8º
Víctimas del amor
Un policía escarnecía por un suelo frío de metal, caminando a través de un estrecho pasillo con los encarcelados pasear en el interior de sus celdas. Solo podía verlos asomándose por los barrotes de una ventanilla delgada. Apenas entregó el mensaje destinatario al jefe de la comisaría, no bastó para que se enfureciera. Arrojó la hoja de papel. "¡Nuestras celdas son mucho más seguras que un candado abrazado al cerrojo de una caja fuerte, ¿Es un chiste de Fung?! ¡¿Quiere que dobleguemos la seguridad cuando siquiera un preso pudo escapar?".
-Entiéndalo, el detective Fung se preocupa que la Sra. Wuya sea atacada por este asesino y se acerque bajo la forma de uno de vosotros.
-¿Quién se preocuparía de la muerte de un criminal? Todos quieren verlos pudriéndose en el infierno, pero ya que si lo que quiere Fung es una seguridad de veinticuatro horas... Bien.
-Se lo agradecemos mucho mí señor, con su permiso me retiro -El policía se largó. "Tonto", arrugando el papel en una bola. Lo encestó en un cubo de basura. Ignorando completamente la orden. Wuya vestía uniformada un traje anaranjado, no había visto otros colores desde el día en que llegó. Se abrazó a sus piernas. Entreabrió los ojos cuando uno de los guardias se aproximó. En tono de burla, le contó sobre el policía que había venido a verla. Wuya se rió.
-Si hubiera sido la asesina sería más sutil –Comentó ella cuando el guardia le comentó de la desaparición de Hannibal Roy Bean- Será cuestión de tiempo para que desaparezca otro.
Kimiko estaba totalmente sulfurada de lo que había leído en la página de internet. Que fue a quejarse con Jermaine quien la esperaba para ensayar ya que no podían descuidar su carrera como artista. Jermaine la consoló diciendo que sus verdaderos fans no creerían esa tontería. Kimiko le mostró el número de visitar que había tenido, alrededor de mil seiscientos diez y para el colmo los comentarios decían que quemarían sus discos. Jermaine dijo que tomaría medidas drásticas para suspender esa página. Mientras tanto, debía quedarse a escribir una canción. Una que haría saltar a los lugareños en el día del festival. Kimiko no tenía cabeza para pensar, pero de tanto insistir y caminar en círculos con una botella de agua en la mano. Pensó en su amuleto. Dándole una idea brillante para su siguiente canción: Triniy Cross.
-¡Hey, Jermaine, ¿Qué te parece esto?!
Masshiro na hane ga ima furisosoide me no mae no keshikigoto
ubau puroroogu
Ikiba no nai kono futashika na sora saigo no kotoba mo kikezu ni tonda
Mune wo fusagu tokubetsu na iro toki ni kage, toki ni yume, toki ni
wa ai wo
kioku no kakera ga taistesu ni omoetara sasayaka na yuuki ni kawatte
kasanatta shiruetto
Inori wa me ni mienu kaze ni natte anata no kubisuji ni todoku no nara
Okizari no riguretto kizu mo uso mo koete yukeru ne to omoeru kara
Believe me wo tojireba ukabu ikutsu mo no kagayaki
Eien no shoumei wa kono Trinity Cross
-Tiene un ritmo electrizante y la letra es profunda, a mí me gusta, estoy seguro con que esta canción darás un gran paso en tu carrera ¡Kimi!... –Jermaine alzó un pulgar en aprobación.
La chica sonrió. Alguien tocó la puerta. Kimiko bebió de un sorbo la gota de agua restante y abrió la puerta. Jack estaba frotándose la nuca con la mirada pegada al suelo. Saludó con un tono de voz apagado. Kimiko lo invitó a pasar. Jack parecía sentirse incómodo. Kimiko lo presentó con Jermaine. "Pasaba por aquí antes de ir a casa de Chase para seguir tutelando a Omi y me pareció la oportunidad perfecta para ser honesto contigo", Jack les contó a los dos sobre la página web. Se mostró muy arrepentido en malgastar sus habilidades de genio cómputo al crear esa página, dijo que Ashley lo había obligado. "Está loca en estos últimos días, créeme que no lo quería hacer, ella me chantajeó y borraré la página inmediatamente", se comprometió. Kimiko le preguntó si podía hacerlo desde allí. Jack asintió con la cabeza mientras ella le adjudicaba su tablet para tener acceso directo con el programa para corregir enviando una segunda nota y borrando las fotos. Kimiko un poco más aliviada, le agradeció por mostrarse gentil y en serio tenía que pagarle de laguna manera. Jack peló los ojos. Pues que en verdad sí había una forma. "¿Cuál?", repentinamente y ruborizado Jack le pidió una cita a indirectas. Kimiko se sorprendió y accedió, esperaba a llegar a ser buenos amigos. Él asintió animadamente. "¿Entonces esta noche en el Último Suspiro?". "Esta noche". "¿Paso por ti?". "Como quieras". "A las siete iré a recogerte, perfecto", susurró Jack entusiasmado.
