No pude postergarlo mas y tuve que regresar a mi casa el domingo por la noche. Apenas y cruce el umbral de la puerta volví a sentir esa pesadez ya conocida sobre mis hombros.

-Buenas noches, papá.- dije cuadno pase por la sala en donde estaba sentado Charlie, mi intención era subir directamente por las escaleras.

-Vaya hasta que te dignas a aparecer.-dijo Charlie sin despegar los ojos de la televisión.

-¿Necesitabas algo?-

-No, no necesito nada de ti.-

-En ese caso, buenas noches.-

Ya estaba acostumbrda a sus recibimientos asi que no me molestaba en contestarle y solo le daba el avión. Me dirigí al cuarto de mis papás a ver a mi mamá. Tenía muchas ganas de contarle lo que había pasado el fin de semana, pero cuando entre a la habitación mi mamá estaba dormida, era de esperarse, ultimamente era lo único que hacía.

Caminé a mi habitación; el único lugar seguro, donde nadie me veía, donde nadie podía escucharme. Me cambié rápidamente y me puse la pijama. Según yo, ya tenía todas las cosas prepardas para mañana así que apagué la luz, me metí a mi cama y comencé a llorar; como todas las noches, solo que ahora estaban las lágrimas del fin de semana acumuladas. No se cuánto tiempo pasó hasta que me quede dormida.

-Demonios.- dije por la mañana al ver lo hinchados que estaban mis ojos.

Ya estaba acostumbrada a que mis ojos amanecieran de esa manera, pero bueno, estaba deprimida. Después de un baño y maquillaje todo estaría normal.

Comí un desayuno patético, después subí a despedirme de Reneé, algo que me entristeció demasiado. Al parecer había tenido una mala noche. Estaba pálida y ojerosa.

-¿Mami?- pregunté desde el marco de la puerta.

-Pasa Bella.- dijo mi mamá.

-¿Cómo te sientes hoy?- dije sentándome en su cama y dándole un beso en la mejilla.

-Mejor que ayer, hija, ya esta pasando el efecto de la quimioterapia. ¿Ayer llegaste muy tarde? No te sentí llegar.-

-No era tan tarde mami, pero ya estabas dormida y preferí no despertarte.-

-Esta bien Bella, ¿cómo te fue en la fiesta y con las chicas?-

-Pues bien, tengo que contarte lo que sucedió. Pero creo que sera cuando vuelva de la escuela por que ya es algo tarde.-

-Es cierto, date prisa o no llegaras a tiempo.-

-¿Necesitas algo mami?-

-No, corazón, no tarda en llegar Lina. Si tu haces lo que ella debe de hacer, no entiendo para que pagarle.-

-Ésta bien, te vere en la tarde entonces mamí.- dije levantandome y volviéndole a dar un beso en la mejilla.

-Que te vaya bien cariño. Te quiero.-

-Yo también te quiero mucho mami.- dije y salí corriendo del cuarto por que los ojos se me llenaron de lágrimas.

Mi regla numero uno era que mi mamá nunca me vería derramar una lágrima por la situación que vivíamos. Si era díficil y doloroso para mi, no me imagino lo que debe de ser para ella. Yo tenía que ser fuerte para que ella también lo fuera y siguiera luchando. Sentía horrible tener que despedirme de ella ya sea para ir a la escuela, para ir a dormir; si no fuera por la actitud de mi padre hacia mi, estaría mas tiempo con ella, pero Charlie la acaparaba. Me atormentaba pensar que cuando me despedía o le decía un te quiero, ese podría ser el último.

Bien, el día había comenzado deprimente, así que me podía hacer una idea de lo que me esperaba al llegr a la escuela. Habladurías, chismes, miradas indiscretas, la realidad distorcionada de forma que lo que hice durante mi embriaguez resulte mas interesante.

Caminaba por el pasillo, aun quedaban diez minutos para mi primera clase, así que me diriguí a mi casillero sacar el pesadísimo e inserbible libro de cálculo.

-Buenos días señorita Swan, ¿como se encuentra usted?- dijo Edward recargándose en el casillero de junto.

-Hola Edward.- dije sonriendo por primera vez desde que había comenzado el día. - No me quejo, tu como estas.-

-Muy bien. ¿Ya lista para las aventuras que tendremos el día de hoy?- preguntó Edward ayudándome con mi bolsa y cerrando la puerta del casillero. Pasó su brazo sobre mis hombros y caminamos hacia el aula de matemáticas.

