Los Hermano de Arena y Fuego

Capitulo 9: Una nueva misión

Disclaimer: Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto yo solo uso a los personajes con el fin de entretener.

Ahora los tres Jinchuurikis se encontraban viajando en el barco de arena de Gaara, los tres se veían bastante aburridos así que decidieron ponerse a hacer algo más productivo que estar haciendo nada. Gaara se puso a meditar, Rin se cambió de ropa y se puso un traje de baño para luego ponerse a tomar el sol en la cubierta del barco acostada en una silla de playa hecha de arena y al lado de Gaara quien meditaba en posición de loto, Naruto por su parte se encontraba tocando su guitarra de arena al cual misteriosamente sonaba como si fuera de madera.

― Y los niños sonríen y podemos ver, su alegría sin fiiin ¡Dejan a los adultos y dibujan sus sueños! ¡Son un puente de arcoíriiiis! ― cantaba Naruto atrayendo la atención de Gaara y Rin por lo bien que tacaba la guitarra y lo afinado que cantaba, al parecer no solo era un pervertido psicópata.

― Que bien canta― comentó Rin mientras se ponía unos lentes de sol.

― Podría ser cantante, pero dice que esos sería muy aburrido― dijo el pelirrojo interrumpiendo su meditación.

―Un harem es un paraíso del corazón, y siempre puede ser mejooooor. Llegara el día en que un mundo nuevo ¡De tallas D llegará a tiii! ― gritó Naruto siguiendo con su canción y de pronto las venas de las frentes de Rin y Gaara se hincharon― ¡Si tieneeees un pervertido espirituuu! ¡Siempre podrás a una chica manoooseaaaar! ¡Y la paaaaaz que sentirás así! ¡Al un pezón sentir! ¡No se podrá compaaaaaraaaar! ― Naruto iba a seguir cantando su canción pero de pronto alguien le quitó su guitarra.

― ¡Así no dice la canción! ― gritó un furioso Gaara dándole un coscorrón a Naruto.

― ¡No profanes la música, mocoso infeliz! ― gritó Rin igualmente furiosa mientras estampaba la guitarra de arena en la cabeza de Naruto con todas sus fuerzas.

― Mojigatos malditos…― siseó Naruto molesto y adolorido― ¡Siempre están matando mi creatividad! ¡Si me vuelvo un criminal de por vida será su culpa!― espetó con falsas lágrimas de dramatismo mientras salía corriendo del lugar y se metía a su camerino.

― Que dramático― dijo Rin volviendo a sentarse en su silla.

― Solo lo hizo para irse a leer el Icha Icha― comentó Gaara sin mucho interés.

― Creí que no te gustaba que lo leyera― exclamó Rin extrañada.

― Y no me gusta, pero tampoco soy su madre y solo me conformo con que no lo lea frente a mí― respondió el ojos aqua volviendo a ponerse en posición de loto― o que por lo menos no se deje llevar por su perversión― agregó para luego volver a quedarse en silencio.

Mientras tanto con Naruto, este estaba sentado en una cama leyendo su Icha Icha mientras reía de forma pervertida, pero de pronto terminó de leer el libro y lo puso al lado.

― Wow, este libro fue genial, ese final no me lo esperaba―exclamó para luego tomar su libro y quemarlo con unos fósforos― Ahora tendré que esperar a conseguir el próximo― comentó desganado. Naruto tenía la costumbre de quemas sus libros una vez los leía ya que aparte de perder el interés en ellos inmediatamente, los quemaba para que no ocuparan espacio vital entre sus cosas por lo que pensó que si ya no le interesaban, no había razón para seguirlos cargando y por eso de deshacía de ellos.

De pronto se quedó acostado en silencio y con la mirada perdida en el techo, ahora su mirada era fría y desinteresada, similar a la de alguien que ha luchado por su vida desde que nació, o la de alguien que está muerto en vida, una mirada vacía y sin aspiraciones, como si no tuviera nada por qué seguir viviendo más que por el hecho de que muchos dependían de él.

― Que aburrimiento― murmuró desganado― ojala lleguemos rápido a Iwagakure― agregó mientras bostezaba y comenzaba a cerrar los ojos para sumirse en la inconsciencia.

Tardaron al menos otros tres días en por fin llegar a la aldea, pero no pasaron ahí sino que se fueron directamente hacia el orfanato y como de costumbre fueron bien recibidos por los niños del lugar y por Roshi.

― ¿Cómo les fue en si misión? ― preguntó el viejo Jinchuuriki sentado en una de las bancas del jardín trasero mientras Naruto, Rin y Gaara se encontraban sentados en una banca de arena hecha por el pelirrojo.

― La verdad no nos fue tan mal, pero pudo ser mejor― comentó Gaara sin desganado.

― Se toparon con conocidos ¿Cierto? ― preguntó el pelirrojo mayor a lo que los tres asintieron.

― La verdad hubiese preferido no haber ido, pero bueno, el deber es el deber― dijo Naruto igual de desganado que su compañero.

