Disclaimer: si crepusculo fuera de mi propiedad, y no de S. Meyer, no estaria aca escribiendo este disclaimer.
uhh perdonenme por tardar tanto tiempo en actualizar!! estuve re desaparecida, tratare de escribir mas rapido para la proxima
feliz navidad ^^
Reencuentros
Bella Pov
Carlisle seguía con su brazo alrededor de mis hombros, creo que el "pequeño" secreto que le confié lo hizo sentirse más cerca de mí, y por lo tanto sintió la obligación de consolarme. Puede que no tenga el poder de Jasper pero tiene el mismo efecto.
Nos estábamos alejando de la… de la… tumba. Yo mantenía la mirada fija en el piso, pero el grito familiar de una mujer me hizo levantar la vista.
-¡Anthony! ¡Me tenías muy preocupada! – le gritaba Renée a mi hijo.
Ví a Tony correr hacia ella. Cerca de él había una chica enanita con pelo negro corto y con las puntas para todos lados. Y a su lado, a su lado estaba él.
Sus ojos dorados se encontraron con los míos y en un segundo ya no estaba.
-¡Edward! – oí a Alice gritar.
Mierda – pensé – mierda, mierda, mierda. Tenía que salir de ahí lo más rápido posible. Corrí a mi hijo y lo alcé, le murmuré un "nos tenemos que ir" a mi mamá y tanto ella como Phil me siguieron sin pensarlo.
-Bien- me dije a mi misma – mi hijo conoció a su padre, pero no sabe que es su padre, y espero que Edward no sepa que es el padre. Creo que preguntarle a mi mamá exactamente que estaba pensando durante todo el funeral sería un poquitito raro. Habrá que esperar… o podría preguntarle a Carlisle…
El timbre sonó.
Ya había vuelto a casa hacia un par de horas pero me las había pasado mortificándome acerca de lo ocurrido. Tony ya estaba durmiendo o eso espero y tanto mi madre como mi padrastro estaban durmiendo en la habitación que antes perteneciera a Charlie, y a la que aún no me animaba a entrar
Cuando abrí la puerta inmediatamente algo o alguien me abrazó, con tanta fuerza que casi no podía respirar, como advirtiendo esto, el visitante aflojo su agarre y por primera vez dijo palabra alguna.
-¡Bella! No sabes cuanto te extrañamos, perdí una hermana. Y realmente lo siento por tu padre.- Alice dijo, tan rápido que apenas pude entenderla.
-Yo también te extrañé – logré balbucear.
Se separó de mí, me sonrió y tomo mi mano para después arrastrarme escaleras arriba y hacia mi cuarto. Una vez en él se quedó observando a Anthony y después volvió arrastrarme afuera del cuarto y finalmente dijo.
- Tu hermanito es tan adorable - ¿hermanito?
-¿M- mi hermano?
-Sí, esa cosa tan linda que ví hoy más temprano, por cierto, perdón por como actuó Edward en el cementerio.
-Realmente no lo esperaba de otra manera.
-Aunque que sorprende que no haya visto antes, no puedo ver nada de tu futuro desde un poco antes de que te fueras, o por lo menos nada importante, pero a partir de que entre al cementerio no pude ver nada. Muy raro.
-¿eh? Perdóname, me quedé en la parte de que no veías nada importante.
-Ah, bueno, en ocasiones podía verte. Así es como siempre supe que estabas bien, aunque nunca te vi feliz en lo que hacías.
- ¿Y que me veías haciendo?
- Trabajabas en un local de ropa. O estabas en el supermercado. O simplemente caminando, como ya dije, nada importante.
- ¿Y dijiste que desde antes que me fuera que no veías nada?
- Exacto, pero no dije nada para no preocupar a Edward, y porque pensé que mis poderes estaban fallando porque los forzaba demasiado para asegurarme de que estuvieras bien.
- Ah – no sé exactamente por qué hacía tantas preguntas, seguro que sus poderes sólo estaban fallando.
- Edward estuvo destrozado todo este tiempo, y me vas a decir porque te fuiste.
