Capítulo 9

Faltaban solamente dos días para el juicio. Los cuales no me permitieron ver a Bella, genial. Me sentía solo y deprimido. Quería…no, necesitaba verla. Me quedé hasta tarde en la cama, solo pensando en todo lo que había sucedido. No me arrepentía de nada, eso era seguro, pero hubiera querido que las cosas salieran diferentes.

No tenía citas ese día porque Rosalie me dijo que tenía que hablar conmigo y tenía que firmar papeles y no sé qué más cosas. Así que cancelé todo y como a eso de las dos por fin me levanté y cambié para esperarla. A las tres en punto, como habíamos quedado, llegó Rosalie con una pila de papeles, un café y su bolso enorme.

-Hola Edward, -dijo cuando entró. Estaba hablando por teléfono así que solo medio sonreí y agité mi mano. –No Emmett, solo estaré unos minutos. Sí, nos vemos en el restaurant pues. Adiós, también te amo.

Colgó y se acercó a la mesa que estaba en la estancia. Comenzó a apartar papeles y no me dijo nada. Se veía concentrada con el ceño fruncido y hablando entre dientes. Después de un rato suspiró y subió la mirada.

-Muy bien, tienes que firmar tres papeles.

Me los pasó y sinceramente no tenía ganas de leer, así que no lo hice. Lo firmé sin más.

-Mañana es el día, ¿estás nervioso?

-No, más bien ansioso. Quiero que todo esto acabe, sea como sea. Lo único que necesito es verla, diario.

-Bueno, podemos arreglar eso en caso de que no salga todo a nuestro favor. Pero no hay que ser pesimistas.

Estaba harto de esto. Recargué la cabeza en el respaldo del sofá y suspiré.

-Em…sé que no somos los mejores cuñados del mundo. Y que nuestra relación no es tan unida, pero de verdad siento la necesidad de decirte que todo saldrá bien Edward, -se sentó a mi lado y palmeó mi hombro cariñosamente. Rosalie no mostraba su aprecio por mí muy seguido, así que la miré y sonreí.

-Gracias, Rose

-Mañana espero que no pases todo el día aquí.

-De hecho tengo que, aquí doy consultas.

-Tienes razón, -de pronto noté que Rosalie estaba tensa. Me miró y suspiró. –El día del juicio interrogarán a Bella.

-¿¡Qué!? –grité poniéndome de pie. –No pueden hacer eso. ¿O sí?

-Sí pueden, la juez lo aprobó. No es tan grave, solo pasará, le preguntarán cosas sobre su pasado o lo vivido contigo. Tú forma de actuar y evaluarán si usaste algún método persuasivo para aprovecharte de ella.

-Wow, eso es tranquilizante de verdad. –dije con ironía.

-Vamos Edward, no seas así. No es mi culpa. El hospital pidió que la pasaran y que en el público habría un médico capaz de evaluarla. Solo esperemos que lo haga bien. Está sensible desde que no te ve, han tenido que utilizar sedantes con ella.

-¿Cómo? ¿Por qué?

-Me dijeron algo de un ataque de pánico o ansiedad. No estoy segura. Pero está bien, solo la durmieron un poco.

Negué con la cabeza. No era posible, Bella no era de esa forma. –Tuvieron que haberla provocado, ella no es así. Nunca tuvo un ataque conmigo.

-Sí, me enteré de que solo caminaba desnuda por la casa, -Rosalie intentó ocultar la risa. Sonreí al recordarla.

-Fue realmente difícil tenerla a mi lado y pensar que no podía ser mía. Por eso cuando me dijo que me quería no pude contener besarla. Fue algo realmente estúpido, me acababan de decir que estarían vigilándome.

-Eres un caballero, debo admitirlo. Pero sobre todo eres hombre y eso debió ser difícil para ti.

-¿De verdad Emmett te dijo que la vio desnuda? Vaya, qué agallas.

-¡¿Qué?! –dijo Rosalie de pronto

-Creí que…

-¡Me dijo que tú le platicaste! ¡Te juro que lo mataré!

-No es para tanto Rosalie, -dije intentando calmarla. Emmett me mataría, si no lo mataba ella antes. –Solo fue un segundo, ella pasó y yo corrí a taparla. Emmett estaba riendo tan fuerte que no veía nada. Lo prometo.

-De acuerdo, creeré en ti, -se quedó en silencio mirando a la nada.

-¿Sabes dónde está Alice? Me dijo que se iría pero no me dijo a donde.

-No tengo idea, hablé con ella un día antes de que se marchara y no volví a verla.

Me parecía muy extraño de Alice, pero no podía hablar con ella. No respondía el móvil ni Jasper tampoco. Pasamos una parte de la tarde bromeando y hablando. Estaba tan agradecido con Rosalie por lo que estaba haciendo. La invité a comer pero lo rechazó, tenía que hacer comida para su niña y para Emmett.

