Hola…Andrómeda sigue escondida en la misma cabaña, en la misma casita, esta vez, reforzada la puerta con un mueble...he aquí ¡otro capi!

Se que ando muy activa, pero es gracias a ustedes tanto a los que dejan review como a los silentes, les debo mis ganas de apresurar esto (aparte de que hay un par de ideas que debo fijar antes de que se me vayan) bueno, ustedes hacen que sienta ganas de correr.

Este es un capítulo agridulce, bastante agridulce ¡pido disculpas por los retorcijones de corazón ocasionados! Donde la cara de idiota de Serena que vimos en la R (Darien le hace y ella se las perdona todas jum) regresará con un poco de fuerza.

Andrómeda regala a sus lectoras una ponchera o un botecito para que floten en sus respectivos mares de baba debido a la escena romántica que tenemos mas abajo (Andrómeda ya flota en su mar propio) es decir ¡disfrúten el capítulo!

A la persona que me deje el mejor insulto no grosero para este capi, le daré un spoiler de lo que viene pronto.

¡Denme ganas! ¡Con un hermoso REVIEW!

Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, trato snip snip, con la manito en el corazón porque me duele lo que hay mas abajo ¡de darles buenas historias!

Pedazos de espejo roto.

Mala suerte la mía, ahora, aparecían parejas por todo mi entorno diosa ¿hay tanta gente enamorada? Paseando tomados de manos, compartiendo helado, con rosas y otros ramilletes en la mano, corazones, cosas que decían "te amo" o "te quiero" –que asco. Murmuraba mientras miraba mi asqueroso alrededor, el colmo de males, fue cuando llegué al apartamento y encontré un ramo de narcisos, con una caja de bombones en forma de corazón - ¿Qué demonios? Pregunté horrorizado, para colmo ¡había un estúpido Cupido al lado de la caja! Con su rostro sonrosado de niño bueno, miré el paquete con espanto, asco y odio puro, iba a tomarlo y a ponerlo convenientemente en el basurero, cuando Zafiro vestido con frag apareció.

-hola hermano. Dijo el –Zafiro ¿Qué significa esto? Le pregunté enfadado, el me miró –disculpa hermano, no lo dejaría allí si no fuera de salida, lo lamento. Asentí - ¿eso es para Vergerite? Pregunté, el asintió.

-así es hermano, es para ella, esta noche tendremos una cita. Dijo Zafiro emocionado, me deshice de mi miseria personal y me obligué a sonreír.

-me alegro mucho por ti hermano. Dije, el sonrió - ¡muchas gracias hermano! Dijo con emoción mientras tomaba el regalo y abría la puerta –no llegues temprano. Dije fingiendo una sonrisa, Zafiro se volteó –descuida, no lo haré. Dijo cerrando, suspiré fuertemente y tomé un pote de helado del congelador, me senté al lado del televisor y me dediqué a evadirme con helado y películas sangrientas sin mucha trama, como eran las 10 y Zafiro no llegaba, ya había visto todo mi repertorio, desde rocky hasta James Bond, tomé el teléfono y marqué.

-diga. Dijo la voz de Serena, tomé aire, no le debí haber marcado –hola. Dijo, apreté el botón de colgar y llamé a la siguiente persona.

-si, habla Vergerite. Sonreí a su melodiosa voz –hola Vergerite, soy Diamante. Dije, ella se quedó sorprendida -príncipe que sorpresa ¿Qué puedo hacer por usted? –querida Vergerite yo, me preguntaba ¿si podrías aparecer? Estoy solo y me temo que necesito un oído y una amiga. Ella asintió –enseguida. Dijo mientras colgaba y aparecía en frente mío, con ella, me dediqué a la charla y al helado hasta las 7 de la mañana, hola en la que Zafiro llegó y yo sin poder dormir, me fui a clases.

Como no quise ir al gimnasio, me presenté a mediodía en el templo Ikagua con una pizza y gaseosas –hola Rey. Saludé con mi sonrisa encantadora - ¿puedo invitarles el almuerzo a ti y a tu abuelo? ella asintió enrojecida –muchas gracias Diamante, déjame ayudarte. Dijo mientras me daba paso y ponía sus manos para recibir las cajas –oh no, déjalo, yo lo hago. Ella asintió –iré a poner la mesa. Dijo mientras corría al comedor, llegué a la cocina y serví los platos mientras Rey colocaba la mesa, estábamos almorzando los 3, cuando el señor, muy animado preguntó:

¿tu eres el novio de mi nieta Rey muchacho? Porque pareces muy encantador. Rey se ruborizó y ambos negamos al tiempo - ¡abuelo! ¡el no es mi novio! Exclamó ella, su abuelo abrió los ojos sorprendido –pero ¿Qué dices Rey? ¡si este muchacho es bien parecido! Ella asintió.

¡lo es! ¡pero eso no quiere decir que sea mi novio! Su abuelo puso cara de decepción –oh, debería serlo. Dijo - ¡abuelo! Reí –no te preocupes Rey, tu abuelo es muy ocurrente. Dije mientras el almuerzo continuaba con risas y comentarios jocosos del abuelo de Rey al cual, aparentemente le caí bien.

