Disclaimer: Sí, veo a Jacob. Sí, sueño con Edward. Sí, río con Emmett. Sí, estoy loca. ¡Caray Alice! Te he dicho que sí a cada cosa... –y Alice habla–... ¡Oh claro que no! Los personajes de Twilight no me pertenecen, son todo de S. M.
Capítulo VIII: Coleman.
"¿Te dije que eres un bastardo? ¿No? Pues lo eres. ¿Qué? Olvidalo."
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- ¿De qué te ríes? –Preguntó al borde de la histeria sujetando fuertemente la madera de la pequeña mesita al centro.
Controlé la morbosa risa convirtiéndola en una suave sonrisa comprensiva. John estaba tan débil y lo que me causaba gracia en realidad era mi atuendo y el diálogo. Un ridícula gatita rosa le acaba de decir al hombre que traje que no se casaría con él. Lo vi resoplar pesadamente, sirviéndose más whisky del que yo no quise compartir, deshaciendo el nudo de su corbata y finalmente perdiendo la fija vista en la nada. Conocía esa reacción, meditaba su próximos movimiento casi me sentí como un negocio a sus ojos.
Sólo hasta que se volteó y su mirada desesperada y adolorida me hizo sentirme culpable fui capaz de entender que John –a su particular manera- me quería.
- ¿Es por él, regresarás con él? –Quiso saber con la total desolación en sus palabras y postura.
Negué con la cabeza continuando aún con la misma sonrisa, quería ser suave. Después de todo, estaba cancelando la boda a un solo día, estaba terminando con mi novio de tres años a unos días de casarnos, estaba dejando a John Coleman o George como se llamase. Era lo único que me reconfortaba, saber que lo que estaba haciendo estaba bien de alguna manera, estaba dejando a el hombre que me dio seguridad, que me recogió de un pozo –metafóricamente hablando-, me hacía sentir orgullosa, querida, única y… perfecta. En cuanto a Edward, bueno, le agradecía que después de siete largos y terribles años haya por fin eliminado a la pequeña Bella que se repetía "soy una basura, jamás me merecí a aquel Dios griego". Eventualmente tampoco regresaría con él, ya había pasado mucho tiempo y ninguno de los dos podría rescatar al niño que me protegía de los monstruos de armario por el que se acostaba con zorras de armario.
-Dame una semana –dijo John tan de repente que me sobresalté un poco en mi lugar.
Hasta entonces me di cuenta que ambos habíamos estado perdidos, él buscando la manera de recuperarme y yo disculpando cada una de ellas con mi mente. Suspiré sin querer y me senté por fin delante de él en el blanco sofá. Nos encontrábamos en un raro departamento que no sabía que él tenía por la ciudad. Tome, después de haberme negado, el caballito de whisky reposado en la mesita que nos separaba y lo miré fijamente dudando si estaba en todos sus sentidos. Su expectativa mirada no me dijo nada, volví a suspirar después de haber bebido un poco.
- ¿De qué semana hablas?
-Una semana Bells, diremos que la boda se pospone porque nuestro cantante no llegó, y el pastel de Francia se ha demorado… Podrán quedarse tus invitados esos días y el hotel se cerrará para todo cliente si eso te hace sentir incomoda.
Entorné los ojos y negué.
-John –hable pausada sintiéndome mal-, lo estoy cancelando, no estoy segura de muchas cosas pero de esto sí, y bastante.
Él arrugó el ceño se rasco la cabeza y se levanto del asiento caminando un poco y negando aturdido.
-Esto es demasiado para mí –susurró a sí mismo, tomando con fuerza sus cabellos y respirando pausadamente volvió a verme-. Cancelas todo a un día de casarnos, te encuentro con tu exnovio totalmente vulnerable, dices que no te irás con ninguno de los dos pero igual dejas todo… -suspiró derrotado y se sentó a mi lado rogándome su desesperada mirada-. Ayúdame a entenderte Isabella Swan, ayúdame por favor, todos mis planes se han ido esta noche y no me importa nada más que perderte…
Bebí más sintiendo para mi sorpresa lo dulce demasiado dulce. Dah, decía tonterías. Estaba a mí delante el hombre que ahora sabía, amaba, rogándome que no le dejara. Sin embargo, yo tenía que hacerlo, John no era John, era una persona falsa. El hombre que yo admiraba y del que me enamore no existía. ¿Arruiné sus planes? Con todas mis fuerzas intentaba mantenerme fuera de la mafia o lo que sea que Coleman tramara. Planeaba dejarle limpiamente y jamás revelarle que sabía todos sus trucos ocultos. Era por eso que no le había reclamado lo de Geroge, pero ahora que lo mencionaba no podía acallar ni un poco más. Vamos, mi prometido… exprometido, tiene otra identidad. Merecía saberlo.
- ¿Planes? ¿Qué planes se han ido? –Ladeé un poco mi cabeza observando como su gesto se descomponía en arrepentimiento.
Después de un rato de mucho dudar soltó entre dientes-: No tengo que explicarte nada si tu tampoco lo haces –nuestras miradas se retaron hasta que finalmente cedió suspirando-, dime, por favor, ¿por qué no quieres casarte conmigo? Si no es por él, ¿es por mí? He sido demasiado celoso, protector e incluso posesivo… Bella, todo lo hacía para evitar lo que está pasando.
-Aunque –continuó derrotado en sus propias meditaciones-, si se porque me dejas, se porque fuiste al mismo bar con Cullen la otra tarde, se porque tenías pasto entre tu cabello, porque te has alejado y porque Ángela te ha dicho todo.