-Necesitaba aire, no estaba lista para casarme con él, y extrañaba demasiado a mi madre – me miró por un rato largo, con una expresión rara en su rostro.
- Aprendiste a mentir mejor, si fuera humana te hubiera creído, pero los latidos de tu corazón te delataron.- abrí la boca para contradecirla pero me cortó – En algún momento me vas a contar, no necesito ver el futuro para saber eso, pero ahora parece que no es el momento y voy a respetar tu decisión.
-Cuando hablas así, tengo ganas de decirte. Pero ya me arriesgué demasiado al decirle a Carlisle.
- ¡¿Carlisle sabe?! – chilló, ofendida y no pasó mucho hasta que Anthony apareció por las escaleras.
- ¿Por qué tanto ruido? – preguntó, refregándose los ojitos. Maldije a Alice, Anthony no acostumbra a dormir mucho y eso me tenía muy preocupada, aunque claro, su padre era un vampiro ¿qué más se puede esperar?
-No pasa nada Tony, mi amiga Alice se emocionó un poco – mi hijo finalmente abrió los ojos y vio a Alice, quien tenía una cara de completa adoración hacía mi pequeño, y luego me miró a mi, algo confuso. Me encogí de hombros.
- Hola, soy Anthony - extendió su mano hacía Alice, quien la tomó y después forzó a mi hijo en un abrazo que lo debe haber dejado casi sin aire
- ¡Tu hermanito es todo un caballerito y es un amor! – Tony frunció el ceño y yo traté de transmitirle a través de mi mirada que me siguiera el juego, parece que lo captó porque rodeó con sus brazos la espalda de Alice y me guiñó un ojo.
-Hermana- dijo enfatizando la palabra, pero Alice no se dio cuenta – tengo hambre ¿me haces algo para comer? – puso su sonrisa de niño bueno, aunque sus ojos decían algo así como "tenes mucho que explicar"
Le sonreí y murmuré –ya voy- antes de ir a la cocina. Alice se quedó en la sala y cuando ya estaba por terminar el sándwich entró a la cocina y me miró con una mezcla de confusión y frustración.
-No puedo ver su futuro, desde el minuto que pisé esta casa que no puedo ver nada ¡ni siquiera el clima! – exclamó al borde de la histeria.
-Que extraño.
-¡Lo sé! – suspiró – creo que lo mejor será que me vaya, pero Edward está desaparecido y ya tuve una visión de que no iba a volver hasta dentro de un par de días, así que mañana vas a venir a visitarnos.
-No, no creo que sea lo apropiado.
-Sí, tenes que venir, no sabes como te extrañamos todos. Nos dio tanta alegría que volvieses.
-Es que, es mejor que no vaya, yo me voy a ir en un par de días. Es mucho mejor que me vuelva a ir sin verlos, así pueden hacer de cuenta que nunca vine.
-¡No! Tenes que venir y es una orden, mañana te paso a buscar a la tarde.
-Bueno – me resigné y volví a la sala, donde Anthony coloreaba en la mesa ratona de la televisión, cuando nos vio, se apresuró a poner algo en su dibujo y se levantó para correr hacia Alice y darle su pequeña obra de arte.
Alice pegó un chillido de felicidad cuando vio a una figura de palitos que pretendía ser una mujer con pelo negro y desordenado junto con otro palito femenino de pelo castaño y un palito más bajito con pelo corto. Todos sonrientes y tomados de la mano. Arriba de cada figura decía "Alice", "Bella" y "Tony". Mi amiga lo abrazó una vez más y se fue, dando saltitos hasta llegar a su auto amarillo.
- ¿Por qué le hiciste un dibujo? – le pregunté en cuanto el auto se había alejado lo suficiente como para que no nos escuchara.
- Porque sabía que iba a obtener esa reacción y me daba gracia la cara que ponía cada vez que me veía.
- Toma tu comida – dije dándole el plato y el lo tomó con gusto y lo devoró en un segundo, ensuciándose todo. Le di una mirada acusadora y el salió rápidamente escaleras arriba, diciendo:
-Ya sé, ya sé, voy a limpiarme.