Mas tarde, me ofrecí para ayudar a Rey con sus labores, y tenía para ello, un traje ceremonial con el kimono negro, fue allí, que conocí al famoso Nicolás, el chico que la pretendía, pasé la tarde y la noche en el templo Ikagua, regresaba a las10 a casa, con una lluvia tenaz, cuando una silueta me dejó pensativo, tenía la cabeza gacha y su vestido rosa, todo empapado, temblaba de frío y sufría leves espasmos que imaginé yo, eran de llanto, me acerqué con suavidad para mirar y cuando lo hice, la escena me partió el corazón, mi princesa era aquella chica junto a la farola, tenía un vestido rosa muy hermoso y esa noche llevaba un moño en su cabeza, estaba empapada de pies a cabeza, chorreando agua que se confundía con sus lágrimas, puse el auto en neutro y me bajé con el impermeable en manos, la cubrí, ella alzó la cabeza.

-Darien. Dijo esperanzada –no, soy yo. Dije en tono bajo y entristecido - ¡oh Díam! Gritó ella abrazándome mojada y calada hasta los huesos, la aferré mientras el llanto de ella se hacía mas desgarrador y la lluvia nos bañaba como si estuviéramos en una cascada.

- ¿Qué pasó? ¿Que haces aquí sola en la lluvia? Ella me siguió aferrando –acabo de salir de allí. Dijo señalando el restaurante al que yo la iba a llevar el día que la encontré en el parque con el yo pasado del rey Endimiun –Darien me había citado allí pero, pero no llegó, me dejó un mensaje de que se había olvidado del encuentro y no podría llegar, estaba haciendo un trabajo con una compañera de clases. Que no fuera que estuviera…con su compañera de clases, porque yo mismo lo castro y le hago tragarse su…y luego lo mato lentamente desollándolo como a una res…lo ataré con su propia piel para ahorcarlo, juro por Nix que en esta ocasión, así mi princesa me mate, lo mato yo, esto jamás, jamás de los jamases se le hace a una dama y menos a mi razón de respirar.

-vamos a casa hermosa. Le dije con suavidad y la hice caminar, la senté en el auto y cerré la puerta, puse la calefacción y me dirigí al apartamento.

- ¿Dónde le dijiste a tu madre que te quedarías? Pregunté –con Darien. Respondió, asentí fríamente mientras llegábamos –a veces siento que el no me quiere. Dijo después de un rato mientras yo, abría la puerta del apartamento - ¿en serio? Murmuré "eso ya lo se yo" pensé para mi mientras la hacía pasar, cerré la puerta y le tomé las manos.

-estás helada, anda a darte una ducha ¿cenaste? Pregunté, ella negó –pero Díam, no tengo ropa. Sonreí –déjalo de mi cuenta. Dije, saqué uno de mis bóxers y una camisa mía, con esto estaría cubierta y serviría de piyama, mi princesa con una camisa mía, diosa, la apartaré como futura compañera de cama, la dejé en mi cama –puedes bañarte en mi baño, hay todo lo que necesitas allí. Ella asintió, entró a mi dormitorio y cerró la puerta tristemente, corrí a la cocina, a preparar un poco de chocolate caliente y un emparedado de jamón y queso, cuando lo tuve listo, llegué a la sala y lo dejé en la mesita, ella salía de mi dormitorio en ese momento, como mi mas bello sueño, descalza, con mi camisa manga larga que le quedaba como bata, me quedé anonadado mirándola, ella me sonrió.

-gracias Díam. Dijo, se sentó - ¿Por qué llevas el cabello envuelto? Le pregunté –aún está mojado. Respondió, asentí, se lo solté y comencé a secarlo delicadamente, ella cerró los ojos mientras comía –que bueno que me encontraste. Dijo cuando terminó el chocolate –gasté todo el dinero en el taxi de ida y no tenía como llegar a casa, ni una moneda para llamar, no sabía como resolver. Sonreí mientras dejaba el paño –soy su caballero en armadura miladi, usted, dígame que quiere y yo cumpliré. Ella me obsequió esa sonrisa que tanto adoraba –gracias príncipe. Dijo ¿me dijo príncipe? Diosa ¡diosa! Con ese tono dulce ¡que emoción! Me senté a su lado y la abracé fuertemente - ¿Dónde aprendiste a secar así el cabello? Preguntó mientras yo, deslizaba mis dedos por este –mamá antes de morir, me dejaba hacerlo, luego mis nanas me dejaron, aprendí mucho de cómo cuidar a una chica hermosa. Dije con suavidad, ella emitió una risita y cerró los ojos, entreabrió los labios, mi respiración se paró, pero parecía, si parecía, me acerqué a ella y la besé, sentí su respuesta ¿su respuesta? Estoy soñando, me está respondiendo el beso, sus manos se meten en mis cabellos, yo la acuesto en el sofá, engarzo mi brazo en la cintura de ella mientras mi otra mano deleitada recorre su cabello, su mejilla, su espalda, su pollina y se detiene luego en su cintura, ella ha hecho el mismo recorrido con ambas manos y luego, estas se engarzan en mi cuello, mi boca hambrienta de la suya devoraba con delicadeza y delicia el que yo consideraba nuestro primer beso, y su boca, hambrienta de la mía, era como un sediento al que se le diera por primera vez agua, hermosa y vital agua, estábamos en eso, cuando la puerta de Zafiro se abrió.

