Antes de empezar:

Aunque la clasificación esta en el resumen, nunca está de mas recordarles que estan leyendo un fic clasificación NC-17, con personajes ligeramente (?) fuera de carácter y en un AU.

Disclaimer: La historia original pertenece a YaDiva, dejo los links al final y obviamente Glee no me pertenece, porque de ser así, tendría que irse a HBO.


Capítulo 9

El sábado, Blaine anuncio que pensaba llevar a Kurt al centro comercial. Kurt podría comprar lo que quisiera, sin importar el costo, como forma de celebrar las nuevas habilidades adquiridas de Kurt. Blaine estaba realmente complacido de que finalmente hubieran cruzado esa barrera. Ahora, podían enfocarse en el sexo. No podía esperar a poder cogerse hasta al cansancio a Kurt, aunque seguía recordándose a sí mismo que tendría que ir despacio. Kurt era virgen y pensaba que él también lo era. Tenía que mantener las apariencias. Solo esperaba poder controlarse a sí mismo.

Cuando llegaron al centro comercial, Kurt cruzó sus brazos viendo a Blaine.

"Ahm… dices que puedo comprar lo que yo quiera, verdad?"

"Si, lo que quieras."

"Sin importar lo que cueste?"

"Sin importar lo que cueste.

"Lo dices en serio?"

"Absolutamente."

Kurt miró a Blaine suspicaz.

"¿Tienes idea de con quién estás hablando?"

Blaine se rió. "Si, lo sé. Y lo digo en serio. Cualquier cosa que quieras hermoso. Lo que quieras."

Kurt lo tomó de la mano y lo arrastro hasta las tiendas de una esquina. Kurt sabía exactamente que quería. Unas botas Smoke Columbia. Alexander McQueen.

$725 dólares

Kurt lo miró con ojos suplicantes. "En serio? Puedo llevarlas?"

"Absolutamente. ¿No quieres un abrigo nuevo que combine?"

Kurt soltó una risita y abrazo a Blaine mientras el vendedor los veía celoso. Los dos pasearon por el centro comercial, tomados de la mano. Blaine capto cada mirada curiosa que les daban. También noto cada hombre gay que veía a Kurt de vez en cuando. Cada vez que eso pasaba tenía que suprimir las ganas de gruñirles.

En una tienda, Kurt se halló atrapado frente a un estante de bufandas, incapaz de decidirse. Blaine estaba esperándole paciente, para terminar y poder ir a la librería.

"¿Por qué no te adelantas a la librería? Podría estar aquí por horas. Nos encontramos en el área de comida."

Blaine se sintió ligeramente dudoso, pero aceptó. Sabía que Kurt, en realidad, si podía estarse ahí otra hora, quizás dos.

Después de poder escoger al fin 9 bufandas, Kurt se dirigió al área de comida rápida para esperar a Blaine. Mientras estaba sentando, empezó a pensar en los meses pasados. Era sorprendente lo que podía pasar en tan poco tiempo. Por tanto tiempo se había sentido solo y había anhelado que alguien lo amara. Ahora, estaba en medio del romance más increíble con un hombre sexy, atractivo, rico que lo adoraba. Y que le compraba botas carísimas. Blaine era maravilloso…pero diferente. Algo en Blaine era misterioso y casi… poderoso. Kurt no podía entenderlo bien. La manera en que Blaine lo veía y le hablaba le hacía imposible poder negarle algo. O si quiera querer negárselo. Era como si algo en Blaine lo tocara y lo envolviera por completo, haciendo que Blaine tomara el control. Como si algo lo forzara a entregarle el control

Kurt frunció el ceño. Eso no tenía el menor sentido

Y también estaban esos cambios tan raros y tan intensos en su humor, cuando parecía como Blaine emanara oscuridad y Kurt podía jurar que sus ojos cambiaban de color. Pero, eso tampoco tenía sentido. Los ojos de las personas no cambiaban de color como si nada.