― ¿Quieren otra misión para entretenerse? ― preguntó Roshi como quien no quiere la cosa.

― Yo paso, desde hace mucho quiero mis vacaciones y esta vez sí que las voy a obtener― espetó Rin algo molesta pues desde hacía más de un año que no pasaba un tiempo relajante y estaba decidida a tenerlo.

― ¿Qué clase de misión? ― preguntó Naruto porque justamente eso necesitaba, una buena misión para olvidar el mal sabor de boca que le había dejado el haber estado cerca de Kakashi.

― No lo sé muy bien, pero viejo Onoki me pidió que los llamara cuanto antes― respondió Roshi mientras suspiraba, su viejo podía ser muy molesto cuando quería algo y ya estaba harto de ver ANBU rodeando sus terrenos.

― Pues ya que, lo mejor será ir de una vez a ver qué quiere― propuso el ojos aqua a lo que el rubio asintió.

― Pero eso va a ser luego, por ahora tenemos que jugar con los niños, explicarles la situación y esperar que la comprendan― dijo el ojizaul mientras suspiraba, si bien les había prometido quedarse dos semanas, tampoco podía darse el lujo de estar rechazando trabajos pues por el momento eran los únicos disponibles y debían trabajar duro para suplir las necesidades de los niños ya que siendo más de setenta, no podían siquiera pensar en dejar de trabajar.

― Yo también lo espero― exclamó el pelirrojo menor.

Y así ambos Jinchuurikis se fueron a jugar con los niños los cuales estaban muy felices de verlos al fin y pasaron todo el día jugando a los ninjas o en el parque de diversiones de arena hecho por Gaara. Tanto Naruto como Gaara amaban los momentos en los que podían pasar con ellos y desearían no tener que separarse nunca, lástima que no podía ser así.

Al final del día los niños y los jóvenes Jinchuurikis estaban todos reunidos en el patio.

― Niños, sabemos que les dijimos que nos quedaríamos dos semanas, pero surgió un nuevo trabajo y tendremos que ausentarnos un tiempo― explicó Naruto con algo de seriedad, pero inmediatamente se sintió mal al ver como los niños se ponían tristes al ver que no podrían quedarse.

― Ya lo sabemos Aniki, es solo que hubiésemos querido que se quedaran al menos un día más― comentó uno de los niños.

― Dependiendo de cuando tengamos que salir podríamos quedarnos uno o dos días más, aunque no estoy seguro― exclamó el ojos aqua.

― Nosotros entendemos ¡Pero prometan que se van a cuidar! ― exigió otra pequeña.

― ¡Prometido! ― dijeron ambos Jinchuurikis poniéndose las palmas en el corazón.

― Bueno, nos tenemos que ir para ver al Tsuchikage, nos vemos luego niños― dijo Naruto a lo que los niños corrieron a abrazar a ambos.

― Los extrañaremos― comentó Gaara.

Luego de ese emotivo abrazo ambos tomaron rumbo hacia Iwagakure, fue un rápido trayecto de quince minutos a toda velocidad, debían ser al menos las cinco de la tarde por lo que no les preocupaba que Onoki se hubiera ido a su casa.

― ¿Qué buscan? ― preguntó unos de los guardias de la entrada.

―El viejo Onoki nos mandó llamar― contestó Naruto algo desganado, al parecer aun se sentía resentido por lo ocurrido en su última misión.

― ANBU― dijo el jounin guardia a lo que un ANBU con máscara de zorro apareció al lado de él― ve y dile al Tsuchikage que los buscan los mocosos de la otra vez― pidió a lo que el tipo asintió y volvió a desaparecer.

― Otra vez a esperar― dijo Naruto hastiado de eso, aun no entendía por qué no los dejaban pasar de una vez en vez de hacer todo eso.

― Son los procedimientos― comentó Gaara encogiéndose de hombros.

Mientras tanto en la oficina de Onoki, este se encontraba muy pensativo pues recién hacía poco habían atacado a Kurotsuchi y su equipo en una misión de la cual solo ella su sensei y uno de sus compañeros – el cual estaba muy malherido- habían podido salir con vida, lo peor es que los exámenes chuunin se acercaban pronto y no podía mandarla sin un equipo. El viejo se había hecho bolas la cabeza pensando en algo pues desgraciadamente no quedaba nadie que se pudiera integrar a su equipo ya que estaban justos de personal, por otra parte pudo mandar a algunos de los chicos de la academia eran una mala opción pues la mayoría aun no sabía siquiera de combate y mandarlos a exámenes para chuunin podría ser considerado homicidio pues no eran para nada fáciles. Al final solo le quedó la última opción que no quería usar y los dioses sabían cuanto había tratado de evitarla, pero al final le fue imposible y tuvo que optar por su último recurso, solo esperaba que todo saliera bien porque de lo contrario su aldea quedaría en vergüenza y eso era inadmisible.

De pronto apareció un ANBU en su oficina haciendo que el viejo dejara sus cavilaciones y se centrara en él.

― ¿Qué quieres? ― preguntó Onoki de mala gana.

