Tan Sólo Tres Meses.

Aclaraciones: Los personajes de Twilight pertenecen a Stephanie Meyer, y esta hermosa historia pertenece a Katys Camui.

He recibido mas de 20 notificaciones de Favoritos y aunque en un principio me alegro… ahora me siento bastante triste por que esas personas que están leyendo mi historia no dejan ni un solo comentario mmm los Reviews son la única forma que tenemos de saber que ustedes están AHÍ, de que les gusta la publicación ^_^ por favor déjenme sus Reviews es lo único que les pido para actualizar.

Tambien quiero darles las gracias a TODOS por su apoyo capitulo tras capitulo los quiero mucho y prometo no demorarme tanto en actualizar jeje Bueno A Leer!!!!

Feliz Año Nuevo!! que Dios las bediga y proteja tanto a ustedes como a sus seres queridos... y que se les cumplan todos sus sueños y proyectos en este 2010 ^^


9.- Como si fuera el primero.

Cambio la página y volvió a mirar con nostalgia las imágenes colocadas estratégicamente en ellas.

Sonrió dulcemente al contemplar una de las fotografías… a continuación la sacó del papel transparente que la mantenía segura de ser manchada y la acercó más a sus achocolatados ojos.

Pasó su dedo índice sobre la infantil cara sonriente varias veces y finalmente la junto contra su pecho fuertemente, casi arrugando la imagen impresa.

-El tiempo pasa rápido.- susurró a la soledad de la habitación… -No puedo hacer nada….- se lamento.

Escuchó ruidos abajo, una puerta golpearse algo brusco y pasos estrepitosos y rápidos subiendo por las escaleras como si algo viniera persiguiéndola.

-Apártate Emmett.- escuchó ordenar algo enfadada a Bella y a el menor de los Swan chocar su espalda contra la pared.

La señora Swan dejó la foto de una Bella infantil sobre la cama y salió de la habitación, ubicó su vista donde había escuchado la voz de su hija, su rostro se alarmó cuando la vio reclinada sobre el retrete vomitando con energía y a Emmett en el marco de la puerta observándola preocupado.

-¿Estas bien hermana?.- pero en respuesta sólo recibió jadeos.

-Bella.- corrió los poquitos pasos que quedaban de su pieza al baño y se hincó junto a ella para sobarle la espalda.- Tranquila.- le dijo.

La madre de la muchacha cortó un buen trozo de papel confort y se lo pasó por los labios a Bella.

Ella sólo la miro con ojos desorientados, se levantó del suelo tambaleando un poco y se acercó al lavamanos para poder enjuagarse la boca de aquel acido sabor.

-¿Te duele el estomago?.-

-Hmp.- Bella no pudo decir mucho con el cepillo de dientes en la boca, escupió, se echo agua nuevamente en la boca, volvió a escupir… cuando ya sintió que no quedaba nada de aquel amargo sabor se volvió hacia su madre que la miraba expectante.- No me siento bien mamá… .- su voz sonó débil.

-Emmett ¿puedes prepararle un te de manzanilla a Bella por favor?.-

-Esta bien mamá.- El niño dio una compasiva mirada a su hermana y desapareció escaleras abajo.

-¿Son las pastillas otra ves?.- preguntó la madre cruzándose de brazos.

-Si, no me sientan bien… me quitan el dolor de cabeza, pero atacan mi estomago… el doctor dijo que pasaría… .- suspiro resignada saliendo del cuarto de baño.

-Por cierto… .- su voz sonó como si hubiera recordado algo muy importante.- son las once de la noche ¿Dónde has estado?.- enarcó una ceja.

-Yo… .- Bella se sonrojó furiosamente, daba gracias a Dios de estar de espaldas, así su madre no vería el color de su cara.

-Alice llamó hace unas tres horas atrás… tenía cierto timbre preocupado.- reflexiono la mujer.

Madres… nunca se les escapaba nada.

