Todo por primera vez parecía más tranquilo entre ellos, después de poner las cartas sobre la mesa, todos estaban más relajados y confiados de que el plan saldría bien. Darían una estocada durísima a la División, destruyendo los archivos de la División de "los sujetos de especiales" de Canadá y Estados Unidos, lograban destruir casi 25 % de los informes de la División. Un golpe que si bien no era mortal, si que iba a hacer muchísimo daño.

Todos se recostaron un poco, para descansar justo antes de que se pusiera en marcha todo y ya no hubiera marcha a tras. Cassie no podía dormir, en parte por que cada vez que cerraba los ojos le llegaban nuevas visiones, eso no se lo había dicho a nadie. Pero cuando decía que no podía darle al interruptor para apagar las visiones, era casi literal. Nick, no dejaba de mirarla de reojo, cuando ya hacía más de dos horas que la veía fingir dormir, se levantó y se sentó en el brazo del sofá donde dormía hecha un ovillo Cassie.

- Salgamos un momento (y Nick se dirigió a la puerta, Cassie lo siguió)

- ¿Qué pasa?

- Eso te pregunto yo, Cassie. Antes no respondiste a las preguntas de Xiomara, puede porque no quisiera que ella supiera, pero tú y yo somos amigos, sabes que puedes confiar en mí ¿verdad?

- Lo sé. Yo confío en ti, Nick. Pero, no se trata de confianza, Nick. Hay cosas que uno tiene que guardarse para si mismo (dijo Cassie apoyándose casualmente contra la fría pared de la calle).

- Cassie, no me la pegas. Si algo has dejado claro en estos días es que no confías en mí. Sé que no quieres que nada malo me pase, yo tampoco quiero que nada malo te pase a ti, pero me es muy difícil protegerte si me mientes o me ocultas cosas ¿Entiendes?

- No soy un bebé, Nick. Puedo cuidarme solita. Te agradezco que me…que nos ayudes, pero no tienes que protegerme de nada (Cassie se esforzaba por sonar madura).

- Debería poneros a tu amiguito y a ti sobre mis rodillas y acabar lo que empecé el otro día…quizás lo haga cuando acabe todo esto. Sabes hasta que dijo lo de su hermano, pensé que él era tu hermano (dijo cambiando de tema, Cassie hizo como si no tuviera mayor importancia pero el corazón le iba a 1000 por hora). Dice mucho de ti, que te quedes a ayudarle, en vez de ir a buscar a tu hermano, ahora que ya sabes dónde está. Otro se hubiera largado. Estoy muy orgulloso de ti.

- Largarse a estas alturas, sería una faena

- No veo porque. Tú ya hiciste la parte del trabajo que te tocaba, ya tuviste las visiones para poder entrar y saber en que parte del complejo están los archivos custodiados ¿no?

- Nick, sé por donde vas, y no me voy a aquedar aquí sentada esperando. Este es mi plan, mi misión. Aún puedo ser muy útil, y lo sabes.

- Eres terca como una mula (dijo resoplando y negando con la cabeza pero Cassie sabía que no estaba enfadado).

- Anda que quién fue a hablar.

- ¡Yo soy un adulto!

- Más bien un colgado ¿Recuerdas? Jajaja

- Jajaja (empezó a reírse Nick mientras se acercaba a Cassie y cuando la tuvo a su alcance la agarró por el brazo y le dio 5 palmadas duras pero no excesivamente duras) PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS señorita, esa no es forma de dirigirse a tus mayores

- AUUU Nick, burro, solo estaba bromeando (dijo apartándose rápidamente y sobándose el trasero exageradamente)

- Yo también (pero con la mirada le estaba diciendo que para nada estaba bromeando). Cuando esto acabe (poniéndose de nuevo serio) te ayudaremos a encontrar a tu hermano.

- ¿En plural? ¿Te refieres a tú y a "esa"? (dijo con cara de asco)

- Si, yo y Kira (dijo contando mentalmente hasta 20 para no matarla). Y deja ya esa enemistad infantil, ella te aprecía mucho, ¿Lo sabes, verdad?

- Pues bien por ella.

- Cassieeeeeeeeeeeeee (le amonestó Nick)

- No puedes hacer que me guste alguien. Solo porque a ti te guste, Nick.