― Lo buscan los chicos de la otra vez― contestó en tono calmado.

Los ojos de Onoki se abrieron de golpe, no esperaba que su último recurso llegase tan pronto, sin perder tiempo tomó la palabra― Tráelos de inmediato―ordenó a lo que el ANBU se fue enseguida.

― Solo espero no quedar en ridículo con lo que voy a hacer― susurró para sí mismo.

Devuelta a la entrada, Naruto y Gaara platicaban entre sobre las cosas que podrían necesitar para este trabajo y se preguntaban si tardarían días o si solo sería algo rápido como la última vez, rogaban porque fuera así.

―Tsuchikage-sama los recibirá de inmediato, por favor síganme― ordenó el ANBU a lo que ambos comenzaron a caminar detrás de él.

― ¿Qué crees que quiera el viejo esta vez? ― preguntó Naruto a Gaara.

― No lo sé, pero si es algo cerca de Suna ni siquiera lo voy a considerar― contestó Gaara quien al igual que Naruto había abierto viejas cicatrices cuando vio a sus hermanos y lo último que quería era tener que verlos nuevamente a ellos o a cualquiera de Sunagakure.

― Yo tampoco si es en Konoha― comentó Naruto.

― Espero que al menos tengamos tiempo de poder preparar nuestro equipo mejor que la vez pasada― exclamó el pelirrojo mientras se tronaba el cuello.

― Que el cielo te oiga― agregó el rubio.

Y así los tres continuaron su camino hacia la oficina de Onoki a paso apresurado mientras ambos chicos iban charlando entre sí para ponerse de acuerdo y conseguir el nuevo Haruto Shippuden, juego para el cual deberían hacer un muy largo viaje pues en el continente elemental, cosas como una consola de videojuegos o siquiera un televisor eran cosas que casi nadie tenían.

Al final pudieron llegar a la oficina de Onoki.

― ¿Qué quieres ahora viejo? ― entró preguntando Naruto sin siquiera haber tocado la puerta, como si esa fuera su casa.

― ¿Tus padres no te enseñaron educación? ― preguntó molesto el viejo.

― Ni siquiera los conocí, pero dejando eso de lado ¿Que quieres? ― volvió a preguntar Naruto.

― Eres imposible― comentó Gaara sosteniéndose la cara con una palma al ver el comportamiento incorregible de Naruto.

― ¿Para qué me mandabas llamar abuelo? ― preguntó entrando Kurotsuchi sin siquiera tocar la puerta haciendo que Onoki se enojara aun más pues al parecer los jóvenes ya no conocían el respeto.

― ¡Mi linda Kuro-chaaaaan! ― gritó Naruto corriendo a abrazar a la recién llegada.

― ¡Suéltame sabandija! ― demandó la pelinegra muy fastidiada.

― ¡Deja de hacer eso! ¡Nuestro destino es estar juntos! ― rebatió el rubio quien correteaba a la nieta del Tsuchikage por toda la oficina hasta que fue sujetado y estrellado en el suelo por una mano de arena cortesía de Gaara.

― Infeliz― masculló Naruto desde el suelo.

Onoki solo dejó pasar eso, se calmó y tomó la palabra― Ya que están todos aquí tengo una noticia que dar― dijo haciendo una pausa.

― ¿Darás tu bendición para que Kuro-chan y yo nos casemos?―preguntó Naruto inocentemente.

― Nunca― se apresuró a decir el viejo quien comenzaba a pensar que mejor no debió de haberlos llamado― lo que sucede es que hace poco Kurotsuchi y su equipo fueron presa de un ataque por parte de unos renegados, uno de sus compañeros resulto muy herido y el otro por desgracia murió― explicó Onoki con algo de pesar, pero de todos modos así era la vida shinobi, nunca se sabía lo que podía pasar.

― ¿Y qué pintamos nosotros en todo eso? ― preguntó Gaara inmutable como siempre, al menos cuando Naruto no hacía algo estúpido.

― Pues verán…― Onoki no sabía ni como decir lo que iba a decir por lo que se tomó unos segundos para pensar bien sus palabras al mismo tiempo que tomaba en cuenta los pros y contras.

Kurotsuchi, que era alguien muy perspicaz, se dio cuenta de inmediato hacia donde marchaba todo eso― ¡No! ¡No! ¡NO! ― gritó desesperada.

― ¡Sí! ¡Sí! ¡SI! ― gritó Naruto dándose cuenta de la situación.

― Necesito que suplan a sus compañeros durante los exámenes chuunin que se llevaran a cabo en Kumogakure― soltó el viejo sintiendo que se había quitado un gran peso de encima.

― ¡NOOOOOOOOOO!/ ¡SIIIIIIIIIIIIII! ― gritaron Kurotsuchi y Naruto respectivamente.

― ¡No puedes hacerme esto! ― vociferó la pelinegra acercándose hasta donde su abuelo para encararlo― ¡Yo soy una de las mejores genin de toda la aldea y no permitiré que me pongas en un equipo con ese psicópata pervertido! ― agregó furiosa señalando a Naruto quien solo saludó con la mano como si no fuera sobre él la cosa.

