Lo siento, lo siento... entré en pánico y dejé de actualizar..-.- mi Parabatai me dio una plática constructiva y aquí estoy de nuevo..! perdooon..! intentaré actualizar cada semana..!
Stephanie-Nii-san: tu invocación sirvió..! bueno más o menos..xD en el siguiente capítulo ya viene Bane..! mientras tanto.. disfruta este capi..=D y lamento mucho haber tardado tanto..!
Anon: Waywood... todos decimos..xD
Seika Lightwood: Michael era necesario para ayudar a Alec.. y tres años son muchas cicatrices.. pero Alec sabe como ocultarlas.. sabe como ocultarse de su familia.. veamos si puede ocultarse de otras personas también... y tienes razón.. Magnus ya llega en el siguiente capítulo y ya veremos cómo reacciona Alec a eso..! espero te siga gustando el fic... lamento la tardanza nuevamente..!
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The Fall..!
Los Lightwood no perdieron tiempo, toda la familia corrió a Alicante sin siquiera terminar el desayuno. Pero primero llegaron al Instituto. En el lugar se encontraban solo los menores de edad. Había un grupo de adultos encargados de vigilarlos hasta que todos los juicios terminaran, ninguno de ellos era miembro del Circulo. Después de unas breves preguntas, los Lightwood siguieron su camino a Alicante. No sabían que encontrarían, pero no estaban preparados para eso. En la plaza del Ángel estaba medio Alicante, y lo más horrible, había muchos cuerpos envueltos en mantas blancas. Maryse cargó a Max y le cubrió los ojos.
-Qué pasó? Que sucedió?- preguntó Robert al aire, pero nadie les prestaba atención. Casi todos estaban de pie hablando en voz baja, con lagrimas en los ojos sin creer lo que había pasado. Había un hombre mayor al que ya conocían, era el dueño de una panadería cerca de la casa de Michael- Carlo, que fue lo que sucedió?
-Valentine, eso sucedió- le respondió el hombre, tenía una fea herida en el brazo izquierdo que ya había comenzado a sanar gracias a un Iratze- vinieron desde el Instituto solo para esto, aparentemente había un grupo que había planeado un ataque contra el Circulo. Valentine ya lo sabía, estoy seguro de eso.
-Y Michael? Carlo, lo viste?- preguntó el ojiazul comenzando a asustarse.
-Lo vi en la batalla, entre la gente- dijo Carlo con voz cansada.
-Papá!- el hijo de Carlo corrió hacia él en ese momento luciendo realmente aliviado. Robert retrocedió dejando a la familia.
-Papá, esa señora tiene los nombres de los caídos- dijo Alec en voz baja, señalando a una mujer de cabello castaño y corto que sostenía una tabla que tenía un papel con varios nombres escritos en el. Robert corrió hasta ella.
-Michael, Michael Wayland?- preguntó Robert con desesperación. La mujer los observó y al darse cuenta de que eran miembros del Circulo, les dedicó una dura mirada.
-En su casa, se fue hace unos minutos- dijo con voz cargada de veneno antes de darse media vuelta y alejarse. Robert respiró aliviado y soltó la carrera calle arriba, el resto de la familia los siguió. Llegaron a la casa y se dieron cuenta que la puerta estaba abierta de par en par.
-Michael? Michael?!- Robert entró en la casa seguido rápidamente por los demás. Michael y Jonh estaban sentados en la sala, los Lightwood supieron lo que había pasado con solo mirarlos. Ambos rubios tenían el rostro bañado en lagrimas y Michael abrazaba fuertemente a su hijo- oh no.
-Robert- murmuró el hombre rubio con la voz quebrada- Eliza...
-Por el Ángel- murmuró Maryse acercándose rápidamente a abrazar a Jonh. Robert hizo lo mismo con Michael sin decir palabra.
-Qué pasa?- preguntó Max. Izzy lo tomó de la mano y lo llevó a otra habitación.
-Valentine lo sabía- murmuró Michael contra el hombro de Robert- lo sabía, Robert. Vino por nosotros.
-Alec, Jace, lleven a Jonh a la otra habitación- dijo Maryse acariciando la espalda del chico para ayudarlo a ponerse en pie. Los dos chicos obedecieron a la mujer y llevaron al deshecho chico a la habitación continua- Michael, que pasó?
-Valentine se enteró... Valentine supo de nuestro plan- murmuró Michael separándose de su Parabatai, intentando calmarse un poco- vino contra todos nosotros.
-Quienes son nosotros, Michael? De que hablas?- preguntó Robert completamente confundido. Michael respiró profundamente.
-Hace años, antes de que volviéramos a hablarnos- comenzó a explicar Michael- Jocelyn Fairchild se puso en contacto con Eliza y conmigo, y con otros que solíamos pertenecer al Circulo.
-Jocelyn- murmuró Maryse, sorprendida. La mujer había huido cuando el pequeño Jonathan Morgestern tenía apenas un año de edad. Nunca le habían preguntado a Valentine la razón, aunque se veía claramente que la desaparición de la mujer le había causado mucho daño.
-Formamos un grupo en secreto, todos pensábamos que Valentine tenía demasiado poder, que sus métodos no eran los correctos que... que era muy extremista- siguió Michael sin dejar de soltar lagrimas- nuestro movimiento era lento, no queríamos que Valentine nos descubriera. Planeábamos derrocarlo, teníamos ayuda de Subterráneos, la ayuda de altos mandos en la Clave. Pero Valentine nos ganó.
-El ataque, fue hacia ustedes?- preguntó Robert sin creerlo.