Kurt suspiró. Suficiente de estar pensando.

Con Blaine se sentía hermoso, querido, cuidado y protegido. Y más que nada, feliz. Demasiado feliz. Y, ¿no era eso lo que importaba?¿que finalmente fuera feliz?

Kurt tuvo que salirse de su línea de pensamiento cuando un joven bastante atractivo vestido con estilo se apareció frente a él.

"Perdona, pero simplemente me encanta tu chamarra. ¿No te importa si te pregunto de donde la sacaste?"

"Claro que no. De hecho la compre por Internet. Nieman Marcus. No puedes encontrar algo de este tipo de calidad aquí en Lima.

"Eso es tan cierto."

Después de unos minutos, Kurt estaba entretenido platicando fascinado de moda con el chico que se llamaba Michael. Al menos, dijo que ese era su nombre.

"Ah y Kurt, vas a la escuela por aquí?"

"Si, estoy en McKinley."

"Oh, pensé que estabas en Dalton. Te vi hace un momento con un chico que creí reconocer del club de coro de ahí."

"Ah, ese es mi novio, Blaine. El va a Dalton y está en el coro, en los Warblers."

"Sabia que se me hacía conocido. ¿No son un par de afortunados? Tienen mucho tiempo juntos?"

"Varios meses. Pero, siento como si fuera desde siempre. De la mejor manera."

Michael vio que Blaine se dirigía a ellos.

"Bueno Kurt, tengo que irme. Mucho gusto en hablar contigo."

"Igualmente!"

Michael desapareció.

Blaine venia molesto. "¿Quién era ese?"

"Ah, un tipo que quería saber de donde había sacado mi chamarra."

"A-ha. Seguro que eso quería."

"Por favor. Por mucho que me halaguen tus celos, me estoy muriendo de hambre, y como no pienso comer en este lugar, vamos caminando."

Michael vio como Blaine y Kurt se retiraban.

Después se retiró la gorra que traía, liberando su cabello rojo.


La semana siguiente era el cumpleaños 18 de Kurt. Y aunque el realmente nada más quería pasar ese día con su familia y Blaine, Carole insistió en hacer una fiesta. Kurt acepto con tal de que pudieran mantener las cosas sencillas. Invitó a todos los del club Glee y por supuesto a Blaine. Estuvieron divirtiéndose toda la noche, cantando y bailando, haciendo tonterías. Burt miró a Kurt y Blaine toda la noche y no le gustaba lo que veía. Era como si una aura intensa que Blaine parecía tener se hubiera hecho más fuerte, y ahora parecía rodear a Kurt, absorbiéndolo y encadenándolo al lado de Blaine. Al buscar a Carole con la mirada, ella solo se encogió de hombros, todavía pensando que Burt está sobreactuando.

Públicamente, Blaine le regalo a Kurt una raqueta de tenis de la mejor calidad, carísima y de marca. Pero después, cuando estaban solos, le dio a Kurt un hermoso collar de plata, con un dije de platino con una K&B colgando.

"No puedes quitártelo. Jamás."

"Ni siquiera lo pensaría."

Esa noche, Blaine recostado en su cama, empezó a tocarse a sí mismo, pensando en Kurt. Blaine estaba orgulloso de sí mismo. Había sido muy, muy paciente y no había violado a su hermoso novio. En lugar de eso, lo había entrenado con paciencia y amor. Kurt confiaba completamente en el. El entendía que le pertenecía por completo a Blaine y estaba dispuesto a obedecer a todo lo que se le dijera.

Si, finalmente era hora de que tuvieran relaciones. Muchas y muy seguido.


Mientras Blaine manejaba por el camino al Club de Campo de Westerville, no pudo dejar de sonreír. El CCW era de hecho uno de sus lugares favoritos. Algunos de sus recuerdos más felices de su infancia eran de ahí.

