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Disclaimer: los personajes no son míos, Hogwarts no es mío, los encantamientos tampoco, pero sí! Los enredos amorosos son de mi autoría. Para todo lo demás existe…J.K Rowling!

"Determinaciones"

No supo si el chico la vio o no, lo cierto era que no podía permanecer por más tiempo en aquella habitación. Con la sensación de que sus piernas estaban hechas de plomo salió del aula, pero justo en el momento en que atravesaba el umbral, sin poder evitarlo, sin poder prevenirlo, una pequeña lágrima se escapó de sus castaños ojos, rodó por sus pálidas mejillas y le arrancó un pequeño, casi inaudible sollozo antes de salir por la puerta.

Dobló en una esquina y hecho a correr por los pasillos hacia el exterior. El viento estival le desordenó los cabellos cuando salió por las puertas de roble. Mientras se alejaba veloz del castillo, sus ojos enrojecidos amenazaban con derramar un torrente de lágrimas, pero la castaña con la mirada hacia el frente trataba por todos los medios de no llorar, de no mostrar debilidad, era una Gryffindor, no podía tolerar comportarse así frente a nadie y menos frente a él.

Se cruzó con unos cuantos alumnos que regresaban al castillo, pero ella siguió de largo, impertérrita. Quería estar sola, quería correr y perderse, ¡por Dios! Quería golpear algo…quería desaparecer…

Ni siquiera sabía porque estaba así, sabía como era él, era un Slytherin, una serpiente traicionera, un Malfoy, pero aún así...no, había sido una estúpida ¿Cómo pudo pensar que en verdad le gustaba? ¿A él? Sencillamente había perdido la cabeza…la había perdido hacía tiempo…

Se alejó lo más que pudo de los alrededores, para cuando ya empezaba a sentirse agitada y menos enrabiada, la luna ya se encontraba arriba en el cielo, iluminando el verde césped y los postes del estadio de quidditch. De algún modo había llegado ahí sin darse cuenta.

Subió los escalones de las gradas con lentitud. Se ubicó en la parte más alta, en donde ya no queda asiento y sólo hay una pequeña saliente. Se quedó admirando a la altura en la que se encontraba un momento, y se quedó pensando en lo que había visto, en el cabello largo y brillante de la chica, en los destellos dorados que se les escapaban a sus cabellos…en él, en su maldita forma de comportarse, en su figura elegante, sus modales refinados, su mandíbula prominente y en esos ojos, grises y profundos…en toda su estúpida persona.

No lo pudo evitar, rompió a llorar desconsoladamente. Como una niña quien ha perdido lo que mas quería en el mundo…como una niña angustiada y perdida, como una chica, como una chica enamorada…

Se odió a si misma por no haberse dado cuenta a tiempo, por no haber evitado antes este sentimiento ¿Porqué justo a ella? ¿Por qué justo él? Nunca podrían estar juntos…él no la quería, no la querría nunca, era Hermione Granger, la sabelotodo, la ratón de biblioteca, la amiga de Potter y Weasley, la sangre sucia…

-"Soy solo alguien insignificante, no soy perfecta ni tengo una figura envidiable, no tengo un linaje que venga de milenios…solo yo, una chica común sin ningún atractivo en particular, como pude pensar…como me atreví a pensar…" –se lamentaba mientras sus ojos se llenaban cada vez mas con lágrimas.

Gruesas gotas surcaban su blanco rostro mientras sollozaba desconsoladamente mirando hacia el vacío. Con las manos puestas en su cabeza, pensaba en como odiaba ser una sangre sucia, ser la que solo sirve para estudiar, ser la "amiga" de aquél, ser ella todos los días…¿por qué no podía ser bonita o mas interesante? Quizás…quizás…

Arriba el viento era mas fuerte que en el suelo, su capa, sus ropas y su cabello se revolvían y se juntaban nuevamente azotados por la fuerte brisa. Se abrazó las rodillas y enterró la cabeza entre sus brazos mientras las últimas lágrimas caían de sus enrojecidos ojos.

Los minutos se sucedian uno después del otro con lentitud, acompañándola, cobijándola, mientras no pensaba en nada más que en el vacío.

