Hola! se que me demoré en subir el capi hoy. Pero sigue siendo domingo así que cumpli XD Sé que querrán matarme luego de éste cap. Pero bueh xD
Con respecto al flashback, es uno de mis favoritos. Espero que les guste tanto como a mi escribirlo :D
Capitulo 9
14 meses atrás...
La cena estaría lista en más o menos una hora. Sofía esperaba en el sofá por Angela con su mochila puesta.
-¿Cuando viene?- preguntó rascándose el ojo izquierdo con su mano. - Tengo sueño.
-Tiene que llegar de un momento a otro cariño. - respondió Maura desde la cocina. Estaba preparando un plato de pasta que sabía que Jane adoraba. Si quería que la conversación fuera por buen camino, la pasta y una buena cerveza serían la clave para el éxito. La puerta se abrió y Sofía saltó de su sitio para correr hacia los brazos de la abuela.
-¿Cómo está mi pequeña princesa?- Sofi se abrazó a ella con una sonrisa. Angela miró a Maura con gesto interrogante. -¿Así que cena para dos? - la doctora se puso nerviosa por el tono sugerente de aquella pregunta.
-Sí, bueno, hay algo importante que preciso hablar con Jane, y como sé que se enloquecerá, quiero que sea durante una deliciosa cena. - colocó una mano en la encimera y la otra en la cadera. - Angela, puede que lo que voy a decirle lo cambie todo. - La mujer se acercó con la niña en brazos hacia ella. -
-¿Qué es eso tan importante que tienes que decirle y te tiene así? Acaso... ¿Quieres confesarle algo? - Maura entrecerró los ojos sin comprender la insinuación. Angela arqueó las cejas y movió la cabeza afirmativamente esperando que comprendiera.- Ya sabes... una confesión... - bajó su tono de voz para que sonase a susurro – de "esas" confesiones. - Maura abrió la boca sin saber exactamente qué decir. -
-¿Qué? ¡No! - se llevó ambas manos a la cadera. - Claro que no, ¿En qué estás pensando? Es algo que tiene que ver con la niña. - Angela se encogió de hombros y la miró un tanto decepcionada.
-Ve a buscar tu muñeca y nos vamos. - ordenó a Sofía dejándola en el suelo, la pequeña obedeció. Se acercó la doctora que aún parecía un poco nerviosa. - ¿Entonces de que propuesta estamos hablando? - ella dudó unos instantes si contárselo o no. Pero sabía que si no le daba alguna pista la volvería loca con preguntas. Se acercó a Angela y dijo en voz baja.
-Quiero adoptar legalmente a Sofía. - la mayor de las Rizzoli se llevó ambas manos a la boca y luego una al pecho. -
-¡Eso sería fantástico! Aunque no tengo idea de cómo puedes hacerlo. - Maura sonrió y Angela la abrazó justo antes de que la niña apareciera de nuevo.- Mucha suerte entonces. Dile adiós a Mamá Sofi. Maura se agachó para poder abrazarla.
-Buenas noches cariño. Pórtate bien ¿Si?-
-Si mami. Te quiero. - Le besó la mejilla y acarició su cabeza antes de que tomara la mano de Angela. - ¡Hasta mañana! -
Alrededor de una hora más tarde la puerta de entrada se abrió dejando ver a Jane absolutamente agotada. Su expresión de cansancio menguo cuando vio a su mejor amiga cocinando. Reconocía ese aroma. Lo haría siempre y en cualquier sitio del mundo.
-¡Hola! ¿Cómo te ha ido? - preguntó Maura con una sonrisa. -
-¿Estás haciendo lo que yo creo que es? - se acercó a ella y se agachó para ver el contenido del horno. -¿Hiciste lasagna? - dio un pequeño salto y besó su mejilla. - Eres la mejor. -
-Lo sé. - respondió ella. - ¿Día difícil?-
-Ya sabes, el Dr. Pike adora hacerme la vida imposible. - se quitó el abrigo y lo dejó en el colgador. - Pero no quiero hablar de eso. ¿A qué se debe ésta sorpresa? ¿Y por qué Sofía está con mi mamá?
