Capítulo 4: Sinsabores de un mal sueño
-¿Lo entiendes? Tenía que llevarte lejos de tu casa. - Noiz me miro preocupado haciendo una mueca en sus labios.
-¿Cómo? Yo…..- No pude terminar la frase pero Toue estaba detrás de mis pasos y me estaba atrapando sin siquiera notarlo me estaba acortando mis decisiones pero, ¿acaso era tan importante para él? ¿Para no dejarme libre?
- Esto es grave…- Ren apareció de mi bolso murmurando.
- Tengo que llamar a la abuela y - Dije rápidamente pero Noiz me detuvo antes de hacerlo.
- Yo que tú no lo haría, te pueden interceptar las llamadas. Iré yo personalmente no te preocupes.- Noiz se levantó de su asiento para dirigirse a la puerta.
- ¿También puedes avisarle a Koujaku? El de seguro debe estar preocupado especialmente con lo que le pedí…. – Noiz me miro molesto por mencionar su nombre claro que sabía que ellos nunca se llevaron bien digamos que ambos tienen caracteres difíciles…
- Gracias…- Agregue al último dedicándole una sonrisa amplia. Me miro con afecto y cerró la puerta lentamente mientras me deje caer en el sofá fatigada me sentía como un pájaro enjaulado sin saber adónde ir ni cómo actuar pareciera que lo más prudente sería dejarme vencer…
- ¿Qué harás Aoba?- Me interrumpió ren moviendo su cuerpo hacia mis piernas.
- Ni yo misma lo sé. Habrá un cambio de planes de seguro, y lo haremos en conjunto – Dije con una sonrisa a media vela.
Me hundí en el sofá pensando en mis próximos pasos cuando, por la comodidad que me brindaba el sofá empecé a cabecear por culpa del viaje que había sido extremadamente largo. Mis ojos se comenzaron a cerrar lentamente olvidando todo a mí alrededor caí en un profundo sueño.
Cuando desperté a oscuras pude observar que ya no estaba en el sofá de antes sino, que estaba en una habitación y yo en una gran cama sólo con mi ropa interior durmiendo ahí. Al ver mejor en la oscuridad pude observar a Noiz que estaba enfrente de mí sacándose la camisa y dejándola en una silla cerca de la ventana.
-¿Qué hago aquí? ¿¡Y que haces quitándote la camisa!?- Dije en voz alta molesta no sé qué idea tenia Noiz, ni que estaba pensando pero seguro no era nada bueno escuche su risa en la oscuridad.
- No te podía dejar durmiendo allí, sabes… Además solo hay una habitación y no pienso dormir en el sofá…- Replico con una voz seductora burlándose de mi comentario aproximándose a mi lado se sentó en la cama haciendo que lo mire en la oscuridad podía sentir su respiración acompasada.
- Te debo unas disculpas, por todo lo que paso recientemente. Dude de ti cuando debería haberte abrazado y estar feliz de tu regreso pero no, en vez de eso te humillé después de todo lo que te había pasado. Tenía miedo de no saber si tú eras realmente y esperanzarme pero estas aquí conmigo de nuevo y no dejare que te vuelvan a separar de mi te lo aseguro…- Acerco sus labios a mi cara hablándome con voz ronca tratando de hablar con sinceridad.
De algún modo me sentía más tranquila al saber que el confiaba en mí y que no dudara eso era lo que más deseaba y me hacía extremadamente feliz saber lo que sentía; pensaba que me odiaba pero en realidad era solo desconfianza. Ahora solo deseaba quedarme a su lado para siempre y no sepárame jamás de él a pesar de su actitud que se comportaba como un niño no me impedía amarlo apasionadamente y mis sentimientos no cambiarían.
Sin frenarme lo abrace tratando de hacer durar este momento y conservar su calidez en mi piel tanto como durara el me correspondió el abrazo sosteniéndome en sus brazos y acariciándome la espalda.
-No podría odiarte Noiz… Siempre te eh amado y ni por un segundo eh dudado de ello…- Al terminar la frase sentí que algo cálido caía por mis mejillas y noté que Noiz había derramado unas lágrimas intentando ocultarlas rápidamente desvió su mano a su cara limpiándoselas mientras seguíamos abrazados.
Noiz se separó un poco de mí y coloco sus labios en los míos sellándolos con un beso suave y tierno luego coloco su cálida lengua en mi boca para profundizar el beso, jugando con mi lengua mientras me empujo a la cama suavemente, situándose encima de mí con su peso y moviendo sus manos hacia mi cuello produciéndome un escalofrío en mi interior. Mis manos comenzaron a deslizarse por el pecho de Noiz explorando su piel y empujándolo contra mi pecho para sentir como su cuerpo se pegaba al mío; Las manos de Noiz se fueron debajo de mi sostén suavemente produciéndome un calor insoportable en mi piel sus dedos estaban descubriendo mi piel como la primera vez.
