Pero...quería volver a verla una vez más. Aunque ella jamás le correspondiese. Abrazarla una vez más.

Al cabo de unos minutos la marca tenebrosa le ardió en el antebrazo cual penitencia, recordándole cual era su cometido. No dudaba en intentar proteger a la orden y a los alumnos, pero debía mantenerse en su papel hasta el último momento. De un golpe, desapareció.

Mientras, Hogwarts estaba lista para el ataque. Cuando Hermione se acordó de algo importante. Cogió a Harry y lo apartó de los demás para hablarle.

- Tenemos que ir al despacho de Dumbledore. Tienes que ver una cosa...

- El qué? Qué dices Hermione!

- Hazme caso Harry Potter! -le pellizcó el brazo- sígueme, rápido.

Empezó a correr todo cuanto pudo seguida de un Harry sin aliento que no entendía nada.

- No te entiendo! Están a punto de llegar!

- Si no fuera importante, crees que estaríamos aquí? -se paró en la puerta- Bombarda! -Harry la miró atónito- No creo que eso importe mucho dentro de unos minutos...-le miró entrando en la sala-.

- Qué hacemos?

- Saca el pensadero. -Harry sacó la varita y se acercó donde estaba dicho objeto. La chica sacó de su bolsa el vial de Snape-.

- Qué...?

Hermione vertió el contenido sin decir ni una palabra. Ella no sabía qué vería Harry, así que esperaba que él se lo contara.

- ...debes verlo antes de matar al último horrocrux -Harry abrió los ojos interrogante- Últimas voluntades de Dumbledore. No me mires así y mira de una vez!

Harry pensó un segundo.

- Quieres que lo veamos juntos? Tú te lo mereces igual que yo...

- Esta bien. -tenía muchas ganas de averiguar lo que escondía Snape debajo de esa mirada consternada. Había algún dato más que debía preocuparle, y ahora vería la realidad-.

Ambos se sumergieron en el pensadero y fueron testigos de las memorias de Severus Snape. Había sido un espía para Dumbledore por...Lily Potter. Ella era la niña pelirroja que vio con Snape en la clase de oclumancia. Él siempre había amado a Lily Potter. La tristeza se apoderó de cada músculo de la cara de Hermione. Él quizás no llegaría a quererla nunca. Después de comprender que Harry era el último horrocrux y que debía morir. Ambos salieron del pensadero con caras descompuestas. El sufrimiento por el que había pasado el profesor de pociones no tenía nombre. El corazón de Harry se encogió y miró a Hermione abatido.

- ...Te lo dio Dumbledore?

Hermione no sabía qué decir. Cómo se lo tomaría él que la chica lo supiera sin decirle nada? Tragó saliva y miró al suelo.

- Me lo dio su dueño Harry...

Harry abrió los ojos y negó con la cabeza mientras sus manos removían su pelo. Hincó sus uñas en su cabeza y resopló.

- Así que...confiaste en él.-la miró- Des de luego Hermione...sin duda, eres la bruja más lista de nuestra era.

La chica contuvo las lágrimas e hizo un sollozo mientras su cabeza caía al lado de la de Harry.

- Bueno...creo...que...ambos, en el fondo, sabíamos que si podía escuchar a los horrocruxes...era...una señal. Y tenías razón -hizo una pausa y moqueó- Snape me protege. Siempre lo ha hecho. Y yo...yo le...-agachó la cabeza-. Debes acabar con la serpiente. Yo iré a por él.

Hermione dejaba que las lágrimas surcasen un momento por sus mejillas. Después se las secó y miró a Harry. Ambos se abrazaron en el suelo y se ayudaron a levantarse mutuamente.

- Harry, todos están aquí para luchar contra él. No estás solo.

- Pero Hermione...no te das cuenta? He de morir...

- Puedes vencerlo. Ya lo hiciste una vez...-dijo autoconvenciéndose- Y lo volverás a hacer -dijo firmemente-. No puedes morir Harry! -se abrazó a él con todas sus fuerzas-.

