Capitulo 9
Significado
La semana en el hospital había sido muy agotadora para Sasuke, y aburridísima para Sakura. Pero ahora que iban en un taxi camino a la casa del moreno, ambos parecían tener un humor diferente.
La primavera comenzaba a hacer su aparición, cubriendo la ciudad de colores, y un aroma dulce rondaba por doquier. Hoy definitivamente era un día perfecto de primavera.
Sakura, estaba maravillada observando como los pétalos de cerezos en flor, revoloteaban por los aires, danzando junto a los torbellinos calidos típicos de esta época del año.
Y Sasuke… nuevamente observándola con detalle. Casi temiendo perderla de vista nuevamente, y dejando volar su imaginación con situaciones que jamás sucederían. Ya que, ¿Qué posibilidad hay en que sus sentimientos sean correspondidos?
Bufó molesto volteando su rostro hacia la otra ventanilla, el amor al parecer le hacia ponerse idiota, de seguro esto que estaba sintiendo — Y que comenzaba a reconocer — No era nada más que algo pasajero. El no tenía ni tiempo ni ánimos para el amor.
— Sasuke… ¿en que piensas?— le preguntó repentinamente la chica sorprendiéndolo a una distancia relativamente corta.
— En nada. — respondió rápidamente.
— Te noto extraño.
— Hn, solo quiero llegar a casa. — tendría que conformarse Sakura, con esa simple y ufana respuesta.
El recorrido llegó a su fin, y mientras Sasuke pagaba el costo, Sakura se adelantó para entrar a la casa alegremente. Por fin se sentía libre, estar tanto tiempo en el hospital la estaba volviendo loca… nada que hacer, nada ver, nada que escuchar… nada de nada.
Pero ahora, ya podría hacer lo que quisiera. Era libre.
— ¿Qué haremos ahora, Sasuke?
— ¿Qué quieres decir?— le respondió fatigado, mientras cerraba la puerta y colgaba su chaqueta en el perchero.
Sakura frunció el entrecejo — ¿Que haremos ahora que no estamos en el hospital?
— No se tú, pero yo solo quiero dormir.
Sasuke cruzó la sala, y subió por las escaleras raudo… necesitaba una ducha urgentemente, y después dormir toda la tarde preferentemente. Los días en los que Sakura estuvo en el hospital, él había realizado varios turnos dobles para estar con ella, y no había descansado correctamente. Éste sería sin duda un merecido día completo de descanso.
Mientras se quitaba la ropa y entraba en la ducha, se sintió avergonzado de sí mismo. ¿Cómo era posible que se dejara llevar por sus emociones? Y es que estuvo a punto de contarle a Sakura la atracción que ella ejerce en él. ¡Que estupidez!
Ella jamás podría corresponder sus sentimientos, y quizás él tampoco quisiera ser correspondido. Le gustaba su soledad, había aprendido a convivir con ella y los beneficios que ésta le traía.
No estaba listo para una relación y mucho menos ella. ¿Qué diablos esperaba con decirle lo que siente?
Arruinaría la "amistad" que estaban creando, y eso no se lo perdonaría. Por los demás, ella sólo quiere encontrarle el amor para poder así ella volver… a donde pertenece.
Sakura escuchó un fuerte sonido proveniente del segundo piso. Un golpe.
— ¡Sasuke! — exclamó asustada, y corrió escaleras arriba. Y sin pensarlo siquiera, entró al baño de golpe, encontrándose con el cuerpo desnudo de Sasuke saliendo de la ducha con el puño sangrando.
— ¡Sakura, por todos los cielos no puedes tocar antes de entrar!— bramó Sasuke cubriéndose con la toalla rápidamente.
— ¡Lo siento, lo siento! —Sakura se tapó los ojos de inmediato y volteó. Luego comenzó a caminar de regreso por donde entró, tropezándose con todo a su paso.
Sasuke roló sus ojos fastidiado; ella no tenía remedio. No tuvo más opción que acomodarse la toalla en sus caderas y sujetarla por los hombros para guiarla a la salida.
— Gracias…— murmuró divertida Sakura.
