9.-Y¿Si fuera ella?

Una vez que le informaran a Arthur de la situación de Jarod y de asegurarse de que los gemelos estaban en perfecto estado, Hermione pensó en regresarse al hospital y hacerle compañía a Harry pero Ron logró convencerla que lo mejor que podría hacer era permanecer ahí, en la madriguera y descansar. Sin embargo, al entrar a la habitación que tantas veces compartió con su amiga, miles de recuerdos se le vinieron a la mente; pero uno en especial.

Flash back

-Hermione, Hermione..- entraba a la habitación, una feliz Ginny de 16 años, que brincaba y daba pequeños grititos de felicidad.

-mmm¿qué hora es?- preguntaba una somnolienta Hermione, que terminaba por cubrirse la cara con la sábana .

-Hermione, despierta.. Que tengo algo que contarte y.. van a dar las once de la mañana.

-¿Que¿Las once?- se levantó de un brinco la castaña- Merlín ¡Me he quedado dormida ¡Que verguenza! Que dirá tu madre, que soy una floja.

Buscaba sus pantunflas debajo de la cama, mientras Ginny se revolcaba de la risa sobre su cama..

-Ay, Hermione. Sí que eres un caso- la castaña no entendió a lo que se refería su amiga y la miró con el seño fruncido.- A penas y van a dar las seis de la mañana.

Hermione se quedó pensativa un momento, como analizando que palabras iba a usar contra Ginny, pero esta, adivinando las intenciones de su amiga añadió rápidamente...

-Me acosté con Harry

Esta vez, Hermione se quedó lívida de la impresión, sin saber que decir o que pensar, nada. Dejó caer su peso sobre su cama y pestaño varias veces mientas miraba a su amiga tratando de asimilar la noticia.

-Que tu y Harry ¿qué?- preguntó no estando muy convencida de lo que había escuchado.

-Hicimos el amor..- pobre pelirroja, estaba bastante sonrojada. Hermione se llevó las manos a la cabeza y se levantó de la cama. Anduvo unos cuantos pasos y luego, volteándose a ver a su amiga dijo..

-Sólo tienes 16 años! En que estabas pensando!- exclamó Hermione.

Ginny había decidido que ese día nadie se lo arruinaría después de lo que hizo la noche anterior así que, de lo mas natural fue desvistiéndose y a colocarse la pijama mientras decía..

-Dentro de poco cumpliré 17 y seré mayor de edad- Hermione abrió la boca para replicar, pero no dijo nada y se fijo en el moretón que Ginny tenía en la espalda y otro en el cuello. Luego, Ginny continuó diciendo- Ayer fue el cumpleaños de Harry y nuestro aniversario número uno. ¡Que mejor regalo que ése! No veo nada de malo en ello o qué... a poco Ron y tu no lo hacían mientras estaban de novios.

Hermione evidentemente se puso nerviosa; recordar que ella y Ron se acostaron innumerable veces, la piel se le ponía de gallina. Hermione reconocía que en ese aspecto, ella y Ron se llevaron a las mil maravillas; Sin embargo, en cuestión de sentimientos, de decir lo que sentían, no. Nunca hubo un te quiero ó un te amo, nada, nada de ninguno de los dos, y eso fue porque tal vez nunca lo sintieron realmente. Se entristeció un poco al recordar el fracaso de relación que mantuvo con él que afortunadamente seguía siendo su mejor amigo, pero bueno, mejor no pensar y seguir riñéndole a Ginny.

-No estamos hablando de mi relación con Ron, sino de ti y de Harry. ¿Cómo se les ocurrió hacer eso y aquí, en la casa de tus padres?

-Tu sabes como y... no veo de malo que haya sido aquí o que querías, que lo hiciéramos en el jardín.. o en algún local publico. Por favor!- entornaba los ojos, y luego con una sonrisa pícara y suspirando como alucinada, como si estuviera flotando en las nubes agregó- ¡Fue perfecto..! Sentí como si me desvaneciera, como si...me evaporara.. aish! Hermy. No sé como explicarlo.

-Mientras no entres en detalles.

-Hermione¡Fue perfecto¡Fue perfecto!- decía mientras se dejaba caer en la cama y sonreía de oreja a oreja; seguramente nadie en mucho tiempo podría quitarle esa felicidad

Flash back end

Hermione no pudo pegar un ojos en casi toda la noche y cuando menos se lo espero ya era de mañana, así que se apresuró a salir de la habitación. Bajó a la cocina esperando no encontrar a nadie; sin embargo se topo con Ron.

-La mañana está un poco fría.. ¿Quieres café?- le preguntó el pelirrojo cuando la vio entrar. Ella asintió mientras se sentaba en un silla cercana.-¿Qué haces despierta tan temprano, si hoy es sábado?

-Siempre he sido madrugadora- le contestó la chica- Aquí, la pregunta es.. ¿Qué haces tu despierto tan temprano? Si precisamente eres tu el que duerme hasta bien tarde.

