma situación del hombre no lo habría hecho. ¿Cómo confiar en alguien del que no sabías absolutamente nada y que por el contrario parecía saber todo sobre ti? Era estúpido. Viéndolo desde una perspectiva lógica, era absolutamente ridículo.

Y aun así…

"¿y cómo piensas hacer eso?" Zabuza exigió fríamente

Sakura se relajó. Iba a estar conservando sus extremidades después de todo.

"accediendo a sus archivos" respondió con simpleza y se puso en pie "si no me equivoco, a juzgar por la señal de chakra, Gato ha abandonado el edificio hace cinco minutos, acompañado por otras dos señales…hm…bueno, eso hace todo más fácil. Si no os importa cogeré los documentos que necesito ahora"

Zabuza le sostuvo la mirada, después de pensar un rato gruñó "¿cómo sé que puedo confiar en ti?"

Sakura lo pensó un momento "no tienes porqué hacerlo. Yo haré lo que he dicho que haré, lo que ocurra después es cosa vuestra"

Zabuza se quedó en silencio tras eso y Sakura mantuvo su postura relajada esperando a que el hombre tomara una decisión. En el canon, Zabuza y haku habían muerto, y un año y medio después la rebelión había conseguido hacerse de nuevo con el poder de kirigakure. Eso era demasiado tiempo. Sakura necesitaba que las cosas se aceleraran, cuanto antes mejor. Zabuza estaba directamente relacionado con el movimiento revolucionario, de hecho, si sus sospechas eran acertadas, debía de ser uno de los altos mandos dentro de la rebelión.

El escenario no podía ser más perfecto.

"debo suponer que tu aldea no tiene idea de tus 'conocimientos' ni de tus acciones ¿cierto?" Zabuza dijo sonando casi divertido

"por supuesto que no" la simple idea de que Konoha supiera eso le producía dolor de cabeza. Lo único que le faltaba era tener a Intel tras su espalda.

"Ja! Esos shinobis de la hoja se han vuelto blandos. Ni siquiera saben que tienen un traidor dentro de ellos" Zabuza echó la cabeza hacia atrás y soltó una carcajada mordaz

Sakura levantó una ceja "no considero que mis acciones puedan considerarse como 'traición'"

Zabuza se burló "reunirte en secreto con dos ninjas renegados de otra aldea e inmiscuirse en los asuntos políticos de la misma es considerado traición aquí y en el infierno"

Sakura lo pensó un momento antes de encogerse de hombros.

"no es traición, no hasta que lo sepan" sonrió fríamente

Zabuza le sostuvo la mirada considerándola por un largo momento "de acuerdo. Dejaré que hagas lo que quieras. Pero, si en una semana no has cumplido tu palabra, te mataré"

Sakura sonrió "hecho."

Se dio la vuelta e hizo su camino hacia la puerta. Haku parecía estar llevando una conversación visual con Zabuza pues lo vio asentir y seguirla. Sakura resopló.

Ninjas.


"¿no tendrás por casualidad un pergamino de sellado?" preguntó la peli rosa mirando la cantidad de papeles frente a ella.

Acceder a la oficina de gato había sido humillantemente fácil. Los guardias que vigilaban la entrada de la suite habían sido sacados del medio por un simple gas somnífero. Una vez dentro se encontraron con que ninguna de las puertas estaba cerrada, ni siquiera había una sola alarma anti robo. Incluso Haku pareció sorprendido por tal grado de dejadez.

Sakura no lo encontró completamente raro. Su padre solía ser así, demasiado egocéntrico, demasiado confiado. Pensaba que su dinero lo protegería de cualquier cosa y así fue. Lo único que Tommaso Lucchetti no había previsto fue que su verdugo fuera su propia hija.

"me temo que no" Haku le dirigió una sonrisa en señal de disculpa y se cercioró una vez más de que la puerta de la entrada estuviera cerrada.

"lo supuse" Sakura frunció el ceño ante la vista y suspiró.

El despacho consistía en una gran mesa de roble, una silla de cuero negro detrás de esta y dos sillones enfrente de aspecto pesado, en la pared habían colgadas varias cabezas de animales y una pared estaba ocupada por tres filas de archivadores de metal tumbados horizontalmente.

Sakura había sido rápida en posicionarse tras la mesa y comenzar a buscar entre los cajones. Sacó varias carpetas y las colocó encima de la mesa inspeccionándolas detenidamente.

Una sonrisa apareció en su cara. Bingo.

"Haku-san, esto me va a llevar un tiempo, ¿puedes encargarte de buscar tú en los archivadores?" dijo sin levantar la vista de los papeles. Sus ojos se movían a gran velocidad intentando abarcar el máximo de información en el mínimo de tiempo.

"¿Qué debo buscar?" le preguntó el muchacho mientras se acercaba a las estructuras de metal.

"escrituras de tierras, informes sobre el flujo de la compañía naviera, contratos, cualquier dato sobre su negocio de drogas o anexos, y sobre todo cualquier cosa que tenga el sello de un daimyo"

Haku la miró un poco sorprendido "¿es eso lo que buscas?"

