Capítulo 9.-

Ranma llevó a Naomi y Koujo hasta sus casas, había caído la noche y los chicos no habían alcanzado el último tren.

— Aun no puedo creer que la hayas embarazado — dijo Koujo después de unos minutos de viaje en silencio — No se si felicitarte o darte mis condolencias.

— ¡Ranma!, tienen 22 años, y aún están estudiando, no están preparados para tener un hijo — le recriminó Naomi, que no parecía muy contenta desde el momento en que Akane le había comentado de su embarazo — Y ¿Qué es eso de convivir con una chica, fuera del matrimonio?

— ¿Quién dijo que fuera del matrimonio? — dijo Ranma enseñándoles su mano con la argolla.
— ¿Cómo?¿Cuándo?

— Nos casamos el día de San Valentín — le comunicó contento — Era algo que venía planeando desde hace varios meses.

— ¿Por qué no nos contantes?

— Son mis amigos, pero desde que conocí a Akane siempre hay más gente entremedio, y esta relación nos corresponde solo a los dos, es por eso que jamás le conté a alguien que realmente estaba con ella — esa era la verdad, aunque no se lo había confesado a Akane, él no quería que alguien más interfiriera en su relación.

— Bueno esta bien que quisieras acostarte con ella, pero no por eso debías casarte, eres muy joven — dijo Naomi.

— Naomi, ya me case, y voy a ser padre, no hay nada que ustedes puedan hacer al respecto — Ranma no sonaba molesto, solo sonreía ya que sabía que sus amigos se preocupaban por él.

— En cuanto al matrimonio tienes razón, pero sigo creyendo que no están preparados para ser padres ¿Cómo es que no se cuidaron? Como pudieron ser tan irresponsables — Naomi parecía cada vez más molesta — Además como puedes ser tan zorra para acostarte con un hombre antes de casarse.

— Eso sí que no te lo voy a permitir Naomi — Ranma frenó el auto tan deprisa que Koujo término estampado al respaldo del asiento del copiloto — Decir eso es anticuado y estúpido, yo siempre supe que me casaría con Akane, de no ser así ni siquiera la habría besado.

— Venga Ranma, seguro que Akane se acostó contigo solo para que te vieras obligado a casarte con ella — la joven insistía en manifestar su opinión.

— Naomi, de ser así, habría sido yo quien me acostara con ella para que estuviera obligada a casarse conmigo.

— Ranma tienes … Mejor dicho tenias cuatro opciones mejores que ella, mas bonitas y que serían mucho mejores esposas — Ranma no cayó en la cuenta del número de opciones que le daba la joven — Cualquier mujer sería feliz contigo.

— En primer lugar nunca ha habido una opción "mejor" que Akane, en realidad nunca ha habido otra opción, siempre a sido solo ella — Ranma alzó los hombros, se estaba desahogando por primera vez en su vida, con respecto al amor, con Akane podía hablar de todo, salvo de sus propios sentimientos por ella — Es mi mejor amiga, mi compañera, mi alumna, mi …m—mi amante y mi mujer.

— ¿Pero la amas? — preguntó Naomi cuando el auto se detuvo frente a su casa.

— Ya llegamos — Ranma le sonrió y bajó del auto para acompañarla hasta la puerta, esperando hasta que ella entrara a la casa para marcharse; a Koujo lo dejo un poco más allá.

El resto de la semana avanzó muy rápido al parecer de Ranma, el sábado era la boda de kasumi, por lo tanto también se acercaba el momento de decirle a sus padres que Akane estaba embarazada. La chica ya le había contado de su embarazo y matrimonio a sus amigas, y prácticamente toda la universidad se había enterado de que Akane ahora era la señora Saotome.

— ¿De cuantos meses estas? — preguntó Rioky observándola mientras almorzaban en el casino de la universidad.

— Casi de tres meses, hoy tengo que ir a la clínica — había concertado una nueva cita con un ginecólogo que le había recomendado su amiga. En su bolso llevaba la ecografía que le habían realizado anteriormente, Ranma le dijo que prefería que ella recibiera una buena atención, por lo que ahora comenzaría a atenderse en una clínica que estaba en el centro de la ciudad.

— ¿Ranma te va a acompañar?

— No se — al girarse lo observó conversando con sus amigos, entre los cuales estaban Naomi y Ukyo, esta última había cambiado drásticamente su manera de vestir, ahora era mucho más femenina, utilizaba escotes, short o faldas cortas; Akane sabía que su cambio había atraído las miradas de muchos hombres. Y se había unido al grupo de amigos de Ranma, para los almuerzos y horas libres en las que hacían pequeñas salidas en grupo.

