Muajaja volví de nuevo, ahora si, si quieren pueden matarme por tardar tanto en actualizar.
Edro: floja ¬¬
u.u si algo. Enserio lamento tanto haber tardado, pero ya no los abandonare, mínimo hasta que acabe todos mis fics.
Edro: Pero bueno este fic no lo hizo con fines lucrativos y ninguno de los personajes le pertenece.
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Capitulo 9
Un ángel llora
Después de que Kai y el habían acordado que su boda seria en un mes comenzaron con los preparativos, era muy poco tiempo, aunque Takao quería algo sencillo, en cambio Kai quería algo que fuera gritado a los 4 vientos, y como él casi siempre ganaba en todos los pleitos ese no fue la excepción.
Así que el estrés comenzó a agobiarlo, una por el tiempo, y dos la familia, el problema más importante. Su padre no lo acepto en un principio, pero después de muchos esfuerzos lo logro, de cualquier forma aun necesitaba su permiso. En cambio su abuelo lo acepto bastante feliz y hasta suspendió aquel viaje que estaba haciendo, diciendo que sabia que terminarían juntos. Pero aun quedaba uno que con nada parecía dar su brazo a torcer, ese era Hitoshi, con solo escuchar el nombre Kai, dijo no, trato de convencer a Takao de que no se casara, decía cosas como.
"el no te quiere…"
O
"hay mejores partidos "
E incluso uso la frase ya choteada, esa que usan los padres cuando están en el mismo caso y que su padre ya anteriormente la había usado con él.
"ESTAS DEMACIADO JOVEN"
Después de que aquello no dio resultado, solo opto por decir no voy. Entonces Takao tuvo que mover cielo, mar y tierra, o mejor dicho a su prima Cristal para que este fuera. Le llamo para invitarla y de paso para decirle lo que pasaba con Hitoshi, fue así como ella uso todo su poder de persuasión y logro que el hermano mayor asistiera, no con muchos ánimos, pero lo importante es que iría.
Lo siguiente fue buscar el lugar donde se casarían, en España o Canadá, Takao quería Canadá, pero España también le agradaba, y estaba indeciso, así que hizo una encuesta, la cual resulto lo mismo. Tala dijo Canadá y Rei España, Max dijo que era muy pronto para que se casaran, su hermano ni le contesto, su abuelo también dijo Canadá y su padre España. El que termino decidiendo fue Kai, que no eligió ninguno de los cuales querían los demás. En cuanto le dijeron te toca elegir a ti, el llamo a un hotel de Suecia que le pertenecía, para que ese día fuera cerrado exclusivamente para el y ordeno que contrataran a un juez. Seguido de eso contrato a un avión privado que seria encargado de llevar a todos sus invitados a ese lugar. No le importaba si gastaba bastante, como ya lo había dicho, el quería gritarlo a los 4 vientos.
Pero ahí no terminaron todos sus problemas, Takao comenzó a notar raro a Max, cada que lo miraba en sus ojos había una mirada de odio y rencor hacia él y no entendía. Todos los días se preguntaba que le había hecho, si lo había ofendido, si acaso lo lastimo. Pero ninguna de esas respuestas llegaban, y eso lo hacia sentir mal, sobre todo porque el rubio era uno de sus mejores amigos, con quien compartía todo, hasta los mas profundos secretos.
Pero había algo que el rubio quería compartir, que Takao no podía darle, ese algo era Kai, Max seguía enamorado de él y nadie lo notaba, gritaba al viento que lo quería, sin embargo esos dos tortolitos ni cuenta se daban. Una noche intento insinuárselo a Kai, pero este solo lo vio como un gesto de amistad. ¿Un gesto de amistad? Kai era cruel con él, con él que había estado todo ese tiempo apoyándole, cuando la vida de Takao dependía de un hilo. Ojala hubiera muerto, pensaba a diario.
El único que se percato de todo eso fue Rei, que comenzó a vigilarlo, día, tarde y noche, mirándole con sus ojos felinos. El rostro de Max cada vez tomaba esa expresión de loco, que comenzaba asustarle, presentía muy en su interior que haría algo. Y eso le preocupaba, no solo porque él era su amigo, sino por Takao y por Kai, tanto les había costado estar juntos como para que después de todo aquel sufrimiento se separaran.