Sakura sonrió apartando una carpeta y tomando otra "la información es poder"

Haku asintió sin decir nada y comenzó a buscar entre los archivos.

Los dos trabajaron en un silencio cómodo. Sakura tuvo que admitir que Gato, a pesar de ser un ingenuo y tonto millonario, era bastante organizado con sus cosas. Su búsqueda podría haberle llevado horas de no haber sido así.

Sakura arrugó la nariz ante el pensamiento.

Mientras navegaba entre las pilas y pilas de papeles encontró lo que buscaba. El registro de la cuenta bancaria de Gato así como una muy detallada lista de todos los ingresos y posesiones que había a nombre del magnate. Tal y como sospechaba, sus mayores ingresos provenían de la explotación y monopolio del país de las olas y por lo que había leído en las otras carpetas tenía contratos con varias empresas extranjeras las cuales usaba para blanquear el dinero. La información estaba allí pero aun así no era lo que Sakura esperaba. Ella quería nombres.

Volvió a revisar todos los cajones una vez más para comprobar que no se le hubiera escapado ningún papel importante o carpeta. Molesta por no hallar nada dejó caer la torre de papeles encima del escritorio y parpadeo varias veces al escuchar un sonido hueco. Con sospecha metió la mano por debajo de la mesa y golpeo con los nudillos la madera. El sonido volvió a resonar.

Sakura reprimió las ganas de reír y con rapidez se agachó. Por debajo de la mesa la madera parecía completamente lisa, sin rastro de fisura, excepto por un pequeño agujerito no mucho más grande que la cabeza de un alfiler. Sakura puso su dedo encima de la hendidura y moldeó el chakra a partir de su uña para que terminara en punta. Introdujo la aguja de chakra y escuchó un débil clic.

En cuanto sacó su dedo un cajón de pequeño tamaño de desplegó de un lado de la mesa unido por dos cadenas de oro al otro extremo. Dentro se hallaban dos libros encuadernados en cuero, uno era pequeño y gordo mientras que otro era fino y alargado.

Sakura agarró los dos libros y se puso en pie sentándose en la silla de cuero. Lo abrió con manos rápidas y ágiles y sofocó un grito. Allí estaba. Escrito desde el mismo puño y letra de Gato. Todo.

Donde tenía guardado la mayor parte de sus tesoros que no tenía declarados y el dinero que no había contabilizado en sus archivos. Los nombres de sus socios y un amplio perfil de cada uno en donde se resumían todos los trapos sucios en los que estaban involucrados. Pero sobre todo una lista con todos los nombres de personas con los que Gato había hecho tratos y una detallada explicación del asunto, la forma de pago y lo que cada parte obtenía.

La mirada de Sakura recayó en varios nombres.

Jackpot.

Cerró el cuaderno y cogió el otro. En este Gato guardaba cartas. Cartas que sellaban tratos. Los nombres de numerosos países pequeños estaban allí, y también miembros de la nobleza de varios clanes de las aldeas principales.

Sakura cerró el cuaderno y sintió sus hombros temblar, intentó contenerse pero al final le fue imposible. Su risa resonó por toda la oficina.

Haku la miró desde su posición frente a varios papeles que había sacado, los ojos insanos de la pelirosa lo hicieron estremecerse y con los hombros tensos volvió a su trabajo.

Media hora después Sakura se puso en pie con una carpeta llena de papeles y los dos libros secretos de gato en las manos.

"¿has encontrado algo?" le preguntó al muchacho mirando un montón de papeles apilados en una esquina del suelo donde el niño estaba sentado.

"he seleccionado todos los documentos que tenían relación con lo que me pediste" Haku se puso en pie a su vez tomando los papeles en sus manos "sin embargo no creo que puedas llevártelos sin que Gato se dé cuenta"

"si, sobre eso…necesitaré que hagas algo por mi" lo miró a los ojos "¿puedes matar a los asesinos que Gato tiene contratados?"

Haku pareció perdido unos segundos antes de mirarla con medición. "¿Por qué?"

"bueno…creo que sería mucho más cómodo para vosotros dos no tener a esa panda de brutos alrededor"

"no era eso a lo que me refería" él suspiró y frunció el ceño con preocupación "si esas personas desaparecen Gato no tardará en saber que algo está pasando y alertará a los cazadores"

Sakura hizo un sonido de exasperación "niño, ¿de verdad crees que dejaré a Gato vivir más allá de hoy? tengo al menos cuatro horas antes de que alguno de mis compañeros comience a buscarme y si acaso cinco antes de que el veneno que le he inyectado a mi querido sensei pierda sus efectos. Así que debemos darnos prisa. Mientras bajo y le explicó a tu desconfiado compañero mi maravilloso plan tu puedes ir adelantando trabajo ¿lo has entendido?"

Haku asintió lentamente un poco sacudido. Se apartó cuando la muchacha pasó por su lado y decidió tomar el consejo que su maestro le había enseñado años atrás cuando recién lo cogió bajo su ala.

El único enemigo del que los hombres deben huir es de las mujeres


AN: sip, Zabuza tiene experiencia con mujeres explosivas.