Antes de que la carrera política de su padre despegara, la madre de Blaine había pasado su tiempo de voluntaria en varios grupos de mujeres y acciones políticas. Ella siempre estaba ocupada con almuerzos y juntas en el club, llevando a Blaine consigo, y el terminaba desapareciendo en la cocina. El staff del CCW lo adoraba. Al contrario de los otros niños malcriados que acompañaban a sus padres, Blaine siempre era educado, respetuoso y saludaba cada vez con una sonrisa y un apretón de manos. En esos días, siempre sabia quien estaba engañando a quien, quien golpeaba a su mujer y quien estaba vendiendo las compañas. Después, cuando fue creciendo y podía quedarse en casa solo, solo venia al club por el tenis, pero siempre paraba en las cocinas para saludar y platicar con el staff que aun lo recordaban como el niño de cabello rizado, tan dulce y encantador con todos.

Blaine había reservado una cancha para la primera lección de tenis de Kurt. El único problema, era que no podía alejar sus manos de él.

"Blaine, estoy bastante seguro que no tienes que pellizcarme el trasero para poder explicarme como agarrar la raqueta"

"Oh, así que de pronto eres el experto en tenis."

"Mejor ve y consigue unas bolas, que nos estamos quedando sin nada."

"ok" Blaine se acercó a Kurt, deslizando su mano entre sus piernas.

"Blaine!"

Blaine se rió, dándole una sonrisa casi seductora.

Una vez que se pusieron casi serios, resulto que Kurt lo hizo bastante bien, logrando pegarle a la pelota más veces de las que falló.

Estaban divirtiéndose tanto que no se fijaron en el chico alto con cabello rizado castaño y lindos ojos verdes que los observaba con atención.

Cuando al final estuvieron listos para tomar un descanso, fueron directo al restaurant.

"Oye, voy a ir a saludar a la cocina un minute. ¿No quieres venir?"

"no, estoy cansado. Ve tú. Voy a sentarme a descansar. Me has agotado."

Blaine pensó en responderle de varias maneras bastante atrevidas, pero mejor se quedó callado.

"Ok, no me tardo nada."

2 minutos después, un chico bastante guapo apareció en frente de Kurt.

"Hola."

Kurt miró hacia arriba. "hola?"

"Soy Tyler, soy amigo de Blaine."

"Oh, hola, soy Kurt. Blaine anda por ahí saludando gente."

"Te importa si lo espero?"

"Claro que no, siéntate."

Tyler tomó un largo trago con el popote de su limonada mientras miraba a Kurt de arriba a abajo.

"Ah, y como es que conoces a Blaine?"

"Fuimos a Dalton juntos, y nuestras familias han sido miembros del club por años."

"oh"

"¿Y tú? Eres de la familia?"

Kurt sonrió. "No, soy su novio."

Tyler tomo otro trago de su limonada. Esto iba a ser divertido.

"¿Cuánto tiempo tienen saliendo?"

"Varios meses."

"entonces no te has revolcado con el verdad?"

"Q..Qué?"

"Que asumo que no han cogido. Versa, eso es lo que hace Blaine. El se acuesta contigo y eso es todo. Pierde el interés rápido."

"Es..Espera…q..q..Qué?"

Tyler tomo otro trago, viendo la expresión sorprendida de Kurt.

"Bueno, igual y tienes mejor suerte. Eso es lo que hizo conmigo de todas maneras. Cogió conmigo y después ni siquiera me volteó a ver."

"¿Qué.. Que Blaine, que hizo, que…te acostaste con él?"

"Bueno, técnicamente, cogimos solamente. Muchas, muchas veces."

Tyler se levantó, acababa de ver a Blaine acercarse.

"Bueno, un gusto en conocerte cariño. Suerte!"

Tyler se fue, sonriéndole con sorna a Blaine cuando se lo topó.

Blaine miró a Kurt.

Mierda!

Mierda!

Mierda.!

La expresión de Kurt estaba con una mezcla de furia y que iba a empezar a llorar.