― Lo siento, pero es lo único que pude hacer, los demás genin se graduarán el próximo año y tú has estado quejándote de que nunca te mandé por lo que si quieres ir a los exámenes chuunin tendrá que ser así― espetó el Tsuchikage haciendo rabiar a su nieta a más no poder.

― Maldita sea― siseó furiosa, si bien Gaara no suponía un gran problema ya que se veía calmado y profesional, Naruto por otra parte era el ser viviente más irritante que había conocido por lo que la sola idea de pasar con él más de cinco minutos le asqueaba.

De pronto Naruto se acercó a Kurotsuchi a una velocidad mosntruosa y la tomó de la cintura para luego peinar sus rebeldes mechones hacia atrás dándole la apariencia de un galán de novela― Deja de resistirte Kurotsuchi― exclamó el rubio con voz seductora mientras sus ojos se entrecerraban al mismo tiempo que emitían un cálido brillo― ¿Qué no ves que incluso tu abuelo nos quiere juntos? ― preguntó en ese mismo tono mientras acariciaba el rostro de la ojinegra quien solo alcanzó a sonrojarse ya que su cuerpo no le respondía― no digas nada y bésame― ordenó mientras acercaba sus labios hacia Kurotsuchi quien estaba prácticamente congelada. Sus labios cada vez se acercaban cada vez más y de pronto… una enorme roca seguida de una mano de arena golpearon a Naruto en la cabeza haciendo que soltara a Kurotsuchi y se retorciera en el suelo del dolor.

― ¡Malditos! ― alcanzó a mascullar mientras se sobaba la cabeza y unas pequeñas lágrimas adornaban sus ojos.

― ¡No te pases de listo! ― gritaron Gaara y Onoki totalmente furiosos.

Kurotsuchi por su parte solo reptó por el suelo alejándose lo más posible de Naruto, no tenía ni idea de cómo fue que se dejó engatusar por él, pero esperaba que nunca más volviera a pasar.

― ¡Eso era a lo que me refería! ― gritó mirando a Onoki quien ya se había calmado de su arranque de rabia.

― Creo que fue una mala idea después de todo― comentó el anciano mientras suspiraba.

― No se preocupe Onoki-san, aceptamos la misión y me comprometo a vigilar constantemente a Naruto― se apresuró a decir Gaara para que el viejo no se echara para atrás.

―No lo sé ¿Tú qué dices? ― preguntó el Tsuchikage mirando a su nieta quien no se veía muy contenta con todo eso.

Kurotsuchi se puso a analizar la propuesta cuidadosamente ya que por un lado esos pelmazos eran muy fuertes, mucho más que ella debía admitir, por otro lado su estatus de criminales podía poner en riesgo a la aldea pues era seguro que alguien los identificaría y quedarían mal parados.

― Un momento― dijo Naruto llamando la atención― ¿Podemos ir a Kumogakure? ― preguntó a Gaara.

El pelirrojo se sacó del bolsillo algo similar a una agenda el cual se puso a hojear y luego de un rato dio su respuesta― Si podemos― contestó sin mucho interés en el caso.

― Pero aun está el problema de que somos demasiado conocidos como para pasar desapercibidos― agregó Gaara pensando en ese mínimo detalle.

― Si usamos un disfraz no creo que haya problemas― comentó Naruto quien comenzaba a tener un repentino interés en esa misión.

― Mmmm, eso podría funcionar, pero aun así nuestras habilidades nos delatarían. En especial a mí― rebatió el pelirrojo.

― O solo podríamos decir que decidimos unirnos a Iwagakure― sugirió Naruto.

― ¿Solo así? ¿De la nada? ― preguntó Onoki alzando una ceja.

― Una excusa simple es mejor que nada― respondió el rubio encogiéndose de hombros.

― Eso podría funcionar, pero aun así Konoha y Suna nos tienen fichados y no creo que se queden callados― como siempre Gaara aportaba un comentario lógico y casi imbatible.

― ¿Y desde cuando Iwagakure da explicaciones de a quien acepta como ninja? ― espetó Naruto con una sonrisa zorruna.

― Eso es cierto, bien podríamos decir que decidieron unirse a la aldea y punto― comentó Onoki pensando en los posibles problemas que eso podría traerle, pero aun así bien podía excusarse con cualquier cosa.

― ¿Y cómo es que pretenden desaparecer cuando hayan acabado los exámenes chuunin? ― preguntó Kurotsuchi quien no había hablado desde hacía un buen tiempo. Si bien la idea podía parecer buena, ellos tampoco podrían quedarse como miembros de la aldea permanentemente y en algún momento tendrían que seguir con sus vidas.

― Simplemente podría decir que traicionamos a la aldea y nos llevamos varios rollos importantes― contestó Gaara de forma repentina, sonaba algo descabellado, pero aun así era un buen plan para comenzar.