Hizo un espacio entre mis piernas para acomodarse entre ellas y rozar su parte inferior con la mía al sentir semejante estimulo no pude evitar soltar un gemido de placer mientras se movía al compás acariciándome y guiando sus manos hacia mis pechos al llegar los comenzó a masajear apretándolos con cuidado mientras mi interior se tensaba de tal placer que era imposible contener. Sus labios se movieron de mi boca hacia mi cuello lamiendo y mordiendo dejando un rastro de saliva en ella mientras iba bajando hacia mi pecho y lo coloco en su boca succionándolo con fuerza dejándome sin respiración y mordisqueando mi erecto pezón.
-Aah… ahh.. No, ahí no… ahh…- No pude evitar mis dulces gemidos por lo que Noiz me estaba haciendo, estaba perdiendo la razón poco a poco llevándome al éxtasis su toque, su roce con mi piel mientras friccionaba su erecto miembro con mi entrada por encima de mi ropa interior pero, lo que más me daba miedo era manchar su pantalón porque de seguro ya estaba toda mojada a causa de él. Ya solo de tenerlo así estaba excitada ni siquiera, podía imaginarme como sería tenerlo dentro de mí Separo su boca de mi pezón y comenzó a quitarme el sostén mientras mi respiración se agitaba. Pude ver entre la oscuridad a Noiz con sus ojos brillando de deseo cuando tomo su pantalón y se lo quito tirándolo en algún lugar de la habitación sin importarle en lo más mínimo. Se quitó los boxers y pude ver en la oscuridad su gran miembro erecto y cuando lo vi no pude evitar morder mi labio inferior imaginándome lo que vendría después. Cuando salto a la cama tomo mis piernas separándolas entre si y mirándolas con admiración pausadamente acerco sus labios a mi piel lamiéndolas y pasando su lengua a ellas generándome cosquillas en ellas hasta que, me mordió ocasionándome que me tensara en respuesta. Me senté y sin pensarlo lo arroje contra la cama mientras me miraba con malicia comencé a lengüetear el lóbulo de su oreja mordiéndolo; ya que sabía que le encantaba y me deslice por su pecho dejándole pequeñas marcas en su piel. Mientras Noiz me observaba con expectación cuando tomé su miembro entre mis manos y lo tome en mi boca y al mismo tiempo sentía como la saliva le mojaba por completo y se escurría en este y su sabor agrio llenaba mi paladar mientras succionaba con más rapidez dando unos pequeños mordiscos en la punta, en el medio y en la base. Se podía oír como Noiz temblaba de placer por lo que hacía lo que me impulsaba a chupar su miembro con más vehemencia igual que al mismo tiempo tomaba su base con mis manos colocándomelo todo en la boca empujándolo hacia mi garganta sentía como Noiz apretaba sus puños y gemía ruidosamente. Moví mi lengua y mi boca con agilidad mientras se hacía más grande en mi boca tanto que era imposible tenerlo más tiempo.
Noiz soltó un gruñido como el de un animal en el cual se venía liberando todo su calor dentro de mi boca y se había derramado un poco en mi pecho y en la cama, retirándose pude captar como trataba de acompasar su respiración.
Sin darse un descanso bajo por completo mi ropa interior haciendo que instintivamente tratara de cerrar las piernas con pudor, no quería que se diera cuenta de lo excitada que estaba por su culpa.
- ¿Desde ahora ya no me podré detener lo sabes bien?- Noiz me hablaba con una voz ronca llena de deseo susurrándome al oído.
Abrió mis piernas torpemente y dirigió sus habilidosas manos a mi entrada generándome un espasmo por la repentina entrada no podía negar que se sentaba bien sus dedos que entraban sin permiso.
-Estas tan malditamente apretada y mojada…. Urgh…- espeto Noiz con un jadeo de sus labios al instante clavó su miembro sin consideración dentro de mi entrada produciéndome un gemido intenso sentir como ese gran falo caliente golpeaba en mis paredes internas y llenaba todo mi interior.
-Delicioso, se siente tan bien aoba…- Murmuro entre susurros continuos comenzó a embestirme sin paciencia y sus caderas golpeaban sin compasión mi indefensa entrada mientras sentía como mi interior, le apretaba a su falo haciéndome gemir al recibirlo una y otra vez con el sonido de cómo me penetraba fervientemente enterrándome una y otra vez en el deseo. Me estaba volviendo loca de deseo sin duda la unión de nuestros cuerpos juntos y como nuestro sudor se entremezclaba, el roce de nuestros cuerpos.