-Es que hay algo de lo que quiero que hablemos, y es mejor si estamos solas. - de repente Jane pudo sentir su corazón en la garganta. - Pero te lo diré cuando cenemos. Ya falta poco, ponte cómoda.-
No quería desobedecer, se sentó en la mesa sin poder evitar sentirse enormemente intrigada. Maura sólo le preparaba lasagna cuando tenía algo importante que decirle. Lo había hecho cuando le contó que estaba embarazada por primera vez, también lo hizo, mucho antes de que naciera Sofía, cuando le contó que iba a comprometerse con alguien. Le daba miedo. Porque si había lasagna significaba un cambio importante en la vida de la doctora, y generalmente esos cambios también afectaban a Jane.
Momentos después, luego de alabar la exquisitez de la comida todo se quedó en silencio.
-¿Y bien? - preguntó Jane - ¿Qué quieres decirme? -Maura tomó un sorbo de su vino y suspiró.
-Más bien quiero preguntarte algo. - Jane levantó las cejas esperando la pregunta. -
-¿Por qué nunca me has querido decir quién es el padre de Sofía? - Jane casi se atraganta. Habían tenido esa conversación infinidad de veces.
-El no existe. Así que olvídalo. - respondió sin convencerla.
-¿Por qué no quieres decírmelo? ¿A qué tienes miedo? No voy a juzgarte. - Jane tomó un sorbo de su cerveza.
-¿Por qué quieres saberlo ahora? Él no tiene idea de su existencia, y nunca lo hará. -
-Tarde o temprano tendrás que decírselo. Ella te lo preguntará algún día.-
-Entonces ese día veré que le digo no le encuentro sentido a preocuparme por eso ahora. -
-¿Lo conozco?
-Si-
-¿Es Casey? -
-¡No! Claro que no. -
-¿Por qué tanto misterio Jane? - ella se pasó la mano por el pelo, apoyó los codos sobre la mesa y la miró fijamente a los ojos.
-Tengo miedo.- susurró – tengo miedo de que si su nombre sale de mis labios se entere y luego quiera tener contacto con ella. De tener que compartirla con alguien más.
-Pero tú la compartes conmigo. - Jane sonrió y estiró su brazo para tomar su mano.
-Tú eres tú. Amas a Sofi tanto como yo. Y no hay nada en este mundo que no compartiría contigo... pero con alguien a quien apenas conozco, de quien ni siquiera se de su vida ni su familia. ¿Cómo podría?
-Quizás podrías intentarlo... investigarlo, ver qué clase de hombre es. -
-No, sé que es bueno, pero... Sofía es mía y si algún día quiere saber quién es entonces se lo diré, ahora no. No quiero. No quiero incluir alguien en su vida a quien ame, a quien adore y algún día la decepcione como mi padre hizo conmigo o el tuyo contigo. -
-No todos son así Jane. - dijo acariciando su mano con el pulgar. - No puedes protegerla de las decepciones que puedan darle las personas que la rodean. Ni de las penas que pueda sentir. Hay cosas que aunque duelan, nos hacen crecer y las tenemos que vivir.
-No quiero Maur. No ahora.-
-Es tu decisión. Y la respeto. - dijo con una sonrisa.- No volveré a preguntártelo.- Jane le sonrió en agradecimiento.
-¿Y por esto la lasagna?- soltó la mano de Maura y volvió a fijarse en su plato. La doctora no dijo nada. Se quedó en silencio mirándola. Estaba encontrando la forma menos shockeante de decirle lo que quería. Pero no había forma de ser sutil. - ¿O hay algo más que quieras decirme? - metió un trozo en su boca y esperó con una sonrisa. Maura tomó aire y sin pensarlo nuevamente se atrevió a hablar.
-Quiero que te cases conmigo. - a Jane se le atoró en la garganta, comenzó a toser intentando volver a respirar. ¿Cómo se le ocurría soltar una pregunta como esas de la nada? -¿Estás bien? - levantó una mano y continuó tosiendo hasta que pudo volver a respirar con normalidad. Bebió un sorbo de su cerveza y fijó su mirada en la de Maura.
-¿Qué dijiste? - preguntó para confirmarlo. Quizás había escuchado mal.
-Quiero que te cases conmigo.- repitió ésta vez un poco más tranquila.
-¿Qué? Pero... ¿Cómo?... ¡¿Qué?! - se puso de pie súbitamente y Maura hizo lo mismo. -¿De qué estás hablando? ¡¿Cómo me dices una cosa así?!- estaba entrando en un pequeño ataque de histeria.
