El viento soplaba, haciendo que el pasto en el suelo bailara, al tiempo que lograba levantar un poco del polvo que lo acompañaba; el ulular dramatizaba el escenario y, todo alrededor, parecía permanecer en silencio a excepción de los árboles que danzaban con cada ráfaga de aire, provocando que sus hojas se agitaran suavemente, causando uno que otro crujido.

Un par de ojos se abrieron debajo de unas pobladas cejas que permanecían fruncidas, dejando al descubierto unas pupilas tan oscuras como la penumbra de la noche. Aquellos iris de color negro lucían concentradas y podían revelar el arduo trabajo que les había costado para conseguirlo; de hecho, podían reflejar el anhelo por conseguir algo, por alcanzar un sueño.

De pronto, un par de pies comenzaron a elevarse de a poco, consiguiendo despegarse un par de centímetros del piso en el que se encontraban, colocándose de puntas. Dejando ambos brazos a los costados, el cuerpo de Golan continuó subiendo cada vez más, hasta llegar un par de metros arriba, en donde se encontraba su abuelo observándolo. Cuando el niño se percató de lo que había logrado, sonrió victorioso, dedicándole aquel gesto a su padre, quien permanecía en tierra firme, admirando el logro de su hijo.

ꟷ¡Lo hice, papá! ꟷexclamó Golan con emociónꟷ. ¡Ya puedo volar como tú! ꟷdenotó, aún con más alegría.

ꟷ¡Bien hecho, campeón! ꟷaduló Goten, subiendo para alcanzar a Golanꟷ. Has logrado hacerlo en un día ꟷdespeinó el cabello del pequeño, revolviéndolo con regocijo.

ꟷTe dije que era fácil, Golan ꟷagregó Gokuꟷ. Nunca dudes de alguien que tiene sangre Saiyajin corriendo por sus venas ꟷseñaló con orgulloꟷ. Y tú eres uno de ellos.

ꟷ¡Ser un Siayiajin es genial! ꟷvociferó el pequeño, dando vueltas en el aire de felicidad.

La promesa que Goten se había hecho la había empezado a cumplir después de que Golan se había recuperado completamente. Había precisado de que el niño se encontrara en buen estado para proponerle realizar entrenamientos adecuados a su edad, lo cual, él aceptó a ciegas, sin saber a ciencia cierta de lo que se trataba. Sin embargo, el pequeño había sorprendido a su padre y a su abuelo cuando estos le explicaron cómo podía hacer una esfera de energía, pues había logrado expulsar su ki con facilidad, aunque no de manera controlada, pero había dado el primer paso, el cual, era muy importante.

Las lecciones de entrenamiento habían comenzado con el desarrollo de los poderes de Golan. Goten se había encargado de explicarle cómo podía lanzar energía a través de sus manos o, incluso, los dedos y, como era de esperarse, el pequeño lo había logrado hacer, sin embargo, tanto su abuelo como su padre, lo habían dudado, ya que el niño nunca había mostrado indicios de poder hacerlo; pero sí habían notado el elevado ki y la fuerza que poseía para su edad y para ser el hijo de un mitad Saiyajin; y eso era lo que había terminado de borrar algún indicio de dudas en Goten sobre si Golan era o no su hijo.

Una vez que el pequeño dominó las técnicas básicas de cómo controlar su energía para expulsarla, tocó el turno de su abuelo para instruir una cátedra que consideraba significativa y característica de su familia; el Kame Hame Ha. Goku se había mostrado emocionado al saber que tendría la oportunidad de enseñar a su nieto dicha técnica y, aunque Goten también sabía hacerla, le otorgó el privilegio a su padre para hacerlo. El poderoso hombre había mostrado cómo debía prepararse, empezando por la posición de su cuerpo y, posteriormente, por la concentración de su energía, mente, y corazón poniéndolos en balance.

Aunque al principio, Golan se había mostrado confundido, el esfuerzo y la dedicación de su abuelo había sido muy importante, ya que había permanecido paciente y persistente, aún, cuando su nieto se había dado por vencido en una ocasión. Goten se había mantenido a raya, observando el procedimiento y los momentos tan graciosos entre su padre y su hijo, quienes aparentaban tener la misma edad y se divertían por igual cuando de convivencia se trataba; pero al querer tornar la situación seria, Goku era un maestro entregado que buscaba convertir a Golan en un gran guerrero.