Se dijo con rabia que no dejaría que Draco Malfoy la viera así, no lo permitiría. Levantó la mirada justo a tiempo de ver una figura caminar por el costado del estadio. Se levantó con desgano, si era uno de los chicos querrían saber porque tenía los ojos hinchados y con visibles marcas de haber llorado. No pintaba nada bien. Se secó las lágrimas con la manga de la túnica y comenzó a bajar los escalones de las gradas, esperando que no fueran sus amigos, esperando que no fuera por favor quien pensaba que era…

-Oh, Granger, tanto tiempo sin vernos –la voz de Draco Malfoy le llegó a sus oídos como veneno. Cada sílaba pronunciada eran cuchillos que se le clavaban en el pecho, lenta, muy lentamente.

Lo miró con ojos inexpresivos, tenía que ser fuerte. Pasó de largo con andar cabizbajo sin dirigirle la palabra y evitando mostrarle sus ojos.

El chico no se esperaba esa frialdad por parte de la chica, por lo que la siguió y la tomó del brazo para hablar con ella, lo que recibió a cambio fue un Protego tan bien ejecutado que casi lo arroja al suelo. Hermione estaba preparada ante cualquier intento del chico.

-¿Qué demonios te sucede? –gritó el chico con enojo. Se tambaleó un poco y se acercó nuevamente a la chica en busca de respuestas.

-¡No me toques! –chilló la castaña alejándose unos metros del chico. –No quiero que vuelvas a tocarme en tu vida ¿entiendes? No pertenezco más a tu lista de estúpidas admiradoras. Como me tocas otra vez y te mato –amenazó apuntándolo con la varita.

De pronto comprendió el sonido de la puerta al cerrarse, y el sollozo, sutil como un susurro, pero lo había escuchado. Era ella la que lo había visto con aquella chica. La verdad es que esperaba, quería que lo viese en aquella situación. Lo había pensado mucho y luego de aquella noche que pasó en Hogsmeade con Hermione todo se había vuelto muy confuso: no paraba de pensar en ella, ansiaba abrazarla, tocar su cabello… ¡Era indigno!, por eso había tratado de no toparse con ella en los últimos días, de evitarla lo más posible. Las demás chicas…una mera entretención, un remedio para el olvido por así decirlo, pero obviamente no había resultado…

-No seas exagerada –replicó el chico con la voz calma.

-Eres un imbécil –dijo enojada la chica. Le dio la espalda y siguió caminando, alejándose de él.

-¿Lo dices porque te nació de repente, o porque me viste con aquella chica? –le soltó el chico irónico.

Hermione furiosa se dio la vuelta. La brisa le azotaba el pelo y las ropas dándole un aspecto aún más fiero.

-Con quien te revuelcas no es asunto mío, pero conmigo ya no te funcionará más –anunció la chica.

-Ah, fue por eso entonces –dijo el chico como reflexionando. –Bien, así sabrás que no le pertenezco a nadie y que puedo andar con medio Hogwarts si quiero.

-¿Por qué siempre tienes que ser tan… idiota? –preguntó la chica. La rabia que sentía iba en aumento. Estaba tan enojada, tan triste que pequeñas lágrimas se asomaron a sus ojos. –Por mí, te puedes acostar con toda Inglaterra… -dijo finalmente en voz baja. Las lágrimas brotaban a caudales por sus castaños ojos.

De pronto la insensibilidad y la indiferencia con la que el rubio había preparado su plan, se desmoronaba con cada lágrima que caía de los ojos de Hermione. Se reprendió mentalmente por lo estúpido que estaba siendo con ella, pero se dijo que era lo mejor, así es que se obligó a alejarla para que no se diera cuenta de cómo su fuerza de voluntad se quebraba.

-¿Necesitas una lista detallada de las chicas con las que me acostado? ¿O tal vez, detalles explícitos de cómo me las he cogido? –preguntó el chico con sorna. Cuando quería cubrir sus verdaderos sentimientos con algún comentario mordaz, él era el maestro.

Hermione por su parte, al escucharlo mofarse así, tan descaradamente, decidió con firmeza que era suficiente.