― Entonces está decidido, desde hoy son ninjas de Iwagakure, al menos hasta después de los exámenes chuunin― dijo el Tsuchikage mientras abría un cajón de dónde sacó dos protectores con el símbolo de la aldea los cuales lanzó hacia los chicos los cuales los atraparon al vuelo. Gaara amarró el suyo en el grueso cinturón que sostenía su calabaza mientras que Naruto se puso en la frente.

― ¿Cómo me veo Kuro-chan? ― preguntó coqueto el Jinchuuriki del kyubi haciendo pose de modelo.

― Como alguien que profana el buen símbolo de Iwagakure― contestó la pelinegra de mala gana.

― En fin ¿Cuándo serán los dichosos exámenes? ― preguntó Gaara.

― En un mes, así que les sugeriría que a más tardar se fueran en dos días ya que el viaje es largo y cansado por lo que deberían irse lo más pronto― contestó Onoki mientras suspiraba.

― Como sea, adiós y nos vemos en dos días― exclamó Naruto mientras iba de salida de la oficina― nos vemos Kuro-chan― dijo antes de irse.

― Con permiso― se despidió Gaara de forma educada para luego salir de la oficina y dejar solos a Onoki y su nieta.

― Abuelo― dijo Kurotsuchi llamando la atención del viejo― ¿De verdad crees que esto sea una buena idea? ― preguntó algo mosqueada pues de verdad que no le gustaba la idea de pasar mucho tiempo cerca de Naruto.

― Espero que sí― comentó mientras entrecruzaba sus dedos frente a su cara.

Dejando de lado a Iwagakure, en Konoha el actual tercer Hokage mantenía una reunión con los jounin que habían estado durante la misión de protección de la caravana. En esos momentos se hallaban decidiendo si mandar o no a sus alumnos a los exámenes de ascenso a chuunin.

― ¿Que han decidido acerca de esto? ― preguntó el Hokage bastante serio.

― Yo pienso que mis alumnos están listos por lo que sí, los nomino para los exámenes de ascenso a chuunin― dijo Kakashi tomando la palabra. Si bien su última misión no había sido algo como para celebrar, pudieron sobrevivir a un enemigo mucho más fuerte y si pudieron lograr eso, bien podían ir a los exámenes de chuunin.

― Mis alumnos también están listos, por lo que también los nomino― comento Gai algo serio. Al igual que Kakashi, Gai aun mantenía frescos los recuerdos de aquella misión y el haber visto el deplorable estado en el que quedaron Lee y Neji lo había hecho dudar un poco, pero a fin de cuentas así era la vida de un ninja y no podían echarse para atrás por una mala experiencia.

―Por mi parte también los nomino para los exámenes chuunin― dijo Kurenai sin pensárselo mucho, sabía bien las habilidades de sus alumnos y no dudaba de ellos por lo que nominarlos le parecía bien.

― Yo no puedo dar una respuesta todavía, primero tendría que hablarlo con mis genin― exclamó Asuma quien fue el que peor regresó de aquella misión ya que tuvieron que atender a Ino quien había tenido un ataque de pánico como nunca antes había visto, por si eso hubiese sido poco, se la pasaba balbuceando cosas de que no quería volver a la aldea porque estaba llena de genta mala que le harían daño. Tal había sido el daño que recibió que Asuma tuvo que llevarla hasta su casa y explicarle la situación a su padre para que pudiese hacer algo por ella. Desde entonces Ino no había vuelto a salir de su casa por miedo a que alguien tratara de hacerle algo, sea lo que sea que le hubiesen hecho le había dejado estragos en su sistema nervioso y había afectado su mente.

― Bueno, los exámenes serán dentro de un mes en Kumogakure por lo que deberán de salir a la mayor brevedad posible para llegar antes. Eso es todo por ahora, pueden retirarse― dijo el Sandaime a lo que los jounin salieron de su oficina a excepción de Kakashi.

― ¿Qué deseas Kakashi? ― preguntó Hiruzen a sabiendas de la respuesta.

― ¿No han sabido nada más de "él"? ― preguntó refiriéndose a Naruto.

Hiruzen ni se sorprendió por eso ya que al oír el reporte de Kakashi casi se cae de su asiento cuando este le dijo que había encontrado a Naruto, incluso sonrió como nunca antes lo había hecho pues llevaba un buen tiempo desaparecido y temía que lo hubiesen matado, pero al oír todo el reporte de Kakashi no cabía en su desconcierto pues jamás se imaginó que Naruto se hubiese vuelto un ladrón ni que se hubiese aliado con el también desaparecido hijo del Kazekage. Por si eso no hubiese sido suficiente sorpresa para el pobre viejo, Kakashi le dijo que también había visto a Rin quien también se había aliado con ambos chicos y que trabajaban para una organización llamada siete cielos, Hiruzen ya la había oído nombrar varias veces ya que se trata de una organización que prestaba sus servicios para misiones de robo y recuperación de cualquier objeto. Al final Hiruzen terminó casi al borde del colapso pues fueron demasiadas malas noticias en un solo día para él.