-¿Puedes calmarte y escucharme? - pidió en tono sereno a pesar de que su corazón latía con fuerza.
-Maura, no puedes ir pidiéndole a la gente que se case contigo de esa forma.-
-¿Debí haberte dado un anillo? - Los ojos de Jane se abrieron aún más grandes.
-¿Qué? ¡No! Quiero decir. - se quedó con la mente en blanco unos instantes. Era Maura, debía haber una razón lógica detrás de aquella pregunta. No le había preguntado si quería casarse. No le había pedido matrimonio. Era una afirmación. No una pregunta. Jane volvió a verla un poco más tranquila. Si había una razón quería escucharla - ¿Cómo que quieres casarte conmigo?
-¿Podemos sentarnos? - ella se ubicó en su sitio y Jane hizo lo mismo. No había ninguna implicación romántica en aquella cena. Maura estaba siendo completamente analítica, racional o lógica. Como ella quisiera decirle. - Quiero casarme contigo – continuó – porque quiero adoptar legalmente a Sofía. - Esa era la razón. Jane aún estaba con la boca abierta y fue incapaz de hablar. - Mira, no es necesario que me des una respuesta ahora, pero piénsalo.
-¿Por qué quieres adoptarla? - el tono de voz de Jane la hizo tener más confianza. Ella estaba más tranquila y dispuesta a escuchar sus razones. -
-Tenemos un trabajo que conlleva mucho riesgo. ¿Has pensado alguna vez que sería de Sofia si algo te sucede? - ella se detuvo a pensar unos instantes la respuesta.
-Sé que si algo me sucediese tú estarías para ella. -
-Jane, sin un papel que me avale, cualquier persona podría alejarla de mí. No tengo ningún derecho sobre ella. Se la darían a tu madre. Es lo más probable.
-Ma jamás la alejaría de ti. -
-Lo sé. - espero unos momentos antes de continuar hablando. - ¿Has pensado si alguna vez me sucediera algo?
-No me gusta pensar en esas cosas. -
-Soy hija única, todos los bienes de mis padres serán para mi algún día. A estas alturas ya no tendré hijos. Si algo me sucede, todo mi patrimonio y el de mis padres irán a parar al estado o a algún familiar muy lejano.- Jane frunció el ceño. -
-Quiero adoptar a Sofía, para que si algo nos sucediese a ti, a mi o a las dos, nunca le falte nada. Sé que si no estuviéramos Angela se encargaría de ella. Pero sería difícil que trabajase y la cuidase al mismo tiempo. Quiero asegurarle un buen futuro.- Jane se detuvo unos instantes a pensar en las palabras de su amiga. - Además – continuó con la voz un tanto temblorosa. - si algo llegase a sucederte... si llegase a perderte y me quitan a Sofía no podría resistirlo Jane. - ella tomó una mano entre las suyas y la miró fijamente a los ojos - Cuando estuviste en el hospital, cuando te disparaste. Fue horrible para mí el no saber nada de ti. No me informaban tu estado por no ser familiar. De no ser por Angela ni siquiera podría haberte visitado. Y eso no ha sido sólo una vez. Cuando perdiste a tu bebé. Pasó exactamente lo mismo. Me dejaron fuera de todo. Y me sentí absolutamente impotente.- Jane miró como los ojos de Maura comenzaban a aguarse. -
-Escúchame, eso no va a suceder ¿De acuerdo? Yo estaré bien y Sofi está bien. Siempre estarás con nosotras. -
-Pero ante la ley no soy nada suyo.- Jane le secó una lagrima con el pulgar. - ¿Has pensado que sucedería si algo llegase a pasarme? ¿No quisieras tu ser la primera en saber cómo estoy? ¿Cuál es mi estado? - La respuesta era no, nunca había pensado en ello. - Tu no serías nadie Jane, y con mis padres a kilómetros de aquí estoy sola. Nadie más que tú se interesaría por mí. Pero no podrías hacer nada, porque no eres nada más que mi amiga. - suspiró con una sonrisa antes de volver a hablar. - No tienes que darme una respuesta ahora, pero por favor piénsalo.