-No quiero volver a verte, no quiero oírte ni saber que existes, para mí ya no eres más importante que una mosca. Mientras más lejos estés de mí mejor para ti ¿entiendes? –dijo la chica con voz firme, aunque ambos sabían que el tono que había ocupado lejos de ser indiferencia, parecía…decepción y tristeza.

Guardó su varita en la túnica y se dirigió ondeando su capa hacia el castillo. Lentamente el rubio vio como sus pasos se perdían en la oscuridad de la noche, dejando una terrible sensación tras ella. Malfoy se estremeció al notarlo.

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Hermione, silenciosa y mas tranquila de lo que cabría en la normalidad se acercó al retrato de la Señora Gorda, y una vez ésta se hizo a un lado, atravesó el umbral hasta su sala común, desierta y menos acogedora de lo habitual. La luz de la luna llena le pegó de frente en la cara. Era una noche hermosa. Se acercó a la ventana y pegó la cara al vidrio para ver más de cerca su resplandor. No pudo evitarlo, su mirada se desvió hacia abajo, hacia la orilla del lago. La negra figura aún se hallaba allí…

Se alejó de la ventana rápidamente tropezando con un taburete en su huida al dormitorio de las chicas.

Caminó con cuidado hasta su cama adoselada y sin desvestirse siquiera, se dejó caer en ella.

Toda valentía, toda seguridad se había esfumado. Ahora solo quedaba la antigua Hermione; con sus reglas, con su carácter difícil, con su histerismo, sin amor…

Se cubrió con una manta, se acurrucó a su almohada y pensó por última vez, por un único segundo en "sus grises ojos", y en la bonita sensación que le inspiraban cuando se dirigían hacia ella.

Un brillo de decepción titiló en sus castaños ojos antes de cerrarlos por fin a la realidad y sumergirse en el mundo de los sueños.

Muchos pisos por debajo, en la orilla de un lago cristalino y metálico a la luz de la luna, se encontraba Draco Malfoy pensativo, con una mano sosteniendo su cabeza. Sus facciones afiladas y su porte elegante, disminuidos ante la reacción de la castaña, parecían solo un bulto en la oscuridad.

-¿Por qué no me golpeó? ¿Por qué no se desquitó conmigo? –pensaba apesumbrado. –Se habría sentido mejor…yo me habría sentido mejor si me hubiese golpeado ¿Por qué no lo hizo?

"Ella siente algo por ti. Debería haberte ahorcado, pero no lo hizo, porque no está enojada contigo, está…desilusionada de ti"

-Absurdo, yo nunca le prometí nada –se dijo furioso mientras lanzaba con más fuerza de lo normal una piedrecilla al lago.

"Ella lo sabe, quizás sólo esperaba un poco más de ti"

-Es una tonta… ¿Es que no sabe que jamás nos dejarían estar juntos?

Se agarró con ambas manos la cabeza con desesperación.

"Piensas que no lo sabe ya? Ella tiene mucho mas que perder que tú, pero aún así…aún así estas en su vida"

Malfoy se quedó pensando un momento en lo que acababa de concluir "su yo" interno. Lanzó otra piedra interrumpiendo la tranquilidad de las aguas, mientras pateaba unas cuantas con el pie.

La vocecilla se calmó, y mientras miraba con desgano los árboles mecerse con la brisa estival, se preguntaba si lo que estaba haciendo era lo correcto. Debía dejarla, lo sabía, pero cada momento que pasaba sin ella era una tortura. No lo admitiría en voz alta, eso si que no pero, se sentía tan bien tomar sus delicadas manos, sentir la calidez de sus mejillas cuando se ruborizaba, y porque no, también sus comentarios irónicos…su sonrisa.

"Parece que a alguien lo tienen agarrado hasta de los talones"

-Oh cállate –ordenó el chico en voz alta. Sus pálidas mejillas tomaron un tono rosado que no pegaba nada bien con su expresión adusta de antes. Se arregló con firmeza el cuello de la capa, lanzó la última piedrecilla y se fue con paso rápido hacia el castillo, haciendo ondear su larga capa negra al andar.