― No Kakashi no sabemos nada― contestó Hiruzen mientras encendía su pipa para fumar un poco y relajarse después de un largo día de trabajo― te aconsejo que dejes de tortúrate Kakashi, si Naruto eligió esa vida sus razones tendrá, nosotros tampoco podemos obligarlo a volver si no quiere―comentó con tranquilidad mientras exhalaba algo de humo― Además no puedo culparlo por no querer volver― agregó dando un pesado suspiro, después de todo lo que había sufrido al menos sabía que tenía personas en quien confiar y con eso se sentía más que satisfecho.

―Aun así no puedo olvidarlo, estoy seguro de que si dijéramos quien es la gente dejaría de odiarlo― sugirió el peliplateado a lo que el viejo Hokage le dio una mirada muy dura.

― Lo único que él podría ganar con eso sería un montón de hipocresía de parte de toda la aldea, créeme cuando te digo que su linaje será algo que nos guardaremos para nosotros― comentó el viejo de forma calmada, pero en su voz se podía percibir un dejo de molestia por las palabras de Kakashi.

Kakashi por su parte no dijo nada y se retiró de una vez, Hiruzen tenía razón, decir la verdad a todos en la aldea solo conseguiría que Naruto se rodease de hipócritas y personas que solo buscarían algún beneficio de él por lo que lo mejor sería dejar eso por la paz, al menos por ahora.

Mientras tanto en la residencia de los Yamanaka, Asuma se encontraba sentado en el patio de la casa bebiendo té y charlando con Inoichi Yamanaka sobre el estado de su hija ya que aun se resistía a querer salir de casa o siquiera de su cuarto.

― ¿Y aun no quiere salir? ― preguntó Asuma bastante preocupado por el estado de su alumna.

― No, dice que los aldeanos son malos y que tratarán de lastimarla― contestó Inoichi quien se sentía igual de angustiado, ya muchas veces habían tratado de ver sus pensamientos pero ella se resistía pues no quería tener que revivir esos extraños recuerdos. Lo único que Inoichi sabía era que había tenido un encontronazo con un enemigo al cual trató de controlar con una de las técnicas de su clan y este había podido anteponerse a su control para luego dejarla en ese estado.

― Papa no habló hoy sobre los exámenes chuunin― comentó Asuma llamando la atención de Inoichi quien dio un pequeño respingo ante eso― no se preocupe, primero quería ver cómo estaba Ino, pero viendo su estado no creo que pueda ir― agregó sintiéndose algo deprimido por eso.

―Lo mejor sería que hablase con ella, aunque no creo que quiera ir― reflexionó Inoichi, si bien no estaba muy convencido de dejarla ir, tampoco podía permitir que se quedara toda su vida en su cuarto. Asuma suspiró y se terminó su té para luego encaminarse a la habitación de su alumna seguido de Inoichi.

En esos momentos Ino Yamanaka se encontraba sentada en su cama abrazando sus piernas vistiendo solamente una pijama que contaba de una sencilla camisa rosa y un pantalón igualmente rosa. Si bien ya había superado parte de su fobia, aun no se sentía con las fuerzas de querer salir de su cuarto. Las cosas que había visto en la mente de ese tal Naruto eran demasiado fuertes para su aun inocente mente de genin. De pronto unos toques en su puerta la sacaron de sus cavilaciones.

― Ino soy yo Asuma, quiero hablar contigo de algo importante― dijo el recién identificado Asuma.

― Entra― contestó Ino algo desganada.

Asuma juntó fuerzas i abrió la puerta para encontrarse a oscuras en la habitación de su rubia alumna la cual estaba sentada en su cama en su cama, a simple vista no se veía tan mal, pero al acercarse un poco se dio cuenta de que se veía algo demacrada y su semblante no se veía mejor.

― ¿Qué pasa sensei? ― preguntó tratando de sonreír, pero simplemente no le salía.

― Hoy nos informaron que los exámenes para chuunin se llevaran a cabo en un mes en Kumogakure y quería saber si tú querrías participar―comentó con cuidado a lo que Ino se exaltó un poco― No es obligatorio, si quieres puedes intentarlo el próximo año― se apresuró a decir viendo lo insegura que se veía la rubia a su lado.

― No, está bien. Creo que sería una buena forma de reintegrarme, ya sabes, a la sociedad― comentó algo divertida, si bien aun se sentía algo insegura, no podía dejarse vencer solo porque algo salió mal en su primera misión fuera de la aldea y esos exámenes le servirían para levantarse el ánimo.

―Pues qué bien porque Shikamaru y Chouji dijeron que sin ti no irían―dijo el pelinegro mientras ponía su palma en la cabeza de su alumna y le acariciaba el cabello― solo a eso venía, pasado mañana comenzaremos el viaje, pero eso sí, vamos a entrenar duro mientras estemos de camino― advirtió Asuma para luego desaparecer usando un shunshin.