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En la colina frente a Hogwarts, Voldemort y su séquito contemplaban los hechizos que protegían al castillo. Después de llamar a Harry a su encuentro mentalmente, empezaron a atacar al castillo. La guerra iba a empezar.

A un extremo, un mago con capa y ropas negras, oculto tras una máscara, se preparaba para lo peor. Solo pensaba en dos personas. Potter y Granger. Tenían que conseguir matar a la serpiente. Se habría Granger anticipado a sus consejos y le había dejado ver sus recuerdos? De ser así, en parte, se lo agradecería. Si no pudiesen dar con la serpiente, al menos sabría la verdad.

En el gran comedor, aurores y magos debatían estrategias de ataque y defensa. Slughorn, McGonagall, Lupin, Tonks, los Weasley, Aberforth, Harry, Hermione, Luna, Neville y muchos más estaban preparados para vigilar a Potter y controlar los movimientos del señor oscuro, mortífagos y por último pero no menos importante, Nagini. Empezaron a oír estallidos. Voldemort estaba atacando el castillo. Había llegado el momento.

Todo eran rayos de color, movimientos de humo y polvo. La furia empezó a desatarse y el castillo empezó a desmoronarse con cada impacto del equipo de Voldemort. Dónde estaría él? Se preguntaba Hermione que no dejaba de cubrirse las espaldas mientras corría para protegerse. Harry estaba cerca y le gritó.

- Hermione! Creo que tengo que hacerlo!

- Qué dices? -ambos se fueron acercando hasta dar espalada con espalda mientras sus varitas no dejaban de conjurar-.

- Voy a dejar que me destruya.

- No Harry!

- Confía en mi...algo me dice que es lo que tengo que hacer. -la miró un segundo para después salir corriendo-.

La chica no sabía qué hacer, pero no podía bajar la guardia. Vio un hechizo rozarle por la derecha y se giró para ver a Dolohov. Otra vez no! Pensó ella. Empezaron a atacarse y cada vez se sentía más arrinconada. De golpe un hechizo tocó al mortífago, y no provenía de su varita. Buscó al dueño del golpe y vio unas ropas negras moverse de un lado para otro en plena batalla. Sería Snape? Su corazón dio un vuelco. Dolohov se levantó aturdido y Hermione lo remató haciéndole volar por los aires.

Harry iba a dejarse vencer? Tenía que decírselo a Snape. Qué debían hacer? El corazón le iba a mil por hora. Buscó de nuevo a Snape mientras corría protegiéndose de todas los destellos que se movían cerca. Cómo podía comunicarse con él en un momento como ése? Podía ponerle en peligro! Se resguardó en unas losas que habían en el suelo a modo de escudo. Tenía que ser capaz de hacerlo. Debía de concentrarse. Disciplinar a la mente...recordó. Tenía que comunicarse con Snape con legeremancia. O al menos eso intentaría, tenía que pensar en él. Ya había había oído su voz en su cabeza una vez, tenía que ser capaz de hacer ella lo mismo.

Snape, camuflado entre algunos mortífagos, intentaba atacar lo menos posible, pasar inadvertido. Intentar ayudar sin ser visto. Aunque más de los que esperaba fueron a por él sin miramientos. Todos los que una vez confiaron, ahora lo querían muerto. Por el rabillo del ojo, vio como Dolohov arrinconaba a Hermione. Granger! -se dijo. Algo dentro de él hizo que el vello de su nuca se erizara y de su varita saliera un hechizo directo a Dolohov. Incluso cometió el error de no vigilar si era controlado por algún mortífago al hacerlo. Pero la ayudó, derribando a Dolohov por un tiempo. Su mirada se topó con la de la joven. Respiró profundamente y se percató de que tenía que seguir actuando. No podía ser descubierto. Removió su capa y siguió con la batalla, esperando que a la joven no le pasara nada. Eso sí, no la perdería mucho de vista.