Bella volvió a suspirar y se giró encarando a su madre.

-Le conté la verdad a Edward mamá.- comenzó y espero en silencio alguna pregunta de su madre pero esta al revés esperaba que la muchacha continuara.- No se lo tomó del todo bien primero… Y cuando estaba con Alice en el restaurante nos encontramos con Jasper… nos contó que lo había visto en la playa… llorando… .- Bella examino el rostro de su mamá, el cual ante la noticia no pudo evitar poner una expresión de asombro.

-Edward llorando… .-repitió para si.

-Cierto, es tan difícil de creer… lloró como un niño mamá… .- Bella apoyó su espalda en la pared fijando su vista en el piso.- Finalmente lo asumió… y el resto… .-trago un poco de saliva rogando para que su voz sonara natural.- La pasamos conversando… .-

-Ya veo.- La señora Swan se puso al frente de Bella.- Bella vive todos estos momentos con entumíamos ¿si?.- sonrió.

-Si mamá.-

.

.

.

La castaña abrió sus ojos sorprendida.

-Tan rápido.- chilló con voz divertida.

-¡Alice!.- gritó sonrojada a más no poder.- Que quieres que haga… no tengo tanto tiempo.- bufó con el ceño fruncido.

-Bromeo… .- volvió a su labor de cortar la carne y ponerla en el sartén.- Al menos eso es una gran recompensa para él.- sonrió con picardía provocando que las mejillas de Bella se volvieran aun más coloradas.

-Pero es extraño sabes… .- tomo una manzana de la cesta de frutas y jugo un rato con ella deslizándola por la mesa de la cocina.

-¿Qué es lo extraño?.- Alice le dio una mirada por sobre su hombro y volvió a echar otro trozo al sartén, el aceite salto un poco.

-Mis primeros pensamientos cuando supe lo que tenía… son contradictorios en cierto punto.-

-Contradictorios… no te entiendo.- Esta vez Alice dejo lo que estaba realizando para fijar toda su atención en su amiga que parecía absorta en la manzana.

-Mis pensamientos fueron…

Aun no he hecho todo lo que he planificado para mi vida…

No le he dicho suficientes veces a Renee, Charlie y a Emmett que los quiero…

Aun no me compró el último tomo del libro que me gusta…

Aun no he tenido novio

No he podido decirle lo que siento…

¡Dios, aun soy virgen y tengo veinte y uno!

E D W A R D…

Su voz sonó con cierta angustia reproduciendo sus pensamientos de aquella vez de forma literal…

-¿Aun no he tenido novio?.- repitió Alice alzando una ceja.- ¿Aun soy virgen?... pero si estuviste con Jacob.- La pequeña duende le dirigió una mirada incrédula.

-Por eso… puedes creerlo… lo olvidé por completo….- suspiró con ojos culpables.- Era como si nunca hubiera existido.- musito juntando sus manos sobre su pecho.- ¿Qué tan egoísta soy?"

-Que digamos nunca estuviste muy enamorada de Jacob… .- le recordó Alice abanicándose con su mano.- Le diste una oportunidad porque yo te sugerí que quizás deberías intentarlo.-

-Pero Alice… en mis pensamientos lo olvide totalmente… virgen… sin novio… .- se rió sin ganas.- Que mala… .- susurró entrecerrando los ojos.

-Ummm…es difícil de entender.-

-Cuando conocí a Edward sentí una fuerza magnética más haya de lo normal, una atracción indiscutible… cuando lo conocí fue como si todo mi pasado se hubiera borrado… como si sólo existiera él… y como si de ahí mi vida hubiera comenzado recién… .- Ladeo un poco su rostro para mirar a Alice que parecía meditar lo que decía.- No sé… de igual forma me duele pensar que para mi Jacob significo tan poco, tanto que lo hubiera olvidado en tantos grados.-

-O quizás Edward ha significado tanto para ti desde que lo conociste que olvidaste el pequeño espacio que ocupaba Jacob en él.- razonó la joven tratando de reconfortar a su amiga.