Una sutil sonrisa le inundó los labios al traspasar el umbral de las puertas de roble. Era el momento de comportarse como un Malfoy, y un Malfoy jamás huye de una mujer, y mucho menos ahora.

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El viernes por la mañana Hermione se levantó bastante antes de lo habitual. Alejó sus pensamientos rápidamente de la noche anterior y se dispuso a repasar. Su examen de runas era en unas horas y lo mejor era revisar que todo estuviese en orden.

Poco a poco el sol se fue elevando en lo alto y sus compañeras de cuarto comenzaron a levantarse apenas los rayos del gran astro tocaron sus ventanas.

-Genial, me quedé dormida con la goma de mascar –dijo Lavender enojada, y agarrándose un mechón de pelo embarrado de goma. –Hoy va a ser un día espectacular –se quejó la chica a un tiempo que se ponía sus zapatillas de levantar.

-¿Hoy tienes examen Herm? –preguntó Parvati mientras elegía el mejor atuendo del día.

-Sí, y creo que va a estar muy difícil –se quejó la castaña tratando de mantener una conversación jovial.

-No te preocupes –la animó la chica. –Te irá bien, sólo relájate.

"Si pudiera…" –pensó la castaña desanimada.

Tomó el libro que estaba leyendo y lo metió cuidadosamente en su mochila, decidió que mejor se iría a desayunar, no quería soportar las preguntas de las chicas sobre su aspecto o su humor de los últimos días. Se despidió de ellas y se fue escaleras abajo. Ginny la esperaba en uno de los mullidos sillones de la sala común.

-Que bueno que llegas ¿Vamos a desayunar? –le preguntó la pelirroja con entusiasmo.

-Si, me muero de hambre

Las mentiras cada vez salían mejor, eso seguro.

Atravesaron el retrato y se dirigieron al Gran Salón. Todo el camino permanecieron calladas, esperando que alguna de las dos rompiera el silencio. Hermione lo hizo primero.

-¿Y como…te fue ayer?

-…

-¿Ginny? –preguntó la castaña al no oir respuesta. Se giró para verla. Su amiga parecía preocupada. -¿Te ocurre algo?

-Herm…es que…ehmm…yo –balbuceaba la pelirroja sin encontrar las palabras adecuadas para expresarse.

-Dime que es lo que sucede –le pidió Hermione con preocupación.

-No pude hacerlo –confesó la chica agachando la cabeza y rehuyendo los ojos de la castaña

-¿No pudiste hacer que?

-No me pude…no pude acostarme con Blaise –le dijo en un susurro.

¡Wow. Cinco kilos menos de preocupación! Ya pensaba algo mucho peor. –pensó aliviada la castaña.

-Bueno, yo creo…que está bien, o sea, si tu no estas preparada… -le dijo tratando de consolarla.

-Es que no entiendes… yo si quería hacerlo –explicó Ginny. –Pero, era cosa del momento, ya sabes, las caricias, los besos…estaba todo a tono, pero…

-¿Y entonces?

-Entonces llegó el estúpido de tu amigo "salvador del mundo" –dijo enojada la pelirroja.

-¡¿QUÉ?!

-Pues si –afirmó. –Estábamos de lo mejor cuando casi nos descubre en pleno…intercambio de caricias…

-Ah, entonces es comprensible, si los hubiese atrapado…

-Es que no es eso… -continuó la pelirroja. –Lo que pasa es que después de que Harry se fue podíamos haber seguido pero…pero, yo no pude…cuando lo vi allí preocupado porque estaba sola en la mitad de la noche…cuando vi esos ojos verdes que me encantan y su ceño fruncido por la preocupación…no pude. Herm la verdad es que Blaise para mi es una entretención, tu sabes, para pasar el rato, pero Harry…él es, él es…

-Entiendo –la cortó la castaña. –Entiendo perfectamente a lo que te refieres.