Pasaron unos minutos y sin querer, se sorprendió. Una voz, una voz tenue...en su cabeza. Le estaban llamando. Escuchó mejor e identificó la voz de Granger. Cómo podía hacer eso? Cómo podía ser capaz de comunicarse así con él? Eso podría decir que...se preocupó al ver que los lazos que la unían a la joven, eran más fuertes de lo que jamás habría imaginado. Se resguardó en una columna para prestar atención.

- Harry va a morir. Sabe que tiene que morir, va a dejar que le mate.

En ese mismo momento, Harry gritaba a Voldemort entre una pequeña multitud que seguía luchando cerca de ellos.

- Ya estoy aquí Tom.

- Por fin te portas como un hombre...Harry Potter. Has visto suficiente muerte? Te rindes? -los dos se apuntaban con la varita-.

- Tú y yo Tom. -su mirada llena de ira y esperanza a la vez, observó como una mueca aparecía en el rostro de Voldemort-.

El señor oscuro miró a Harry una vez más y con media sonrisa le atacó, gritando a pleno pulmón.

- Avada Kedavraaaa!

Un rayo de luz blanco irradió la entrada del castillo de Hogwarts. Alumnos y magos se quedaron petrificados al momento. Todos se acercaron despacio para averiguar qué había pasado.

Snape, cerca del lugar, salió de detrás de la columna para ver como el hechizo impactaba de lleno en el chico. A unos metros de distancia, Hermione Granger se quedó ausente, congelada en el tiempo. Salió de su escondite y supo que algo no iba bien. A lo lejos pudo ver a dos personas en el suelo y gente rodeándolos. Podrían ser Voldemort y Harry? Su corazón le advirtió de que no se equivocaba.

Se acercó con cautela y desde su posición pudo ver a Snape contemplando también la misma escena. Tenía ganas de ir hasta donde estaba él y abrazarle. Pero no podía. Todos miraron a Voldemort moverse en el suelo aturdido. Las caras de todos los mortífagos hicieron una sonrisa cínica. Menos Snape, que seguía inescrutable, como si no estuviese presente. Los demás miraban atentos a la reacción de Potter.

Harry se vio en la estación de King's Cross con Dumbledore. El amor que le profesaban varias personas, entre ellas, sus padres, Sirius y Lupin; le daban todo lo que necesitaba para continuar. No estaba muerto, podía coger un tren y volver.

Voldemort se levantó y Snape se acercó algo más para que el señor tenebroso hiciera contacto visual con él. Lo consiguió.

- Está muerto! -preguntó aún recuperándose de haber destruido una parte de su alma-.

Snape se acercó hasta el chico y le tomó el pulso. Estaba vivo! Ocultando su descubrimiento, levantó su cansada mirada, ojos oscuros aguardando alguna esperanza en el fondo de sus orbes. Asintió con la cabeza.

- Sí, mi señor. -se levantó sin perder el contacto visual. Haciendo que todo el mundo enmudeciera, y Hermione se acercara un poco más a la multitud y a Snape. Estaba muerto! La joven arrastró sus pies hasta quedar estática, contemplando la escena-.

Voldemort cogió una postura más serena y andó en pequeños círculos.

- Harry Potter está muerto! -gritó con una sonrisa cínica hizo presencia en aquel rostro de serpiente-.

- No! -bramó Ginny Weasley abrazándose con su hermano Ron, quien contenía las lágrimas e intentaba consolar y agarrar a su hermana-.

TBC! -ufff ahora tengo los pelos de pollo! XD Review? ;)

NOTA!: El fanfic al final también será post HP7! Es decir, post guerra. Ya he cambiado el resumen;)

NOTA 2: El M saldrá en breve...al final lo alargo el ff hasta post guerra...sorry. Os parece bien? ;)

PREGUNTA!: Alguien sabe cómo va el tema Hits en ? Quiero decir...cuantos hits en una historia son pocos y cuantos son muchos? No tengo ni idea! (apartado de story stats) Gracias :)

Mil gracias a todas por comentar y espero haberos dejado algo intrigadas ! jeje

Besos chicas!