Capìtulo 9

"Confianza"

Los ocupantes de la sala permanecían atentos a las palabras de Tyson… el silencio era oprimente mientras el jovencito de cabello azul recordaba y era objeto de las miradas más inquisidoras que hasta el momento había sufrido.

Era tal la agonía del momento que…

― "¡No aguantó el suspenso!!! ¡Dilo Tyson!!!" ― Exclamó Daichí mientras se tiraba del cabello.

― "Ah…"

― "Tyson, ¿Sabes la importancia de esto, verdad pequeño?" ― comentó su abuelo.

El nombrado asintió… tragando con dificultad ― "Yo…" ― levantó la vista del suelo ― "…no estoy seguro"

Se miraron brevemente y luego dirigieron la mirada a Tyson.

― "¿De que no estás seguro Tyson?" ― preguntó el Sr. Kinomiya.

― "De haberme fijado…"

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Cuando Ray salió a buscar al niño se dio cuenta que encontrarlo no sería tan fácil como lo creyó al principio; había notado que el niño tenía una condición física muy buena, aun para ser tan pequeño, un detalle más que le recordaba a Kai. Por eso no le sorprendió ver el patio trasero vacío, no obstante de haber salido casi después de él. Lo llamó… no hubo respuestas. Encontrarlo no iba fácil… suspiró… ya se sentía muy grande para jugar al escondite. Se quedó mirando el estanque y los árboles; nada. Caminó al dojo, abrió la puerta y la habitación estaba vacía.

Casi llegó a pensar que había salido de la propiedad. Estaba a punto de salir a buscarlo a la calle cuando una piedrecilla cayó sobre su cabeza. Extrañado retrocedió algunos pasos y vió hacia arriba, allí casi invisible sobresalía un mechón gris.

Ágilmente subió al árbol y de ahí al techo de la casa. El niño dio un respingo cuando el joven chino aterrizó cerca de él. Alexis entrecerró los ojos, dio una mirada al árbol y luego a Ray. Frunció los labios en un mohín que se antojó muy gracioso, pero en la expresión de sus ojos podía leerse claramente un reclamo '¿Por qué no lo hiciste la vez que me quedé atrapado?' era la mejor traducción.

Ray sonrió divertido, en especial cuando el chiquillo le dio la espalda con aire de ofendido, no sin antes darle una mirada despectiva… demasiado familiar. Se sentó a su lado sin decir una palabra, resistiendo las ganas de revolverle el cabello.

El silencio por ambos se prolongaba… pero Ray tenía la ventaja. Kai era un as para esas confrontaciones, y por eso no le importaba la espera, estaba acostumbrado; no era el caso del chiquillo quien giró la cabeza para mirarle… abrió la boca y con la misma rapidez la cerró al notar la sonrisa de Ray.

― "No acostumbro mostrar mis habilidades ante extraños… de haber sido urgente te hubiera bajado antes y…" ― se interrumpió al notar la mirada ahora curiosa del chiquillo ― "… lo lamento, olvidé que no entiendes mi idioma".

Ray guardó silencio otra vez, cerró los ojos, pensando como hacerle entender al chiquillo su preocupación, la presencia del Sr. Dickenson y el incomprensivo parecido entre él y Kai. Sin embargo, la barrera del idioma se lo impedía, aún con la ayuda de Dizzy. Desalentado se recostó con ambos brazos como almohada. Alexis recogió una de sus piernas, la abrazó y apoyó su mentón sobre ella, luego su mejilla y empezó a balancearse.

― "Estamos preocupados por ti" ― Ray empezó a hablar sin abrir los ojos y por eso no pudo notar que el balanceo se detuvo ― "Te pareces tanto a un amigo. Creo que aún no nos reponemos, su parecido nos ha sorprendido" ― bufó ― "Es un gran tipo, aunque sea terco, orgulloso y de mal genio… Sabemos que es muy independiente y puede cuidarse solo, aún así no podemos evitar preocuparnos por él, en especial cuando no se comunica. Antes que aparecieras… uno de nosotros tuvo un mal día y hubo una discusión… él se fue enojado… el resto nos contentamos" ― Sonrió ― "Cuando se enoja deja un buen tiempo sin dejarse ver o comunicarse… eso es algo infantil, supongo. Como dije sabe cuidarse, quizá mejor que cualquiera de nosotros… incluso mejor que todos juntos… nunca pide ayuda… aunque la necesite… sin embargo…es nuestro amigo y nos preocupa cuando desaparece así. Ahora imagina como nos… como me siento al pensar en tu caso, eres muy joven… no quiero ni imaginarme como estará tu familia… tus padres deben pensar lo peor… quizá no comprendas lo que digo pero…"

― "Si comprrendo"

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En otro lado:

Uno de los hombres a su cargo cometió un error… y eso hacía que el jefe se paseara nervioso. Sus subalternos le miraban aterrados, sabiendo que dentro de poco estallaría enojado. Es verdad que había sido severamente castigado, pero eso no les aseguraba que el resto estaría en mejor situación.

