Opening: Dream5 – READY GO!

8. La conspiración de NeoDevimon, ¿frustrada?

Año 20XX, un grupo de niños ha sido enviado al Digital World para restaurar la paz que han robado un ejército de soldados del mal llamado "Death Riders". Los humanos son poderosos y pueden decidir sobre el destino de los Digimon. Algunos han deseado convertir ese mundo en un lugar de paz. Otros, en cambio, prefieren servir al lado del mal para satisfacer sus propias necesidades. ¿Alguien podría decirme qué pasará en el instante en que viejos amigos se reencuentren como nuevos enemigos?

Androdramon bloqueó el primer ataque formando una espada con uno de sus brazos. La pelea había comenzado. ¿Podría Kenji ser el Dark General? ¿O Ryousuke estaría equivocado? ¿Y qué conseguiría si llegaba a ser el ganador del duelo? No tenía duda, debía vencer a Kenji, por el bien de Colisseum Zone, y por el honor de Monodramon.

-Veo que no eres lo suficientemente listo como para rendirte. -gritó Kenji. -Garurugremon, ¡Ookami Haouken!

El lobo-ogro se colgó su garrote en la espalda y le dio un fuerte golpe a la espada de Androdramon, haciéndolo retroceder y caer al suelo.

-¡Androdramon! -gritó Ryousuke. -¡Estás bien!

-Sí... -contestó el Digimon. -Aun podemos pelear. ¡Dragon Sword!

La espada atravesó a Garurugremon, quien se desintegró en sus Digimon originales. La pelea estaba terminada.

-El peleador Sato Ryousuke es el ganador. -sonó en el altavoz.

-Kenji, ¿cierto? -preguntó Ryousuke, acercándose a él y estirándole la mano. -Creo que vas a tener que cumplir tu promesa y revelar que no eres el Dark General.

-¡Eres un idiota! -gritó Hideyoshi desde las gradas. -¡Ya te dijo que no es el Dark General!

-¿Y ese quién es? -preguntó Hiromi.

-Soy amigo leal de Kenji-san. -contestó orgulloso Hideyoshi. -Y si te digo que Kenji no es el Dark General, es porque lo he visto con mis propios ojos.

-Basta,basta. -contestó GrappLeomon. -Ryousuke Sato, bien hecho. Creo que tienes potencial para ser el sustituto del legendario General rojo.

-No quiero sustituir a nadie. -dijo Ryousuke estrechándole la mano. -Solo quiero ayudar a los Digimon que están siendo vejados por los Death Riders.

-Una apuesta es una apuesta. Como hombre de palabra, te acompañaré el resto de tu viaje, Sato Ryousuke.

-En fin... -contestó Hiromi un poco incómoda con tanta conversación.

NeoDevimon bajó del estrado donde se encontraba, y dirigiéndose a Ryousuke, le dijo:

-Como ganador del coliseo, tienes derecho al premio del millón de bits.

La figura de NeoDevimon era un poco macabra. En realidad era un ser demoníaco, pero en realidad tenía otros planes.

-De... de acuerdo. -contestó Ryousuke, un poco asustado por tal vozarrón.

-Yo los acompañaré. -dijo Kenji para asegurar que cumpliría su palabra de caballero.

-¿Está de acuerdo, Andromon? -preguntó GrappLeomon.

-Si tanto insiste... -dijo Andromon. -Que nos acompañe, no nos será un problema vencerlo nuevamente.

Al entrar a la zona más profunda del coliseo, pasillo tras pasillo que rebosaba de humedad y calor a la vez, finalmente llegaron hacia donde se refugiaba NeoDevimon.

-Ya nos contó GrappLeomon que el premio es una farsa.

-Precisamente por eso los estaba esperando. -contestó NeoDevimon. -Yo tengo el Code Crown de Colisseum Zone.

Ryousuke y Kenji se asombraron al escuchar tales palabras.

-¿Entonces? ¿Esos Digimon esclavos que vi al llegar? -preguntó Kenji.

-Son una farsa. No puedo arriesgarme a que Beelzebumon o sus esbirros sepan la verdad.

-¿Y por qué te uniste a ellos? -preguntó Hiromi.

-Porque debía asegurarme de todos los planes de Beelzebumon. Ante el resto del Digital World soy uno de los comandantes de ese Demon Lord, pero eso no me importa si mi fin a perseguir es evitar que Beelzebumon domine este mundo y el mundo de donde ustedes provienen.

-¿De donde nosotros provenimos? -preguntó Ryousuke.