-Realmente nunca ocupo demasiado.- suspiró sintiéndose mal por aquello.

-De todas formas solo lo hicieron un par de veces.- trató de consolar Alice.

-Me hubiera gustado realmente que con Edward hubiera sido la primera vez… quizás por eso también trate de olvidar aquello…me agradaba que pareciera impresionado por no haberle tomado mucha importancia cuando nos conocimos… esa ves si no me hubiera contado todo eso sobre chicas que se le lanzaban y demás… yo hubiera quedado embobada mirándolo por aquella atracción indescriptible que me provoco en ese momento… aun que pude disimular bien… .- sonrió para si.

-¿Y acaso no lo fue?.- Alice caminó hasta Bella y se puso frente a ella sonriéndole de forma sincera.

-¿Acaso no lo fue qué?.- preguntó confundida.

-Acaso no fue como si fuera la primera vez con Edward…-

-Tienes razón…estaba tan nerviosa Alice.- rió.- Aun que no es el primero… es como si fuera lo fuera…-

-Da igual… lo que sucedió con Jacob fue algo raro, si yo hubiera sido tú también lo hubiera olvidado…- rió de buena gana volviendo a su labor de cortar la carne y ponerla en el sartén con aceite hirviendo.

-Quizás que será de él.- dijo absorta en sus pensamientos… tratando de recordar su rostro… pero por más que lo intentó se borraba fácilmente de su mente… habían pasado cuatro años desde aquello…- Y ¿qué comeremos hoy?.- Se acercó con el rostro ansioso mirando las hoyas para ver que había en ellas.

-Carne con arroz a la primavera y ensalada…pero aun no la preparo.-

-Yo te ayudo.- Bella abrió el refrigerador y comenzó a sacar la lechuga, para cuando se disponía a cerrar la puerta del refrigerador un dolor punzante estremeció su cerebro provocando que soltara un grito agudo y de sus manos se cayera la verdura.

-¡Bella!.- Alice corrió en su ayuda cuando la vio desvanecerse logrando evitar que se golpeara duro con la cerámica.- Bella… Bella.- repitió su nombre angustiosa…

La muchacha tenía la mirada perdida, opaca, el color se había ido de su piel… y su cuerpo estaba totalmente inerte.

-Maldición.- masculló angustiada.

-Alice.- logró decir volviendo a tener un leve conocimiento de su alrededor… veía a su mejor amiga bastante borrosa.

-Gracias a Dios…- la abrazó.

-¿Qué…me pasó?.- se llevó una mano lentamente a la cabeza apretándola en la zona como muchas veces lo había echo.

-Te desmayaste… sólo unos segundos.- la ayudó a levantarse, le movió una silla y Bella se sentó en ella aun desorientada.

-Odio cuando me pasa esto…- apoyó un codo sobre la mesa y su mejilla en la palma abierta de esta.

-Te tomaste tus pastillas ¿cierto?.- Alice se acercó a la llave y la hizo correr para llenar un vaso con agua que luego se le entrego a Bella.

-Si… de echo hoy en la mañana vomité por lo mismo… son basura en mi estomago.-refunfuñó bebiendo el fresco líquido.

-Esa basura como tú le dices te ayuda a apaciguar el dolor.- le recordó Alice volviéndose a la cocina para apagar el fuego del arroz.

-Lo sé… sólo que no deja de ser frustrante.-

-Supongo.-

-Edward me ofreció realizarme la quimioterapia.- le dijo de pronto.

Alice le dirigió una mirada cautelosa conteniendo su esperanza de que su amiga accediera a realizársela.

-¿Y…?.-

-No sé Alice… como futura médico que pretendía ser… se muy bien que la quimioterapia es también riesgosa… no quiero terminar calavérica, sin cabello y sin fuerzas…- frunció un poco las cejas cuando una suave punzada atravesó el lado izquierdo de su cabeza, pero desapareció tan pronto como llego.