Cuando el pequeño consiguió cómo hacer un Kame Hame ha, Goku y Goten decidieron seguir entrenando con él durante un par de días para perfeccionar las técnicas que recién había aprendido, logrando que Golan desarrollara su instinto e iniciativa para luchar, prediciendo movimientos y a leer los del contrincante. Ambos habían quedado sorprendidos con las habilidades del niño, quien parecía tener una intuición innata para las batallas pues, aunque fuera un chiquillo juguetón y travieso, formulaba estrategias para combatir y atacar certeramente, por ello, supieron que había llegado la hora de enseñarlo a volar.

La técnica de volar era muy importante para cualquier peleador, ya que los combates en el aire podían resultar una fortaleza o debilidad, según se tratara del rival y sabían que Golan sería un guerrero completo una vez que la aprendiera; lo cual le resultó sumamente sencillo.

ꟷSí que lo es ꟷafirmó Goku con una sonrisa, respondiendo al comentario del pequeño.

ꟷEntonces… ¿ya voy a poder pelear desde arriba? ꟷpreguntó con exaltación, subiendo y bajando en el aire, como si no requiriera de ningún esfuerzo.

ꟷSí, pero eso será otro día ꟷinformó Goten, cortando la intención de su hijoꟷ. Ya entrenamos lo suficiente por hoy, es hora de ir a descansar ꟷacotó.

ꟷ¿Por qué? ꟷreprochó Golan con fastidioꟷ. Aún es temprano, podemos hacerlo sólo una vez ꟷseñaló con insistenciaꟷ. Abuelito, ayúdame ꟷpidió el pequeño, sabiendo que el hombre era su cómplice en momentos similares.

ꟷLo siento, Golan, pero si tu papá dice que no, yo no puedo hacer nada contra eso ꟷinformó, lamentando la decisión de su hijo.

Golan se cruzó de brazos e hizo un puchero con los labios, mostrándose inconforme al tener que pausar su entrenamiento, el cual se había vuelto algo sumamente divertido e interesante para él, quien estaba iniciándose en ello.

ꟷGolan… ꟷGoten lo llamó, buscando que le dirigiera la miradaꟷ, te prometo que mañana a primera hora vendremos a este mismo lugar a entrenar, ¿de acuerdo? ꟷpropuso, buscando llegar a un trato con élꟷ. Ahora, vayamos a casa… recuerda que hay helado en la nevera para después de la cena ꟷseñaló, sabiendo que eso lo convencería.

El pequeño lo miró y formó una sonrisa burlona.

ꟷ¡El que llegue al último, sirve el helado! ꟷdijo, para salir volando, en dirección a su casa, aprovechando la técnica que acababa de aprender.

Goku y Goten se miraron entre sí y rieron divertidos, al tiempo que salían disparados de la misma forma que Golan.

Al llegar a su hogar, los tres entraron azotando la puerta, provocando que todos los objetos de la sala se estremecieran no sólo con el portazo, sino, por las carcajadas que producía las tonterías que acababan de hacer. Milk, quien se encontraba en la cocina antes de la aparición de los guerreros, lucía furiosa, vistiendo un delantal, mientras sostenía un cucharon en la mano.

ꟷ¿¡Qué les pasa!? ꟷgritó alterada, golpeando a Goku en la cabeza, con el utensilio que tenía en la manoꟷ. ¡No vuelvan a hacer eso o me matarán de un infarto! ꟷesta vez, los golpes fueron directo hacia Goten.

ꟷ¡Espera, Milk! ꟷsuplicó Gokuꟷ. Sólo estábamos jugando ꟷexplicó, cubriéndose para que la mujer no lo atacara.

ꟷ¡Mamá, sólo era un juego! ꟷagregó Gotenꟷ. Además, Golan fue el de la idea ꟷdijo, en un intento de defenderseꟷ. ¿Por qué no le pegas a él?

Milk se detuvo y lo miró molesta o, mejor dicho, furiosa. Golan hizo una mueca con la boca, sabiendo que su comentario había estado muy fuera del lugar.

ꟷ¡Eres un inconsciente! ꟷrecriminó Milk, calando en el tímpano de su hijo.

Goten se tapó los oídos y miró a su madre, deseando no haberla hecho enojar.