-Se han dado casos de Digimon que han escapado del Digital World al mundo humano buscando refugio. Pero todos ellos han muerto por culpa del Dark General.

-Entonces el Dark General sí es un humano.

-Lo es.

-Es como ver una furia permanente en sus ojos. -contestó Kenji. -Siempre está seguro de poder ganar, de lograr todo lo que se propone.

-Ese tipo da miedo. -contestó Hideyoshi.

-Verán, yo soy parte de un grupo rebelde que intenta oponerse a los planes de Beelzebumon. Cada quien tiene su razón, pero buscamos evitar que Beelzebumon se haga dueño de este mundo.

-Entiendo. -contestó una voz a lo lejos. -¿Entonces esas eran tus verdaderas razones tras tu intento fallido de sabotearme?

-¿¡Quién gritó eso!? -preguntó NeoDevimon.

De entre las sombras, allí de los pasillos del coliseo, salió una figura para todos conocida.

-¡El Dark General! -gritaron los cuatro jóvenes al unísono.

-Efectivamente. -contestó aquella figura desconocida. -NeoDevimon. Beelzebumon-sama me envió aquí para eliminarte.

-¡Como si pudieras hacerlo! -gritó NeoDevimon desafiándolo a la vez que trataba de volar.

-¿Sabes? -siguió hablando el Dark General. -Cuando te vi dentro de mi castillo, sospeché que no era la primera vez que entrabas. Así que hice un rastreo de todos los accesos a la computadora principal. Había tres actualizaciones al malware de los Death Riders, eliminación de código, encabezados y demás. Cosa que yo efectivamente no había hecho. Así que le dije a Beelzebumon-sama que sospechaba que tenías algo detrás en contra nuestra. Y gracias a mi Xros Loader, él ha escuchado todos tus planes.

-¡Maldito! -gritó NeoDevimon.

-Y gracias a ello, vas a pagar muy cara tu traición. -dijo el Dark General, oprimiendo un botón de su Xros Loader.

Inmediatamente NeoDevimon comenzó a gritar fuertemente de dolor, cayendo inmediatamente al suelo, revolcándose por el dolor inflingido hacia él.

-¡No se preocupe! -gritó Ryousuke sacando el Xros Loader negro que había robado de Dianamon. -¡Desactivaré el malware!

-Yo que tú no lo haría. -contestó el Dark General en un tono burlón. -Afortunadamente siempre llevo conmigo un respaldo del malware de los Death Riders, y lo modifiqué un poco para evitar la desactivación. Si le desactivas el malware, NeoDevimon morirá.

-¡Estás mintiendo! -gritó Ryousuke asustado.

-¿Quieres hacer la prueba? -preguntó el Dark General.

-¡Eres un maldito, Dark General! -gritó GrappLeomon, intentando atacar al Dark General con su Shishijuu Hazan, un una onda de choque saliendo de sus turbinas.

Pero del Xros Loader del Dark General salió un enorme oso grizzly modificado, un Callismon, quien con su propio cuerpo logró detener el ataque de GrappLeomon.

-Ryo... Rousuke... -intentaba hablar NeoDevimon a pesar del dolor. -¡Aquí... tienes... el Code Crown de Colliseum Zone!

Diciendo esto, lo lanzó hacia Ryousuke. Los Digimon del Dark General intentaron tomarlo, pero Andromon fue más rápido y lo obtuvo.

-Aquí tiene, General Ryousuke. -contestó Andromon. -Colliseum Zone es suyo.

-¡Rayos! -gritó el Dark General. -¡Da igual! ¡Ya no te necesitamos, NeoDevimon!

Acto seguido, el Dark General apretó el botón de desactivación del malware, y sus palabras se habían cumplido. En ese instante, NeoDevimon explotó dejando solo sus restos en forma de bits, que fueron directamente al Xros Loader del Dark General.

-¿Estás satisfecho, Megadramon? -preguntó.

-La mejor cena que he tenido en mi vida. -contestó aquel dragón desde el Xros Loader.

-Perfecto. -contestó el Dark General. -Ganaste esta pelea, General verde. Pero nos veremos muy pronto.

El Dark General desapareció tal y como había aparecido, de la nada. Ryousuke y Kenji corrieron para ver si lo lograban alcanzar, pero fue inútil. Al regresar al recinto, vieron que Hiromi se había desmayado, al parecer de la impresión de ver una muerte de un Digimon.

Continuará...

Ending: AAA – one more tomorrow