Sin embargo el día llego, en cuanto llegaron al hotel todos fueron a sus cuartos a arreglarse. Takao estaba con los nervios de punta, tanto que incluso ponerse el traje le costaba. Y entonces su hermano tuvo que ayudarle muy en contra de su propia voluntad.
Te vez bien – dijo Hitoshi cuando termino de acomodarle la corbata.
Gracias – sonrió Takao complacido –pero tengo muchos nervios – se quejo.
Nervios ¿Por qué? –pregunto mirándole aun albergaba una esperanza de que este desistiera (XDD)
Por todo –contesto bajando la mirada –se que soy bueno en muchas cosas… en la cama y otras cosas –sus mejillas se tornaron rojas.
Es demasiada información – dijo su hermano porque como era muy imaginativo las imágenes pasaban por su mente -¿entonces que sucede?-
Tengo miedo de no ser un buen marido –confeso sentándose sobre la cama del hotel – de que tarde o temprano se aburra de mí.
No creo que lo haga – Hitoshi se sentó a su lado –eres una persona tan peculiar que nadie podría aburrirse de ti –arreglo su cabello –ya no te preocupes más y sonríe que deberías estar muy feliz este día –lo abrazo –mamá debe estar muy orgullosa de ti –beso su frente – te quiero hermano.
Y yo a ti –Takao respondió el abrazo, pero se vio interrumpido por un toquido a la puerta.
Se puede –era Rei que estaba al otro lado de la puerta.
Si pasa –contesto Takao poniéndose de píe.
Es que quería hablar contigo –dijo mirando a Hitoshi como diciendo esto es privado salte.
Yo ya me iba –sonrió Hitoshi –te veo abajo en un rato –salio del cuarto como si nada.
Si no fuera porque Kai me mataría te secuestraría –dijo Rei sonriéndole de forma coqueta – hoy te vez bastante angelical.
Gracias –sus mejillas se sonrojaron ante el halago de su amigo.
Sabes hace algunos meses hubiese dado todo para ocupar el lugar de Kai –tomo las manos de Takao con suavidad –pero hoy estoy seguro que serás muy feliz con él –le abrazo –las cosas suceden por algo, yo ahora soy feliz con Tala, y tu estarás con aquel por él que sufriste tanto. Sin embargo aquí estoy para lo que sea, cuando me necesites.
Gracias Rei – Takao abrazo fuerte a su amigo dejando escapar una lagrima de emoción –eres uno de mis mejores amigos, quien siempre ha estado conmigo, lamento si alguna vez te lastime.
Descuida nunca lo hiciste –le sonrió –ahora creo que deberías bajar ya, si no –kai empezara a preocuparse y ya sabes como se pone cuando se preocupa.
Ay mejor no – sonrió Takao –Gracias Rei –dijo de nuevo y después salio del cuarto.
Takao bajo, pero ni Kai ni el juez estaban, pregunto por Kai, pero le indicaron que aun no bajaba, así que se quedo en ese salón del hotel, rodeado de todos los invitados, que por cierto estaban muy emocionados por la boda, que sin duda ya no tardaba en comenzar, en cuanto llegara el juez.
Kai estaba arriba terminándose de arreglar cuando escucho la puerta, era Max, este le dejo pasar, el rubio entro con la mirada triste y una sonrisa falsa, llevaba una copa en la mano. Kai advirtió esa expresión, sin embargo no dijo nada, solo se le quedo mirando con mucha atención.
Te traje una copa Kai –dijo entregándosela al bicolor.
Gracias –dijo este mientras la tomaba, tenia un extraño sabor, sin embargo no se iba a poner chocoso.
¿Kai estas seguro que quieres hacer esto? –pregunto Max mirando al bicolor con atención.
Claro –respondió sin comprender porque Max haría una pregunta de ese tipo.
¿Seguro que es amor y no costumbre? –pregunto de nuevo Max.
¿A que vienen tantas preguntas Max? –Kai enserio estaba confundido ante tanta interrogación.