La verdad me preocupaba mucho el hecho de que pasaran a interrogar a Bella, pero Rosalie sabía lo que decía. Mi padre aun no aparecía y ni qué decir de Alice, no me había llamado.

Fui a dormir y soñé con ella, como cada día desde que la alejaron de mí.

-

Al fin el día del juicio y ni rastro de nadie de mi familia más que mi madre y Emmett. Estaba mordiéndome las uñas de los nervios, vería a Bella y la interrogarían. Después dictarían sentencia.

La juez entró y todos nos pusimos de pie. Y comenzó el juicio.

-Mando llamar a Isabella Swan, -dijo el abogado del hospital. Bella entró y mi corazón se aceleró. Tenía sentimientos encontrados. Ella se veía…cansada. Tenía grandes bolsas bajo sus ojos y estaba muy pálida. Pero aun así me alegraba verla. Dios, como la extrañaba. Se sentó y prometió decir la verdad. Su mirada se topó con la mía y pude notar que ella estaba asustada. Esto era tan estresante. –Muy bien Isabella, empecemos. ¿Sabes por qué te alejaron del Dr. Edward Cullen?

-Porque dicen que lo que hicimos está mal, -dijo en un susurro. Pero se escuchó porque estaba frente a un micrófono.

-¿Y qué es exactamente lo que hicieron?

-Pues… -sus mejillas se pusieron rojas y miró al suelo. –Tuvimos sexo.

-Muy bien. ¿Crees tú que está mal?, -ella levantó el rostro y me miró.

-No, -dijo completamente convencida. –Yo amo a Edward, él me ama a mí. No creo que esté mal. Intentaba consolarlo.

-¿Consolarlo? ¿Él te lo pidió? –dijo el abogado, perspicaz.

-No, claro que no. De hecho él no quería que ocurriera, al principio me dijo que no. Pero yo lo quería. Él me ayudó mucho, recuperé mi memoria, -sonrió tristemente. –Eso no es muy bueno, pero también me enseñó que el amor existe, que no es doloroso ni peligroso. Es lindo y placentero.

-Entonces lo que hiciste fue por gratitud.

-¡No! Fue porque lo amo, en ese momento estaba algo decaído es cierto, pero aun así lo había deseado desde hace tiempo. Pero no quería o no sabía darle nombre. Estaba tan confundida cuando él me encontró. Él fue mi guía de vuelta.

-¿En ningún momento te gritó o te maltrató? ¿Te tocó de forma misteriosa antes de que te enamoraras de él? –dijo la última frase de forma sarcástica.

-No, nunca. Él me respetó desde el primer momento.

-Eso no es cierto, no te respetó cuando te besó. O cuando te llevó a su cama. Tú lo hiciste porque creíste que le debías algo y que no le podías pagar con nada más. El único ejemplo que has tenido ha sido tu pasado. Tu padrastro, los enfermeros, -mis manos se volvieron puños y rechiné los dientes. Rosalie puso una mano en mi hombro. El abogado se giró hacia el jurado. –Señores y señoras, es obvio que está trastornada. Se sintió segura de alguna forma y se lo pagó con sexo porque es lo único que ha tenido desde su infancia. No sabe diferenciar entre el amor y la gratitud. El Dr. Cullen lo sabía, se aprovechó de eso. Es un hombre como todos, tiene necesidades. Hombres del jurado, si tuvieran la oportunidad de acostarse con una joven así, ¿no la aprovecharían?

-¡Objeción! –gritó Rosalie.

-¿Qué objeta Sra. Cullen? –dijo el abogado. –No hay nada que objetar, mi punto está más que claro. Ustedes dirán señores, -regresó a su asiento. –No más preguntas su señoría.

Rosalie se puso de pie y vi que le sonrió a Bella. –Yo tengo una pregunta. Isabella, sé que tuviste un pasado atroz, violaciones por muchas personas, maltrato, evidenciaste un homicidio. Pero hay algo que me inquieta. El señor de allá dice que no sabes diferenciar el amor. ¿Entonces qué es lo que sentías por tu mamá? ¿Por tu papá?

-Amor, -dijo Bella, quien había comenzado a llorar desde que el abogado la acusó de estar trastornada. –Yo amaba a mi padre y a mi madre. Ambos muertos.

-Gracias Bella. Ahí lo tienen, aceptaría lo que dice el Sr. Marquet si ella no hubiera tenido ese sentimiento antes. Pero lo ha sentido, por su madre, su padre. Lo siente ahora por Edward. Se siente protegida, sí, ella siente que le debe algo, cierto, pero jamás pensó en pagarle con sexo. Porque ellos no solo tuvieron sexo, ellos hicieron el amor. Es distinto. Amor, eso es lo que hay entre ellos. Y no puede decir que ella no ama. Es un ser humano con sentimientos y un pasado feo. Es todo.