Ron rió y le sirvió café a Hermione- Eso era antes- dijo e hizo una pausa- se podría decir que ANTES- recalcó la palabra- tenía malos hábitos..

-Y hoy..¿no los tienes?- Ron la miró momentáneamente con una sonrisa..

-No. Ya no. He cambiado mucho, no soy el mismo de antes y.. creo que después de lo de Ginny mi vida a dado un giro bastante grande.

Se quedaron en silencio y cada quien se centró en su taza humeante de café. Ron perdido en sus pensamientos y Hermione sintiéndose fatal ya que ella tenía la solución para evitar tanto dolor, tanta tisteza. Derrepente si conocía a Gabrielle...

-Creo que hay muchas cosas que no sé de ti- decía Hermione después de un rato.

-Será porque no nos hemos sentado a platicar largo y tendido, como antes...

-Sí. Puede ser.- dijo, pero la verdad es que no había querido quedarse a solas con él, en algún lugar que no fuera público. Tenía mucho miedo de lo que pudiese ocurrir entre ellos. No estaba muy segura de su fuerza de voluntad, sobre todo después de todo lo que pasaron juntos,- según ella-, no es que estuviera enamorada del pelirrojo, pero a veces la carne era débil y esta cerca de alguien que fue un perfecto amante y seguro lo seguiría siendo...mejor no arriesgarse con aventuras locas.

Queriendo despegar su mente observó por la ventana, tratando de encontrar algo entretenido que mirar; sin embargo, su visión fue opacada al encontrar frente a sus ojos el pecho voluminoso de Ron. Hermione alzó la mirada un poco sonrojada al momento que Ron tiraba de su mano y la ponía de pie, para luego recargarla sobre la mesa.

-Ron..- titubeo la chica al sentir tan cerca el rostro del pelirrojo y su aliento rozándole los labios.

-Sé que esto no debería pasar, mucho menos debería decirte esto.. pero te deseo..

Hermione sólo se dejó llevar por Ron, que le correspondiera con la misma intensidad, el mismo deleite. Dejó que se apresara de su boca y que se hiciera su dueño enteramente de ella. No había tregua, no había un alto, sólo era ellos dos y el deseo de tenerse.. un deseo que estaba a punto de llevarlos a cometer una locura; sin embargo, Hermione se separaba de él..

-Esto no esta bien.

-¿Por qué, no? –preguntaba él agitado

-Porque soy una mujer casada.

-Estas separada. Te estas divorciando. No hay ningún impedimento para que tu y yo retomemos lo que dejamos..

-Ron..- cómo decirle que no sabía lo que sentía por él- Yo..., tu eres mi amigo. No arruinemos esto

Los ojos de Hermione se llenaron de lagrimas. Se mordió el labio inferior en señal de impotencia. Ronald que estaba frente suyo la miró intrigado. ¿qué le pasaba? Por un momento creyó que era por lo ocurrido entre ellos, porque ella amaba a Malfoy.

-Lo extrañas?

Hermione no se esperó aquella pregunta; sin embargo, se levanto y empezó a caminar suavemente negando con la cabeza.- No es eso..

-Entonces Hermione. ¿Por qué estas tan extraña¿Qué es lo que pasa contigo?

-Son muchas cosas, Ron. Cosas que no entenderías.

-Si me las dijeras tal vez entendería¿No te parece?

-Tal vez pero por el momento prefiero no decirlas.

-¿Por qué¿qué ocultas?

Hermione solo le sonrió. Le dio un beso en la mejilla y luego colocando una de sus manos sobre la mejilla besada que acariciaba con su pulgar le dijo:

-Te prometo que algún día te lo diré todo

-Hermione...

-Tengo que irme.

-Pero Hermione, debemos hablar.

-Luego, Ron. Luego.. Ahora, ahora tengo algo muy importante que hacer..

¿Qué cosa era mucho mas importante que hablar de ellos dos?. Ron no tuvo tiempo para preguntar; Hermione ya se había ido.


Luego de pasar al Caldero Chorreante y, darse un baño y cambiarse de ropa, Hermione llegó a casa de Nandini casi a las ocho de la mañana que para ella (Nandini) significaba como las 5 de la madrugada.

Se encontraron en el estudio. Nandini estaba sentada a un lado bebiendo una taza de café aún en camisón.

-Hermione¿Qué haces aquí tan temprano?

-Buenos días Nandini- hizo una pausa no muy segura de lo que iba a hacer y decir- Vine a esta hora porque tengo algo muy importante que decir y... no sé como empezar..

-Hermione..- Nandini se mostró un poco inquieta- Se trata del padre de mis hijos..

-¿Qué? OH, no! No, para nada... todo esta muy bien respecto a eso

-Ah!- suspiraba aliviada y tomaba asiento nuevamente en el sofá- Eso me tranquiliza..

-Nandini, es otro asunto el que me trae esta mañana aquí.- la mujer de bonito rostro aguardo en silencio para que su defensora y ahora amiga continuara hablando.- Necesito pedirte un favor..