-estas muy caliente…- Jadeaba entre gruñidos ásperos de su garganta mientras entraba más profundo en mi ser clavándome su miembro dentro de mí produciéndome un ardiente calor en mi pecho haciendo que clave mis uñas en la piel de Noiz tratando de calmar mi interior que ardía con cada estocada apasionada de Noiz … Su calor me quemaba su miembro me rebuscaba en mi interior mientras Noiz me apretaba y tomaba mis caderas haciéndose más grande y yo empecé a lamer su cuello entremezclado con el sudor mordiéndolo con fuerza a veces provocado por sus estocadas salvajes que me estaban llevando al clímax.
La espesa niebla comenzó a bajar de una vez dejándome la mente en banco por la explosión del placer que me estaba dando tan fervientemente Noiz apoderándose de mi cuerpo haciéndolo suyo, uniéndonos completamente por el placer estaba respirando entrecortadamente ya que aún tenía a Noiz dentro mío cuando empezó a tener espasmos revolviéndose en mi interior .
-Gah ghhhhh- Noiz libero dentro de mi toda su semilla caliente quemándome por dentro recibiéndola junta y produciéndome un nuevo gemido al sentir como ese líquido se derramaba llenándome toda de su aroma y calidez. Noiz se desplomo encima de mí tomando grandes bocanadas de aire en mi hombro mientras yo dejaba ir grandes suspiros para recuperar el aliento, Noiz se quitó de encima y retiro su miembro de mi entrada y acostándose al lado mío. Aún con las cortinas cerradas se podía apreciar la luz de la luna que nos iluminaba y pude apreciar la mirada de Noiz que me miraba fijamente dudativo acariciando mi espalda.
- ¿Pasa algo malo? – Me incorporé y me abrigue con las sabanas apoyándome en su pecho para mantener el calor de nuestros cuerpos unidos en un abrazo.
- No es que este asustado pero, tengo miedo de que te alejen nuevamente de mi lado. No quiero que nos separemos… Haré todo lo posible para acabar con esto ahora.- Musito Noiz suspirando en mi hombro.
Me sentía un poco culpable por enredarlo en este asunto desde al principio hasta el final estaría en problemas pero, estaba segura de poder solucionarlos si seguíamos juntos.
- Claro, Esto se acabara cuando nos encontremos con él de nuevo.- Afirme con certeza y seguridad sin duda, esta sería la última vez y definitiva para terminar con esta historia de una vez por todas.
- No. No volverás a ese lugar. Yo con Koujaku coincidimos lo mismo.- Me aleje de Noiz con evidente molestia él no podía alejarme de esto yo era a la que estaba buscando Toue yo debía acabar personalmente con este asunto.
- ¿Qué? .No puedo dejarte solo menos, en ese momento.- Movió la cabeza de un lado a otro disgustado por mi comentario, con la mirada seria agregó:
- Está bien pero, prométeme que harás lo que yo te diga sin importar el porqué. Solo así puedes acompañarnos.- hice una mueca en respuesta a su petición ya que, no me quedaba otra opción tuve que aceptar de todas formas.
El cansancio comenzó a hacerse presente en mi cuerpo y sintiendo e dulce aroma de Noiz en sus brazos me colmó una suave y calmada ola de paz en mi interior mis ojos paulatinamente se cerraban mientras escuchaba los latidos sosegados de Noiz.
La luz de un nuevo día comenzó a alumbrarnos a través de las cortinas de color rojas me revolví entre las sabanas y me di cuenta que unos brazos fuertes me sostenían con afecto, me di vuelta para poder observar su cara durmiente que descansaba en la almohada. En ese momento pude notar que ambos estábamos desnudos y que no nos habíamos colocado ropa luego de…. Estar juntos al recordarlo no pude evitar sonrojarme por el hecho de que había sido bastante intenso. Dirigí mi mano a su cabello acariciándolo con ternura para no despertarlo realmente parecía un niño pequeño con sus mejillas sonrosadas y su expresión tan somnolienta que llevaba.
Su pelo brillaba a luz de un dorado como el trigo, sus facciones burlonas, sus labios de un rosa delicado abiertos hace un tiempo atrás, Noiz tenía varios percings en la cara en su lengua, nariz, orejas y cejas como no poseía el sentido del dolor desarrollado aún no le importaba en lo más mínimo realizarse estas perforaciones. Luego de realizar scrap en él recupero sus sentidos y adquirió junto con esto una nueva perspectiva asumiendo sus responsabilidades para tener un nuevo futuro. Su gran cambio radical me había dejado atónito cuando apareció decidido a llevarme junto a él, llegando a incluso a hablar con Tae san sobre sus planes para obtener su aprobación; al principio creía que había sido muy apresurado llegar a este punto pero, me deje llevar ya que amaba a Noiz y no soportaría estar sin él. La abuela estaba reticente al principio pero lo termino aceptando oyendo mis sentimientos directamente y así comenzamos una vida juntos en Alemania.