Sasuke Uchiha por otro lado no estaba nada contento, la humillante derrota a manos de aquel chico llamado Naruto había machacado su orgullo, el hecho de perder era malo, pero haber perdido de un solo golpe era imperdonable y de solo pensar en que él, siendo un Uchiha perdido mientras que los demás seres inferiores que tuvo por compañeros pudieron resistir más tiempo en la lucha. De solo recordar ese día le hervía la sangre y maldecía todo lo que existía. En estos momentos, Sasuke se encontraba entrenando en una sección del bosque de Konoha que le pertenecía a su familia, desde aquel día se propuso entrenar lo más duro posible para que no volvieran a humillarlo de esa forma.

― ¿Aun aquí? ― preguntó un sujeto de ojos negros con marcadas ojeras y largo cabello negro amarrado en una coleta baja, tenía piel blanca y vestía un atuendo de ANBU.

― No me molestes, Itachi― siseó Sasuke continuando con su entrenamiento de golpear un poste de madera.

― Kakashi me pidió que te preguntara si querías participar en los exámenes para chuunin― comentó de forma estoica el recién nombrado Itachi.

Sasuke se sorprendió al oír eso, pero sin duda que aceptarían pues debía de dejar en alto el apellido Uchiha.

― Dile a Kakashi que iré― exclamó mientras seguía con su entrenamiento.

― Será mejor que vuelvas pronto a la casa, mama ya casi termina la cena y te castigará si no llegas a comer― comentó el pelinegro mayor antes de desaparecer en las sombras.

Sasuke suspiró fastidiado y comenzó a caminar devuelta a su hogar.

Al día siguiente, el equipo Gai se encontraba reunido en su campo de entrenamiento, listos para entrenar hasta caer rendidos.

―Sensei se está tardando mucho―comentó Ten Ten algo mosqueada por tener que esperar tanto a Gai.

― ¡Seguro que viene pronto! ― exclamó Lee quien se encontraba haciendo calentamientos que consistían en practicar algunas katas.

― Hmp, odio cuando hace eso― dijo Neji quien se encontraba de pie y recostado en el tronco de un árbol con los brazos cruzados.

De pronto hubo una explosión de humo de la cual salió Gai haciendo una pose rara― ¡Muy buenos días a todos! ― gritó con su habitual entusiasmo haciendo cabrear a Neji y Ten Ten por haberlos hecho esperar tanto.

― ¡¿En dónde estaba y por qué tardó tanto?! ― demandó saber la castaña del grupo acercándose hacía su maestro quien solo puso sus manos frente a él para tratar de apaciguarla.

―Eso no es importante, pero bueno, lo que pasa es que ayer los nominé para los exámenes chuunin y quería saber si ustedes querían participar en ellos― anunció el jounin sorprendiendo a los genin quienes no se esperaban eso.

― ¡Yo me apunto! ― gritó Lee sin pensárselo dos veces.

Ten Ten tampoco se lo pensó mucho y respondió― Bueno, yo también― dijo para luego ponerse a hacer calentamiento.

― ¿Y tú qué dices Neji? ―preguntó Gai mirando hacia su tercer alumno quien parecía ajeno a todo eso.

― Ya que― musitó sin mucho interés.

Gai sonrió contento y se puso a entrenar con sus alumnos.

Por otro lado en campo de entrenamiento numero, Kurenai entrenaba arduamente con sus genin para que estos estuvieran listos para los exámenes chuunin ya que estos aceptaron casi de inmediato pues era una oportunidad que se les había presentado y no iban a desaprovecharla.

― Creo que deberían tomar un descanso― comentó Kurenai viendo lo cansados que se veían Shino, Kiba y Hinata los cuales se habían estado esforzando toda la mañana por comenzar a volverse más fuertes y no quedar en ridículo como con la misión de la caravana.

― Estamos… bien… solo… un poco… más― contestó Kiba mientras se secaba el sudor. Desde que él y los demás habían llegado, se propusieron hacer una batalla de todos contra todos para poder mejorar más rápido.

Tanto Hinata como Shino asintieron a las palabras de Kiba y continuaron con su lucha a lo que Kurenai solo los observaba pues no quería interrumpirlos ahora que se veían tan concentrados, le alegraba ver que se tomaran su profesión tan en serio y les deseaba de todo corazón que pudieran pasar.

Mientras que los demás entrenaban, Sakura se encontraba dando un paseo por la aldea ya que ese era su día libre y quería aprovecharlo lo mejor posible pues la verdad le hacía falta.

― ¿A dónde debería ir primero? ― se preguntó la pelirosa, pero de pronto sintió u a mano en su hombro y al voltear se dio cuenta que se trataba de Kakashi quien iba caminando a su lado mientras sonreía.

― Hola Sakura― saludó contento.

― Hola sensei― devolvió ella el saludo sin poder evitar extrañarse que ver a su sensei ahí― ¿Qué desea? ― preguntó sin rodeos.

― Ya que eres tan directa, lo seré yo también― contestó el peliplateado despertando aun más la curiosidad de su alumna― veras Sakura, no sé si estás al tanto, pero dentro de poco n Kumogakure se llevaran a cabo los exámenes para ascenso a chuunin y quería saber si tú querías participar― soltó Kakashi como quien no quiere la cosa.