— Es mi idea o Naomi está un poco… ¿borracha? — preguntó Io mirando la mesa que miraban sus amigas.

— Koujo y Souta también están un poco bebidos — dijo Sakura que había visto cuando los jóvenes entraron al casino y se tambaleaban un poco.

— Probablemente fueron a beber por ahí, tuvieron dos horas libres antes del almuerzo — dijo Akane, que conocía de memoria el horario de Ranma.

— Chicas, yo me voy, que se me hace tarde.

— ¡Boba! ¿porque no me esperas? — le recriminó Ranma cuando la alcanzó a la salida de la universidad.

— Pensé que no vendrías, no me dijiste nada — Akane intentó identificar alguna pista que le indicará que Ranma había bebido, pero no la encontró, el chico estaba totalmente sobrio.

— Por supuesto que voy a ir — dijo Ranma redireccionandola hacia el estacionamiento — Si te incomoda que entre puedo esperar afuera, pero de cualquier modo voy a llevarte hasta allá — el viaje fue en silencio ya que Akane estaba leyendo unos informes y Ranma estaba muy concentrado con la vista al frente. Tardaron solo 10 minutos en llegar a la clínica, donde les indicaron que había tres personas antes que ella. En la sala de espera había una joven acompañada de una mujer que parecía ser su madre. Y al otro lado una mujer de unos treinta años con un vientre pequeño pero que claramente que estaba embarazada, ella estaba sola y observó con curiosidad a Ranma.

— Ukyo se veía muy linda hoy — dijo Akane.

— ¿En serio? — Ranma estaba viendo una revista en la que hablaban acerca del sexo durante el embarazo.

— Si, se está vistiendo mucho más femenina.

— No se, tu sabes mas de esas cosas que yo — Ranma seguía absorto observando la revista, al final del artículo hablaban de las mejores posiciones para tener relaciones según las etapas del embarazo.

— ¿A ti te gusta como viste?

— ¿Por qué debería gustarme como se viste? O mejor dicho ¿Por qué debería importarme cómo se viste? — le preguntó Ranma, pensando que si quería poner en practica lo que acaba de leer, mas le valía prestar atención a su esposa.

— No se, es tu amiga.

— Y lo seguirá siendo, se vista como se vista — no pudo evitar que una enorme sonrisa se expandiera por su rostro — ¿Estás celosa?

— No, es solo que pasas mucho tiempo con ella. Y ahora ella esta mucho mas femenina y tu le gustas — habló de manera tan rápida que Ranma apenas le entendió, pero por suerte la joven que estaba con su madre lo salvó de responder algo estupido.

— Es la primera vez que vienes a ver a la Señora Kurosawa — Ranma la miró sin entender y cuando Akane le dio un suave codazo en el estómago, recordó que era el nombre de la ginecóloga que la atendería.

— Si, antes me atendió el doctor Riosuke.

— Oh, es que hoy me tengo que realizar una ecotomografía y me da un poco de miedo — dijo la muchacha, no debía tener más de 17 años.

— No es gran cosa, solo debes relajarte — le recomendó Akane, aunque con una mueca recordó lo dolorosa que resultó su experiencia debido a lo nerviosa que estaba.

— ¿Cuántos meses tienes? — quiso saber la madre de la joven.

— 11 semanas — dijo Akane mientras calculaba mentalmente la cantidad de semanas que tenía según su último periodo.

— Makino tiene solo cinco semanas — les contó la mujer y para vergüenza de su hija comenzó a relatarles acerca de los cólicos que esta había comenzado a sufrir.

— Akane también los sufre, especialmente durante la noche — dijo Ranma haciéndose partícipe de la conversación ya que estaba aburrido — Y se le pasa después de una hora o dos si le hago masajes en el estomago y le pongo paños tibios en la boca del estomago.

— Que atento — exclamó la mujer, maravillada con Ranma — el novio de Makino solo se preocupa de darle el dinero y ya.

— ¡Madre! — la joven parecía muy avergonzada por el comentario de su madre.

— Es verdad, si no fuera así estaría aquí ahora mismo — Akane quiso intervenir para que las mujeres no discutieron ahí, pero ambas la ignoraron.

— El tiene que estudiar

— Pues este jovencito está acá acompañando a su novia a pesar de todo ¿No?— lo miró buscando su aprobación—

— En realidad, Akane es mi esposa — susurró avergonzado.

— Aun así esta aquí con ella — dijo la mujer, afortunadamente, enseguida fue el turno de Makino y ambos jóvenes se sintieron profundamente aliviados.

— ¿Tu no tienes miedo de entrar sola? —preguntó fingiendo desinterés.