Ese 'descuido' era grave.

El teléfono de su escritorio timbró. Estáticos esperaban que esa llamada solucionara los problemas. Vigilaron (disimuladamente) los gestos y las monosilábicas respuestas, en especial cuando no lo eran.

― "Comprendo…"

― "…"

― "N-no señor… aún no se ha comunicado"

― "…"

― "Si señor, sé que es importante"

― "…"

― "Lo buscaremos… Digo lo encontraremos"

― "…"

― "Si señor"

Colgó el aparato de un fortísimo golpe… los hombres temblaron.

― "¡Maldito niño!"

― "¿S-señor?" ― musitó apenas el asistente.

El hombre no contestó. Lo vieron tomarse la cabeza, proferir una maldición y sin ningún miramiento tirar al suelo una finísima lámpara ― "Dekker, comunícame con… el padre" ― dijo con vacilación.

― "¿S… señor?"

― "No está…escapó"

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Innecesario es decir la reacción que provocó en Ray escuchar una vocecita infantil con un fuerte acento ruso contestarle en su idioma. Hizo que abriera de golpe los ojos y se sentara como impulsado por un resorte.

― "¿Qué dijiste?"

El niño recogió la pierna que tenía estirada y abrazó ambas con más fuerza. Negándose a mirar el chino. Ray estaba muy seguro de lo que había escuchado. Trató de mantener la calma, el niño había cometido un desliz, pero ahora él tenía que ser cuidadoso, era su oportunidad para averiguar la verdad, sin espantarlo, sin reclamos, animarle a seguir hablando… y no estaba seguro que tanto dominara el idioma.

― "Soy extranjero en este país. Entiendo el temor de estar en un sitio y entre personas extrañas. Soy de China y he viajado mucho. Comprendo que algunas veces… pretender no saber el idioma te puede proteger, pero te aísla y la mayoría de las personas podrían tomarlo como una burla" ― dijo despacio rogando que sus palabras no fueran complicadas.

Silencio.

El niño se dio por no enterado. Casi le hizo pensar a Ray en la posibilidad de haberse equivocado, pero no. Tenía que intentarlo otra vez o las veces que fueran necesarias.

― "Es más fácil hablar… decir como te sientes o que necesitas"

El silencio se mantuvo.

― "No estás solo… déjame ayudarte. Confía en mí"

Por un momento pareció que iba a hablar, pero cerró la boca y emitió un pequeño gemido. Ray lo notó… respiró profundamente esperando y confiando en su habilidad para hacer sentir cómoda y ganarse su confianza… si lo logró con Kai, es verdad que pasaron muchas cosas y tiempo, también que aún no era una confianza plena, pero era algo. El chiquillo era más accesible… menos lastimado por la vida, cabía la posibilidad…

― "Hay que avisarle a tu familia que estás bien y…"

― "No"

Internamente Ray sonreía, finalmente había logrado hacer que el chico hablara… no era mucho pero significaba que entendía ― "Tu familia te debe estar echando de menos" ― insistió Ray.

― "Si lo hicieran no me hubieron… no… hubieran dejado…" ― dijo despacio, triste y con su muy marcado acento y algunas dificultades en las conjugaciones.

― "¿T-te dejaron?"

― "Si. De viaje… mucho ú-últ… otra vez" ― explicó molesto y con algo de tristeza en su voz.

― "Correcto, pero aún así no te sacaron a la calle" ― al notar que se quedó pensando ― "¿Te echaron?"

Negó con la cabeza ― "Me quedo… quedé con mi abuelo y la abuela… mmm antes… pasado"

― "¿Te quedabas?" ― al verlo asentir continuó ― "Aún así ¿No te importa lo preocupados que puedan estar? Tenemos que llamarlos"

Frunció la boquita y se cruzó de brazos negándose.

― "Alexis, es importante" ― le conminó a hablar.

― "La abuela murió… todos salieron y me dejaron… en ese lugar… ¡No les importa… importo!"

La declaración lo dejó helado Bueno, es normal que estuvieran dolidos por la muerte de la señora, pero… ¿Quién podía ser capaz de abandonar u olvidar a un chiquillo?

― "¿Te dejaron solo?"