-Vinieron por nosotros. El Circulo, todos ellos- siguió Michael- sabían quienes éramos y lo que planeábamos. Solo venían por nosotros, pero el resto de los habitantes pensaron que se había vuelto loco, que el Circulo había llegado demasiado lejos. Se pusieron en su contra, Valentine no esperaba eso.
-Raziel- murmuró Maryse.
-Valentine huyó a mitad de la batalla, al darse cuenta la mayoría de los miembros del Circulo se rindió, todos los demás terminaron muertos- explicó Michael- pero se llevaron a muchos con ellos. Mi Eliza...
-Por Dios- Robert volvió a abrazar a Michael fuertemente. Maryse se sentó del otro lado de Michael y le acarició la espalda suavemente. Se quedaron así unos minutos, hasta que el rubio se separó.
-Robert, no debiste venir a la ciudad, todos quieren a los integrantes del Circulo tras las rejas- le dijo Michael limpiándose el rostro con la manga de su camisa- ellos no saben que ustedes prácticamente ya no son seguidores de Valentine.
-Tienes razón, no lo saben- le dijo Maryse. Michael la miró confundido.
-Nos citaron a juicio para mañana- informó Robert y el rubio lució asustado.
-Qué?
-No estamos seguros de que pasará- dijo Maryse- no somos miembros activos del Circulo, nuestros tres hijos son menores de edad.
-No pueden encerrarlos, no participaron en esa batalla, no tienen motivo- dijo Michael mirando a los Lightwood, preocupado.
-Lo sabemos, pero ya sabes como Imogen odiaba a Valentine- le dijo Robert- y cambiaron al Cónsul también, y estoy seguro de que medio Alicante estará ahí pidiendo justicia.
-Iré con ustedes al juicio mañana- les dijo Michael- puedo hablar en su favor de ser necesario.
-Muchas gracias, Michael- dijo Maryse tomándole la mano.
Los Lightwood pasaron todo el día en la casa de los Wayland, los funerales de todos los que habían caído iniciarían la tarde siguiente, y Robert de verdad esperaba poder estar ahí para su Parabatai. No sabía cómo terminaría el juicio en su contra, pero era capaz de escaparse del Gard solo por unas horas para ir con Michael y Jonh al funeral de Eliza. Se quedaron a dormir ahí, no queriendo dejar solos a los Wayland.
Como decía la carta que les habían enviado a Maryse y Robert, toda la familia fue al Gard a primera hora de la mañana. Se habían enterado que los miembros del Circulo que habían participado en la batalla habían sido arrestados y encarcelados de inmediato. El resto de ellos, que no habían estado presentes durante la batalla, habían sido citados a juicio ya que no tenían ninguna acusación formal hacia ellos, no habían cometido un crimen imperdonable como atacar a otro Nefilim.
Toda la familia Lightwood y Jace fueron al Gard, podían sentir las miradas fijas en ellos mientras caminaban por la calle. Todo Alicante los consideraba miembros del Circulo, tal vez no les iría tan bien como esperaban. Michael había prometido ir al juicio, pero no quería dejar solo a Jonh. El chico aun era menor de edad y no podía entrar al juicio. Los Lightwood entraron en el Gard y vieron a varios de los integrantes del Circulo, sentados en silencio sin saber que esperar.
-Creo que podemos esperar aquí- dijo Maryse señalando una puerta al otro lado del pasillo.
-Lightwoods- justo cuando estaban por entrar en la habitación continua, el nuevo Cónsul los llamó haciéndolos girarse.
-Malachi- dijo Robert a modo de saludo. Maryse dejó a sus hijos y se acercó a su marido, poniendo atención al Cónsul.
-Al fin llegan, ustedes son los siguientes- les dijo revisando sus notas.
-Malachi, no iremos a ningún lado sin saber de que se nos acusa- dijo Maryse cruzándose de brazos.
-Traición- fue la simple respuesta de Malachi.
-Nosotros no tuvimos nada que ver con ese ataque- dijo Robert.
-Todos los miembros del Circulo, aunque no hayan participado en la batalla, tienen que presentarse a juicio- dijo Malachi mirando a los Lightwood, entonces se dio cuenta que había una persona que no encajaba entre la multitud de cabezas pelinegras- Jonathan Herondale.
-Jace vive con nosotros, solo va... iba, al Instituto algunos días al mes- explicó Maryse rápidamente. Si los Herondale estaban encerrados, quien sabe que harían con el chico que aun era menor de edad. El Cónsul siguió mirando a Jace antes de soltar un suspiro.
-Lo lamento, muchacho- dijo el Cónsul mirando a Jace.
-Qué?- preguntó Jace frunciendo las cejas.
-Stephen y Celine Herondale murieron en batalla- anunció el hombre en voz baja. Todos los Lightwood jadearon sorprendidos.
-Jace- Alec se acercó rápidamente a su Parabatai cuando vio que las piernas le temblaban y se tambaleaba hacia atrás. El ojiazul pasó un brazo por los hombros del rubio y lo ayudó a recargarse en la pared. Jace se resbaló por la pared hasta quedar sentado en el suelo, Alec se hincó junto a él. Max corrió y abrazó a Jace fuertemente, ocultando su rostro en el pecho del mayor. El chico Herondale, al sentir al pequeño abrazarlo, sintió que se desmoronaba. Alec abrazó a su Parabatai en cuanto la primera lagrima salió de sus ojos dorados. Isabelle se unió a los chicos y se sentó en el suelo, tomando suavemente una de las manos de Jace. Maryse le acarició la cabeza a Jace, mirando a su esposo, preocupada.