Lunes 7.20 am
-¡Nina!- Jane saltó de su asiento cuando la vio ingresar por la puerta. La morena la miró atenta. - Necesito que hagas algo por mí.
-Por supuesto.- dijo caminando hacia su sitio de trabajo. -¿Qué necesitas? ¿Has encontrado algo?
-¿Puedes decirme los domicilios actuales de éstas personas?- Jane le entregó una hoja con una lista de nombres. Nina las leyó y volvió a ver a los ojos desesperados de su compañera.
-Por supuesto. - le sonrió y Jane hizo lo mismo. - No has dormido nada ¿Verdad? - Jane sacudió la cabeza.
-Iré a tomar un café ahora. Tengo mucho que hacer hoy y necesitaré estar bien despierta. - Nina asintió y Jane se dirigió a la salida. - Llámame cuando lo tengas listo por favor. -
El hombre miró el cuerpo inmóvil de la mujer que yacía sobre un pequeño charco de sangre. Se quitó el pasamontañas y pasó una mano varias veces por su pelo. Había tenido expresas indicaciones de no hacerle daño, ni a ella ni a la niña. Pero ¿Cómo podría cumplirlo si se había puesto como loca? Había recibido varios cortes, rasguños y mordidas. Era su vida o la de ella. Ahora tendría problemas. Se quedó observándola unos instantes. Hasta que sintió a uno de sus compañeros moverse. Cuando el hombre se incorporó tomándose la cabeza se puso de pie hasta que pudo volver a enfocar la mirada. Cuando notó el cuerpo de Maura sobre el suelo miró a su compañero asustado.
-¿Qué has hecho? - le preguntó a media voz. - ¡Estúpido ahora van a matarnos!
-¡Con suerte ella no nos mató primero! Solo me defendí. - replicó el.
-¿Está muerta? - los ojos del hombre parecían que se saldrían de sus órbitas.
-Yo creo que sí. No se ha movido. -
-Compruébalo, ¡Tómale el pulso o algo así! - El hombre que custodiaba la puerta de Sofía tomó el teléfono que tenía apoyado a un lado de la puerta y llamó al jefe.
-¡No sé como se hace eso!- El hombre regordete susurró "estúpido" antes de comenzar a hablar.
-Señor, tuvimos un problema. La mujer se escapó y nos atacó. Nos hirió pero... tuvimos que defendernos. - el hombre al otro lado de la línea gritó cosas que ninguno entendió. - Yo creo que está muerta señor. - luego de unos instantes de silencio colgó y miró a su compañero.- Dijo que nos deshiciéramos de ella y hablaríamos después.
Lunes 10.45 a.m.
Sofía estaba sentada abrazando sus rodillas apoyando la espalda en la puerta. Cuando sintió unas pisadas acercándose se puso de pie inmediatamente con esperanza de que fuera su mamá. Se hizo a un lado al sentir la cerradura y vio a un hombre con una bandeja en su mano, era la primera vez que entraban sin cubrirse la cara. Sofía dio un paso atrás.
-Buen día pequeña. - Ella reconoció aquella voz. Era el señor que siempre les hablaba. El único que se comunicaba con ellas.
-¿Dónde está mi mamá? - preguntó con el ceño fruncido. El hombre suspiró y dejó la bandeja en la mesita. Cerró la puerta detrás de él y se sentó en la cama.
-¿Sabes pequeña? Yo no tengo intenciones de hacerte daño. - empezó a decir el con tono suave. Sofía no se dejó convencer tan fácil y volvió a alejarse de él. - Tengo un niño de más o menos tu edad. - empezó a contarle.
-¿Entonces por qué haces esto? - El hombre suspiró agachando la cabeza mientras apoyaba sus brazos en sus piernas.
-Él está enfermo. - Sofía mantenía su ceño fruncido. - Debemos hacerle una cirugía. ¿Sabes lo que es eso?- la niña asintió. - Por supuesto que lo sabes. Eres muy inteligente. - el hombre volvió a suspirar. -Es un procedimiento muy costoso y nosotros no tenemos el dinero. Mi trabajo apenas puede mantenernos y pagar los medicamentos que el necesita. - El rostro de la niña lo miró con desconfianza. - A mí me dijeron que me encargaría de cuidarte y comunicarme contigo. Sin hacerte daño.