- Pero es que yo sé que si lo intentaras te gustaría, os parecéis mucho. Tenéis el mismo buen gusto para los chicos jajaja (bromeó para intentar quitar hierro al asunto)

- ¿También le gusta Mime? ¡Será asaltacunas!

- Jajaja muy graciosa (y empezó a hacerle cosquillas para hacerla reír y que dejara esa pose de tía dura). ¿en serio? ¿Mime? ¿Pero qué ves en ese niñato? Incluso su nombre, IRVING, es ridículo, como su ropa y toda su actitud

- Y eso que no sabes su segundo nombre jajajaja

- No me lo digas, no me lo digas ¿Archibald? ¿Spencer? ¿Theodore? ¿Reginald? ¿Horatio? ¿Nigel?

- Jajaja (Cassie no podía parar de reír a cada nombre que decía Nick)

- ¡ALASTAIRE! (les gritó Mime saliendo al callejón) Me llamo Irving Alastaire Maurice Miller.

- Joder, qué eres de la puta nobleza (dijo Nick sin poder parar de reír)

- Si (dijo muy seco)

- Jajaja claro (dijo Nick sin para de reír)

- Lo es (le dijo Cassie intentando ponerse sería, pero aún se le escapaba alguna risita de vez en cuando). Vivían en una mansión y todo.

- Eso era antes, ahora nos ocultamos, no más mansiones, criados o partidos de polo.

- ¿De polo? (repitió Nick aún sin saber si creérselo del todo)

- Wooooa creo que eres el primer noble que conozco (dijo Nick) ¿Conoces a la reina?

- ¿Qué? (lo miró como si acabara de decir una locura) No, no la conozco. ¡Es la reina, colgado! ¿Tú te crees que todos los nobles conocemos a la reina?

- ¿No?

- No (dijo rodando los ojos, estos yanquis descerebrados, pensó para si mismo Mime). Y antes que lo preguntes mi madre no se pasea por casa con una tiara de diamantes. Y mi sangre es tan roja como la tuya, así que nada de pincharme para comprobarlo. Y por cierto, si os salís para no despertar a nadie, haced un favor, no os pongáis justo en la puerta a gritar (y se volvió para adentro no sin dar un sonoro portazo para dejar patente su cabreo).

- Creo que enfadamos al pequeño marquesito

- Niiick, madura, no le llames así (le rio Cassie muy digna ella)

- Jajaja si, tienes razón.

- Claro que la tengo. Aún, no sabemos si es marqués, conde, duque, barón o qué jajaja

- Jajajaja (y ambos entraron, estaban a punto de ser las seis, debían ponerse en marcha).

Y de repente sonó la alarma del teléfono de Xiomara, y después la de Kira y así todas las de los que dormían o pretendían dormir. Era la hora, todos tenían un nudo en el estómago, pero ninguno se iba a echar a tras. Aquello era lo corrector, debían acabar con la División, debían de devolverles el control de sus propias vidas a la gente como ellos.

Cuando aún estaban desperezándose, picaron a la puerta 5 veces y después tres, era la señal para el efface. Nck se apresuró a abrirle la puerta. Estaba claro que Nick y ese tipo ya habían hablado antes, solo intercambiaron unas cuantas palabras y Nick le entregó el dinero que le había prometido. Kira se preguntó de donde habría sacado tanto dinero, pero Nick había mejorado mucho con sus poderes y eso era bueno si eras un jugador empedernido con debilidad por los dados. Unas horas antes, un joven rubio había entrado en el barrio ruso de Londres y había tenido las mejores manos que se recuerdan, haciéndose en menos de una hora, con unas 15000 libras.

Una vez el tipo aquel contó los billetes, Nick se puso a escribir en unos sobres las instrucciones que cada uno debería seguir. Después el efface y Nick se dieron las manos y a continuación les borró la memoria de los últimos dos días. Cuando aún estaban todos desorientados por el borrado de los recuerdos el efface les entregó 1 sobre a Billy. Billy lo abrió y tras leerlo se llevó la mano al bolsillo trasero del pantalón y abrió mucho los ojos sorprendido al ver los sobres numerados cada uno con el nombre de ellos escritos delante. Billy que había leído el primer sobre les indicó a cada uno que abrieran el sobre numero 1.

