IX

Mientras tanto en el Reino, la Reina, hija del soberano fallecido y como es una mujer culta e inteligente, tiene nuevos planes y planea gobernar a mano dura para que el Reino siga adelante.

Estando en compañía de su ministro le decía:

-No dejare que ese Naraku se salga con la suya, yo le demostrare la grandeza de nuestro Reino.

-Comprendo muy bien alteza, pero debemos estar bien preparados, ya que la última batalla perdimos muchos soldados-Le dijo el ministro.

-Ya veo, pero aquel Sesshomaru es un buen general, del cual debo hablar con él.

-¿Quiere que lo llame?-Pregunto el ministro.

-No solo a él, al estado mayor y los nobles más importantes. Tengo algo muy importante que decirles.

Sin más tardar, la valiente soberana invitó a todos los nobles más importantes y miembros del estado mayor a su galería de arte para debatir sobre el nuevo plan de ataque. Después de ponerme cómodos en sus asientos, la Reina les dijo:

-Señores y miembros del estado mayor, los he reunido para conversar sobre lo más importante: he decidido continuar con la guerra con Naraku, del cual he decidido lo siguiente.

-La entendemos alteza, sigamos lo que pretende-Dijo un noble.

-Les diré esto ¿Cómo piensan atacar a Naraku?-Pregunto otro noble.

-Yo opino, de desembarcar en las costas del principado y atacarlo yendo hacia la capital-Dijo Sesshomaru.

-Podría ser muy arriesgado-Dijo un oficial.

-No queda otra, de algún modo hay que detenerlo-Dijo otro oficial.

-Deberíamos enviar patentes de corzo a los bucaneros, así atacan sus naves mercantes para paralizar su comercio-Dijo un capitán de marina.

-Es una buena idea lo que dice Sesshomaru, pero cuidado, ese tirano tiene buenos galeones de guerra, eso hay que tener en cuenta-Dijo la Reina.

-Y ahora hay que escuchar a los miembros de la alta burguesía-Dijo el ministro.

Convencidos por esas palabras, los burgueses iban a apoyar el financiamiento de la marina y el ejército, del cual uno de ellos dijo:

-Haremos todo lo posible para que nuestros soldados y naves de guerra logren derrotar a Naraku.

-Les apoyaremos en lo que sea-Dijo otro.

En ese mismo lugar, estaba el genio de Rene Descartes, que por su inteligencia y pensamiento audaz era muy influyente y le daba muchas ideas a la joven Reina. Y además este le comentaba a ella de como los científicos usaban sus experimentos científicos y les dijo a los presentes:

-Que el gobierno de nuestra Reina, deba servir como ejemplo para la gente sabia gobierne de la mejor manera.

Todos quedaron esplendidos por lo que dijo aquel intelectual, y sin discutir más nada, optaron por apoyar la guerra contra Naraku, ya sea por medio de apoyo económico.

Convencido por la decisión de la joven soberana, Sesshomaru decide ir preparando a más soldados, del cual muchos civiles se irían enlistando para estar en las filas del ejército e ir entrenado en el uso de las armas.

Antes de reunir a los oficiales, Rin le dice:

-Veo que estás pensando en volver al campo de batalla, y sé que eres un buen militar.

-Claro que si tonta, él es uno de los mejores generales-Le dice Jaken a Rin.

-Debo hacerlo Rin, el ejército de Naraku debe ser aniquilado y para eso lo hablare bien con los miembros del estado mayor-Dice Sesshomaru.

-Espero que le vaya bien.

-Te veo luego, espérame.

-Como tú digas-Responde Rin.

Después de que la joven se retira, Sesshomaru y su siervo Jaken reciben a los oficiales, desde capitanes hasta sargentos, incluyendo alférez, del cual les saluda:

-Sean bienvenidos señores, pónganse cómodos.

Cuando los oficiales se acomodan para disfrutar del banquete, del cual comen y beben tranquilos. Pasado unos minutos, Sesshomaru les dice a todos:

-Caballeros, el motivo de este banquete es lo siguiente: planificar las estrategias para enfrentar al ejército del tirano Naraku.

-Lo sabemos señor, y usted pensó en desembarcar y avanzar hacia la capital-Dijo un oficial.

-Podría ser arriesgado, del cual hay que tener precauciones si lo hacemos-Dijo un sargento.

-Así será: le llamaremos al almirante Maarten Tromp quien los llevara hacia el principado, pero iremos con una flota preparada así para poder enfrentar a los galeones de guerra, una vez que desembarquemos avanzaremos hacia la capital e iremos con las piezas de artillería para poner sitio a la ciudad.

-Increíble estrategia, señor-Respondió un teniente.

-Claro, esto no debe fallar, si lo logramos podremos vencer a Naraku, no habrá manera de que salga victorioso esta vez.

-Debemos ir avisando al almirante que vaya preparando los barcos-Dijo un capitán.

-Sí, la victoria estará cercana-Contestó otro.

Convencidos por las palabras del general con larga cabello blanco, los oficiales se retiraron para ir preparando a los soldados para la misión, y al almirante que vaya preparando la flota para acabar con Naraku.

La alegre muchacha recibe con un abrazo a Sesshomaru en su casa y le dice:

-Supongo que ya se irán preparando.

-Claro, además vamos a la habitación, tengo algo que decirte-Le dice Sesshomaru.

Al ingresar a la habitación y de dejar a Jaken afuera, Sesshomaru se acuesta con Rin en la cama y le dice cariñosamente:

-Si llega a terminar esta guerra…procurare formar matrimonio contigo.

Rin queda impresionada y más cuando la besa, así ambos se acarician y se van desnudando de a poco.

Una vez estando como vinieron al mundo, ambos se acarician y Sesshomaru acaricia algunas partes como el cuello, los senos y los glúteos de ella, para después penetrar su miembro en su vagina, haciendo que ella gimiera de placer.

Cuando Sesshomaru finaliza, se acuesta y se acomoda, ahí Rin lo abraza y lo besa, diciéndole:

-Siempre te amaré.