Sasuke cerró la puerta. — No tiene gracia.
— Para mí sí, hubieras visto la cara que pusiste cuando entré…— La carcajada burlesca de Sakura, extrañamente también causó algo de gracia a Sasuke. Pero él sabía disimularlo muy bien.
Una vez listo, Sasuke salió del baño en pantalones cortos, dispuesto a recostarse sobre su suave cama y dormir.
— ¿Qué te pasó en la mano, Sasuke? — preguntó Sakura, quién lo esperaba sentada a los pies de la cama.
Sasuke miró la rápida curación que se hizo en los nudillos— resbalé en el baño. Sólo eso… Ahora, si no es mucha la molestia quiero dormir un poco.
— ¿Quieres que prepare algo para comer mientras?
— Tú no cocinas…— sentenció ácido. No soportaría comer algo rostizado otra vez.
— ¡Oh, vamos! Lo intentaré.
— Sólo pide algo, Sakura.
— Está bien…
La chica desapreció rápidamente por la puerta. Y Sasuke suspiró. Sería difícil tratar de ignorar estas emociones, pero él no podía dejar que ella entre en su vida. No.
No sabiendo que ella lo que busca es su felicidad.
La tarde pasaba lentamente, y Sakura estaba sentada en las escaleras, sin nada que hacer. Como no habían estado en casa por una semana, todo estaba inmaculado y no había nada que limpiar o hacer. Estaba realmente aburrida, y Sasuke roncaba como bestia escaleras arriba. ¡Que envidia!
Quizás ella también durmiera un poco para hacer tiempo…
Subió las escaleras y entró en la habitación con sigilo. Sasuke se veía tan sereno con la boca abierta y un hilillo de saliva corriendo por su mejilla.
Sakura sonrió con ternura y se acercó a limpiarle. Luego se recostó a su lado y se aferró a él en un abrazo.
Calida. Esa es la palabra que definía su estado en ese momento, aquel instante le parecía tan rememorable que le dio un escalofrío.
Acercó su rostro a Sasuke y lo miró fijo. ¿Estará haciendo bien su trabajo? ¿Sasuke estará siendo feliz?
O quizás ya no pueda hacer nada al respecto… quizás ella ya no fuera un Ángel de la guardia. Y solo estuviera perdiendo su tiempo al intentar hacerlo feliz.
¡Oh! Pero cuanto deseaba hacerlo feliz… verle en el rostro una sonrisa y los ojos brillando de amor. Quería que él cumpliera su propósito en la vida, pero si ella ya no era un ángel ¿Cómo lo haría feliz?
Pobre de él… al tener que soportarla en su casa. No quería ser una carga para Sasuke, al contrario. Deseaba que el le reconociera algo bueno. Y no que él siempre tenga que estarla cuidando. ¡Para eso estaba ella, por todos los cielos!
En ese momento, Sakura decidió darle un giró a su "vida". Buscaría un trabajo y dejaría ser carga para Sasuke.
Silencio… sólo silencio y oscuridad era lo que captaban los sentidos de Sasuke cuando comenzó a despertar. ¡ah! Y calidez.
Movió su cabeza hacia un costado, y observo cuidadoso como Sakura estaba aferrada a él de forma un tanto comprometedora. ¿A que hora ella se había acostado junto a él?
Necesitaba ir al baño. Pero no deseaba despertarla, se veía tan placida.
Sasuke luchaba contra sí para retener los florecientes sentimientos que lo atacaban ese en ese momento, no quería cometer un error. No.
Él no quería comprometerse, no quería enamorarse, no quería dejar su preciada soledad, no quería… nada. Sólo quería ser Sasuke Uchiha. Sólo eso y nada más.
¿Por qué tuvo que llegar ella y alborotar toda su apacible vida.
Y es que nunca antes un sentimiento lo había alterado de tal modo.
Lentamente comenzó a retirar su brazo, en un intento de no despertarla.
— ¿Qué sucede?— preguntó Sakura en un bostezo.
— Nada. Sólo necesito ir al baño, duérmete otra vez. — Sasuke aprovechó para levantarse rápidamente.