El tono de la castaña hizo olvidarse de lo que Ginny estaba por decir. Estaba tan atormentada por lo que le estaba sucediendo que se había olvidado por completo de ponerle más atención a su amiga. No tenía los ojos rojos por haber llorado, no tenía ojeras debajo de los ojos, pero éstos no demostraban el mismo brillo vivaz que tenían siempre. Tampoco andaba mordiéndose las uñas como hacia siempre que tenía un examen. Estaba ahí, parada al lado suyo, pero era como si le hubiesen sacado lo de adentro para dejar sólo la cáscara.

-¿Pasó...algo con…Malfoy? –se atrevió a preguntar Ginny mientras estudiaba su reacción.

Suspiró.

-La verdad Ginny, es que lo mío con Malfoy se acabó –dijo la castaña

-Pero, ¿Por qué? –preguntó Ginny consternada. –Pensé que lo de ustedes iba tan bien.

-Pues…

-Hermione

-Lo que pasa es que me di cuenta…de que soy una tonta, estúpida redomada. No tengo remedio…

-¿Te diste cuenta tan pronto? –preguntó la pelirroja. Al ver la expresión de indignación de la castaña se corrigió rápidamente. –Quiero decir, si ya te diste cuenta de que estas enamorada del rubio ese.

Las últimas palabras de Ginny se le colaron por los oídos pero creyó haber escuchado mal. La pequeña Weasley sabía más que ella misma.

-¿Cómo? –preguntó atónita

-Bueno, es que yo ya lo intuía. No te lo mencioné antes porque sabía que te pondrías como una chiflada primero, y luego triste por saber que no podrías estar con él. –dijo la pelirroja apoyándose en la pared.

-Me parece que tú me conoces mucho más que yo –dijo la castaña apartándose de ella y apoyándose en la pared opuesta a la de ella. Suspiró y se deslizó hasta quedar sentada en el piso. –Ayer lo ví con otra chica.

-¿Cómo que lo viste? ¿Con quien?

-No se quien era, pero poco me importa, sólo quería destrozarla en pedacitos –apuntó la castaña, haciendo como que rompía algo con las manos.

-En eso si te puedo ayudar –sonrió la pelirroja al tiempo que le guiñaba un ojo. –Desquitémonos con la comehombres y de paso le damos un escobazo a Malfoy en las p…

Hermione no pudo evitar esbozar una sonrisa. Ginny siempre estaba allí para apoyarla, aún cuando sabía que no serían capaz de pegarle a nadie, la animaba con lo que podía.

-Ginny, ¿tu crees que…si me lanzo de la torre de astronomía sería muy melodramático? –preguntó la chica de mejor ánimo.

Ginny pareció reflexionar.

-Bueno, si lo que quieres es llamar la atención serías la sensación ¿Quién sabe? a lo mejor a Malfoy le gustan desparramadas y en trocitos –le dijo sonriente la pelirroja.

Hermione lanzó una carcajada. No podía evitar sentirse desgraciada pero por lo menos podía distraerse, y Ginny siempre tenía algún comentario gracioso que decir, aún los que eran a costa suya eran divertidísimos.

-¿Te parece que visitemos a Lobby? Te aseguro que tendrá un chocolate en dos segundos si se lo pedimos –propuso la pelirroja.

Hermione por lo general se hubiese opuesto rotundamente a la iniciativa, pero pensándolo mejor quizás le haría bien ser una chica normal una vez en la vida.

Y desquitarse con chocolate por penas de amor era una de las características principales de ser una adolescente.

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Bueno aquí me tienen actualizando otra vez!

Siento si me demoré mucho pero quería que estuviese todo bien hechito

Noticias abominables…solo quedan poquitos capítulos…(ya era hora dirán algunas…)

Pero bueno, todo lo q comienza debe terminar algún día

Espero les haya gustado el cap…les doy un adelanto, se viene un capitulo q…ahyy ¿les digo o no? Jejej no, mejor me lo guardo, porque a lo mejor creo expectativas…

Solo espero q les guste

Un besito a todas las que me dejan reviews, en especial a las q me han leído desde el principio, y por lo mismo las mas perjudicadas por mi poca actualización: Abril, Lado.Oscuro, Kerly Krum…

Y a las que me ponen en sus favoritos y alertas, de verdad muchas gracias, sólo haganme saber si les gusta…¿bueno?

Besitos

Sophie