ꟷSólo era una broma ꟷse excusó, buscando arreglar la situación.

ꟷEspero que lo haya sido ꟷpronunció Milk, aún encolerizadaꟷ. ¿Cómo se te ocurre que podría ponerle una mano encima a este adorable pequeño? ꟷdijo, cambiando drásticamente su humor, apretando una de las mejillas de su nieto.

Golan se había robado el corazón de su abuela, poniéndolo por encima de todas las cosas, incluso, por encima de su Goku y el menor de sus hijos. El niño se había convertido en su principal motivo para sonreír pues, aunque no fuera su primer nieto, puesto que Pan lo era, Golan estaba a diario con ella bajo el mismo techo, hasta compartían secretos de los que nadie se había enterado, como preparar sus bocadillos favoritos cuando ni Goku ni Goten estaban en casa, o relatarle sucesos del pasado, dejando a los otros dos hombres como héroes.

ꟷPues… aunque no lo creas, este adorable pequeño es un diablillo ꟷcitó Goten, cargando a Golan, para ponerlo encima de sus hombros.

Golan rio y se acomodó en los hombros de su padre, sosteniéndose de su cabeza; Goten dio un par de vueltas por la casa, simulando que el niño lo cabalgaba, mientras sus carcajadas inundaban toda la casa. Esos pequeños momentos eran los que invadían el hogar de los Son de pura felicidad y, como lo habían mencionado en más de una ocasión, el pequeño había llegado para dar alegrías a todos por igual.

Mientras admiraban las travesuras de su hijo y su nieto, Goku se acercó lentamente a Milk, dando un par de pasos a los costados. El hombre la rodeó con un brazo por detrás de la cintura y ella lo miró sorprendida, descubriendo que su esposo le sonreía plácidamente; Milk lo besó fugazmente en la mejilla, robando la atención de Goten y Golan, quienes los observaron fijamente.

ꟷ¡Iugh! ꟷlos chicos chillaron al mismo tiempo, formando un gesto de asco en sus rostros.

ꟷ¿Qué? ꟷcuestionó Milk, desconcertada por la acción de ambos.

ꟷNo se den besos enfrente de nosotros ꟷreprochó Goten, bajando a Golan de sus hombros.

ꟷ¿Tiene algo de malo hacerlo? ꟷGoku lucía confundido y sólo miraba a los demás.

ꟷ¡Por supuesto que no! ꟷrespondió Milk, disgustadaꟷ. Es algo normal en una pareja ꟷargumentoꟷ. Estoy segura de que tú y Pares no pierden la oportunidad para hacer eso y otras cosas ꟷrecriminó hacia Goten, insinuando los momentos íntimos que los novios compartían.

Goten se ruborizó y fulminó a su madre con la mirada. No tenía ganas de escuchar cómo la mujer le decía entre líneas que Pares y él tenían intimidad, lo cual no deseaba discutir después de la cátedra de prevención y anticonceptivos que le había dado cuando se enteraron de la existencia de Golan.

ꟷ¿Qué otras cosas? ꟷpreguntó Golan, inocentemente, poniendo a los otros tres contra la pared.

Milk, Goku y Goten guardaron silencio; la primera no pensaba dar explicaciones, el segundo sólo tenía una idea de lo que hablaban, mientras que, al tercero, le correspondía dar la cara ante la 'metida de pata' de su madre.

ꟷCosas de adultos, Golan ꟷsentenció Goten, sintiendo que el calor acumulado en sus mejillas lo iba a hacer explotarꟷ. Pero, bueno… ꟷdijo, buscando cambiar rápido el tema de conversaciónꟷ. Ya es hora de cenar, ¿no, mamá? ꟷhizo una seña con uno de sus dedos, indicándole a sus padres que era mejor dar vuelta a la página.

ꟷ¡Cierto! ꟷenunció Milkꟷ. Vayan a lavarse las manos ꟷindicó, como una ordenꟷ. Los tres ꟷpuntualizó, mirándolos amenazante ya que, a veces, se saltaban ese paso antes de las horas de comida.

Los tres asintieron y se dirigieron al baño para limpiar la tierra de sus manos, con ayuda de agua y jabón. Como era costumbre, Golan tomaba un pequeño banco para subirse a él y alcanzar el lavábamos fácilmente, sin embargo, el niño lo hizo a un lado en lugar de acomodarlo y se posicionó frente al mueble, elevándose de repente.