-PERO… ¿Podrías intentarlo?.- Intentó convencer Alice.

-Otra más que me dice lo mismo…- blanqueo sus ojos.

-Es por algo.- trató de conciliar.

-Es que yo…- sus labios se sintieron secos… tomó un poco más de agua.

-Bella… por favor.-

-Tú, Jasper, Edward y yo sabemos muy bien que eso no sanará lo que tengo, con suerte la alargará un mes más…y NADA más.-

-Un mes mas de vida es MUY importante.- trató de rebatir.- Puedes hacer muchas cosas geniales en un mes.- sonrió ampliamente para que eso apoyara su propuesta.

-¿Cómo qué?.- Bella la miró con aire aburrido desde su lugar. Alice le dirigió una perversa mirada.

-Tener más sexo.- rió con las mejillas rojas de vergüenza al decirlo, pero fue lo primero que se le ocurrió para quitar ese rostro de dolor en la joven.- Bromeo, pero no deja de estar dentro, podrías compartir más con Edward, hacer más de todas las cosas que habías planeado para el futuro.- trató de alentarla.

-Viviré un mes más pero débil.- contra-ataco.

-Vivirás un mes más con los que te quieren.-

-Lo más probable es que con mayor razón pierda la conciencia.-

Alice guardó silencio unos momentos. Era mejor dejar la discusión hasta ahí… pero el tiempo no corría a favor de ellos, tenían que convencer a Bella de ello como plazo mínimo en una semana más… así como iban pasando los días… pronto sucedería lo inevitable.

El leve color apagado de los ojos de Bella le anunciaba ello… se oprimió su pecho pero lo ignoró.

-Bien… la carne esta lista, sólo falta la ensalada…- Bella aplaudió ante el anuncio de Alice y se dispuso a tomar del suelo la lechuga.

.

.

.

Nuevamente se encontraba en aquel pasillo oscuro, pero ahora junto a ella caminaba él a su lado, algo que la sorprendió, él la tenía fuertemente tomada de la mano.

El aire ya no era tan frío, si no más bien agradable, cálido y acogedor…

Y aunque el pasillo seguía siendo tan oscuro y tenebroso como siempre, al tener a Edward a su lado aquella inseguridad no estaba en su ser, como si nunca hubiera existido.

Era agradable saber que se podía enfrentar a ello sin tanto temor…

Tan solo pestañeo una vez, y cuando lo hizo él ya no estaba a su lado, todo se volvió tétrico… un escalofrío recorrió su espina dorsal y hasta el calor de breves momentos que su mano había recibido al tenerla atrapada en la de él había desaparecido.

Corrió hacia aquella tenue luz esperando encontrarlo pero no lo hayo al llegar ahí…

Estaba sola.

Bella abrió los ojos de forma abrupta sentándose en la cama respirando agitadamente, aquel sueño… si es que se podía decir así, ella prefería calificarlo como pesadilla a medida que pasaba el tiempo cambiaba una y otra vez…

Apretó con fuerzas las sabanas contra su pecho, inhalo y exhalo una y otra vez para recuperar el aire que al parecer no quería volver a llenar sus pulmones. Cuando logró calmarse recién se fijo en el reloj.

¡Llegaría tarde a clases!

Al principio se apresuró a salir de la cama, pero de pronto detuvo su caminar hacia el armario…

No tenía porque ir… digamos que no le servía de mucho.

Prefería quedarse ese día mejor en casa, hablando con su mamá, jugando con Emmett a aquel juego de PlayStation que lo tenía tan obsesionado, o escuchando las aburridas historias de terror de su padre.

Cosas tan comunes como esas se habían vuelto algo necesario y primordial para ella.