— Claro que no — Akane pareció ofendida — Ya fui sola una vez — le recordó Akane y pudo ver como una sombra de culpabilidad pasaba por la mirada de Ranma.

— Es que pensé que si quizás tenías miedo yo podría acompañarte — dijo Ranma quitándole importancia al asunto.

— ¿Quieres acompañarme? — preguntó bastante emocionada.

— Si no te molesta — luego de eso no dijeron nada, Akane apoyó su cabeza en el hombro de Ranma y cerró los ojos. Pasaron casi treinta minutos antes de la llamaran.

— Buenos días Señora Saotome — la doctora era una mujer mayor de rostro amable — Veo que viene acompañada.

— Pues sí, es mi esposo.

— Me alegro de tenerlo aquí entonces — la mujer le sonrió de manera amable y les indico que se sentaran frente a ella — No muchos esposos acompañan a sus mujeres a sus controles prenatales — hizo las mismas preguntas que Akane había respondido en la consulta con el doctor anterior. Y de igual manera le indico que se recostara en una camilla, esta vez descubriendo solo su estómago.

— Veamos — la mujer esparció el frío gel por el vientre de Akane, cuando llevaba un par de segundos viendo el monitor su rostro cambió de inmediato.

— ¿Qué pasa? ¿Esta bien el bebé? — quiso saber Akane de inmediato, Ranma solo la observó preocupado, no había soltado su mano en ningún minuto desde que habían comenzado con la ecografía.

— Si, esta bien, mejor dicho están bien — la doctora no despego la mirada de la pantalla ni por un segundo — Felicidades, serán padres de gemelos — en cuanto terminó la frase sintieron un golpe seco junto a la camilla, Ranma se había desmayado. Tardó un par de minutos en volver en sí, en cuanto lo hizo se disculpó, muy avergonzado.

— Supongo que no se esperaban esta noticia — la mujer les enseño la imágenes impresas de la ecografía actual — Aca pueden apreciar los dos embriones, aún no es posible determinar su comparten la misma bolsa o no. Akane, te recomiendo que hables con la asistente social para que te oriente respecto a algunas ayudas estatales a las que puedes acceder por ser estudiante y tener un embarazo múltiple. Además de considerar que el parto probablemente no pueda ser natural y que es posible que se adelante incluso dos meses.

Los jóvenes se despidieron y salieron de la consulta en completo silencio, del mismo modo hicieron el viaje y al llegar a la casa Akane se fue a recostar a la cama y Ranma fue a correr un poco, cuando estaba a mitad de camino comenzó a llover por lo que volvió a su departamento siendo una chica y Akane ya estaba dormida, por lo que se acostó en silencio.
A la mañana siguiente Akane se sorprendió al despertar y encontrar una espesa cabellera pelirroja en la cama, Ranma nunca se había dormido como chica y se sintió profundamente culpable, ya que desde que se habían mudado juntos Ranma no había dormido una noche entera, siempre se quedaba despierto con ella cuando sufría algún malestar, ya fuera haciéndole masajes o simplemente haciéndole compañía. Pensó en preparar el desayuno, pero nada de lo que había preparado durante esa semana había resultado, por lo que pensó que aquella vez no sería la excepción; por lo que se retiró a la otra habitación, donde intentó practicar unas Katas, estuvo practicando casi dos horas.

— No deberías practicar — escuchó que Ranma le hablaba, al abrir los ojos lo vio observándola desde la puerta, al parecer llevaba un par de minutos ahí.

— No pasa nada, no me estoy esforzando demasiado — se excusó Akane.

— Ten, te traje algo de comer, apostaría a que aún no has desayunado — solo entonces se fijó en la bandeja que llevaba en sus manos, avanzó hasta el centro de la habitación y se sentó con ella en el suelo, poniendo la bandeja en medio y le indico a ella que hiciera lo mismo.

— ¿Te sientes bien?— le preguntó Akane.

— Si. Necesitaba dormir — la monotonía y tensión en la conversación era palpable.

— Estaba pensando, que quizás podríamos volver al dojo y arrendar el departamento — le dijo Akane después de unos segundos de silencio.

— Es una buena idea — Ranma pareció dudar unos minutos antes de agregar— Pero ¿Es lo que quieres?

— No — dijo Akane finalmente — Pero apenas podemos con los gastos de un bebé, ¿Cómo lo haremos para mantener dos? — Ranma se acercó a ella, con su manos acuno su rostro y acercó el suyo, quedando su frente pegada a la de ella y sus labios muy cerca.

— Nadie dijo que comenzar una familia sería fácil — susurró — Yo me ocuparé de que nos les falta nada, yo lo resolveré y saldremos adelante.