-hermano quería preguntarte si…si…nada. Dijo cerrando apresurado, nos soltamos con suavidad, nos miramos a los ojos, ella perdida en los míos, yo en los de ella, ella me sonrió y delineó mis labios, tomé su mano y besé su palma.

-te amo. Le susurré besando su frente, ella me sonrió y aunque de sus labios palabra alguna no salió, si lo hizo de su mirada, por fin se daría cuenta de que si me ama, ella se acercó a mi y colocó su cabeza en mi pecho, yo la abracé mas fuerte si era posible y le dí otro beso que duró tanto o mas que el anterior.

-tengo sueño. Dijo cuando nos dejamos de besar –está el sofá, si quieres, duermo aquí yo y tu… comencé pero ella me interrumpió –no, no Díam, no hace falta, podemos dormir los 2 en la misma cama. "en la misma cama" seguro estoy durmiendo yo, es lo mas probable, porque esto no puede pasar en una micra de segundo, ella me miró confundida - ¿Qué pasa? ¿Te desagrada la idea? Negué de inmediato –en lo absoluto, si usted dice en la misma cama princesa, así será. Dije mientras con galantería la cargaba y la llevaba allí, la deposité con suavidad en la cama y luego, me quité la ropa ignorando el hecho de que estaba allí, en realidad lo que le quería decir era: "¿ves esto? Soy mejor que el, mas guapo, inteligente, amoroso y si te amo de veras" para no ser tan descarado, me coloqué un short y una camiseta que marcaba mis músculos al pleno y como si fuera a acercarme a un animal asustado, me moví con cuidado, no quería que pensara que me iba a pro pasar con ella, nada mas lejos de la realidad, pero en ese aspecto, las mujeres son delicadas como pajarillos y para evitar malos entendidos, es mejor hacer el movimiento con cuidado, me arrimé a mi lado para dejarle espacio, cuando su mano en mi hombro me dejó paralizado de tención.

-puedo ¿puedo abrazarte? Preguntó, asentí y dejé que me abrazara, me di la vuelta para abrazarla, besé su frente y poco a poco nos quedamos dormidos.

El día era brillante, las flores tenían un color nuevo, los pajarillos cantaban sus melodiosas canciones de amor y yo, el príncipe Diamante, era la persona mas feliz de la tierra, hoy, sabía que mi princesa, dejaría a la bestia y me diría que si, después de un tiempo prudencial, eso ya era cuestión de tiempo tal vez, unos 4 días si acaso, pude esperar mucho mas, unos 4 días no van a matarme, para celebrar que la cordura haya regresado a mi princesa y pedirle formalmente que sea mi novia por fin, compré una rosa rojo sangre y un collar con el símbolo de una luna negra, bueno, era una luna hecha de oro que le pedí al joyero que invirtiera, lo hizo y la compré, iba con mis regalos, al final todo salía como yo quería, tenía a mi princesa por fin solo para mi y eso me hacía sonreír de placer puro, llegué al colegio y estacioné en un lado donde mi auto no se viera, me dirigía contento a la puerta, cuando los miré.

-Serena, déjame explicarte. Decía el –me dejaste abandonada Darien. Dijo ella mientras caminaba sin saberlo hacia mi dirección –no fue intencional, yo te amo, lo lamento Serena, fue algo impostergable. Ella lo miró - ¿impostergable? ¿Mas importante que yo? El negó, la abrazó, apreté mi rosa con fuerza clavándome las espinas –Darien, no lo vuelvas a hacer. Decía ella, pero ¿pero que? ¿Que había pasado? Ayer fue la mejor noche de mi vida –te amo Serena ¿me perdonas? Preguntó el sacándole una sola rosa, mucho menos bella que la que yo tenía, ella sonrió –si Darien, te perdono. Dijo mientras lo besaba, me quedé de piedra, el agujero de mi pecho, el cual se había cerrado anoche, se reabrió con las fauces de una piraña y mi pobre corazón, destrozado como pedazos de espejo roto al reflejarme en una realidad que yo quería pero que al parecer, no sería para mi, no me di cuenta, cuando comencé a llorar, solo me percaté de que soltaba la rosa y la caja, me daba la media vuelta y corría hacia mi auto, alguien mas corrió a mi par, alguien que me llamaba insistente, era Lita, pero no quise escucharla, no quise mirarla, me monté en el auto y arranqué apresurado, no se a donde, no se cuanto, duré corriendo por las calles hundido en llanto.