Bella no demoró mucho en cambiarse de ropa, poniéndose un pantalón corto que le llegaba un poco más arriba que la rodilla de color violeta y una pollera con tirantes negras, era una de sus vestimentas favoritas para estar en casa, además de frescas para un día caluroso como ese.

Al bajar se encontró con su madre preparando el almuerzo.

-Al fin despertaste.- le sonrió Renee mientras cortaba unas zanahorias.- ¿Cómo amaneciste cariño?.-

-Muy bien… ¿Por qué no me despertaste?.- Bella se sentó cerca de su madre mirándola abiertamente.

-No encontré que fuera necesario, te veías muy tranquila durmiendo.- Bella hizo un gesto reprobatorio mentalmente recordando su sueño/pesadilla.

-Ah…-

El teléfono se escuchó sonar a lo lejos, nadie le presto demasiada atención, por lo que Bella se vio obligada a pararse de su lugar e ir a cogerlo algo molesta.

-Alo…-

-¿Por qué no viniste?... ¿Estas bien? En seguida voy para haya.- Habló muy rápido, tanto que la muchacha casi ni le entendió lo último que dijo.

-Tranquilo, estoy bien, no me pasa nada.- enrollo su dedo en el cordón del teléfono mordiéndose levemente el labio inferior.

-Y entonces ¿Por qué no viniste a clases?.- exigió saber.

-Me quede dormida, Edward.- se excuso sintiendo la sobre-protección de Edward, algo que le pareció bastante agradable.

-De todas formas iré para tu casa.-

-Buena suerte, mamá esta preparando el almuerzo… ¿Pero no tienes más clases ahora?.-pregunto como si lo hubiera recordado de repente.

-Si, pero no importa.- respondió seguro.

-No seas tonto, ve a tus clases.- frunció el ceño he hizo un mohín con la boca.

-Mira quien me lo dice.- reprochó.

-Yo no las necesito demasiado…tú si.- escuchó un gran silencio del otro lado, y luego la lenta y pesada respiración de él.

-Yo tampoco.- gruñó con determinación

-Edward no empieces.-

-Voy para tu casa, fin de la conversación.- repuso.- necesito verte.- y antes que ella pudiera decir algo más él ya había colgado.

-Siempre tan terco.- suspiró dirigiéndose a la cocina con una gran sonrisa.

Cuando él llego ya estaba todo listo, la mesa puesta con las debidas cosas para almorzar y Renee estaba ya sirviendo los platos.

Bella abrió la puerta y se lanzó a abrazarlo fuertemente siendo correspondida de la misma forma, él besó su frente y luego bajo a sus labios dando una corta y suave caricia ahí.

-Llegaste rápido.- le dijo dándole la pasada hacia el interior del reconfortante hogar.

-No había mucho tráfico.- murmuró despreocupado.

-O… manejaste demasiado rápido.- Bella enarcó una ceja descartando lo que le había dicho.

-También.- admitió dándole una torcida pero encantadora sonrisa. SU sonrisa favorita.

Bella suspiró.

Hermoso.

Al menos se iría feliz, había conocido al hombre más bello del planeta, mejor dicho… del universo entero y de todas las posibles dimensiones que pudieran existir.

-Hey… Bella.- le llamó moviendo una mano por sobre el rostro de ella, quien hasta ese momento no había dejado de contemplarlo fijamente, absorta en sus pensamientos y en la misteriosa y sexy hermosura de él…

Ella se sonrojó inminentemente al ser descubierta observándolo tan abierta y devotamente.

Bajo su vista al suelo un segundo y luego la volvió a dirigir hacia él dándole una suave sonrisa.

-Hola Edward.- saludó la mamá de la muchacha entrando al living.- Ya esta todo servido, vengan asentarse.- anunció muy animada volviendo a desaparecer por donde vino, ambos la siguieron y se encontraron con ya el menor de los Swan sentado en la mesa escuchando algo que le contaba su padre tomando su puesto en la cabeza de la mesa.