-Sale y vale –Pactó.
Jermaine interrumpió aquel molesto silencio, informando que saldría. "Pero si Jack ya nos ahorró un problema". "No en serio tengo que salir, ¡Un gusto Jack! ¡Nos vemos Kimiko!", Jermaine se colocó un sombrero mientras salía misterioso. Kimiko se dirigió a Jack si sería tan amable de llevarla a casa de Chase ya que pretendía hablar con Omi brevemente. "Por ti lo que sea, yo conduzco", Jack la llevó a uno de su vehículo construido por sí mismo. Era el que piloteabas a control remoto. Era un simple coche con algunos equipamientos que según él permitía viajar más rápido y mejor comodidad. En el transcurso del viaje, todo era risas y risas. Jack era muy elocuente y alegre. Para cuando llegaron a la mansión de Chase, solo tuvo que presionar una tecla para que las puertas se abrieran automáticamente. Omi salió a recibir a Kimiko con un abrazo. "Me alegro que nos visitaras, ¡Te quiero mostrar algo!", le dijo hiperactivo. "¡Omi tienes cinco minutos libres antes de empezar con las clases!", gritó Jack a lo lejos. Omi no perdió la oportunidad de demostrarle su salón de juegos y su nueva casa. Kimiko se enserió apenas le enseñó a manejar los ferrocarriles, le preguntó si era feliz con Chase y si este no actuaba extrañamente. Fue cuando Omi recordó lo que había visto en el día de ayer así como la visita del detective Fung para el final, los dos se unieron en una especie de tregua para resolver el epitafio por lo cual ella pertenecía a aquel dueto. Kimiko se extrañó mucho con la conducta de Chase y la cajita misteriosa no le aseguraba que Omi estuviera en un lugar seguro. Omi le habló sobre las conclusiones que Chase y el detective Fung extrajeron en el día anterior. Kimiko concibió en varios puntos. "A partir de ahora en adelante nos reuniremos aquí diariamente para resolver el epitafio del Dragón de Oro", dijo Omi sonriente. Kimiko aprovechó en decirle lo que había averiguado por su cuenta. Omi se frotó las sienes mientras recordaba un hecho vinculado con la muerte de Ángela.
-En el siguiente año después de su muerte, 1997, oía a mi padre hablar solo y creo que hablaba de ella... Al cabo de unos cuantos meses, mi padre fundó varios centros para niños sin hogar y según lo que dice el epitafio necesitas sacrificar a once personas para resucitar a la persona amada; si Ángela fue la amante secreta de mi padre y se hizo creyente de la magia negra para traerla devuelta a la vida o solo verla una vez más... También recorría el rumor de que mi padre traía a esos niños a la mansión para usarlos de experimentos y sacrificios.
-¡Nunca en mi vida había escuchado tan semejante estupidez! –Chase irrumpió con Jack el cuarto- Esos eran rumores falsos, pero si tienes razón... Me atrevería a decir que Dashi creó esta villa con el fin de reunir a suficientes personas para ofrecer en sus sacrificios.
-Ni tanto, únicamente uno de nosotros tendrá que quedar con vida para ser quién abra las puertas hacia la villa dorada, si aplicamos su fría lógica... Es el famoso asesino -Dijo Omi con sonrisa tétrica- Al menso eso es lo que dicta el epitafio –Kimiko arqueó una ceja, pues estaba segura que al haberlo leído no decía nada que una persona tendría que quedar viva- No te preocupes, Kim, si tienes el amuleto que te dio mi padre estarás a salvo del dragón.
