Capitulo 9
Shino estaba protegiendo a Temari, mientras esta hacia sellos para invocar a su guadaña, alrededor de ellos estaba todo destrozado, todo había pasado tan rápido. En cuanto aparecieron los ninjas, no les dio tiempo a nada ya que rápidamente los habían atacado, gracias a sus insectos y al abanico de Temari habían podido reducirá unos cuantos, pero no fue suficiente ya que todavía quedaban muchos.
-estáis acabados-dijo uno de los ninjas haciendo sellos preparando su próximo ataque.
De repente, sorprendiendo a Shino, Temari ataco con su guadaña, destrozando lo poco que quedaba del lugar, se acerco a Shino después de que se formara una gran humareda gracias al ataque de ella.
-¿te queda chakra?-pregunto Temari a Shino mientras respiraba trabajosamente.
-un poco ¿y a ti?-pregunto Shino mirando a Temari preocupado.
-casi nada, ¿estamos en problemas?-pregunto ella mientras la humareda empezaba a desaparecer.
-me temo que si- dijo el mirando hacia atrás ya que oyó un ruido, Temari también miro hacia atrás suyo y vieron varias siluetas de ninjas acercándose, al estar tan lejos no podían diferenciar si era amigos o enemigos.
Los chicos se miraron preocupados, se giraron preparándose para atacar a los recién llegados. Cuando los ninjas estuvieron lo suficiente cerca como para ver el símbolo de las bandas vieron que eran ninjas de Konoha y Suna.
-¿ayuda?-pregunto extrañada Temari a Shino que asintió.
-os hemos estado buscando por todas partes-dijo el jefe de lo que luego se dieron cuenta de que no eran ninjas normales sino Ambus.
-si no llega a ser por el destrozo que acabas de formar con el abanico, no nos abríamos enterado de donde estabais-dijo un ninja de Suna que tenia la pinta de ser principiante.
Ella fue a protestar, pero fue interrumpida por el que era el jefe.
-es mejor que dejemos la charla para otro día y nos preparemos para luchar-dijo poniéndose al lado de los chicos, cosa que el resto también hizo-bien chicos, decidnos toda la información que tengáis.
Shino asintió y les empezó a contar todo lo que sabían aunque la verdad era poco lo que sabía sobre esos ninjas.
-¿bien cuantos quedan?-pregunto cuando la humareda desapareció del todo y vieron que salvo los caídos no había nadie mas.
-aproximadamente unos 20-dijo Shino mirando los alrededores.
-¿donde se han metido?- pregunto uno de Suna mirando a todas partes.
-están escondidos, por los alrededores-dijo uno de la rama secundaria de los Hyuga-hay uno que bloquea mi visión.
-¿puedes ver las ubicaciones?-pregunto preocupado el jefe.
-si, 4 están detrás de la roca grande que tenemos unos metros más adelante, 8 están distribuidos por la derecha nuestra, 6 a la izquierda y 2 están detrás nuestra-dijo para después desactivar el Bakugan.
-bien, dispersaos-dijo mientras señalaba hacia donde tenían que ir. Shino y Temari se separaron ya que los mandaron a ubicaciones diferentes.
En Konoha:
Kakashi estaba hablando con Tsunade de su mal presentimiento.
-sí, quieres lo preparo todo por si viene algún herido grave-dijo Tsunade que estaba sentada enfrente de Kakashi.
- la verdad, es que te lo agradecería-dijo Kakashi preocupado.
-no te preocupes tanto, ellos son fuertes y van a estar bien-dijo Tsunade intentando animar a Kakashi cosa que no consiguió del todo ya que ella tenía la misma sensación que el.
En otra zona de Konoha:
Hinata está reunida junto a sus amigos en uno de los parques de Konoha. Todos estaban un poco bastante preocupados por Shino y Temari, y que tenían la sensación de que algo malo iba a pasar.
-espero que estén bien-dijo Hinata preocupada, los demás asintieron igualmente preocupados. Kiba que siempre solía estar animando a Hinata estaba muy preocupado y no tenia ánimos de estar animando a nadie ya que él era uno de los más preocupados de los chicos.
Eso mismo estaba pasando en la casa de los Abúrame, los padres de Shino se encontraban en la sala tomando un té caliente que se les había enfriado de no tomárselo.
-nuestro hijo, estará bien ¿ verdad?-pregunto preocupada a su marido mientras dejaba la taza que tenía en las manos, en la mesa ya que las manos no la paraban de temblar de lo nerviosa que estaba y estuvo a punto de tirar la raza.
-te prometo que nuestro hijo va a estar bien-dijo el padre cogiéndole las manos a su mujer para transmitirle fuerza.
La mujer asintió con la cabeza pero no dijo nada ya que sabía que por las ganas de llorar que tenia por la preocupación por su hijo, lo más seguro era que se le quebrara la voz.
En Suna:
Los hermanos de Temari se encontraban en la sala de su casa sentados en el sillón esperando a tener noticias de Temari, en ese momento llego Tenten de la cocina con tres tazas de té caliente, le dio una a cada uno y se sentó al lado de Kankuro.
-¿sabéis algo?-pregunto preocupada a los chicos, ellos negaron con la cabeza.
-si le ocurre algo a Temari no me lo perdonaría-dijo Kankuro mientras se ponía las manos en la cara y se echaba para atrás en el sillón.
-no yo tampoco, yo fui el que la mando a la misión-dijo Gaara mirando hacia la puerta que estaba enfrente de el pero sin verla.
-van a estar bien, ellos son fuertes y lo van a conseguir, ya lo veras-dijo cogiéndole de las manos a Kankuro que asintió no muy convencido
Después Tenten hizo que los dos hermanos se sentaran en la mesa para que comieran algo, aunque ellos se negaron y al final ella los tuvo que obligar.
En otra zona más alejada:
Temari que se había separado de Shino, iba con uno de los ninjas de Suna ya que su grupo se había vuelto a dividir, se estaba acercando a una zona boscosa que había sobrevivido al abanico de Temari y ahora lo estaba inspeccionando.
-sabes, ha sido impresionante ver la fuerza del abanico-dijo el ninja de antes sonriéndola, que por desgracia le había tocado de compañero.
La chica asintió pero no dijo nada ya que estaba concentrada buscando a los ninjas que quedaban. El chico iba tan distraído que no se dio cuenta de que un ninja se acercaba a ellos.
La chica noto algo en su espalda, pero cuando se giro ya era demasiado tarde, a lo único que le dio tiempo antes de sentir el arma clavarse en su cuerpo fue a gritar, lo último que supo antes perder la consciencia fue que estaba tiraba en el suelo con una especie de lanza con varias puntas clavadas en su cuerpo y aparte de dolerle todo el cuerpo de una manera insoportable sentía un ardor muy grande en el cuello. El ninja que la acompañaba se giro al oírla gritar y se horrorizo con lo que vio.
Shino que no estaba muy lejos de allí cuando oyó gritar a Temari, no dudo en ningún momento de salir corriendo hacia donde ella estaba.
