Capítulo 9

Kaito, había seguido a Sakura, le pareció un poco sospechoso verla tan apurada, quería saber qué era lo que la tenía corriendo, al verla sentada sola en el parque, sintió un poco de alivio, al menos todo había sido imaginaciones suyas, eso pensaba hasta que vio al sujeto de la mañana acercarse a Sakura, por nada en el mundo iba a dejar que ellos tuvieran más contacto.

Se fue directo a Sakura lo más rápido que pudo, llamando la atención de la chica que soltó su móvil sin darse cuenta, dejando a Shaoran del otro lado de la línea.

-Kaito, ¿qué haces aquí? -lo miró un poco asustada-

-Me preocupaste -dijo mientras bajaba la mirada- pensé que estarías en problemas y no me quisiste decir nada -miró a la chica-

-Te dije que todo estaba bien, solo necesitaba salir un rato.

Shaoran había retrocedido cuando vio que aquel tipo se acercaba a Sakura, se dio cuenta que ella no había finalizado la llamada, por lo que podía escuchar la conversación que tenían, así que sin hacer ruido, se quedó escuchando con atención la conversación de ambos.

-Sabes, hace días que tenía ganas de hablar contigo -comenzó a decir Kaito, se sentó en el columpio junto a Sakura- el día que llegué al colegio Tomoeda y te conocí, me pareciste muy linda -ante ese comentario Sakura se ruborizó un poco- y hace días, había estado pensando en confesarte mis sentimientos -giró un poco la cabeza para mirar la reacción de la chica, al no ver ni escuchar nada por su parte, continuó hablando- Sakura, tú me gustas mucho, me gustaría que me dieras una oportunidad -terminó de decir el chico-

Sakura se había quedado sin habla, no esperaba que Kaito se le declarara, no sabía que decirle, él siempre había sido muy dulce con ella, siempre estaba ahí para cuando ella lo necesitaba, pero la realidad es que no sentía nada por él, sin embargo, no sabía como decirle eso, sin lastimarlo.

Shaoran había escuchado cada una de las palabras que decía aquel sujeto, sintió unas ganas de ir corriendo hacia él y apartarlo de Sakura, lo que había escuchado lo superaba, así que no esperó a que ella respondiera a esa declaración, finalizó la llamada y se fue.

-¿Sakura? -llamó Kaito a la chica- ¿Qué me dices? -quiso saber-

-Kaito… -comenzó a decir la chica- perdón, pero no puedo corresponderte.

-¿Hay alguien más? -suspiró el chico-

-No… si… bueno no sé -Sakura hizo una mueca- nos vemos mañana -dijo Sakura para romper el incómodo momento, era mejor que se vaya-

Kaito se quedó mirando como se iba Sakura, definitivamente le iba a costar, pero conseguiría que fuera suya cueste lo que cueste, al menos ya había dado el primer paso, le daría tiempo, pero Sakura iba a ser solo para él.

*******

Shaoran había llegado a su casa, Wei comenzó a decirle lo que sucedía en Hong Kong, también le pasó su agenda y lo que tenía que hacer el día de mañana, era la cabeza de la familia Li, no podía dejar sus obligaciones para después, a pesar de eso, su cabeza estaba en el recuerdo de la conversación que estaba escuchando y no en lo que le estaban diciendo.

-Discúlpame Wei, iré a ducharme, en un momento retomamos esta plática -dijo Shaoran, necesitaba buscar la manera de sacarse a Sakura de la cabeza-

Mientras tanto, Sakura iba de regreso a su casa, el día de hoy había sido muy largo, al menos ella así lo sintió, no podía creer todo lo que le pasó en un solo día, primero el ver a Shaoran a primera hora, luego, molestarse con él, aunque si lo pensaba mejor, no tenía por qué molestarse, también la llamada de Meiling y el ver a Shaoran…

-¡SHAORAN! -gritó Sakura, recordando que estaban hablando por teléfono, revisó su móvil, en algún momento se debió de haber finalizado la llamada-

La curiosidad la carcomía, así que buscó entre sus contactos el número del castaño y pulsó el botón "llamar"… uno… dos… tres…. cuatro… cinco… buzón de voz, Sakura miró la pantalla algo desanimada, pulsó el botón de remarcar, pero ocurrió lo mismo que la primera vez, la llamada fue dirigida al buzón.

La chica lo intentó dos veces más, pero el resultado fue el mismo, sin muchos ánimos, guardó su móvil, justo en el momento en que entraba a su casa, se había olvidado que Touya tenía una cita con Nakuru en ese mismo lugar, de todos modos, tampoco les iba a estorbar, entrando a la casa, se fue directamente a su habitación.

Touya, al escuchar que su hermanita había llegado, se disculpó con Nakuru y fue a ver a Sakura, la había notado rara desde que llegó a la casa y ella se iba corriendo, no era muy usual que Sakura hiciera esas cosas, normalmente, después del trabajo se quedaba en casa corrigiendo tareas, adelantando planeaciones o simplemente viendo películas.