Ahora fui yo la sorprendida, traté de disimularlo lo mejor que pude. Negué con la cabeza sosteniendo la entereza que me quedaba, ¿cómo podía ser de esa manera? ¿es que nada se le escapaba?
-Ángela no tiene nada que ver en esto.
Rodó los ojos y dibujó una sonrisa que se antojo amarga, los papeles se habían invertido.
-Tu amiga ha renunciado y no pienso hacerle nada… aún, después de todo ya me ha servido lo suficiente –murmuró distante, como recitando parte de un monologo construido-. Ya he obtenido por medio de firmas Cheney derechos en la comisaría de Forks, Washington…
Entrecerré más los ojos.
-Mañana me entregaran los resultado sobre un ¿cambio? De director en el hospital central de Seattle –y a mi mente vino Carlisle-, también la respuesta de un amigo de los grandes diseñadores que trabajan Vuitton han pedido referencias… -Y ahora tambié Alice, tragué pesado-, aunque, es un poco tentativo que al teniente Whitlock lo manden en alguna misión insospechada… O quizás podría hacer que la rubia de negocios pierda credibilidad ó…
- ¡John calla maldita sea! –Solté, esto no era justo-. ¿Es una amenaza?
Levantó la vista del objeto al que parecía observar y me miró totalmente dolido. No podía entenderlo, acaba de amenazarme y seguía tan desesperado, tan lastimado.
-Mi padre me enseño a hacer negocios, Bella –respondió con naturalidad e inexpresivo-. Si no consigues lo que quieres por el plan A... mantén fijo un plan B –se encogió de hombros y soltó una pequeña y amarga carcajada-. Jamás pensé que tendría que hacerlo ciertamente, yo pensaba que me querías, que había encontrado dos en uno… salvaría a la familia Coleman y tendría a la mujer de la que me enamore.
- ¿Haces esto por quién? ¿Por tu familia? ¿Por tu nombre? Que por cierto, cuál es…
-Me llamo George Colleman Isabella, mi vida está en este país desde que tengo memoria, no pretendía que los negocios de mi padre arruinaran mis planes. Cuando mi hermano murió y la única opción fui yo tuve que tomar toda responsabilidad. Estudie en las mejores escuelas bajo el nombre de John, con el tiempo me acostumbre… y no sabía para que lo hacía, hasta que te conocí y encontré la solución.
- ¿Por qué yo?
Una sonrisa sin humos se extendió por su rostro y con su mano alcanzo mi mejilla. Sólo hasta entonces supe que estaba llorando, no quería casarme con él, pero no había opción.
-Eras perfecta, tu carrera me dará credibilidad, sabes todo sobre la política, eres una dama, tu familia no tiene poder o influencia en el medio en el que me moveré y eres bella e inteligente… No podía dejarte pasar.
Sus palabras eran tan frías que ni siquiera sentía que fueran halagos, más bien era duros cálculos. Fríos y sin interés.
-Solo tuve un error en mi plan –continuó alejándose de mí y volviendo a servirse más Whisky-. Después de mucho trabajo para estar a tu lado, bueno, me enamoré.
Ahora fue mi turno de reír, eso no era cierto. Un hombre enamorado no hacía lo que él estaba haciendo.
-Te amos aunque no lo creas y eso es el único margen de error… sólo por eso te daré un semana, piensa todo bien, el domingo próximo haremos la ridícula ceremonia para engañar a tu familia y después… el lunes estaremos en una avión para que te cases con George y obtenga mi nacionalidad.
-Desgraciado –murmuré entre dientes.
Se acercó a mi con la misma mirada desesperada, calculadora y herida.
-Para entonces me amarás, llegaremos a viejos y saldremos a nuestro lujoso porche a observar a todos nuestros nietos y Edward Cullen o cualquier problema que alguna vez nos halla separado se irá para y por siempre al olvido.
11/10/10
Holaaaaaaaaaa!
Bueno, gracias, gracias por llegar hasta aqui... como sabran no es nada facil para mi actualizar. Ando con mucho y resolviendo poco :S ... No puedo ni siquiere contestar a los RR, pero quiero agradecerlo cada uno! por que son maravillosas! me encanta saber lo involucradas que están con los capis.
Nota, el fic se alargara un poco más, ya que he cambiado la trama que tenía y bueno... serán como 18 capítulos o algo así.
¿Qué e dicen de George? Disculpen si hay errores de dedos pero el capi esta recien hecho jeje, no lo revise como suelo hacerlo pero estoy satisfecha con lo que tiene, es cortito lo se, pero es muy importante. Y bueno, ¿Qué haría en el lugar de Bella? Maldito Colleman que se las tenía bien guardaditas las amenaza... pero aunque no lo crean si la quiere jajaja! es como un amor enfermizo pero la quiere... eso lo explicare después ;)
El misterio se va desvelando y bueno... espero no decepcionarlas... los capitulos que vienes son más E&B (?) ya saben, no iremos rápido pero me estoy cansado de escribir Coleman&Bella... asi que para quienes quería lo sweet... falta un poquitín...
Lo siguiente es que ruego por paciencia, hago lo mejor que puedo... Y ah claro!... las quería invitar a leer mis nuevo fics ^^ (¡Regresame a mi cuerpo!) jajaja... lo encuentran en mi perfil... espero que me den su opinion por que ando con esa idea muy loca jajaja.. Y el otro será, "Vale por ti"... que lo publicare pronto... espero.
En fin, muchas gracias de nuevo por leer, siento que toda esta nota no es lo suficiente para decir que me siento culpable de no actualizarles como se merecen. Pero que sepan que les tengo cariño por estar ahí.
Un abrazote desde México cálido... hasta la sig. actu! : D
