Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y gracias por tu review Green, no voy a arreglar todo en este capitulo, la idea solo era que Sam viera todo lo que hizo Dean por él y se decidiera por fin a hacer algo y Cas cumplió su objetivo :9. Saludos! y gracias a todos los que leyeron el fic hasta el final:D

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Capitulo 9

Ahora es mi turno de estar a tu lado.

Sam abrió los ojos lentamente y reconoció el cuarto en que estaba antes de que Castiel le diera a beber esa cosa para ver sus recuerdos. Se incorporó quedando sentado mientras se frotaba los ojos con cierto cansancio. Un quejido llamó su atención y rápidamente miró hacia la puerta, viendo al ángel que se encontraba sentado en el suelo mientras tosía un poco.

-Cas- se acercó a él- ¿Qué te ocurre?

-Mi gracia… se está acabando.

-Cas…

-Lo siento, Sam… pensé que no estaba tan mal.

-Cas…

-Estaré bien, tenemos que buscar a Dean, recuerda lo que dijiste.

-Pero Cas.

-Estaré bien, hay que encontrarlo- dijo el moreno levantándose para abrir la puerta- No sé por dónde comenzaremos pero.

-Gracias Cas…- el ángel se giró a mirarlo fijamente.

-Sam.

-Estoy feliz de que mi hermano tenga un tan buen amigo como tú.

-Sam…

El castaño le palmeó el hombro con suavidad y salió de la habitación para ir hacia una de las habitaciones a reunir un par de cosas para realizar un hechizo de localización. Sabía que no sería sencillo intentar razonar con su hermano mayor pero no iba a rendirse tan fácilmente. Mezcló todos los ingredientes y vertió el líquido sobre el mapa que estaba desplegado en la mesa antes de prenderle fuego, observando fijamente como una pequeña parte quedaba sin consumirse.

-Aquí está, lo tengo, Cas.

-Fue muy fácil…- dijo el ángel manteniendo la vista en el lugar del mapa sin quemar.

-¿Qué quieres decir?

-Que Dean ya no se está ocultando de nosotros… y si no le importa que lo encontremos es porque ya ha tomado una decisión.

-¿Qué decisión?- preguntó algo temeroso de la respuesta que ya conocía.

-Que si vamos a buscarlo… debemos atenernos a las consecuencias… que está vez, no va a dudar en jalar el gatillo.

-Cas…

-Si vamos, esta vez no dudará en disparar a matar.

Sam bajó la mirada tristeza mientras apretaba los puños recordando lo sucedido en su último encuentro con el rubio. Esas esmeraldas eran negras y su lado demoniaco debía ser más fuerte que nunca, si iban ahora a buscarlo, esta vez no tendría tanta suerte de salir con vida.

-¿Aún estás dispuesto a ir, Sam?- preguntó el ángel serio.

El castaño bajó la mirada unos segundos. Ir a buscar al rubio, era aceptar que muy probablemente moriría a manos de su propio hermano que era controlado por la primera espada. Después de todos los recuerdos que le enseñó el ángel, comprendió que sería un completo bastardo si dejaba solo a Dean cuando más lo necesitaba. El rubio jamás lo dejó, ni siquiera con lo de Ruby o cuando Lucifer poseyó su cuerpo y todo estaba en su contra. A pesar de todo, su hermano nunca se rindió.

-Voy a ir, Cas, no lo dejaré ahora que más me necesita.

-Sam.

-No me importa morir, con tal de salvarlo… y sé que debo hacer lo correcto.

-Sam.

-Todas esas muertes… sé que debo detener a Dean.

-¿De qué hablas?- preguntó sin entender- ¿Vas a matar a Dean?

-Solo dos cosas pueden ocurrir, Cas… Lo detendré o me asesinará.

-Pero dijiste…

-Si la espada lo ha consumido por completo… no puedo permitir que siga causando muertes de personas inocentes… Dean no querría eso, lo sé… todo lo que ha hecho para proteger este mundo, no voy a permitir que destroce todo lo que ha sufrido por proteger.

-Sam… entonces lo vas a…

-No lo dejaré morir solo, Cas… no volveré a dejarlo de nuevo.

-Sam…

-A pesar de todo lo que he hecho en el pasado… todas las veces que he huido para intentar tener una vida… ahora tengo algo muy claro.

-¿Qué cosa?

-Sin importar lo que ocurra en el futuro… sea cual sea el final de este largo viaje, quiero estar con Dean hasta el final… ambos comenzamos esto juntos y así es como debe terminar.

-Sam…

-Ahora es mi turno de estar a su lado.

El cazador esbozó una sonrisa para dirigirse a la salida del bunker y mirar fijamente el impala. Antes ni siquiera hubiera imaginado que las cosas podrían terminar de esa manera. Jamás si quiera pensó que tendría que tendría que considerar el hecho de matar a su hermano y ahora comprendía lo difícil que fue la situación para Dean en el pasado, aunque tenía muy claro que no lo lastimaría, sin importar lo que ocurriera.

-¿Estás listo para esto, Cas?- preguntó cuando el ángel se paró a su lado.

-Claro, Sam.

-¿Aún si acabamos muertos?

-Siempre he estado en batallas en donde no sabía si terminaría muerto o regresaría ante mis superiores victorioso. He combatido en un montón de crueles luchas pero ahora… es la primera vez que me siento asustado.

-Cas.

-No me importa morir con tal de ayudar a Dean pero la idea de que algo le ocurra… o a ti… es algo que me asusta mucho- el castaño esbozó una pequeña sonrisa.

-Vamos a hacerlo, Cas… si alguien tiene una oportunidad de detenerlo, somos nosotros…

-Sam.

-Cuando nosotros estábamos en su lugar… Dean nunca se rindió para ayudarnos… él nos necesita ahora.

-Sí.

-Vamos a traer de regreso a Dean y luego lo patearemos por idiota.

El ángel esbozó una sonrisa y subió al asiento del copiloto del impala mientras Sam iba de conductor. El viaje seria largo pero ya había tomado una decisión. Después de todo lo que vio gracias a Castiel, no podía dejar al rubio solo. Dean siempre estuvo para él y ahora era su turno de estar a su lado cuando más lo necesitaba. Ahora era el turno de Sam para salvar a su hermano mayor a como diera lugar.