-Tienen que venir conmigo ahora, Robert, Maryse- dijo Malachi señalando la puerta detrás de él- los chicos los esperarán en la sala continua.
-Un poco de respeto, por favor- dijo Maryse mirando duramente al hombre, sin dejar de acariciar el cabello de Jace.
-Es una situación difícil, Maryse, todos queremos que esto termine pronto- le dijo Malachi. Robert suspiró y se acercó a sus hijos.
-Espérenos en la sala de allá, chicos- dijo Robert antes de acariciar la cabeza de Jace- vamos, Jace- el hombre ayudó a Alec a poner a Jace de pie. Izzy y Max los imitaron y dieron media vuelta para volver por el pasillo hacia la puerta a la derecha. Alec pasó un brazo por la cintura de Jace para dirigirlo, pero el nuevo Cónsul carraspeó.
-Alexander Lightwood- dijo llamando la atención de todos nuevamente- también estas citado al juicio.
-Qué?- preguntó Robert sin entender.
-Malachi, mi hijo no...
-Tenemos entendido que tu hijo fue reclutado por Valentine personalmente, Maryse, tiene que estar presente en el juicio- la interrumpió el hombre.
-Alec rechazó la oferta de unirse al Circulo- dijo Robert.
-Corrígeme si me equivoco, pero Valentine ayudó a tu hijo hace algunos años- los tres Lightwood se tensaron- no muchos lo saben, por su puesto. Pero si no quieren que la investigación siga, tendrá que venir al juicio.
-Isabelle, lleva a Jace y Max a la sala de espera- dijo Maryse después de unos segundos de silencio. La mujer miraba a Malachi como si quisiera cortarle la cabeza- vamos, Alec.
Izzy tomó el lugar de Alec sin decir palabra, dirigiendo a Jace de regreso por el pasillo. Los tres adultos y Alec se dirigieron al salón del juicio. Dentro había un bullicio enorme. Imogen Herondale intentaba mantener el orden mientras que muchos de los presentes exclamaban molestos. Maryse tomó rápidamente la mano de Alec y siguieron a Malachi hacia las sillas que les indicaba. Hodge Starkweather ya estaba sentado en una de las sillas. Lucía nervioso y sumamente preocupado. Los tres Lightwood se sentaron junto a él, mirando a Imogen luchar por mantener el orden.
-Silencio! Todo el mundo! Guarden silencio!- exclamaba Imogen hacia la multitud. Malachi se acercó a su lugar, enseguida de la mujer, y le entregó unos papeles. Imogen leyó rápidamente antes de levantar la mirada- Hodge Starkweather.
-S... si- dijo Hodge poniéndose de pie. El bullicio en la sala se calmó cuando la mayoría puso atención a lo que pasaba.
-Ha sido miembro del Circulo desde joven, desde que estaba en la Academia, correcto?- preguntó Imogen, Hodge simplemente asintió- siempre fue uno de los más fieles seguidores de Valentine.
-No hacía mucho, yo... yo solo...
-Sabemos que era el "maestro" de la mayoría de los chicos en ese Instituto- lo interrumpió Malachi- aun así, obedecía las ordenes de Valentine.
-Todos lo hacían! No solo nosotros, miembros del Circulo, la mayoría de los miembros de la Clave también...
-No me compare con los miembros del circulo, señor Starkweather- dijo Imogen firmemente, Hodge se encogió en su lugar- yo nunca aprobé los modos de Valentine. Tenía que conformarme con las decisiones que se tomaban bajo su influencia, pero nunca, repito, nunca obedecí lo que él decía.
-Tenía conocimientos- siguió Malachi después de unos momentos de silencio- de todas las misiones y planes que tenía Valentine con respecto a los Subterráneos y a la Copa Mortal?
-Yo nunca me vi envuelto en nada de eso- dijo Hodge negando frenéticamente con la cabeza. Maryse y Robert se miraron, ellos sabían las misiones, incluso habían participado en unas cuantas, pero no tenían idea de a que se refería Malachi con lo de la Copa Mortal.
-Pero lo sabía- le dijo el Cónsul- lo sabía y nunca hizo nada para detener a Valentine.
-No podía... no me atrevía... ustedes saben cómo era Valentine...
-Su cobardía no es excusa, señor Starkweather- dijo Imogen seriamente mientras movía un par de papeles y se los entregaba a Malachi. Hodge se mordió la lengua para no decir nada.
-Sus cargos son menores a todas las de los demás miembros del Circulo- dijo Malachi releyendo los papeles que le había entregado la Inquisidora- no por eso quedará sin castigo.
-Hodge Starkweather, es condenado a pasar el resto de sus días dentro del Instituto de Nueva York- anunció Imogen ganándose otra tanda de gritos de disconformidad. Todo Alicante quería a los miembros del Circulo en prisión. Pero Imogen sabía que eso no era justo para los que no habían participado en la horrible batalla- puede retirarse y tiene 24 horas para organizar sus cosas y salir de Idris.
-Pero... pero yo...- Hodge intentó hablar, pero Imogen hizo una señal para que lo sacaran del lugar. Dos hombres mucho mas corpulentos que él lo dirigieron a la salida mientras Hodge intentaba volver a acercarse a la Inquisidora para pedirle que reconsiderara su sentencia. Maryse y Robert se miraron preocupados. Hodge tampoco era miembro muy activo del Circulo, casi no participaba en las misiones, y solo se encargaba del estudio de los más chicos. Sus situaciones eran bastante parecidas. Y pasar el resto de sus vidas encerrados en el Instituto era una mísera mejora a pasar el resto de sus días encerrados en una celda en la Ciudad de Hueso.