-¿Amuleto? –Chase se acercó, examinando el amuleto a corta distancia- Es el mismo que me dio mi hermano un día antes de que, bueno... Desapareciera, el amuleto del escorpión.
-¿Así que tú tenías el otro amuleto, tío Chase? Ya veo, gracias a él, el Dragón de Oro no te pudo hacer ningún daño en aquel día y atacó a tu indefenso hermano...
-¿Quieres decir que el Dragón de Oro fue quien dibujó esos garabatos terribles en la puerta?
-Sí –Afirmó Omi.
-¡Basta ya de hablar de asesinos y el epitafio del Dragón de Oro! –Vociferó Chase- Dashi tiene la culpa de todo, solo se hizo pasar por muerto para matarnos sin que sospecháramos de él, lo está haciendo porque cree que va a resucitar su amor perdido lo cual es incoherente y proveniente de la imaginación de un niño –Gruñó Chase- Omi, te suplico que dejes esas cosas que te dañan la cabeza, te prometo que el asesino no te tocará mientras estés conmigo aunque tenga que convertirme en un demonio –Juró. Omi sonrió inocentemente. Kimiko se despidió dando una reverencia, aún tenía tiempo para prepararse con su cita con Jack.
Entretanto, Raimundo había clavado los ojos en su medallón. Que siempre lo acompañaba. Al presionar un botón oculto tras el medallón, se abrió mostrando dos fotografías en donde salían él y su primer amor. Raimundo suspiró. Tanteó la imagen. Recordando el día. Ellos habían quedado de organizar un pinic. Escogieron justamente el día donde las gaviotas se acercaban graciosamente a saludar a los habitantes de la isla. Este día no había llegado para este entonces puesto que el tifón impedía la aparición de las aves. Él pasó a recogerla en su coche, ella lo esperaba a las afueras de su casa y llevaba una canasta. "¿Lista para la aventura?", inquirió. Ángela sonrió. El coche rojo iba a gran velocidad. Raimundo miró a la chica de sus sueños con amor y estrechó sus hombros: Te llevaré a un lugar especial y fuera de lo que has soñado en este mundo, Angie –Dijo. "Tú ya eres un sueño", le contestó. Al cabo de unos minutos, habían aparcado cerca de una colina a las orillas de la playa. Se quedaron en la gramita y juntos extendieron un mantel. El día era soleado y muy hermoso.
En un principio lo que hacían era "jugar". Ángela jalaba trocitos de pan y los lanzaba, él solo los "atrapaba con la boca". Raimundo siempre soltaba una broma. Consecutivamente de haber terminado de merendar, se quedaron a observar una familia de tortugas. Justo en ese instante, Raimundo sacó la cámara y les tomó una foto. En que solo salía el ángulo de los ojos y el cielo. "Rai, apenas nos vemos…". "Lo hice a propósito, a partir de ahora ese cielo será una marca especial, nuestro cielo", dijo él galante. Ángela desvió la mirada, un poco sonrojada. Sacó de su bolsillo un medallón en forma de espiral que abría un pequeño compartimiento. "Ten, tú ya me has dado mucho y esta vez quiero darte algo a ti", aclaró. Raimundo lo acarició curiosamente. "Es lindo", sonrió. Ángela extendió las manos para ayudarlo a ponérselo. Al terminar, una pequeña llovizna sorpresiva se les vino encima. Los dos se echaron a reír. Empacaron todo rápidamente y se refugiaron bajo un árbol ya que el coche de él no tenía capot. Prefirieron esperar que escampara. Ángela se refugió bajo su brazo. "Nunca había visto que simultáneamente lloviera e hiciera un buen sol"
-Eso son síntomas de que vendrá un arcoíris.
-Jamás he visto uno, supongo que será lindo apreciarlo por primera vez –Su voz se quebró en el último instante- Rai, accedí en seguir tu consejo y ya se lo planteé a mi padre, dice que lo mejor para mí es que me vaya a estudiar en el extranjero... ¿Estás molesto verdad?
-¿Molesto? Claro que no, hermosa, es más estoy orgulloso... –Sonrió él- Estoy seguro que cuando vuelvas serás una famosa cantante, lo presiento hasta en los huesos, te apoyaré en todo y no me cansaré de enviarte mensajes hasta la inconsciencia... Solo prométeme que no olvidarás al bobo longo de tu novio.