-¿Un favor?- dijo sorprendida- Claro! Dime de que se trata, tal vez pueda ayudar.

-OH, Claro que puedes, aunque...- se volvió a quedar callada nuevamente meditando si era lo correcto lo que iba a hacer. Indecisa se puso de pie para marcharse, pero al segundo se volvió a sentar totalmente decidida "todo sea por Jarod " – pensó- Me gustaría hablar con Gabrielle.

-¿Con Gabrielle¿Para qué?- preguntaba desconfiada..

-Bueno..., Recuerdas que te hable de Ginny.

-Sí. La mujer que es idéntica a Gabrielle

-Sí

-¿Qué hay con eso?

-También recordaras que te dije que Ginny se casó y tuvo hijos

-aha!- Nandini trataba de adivinar las intenciones de Hermione.

-Pues, verás...- inhaló profundo- Jarod el hijo mayor de Harry y Ginny enfermó y esta en el hospital y yo quería..., yo quería..., no sé si se pueda...

-¿Hermione¿qué tratas de decirme?- Hermione volvió a suspirar y luego dijo:

-Trato de hacer feliz a mi sobrinito- viendo que tenía toda la atención de la mujer continuó- Jarod es quien disfrutó más de su madre. Es quien tiene más recuerdos de ella y..estoy segura que si viera a Gabrielle o al menos sintiera su presencia o su voz...

-Hermione¿Quieres que Gabrielle vaya al hospital a ver a ese niño?- Nandini iba de un lado a otro.

Hermione se encogió en su sitio, pero luego recobrando postura, dijo:- Sólo será por un momento.

-Hermione, lo que me pides es imposible. Te imaginas si alguien la ve. ¿Qué pasaría entonces?

-Estoy consciente del riesgo que correría, pero... lo que te estoy pidiendo es por el bien de un niño que extraña a su madre horrores. Tú como madre sabes como son estas cosas, y yo quisiera siquiera brindarle un poco de felicidad.. aunque sea una muy poquita que estoy segura será muy buena para la recuperación de Jarod..

Nandini se mordió el labio inferior sin saber que decir o hacer. Se frotó las manos entre sí y empezó nuevamente a ir de un lado a otro.

-Me gustaría ayudarte, pero no estoy muy segura de que Gabrielle acepte.

-Aceptará. Si me permites hablar con ella, tal vez pueda convencerla.

-No sé.

-Por favor Nandini...

-Bien, déjame llamarla.

A los pocos minutos, Gabrielle se apareció en el estudio y se sorprendió al ver a Hermione. Una nueva sensación recorrió su piel, era como si la conociera de siempre. También se sentía intimidada por su presencia, era como si Hermione conociera todo de ella.

-Te mandé a llamar, Gabrielle, porque Hermione quiere decirte algo muy importante..- Gabrielle se mostró sorprendida y nerviosa.

-¿Conmigo?- tomaba asiento junto a Nandini.

-Eh, sí- dijo Hermione, luego de salir del ensimismamiento que Gabrielle aún le causaba por parecerse tanto a Ginny.

-Y¿Sobre qué quiere hablar conmigo?

Luego de un profundo suspiro, Hermione le contó lo mismo que le dijo a Nandini. Conforme iba avanzando con su relato, Gabrielle se mostraba afligida y preocupada.

-Pero esta bien¿verdad?- pregunto una vez terminó de decirle acerca de la enfermedad de Jarod.

-Sí, esta fuera de peligro, pero aún debe permanecer en el hospital hasta la tarde y yo quisiera...no sé si tu podrías..- y enseguida le contó sobre su idea de ir al hospital

-Sí, Señora..., no se preocupe. Si es para ayudar al pequeño, cuente conmigo.

-Gracias...


Afortunadamente, Hermione contaba con la capa de invisibilidad que hace mucho Harry le prestó, para que pudiera conseguir pruebas en un caso de mucha importancia, el mismo que tenía que ver con Nandini y el que la había llevado a encontrar una copia exacta de lo que hace mucho habían perdido.

-Ten mucho cuidado. No te vayas a quitar la capa por ningún motivo- le decía Hermione a Gabrielle, pero esta apenas y escuchaba, estaba como hipnotizada mirando el pedazo de tela que la cubría, aquel pedazo de seda que desprendía un olor masculino muy familiar y que extrañamente le hacía tener pequeñas visiones borrosas donde ella y alguien mas se escabullían bajo aquella capa parecida, para entrar en algún lugar prohibido, se sintió cohibida y de improvisto sintió que su rostro se encendía.

Una vez frente a la puerta de Jarod, Hermione se asomó para fijarse que no hubiese nadie y así lo creyó.

-¿No vendrás conmigo?

-No, me quedaré aquí haciendo guardia... Por favor, has todo lo posible para aliviar aunque sea un poco el dolor de Jarod.

-Lo intentaré..