-No se si este lista para escuchar todo lo que tienen que decir de mi sobre el sábado. Me alegro que no me hayas dejado sola.-

-Creeme, no te dejare sola. Tal vez llevemos muy poco tiempo de conocernos, pero eres muy fácil de querer Bella. Cuentas conmigo para lo que necesites.- dijo Edward.

-Gracias Edwrad, eres una gran persona y puedo decirte lo mismo, tu también eres muy facil de querer.- dije, llegamos al salón y tomamos nuestros asientos. -El fin de semana pense que con todo esto podrías haber pensado lo peor de mí.-

-Como crees Bella, estas pasando por un momento díficil. Además estabas ebria. Si yo te contara lo que he hecho ebrio, tu si pensarias mal de mi.-

En ese momento entró el profesor y llamó al orden, pero yo no me pude aguantar las ganas y le susurre a Edward:

-Esta plática queda pendiente.-

Él sólo me guiñó un ojo.

Las clases pasaron muy rápido, no estaba siendo como me lo imaginaba. Al parecer todo odiaban a Jessica y les precía fántastico que yo hubiera besado a su novio en la fiesta en frente de todos. Así que sólo me miraban, me leventaban el pulgar o me decían un "bien hecho, Bella". El hecho era que aún no me cruzaba ni con Jacob ni con Jessica, eso si que lo temía.

Estaba sentada en la cafetería tratandole de sacar a Edward la información acerca de sus borracheras cuando llegaron Angela y Lauren a sentarse con nosotros.

-Bien Bella, no tienes de que preocuparte.- dijo Lauren. -Según las chicas del equipo de luchas, Jessica aún no sabe nada.-

-De todas formas a estas alturas ya se debe de haber enterado.- dije.

-No.- dijo Angela. -La pobre no tiene amigos asi que si Jacob no se lo dijo no creo que ya se haya enterado.-

-No creo que sea lo suficientemente estúpido como para contarselo.- dijo Edwrad. -Bueno, si es muy estúpido pero no creo que lo haya hecho.-

-Bueno, en fin, no creo que tarde mucho en enterarse.- dije.

-¿Qué crees que te haga?- preguntó Lauren.

-Mhh...- empecé a decir pero fui interrumpida.

-De mi cuenta corre que no se le acerque ni un solo metro.- dijo Edward.

Yo le sonreí.

-No es lo suficientemente valiente como para hacerte algo, recuerda, nunca te dijo que era lo que estaba pasando.- dijo Angela.

-Es verdad, además no me dejare de ella. Me podrá haber quitado a mi mejor amigo, pero no dejare que me siga haciendo daño.-

-Así se habla Bella.- dijo Edward.

-Bueno ademas creo que ya le diste una de cal por las de arena.- dijo Angela.

-Y esto apenas empieza.- dije.

¿Pero que demonios acabo de decir? No estaría mal darle su merecido a Jessica, bueno eso lo vería después.

Ibamos saliendo de la cafetería cuando me encontre frente a frente con Jacob.

PTM (lo siento tenía que ponerlo) ¿Qué hago? Me tiemblan las piernas oh no, ¿que digo?

Mientras yo me debatía mentalmente, el se me quedó viendo, me sonrió y me mandó un beso para después seguir caminando con sus amigos.

WTF!

Y yo con mi cara de tarada y sin poder decir o hacer nada.

-¿Qué fue eso?- preguntó Lauren.

-Vamos, llegaremos tarde a clase.- dijo Angela y practicamente me arrastró.

Después de clase, nos quedamos un rato en los jardines de la escuela, como que se nos estaba haciendo costubre. Platicaba muy tranquilamente con mis amigos cuando de pronto...

-¡ISABELLA SWAN!-


Hola! espero que les guste el cap., si se que me tarde mucho pero la verdad es que no sabía que poner. Asi que Bella necesita que le ayuden a descubrir cosas malas para hacerle a Jessica muajaja. Además una pregunta... ustedes creen que entre un chico y una chica pueda haber amistad o siempre hay otro tipo de interes por parte de alguno? (me refiero a una amistad asi como la que tenían bella y jacob) bueno espero su respuesta. no olviden los reviews...

nos leemos...

Mrs Darcy HP