Yo te amo Kai –dijo y se acerco a el abrazándole sin que el otro se pudiera soltar –te amo mucho –Max le beso sin aviso alguno.
Kai intento separarse, pero no pudo, quien sabe de donde el rubio había sacado fuerzas. Lo guió hasta la cama sentándolo sobre esta y el se sentó sobre Kai sin dejarle escapar. Con su mano recorriendo su torso por encima de la tela. Kai sin saber porque termino respondiendo el beso, no supo si fue por la fuerza aplicada del otro o porque en algún lugar muy oculto Max le gustaba.
Dime que lo amas –dijo Max mientras le quitaba el saco –que el te pone así tan rápido –bajo su mano hasta cierto lugar intimo de Kai –yo he estado contigo todo el tiempo dime a mi ¿no me amas?-
Es mi boda –susurro apenas audible quizá Max si le gustaba mas haya de simple amigo, pero amaba a Takao, lo amaba en verdad? –no…no puedo…-trato de detenerlo, pero un suspiro escapo de sus labios al sentir los labios del rubio en su cuello. Max solo sonrió había logrado lo que quería después de todo, el se quedaría con Kai.
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¿Por qué Kai se tarda tanto en bajar? –pregunto Takao tras media hora de espera, el juez había avisado que llegaría tarde por la lluvia, pero Kai, ni que fuera tan difícil ponerse un traje.
No se –contesto Rei que estaba a su lado, busco con la mirada al rubio pero este no estaba tampoco –tal vez quiere descansar antes de la boda –sonrió para tranquilizarlo, sin embargo a él algo le olía mal.
Iré por el –dijo Takao al ver llegar al juez.
El juez entro por la puerta llevaba un portafolios negro donde seguro estarían todos sus papeles. Takao lo saludo amable y luego se fue al ascensor, el cuarto de Kai que pronto seria de él estaba en el último piso. Subió contento, nervioso y dispuesto a regañar a Kai, por tardarse tanto. Bajo del ascensor y camino hasta el cuarto indicado, iba a tocar, pero se detuvo.
Escucho gemidos, abrió la puerta, sin hacer ruido, su mirada se quedo clavada en aquella escena. Max estaba sobre Kai, y Kai lo penetraba con bastante satisfacción, tenía las manos aferradas a sus caderas. Sin embargo su sorpresa solo aumento, cuando al acabar ese sucio acto los labios se abrieron para decir un te amo. El rubio giro su rostro al sentirse observado y le miro ahí parado.
Takao –fingió sorpresa, aunque por dentro sonreía.
Kai –fue lo único que salio de sus labios, no quería hablar pues sentía que su corazón se quebraría.
Takao – Kai le miro sorprendido, aparto como pudo a Max y se levanto de la cama.
Yo, no…- Takao no pudo articular ninguna otra palabra solo se dio la vuelta y camino hacia el elevador.
Takao espera –se vistió como pudo y camino a la puerta, pero el brazo de Max lo detuvo –lo siento Max –le miro –pero esto fue un error yo amo a Takao –se soltó y corrió hacia las escaleras.
Takao bajo primero, los invitados solo se le quedaron viendo cuando este se coloco en el centro, su rostro era una mezcla de rabia y dolor. Les miro a todos sin saber que decir, se quedo quieto, no lloraría frente a todos ellos, pero debía decirles algo.
La boda se suspende, así que váyanse a sus habitaciones –dijo simple y con frialdad mirando a todos –fuera váyanse –grito fuerte, pero se detuvo al ver a Kai entrar al salón.
Takao lo siento –dijo Kai mientras intentaba acercarse a él.
Aléjate –Takao dio dos pasos atrás - ¿Por qué Kai? –pregunto con lagrimas en los ojos. Los presentes solo se quedaron sorprendidos.
Te amo a ti fue un error –se coloco frente de él tomándolo de los hombros.
¿A mi? –pregunto irónico –lo dices mientras a él se lo gritabas en la cama –lo empujo –pues sabes que Kai, yo a ti te odio, te odio tanto, no tienes idea.
Takao…yo…por favor…
Aléjate de él –grito Hitoshi que se levanto de su asiento -¿Por qué siempre tienes que arruinarle todo? –pregunto molesto mientras tomaba a Takao para llevárselo –incluso este día.