Era una habitación pequeña y privada la destinada a Jarod; cálida y confortable. Contaba con algunos muebles, una cama dos mesillas a cada lado de esta, un armario y un sofá, uno muy cómodo que era ocupado por alguien y que de mala suerte, ella no se fijo.

Gabrielle se despojaba de la capa invisible mientras se acercaba a Jarod. Al estar frente a Jarod, se quedó impresionada, ya que enseguida lo reconoció como aquel mismo niño de sus sueños. " no puede ser..."- se dijo mientras cubría con una de sus manos su boca y con la otra se tocaba el vientre. Enseguida, varias lagrimas humedecieron sus mejillas al verlo y miles de sensaciones extrañas y dolorosas golpearon su pecho. Tenía el corazón estrujado. Casi con voz impotente pronuncio el nombre del pequeño en un susurro..-Jarod - Se sentía mareada, sentía que en cualquier momento se desvanecería. Con una mano temblorosa acarició la cabellera del pequeño suavemente mientras observaba cada centímetro de su bello y angelical rostro, grabando cada detalle de él. Era como si tuviera un presentimiento, algo muy fuerte que lo ataba a él. La forma en como lo miraba y lo acariciaba, era como para no olvidarse de él nunca más.

Se quedó observándolo un momento más mientras le acariciaba su cabecita, su carita y le daba suaves besos en la frente. Tenía esos locos impulsos. De pronto un amor inesperado nació hacia el pequeño quien sabe de donde. Pero de algo estaba segura Gabrielle, ya no quería volver alejarse de él. Un momento, VOLVER! Qué significaba con decir VOLVER, alguna vez estuvo tan cerca de él como en esos momentos.

Gabriellese asusto por esos pensamientos y se alejó de Jarod. Era mejor irse; sin embargo, se detuvo en seco cuando escucho la suave y acariciante voz del pequeño llamarala "mamá", le corazón le dio un vuelco de 360 grados. Era su corazón de madre el que lo acercaba al chiquito y no pudo dejar de sentirse conmovida por ello. Era una extraña sensación de calidez que le invadía el pecho y le hacía sentirse muy bien, como reconfortada, aliviada consigo misma.

El pequeño Jarod se removió en su cama como si estuviera forcejeando contra algo. Como si quisiera despertar.

-Shh! Calma mi cielo.- le nació de lo mas profundo de su ser decir aquello, sorprendiéndose de sí mismo, pero lo que la descolocó de todo y de la realidad sin saber porqué lo dijo fue cuando después de un beso en la frente , después que lo arropara y le diera su bendición le dijera: - Verás que muy pronto volveremos a estar junto. Es una promesa.

Gabrielle ya debía irse. El tiempo limite se estaba acercando, miraba al niño mientras se alejaba de él. Se giró y se encontró frente a frente con alguien que a pesar de no haber visto nunca, creía conocer.


Hasta hace unos momentos, Harry descansaba cómodamente en el sofá; sin embargo, algo extraño ocurría en su sub-conciente.

Podía escuchar la voz de Ginny, sentir su olor.. su presencia. Seguramente debía ser un sueño más, uno de los tantos que tenía y aún así... se le hacía tan real. Harry ya no quería soñar. No, ya no. No quería tener que despertar y darse cuenta que nuevamente la había soñado. Después se sentiría un miserable y nuevamente los remordimientos vendrían a torturarlo; así que despertó pero, al abrir los ojos, jamás imagino que su sueño estaría bajo el mismo techo que él, tan real y tan divino.

Vio a Ginny junto a Jarod y se quedó de piedra al escucharla hablar, al escuchar su voz después de tanto tiempo de no hacerlo. MERLÍN! Necesitaba una explicación Urgente ¿Qué significaba la presencia de Ginny?. No sabía, pero si ese era un sueño, si seguía siendo un sueño, no quería despertar, ya no. La tenía enfrente a sólo un metro de distancia.

Se quería acercar a ella, tocarla, palparla asegurarse de que era real y estaba ahí para él, como siempre. Tan bella, tan hermosa. La miró a los ojos. Vio miedo en ellos, miedo y .. odio. Tenía aquella misma mirada de reproche de odio y dolor, la misma mirada de esa tarde cuando la dejo.

-Perdóname, perdóname por favor! Yo... tu no sabes lo que ha sido todo este tiempo sin ti.- hizo una pausa y la observo mejor. Ella debía de odiarlo- No sabes lo arrepentido que estoy... Ginny, te necesito... aún te amo.

Ya estaba tan cerca de ella apunto de tocarla, cuado ruidos fuera de la habitación llamo la atención de ambos y los hizo mirar hacia la entrada.

La puerta se abría y James y Sirius entraban a la habitación siendo resguardados por Ron, mientras una enfermera los reñía de que estaba prohibida la presencia de niños en el hospital. Por otro lado, Hermione hacía amago de no querer dejar entrar a nadie.