-Lightwood, Robert y Maryse- leyó Imogen en el papel. Ambos Lightwood se pusieron de pie y la sala volvió a calmarse poco a poco. Imogen le echó una mirada a Alec y después se giró a Malachi, peguntándole en voz baja que hacía el chico ahí. Después de unos cuantos cuchicheos, Imogen volvió a girarse, suspirando y leyendo los papeles- ustedes salieron del Instituto hace tres años.
-Así es- dijo Robert con seguridad.
-Pero siguieron perteneciendo al Circulo- aclaró Malachi provocando que todos los presentes comenzaran a murmurar entre ellos.
-No estábamos precisamente con ellos, nos preocupamos mas por criar a nuestros hijos- dijo Robert elevando su potente voz para dejarse oír por sobre los murmullos.
-Aun así, eran miembros- dijo Malachi. Robert pasó saliva y no dijo nada.
-Como dijo mi esposo, nosotros no teníamos nada que ver con el Instituto y solo participábamos en ciertas misiones del Circulo- dijo Maryse y miró significativamente a Imogen- hubiéramos cortado toda relación con Valentine de no ser por ciertas... circunstancias.
-Ustedes fueron básicamente los primeros seguidores de Valentine, por lo que dichas "circunstancias" no importan nada ahora- dijo Malachi con un movimiento de la mano. Alec se removió incomodo en su lugar, bajando la mirada. Imogen miró seriamente a Malachi y los padres Lightwood cerraron fuertemente los puños.
-Tengo conocimiento de la situación, Malachi- dijo Imogen- creo entender a los Lightwood mejor que tu, así que seré yo la que juzgue.
-Puede que tu tomes la decisión final, Imogen, pero el juicio acepta la participación de todos- todos los presentes asintieron dándole la razón. Maryse y Robert se miraron preocupados.
-La mayoría de los miembros del Circulo participaron en la batalla de anoche- dijo Imogen alzando la voz- los que no, son los que tienen derecho a juicio y todos deben entender que se les debe culpar por lo que hicieron ellos mismos, no por lo que hicieron sus compañeros.
-Los Lightwood, al igual que Starkweather, pertenecieron al Circulo original, desde sus años en la Academia- dijo Malachi- los originales eran los más allegados a Valentine. Bien pudieron no haber participado en la batalla por qué no llegaron a tiempo al no vivir en el Instituto.
-Nosotros no sabíamos nada con respecto a la batalla- dijo Robert.
-Varios de los miembros del Circulo que no estuvieron en la batalla claman no haber tenido idea de lo que pasaba- le dijo Malachi a Robert, Imogen escuchaba todo atentamente, mirando a los Lightwood- pero ellos no tienen la suerte de vivir alejados del Instituto y de Alicante, como ustedes. Ellos debieron escuchar algo al menos.
-No es suerte que vivamos lejos- dijo Maryse- fue una decisión que tomamos hace años y que no tiene nada que ver con...
-Tal vez lo planearon. Planearon alguna situación para poder liberarse del Instituto- la interrumpió Malachi- lo que sea que haya pasado fue demasiado bueno como para dejar pasar la oportunidad.
-Como te atreves...- Robert tomó la mano de Maryse para que la mujer no se lanzara contra el hombre.
-Malachi- le advirtió Imogen.
-No tengo idea de que pasó hace cuatro años, pero tal vez tomaron esa oportunidad para salir del Instituto y tener una excusa creíble si algo malo llegara a suceder, como esto, por ejemplo- dijo el Cónsul, los presentes asintieron dándole la razón.
-Eso no es verdad!- se escuchó una voz detrás de la multitud, todos se giraron y vieron a Michael Wayland abriéndose paso hacia los Lightwood- yo me retiré del Circulo hace años, todos saben que abandoné a Valentine y que ya no tenía contacto con mi Parabatai.
-Y él se quedó en el Instituto- dijo Malachi.
-Tenía una opinión diferente en ese entonces- le dijo Michael llegando junto a Robert- hace unos años volví a tener contacto con ellos, me sorprendió todo lo que habían cambiado. Si ellos abandonaron el Instituto no fue por conveniencia propia, fue porque se dieron cuenta de la situación en la que vivían.
Todos los presentes escuchaban atentos al recién llegado. A lo largo del día anterior todos se habían enterado de lo que había sucedido, de a quienes quería el Circulo y porque. La organización secreta que había formado Jocelyn Fairchild ya no era tan secreta, y todos le tenían cierto respeto a los que la conformaban, por atreverse a hacerle frente a Valentine.
-Mi esposa murió anoche- declaró el rubio haciendo que todos bajaran la mirada- murió a manos del Circulo, pero yo se que ni Robert, ni Maryse tuvieron que ver en ello. No los culpo, se que se hubieran opuesto si Valentine se los hubiera pedido.
-Es tu Parabatai, es un hecho que lo protegerás- dijo Malachi. Michael lo miró fríamente.
-No lo estuviera protegiendo si estuviera a favor del asesinato de mi esposa- dijo Michael, todos comenzaron a murmurar dándole la razón- digan lo que digan yo se que los Lightwood nunca hubieran dejado que algo tan horrible sucediera.
Todos comenzaron a murmurar, incluidos Imogen y Malachi, quienes se giraron para poder hablar en privado. El pequeño discurso de Michael pareció ayudar, todos los presentes estaban pensando mejor la situación de los Lightwood. Maryse respiró profundamente y tomó la mano de Robert y la de Alec, esperando que Imogen hablara. Malachi negaba con la cabeza luciendo furioso. Michael puso una mano sobre el hombro de Robert brindando apoyo moral.