Lo siento – dijo Kai, pero ya no pudo terminar, unos aplausos huecos comenzaron a invadir el lugar.
Bravo –dijo Max que aplaudía mientras entraba al salón, llevaba una pistola en la mano izquierda –Takao siempre el mártir, del que todo mundo se compadece – grito molesto.
Max- dijo Rei que ya se lo temía, desde hace algún tiempo ya mostraba demencia debido a esta situación.
Pero sabes que Takao –Max le apunto con la pistola –yo me quedare con él –apretó el gatillo.
Takao cerro los ojos con fuerza, todo era tan confuso, callo al piso, y sintió la sangre manchando su ropa, pero no era suya. Abrió de nuevo sus orbes azules, encontrándose con unas color rubí, que le miraban atentamente. Takao quiso gritar, pero los labios de Kai se lo impidieron. Después se escucho otro balazo. La gente comenzó a gritar, los ojos de Kai se cerraron de pronto.
Ayuda –grito Takao – una ambulancia –grito de nuevo.
Takao ¿estas bien? –pregunto Hitoshi mientras apartaba a Kai de encima de Takao.
Kai…Kai… -solo pronunciaba desesperado –llama una ambulancia… alguien llame…- sintió entonces que también salía sangre de él, coloco su mano en su pecho y sin mas se desmayo.
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El miedo, es un sentimiento que se apodera muy seguido del ser humano, es una sensación de desesperación, cualquier miedo puede ser fatal y en la mayoria de los casos dañino, tanto para una misma persona como para otra.
La lluvia caía sobre la tierra húmeda, mientras el féretro iba siendo colocado en aquel agujero, al cual desde ese momento pertenecía, las personas miraban atónitas todo aquello como era posible que todo pasara tan rápido, no se suponía que pasara, ni tampoco que todo terminara así.
El señor es mi pastor, nada me faltará, en delicados pastos me hará descansar; junto a agua de reposo me pastoreara –decía el padre mientras un féretro mas era colocado sobre el otro, después la tierra comenzó a ser regresada a su lugar, sobre aquellos ataúdes de madera – y en la casa del señor morare por los largos días –termino.
Hitoshi se abrazo a aquella muchacha de negros cabellos, Cristal, quien lloraba desconsoladamente. Rei y Tala tenían su mano sostenida para aguantar el dolor. Rei llevaba el brazo enyesado, y su mirada se tornaba bastante triste. Ahí quedaban enterrados los sueños de dos vidas.
Descansen en paz –susurro el padre mientras las flores eran colocadas sobre la tierra que ahora formaban un bulto –Kai Hiwatari y Takao Kinomiya, que sus almas vayan juntas siempre.
Cristal soltó un sollozo, tratando de olvidar esa pesadilla, el primer balazo había atravesado el cuerpo de Kai, junto con el de Takao causando un daño cebero a ambos corazones, que no tardaron en detenerse, extrañamente juntos. El segundo balazo había sido accidental pues Rei le había tratado de quitar la pistola lastimándose el brazo.
Al menos estarán juntos –dijo Tala mientras colocaba una rosa roja.
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Las gotas caen al frió suelo, la gente dice que es un consuelo, que un ángel llora –cantaba felizmente Max, con las manos amarradas por una camisa, mientras veía por la ventana caer la lluvia –ustedes no lloran –dijo con rencor –Kai, Takao.
Max- se escucho la puerta de la habitación abrirse –es hora de la medicina –era una mujer vestida de blanco con una inyección.
No, no –grito Max sin ser escuchado, cada noche cuando le inyectaban el somnífero recordaba aquello que no quería recordar.
&&&&& FIN &&&&&&
Por fin lo acabe, ya se esta algo raro, pero así salio de mente.
Edro: Que también es rara
¬¬ te voy a golpear
Edro: u.u no existe la libertad de expresión
Zape a Edro- pero bueno lo hice con cariño para ustedes, así que si no les gusta pues se aceptan como ya les dije los asesinatos XDD. Pero bueno ya saben dejen r/r si les gusto y si no también.
Nos vemos en otro fic.
atte.: fantasmita "la luz entre la niebla"