-Aloja Eddi.- Emmett levantó su mano derecha, Edward se acercó y le chocó los cincos que había ofrecido el niño para luego tomar asiento a su lado.

-Que bueno es tenerte aquí Edward, así aprovecho de contarte una de las persecuciones más emocionante en la que haya participado…- comento Charlie sin darle la oportunidad de poder responder.

Bella blanqueo los ojos.

-Por favor papá, ya nos sabemos todas tus historias.- lo trató de interrumpir, pero él la ignoró por completo e inició con su narración que ya todos se conocían bastante bien.

El almuerzo se desarrollo sin mayor importancia, hablaron de cosas triviales, y cuando Charlie intentaba comenzar una nueva narración policial Renee lo interrumpía cambiando o iniciando un nuevo tema.

Cuando la Señora Swan terminó de servir el postre, Bella quien en todo el momento se había demostrado abstraída de la situación se levantó de su silla que estaba en frente de Edward y los miró a cada uno unos breves segundos. Todos naturalmente la observaron sin entender muy bien su reacción.

-¿Pasa algo malo?.- preguntó con cautela su madre.

-No, esta todo bien.- juntó sus manos cerca de su pecho e inspiró aire precipitadamente.

-¿Entonces?.- Edward la miró algo confundido.

-Lo he pensado… Edward.- murmuró con voz algo débil.

-¿Ah…?.- el aludido frunció un poco sus cejas tratando de comprender a que se refería. Bella suspiró algo indignada, pero no le prestó mayor atención y se concentró en decir de forma adecuada sus siguientes palabras.

-Mamá… papá, Emmett… Edward.- apretó más las manos contra su pecho.- He decidido hacerme la quimioterapia.- concluyó con un suspiro y las mejillas algo rojas.

Continuará


Hola!!! Se que me he demorado mucho en actualizar pero no ha sido mi culpa (al menos al 100%) mi pc tuvo un problema y me vi obligada a tener que formatearla, perdiendo TODO lo que tenia…

Mi intención era actualizar antes de navidad como regalo de mi parte para todos los que me leen ^^ pero no pude hacerlo por no tener tiempo suficiente!!

En fin luego de leer, re-leer, correguir, analizar y todo eso he logrado crear los Summary de las cuatro historias para que voten sugiriéndome que historia publicar AHORA y aquí van!!

DEJENME SUS REVIEWS

Summary:

1.- ¿Amor por internet?

Si tan solo supieses que el amor no solo puede ser a primera vista o de la infancia, sino que también aparece sin un rostro aparente... ¿Te dejarías llevar por sus corrientes?

Ella a través de una página de citas conoció a un misterioso y agradable muchacho… Él se detuvo en un semáforo topándose con los ojos más hermosos que había visto en su vida… un amor creciente, una caprichosa jugada de Cupido, marcado por el destino…

2.- Disfraz de novio.

Edward solo esperaba que su plan saliera bien. Aunque después de todo, dar clases de Física para que la linda e inocente Bella se hiciera pasar por su novia no había sido tan malo. Su disfraz de novio le había servido para sacar unos cuantos gozos de su trato con la muchacha.

3.- Ghost Whisperer.

Bella, una chica que tiene un don especial, puede ver aquellos espíritus que se quedan en el mundo terrenal por dejar cosas pendientes, los ayuda para que partan hacia la luz, su descanso eterno; uno de ellos es el que la encamina a conocer a Edward Cullen, uno de los dueños de la empresa Cullen`s, pero el no será capaz de creerle a Bella, ocasionando que la vida de ella y la del chico estén en peligro... ¿por que nadie cree que hay otro mundo paralelo a este?.

4.- Paparazzi.

Bella acaba de graduarce de periodismo… Edward decide realizar uno de sus mayores sueños, ser actor. Ella encuentra trabajo de paparazzi convirtiéndose en la perseguidora numero uno del joven actor. Vidas distintas reunidas por el destino...