-Imogen, no entiendo tu necedad por...
-No me levantes la voz, Malachi!- exclamó Imogen con tono autoritario, todos los presentes quedaron en silencio, mirando al Consul y la Inquisidora.
-Solo digo que se les debería dar el mismo trato que a todos los demás- dijo el Cónsul mirando duramente a los Lightwood. Maryse y Robert pasaron saliva pesadamente. Imogen bufó molesta y movió bruscamente los papeles antes de hablar.
-Robert y Maryse Lightwood, a ustedes y su familia se les...
-Tenemos tres hijos menores- dijo Maryse, desesperada- ellos no tuvieron la culpa de nada.
-Todos los menores de edad pueden quedarse en el Instituto- dijo el Cónsul- lo reorganizaremos, será...
-No pueden quitarme a mis hijos!- exclamó Maryse asustada, mirando a Imogen. Malachi estuvo por hablar, pero Imogen lo detuvo.
-La familia Lightwood será enviada a Nueva York, a dirigir el Instituto- declaró Imogen- ella tiene razón, los chicos no tienen la culpa de los errores de sus padres- dijo mirando a los Lightwood significativamente- podrán volver a Idris a asuntos oficiales, pero es su deber dirigir el Instituto y proteger Nueva York, está claro?
-Sí, Inquisidora- dijo Robert, sabía que era lo mejor que obtendrían, apretó la mano de Maryse dándose fuerzas mutuamente. Les estaban quitando su casa, tendrían que comenzar de nuevo en otro país, en otro continente. Maryse respondió el apretón antes de girarse y hacerle una seña a Alec para que se pusiera de pie para irse de ahí.
-En cuanto a Alexander Lightwood- dijo el Cónsul, deteniendo la huida de los Lightwood.
-Malachi- le advirtió Imogen.
-Está por cumplir la mayoría de edad- dijo Malachi moviendo los papeles en sus manos, Imogen soltó un suspiro- y, a pesar de que no quieres hacer comentarios sobre el tema, Imogen, se que hace años obtuvo un favor de Valentine. Nadie obtiene un favor de Valentine sin dar nada a cambio.
-Nosotros fuimos los que pagamos ese favor, Malachi- dijo Robert empujando suavemente a su esposa e hijo para salir de ahí- nos quedamos en el Circulo a la fuerza.
-Entonces Alexander...
-Él no tuvo nada que ver con Valentine!- exclamó Maryse.
-Creo que el chico puede hablar por sí mismo, no?- dijo Malachi mirando a Alec. El ojiazul apretó los labios y bajó la mirada, retrocediendo un paso. El corazón de Maryse se contrajo recordando todos esos meses en los que su hijo no habló- tengo entendido que Valentine le tenía cierta estima que...
-Valentine no estimaba a nadie más que a sí mismo- dijo Robert- además, Imogen sabe perfectamente la razón por la que Alec necesitó la ayuda de Valentine. Hay un documento legal de confidencialidad que, sin importar que este o no Valentine involucrado, se debe respetar.
Se hizo un silencio en la sala, básicamente ninguno de los presentes no sabían la razón de la que hablaba Robert, pero Imogen si lo sabía. Malachi miró a la Inquisidora un momento, ella le dedico una mirada significativa, diciéndole que no diría nada y que mejor lo dejara así. Imogen se aclaró la garganta, mirando fijamente a Alec, quien tenía la mirada fija en el suelo y frotaba sus manos preocupado.
-Alexander Lightwood será enviado junto a su familia, a Nueva York- declaró Imogen- es menor de edad aun, su expediente quedará limpio.
-Gracias- dijo Maryse antes de girarse y pasar un brazo por los hombros de Alec, sacando al chico de la sala rápidamente. Maryse llevó a Alec rápidamente con los otros chicos, tenía que ver como estaba Jace. Michael y Robert se quedaron atrás, en el pasillo.
-Ese idiota de Malachi solo quería saber que había pasado!- exclamó Robert dando un puñetazo a la pared.
-Tranquilo, ya fue todo- le dijo Michael. Robert bufó molesto girándose hacia su Parabatai.
-Michael, muchísimas gracias por lo que dijiste ahí dentro- dijo Robert mirándolo realmente agradecido.
-Solo dije la verdad- le respondió Michael.
-En donde está Jonh?- preguntó el ojiazul.
-Lo dejé con tus hijos y... Jace- dijo el rubio. Ambos hombres se miraron preocupados y se apresuraron a entrar a la sala en donde los esperaban. Alec estaba sentado junto a su Parabatai, Jonh estaba del otro lado de Jace, ambos rubios con el rostro bañado en lagrimas. Maryse se había llevado a Isabelle aparte para contarle lo que había pasado en el juicio.
-Papá- Robert bajó la mirada hacia Max, que se acercaba a él luciendo preocupado- nos vamos a mudar?
-Sí, tenemos que mudarnos a los Estados Unidos- le respondió Robert acariciando su cabeza.
-No me quiero ir- murmuró Max entristeciéndose.
-Tenemos que, Max- dijo Robert mirando a su familia, Izzy había comenzado a discutir con Maryse. Los chicos mayores estaban en el sillón, en silencio- pero no te preocupes, a donde sea que vayamos vamos a estar juntos- dijo mirando fijamente a Jace- vamos a estar todos juntos.
Pero permanecer juntos sería mas difícil de lo que esperaban. Les habían dado una semana para mudarse. Pero los Lightwood no se irían de ahí sin su hijo postizo. Así que cuando Imogen llegó por su nieto a casa de Michael más tarde ese mismo día. Maryse se puso modo dragón protegiendo sus huevos.