-¿Por qué no me ayudas a salir de aquí? Mi mami tiene mucho dinero, ella puede pagarte. - El hombre sintió como un nudo se formaba en su garganta. – A veces los padres hacemos cosas muy locas por cuidar de nuestros hijos. - le dedicó una triste sonrisa. - No creo que tu mami pueda ayudarme ahora - Sofía no entendió. - Aquí tienes tu desayuno. De ahora en adelante yo custodiaré la puerta. Así que si necesitas algo dímelo. - él se puso de pie y salió bajo la atenta mirada de la pequeña.
Jane corrió hacia donde estaba Nina al recibir su llamada. Apenas la miró cuando recibió en sus manos la lista que había pedido.
-Muchas gracias.- dijo apenas volviendo a emprender camino hacia la salida. Cuando estaba por subir al ascensor Korsak se cruzó con ella cuando estaba por entrar.
-¿A dónde vas? - preguntó sujetando su mano.-
-A buscar a quien está detrás de todo esto. - respondió convencida. -
-¿Tienes alguna pista?-
-Más bien una lista. - dijo subiendo al ascensor. Korsak en vez de salir se mantuvo a su lado exigiéndole una explicación con la mirada. - Simplemente tengo una corazonada, tiene que ser alguno de ellos. - Dijo extendiéndole la hoja. - Aunque me inclino más por el último.
-Son buenas opciones –
-Recordé algo que Maura me dijo una vez sobre un fin de semana en Vermont. No había pensado en ello antes porque estaba demasiado cegada por el dolor. Ahora sé que estamos cerca Korsak, sé que las encontraremos. Lo único que debemos hacer es comprobar quienes están en su domicilio legal y quiénes no. A partir de ahí reduciremos aún más las opciones. Y si el no está donde se supone que debe... -
-¿Qué harás? - preguntó intrigado y a la vez ilusionado por la confianza de Jane. -
-Buscaré a ese maldito y lo haré pagar por lo que ha hecho. - Korsak sonrió. Ahí estaba Jane en todo su esplendor volviendo a ser la misma. El dolor no estaba interrumpiendo con su labor, estaba motivándola aún más y sabía que sería sólo cuestión de tiempo antes de volver a tener a la pequeña con ellos.
Lunes 6.30 p.m.
No tenía mucho tiempo para esto. De hecho no sentía deseos de ver a los padres de Maura, no hubiera llegado a la casa de no ser por la insistencia telefónica de Angela. Ella sólo quería continuar con su investigación. Llegó junto a Korsak a la casa para encontrarse con su madre, los Isles y Hope en el living. La primera en levantarse fue su madre que caminó hacia ella y besó su mejilla.
-Creí que sería bueno invitarles un café mientras les cuentas lo que ha sucedido.- Jane sonrió y levantó con desgano una mano en señal de saludo. Korsak hizo una leve reverencia con la cabeza. Hope se puso de pie y caminó hacia ella para darle un fuerte abrazo.
-Puedo imaginar por lo que estás pasando Jane. - besó su mejilla y la miró a los ojos. - Pero sé que si hay alguien que puede encontrar a Maura y Sofía eres tú.-
-Gracias – fue lo único que alcanzó a decir antes de recibir un abrazo ésta vez de parte de Constance. La mujer acarició su mejilla y la miró con ternura. - Bueno, no hay mucho que decir por ahora, no tengo mucho tiempo para explicarles todo pero. Estamos investigando junto con Korsak algunos sospechosos y el FBI lleva una investigación por su cuenta así que espero que pronto las encontremos.-
-¿Hay algo que podamos hacer por ti cariño? - preguntó Constance amablemente. Jane sacudió la cabeza levemente. - Te ves agotada.
-Bueno, he dormido muy poco, pero estoy bien. Ma, por favor, encárgate de ellos. Yo, de verdad lo siento pero debo irme. - Los cuatro frente a ella asintieron y le dedicaron una mirada completamente apenada. Jane hizo un gesto a Korsak y ambos salieron y subieron al vehículo.
Manejaron unos instantes en silencio hasta que Vince se decidió a hablar.