Todo aquel momento de confusión, fue aprovechado debidamente por la pelirroja que se cubrió de inmediato con la capa invisible, y para cuando Harry la buscó, ella no estaba más frente a sus ojos, aún así podía percibir su fragancia, su presencia...

-Papá! – exclamaron los gemelos ni bien pusieron un pie en la habitación y fueron directo hasta él, que le hizo olvidar momentáneamente de Ginny. Sin embargo, aún seguía inquieto.

La enfermera salió de la habitación una vez que Harry le dejo que no había problema en que sus hijos permanecieran ahí y que cualquier cosa se haría cargo.

-Harry!- se acercaba Hermione a él, algo así como asustada, nerviosa, miraba en torno como si quisiera encontrar a alguien mas ahí. Acto que no pasó desapercibido por Harry, ni Ron, pero ninguno tuvo tiempo de hablar es mas, no habrían podido si pudieran, ya que en esos momentos Jarod despertaba.

-Jarod, Jarod! Ya estás bien!- decían los gemelos mientras se subían a la cama. El hermano mayor les sonreía y luego mirando a su padre dijo:

-Soñé con mi mamá- Harry sintió un vuelco en el estómago. Atrás Hermione y Ron intercambiaban miradas preocupadas.

-¿La viste?

-No, pero escuche su voz y... dijo que muy pronto volveríamos a estar juntos.

Era exactamente lo que Harry había escuchado entonces, él también la soñó pero ¿cómo? Se quedó confundido. Hermione lo miró con un poco de culpa, algo de lo que Ron se percato.

-¿Soñaste con mamá?- preguntaba James como alucinado tratando de hacer memoria de cuando fue la última vez que la soñó, si es que realmente la soñó, ya que ni recuerdos tenía de ella.

-Sí- le respondió Jarod

-Y¿no la viste?- interrogaba Sirius, que se sentía de igual manera que James. A lo mucho siempre le preguntaban a su hermano que cosas se acordaba de mamá y él siempre les decía que fu muy buena y los quería mucho a los tres.

-No- contestó apenado

-Chesu! Ya quisiera soñar con mamita y verla!- nadie corrigió la mala expresión de James al decir ¡Chesu! (1)

-Yo también quisiera verla- compartía el mismo sentimiento Sirius- Aunque sea un ratito.

En algún lugar de la habitación, Gabrielle tuvo la terrible sensación de estar soñando, también tuvo un loco impulso de quitarse la capa y gritar: "Estoy aquí, mírenme. No me fui y ya no me iré nunca mas", que no sabía de donde nacía. Por un momento creyó estar frente a su familia, y envidió a esa tal Ginny por haber formado tan preciosa familia, junto a un hombre que parecía bueno y que adoraba a sus hijos. Al igual que Jarod, hacia los gemelos nació un repentino amor en el corazón de Gabrielle.

-Papá.. ya me quiero ir a casa- tenía la voz ronca el pequeño, le fastidiaba mucho tener que estar así de enfermo..

-Hablaré con tu pediatra- dijo mirando en torno, Harry. Estaba empecinado en buscar lo que supuestamente no existía e instintivamente se fue acercando en dirección a Gabrielle , quien se puso muy nerviosa. Lo miró fijamente y percatándose nuevamente en él, comenzó a sentir muchas sensaciones extrañas que no lograba comprender.

-¿Te pasa algo?- Ron lo miraba como si estuviera loco y, sin embargo, se sentía extraño al estar ahí, como si aparte de los niños, Hermione, Harry y él, habría alguien más en la habitación.

-No, no pasa nada- dijo alejándose de donde y por poco encuentra a Gabrielle, aún así seguía mirando hacia esa dirección con mucha intensidad, la misma mirada que muchas veces había visto en Matt . Se quedó tonta al mirarlo, se sintió extraña¿Por qué se le ocurrió esa idea?. También se sintió extraña al percatarse de aquel hombre pelirrojo, una nueva sensación de calidez invadió su pecho, estaba segura que también lo conocía, pero no sabía de donde.

-Iré a buscar a Eliot. Hermione ¿Podrías quedarte con los niños?

-Sí!- exclamaron los niños felices adoraban a su tía Hermione. Ellas les sonrió

-Lo siento mis niños.. pero me tengo que ir- los peques se entristecieron.

-Si no les importa. Yo puedo ir a buscarlo.- dijo Ron

-Gracias, pero no te quisiera causar molestia.- si algo no quería Harry es tener que discutir con él.

-Olvídalo. Ya lo he decidido, de paso que me queda cerca la salida.

-En ese caso. Gracias..

Tanto Ron como Hermione, salieron de la habitación luego de despedirse de Harry y los niños.

Hermione demoró un poco en salir aludiendo a que la pierna se le había adormecido y que no podía caminar a prisa, pero lo verdad estaba haciendo tiempo para permitir a Gabrielle salir de ahí. Sólo esperaba que la joven lo hiciera.

-Si quieres, te puedo llevar a donde gustes- se ofreció Ron..

-Gracias, pero no quisiera tener que desviarte de tu camino... además donde voy no esta muy lejos de aquí...