― "Una escuela… Diermo…" ― dijo algo en ruso que Ray no dudaba fuera una maldición ― "… ah… ingresado…no… internado"

Ray levantó la cabeza… abrió los ojos entendiendo todo de repente ― "¡¿Escapaste?!"

El niño sonrió de lado ― "Si"

Iba a decirle algo cuando escuchó la voz de Max, llamándole. Se levantó y asomó la cabeza.

― "¡Qué bueno que te encuentro! El Sr. Dickenson dice que necesita hablar contigo… es importante…" ― reaccionó al notar donde estaba ― "¿Y el niño?"

― "Aquí conmigo… mira Max…" ― se interrumpió al notar que le jalaban la manga de su camisa. Y vio la carita afligida y el movimiento de cabeza negando ― "Solo un momento. En seguida bajo"

― "Bien, les avisaré" ― le dio la espalda pero casi regresó de inmediato ― "La escalera está en el suelo ¿La pongo para que se bajen?"

― "No es necesario Max, yo me las arreglo"

― "Ok" ― y caminó de regreso a la casa.

Ray observó como su rubio amigo se alejó, en tanto el niño bajo la cabeza y respiró como conteniendo un sollozo. Ray al notarlo le tomó de la barbilla y le levantó el rostro.

― "¿Vas tú a decir ellos?" ― bufó… al notar que no era la oración apropiada… aún se le dificultaba un poco ― "¿Les vas a decir?" ― preguntó Alexis, refiriéndose a que entendía el idioma.

― "Es lo correcto"

― "Dijiste que poder… podía confiar en ti ¿Mentiste?"

― "No, no mentí"

― "Pero les dices… di-dirás"

― "¿Cuál es el problema si les digo?"

― "No quiero… no quiero regresar"

― "Huir no resolverá tus problemas. Verás que es lo mejor para ti… y"

El niño se zafó del contacto y bajó nuevamente la cabeza ― "Siempre lo mismo… todos son malos… ser traidores… sabía que no confiar podía…" ― su pecho bajaba y subía violentamente mientras se mordía los labios tratando inútilmente de contener los sollozos.

― "Alexis… es necesario contarles porque…"

― "¡No… déjame!" ― le gritó mientras le tiró la mano que intentaba nuevamente asir la pequeña barbilla.

― "Cálmate…" ― sujetó sus manitas ― "Mírame… Alexis por favor… mírame" ― la respiración era aun agitada y sus ojos brillaban por las lágrimas que se acumulaban prontas a caer ― "No te mentiré… Tengo que decirles… aunque puedo hacerlo… mañana" ― el pequeño negó ― "No te dejaré solo… lo prometo"

― "Siempre dici… dicen lo mismo… siempre. No te creo" ― dijo tratando de liberarse y empezando a llorar, al notarlo Ray le abrazó ― "No, déjame" ― dijo con voz suplicante… dolorosa.

― "Tranquilo muchachito…" ― sentía como el cuerpecito se estremecía y los sollozos no tardaron en aparecer… ― "No es una traición porque te lo estoy diciendo; por favor deja que te ayude… no estás solo. Tú me interesas…"

― "¿M-me quieres?" ― Ray parpadeó ante la inusual pregunta, ignorando el silencio del chico mayor el niño volvió a preguntar ― "¿Un… poquito?"

Deshizo el abrazo que buscaba aprisionarlo le alejó un poco para verle el rostro ― "Si, te quiero, más que esto…" ― Ray movió sus dedos pulgar e índice formando una 'C' ― "Así" ― y lo volvió a abrazar.

Escuchó un sollozo; temió haberse equivocado, pero luego notó como el niño poco a poco empezó a tranquilizarse, también como apoyaba su cabecita sobre su hombro y devolvía el abrazo.

― "Encontraremos una solución, ¿Si?"

― "¿N-no les dirás… hoy?" ― preguntó el chico, deshaciéndose del abrazo.

― "Mañana. ¿Llamarás o nos darás el número para llamar a tu familia?"

― "Mañana…"

― "¿Tenemos un trato, es… acuerdo?"

― "Trato, si. Sé que es"

― "Bien, tengo que ir a hablar con los chicos… ¿Me llamaron recuerdas?" ― al notar su carita asustada ― "Descuida no les diré… pero tengo que ir ¿Te ayudo a bajar?"

― "No… quiero estar otro momento… es tranquilo"

Ray asintió ― "Vendré en un rato y te ayudaré a bajar" ― al notar que el niño asintió, sonrió.

― "¿Ray?"

El chino se detuvo ― "¿Si?