-Nunca lo haré, mi corazón es solo tuyo Rai, pero la que no debería confiar es en ti... Digo, ya sé que eres muy popular entre las mujeres y tú quizá te puedes fijar en otras.
-¿Qué me crees? Si fuera así, ya me hubiera acostado contigo e ido haciéndome el loco, en cambio, aún sigo aquí contigo... Te prometo que no cambiará nada entre nosotros, al igual que en los cuentos de hadas viviremos felices para siempre...
-Rai, ¿Eso quiere decir qué?... –Raimundo asintió, cogió una piedra en el árbol dónde los dos estaban refugiados. Dibujando un corazón y adentro las iniciales de ambos. Después le tomó una segunda fotografía, esta vez los dos sí salieron bien junto con aquel arbolito. En un siguiente acto de locura frenética, la pareja comenzó a corretearse entre sí y a jugar. El recuerdo quedó inmóvil en el interior de su mente. Una lágrima rodó por su mejilla antes de manchar la foto. Raimundo no podía olvidarla. Ese viejo amor ahora era remplazado por un nuevo amor. "Kimiko", no sabía si su corazón latía por ella porque le recordaba a su difunta novia o por como ella era tal cual es. Dejó escapar unas palabras. "¡Baby!", aclamó una voz en el interior del baño. Raimundo ocultó debajo de la camisa el medallón. Ashley venía con una bata de baño y el cabello recogido, ágilmente se hincó al lado de su novio y apoyó su cabeza de su hombro como en busca de cariño.
-Ah, hola Ashley –Musitó desanimado.
-Ay dulzura no pongas esa cara, sé positivo mi baby te tengo una muy buena noticia –Ella se subió a sus piernas- Vieras que llevamos 2 años de noviazgo, sé que tú y yo nos amamos mucho, pero mucho, así que no veo ningún inconveniente para casarnos –Raimundo arqueó las cejas sorprendido- Hice ya todos los arreglos para casarnos en dos semanas, ¿Qué tal?
-¡¿QUÉ HICISTE QUÉ?!
-¡¿Viste?! ¡Sabías que te ibas a impresionar, mi baby!... –Ashley lo besó, Raimundo pareció haber entrado en un estado de shock- Esta tarde llamé a la organizadora de bodas pues que quiero mí boda sea del estilo Las Vegas, el tema de esta ocasión será de gatitos, en cada una de las mesas estará regados pétalos de petunia peruana negra con el lindo gato de porcelana del que me enamoré la otra vez ¿Te acuerdas, mi kitten?... Ya hice las invitaciones, y creo que más o menos estará invitada mitad de la isla, eso sí, invité gente decente como nosotros y nadie va a faltar ¡Hasta ya planifiqué dónde pasaremos nuestra luna de miel, dulzura! Una vez consumada la fecha, nadie ni siquiera esa Kimiko va a destruir nuestro vínculo.
-¡¿Pero Ashley, te volviste loca?! ¿Cómo pudiste hacer esto sin consultarme?
-¿Para qué? Cuando dos personas están muy enamoradas, se quieren casar rápido mi kitten.
-Pero no nos podemos casar en dos semanas, Ashley, yo todavía no estoy listo y creo que deberíamos hacerlo con tiempo.
-¿Estás rompiendo conmigo?
-No, solo digo que mejor pospongamos la fecha, ¿Tú no quieres casarte en un clima así?
-Tan lindo mi baby, preocupándose por la salud de su novia, pero descuida el meteorólogo dijo que a las dos semanas el tifón terminaría y las aerolíneas estarán disponibles para irnos, ¡Tengo una idea! Te contaré todo en el camino a nuestra cita, nos iremos al Último Suspiro y ahí te diré los preparativos, hice reservaciones así que ponte lindo y no olvides tu cartera.
-Pero...
-¡Te veo allá, dulzura! Sí señor, todo va a salir perrrrrfecto –Ashley besó su frente, yéndose a cambiar en el baño como a manera de sorpresa. Raimundo no podía creer que lo hiciera, seguramente para amarrarlo más que nunca a ella. No podía casarse en dos semanas, pero la actriz mimada no era del tipo comprensiva. "Dios, en qué lío me he metido", se preguntó él llevándose la mano a su frente. Sacudiéndose. Un par de horas en que Ashley se preocupara por su apariencia. Salió. Vistiendo un vestido negro ajustado que llegaba a las rodillas. Con un bolso en forma de gato guindando de su brazo, se aferró de Raimundo como si temiera que escapara de sus garras literalmente. Ashley le gustaba una vida de lujo. Raimundo sacó su coche y condujo bajo la lluvia. Ashley parecía hablar sola mientras le contaba en detalle la planificación de su boda. Raimundo aún no hallaba la manera de explicarle lo que piensa.