-¿Sakura estás bien? -preguntó Touya al tiempo que tocaba la puerta de la habitación de la chica, aunque la protegía siempre, su privacidad nunca era invadida-

-Si -dijo Sakura con pocos ánimos-

-Baja a cenar, Nakuru quiere saludarte -dijo el chico pegado a la puerta, tenía ganas de abrir la puerta de la habitación para ver a su hermanita, pero se contuvo, necesitaba respetar su espacio-

-No tengo hambre, otro día la saludo -cortó Sakura a su hermano, no tenía muchos ánimos de nada, solo quería tomar un baño para después de perderse en sus sueños, al menos en ellos podía cambiar el rumbo de su vida-

A Touya no le gustó la respuesta de su hermana, sin embargo, la dejó en paz, no quería presionarla, si ella le quería contar, estaría ahí para ella, eso siempre se lo ha dicho a su pequeña hermana, regresó a su cita con Nakuru, al menos así dejaría de pensar en Sakura por un momento.

*******

Shaoran escuchó el sonido de su móvil, supuso que sería su madre o alguna de sus hermanas, era la hora en la que ellas se ponían en contacto con él, así que le restó importancia y se siguió bañando, el día no había finalizado como esperaba y aún tenía que revisar los asuntos de Hong Kong.

Al salir del baño, se fue directamente con Wei, ahora si le estaba prestando atención a lo que le decía, el chico ambarino, se había propuesto despejar su mente y prestar atención a lo más importante, y eso era el trabajo.

-Wei, ¿por qué todo es un caos? ¡Necesito regresar urgentemente! -declaró el chico, no podía creer lo mal que estaban yendo las cosas y solo había salido hace dos semanas de Hong Kong, necesitaba buscar gente más productiva para poder delegar-

-Su madre ha despedido a parte del personal, al parecer no estaban funcionando como se debía a parte de que se ha estado filtrando información con la competencia -dijo Wei, siempre bien involucrado con los asuntos de la familia Li-

-¡Debió consultarme antes de hacerlo! -dijo el chico algo exaltado, no podía creer que su mamá esté tomando decisiones sin primero avisarle, se supone que él era el que estaba a cargo- por favor ten listo el avión, el sábado a primera hora nos vamos -dijo el chico, mientras seguía comprobando la información que le tenía impresa Wei-

-Como usted diga, joven Shaoran -dijo Wei, mientras dejaba a solas al chico ambarino, no le gustaba verlo tan perturbado, por es siempre lo ayudaba en todo lo que él podía, después de todo, llevaba cuidándolo desde que nació, era como un hijo para él-

Shaoran se dirigió hasta su habitación, necesitaba hablar con su madre acerca de lo que estaba sucediendo, tomó su móvil y palideció en el momento, tenía más de tres llamadas perdidas de Sakura, revisó la hora de las llamadas, no podía creer que haya sido tan cabezota para no haber salido del baño para poder contestar las llamadas, era ya la media noche.

"Y si le marco" -pensó el chico-

"Shaoran ve la hora, no te va a responder" -se reprendió a sí mismo.

El chico miró la pantalla, empezó a buscar entre sus contactos, vio el nombre de Sakura, quiso llamarle, pero desistió, mejor buscó el nombre de su mamá, ella fuera la hora que fuera, le respondería la llamada, necesitaba aclarar algunas cosas con ella, ya habría tiempo para disculparse con Sakura. Esperó pacientemente a que su madre le respondiera la llamada, hasta que por fin escuchó su voz.

-Xiaolang, que bueno es saber de ti -dijo Ieran al otro lado de la línea-

-Madre, necesitamos hablar, me acabo de enterar de lo que has hecho… -comenzó a decir Shaoran, quería continuar, pero Ieran lo interrumpió-

-¿Me hablas por esas nimiedades? Mejor dime ¿cuándo piensas volver? Aquí también tienes responsabilidades -Ieran quería a su hijo en Hong Kong, desde la muerte de su esposo, depositó toda sus esperanzas en Shaoran, a pesar de que él se había resistido, al final consiguió que el chico se hiciera cargo de la empresa y estaba haciendo un buen trabajo, hasta que sus amigos de Japón le metieron ideas de crear una empresa en allí, a pesar de estar en contra de eso, no podía negarle a Shaoran nada, sobre todo porque el chico ya era mayor de edad y sabía que si lo molestaba, sería capaz de dejar la empresa familiar-

-¡No es ninguna nimiedad! -gritó Shaoran al otro lado del teléfono- la próxima vez que tome decisiones sin consultarme, dejaré la empresa, ya que al parecer, usted quiere seguir al mando.

Las palabras que escuchó Ieran de su hijo la dejaron helada, no estaba dispuesta a dejar que su hijo dejara la empresa, aunque eso significara que tenía que seguirle la corriente, había trabajado mucho para lograr que él se quedara en Hong Kong, no iba a dejar que por una tontería, el botara todo su esfuerzo a la basura.

-Te consultaré todo Xiaolang, deja de gritar -dijo con voz serena- pero dime ¿cómo van las cosas con la empresa que quieres abrir en Japón? -cambió de tema, al menos así haría que el chico ambarino se olvidara de ese incidente, eso era lo que creía-

-Va todo bien, el viernes será la inauguración -al decir eso, el chico fue consciente de que no había conseguido el antifaz para el baile, tendría que salir por uno-

-Me alegra mucho que esté todo bien, ¿cuándo piensas regresar? -insistió Ieran-

-El sábado -contestó el chico- luego le confirmo la hora.

-Entonces te estaremos esperando, ya ve a descansar hijo, no son horas para que estés al teléfono -respondió Ieran y con eso finalizó la llamada, al menos sabía que pronto tendría al chico en casa, eso le alegraba más de lo que podía admitir.

- Esos dos nunca pueden hablar bien ?Espero que les esté gustando ?