"Kurt…"

"No. No digas nada." Kurt agarró su raqueta y se levantó. "Llévame a casa."

"Kurt…"

Kurt se dio media vuelta y empezó a caminar hacia la puerta. Blaine lo siguió rápidamente.

Tyler se quedó parado en una esquina observando. Con una sonrisa muy satisfecha plasmada en el rostro.

Kurt esperó hasta salir para dejar que las lágrimas brotaran.

"Kurt! Espera! Détente!"

Kurt giró enfrentándolo. "¿Es verdad? De verdad te acostaste con él? Me mentiste?"

Blaine se sentía agotado y sabia que apenas estaba empezando.

"Kurt, no es lo que piensas…."

"¿Me mentiste cuando te pregunte si habías tenido novio antes?"

"Tyler no era mi novio."

"Oh, entonces nada mas te acostabas con él?"

"De hecho, así es."

Kurt lo miró herido y asqueado.

"Kurt, déjame explicarte por favor… No es lo que…"

Kurt volvió a girarse, dándole la espalda, empezando a caminar de nuevo. "Llévame a casa!"

Blaine se quedo parado ahí, mientras sentía como la oscuridad empezaba a girar dentro de él. Ese jodido Tyler. Ya vería con él el lunes.

Blaine camino a su carro. Kurt estaba parado con su espalda contra la puerta del pasajero, sus brazos cruzados, abrazándose a su mismo. Una vez que entraron, Blaine puso el seguro en las puertas y se giró hacia él.

"Kurt, por favor… no fue mi intención mentirte. Solo… yo solo no quería decirte la verdad."

"Porque no?"

"Por que se lo que piensas acerca del amor, y el sexo, y el romance, y francamente, lo que yo hice con Tyler no… no fue nada de eso. No quería que pensaras mal de mí."

"No tenias por que mentirme! Podrías haberme dicho!"

Se quedaron sentados en silencio.

"¿En qué otras cosas me has mentido?"

"Solo en eso Kurt. Lo juro."

"¿Has tenido novio antes? Digo, aparte de mi."

"No, nunca, te lo juro."

Kurt reclinó su cabeza contra la ventana

"Por favor, llévame a mi casa."


Blaine no le llamó el sábado, incluso tampoco el domingo. Estaba tratando de darle tiempo para que se enfriara la situación. En lugar de eso, se sentó en su recamara, intentando calmar la oscuridad que se agitaba dentro de él. Estaba empezando a asustarse por el lunes. No quería matar a Tyler. O peor, violarlo en castigo. Aparte de la oscuridad levantándose dentro de él, sus hermanas estaban fuera de control. Había planeado empezar a trabajar en poder acostarse con Kurt ese fin de semana. Y ahora, ese plan se había ido al demonio gracias a Tyler. Sus hormonas y la oscuridad estaban de acuerdo en que necesitaban venganza. Blaine necesitaba estar con Kurt para poder calmarse. Necesitaba a su cielo para poder calmar el infierno que ardía dentro de él.

Finalmente, llamó a Kurt el domingo, casi las 7:00 pm.

"Hola Blaine." Kurt sonaba triste.

"Hola."

Silencio.

"Kurt… realmente lo siento. Por favor, ¿me perdonas?

Silencio.

"Kurt?"

"Dime"

"¿Me perdonas?"

"Supongo."

"Kurt… te amo."

Silencio.

"Kurt?"

"Lo sé Blaine, lo sé. Tengo que irme. Adiós."

Kurt le colgó.

Blaine se quedó ahí, viendo su teléfono.

Joder!

Eso no iba a funcionar. No podía dejar las cosas así. Si todo quedaba así, de seguro terminaba matando a Tyler mañana.

Blaine se volvió a poner sus jeans y una playera y tomo las llaves de su auto

X-X-X

Se estaciono unas cuantas casas lejos del hogar de los Hummel- Hudson. Eran las 9:30 de una noche de domingo, la calle estaba tranquila y en silencio. Le marcó a Kurt.