Al llegar se sentaron en una de las mesas de más fina calidad esperando que alguien tomara la orden ubicada en una esquina en el cual se sostenía en un pie de hierro con una superficie redonda. Raimundo interrumpió a Ashley en plena parlotearía para exponer su queja, pero fue cuando algo lo silenció. Kimiko entraba riéndose a la mano de Jack, los dos retomaron asiento. "¿Qué? ¿Qué miras baby?", Ashley se volteó viendo a Jack y a Kimiko reírse.
-¿Qué hace esa usurpadora aquí? Ay olvídalo, está con Jack y si se me permite decirlo, los dos forman una buena pareja: Él es un niño de mamá y ella es una manipuladora.
-¿Tú sabías que iban a estar aquí?
-Nop, pero eso es lo de menos, ahora te cuento baby... –Raimundo bebió de su copa de agua mientras simulaba oír a Ashley.
-¡Haber, otro: ¿Cuál es el único lugar donde jueves es primero que miércoles?!
-No lo sé, ¿Cuál es? –Inquirió Kimiko pensativa.
-El diccionario.
-¿El diccionario?... ¡Ah ya entendí! –Rió Kimiko, fue cuando reparó la presencia de Ashley y Raimundo en la esquina- ¿Qué hace él aquí? ¿Tú sabías que iban a estar aquí?
-¿Quiénes? –Jack se volteó- No les hagas caso, lo importante aquí somos tú y yo, Kimiko… ¡Ah, mira el mesero! –Jack les hizo unas señas, Kimiko parecía estar más pendiente si Él la miraba así como desviaba la mirada rápidamente- ¿Vas a pedir una comida dietética?
-¿Eh? No, pide por mí, voy al baño con permiso –Kimiko se disculpó, marchándose. Como las mesas estaban casi juntas tenía que ir en zigzag. Jack entrecruzó los dedos, poniéndose a silbar mientras esperaba a Kimiko. Por lo visto el restaurante tenía un diseño parisino para cautivar a las damas con retratos que hablaban sobre la historia francesa (especialmente la era napoleónica). Como algunas esculturas y ornamentos. En la parte frontal, la cocina y al lateral los baños. "Disculpa Ashley, voy a ir al baño", irrumpió Raimundo. "¿Al baño? Si tú fuiste antes de irnos". "Tengo vejiga de ardilla", se excusó él. Kimiko estaba lavándose la cara. Pensando si Raimundo había venido a propósito o todo ocurrió esporádicamente. Ese momento fue interrumpido cuando Raimundo entró y cerró la puerta. Kimiko se alarmó.
-¿Es que tú te has vuelto loco? Este es el baño de las damas, será raro si te ven aquí.
-Quiero hablar contigo.
-¿Podrías por favor alejarte de mí? –Raimundo se rió entre dientes.
-No creo que los cuarentas años se ajusten a vuestra cara así que poned una sonrisa, vine en son de paz –Kimiko soltó un bufido y lo ignoró; Raimundo llevó sus manos tras la nuca, en realidad, lucía bastante guapo. Llevaba unos pantalones negros con unos zapatos negros de vestir. Un traje negro con un botón blanco debajo de la camisa. Su pelo igualmente labrado y sus ojos más brillantes que de costumbre. "Cállate corazón", pensó Kimiko retrocediendo mientras no dejaba de admirar la vista que tenía al frente. Desvió la mirada para ver si había personas en los baños públicos y para su suerte todos estaban vacíos. "Te voy a proponer el siguiente trato: Sé que estás afiliada a Fung para resolver el misterio y si me dejas que sea parte del grupo, yo te diré con mucho gusto todo lo que sé sobre Ángela", dijo él amistoso.
-¿Cómo puedo confiar en ti?
-Te doy mi palabra.
-¿Seguro? Porque si fuera tú con esa carita de perro tendrás que explicarle a tu novia puesto que estás conmigo.
-Ashley no será problema, ella y yo nos vamos a casar en dos semanas –Dijo apagado.