Sakura se quedó impactada, eso sí que no lo había visto venir. Por un lado se veía bien porque podría ascender rápidamente ya que solo hacer misiones de rango D era una molestia, además podría ganar más dinero y ayudar a su familia, en especial a su madre quien estaba muy enferma y necesitaba más que nunca las medicinas que apenas se podía costear con su sueldo de genin y la ayuda del sueldo de su papa, pero aun así la cosa se ponía fea pues también tenían que pagar las cuentas y casi no les ajustaba.

― Acepto― dijo con una mirada de determinación que Kakashi pocas veces había visto.

― Me alegra porque Sasuke y Sai ya aceptaron― exclamó contentó Kakashi― bueno, solo a eso venía, nos vemos― dijo antes de desaparecer en una nube de humo.

― Bueno, nada de descanso, ahora mismo me voy a entrenar― se dijo decidida para luego marcharse a su hogar y sacar su equipo ninja para luego irse al campo de entrenamiento número siete pues no debía perder su tiempo con cosas banales como un día libre.

Todos los genin nuevos habían sido notificados de los exámenes y se esforzaban en mejorar sus habilidades ya que Kumogakure era conocida por sus espartanos exámenes de ascenso a chuunin por lo que entre más entrenaran, más posibilidades tendrían de superar las pruebas o al menos salir vivos.

Devuelta a Iwagakure, Naruto y Gaara se encontraban en la posada donde siempre se quedaban. Ambos estaban cenando un rico bistec.

― Esta misión va a ser una molestia, pero la paga vale la pena― comentó Naruto sin mucho interés.

― No creo que sea tan difícil, según saru-jiji tenemos el nivel de un jounin por lo que unos simples exámenes para chuunin― agregó Gaara igual de desganado que Naruto, si bien ellos gozaban de la adrenalina de sus misiones, cosas complicadas como exámenes chuunin eran una molestia y eso era algo que no se podía negar.

―Tengo un mal presentimiento de esta misión― soltó Naruto a lo que Gaara alzó una ceja, Naruto podía ser un idiota aparte de un pervertido, pero sus corazonadas eran algo que Gaara nunca subestimaba y si Naruto decía que tenía un mal presentimiento, era porque algo malo podía llegar a pasar.

― Mientras nos mantengamos centrados y no llamemos demasiado la atención deberíamos estar bien― rebatió el pelirrojo aun degustando su rica cena.

―Tienes razón, no creo que nos pase algo peor que la vez pasada― concluyó Naruto y así ambos volvieron a quedar en silencio mientras comían para luego ir a ducharse y prepararse para el día siguiente pues irían al orfanato otra vez para jugar con los niños y despedirse ya que salir rápido era lo mejor.

Ni Naruto ni Gaara lo sabían, pero esos simples exámenes para chuunin traerían más que solo un viaje y unas pruebas ya que deberían de volver a enfrentar a los fantasmas de su pasado. Con ese viaje también aprenderían que los malos presentimientos nunca debían de subestimarse.

¡Hasta aquí!

Sé que este cap no fue muy emocionante, pero era necesario para hacer una transición. Ya sé que ya caí en el cliché de los exámenes chuunin, pero vamos, que yo al menos cambié de aldea, los exámenes chuunin de Konoha son algo sobreexplotado a niveles en los que uno ya sabe lo que va a pasar. También me tomé la libertad de cambiar varios hechos como la masacre Uchiha, la cual nunca sucedió, porque siendo sinceros, ese hecho también ha sido explotado hasta el cansancio y Sasuke emo vengador está ya muy usado, por otro lado también le di a Sakura un poco más de profundidad para que no sea un personaje tan plano como en el manga. Seamos sinceros, Sakura tenía menos relevancia que un personaje terciario de esos que salen en las sagas solo para hacer relleno por lo que decidí que algo como que su mama estuviera enferma le daría más profundidad. Como dije, los exámenes chuunin serán en Kumogakure y ni se esperan las pruebas que van a tener. Adiós.

Por otro lado, hoy tampoco voy a responder a sus reviews ya que tengo algo desafortunado que decirles, dejaré Fanfiction. Pero no permanentemente, lo que pasa es que voy a desconectar mi internet porque ando algo quebrado y no puedo seguirlo pagando por lo que no actualizaré tan seguido, pero eso sí, cuando actualice lo haré con todos los fics al mismo tiempo para que no deban esperar mucho más. Además pronto espero comenzar a trabajar así que bien podría actualizar una vez por quincena o mensualmente, pero no voy a dejar mis fics desatendidos u verdad lamento tener que decirles esto, pero así están las cosas y espero lo entiendan.

¡Pero hey! ¡Vean el lado amable! ¡Podrán leer todos mis fics casi al mismo tiempo! Pero eso sí, no sean ratas y comenten en todos porque aparte de que sus reviews me motivan, me ayudan a mejorar. En fin, adiós.

Se despide Payaso Coronado

Hasta la próximaaa!