Hermione siguió caminando muy sumergida en sus pensamientos. Quería salir lo antes posible de San Mungo y desaparecer con Gabrielle de una vez, porque sino algo que no estaba previsto en sus planes podría salir mal.

-Hermione..- llamo suavemente Ron cogiendo de su mano..- Debemos hablar..

-Ron, ahora no ¿vale? No es lugar ni el momento.

-Lo sé, pero yo quisiera... que cuando podamos hablemos de lo que dejamos pendiente hace tiempo y.. con respecto a lo de esta mañana, no fue sólo un impulso loco.

-Oh, Ron.. no..

Ron había sellado los labios de la joven, colocando uno de sus dedos encima y luego el silencio entre ellos se hizo y finalmente Ron fue acercando su rostro al de ella apunto de besarla, pero Hermione lo evito y los labios de Ron tocaron su mejilla..

-Eliot esta ahí.- dijo señalando hacia uno de los pasillo en el que el sanador conversaba con un colega. Después Hermione se alejó por completo del pelirrojo y se marchó de ahí aprovechando que la salida estaba cerca.

Una vez fuera del hospital, Hermione, sintió alivio. ¿por qué todo le tenía que salir mal? Ella no quería a Ron de la misma manera que él, tal vez aún le profesaba. "Debe estar confundido", pensó. Pero aquel beso en la mañana, aquel beso...le hizo estremecer al máximo, como hace mucho no sentía, como hace mucho nadie excepto él le hizo sentir, ni siquiera Draco.

-Me gustaría saber, qué fue todo eso.- había estado tan sumergida en sus pensamientos que hasta se había olvidado de Gabrielle, que de pronto se sintió con todo el derecho de reclamar aquella escena entre Hermione y Ron. Hermione se mordió el labio inferior y dudo un poco en si contarle o no de su "antigua" relación con Ron, total ella era una desconocida, aún así sentía que si no se lo contaba estaría traicionando una amistad de años.

-Fuimos novios, hace mucho tiempo.

-Oh, ya veo..!- Fueron las únicas palabras de la pelirroja. No la iba a interrogar más, aunque se moría de la curiosidad. Eso Hermione lo noto y luego dijo..

-Ginny era mi confidente. Nos contábamos todo y... si no te importa... me gustaría mucho contar contigo, para las confidencias, así sentiría que de alguna u otra forma estoy compartiendo nuevamente con mi amiga..

-Me encantaría. Sin embargo, no soy Ginny. Soy Gabrielle.

Silencio. Hermione pensó que Gabrielle tenía toda la razón, ella no era Ginny y nunca lo sería. Ambas mujeres caminaban calle abajo en el completo mutismo, pero luego Hermione pregunto-¿Harry te vio?

Ginny no respondió de inmediato, se quedo mirándola por algunos segundos antes de responderle que sí.- No pude hacer nada para que no me viera.

-Lo siento- dijo la castaña con pesar. La pelirroja la miró interrogante- Debí fijarme mejor antes de hacerte entrar.. te habría evitado un mal momento.

-No tiene importancia- dijo la joven mirando en frente- De todas formas, él cree que soñó con Ginny.

-Sí. Espero que sí. El siempre sueña despierto con Ginny.- la forma en que Hermione dijo eso, no fue la mas indicada, provocó que la pelirroja frunciera el ceño y que además se sintiera turbada- El aún la ama ¿sabes?

Se hizo un silencio incómodo. – Si la amara, no habría dejado de buscarla.

Aquello sonó como si fuera un reproche y Hermione se sintió sorprendida por esa actitud. No dijo nada se limitó sólo a continuar con su camino.

Habían llegado a un café muggle bastante alejado del hospital y antes de entrar, Ginny le respondió a Hermione- han pasado tres años y estoy segura que él sólo debe amar un recuerdo. Además...- agregó rápidamente viendo las intenciones de replica de Hermione- Yo ya tengo un vida junto a un buen hombre con el que pienso casarme...

Al entrar encontraron a Nandini en una mesa alejada y les hacía señas para que se acercaran.


Era bien entrada la noche, cuando Ron llegaba al Caldero Chorreante, después de una extenuante práctica de quidditch.

Después de dejar sus cosas en su habitación, fue en busca de Hermione, para hablar con ella de muchas cosas que lo inquietaban y estaba seguro que si encontraban una solución, sería muy favorable para ambos; sin embargo, al llamar la puerta, esta se abrió y un hombre de piel oscura aparecía tras ella, vistiendo una bata de seda verde.

-¿Qué desea?- preguntó el hombre

-¿Quién es usted y que hace aquí?- preguntó Ron con la cara roja de furia. Era por eso que Hermione no quería tener nada con él y la razón por la cual se estaba divorciando de Malfoy.

El hombre no le contestó y le miró con desdén- No le tengo que dar explicaciones. ¡Vayase!