-Ah sí, escuché la noticia, si fuera tú me dejaría crecer el pelo como Chase para no ver lo que tengo al frente.
-Hablas como si fuera lo peor del mundo dime una razón por la que no debería casarme con Ashley.
-¡¿P-por qu-qué debería darte una razón?! Además, tú no la quieres, no te ves emocionado empero en mis manos no me concierne esa decisión ni debería estar aquí –Kimiko cogió su bolso para irse. No obstante Raimundo la acorraló contra la puerta. Sus rostros solo estaban a centímetros de distancia. El cierre de la brecha entre sus labios terminó en un tierno beso. Al principio, no obtuvo una respuesta de sus labios. Suspiró internamente, separándose. Se miraron a los ojos. Kimiko le devolvió el beso, rodeando sus brazos alrededor de su cuello, acercándolo más. Él envolvió su brazo en torno a su cintura. Justamente alguien entró en el baño. Kimiko se movió un poco, parando al momento de ver a una señora estupefacta al ver dos jóvenes besándose en el baño de las damas. La señora dio media vuelta, yéndose.
-Esto fue un error, ¡Déjame en paz! –Kimiko siguió de largo, pero él tomó su muñeca.
-No me engañes, no soy tonto, ¿No me digas que mis labios con los tuyos no te latieron el corazón? ¿No me digas que no te estaba derritiendo en mis brazos? ¿No me digas que no sientes algo por mí? –Raimundo se acercó para besarla de nuevo, Kimiko lo cacheteó.
-No, no me gustó, Jack besa mejor que tú.
Jack tanteaba los dedos sobre la mesa. Ladeó la cabeza viendo la vela a medio consumir. La comida había sido servida, pero decidió esperar a Kimiko para empezar. Ashley taconeaba furiosa, sin despegar la vista del reloj de muñeca de gatico. Se levantó al ver por encima de su hombro que la cita de Jack tampoco estaba en su sitio. "¡No seas inocente, Jackie! Ella no vino aquí por ti sino por mí novio y en este momento los encontraré besuqueándose en el baño, ¿Cierto? ¡¿Te dijo que iría al baño?! ¡¿Es que nos ven cara de imbéciles?!", gritó.
-Tranquilízate Ashley, seguramente ocurrió un inconveniente pero ni se te ocurra ir al baño.
-Como quieras, yo sí los desenmascararé –Ashley, energúmena, se fue al baño de las chicas mientras Jack la seguía con la mirada. Ashley abrió de un portazo el baño para encontrar a los dos juntos. Kimiko puso los ojos en blanco. Raimundo se volteó tartamudeando trató de explicarle, pero lo acortó. "¡¿Qué haces con esa arrastrada aquí?! ¡Raimundo, esta escenita no te la perdonaré! Estaba esperándote y esperándote, vi que no llegabas y me di cuenta que la arrastrada no estaba en su silla y para mi sorpresa los dos están aquí ¡¿O sea que haces en el cuarto de niñas?! ¡Me vas a tener que dar una buena razón para cuando lleguemos a casa! Ahora si me lo permites hablaré con esta gentuza ¡Salte de aquí, corazón!", pidió. "No pasó nada, debes estar calmada". "Ya lo estoy". "Pero...". "¡PERO LÁRGATE!", Ashley lo jaló fuera del baño. Cerró la puerta delante de su nariz. Raimundo se quedó golpeando la puerta. "¡Ashley abre!".
-Bien, Kim querida, ¿Qué hacías tú con mi novio en el baño, zorra?
-Pregúntale a él, yo no tengo nada que hacer aquí –Kimiko avanzó libremente.
-¡Ah no, eso sí que no! –Ashley la empujó.
-¡NO ME TOQUES PORQUE NO RESPONDO!
-Ay, la ratita se enojó, no me digas –Provocó Ashley en tono de burla.