"¿Qué paso Blaine?"

"estoy afuera. Déjame entrar."

"¿que? Afuera de donde?"

"Afuera de tu casa. Déjame entrar."

"Blaine! Todos están aquí. Mi papa se va a poner furioso si sabe que estas aquí."

"O me dejas entrar o me meto por mi cuenta. ¿Qué prefieres?"

Kurt lo pensó por un minuto. Cualquiera de las dos opciones era riesgosa pero salirse era probablemente que dejar que encontraran a Blaine en su habitación.

"Dame 15 minutos."

Kurt le dijo a Finn donde iba a estar, solo por si descubrían donde estaban. Se puso el pijama y fue a despedirse de Carol y su papá. Después se quitó el pijama otra vez y se vistió con jeans y un suéter para escabullirse por la puerta trasera.

Blaine manejó hasta un parque pequeño, unas cuantas cuadras más lejos. Era una noche agradable así que salieron del auto y se sentaron en una banca.

"Ok, ¿Qué haces aquí?

"Necesitaba verte."

"¿Por qué?

"Porque te amo y necesito que me perdones."

Kurt suspiró. "Claro que te perdono Blaine."

"En serio?"

"Si… pero…"

"Pero qué?"

"Cuéntame de Tyler."

"No hay mucho que contar. Teníamos relaciones. Eso es todo."

"¿Dónde?"

"En la escuela."

"¿En serio?"

"Si."

"¿Por qué?

"Bueno, no podíamos hacerlo en su casa ni…"

"No. Yo me refiero a porque tuviste relaciones con él?"

Blaine empezaba a odiar esa conversación. Era horrible. Quizás después de todo, aun quería matar a Tyler por hacerle pasar por todo eso.

"Por que el me lo pidió."

"Así… nada mas?"

"Si."

"Sin ser nada, o tener alguna relación?"

"Sin relación Kurt. Nada mas fue sexo, eso fue todo."

Kurt estuvo en silencio por unos minutos.

"¿Lo disfrutaste?"

"Si."

Se quedaron sentados ahí. Kurt miraba hacia la oscuridad mientras Blaine miraba a Kurt. Finalmente Kurt se volteó hacia él.

"No puedes mentirme Blaine. Acerca de nada. No quiero más mentiras."

"Lo prometo. No más mentiras. Nunca."

"Ok." Kurt se acercó un poco más a Blaine, descansando su cabeza en su hombre. El cuerpo completo de Blaine se relajó al exhalar el aire. Así estaba bien. Las cosas empezaban a sentirse bien de nuevo. En balance. Pero, había algo más que Blaine necesitaba.

Se levanto, tomando a Kurt de la mano.

"Nos vamos?"

"No."

Blaine jaló a Kurt hacia un grupo de arboles. Lo recargó contra uno y empezó a besarlo posesivamente. Solo tenía que estar seguro.

"Blaine… detente… no puedo…"

Blaine no se detuvo. En lugar de eso, desabrocho el cierre de los pantalones de Kurt. Empezó a chupársela fuerte y duro. Los gritos de Kurt hacían eco en la noche.

Solo le dio a Kurt unos cuantos minutos para recobrarse.

"Chúpamela. Ahora."

Cuando terminó, Blaine lo miró a los ojos.

"Te amo Kurt. No puedes dejarme, porque te amo."

"También te amo. Y nunca te dejaré."

"Estas seguro Kurt?"

"Si"

"¿Por qué estas tan seguro?"

"Por que te pertenezco."

Blaine sonrió. Todo estaba bien en el mundo.


Blaine... Blaine... que vamos a hacer contigo? Creo que tengo problemas al hallarlo tan irresistiblemente sexy en esa pose.

El link de la autora

www . fanfiction . net / u / 2820834 / YaDiva

y mi tumblr ulovetheblazer . tumblr . com (besotes a todos los q han saludado por aqui!)

Nos leemos pronto! Besos

Sam