-Maryse, en donde esta mi nieto?- preguntó Imogen seriamente. La ojiazul estaba de pie bloqueando la puerta. Robert y Michael estaban detrás de ella.
-Está arriba, con los chicos- dijo Maryse claramente- Imogen, me gustaría hablar contigo.
-Y me dejaras aquí afuera?- preguntó la rubia alzando las cejas y apretando los labios. Maryse se giró y miró a su marido, quien simplemente asintió con la cabeza. Todos los adultos se dirigieron a la sala, Michael ofreció té, que fue rechazado por las mujeres- no tengo tiempo para esto, dime lo que querías decirme.
-Quiero la custodia de Jace- dijo Maryse sin rodeos.
-No- fue la respuesta inmediata de la rubia. Las mujeres estaban sentadas una frente a la otra en los sillones. Michael y Robert estaban de pie detrás de Maryse, se miraron algo asustados. La tensión en la sala era intensa, ninguna de las dos iba a ceder.
-La ley dice que un menor puede quedarse con la familia de su Parabatai si la suya muere- dijo Maryse mirando fijamente a Imogen.
-Jonathan no ha perdido a toda su familia, aun me tiene a mi- aclaró Imogen fríamente.
-Por favor, tienes más de diez años sin hablarle a Stephen- le dijo Maryse cruzándose de brazos- nunca aceptaste que pusiera la educación de Jace en manos de Valentine.
-Si aun ahora estas a favor de la educación a manos de Valentine es obvio que no solo no puedo dejarte a Jonathan, tampoco a tus hijos- dijo Imogen. Maryse cerró fuertemente los puños.
-Tengo tres años encargándome de la educación de Jace y de mis hijos, no tienes derecho a juzgar...
-Juzgo lo que he visto a lo largo de los años- la interrumpió Imogen.
-No has visto a Jace a lo largo de los años- dijo Maryse- puedes pretender ser su familia todo lo que quieras, pero Jace pertenece con nosotros.
-Es un Herondale, siempre estará mejor con su familia- dijo Imogen.
-Y por qué en tres años que estuvo con nosotros no hiciste nada por llevártelo?- preguntó Maryse.
-Por que mi hijo estaba vivo, él era el responsable de Jonathan, no yo- respondió la rubia.
-Y ahora quieres quitarnos a Jace porque te sientes responsable del chico?- le dijo Maryse- no quieras recuperarlo por culpa.
-Se acabó. Llama a Jonathan, nos vamos- dijo Imogen poniéndose de pie. Maryse la miró furiosa y también se puso de pie.
-No- dijo firmemente. Michael y Robert no se habían dado cuenta de cuando habían retrocedido hasta pegarse a la pared, mirando a las mujeres hablar- Jace se queda con nosotros.
-Soy su abuela!- exclamó Imogen.
-Soy su madre!- respondió Maryse firmemente- lo veo todos los días, hablo con él todos los días, es mi hijo! No tienes derecho sobre él cuando apenas si lo mirabas una vez al mes, Imogen!
-La que no tiene derecho sobre la custodia del menor eres tu- le dijo la rubia- no eres familiar del chico. No me importa cuánto tiempo pretendieras ser su madre, pero él aun tiene familia y debe estar conmigo!
-Jace se queda, si quieres llevarlo a juicio por mi está bien- dijo Maryse cruzándose de brazos, echándole una mirada a su marido para que la apoyara. Robert tenía la boca abierta mirando la pelea, Michael tuvo que darle un empujoncito para que reaccionara.
-Podemos pedir la custodia de Jace con las bases que tenemos- dijo Robert rápidamente- ha vivido con nosotros mucho tiempo, es el Parabatai de nuestro hijo, dirigiremos un Instituto y él puede...
-Me importa un jodido cacahuate sus estúpidos fundamentos- lo interrumpió Imogen- denme a mi nieto.
-No- volvió a repetir Maryse- mañana en el Gard. No te daré a Jace sin un juicio.
-Tonterías, iré por él yo misma- Imogen dio media vuelta y salió de la sala para dirigirse a las escaleras.
-Me gustaría que respetara la privacidad de mi casa, Inquisidora- dijo Michael corriendo para bloquearle el paso a Imogen.
-No pueden negarme ver a mi nieto!- saltó la Inquisidora.
-La dejaríamos verlo si no supiéramos que se va a poner intensa y se lo quiera llevar arrastrando- dijo Michael casi sacándole una risa a Robert.
-Básicamente están secuestrando a Jonathan!- exclamó la rubia, furiosa.
-Jace no esta aquí en contra de su voluntad- dijo Maryse.
-Eso no lo tengo por seguro- le dijo Imogen. Michael estaba listo para saltar en medio de ambas fieras de ser necesario.
-Jace, tu abuela esta aquí, quieres irte?- gritó Robert hacia las escaleras.
-NO!- vino la respuesta desde arriba. Robert miró a la Inquisidora con las cejas alzadas.
-Esto es ridículo- dijo Imogen mirando a los Lightwood con ojos entrecerrados.
-Jace quiere quedarse, nos veremos mañana en el Gard- dijo Maryse yendo hacia la puerta principal y abriéndola- y si de verdad tienes ética, iras como uno más de nosotros, no como la Inquisidora.