Goten alzó una ceja y chasqueó su lengua; el chiquillo había resultado más listo de lo que esperaba.

ꟷNo deberías abusar de tu nueva habilidad ꟷrecomendó Gotenꟷ. Además, a mamá no le agrada que usemos nuestras técnicas adentro de la casa ꟷagregó.

ꟷNo te preocupes, papá ꟷafirmó Golanꟷ. Sé que a mi abuelita no le gusta, entonces no lo haré frente a ella ꟷargumentó, descendiendo hasta tocar el suelo firme.

El niño salió del baño, dejando a Goten sólo y con una sonrisa en los labios. Era increíble la manera en que Golan hacía un momento perfecto con un simple comentario que significaba mucho, o con sus gestos de amabilidad y cariño; le daba más de un motivo para sonreír a diario y estaba completamente feliz con ello. Tener un hijo no era tan malo después de todo; las historias que sus amigos contaban acerca de cómo un niño podía cambiar por completo la vida de una persona eran ciertas, sin embargo, la parte en que los calificaban como un fastidio, no lo era tanto. Para él, Golan había cambiado el rumbo y su perspectiva acerca de la existencia, pues le había dado sentido a todo aquello que no se lo había encontrado.

ꟷ¡Goten, apúrate! ꟷMilk lo llamó desde el comedor, en donde ya se encontraban los tres.

ꟷ¡Ya voy, mamá! ꟷanunció, terminando de secar las gotas de agua que quedaban en sus manos.

Goten regresó al otro lado de su casa y tomó asiento al lado de Golan, quien jugueteaba con sus piernas, las cuales no alcanzaban a tocar el piso, por lo que podía mecerlas de adelante, hacia atrás.

Milk colocó un plato de sopa frente a cada uno de los miembros de su familia y, posteriormente, hizo lo mismo con ella. Los cuatro agradecieron por los alimentos que estaban a punto de consumir y se dispusieron a hacerlo en cuanto terminaron adagio.

ꟷ¡Está muy rico! ꟷexpresó Goku, bebiendo el caldo de la sopa con prisa.

ꟷMe alegro que te haya gustado, pero te agradecería que tuvieras más modales para comer ꟷformuló Milk, harta de la falta de educación de Goku en la mesaꟷ. Por cierto… ¿cómo les fue con el entrenamiento de hoy? ꟷcuestionó con dulzura, admirando únicamente a Golan.

ꟷ¡Muy bien! ꟷobjetó Golanꟷ. Aprendí a volar, abuelita ꟷdenotó con emoción.

ꟷ¿En verdad? ꟷpreguntó asombrada por la noticia que el niño acababa de dar.

ꟷSí ꟷconfirmó Gotenꟷ. Parece que, para Golan, aprender todas estas cosas es fácil ꟷexplicó, refiriéndose a las técnicas que le habían enseñado durante su entrenamiento.

ꟷEs un nieto de Goku y es tu hijo, Goten ꟷdestacó la mujer, con una pizca de arroganciaꟷ. Claramente heredaría algo de ustedes.

ꟷEn eso tienes razón, Milk ꟷinterrumpió Gokuꟷ. Golan tiene sangre Saiyajin y eso es algo que no se puede ocultar.

Goten asintió y Milk imitó su acción. Golan sólo los observaba, mientras continuaba comiendo el ramen de la sopa que su abuela había preparado. Goku tenía razón al decir que el pequeño no podía ocultar sus orígenes pues, desde antes de que el pequeño cruzara el umbral de la puerta de su hogar, había detectado una energía que no pertenecía a ninguno de sus amigos o a un humano común, pues esa fuerza no era otra más que la de alguien que provenía de un miembro de su familia.

Cuando los Son terminaron su cena, dejando atrás la absurda carrera que habían realizado antes de llegar a casa, Goten se ofreció a servir helado para los cuatro. A cada uno les pasó una porción servida y comenzaron a degustar el postre en silencio, a excepción de Golan, quien tintineaba la copa y la cuchara cada que tomaba un poco de su helado de chocolate.

ꟷCreo que no sólo papá tiene malos modales para comer ꟷbromeó Goten, dejando descansar su cuchara en la copa.