En el sobre número ponía "empieza el juego" y a cada uno le indicaba donde ir y que hacer y a que hora debían abrir y leer el siguiente sobre. Kira, Cassie y Nick, ya habían hecho eso antes y actuaron como si fuera lo más habitual del mundo, a los otros les costó más ponerse en marcha, pero viendo la naturalidad y despreocupación de Kira, Cassie y Nick decidieron seguir las indicaciones del sobre sin hacer más preguntas.

Eran las seis de la mañana, y Mime y Cassie estaban esperando en el cruce que llevaban semanas vigilando, pronto habría el accidente y Cassie y Mime aprovecharían la trifulca entre el agente Bolton y el motorista. Tal y como en la visión, el agente salió de su coche muy exaltado, la maldita moto le hizo dar un volantazo y se dio con un coche arruinando así la pintura de su precioso coche. El motorista no se amilanó lo más mínimo y le plantó cara, estuvieron a punto de darse de puñetazos, cuando un agente de policía apareció y dio parte del accidente.

Para cuando el agente Bolton volvió a entrar en el coche, ya hacía un buen rato que Mime y Cassie estaban bien escondidos en el espacio de almacenamiento que había bajo el asiento trasero del coche.

Billy estaba con Xiomara en el túnel de la salida de metro de Waterloo, que estaba cerca del búnquer de Churchill, con las bolsas donde llevaban los productos para provocar un pequeño incendio en la sala donde estaban los archivos.

Kira había logrado "convencer" a un químico para que le "cediera" un poco de nitrato de celulosa, lo suficiente para destruir 400 metros cuadrados de archivos clasificados. Solo necesitaban una pequeña chispa y todo aquello ardería en segundos sin dejar ni rastro, ni cenizas que reconstruir. Billy debía ser rápido y abrir un boquete en la pared noroeste para que aquello no se convirtiera en una cámara de gas. Quemaba rápido, era fácil de manipular y no dejaba rastro, pero también el gas que se producía en la combustión era muy tóxico. Y aunque ellos llevaban mascarillas de oxigeno, no querían convertir el búnquer en una trampa mortal. Si eso fuera lo que hubieran querido, hubiera bastado con pedirle a Bily que se cargara los cimientos.

Nick y Kira estaban en el coche de la lavandería esperando a que fueran las 08:17 para abrir el siguiente sobre. Sin saber que era lo que estaban haciendo sus otros compañeros ni donde estaban. Confiando que como la última vez, aquello saliera bien.

Las 8:17 Mime asomó la cabeza por la puerta trasera, la que daba acceso a la parte de cocinas y almacenes y les hizo el gesto de que todo estaba despejado. Nick no podía dejar de sentirse incómodo por la naturalidad con la que actuaba Mime. Demasiado relajado para estar metidos en la boca del lobo y sobre todo demasiado relajado por acabar de haber matado a una persona. Por muy hijo puta y muy merecido que tuviera morir.

Una vez dentro Mime, Nick y Kira abrieron el siguiente sobre, leyeron con atención y asintieron, suponían que al final todo aquello cobraría sentido. Mime se volvió a transformar en el agente Bolton y tomó el ascensor, pero en vez de bajar donde estaban los archivos subió a la planta tercera.

A las 8:30 Xiomara y Billy abrieron sus respectivos sobres. Xiomara le dio un abrazo a Billy y le deseó buena suerte, le dio las bolsas y se dio media vuelta rumbo al metro. Billy respiró hondo, estaba asustado, era muy posible que todo saliera mal y acabaran todos muertos. Él no quería morir. Joder aún no tenía ni edad de entrar en un pub y tomarse una cerveza y lo más probable es que la palmara.

Billy intentó mantenerse frío, pero a quien intentaba engañar estaba hecho un cúmulo de nervios. Tomó las dos bolsas de deporte y avanzó hacia la puerta principal. Mientras avanzaba iba rezando para que dios obrara un milagro. Era gracioso, la beata era su madre, y ahí lo veías rezando un padre nuestro, cagado de miedo y esperando milagros.

Al llegar a la puerta llamó al interfono como ponía en la nota. Sorprendentemente las puertas se abrieron. Billy se quedó inmóvil unos segundos antes de empujar la puerta y entrar. Fue un alivio entrar y no ser acribillado, no había nadie. Aquello parecía el hall de un tanatorio. Silencio, limpieza casi quirúrgica y una extraña sensación de quietud artificial. Billy agarró fuerte las bolsas como si la vida le fuera en ello y avanzó hasta la zona de ascensores.