Bella mi miró y yo le sonreí para alentarla. Quería correr y abrazarla, protegerla del idiota que la hizo llorar. Pero no podía arriesgarme. Ella me necesitaba cuerdo. El interrogatorio terminó y nos dieron un receso en lo que decidían el veredicto. Mis nervios estaban a flor de piel. Rosalie desapareció cuando sonó su teléfono y tampoco veía a mi madre o a Emmett. Me senté y esperé por lo que me pareció una eternidad.

Nos hicieron pasar y Rosalie tardó un poco en llegar. Su cara era inexpresiva, por un momento me sentí nervioso. Pidieron que leyeran la sentencia, una persona del jurado se puso de pie.

-Declaramos a Edward Cullen inocente de violación. Pero creemos que ha violado las leyes del hospital al haber tenido relaciones sexuales con su paciente.

-Eso puedo solucionarlo yo, -dijo alguien detrás de nosotros. Todos se giraron, incluyéndome. Era Aro, el director del hospital.

-¿Quién es usted? –dijo la juez.

-Oh vamos Jane querida, me conoces. Soy Aro Di Salvo. Soy el director y coordinador del hospital Dialnet. El joven Edward no ha violado ninguna ley. El reglamento de nuestro hospital tiene una clausula para los empleados, es cierto. Pero Edward no es empleado, es un practicante. Y la clausula es válida cuando ambos firman el contrato. Edward lo firmó, es cierto. Pero Isabella no. Ella estaba enferma e indispuesta cuando la ingresamos. Es por eso que la clausula no se aplica en ellos. Tengo el contrato de Edward, una copia de la cláusula y el expediente de Bella donde dice que el contrato aun no es firmado.

Jane pareció reconocerlo porque sonrió. Le hizo una seña a Aro para que se acercara y leyó los tres documentos.

-Muy bien, me parece que es cierto. El jurado tendrá que tomarse más tiempo para revisar esto y llegar a una conclusión.

-La verdad su señoría, no será necesario. Declaramos culpable al Dr. Cullen porque no teníamos pruebas de lo contrario. Pero si usted dice que son auténticos entonces coincidimos en quitar la condena. Pero aun queda la cuestión de Isabella, -vi que era Tanya la que hablaba. Me quedé pasmado en mi asiento. No podía creer lo que estaba pasando. –No hay pruebas suficientes para saber su estado con claridad. El doctor que estuvo durante el interrogatorio dio su opinión, y mediante a eso decidimos que Isabella debe pasar un año en rehabilitación. En un hospital psiquiátrico. Evaluado por médicos profesionales y sobre todo, custodiado por enfermeras. Solo mujeres, -Tanya me miró y me sonrió. –Es lo menos que podemos hacer después de las experiencias que ha tenido ella en su pasado.

-Muy bien, entonces la sentencia ha sido declarada. ¿Hay alguna objeción? –nadie pareció disgustado más que el abogado del hospital. Me puse de pie.

-Su señoría, tengo una pregunta.

-Claro, Sr. Cullen.

-¿Podré visitarla mientras se encuentra en el hospital?

-Eso no depende de mí, será cosa del hospital. Caso cerrado.

Golpeó el mazo y todos comenzaron a moverse. Rosalie me llevó a la salida donde estaba mi madre y Emmett. Mi hermano me abrazó y después mi madre.

-Lo siento cariño, verás que todo resulta al final.

-Edward, -llamó Aro. Me acerqué y bajé la mirada.

-Muchas gracias Sr. Di Salvo, no tengo palabras para agradecerle lo que ha hecho.

-No lo hagas muchacho. Agradécele a tu padre.

Levanté la mirada de golpe y él sonrió. Movió la cabeza para indicarme detrás de mí y me giré. Mi padre estaba al lado de mi madre, con la mirada baja. Él había hecho esto por mí. Me acerqué y él levantó la mirada. No pude contenerme y lo abracé. Todos estos años siempre había necesitado su aceptación, su cariño. Todas las personas necesitan el amor de sus padres.

-Lo siento tanto hijo, por todos estos años. Nunca quise herirte. Estoy orgulloso por todo lo que has logrado, no lo dudes ni un segundo más.

-Gracias papá, -él pareció complacido. Hacía años que no lo llamaba papá.

Ahora solo cabía esperar que el hospital me diera permiso y que el año que seguía se pasara rápidamente.

AL FIN!!!! NO PUEDO CREERLO!! ¿USTEDES SÍ?

Muy bien, este capítulo va definitivamente dedicado a FeñaCullen y a Fraaaaan Cullen por su linda insistencia. Así es, es linda y detallista. Muchas gracias. Espero que les haya gustado. Lo escribí con mucho cariño.

Dejen review y pongan una sonrisa en mi rostro :D

Cuídense.