ꟷLo siento, papá, pero me encanta el helado de chocolate ꟷdijo, entendiendo la referencia de Gotenꟷ. ¡Es mi sabor favorito! ꟷexclamó, limpiando sus labios manchados del dulce con la lengua.

Unos minutos después, Golan había corrido al baño para cepillar sus dientes, Goku para tomar un baño, mientras Goten se había quedado en la cocina con su madre, para ayudarla a recoger los platos que habían utilizado para la cena. Cuando todo quedó en el fregadero, el chico se giró para retirarse del lugar y dirigirse hacia su habitación, sin embargo, las intenciones de su madre eran otras.

ꟷGoten, ¿podemos hablar? ꟷpidió Milk, antes de que su hijo se marchara.

El chico alzó una ceja y retrocedió la cantidad de pasos que había dado para regresar hasta donde se encontraba la mujer.

ꟷClaro, mamá ꟷaceptó desconcertadoꟷ. Dime.

Milk dejó de fregar el plato que tenía entre manos y luego las secó con el delantal que aún llevaba puesto, lo desanudó y lo dejó a un lado de la baldosa de la cocina.

ꟷ¿Te has puesto a pensar en qué pasará cuando la madre de Golan regrese y se dé cuenta de que su hijo ahora vuela y tiene esa clase de poderes que ustedes le han enseñado? ꟷpreguntó, causando una enorme duda en su hijo.

ꟷElla lo dejó bajo mi cuidado, ¿no? ꟷreplicó, imprimiendo molestia en toda la extensión de su fraseꟷ. Si no le gusta lo que encuentra, debió haberlo pensado antes de dejar a un niño desconocido frente a mi puerta ꟷrechistóꟷ. ¿Quién crees que quedaría más sorprendido, ella por ver que Golan puede lanzar ataques de energía, o yo, que me enteré ser papá por sorpresa, después de seis años?

Goten se dio la media vuelta encolerizado y retomó el camino hacia su habitación, dejando a Milk consternada por la respuesta que acababa de darle. Si ponía sus argumentos en una balanza, su hijo tenía un punto muy importante, pues, de la noche a la mañana se había enterado que tenía un hijo de seis años, teniendo que fajarse los pantalones para afrontar todas las responsabilidad que conllevaba; mientras que, la madre de Golan, había dejado al niño en manos de alguien a quien, por lo que tenía entendido, no conocía de alguna manera.

Y, sinceramente, Goten se había molestado con la pregunta de Milk. La madre de Golan no tenía ningún derecho de reclamar algo cuando lo había orillado a hacerse cargo de un niño que no había deseado en aquellos momentos; además, ni siquiera estaba seguro de que esa mujer volvería por su hijo, puesto que ya habían pasado varios meses y ella no había dado señales de vida o intentos de comunicarse con el pequeño.

Buscando controlar su coraje, Goten tomó una ducha y, cuando salió del baño, encontró a Golan dormido, a quien le dio un beso en la frente y se aseguró de que estuviera correctamente arropado. Después, él se colocó la pijama y entró a la cama para dormir, igual que su hijo.

La noche pareció pasar en un abrir y cerrar de ojos y, cuando menos lo esperó, su alarma estaba pillando con toda la intensidad, acompañada de los saltos de Golan en la cama, quien deseaba despertar su padre, pues le había prometido una lección de entrenamiento temprano por la mañana.

ꟷ¡Papá, despierta! ꟷpidió Golan, continuando con sus movimientosꟷ. ¡Tenemos qué ir a entrenar! ꟷinformó emocionado.

Goten abrió los ojos y se encontró con su hijo mirándolo atentamente. El chiquillo ya llevaba puesto el traje de entrenamiento que su abuela le había hecho y sólo esperaba que su padre también se pusiera el suyo para salir a alguna parte de las montañas, en compañía de él y su abuelo.

ꟷ¿Qué te parece si en lo que me cambio la ropa vas a la habitación de tu abuelo Goku y averiguas si ya despertó? ꟷaconsejó adormilado.

ꟷDe acuerdo ꟷaceptó.

El niño se paró de un salto y salió del cuarto, dirigiéndose al de sus abuelitos, mientras Goten rodó encima del colchón y se cubrió de pies a cabeza con una sábana. Sin embargo, más rápido que un rayo, Golan regresó, descubriendo que su padre se había vuelto a dormir. El niño frunció el entrecejo y apretó sus manos en forma de puños; su abuelo le había pedido exactamente lo mismo que Goten y había descubierto que buscaban engañarlo para continuar descansando.