Michael y Robert se quedaron junto a las escaleras observando la intensa mirada que compartían Maryse e Imogen. Lentamente, la mujer mayor avanzó, sin dejar de mirar a Maryse a los ojos, y salió de la casa sin decir palabra. Maryse le sostuvo la mirada cada segundo y cerró la puerta con cuidado detrás de ella. Al quedar al fin solos, los tres adultos soltaron un suspiro y Maryse se cubrió el rostro con las manos, Robert se apresuró a ir hasta ella y abrazarla. Habían sonado muy seguros al hablar con Imogen, pero sabían que el juicio por la custodia de Jace no sería nada fácil.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
La mañana siguiente, los Lightwood y los Wayland fueron al Gard. Los juicios para los miembros del Circulo había terminado, así que ya había tiempo para la discusión por Jace. Los chicos se habían quedado en la misma habitación que el día anterior. Jonh estaba entreteniendo a Max dibujando en una mesa mientras que Isabelle y Alec intentaban calmar a Jace.
-Jace, por favor, siéntate- repetía Alec. El rubio se paseaba de un lado al otro mirando a la puerta como si estuviese a punto de salir disparado por ella.
-Tengo que saber que están diciendo ahí dentro- dijo Jace mas para sí mismo que para los demás.
-Solo están diciendo los hechos- le dijo Alec- que tu eres parte de nuestra familia, la Inquisidora apenas si te conoce.
-Sí, pero aun así es la Inquisidora y llevamos el mismo apellido, eso le da puntos extra- dijo Jace cruzándose de brazos.
-No te preocupes, mamá y papá no te van a dejar aquí abandonado- le dijo Izzy.
-Eso ya lo sé- Jace se giró hacia los chicos Lightwood- no me importa cómo, pero yo me voy a Nueva York con ustedes.
-Y lo harás, solo ten paciencia- dijo Alec poniendo una mano sobre el hombro de Jace.
-Ya sabes que la paciencia y yo no nos llevamos bien- le dijo volviendo su paseo por el lugar- además, no sé por qué tardan tanto.
-Los juicios siempre son tediosos, Jace- dijo Jonh sin dejar de dibujar- dicen la misma cosa un millón de veces con palabras distintas para al final llegar a la conclusión que todos pensaban al inicio.
-Entonces no se por qué no simplemente me preguntan qué es lo que quiero y ya- dijo Jace lanzando los brazos al aire, exasperado- puedo tomar mis propias decisiones, no tengo cinco años.
-Hablamos de edad mental, o...
-Calla!- dijo Jace lanzándole un cojín a Isabelle- al menos debieron dejarme estar presente.
-Eres menor de edad, aun no puedes entrar ahí- dijo Alec.
-A ti te llevaron en el juicio pasado- le dijo Jace, y justo cuando las palabras salieron de su boca se arrepintió de lo que había dicho. Alec había bajado la mirada. El rubio gruñó molesto, estaba enojado pero no quería desquitarse con Alec. Caminó a grandes zancadas hacia la puerta.
-A dónde vas?- preguntó Isabelle poniéndose de pie de un brinco.
-Están discutiendo mi futuro ahí dentro! Tengo derecho a opinar!- exclamó Jace antes de salir disparado por la puerta.
-Jace, espera!- Alec salió detrás de él, pero Jace era mucho mas rápido. Lo siguió pero no pudo alcanzarlo a tiempo. Jace entró en la sala donde se llevaba a cabo el juicio provocando que todos los adultos se quedaran en silencio y lo voltearan a ver.
-Jace, que estás haciendo?- susurró Maryse acercándose al chico rápidamente.
-Me estoy asegurando de quedarme con mi familia- dijo Jace mirando a Maryse con el entrecejo fruncido. La mujer sintió una punzada de dolor en el pecho.
-Yo también intento hacer que te quedes- dijo Imogen mirándolo duramente- pero no por eso tienes que interrumpir tan descortésmente el...
-No me voy a quedar- dijo Jace mirando a la mujer- digas lo que digas mi familia son los Lightwood.
-Qué?
-Jace- dijo Maryse con una enorme sonrisa en el rostro antes de girarse y mirar altaneramente a Imogen.
-No importa cuánto quieras convencerte de lo contrario- dijo Jace mirando fijamente a Imogen- eres mi abuela, si. Pero en mis 16 años de vida te he visto solo días.
-Jonathan...
-Jace- la interrumpió el chico- mi nombre es Jace.
-Muchacho, quedándote en Alicante tienes muchas mejores oportunidades que yéndote a un Instituto tan lejos- le dijo el Cónsul.
-Mi Parabatai se irá a vivir al otro lado del mundo, no pretendo quedarme aquí solo- dijo Jace mirando al Cónsul.
-Estarás conmigo- le dijo Imogen. Pero Jace no la miró.
-Si me quedo aquí no estaré nada contento- dijo Jace- y no saben cómo me pongo cuando no estoy contento.
-Oh, no quieren verlo cuando no está contento- dijo Robert, Michael asintió dándole la razón. Maryse no pudo reprimir una sonrisa.
-Ya casi cumplo la mayoría de edad, si me dejan aquí igual me iré a Nueva York justo el día de mi cumpleaños- dijo Jace mirando al Cónsul y cruzándose de brazos- por qué no se ahorran estos meses de sufrimiento y me mandan de una vez?
Los presentes comenzaron a discutir entre ellos. Malachi se giró hacia algunos de los asistentes y hablaron en voz baja. Maryse pasó un brazo por los hombros de Jace y esperaron. Ya habían hecho todo lo que podían, habían dicho todo lo que tenían a favor, al igual que Imogen. La opinión de Jace, si bien era escuchada, aun no tenía mucho peso por que era menor de edad, y eso preocupaba a los padres Lightwood. Ya solo era cuestión de esperar. Después de unos minutos y muchos cuchicheos, Malachi se giró nuevamente hacia los Herondale y Lightwood.