-No me voy de aquí y ahora mismo quiero una explicación!- dijo mucho mas furioso y entonces, encolerizado dio un fuerte golpe a la puerta y esta se abrió de par en par dejando a la vista a una mujer que se tapaba con la sabana, una mujer que desde luego no era Hermione.

Ron avergonzado, pidió disculpas y salió de ahí tan rápido sus pies se lo permitieron.. Llegó con el anciano cantinero y preguntó por Hermione. El Sr. Malfoy la vino a buscar.y juntos dejaron habitación esta tarde.

Ron sintió que el mundo se le venía abajo. Hermione y Malfoy, nuevamente ¿juntos? No se lo podía creer, ella no. Debió haberlo adivinado. Ella aún seguía queriéndolo y seguramente buscaba reconciliación..


Pasaron los días y Harry pasó el mayor tiempo posible con sus hijos, no los quería dejar por ningún motivo solos; sin embargo, este comportamiento disgusto muchísimo a su novia Aranzazu, pues según ella la tenía olvidada, muy olvidada; por esa razón, aprovechando que Ron se había llevado a sus hijos al entrenamiento de quidditch (de la selección nacional), él se citaría con ella en Hogsmeade, de paso que compraba el regalo de boda de Bill y Fleur .

Ya había recorrido mas de la mitad de comercios y la verdad que no sabía que comprar, si el juego de vajilla de plata ó, regalarles el viaje de novios.

Sabía de buena fuente que Bill y Fleur, no tendrían luna de miel como lo habían soñado, pues el presupuesto de Bill sólo alcanzaba para un fin de semana en la playa. ¡ya está, se decidió por ambas cosas. Le regalaría un viaje al caribe y la vajilla de plata.

Una vez fuera de la agencia de viajes, visito algunos comercios de venta en artículos para el quidditch.

Se sorprendió muchísimo ver que Ron promocionaba una línea de bate para guardián ¡Cielos! Como le gustaría compartir aquellos triunfos con él, así como antes..

Flash back

Después de la batalla final contra Voldemort; harto de la violencia, Harry rechazó la oferta del ministerio para convertirse en auror, pues quería tener una vida tranquila. Ya bastante había tenido con enfrentarse a mortifagos y magia negra.

Dumbledore, comprendiendo su estado de ánimo usó sus influencias para que Harry se integrara en un club de quidditch bastante conocido ( Tri-campeón de la Liga Nacional en primera división), claro que tendría que empezar desde la segunda división.

-¿Qué suerte tienes? Ya quisiera poder jugar en una liga así..

Pero para Ron también había oportunidad y cuando se lo dijeron pensó que todo era una broma, hasta después, cuando se vio jugando en el equipo y aunque en el principio fue todo un desastre, se convirtió en uno de los mejores jugadores que los puoldmore Unite, hayan tenido.

Flash back end

Sonrió. Si que añoraba aquellos tiempos en el que jugaban juntos y los llamaban el "dúo de oro...", sin embargo, aquellos tiempos no volverían. Harry estaba decidido a nunca, nunca más volver a pisar un campo de quidditch, porque aquello fue uno de las causas que poco a poco fue separándolo de ella.

Cerró sus ojos cansados. No debía estar pensando en ella, ya no pero, desde aquella última vez que la vio en sueños, lo dejo muy pensativo, demasiado, como el echo que después de que Ron y Hermione dejaran la habitación del hospital,la presencia de Ginny desapareció con ellos. Sí, definitivamente sentía que se estaba volviendo loco y desde ese día se andaba preguntando si realmente existía la vida después de la muerte.

Sacudió su cabeza negativamente y se dijo a sí mismo no pensar en cosas ilógicas, mejor, mejor era irse ya que dentro de un rato se encontraría con Aranzazu; sin embargo, al retomar su camino, el llanto de un niño lo detuvo y le heló la sangre.

Buscó entre la multitud, entre toda la gente que había ahí, hasta que encontró en medio del transitado camino a un niño llorando desolado, asustado.

La gente pasaba a su lado sin mirarlo, sin prestarle el menor interés, en cambio él; él se sintió extrañamente atraído por el pequeñín y tuvo el loco impulso de auxiliarlo, de protegerlo de la insolidaridad, del desprecio que aquellas gentes mostraban..

-¡Hola!- dijo el moreno hincándose frente a él. El niño sin dejar de llorar lo miró asustado, desconfiado- No te asustes. No quiero hacerte daño.- hizo una pausa y se le quedo viendo impresionado, ya que aquellos granes ojos verdes (muy parecidos a los suyos), lo desconcertaban y el color de su cabello, tan rojo como el fuego le ponían nervioso. Por otra parte, él pequeño aún desconfiado no dejaba de mirarlo y sin embargo, había dejado de llorar, tal vez por orgullo porque ante aquel extraño no se quería mostrar débil.

-¿Estás solo?- preguntó Harry sin dejar de observar cada detalle o cada gesto suyo que le recordaba a ella.