― "Spasiva" ― al notar la cara sorprendida de Ray la tradujo ― "Gracias"

Pero Ray no estaba sorprendido por la palabra en ruso, ya la conocía, la había escuchado… sabía su significado. Fueron pocas las ocasiones en que Kai la pronunciaba… casi susurrada como si temiera comprometerse demasiado, como si mostrar su lado humano fuera un delito. Tenía la misma entonación, el mismo susurro, la misma emoción… pero esta vez fue dicha una calidez y ternura que le impactó.

De la misma forma en que subió bajó, ante la atenta mirada del chiquillo, quien luego se recostó como lo hiciera Ray y se quedó mirando el cielo, suspirando tranquilamente.

Entretanto, Ray se apresuró a entrar a la casa, se había tardada un poco más de lo que pensaba, pero había logrado más de lo que en un momento supuso. Lo llevarían hoy en la tarde al parque… quizá después él mismo confesara que entendía… chasqueó la lengua… la mentira no era su fuerte, pero se lo había prometido y lo iba a cumplir.

― "Disculpen el re… ¿Pasa algo?" ― preguntó Ray al notar las caras largas y la mirada confusa de Tyson.

― "Estábamos considerando la propuesta del padre de Max sobre tomarle huellas digitales a Alexis y mandarlas a la policía… discretamente, por supuesto" ― comentó el Sr. Kinomiya.

― "Me comuniqué con mi amigo, dice que el lunes temprano me tendrá la información… solo necesitamos tomarle las huellas directamente o de algún objeto que haya tocado, para que no se dé cuenta" ― habló nuevamente el padre de Max.

― "¿Crees que el niño te deje revisar la espalda?" ― preguntó Kenny ― "Sería la forma más rápida porque…"

― "Porque Tyson es un tonto" ― saltó Daichí ― "Solamente tenía que fijarse en la marca del niño… es un desastre. La marca en su espalda es tan inconfundible que solo un ciego-tonto…"

― "¡Cállate niño-mono!"

― "Tyson" ― le regañó su abuelo.

― "¿Sucede algo?" ― preguntó Ray al notar las sonrisas del resto de los chicos.

― "Pues bien… verás…"

El señor Mizuhara empezó a contarle la situación… su sorpresa no fue menor que la de los otros al describirle la particular marca mediante la cual podrían saber si el niño era Kai Hiwatari.

― "Creo que Daichí podría de alguna forma intentarlo… la idea de forzarlo no me agrada" ― comentó Max.

― "¡Podríamos ir a nadar!" ― saltó Tyson entusiasmado.

― "¡O guerras de agua!" ― intervino Daichí.

Ambos chicos se miraban retándose… bueno las ideas no eran tan malas, pensaban los adultos. Eran ideas que obligarían al pequeño a quitarse voluntariamente la camisa para ver su espalda sin alertarlo o forzarlo…

― "No es necesario… yo le vi ayer la espalda"

El revuelo que causó la declaración de Ray hizo que todos le miraran expectantes. Y la respuesta que les dio les dejó más en que pensar.

― "Tiene unos lunares pero ninguna mancha en forma de flor"

― "Ray, muchacho ¿Estás seguro?"

― "Si, señor Dickenson. Pero tiene una pequeña cicatriz en la espalda ¿Sirve?"

― "No…" ― dijo con algo de pesar el anciano.

― "¿Dónde se encuentra?" ― preguntó Daichí.

― "En el techo" ― al notar la mirada de la chica se apresuró a decir ― "Descuida, está tranquilo y quiso quedarse, lo bajaré en un momento"

― "Descuida yo lo haré" ― contestó un pelirrojo mientras se levantaba con una gran sonrisa en su simpático rostro.

― "Ten cuidado Daichí"

― "Si abuelo… solo jugaremos un rato"

Al poco tiempo salió el padre de Max con un objeto dentro de una bolsa de papel, si alguien la hubiera revisado se hubiera sorprendido que una persona adulta llevara con tanto cuidado un simple vaso de vidrio.

El señor Dickenson se asomó al jardín. Se escuchaban dos risas, una algo ronca pero agradable proveniente de un pelirrojo que daba grandes saltos mientras escapaba de un niño más pequeño que reía y trataba de atrapar al otro niño. Su argentina risa hizo que al anciano se le hiciera un nudo en la garganta.

― "¿Estás bien, viejo?" ― preguntó el abuelo de Tyson.

El otro anciano movió la cabeza negando ― "Es un triste recordatorio de lo que no pude hacer" ― sin explicar más se despidió con paso cansado y la mirada gacha.

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Hola mis queridos lectores!!!

Gracias por todos sus comentarios y la paciencia que han tenido de esperar las actualizaciones.