-De los 13 hemos entrevistado a 8, de esos sólo 2 no cumplen con el acuerdo legal. -
-Así es. Debemos terminar con ellos y luego ubicar a los que falten. - respondió sin quitar la mirada del camino. -
-Jane, ¿Has pensado en el padre de Sofía? -Ella abrió los ojos enormes. Korsak no había tocado el tema del padre de Sofi desde que le había contado que estaba embarazada. -
-¿Qué hay con él?- Vince apretó los labios y se encogió de hombros. -
-¿Has pensado que quizás él tenga algo que ver con todo esto? - Jane quitó la mano izquierda del volante para apoyarla sobre la ventanilla que estaba baja.
-Él no tiene nada que ver en esto. - respondió bajando el tono de su voz.
-¿Cómo lo sabes? - ella abrió la boca pero no habló por unos instantes. -
-Él ni siquiera sabe que existe. - resopló e intentó olvidar aquella conversación, pero Vince no parecía muy convencido de aquello.
-¿Estás segura que él no sabe? ¿Él podría tener los medios como para llevar a cabo todo esto? - Jane miró fugazmente a su amigo. -
-No, el no sería capaz. Y estoy segura que no lo sabe. Ni siquiera Maura sabe quién es. - Korsak lanzó un gruñido. Estaba a punto de replicar cuando el teléfono sonó.
-Korsak – respondió de inmediato. - ¿Quién habla?... ¿Dónde?...¿Está seguro? - Jane se pasó una mano por el cabello sin perder la mirada de la ruta. Vince la miró de reojo sin decir una palabra. - ajá, envíamela. - bajó el aparato y se quedó aguardando unos instantes a que llegase el archivo.
-¿Algún problema? - preguntó sabiendo que no había sido una llamada cordial. El no respondió, cuando su teléfono volvió a vibrar y abrió el archivo, llevó inmediatamente una mano a su boca. Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas y un nudo se formó en su garganta. - ¿Qué sucede? -
-Por favor detén el auto. - dijo con la voz quebrada. El corazón de Jane se detuvo. En una maniobra rápida aparcó en el coche en el primer sitio que encontró. Apenas tuvo la oportunidad de salir Korsak bajó y se alejó unos pasos empezando a caminar en círculos. Jane hizo lo mismo e inmediatamente se puso de pie junto a él.
-Hey - lo llamó tomándolo por el brazo. - ¡Dime de una vez que sucede!- Korsak tomó aire y fijó su mirada en los ojos oscuros que le exigían una explicación.
-Lo siento mucho. - aquellas palabras hicieron que su corazón se detuviera. Soltó lentamente el agarre bajando los brazos a un lado de su cuerpo. Y dejó de respirar sin darse cuenta. - Han encontrado el cuerpo de Maura. - ella esbozó una sonrisa nerviosa y dio un paso hacia atrás. -
-No, eso no es posible.- Korsak asintió sin saber que hacer o decir. - No, No debe ser ella. -
-Me han enviado una imagen. Es ella Jane. - ella volvió a negar con la cabeza. No iba a creerlo hasta verlo con sus propios ojos.
-Muéstramela. - demandó con el tono más firme que pudo. -
-No, en serio, no quieres. -
-¡Muéstramela! - gritó con los ojos inyectados en sangre. Korsak negó con la cabeza y sacó el teléfono del bolsillo. Retuvo el aparato un momento antes de decidirse a pasarselo. La imagen se abrió dejando ver perfectamente el rostro de Maura de apariencia dormida, marcada por moretones, su cabello enmarañado y manchado con sangre. Sacudió la cabeza y miró a Korsak que se acercó a ella para consolarla. Jane se alejó unos pasos aún conteniendo el aire, se sintió mareada, sus piernas temblaban y estaban a punto de flaquear. Su mirada volvió a buscar aquella imagen que acababa de destrozar su corazón y cayó al suelo sin soltar una lágrima. Korsak se agachó para estar a su altura y la abrazó con fuerza. Jane se contuvo unos momentos antes de soltar un grito de dolor.
Bueno, esto es todo por hoy. Muchísimas gracias por sus hermosos reviews, de verdad me dan ganas de actualizar después de leerlos. Evilregal1507 me propuso que cuando llegase a los 100 rw lo festejase subiendo dos capis en un día. Me gustó la propuesta así que hay trato :)
Nos leemos en el siguiente capi que será subido el Martes 6 de octubre (Tempranito no como hoy) :)