El pequeño parecía no querer hablarle y ¿le tendría miedo, no ese no parecía ser el caso, ya que el niño no dejaba de mirarlo desafiante, de la misma manera que lo hacía ella...

-No voy a hacerte daño- le dijo tratando de tocarlo, pero el pequeño retrocedió un paso permitiéndole a penas un roce- Quiero ser tu amigo ¿qué dices?

-mi mami dize que no hablek con etanos (mi mami dice que no hable con extraños )

-Ah, pues en ese caso... me presentaré- dijo el hombre y le extendió la mano- Me llamo Harry.- el pequeño dudo en estrecharle la mano, pero algo muy en el fondo le decía que debía confiar en el extraño así que sin mas dudas estiro su manita y la junto con la de Harry.

Al contacto de sus manos, Harry sintió como si una corriente eléctrica le sacudiera el interior de su cuerpo, como si sus huesos se fueran a quebrar y luego el se desvaneciera lenta y pesadamente.

-Soy Matt- dijo el niño y le sonrió, entonces Harry experimento un deja vu algo particular; como si ya habría visto aquel pequeño en otro lugar; además su nombre, le resulto curioso.

-¿Estás perdido?- preguntó Harry y el pequeño asintió- ¿No sabes donde está tú mamá?

-No..

-OH¡Que contrariedad!- hizo un pausa y mirando entorno buscando a alguna mujer de cabellos rojos, pero en realidad e inconscientemente la buscaba a ella, esperaba encontrarla...

-¿Quieres que te ayude a buscar a tu mamá?- el niño asintió y estiró su mano para agarrar la de Harry, entonces, una nueva sensación, sacudió a Harry, esta vez la sensación que tuvo fue como si algo cálido inundara su pecho y lo embargara de cariño y felicidad hacia el pequeño, era... como si s tratase de su propio hijo.

Al no encontrar en ninguna galería cercana a la mamá de Matt, cansados ambos, decidieron comer un delicioso helado de frambuesa, sin imaginarse que no muy lejos de donde estaban, una mujer pelirroja buscaba con desesperación a su hijo.

-Y¿Cuántos años tienes?

-Dos..- dijo el pequeño y encima le mostró dos dedos formando una "V". Muy listo- pensó Harry y sonrió.

-¿tienes hermanos?- el pequeño sacudió la cabeza en forma negativa- Ah, pero te gustaría tenerlos.

-Mi mami dize que cuato ze caze con Jef, tenge hegmanos ( mi mami dice que cuando se case con Jef, tendré hermanos..)

-Ah, entonces tu mamá tiene un novio- Matt asintió muchas veces. Harry sintió una terrible punzada a la altura del estómago..

Se quedaron en silencio, y mientras Matt se terminaba su helado, él seguía sin dejar de observarlo. Se sentía extraño, no entendía la razón por la cual quisiera saber todo acerca de Matt, sus gustos, sus miedos, todo¿por qué? Definitivamente no entendía y se quedó pensativo, muy pensativo como si estuviera en el limbo; sin embargo, regresó a la realidad cuando oyó una voz conocida, demasiado conocida.

"me debo estar volviendo loco"- pensó, aún así quiso saber de donde provenía aquella voz y de quien, aunque su respuesta estaba bastante clara, pero no. No podía ser real o ¿si?. No. Claro que no! Pero Y¿si fuera ella?.¿ Si realmente fuera ella?. Siguió buscando como un loco entre la muchedumbre hasta encontrar lo que estaba buscando.

-¡Mamá!- gritó el pequeño Matt llamando la atención de ambos adultos, sobre todo la de Harry, quien no se creía lo que estaba pasando y pensó que todo se trataba de un nuevo sueño; sin embargo, era tan real que podía sentir que se desvanecía.

-¡Matt!- gritó la mujer pelirroja.

Madre e hijo se fundieron en un fuerte abrazo, como si hace mucho ninguno se viera, entonces ahí si que Harry pedía a gritos que le despertaran de ese sueño porque si lo que estaba viendo, era parte de un sueño, entonces estaba teniendo una pesadilla.


(1) Chesu, es una expresión que se usa cuando uno se siente frustrado por algo, es como decir DIABLOS!

Holas a todos. ¿Cómo estan? Bien espero.

Siento la tardanza de la actualización de este fic y siento mucho tener que retrazar cada vez más la actualizacion de cada capitulo pues lo cierto es quese me hace muy dificil poder entrar en una cabina (CIBER) y ponerme a escribir. No tengo ni la menor idea de cuando pueda actualiza el siguiente. Creanme que deseo de todo corazón poder ponerme al dia con todos los fics que tengo abandonados pero, como ya les dije se me hace muy difícil incluso ya no puedo ni leer fics por estar escribiendo y/o buscando trabajo (Paro todo el día en la calle).

Bueno, finalmente, sólo para agradecer a todos los que me dejan review. No saben lo lindo que se siente leer cada uno de sus mensajes.

Muxos Bss y hasta el próximo capitulo.

Gracias por su Paciencia.