-Hemos llegado a un acuerdo- les dijo claramente- opinamos que el chico es un Herondale, y seguirá siendo Herondale sin importar que- Maryse apretó a Jace contra ella con el corazón latiéndole a mil por hora. El Cónsul le echó una mirada a Imogen antes de seguir- Jonathan Cristopher Herondale irá a Nueva York con la familia Lightwood.
Maryse y Robert respiraron al fin. Jace sonrió satisfecho y Maryse lo acercó a ella para abrazarlo. Imogen, después de mirar duramente a Malachi, suspiró y miró a su nieto. Robert Lightwood tenía una mano sobre su hombro y Maryse acariciaba su cabello, sonreían, Jace incluido. Tal vez el chico estaba feliz, pero eso no era suficiente para Imogen. En su opinión los Lightwood no eran buenos padres, se podía ver que se esforzaban, pero ella nunca olvidaba o perdonaba los errores. Así que, mientras Jace viviera con los Lightwood, lo tendría bien vigilado.
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Una semana después, y muchas cajas enviadas por correo, los Lightwood dejaban su casa en Idris y se encaminaban en una nueva aventura hacia su nuevo hogar. Jonh y Michael los habían acompañado para ayudarlos a instalarse, y aprovechar el viaje para llevarse enormes maletas con sus cosas también. Los Wayland, después de lo que había pasado con Eliza, habían decidido que en realidad ya no había nada en Idris para ellos. Los Lightwood también eran su familia, y preferían estar con ellos que quedarse solos en Alicante. Primero se irían una semana para probar que tal se vivía en Nueva York.
Al llegar, Hodge ya los esperaba. Llevaba una semana entera solo y encerrado en el Instituto, que si era un lugar enorme, pero aun así le desesperaba de sobremanera pensar que nunca podría salir de ahí. Las cosas de los Lightwood estaban a un lado en el vestíbulo, y Hodge les dio un pequeño recorrido por las partes más importantes del lugar. Al salir de la biblioteca, se quedaron frente a las escaleras.
-Las habitaciones van desde el siguiente piso hasta el quinto- explicó Hodge- yo me estoy quedando en una en el segundo piso, esta justo cuando inician las escaleras.
-Y la sala de entrenamiento?- preguntó Jace mirando las escaleras.
-Está en el cuarto piso- respondió Hodge- es bastante grande y en ese piso hay pocas habitaciones, pero todas son exactamente iguales, aunque algunas tienen mejor vista que otras- les sonrió el hombre.
-Pido con vista a la calle!- saltó Isabelle antes de soltar la carrera hacia las escaleras.
-Yo quiero cerca de la sala de entrenamiento!- gritó Jace y todos los chicos, Max incluido, corrieron siguiendo a Izzy.
-No los quiero esparcidos por todo el Instituto!- gritó Maryse, los chicos la escucharon pero no dejaron de correr- quédense en un solo piso, me oyen?!
-Déjalos, Maryse- le dijo Robert poniéndose a su lado y mirando a los chicos correr en estampida buscando la mejor habitación- si toman habitación en el quinto piso pronto se darán cuenta de todo lo que tienen que caminar para ir por un bocadillo, terminaran acercándose a las aéreas comunes.
-Eso espero, porque no pretendo subir todas las escaleras hasta la ultima habitación para regañar a alguien- dijo la mujer, cruzándose de brazos.
-Acabamos de llegar y ya asumes que los tendrás que regañar- dijo Michael mirándola mientras negaba con la cabeza.
-No me digas que no conoces a tu hijo, Michael- le dijo Maryse alzando las cejas. El rubio hizo una mueca antes de volverse hacia las escaleras.
-Jonh! Quédate en el primer piso!- gritó, solo escucharon risas provenientes del pasillo.
-Que les parece el lugar?- preguntó Hodge mirando a los otros.
-El Instituto es hermoso- dijo Maryse mirando los tapices alrededor.
-Sí, y es muy grande- siguió Michael- aun así necesito ver como es la ciudad.
-La ciudad también es enorme- dijo Robert mirando por la ventana- daremos un paseo mas tarde.
-Tráiganme unas cuantas fotografías- dijo Hodge con una sonrisa triste, los otros tres adultos se quedaron en silencio, mirándolo con lastima. Se quedaron en silencio unos minutos, cada uno perdido en sus pensamientos. Robert miraba por la ventana, una vista tan diferente a la que tenía en Idris. En Nueva York todo era gris. Concreto y ruido en todos lados. Michael miró a los tres frente a él. Él era el único que no tenía por qué estar ahí. Casi se sentía culpable al no quedarse en Alicante, lo que los otros deseaban.
-Tranquilos, estoy seguro de que entraran en razón- les dijo Michael con una pequeña sonrisa. Hodge y Maryse lo miraron, claramente se veía que ambos dudaban de lo que el rubio acababa de decir. Ambos se giraron, sin decir nada, y se alejaron rumbo a las habitaciones. La sonrisa de Michael desapareció y soltó un suspiro, sintió una mano sobre su hombro. Se giró para ver a su Parabatai junto a él.
-Estaremos bien, Michael- le dijo, no sonreía pero parecía mas tranquilo que su esposa y que Hodge- no importa lo que diga la clave, si estamos juntos, estaremos bien.
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Bueno... los Lightwood ya llegaron a Nueva York.. saben lo que eso significa..? dos palabras: Gran Brujo... al fin Magnus aparece en el capitulo siguiente..!=D espero sus opiniones..=D