ꟷ¡Despierten! ꟷGolan gritó guturalmente, provocando que los dos hombres se pudieran de pie de un solo brinco.

Después de su espectáculo mañanero, Goku, Goten y Golan finalmente se encontraban en medio de un lugar árido y despoblado, solamente rodeado por montones de piedras o pequeñas montañas que les servirían como soportes para sus combates de entrenamiento. Goku aún restregaba uno de sus ojos, al igual que su hijo; sin embargo, el pequeño se encontraba entusiasmado por lo que podría aprender ese día.

ꟷ¿Ya puedo volar? ꟷpreguntó Golan, ignorando el hecho de que su abuelo y su padre lucían apaleados.

ꟷEspera ꟷGoku bostezó y cubrió su boca con una manoꟷ. Primero tenemos que calentar un poco ꟷindicó.

ꟷ¿Qué haremos? ꟷcuestionó, buscando una respuesta rápida.

ꟷHay que hacer estiramientos ꟷsugirió Goten, lanzando un bostezo, seguido de un resoplidoꟷ. Tal vez eso me sirva para despertar un poco ꟷrio, moviendo sus piernas y brazos.

Los tres comenzaron a hacer movimientos circulares con sus extremidades y luego dieron algunos saltos para que sus piernas hicieran esfuerzo. Cuando consideraron que estaban listos para iniciar, los tres se elevaron un par de metros en el aire y el pequeño esperó a que su abuelo o su padre le dieran indicaciones, por lo que estaba atento para escuchar cualquier orden.

ꟷEmpezaremos con un combate aéreo a esta altura ꟷexplicó Gokuꟷ. Son aproximadamente dos metros ꟷagregóꟷ. Golan, tienes que mantener tu concentración al cien por ciento y debes poner todos tus sentidos en alerta, esa es la parte fundamental para que logres pelear de manera efectiva.

El niño asintió, perfilándose para lo que él creía, sería una algo increíble. Tomó su posición de batalla y, sin esperarlo, recibió un golpe de su abuelo, el cual, por suerte, logró esquivar; y, con aquel ataque, Golan comprendió las palabras que Goku le había dicho, sobre todo, lo de poner sus instintos en alerta.

La pelea no duró más de cinco minutos, ya que como el niño se estaba iniciando en esa clase de entrenamiento, irían prolongando los periodos en el aire, conforme fueran notando un avance en él.

ꟷEres bueno, Golan ꟷcitó Gokuꟷ. Pero debes concentrarte más, recuerda que no debes bajar la guardia tan fácil ꟷadvirtió.

ꟷLo sé, abuelito ꟷenunció, jadeando un pocoꟷ. Prometo que lo haré mejor ꟷsonrió, comprometiéndose con sus palabras.

ꟷEso espero ꟷacotóꟷ. Porque te toca pelear contra tu padre ꟷrio, concediéndole a su hijo la oportunidad de entrenar con Golan.

ꟷ¡Genial! ꟷexclamó Golan, ascendiendo sin la autorización de los otros dos hombres.

Goten sonrió y colocó sus manos en la cintura, observando al pequeño que no paraba de moverse de un lado a otro en el aire.

ꟷGolan, no te apresures ꟷenunció Goten, subiendo a la misma distancia que su hijoꟷ. Antes de empezar, necesito que escuches con atención lo que haremos, ¿de acuerdo? ꟷseñaló la punta de su nariz con un dedo.

ꟷ¡Sí, papá! ꟷel niño asintió, regalándole una sonrisa.

ꟷBien ꟷGoten prosiguióꟷ. Primero…

ꟷ¡Golan!

Una aguda voz femenina irrumpió, antes de que pudieran continuar, provocando que las miradas de los tres hombres fueran directamente a quien había pronunciado el nombre del pequeño. Sólo sabían que se trataba de una mujer, pero, debido a la altura en la que se encontraban, Goten no pudo distinguir su rostro, pero Golan sí lo hizo.

ꟷ¡Mamá! ꟷvociferó con júbilo, yendo rápidamente hacia ella.

Y, de pronto, el mundo de Goten colapsó.

Vania había aparecido.


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