Una vez que volvió, logró distinguir pese a la oscuridad a Sakura hecha un bollo en la otra esquina de la cama, y él pareció aliviado. Tener que soportarla abrazada a él mientras no dormía sin duda sería un calvario, quizás no tanto por las emociones, si no por sus reacciones masculinas naturales.
Tampoco era que ella le excitara, su cuerpo delgaducho no era precisamente lo que le gustaba. Pero como cualquier hombre; reaccionaba frente a algunos movimientos y expresiones corporales.
Sasuke no hizo más que recostar su cabeza en la almohada, para que Sakura rodara en la cama en su dirección. ¡Que manía tenía la chica con dormir de esa manera!
— Sakura, ¿Podrías soltarme?— se quejó.
— Lo siento, ¿Te molesto? — Sakura de inmediato se alejó de él.
— No somos un matrimonio Sakura, como para dormir abrazados. Por lo demás es extraño que duermas abrazado de alguien a quien conoces desde hace 3 semanas.
— Eso no es cierto…— Dijo un tanto ofendida por las palabras duras de Sasuke. — te conozco desde que naciste. Se todo de ti.
— Estaba hablando por mí. — sentenció y dio por terminada la conversación. Quizás aún pudiera dormir un par de horas.
Sakura quedó en silencio, consternada por las extrañas reacciones que Sasuke estaba teniendo hacia ella. ¿Qué le sucedía? No podía entenderlo.
De seguro ella ya le estaba molestando, odiaba ser una molestia.
Cuando Sasuke volvió a despertar, distinguió el cielo anaranjado común de la tarde. Se había pasado la mayor parte del día durmiendo y ahora que se sentía descansado, el hambre comenzaba a molestarlo. Por otro lado, no había ni señas de Sakura por ninguna parte en la habitación. ¿Dónde estaría?
Bajó las escaleras lentamente mientras se rascaba su cabeza con pereza. Encontrándose con Sakura sentada en la mesa tomando una taza de té. Pensativa.
No le dio mucha importancia y pasó de largo directo al refrigerador en busca de algo para comer. Sólo encontró un frasco de mermelada de cerezas y saco un unas rebanas de pan de la alacena. Sé preparó el emparedado y lo dejó en la mesa, para después subir nuevamente las escaleras.
Sakura observó curiosa el pequeño aparato que Sasuke traía entre sus manos al bajar. El cuál al parecer era una computadora. Sasuke se sentó junto a su comida, y comenzó a teclear con avidez.
— ¿Qué es lo que haces, Sasuke?— aquella era la primera frase que le dedicaba después del altercado de la tarde.
— Sint unum… Estoy buscando un buen traductor. La frase me suena a latín.
Sakura se levantó de su silla interesada, y se ganó tras de él, apoyada sobre sus hombros para admirar más de cerca la pantalla.
Sasuke no dijo nada sobre la cercanía… ésta vez.
Al cabo de unos minutos, Sasuke ya se encontraba en una buena página que pudiera ayudarle. Ambos expectantes observaban las palabras parpadeantes "traduciendo". Y quedaron perplejos por el resultado.
— Sean uno… — leyeron ambos al mismo tiempo. Y por inercia giraron sus rostros.
El calor de sus respiraciones rebotaban en sus rostros, y sus ojos fijos no se separaban ni distraían. Sólo el silencio los acompañaba.
"¿Qué es esto?" se preguntó Sakura mentalmente. Mientras su cuerpo aturdido no obedecía a su cerebro. Un extraño retorcijo tomó lugar en su estomago provocando un cosquilleo. Como si algo viviera dentro de ella.
"¡Aléjate, esto está mal!" se retaba a su vez Sasuke. Y lo intentaba. ¡Por Dios que lo intentaba! Pero su cuerpo tampoco le respondía. ¿Qué hacer…?
Esto estaba mal, ¿que pensaría ella, si él solo se acercara diez centímetros más a su rostro? Huiría espantada de seguro.
Sasuke sabía que no debía dejarla entrar a su vida, ella no es para él, ni él para ella.
*…Lamentablemente…