-Haz lo que tú quieras –Kimiko la rodeó para seguir de largo, pero Ashley la jaló hacia ella y tiró un mechón de su cabello. "¡Suéltame rata asquerosa!", entre las dos hubo un forcejeo. Kimiko jaló de su cabello igualmente. Raimundo gritaba por alguien que abriera la puerta. Comenzó a patearla con la intensión que los restos se desmoronaran hacia adentro. "¡Vieja arrastrada!", Ashley empujó a Kimiko contra un excusado de un lavabo público. "¡Loca!", Kimiko cogió un rollo de papel tóale y se lo aventó encima. Ashley se refugió en sus brazos mientras Kimiko tomaba ventaja, la tomó de la nuca y la arrastró por el suelo con fuerza. Y finalmente, Raimundo pudo abrir la puerta después de patearla con todas sus fuerzas. Miró a Kimiko arrastrar a Ashley en el interior de un baño público. Raimundo las apartó. "¡Dejen de pelear! ¡Kimiko! ¡Ashley! ¿Estás bien, Ashley?". "¡No, baby!". "¡La que empezó fue tu mujercita!", rumió Kimiko. Raimundo apenas se volteó cayó al piso cuando Ashley se tiró para caerle a Kimiko, más él se interpuso. Jack intervino en la pelea, apartando a Ashley de Raimundo. Ashley seguía peleando con alguien invisible. "Cálmate, Ashley", suplicó Jack.
-¡¿Qué?! ¡¿Qué?! –Gruñó Kimiko cuando Raimundo le hizo un ademán de controlarse.
-Pero que cosa baby... –Raimundo y Jack intercambiaron roles, Ashley volvió a embestir en contra de Kimiko y esta a su vez preparó una defensa. Ashley cayó en brazos de Raimundo. Jack retuvo a Kim, alejándola mientras Raimundo sacaba a Ashley del baño. "Respira", le aconsejó Jack. "¡Te voy a matar! ¡Suéltame!". "Histérica", refutó Kimiko.
-¡Llévatela! ¿Kim, estás bien?
-¡SÍ ESTOY BIEN!
-¿No te pasó nada?
-¡NO! Quiero estar sola –Hiperventiló Kimiko, acomodándose de los rasguños y golpes que se había dado. Jack salió del baño. Ashley jadeaba frente a la turba de gente que se acercó por el escándalo, incluyendo el gerente del local que pidió la salida inmediata de los cuatro alborotadores. Raimundo se hallaba a su lado. "No se preocupe señor, fue un cólico y todo está bien ahora", dijo Ashley. Luego se volteó y entró en el baño. Kimiko alzó la cabeza. Y la ahorcó, acorralándola contra la pared del baño. "¡Suéltame gatubela!". "¡Mátame a ver si puedes!", Ashley la soltó. La golpeó en el estómago, seguidamente la abofeteó. Kimiko se desmoronó, a un próximo ataque de ella, la sujetó de los hombros y le metió un rodillazo en el estómago. Intercambiando posiciones. Kimiko le metió una punzada en el estómago, y la noqueó con una potente patada. Ashley se aferró de uno de los bordes del lavamanos, jadeó. Kimiko cogió su pelo, derribándola en el suelo. Raimundo ayudó a Ashley a levantarse y a contenerla de que volviera atacar a Kimiko. El gerente preguntó irritado que pasó otra vez.
-¡Ashley empezó!
-¿Y ella? ¡¿Tiene preferencias o qué?! ¡Nada de esto no hubiera pasado sino nunca besara a mí novio, metiéndole los ojos!
-¡Si Raimundo te deja será por la basura que eres! –Ashley hubiera expirado a otro ataque, pero Raimundo se la llevó cargando a cuestas de su espalda fuera del establecimiento. Jack se llevó arrastrando a Kimiko. La gente contemplaba como los dos hombres conducían a las mujeres hacia lo más lejos de su alcance. Jack se llevó a Kimiko en su vehículo al oprimir un botón que permitía invocarlo automáticamente. Jack acordó llevarla a su apartamento a curar esa nariz que sangraba. Kimiko asintió de mala gana. Jack prefirió no sacar el tema en el resto del camino hasta llevarla frente Jermaine y Keiko que se aterraron por el aspecto de Kimiko. Keiko trajo un botiquín de medicina para limpiar la sangre que brotaba del orificio nasal. Jermaine preguntó que había pasado. Jack les contó la historia en énfasis.
-¿Kimiko, besaste a Raimundo como dice Ashley? Tómalo por el lado amable, pero hasta yo sospecho ni culpo a Ashley que piense así, ¿Qué podrían estar haciendo un hombre y una mujer en un baño tan solitario e íntimo? –Kimiko enmudeció. Recordando el beso entre ella y Raimundo. ¿En qué pensaba cuando se lo devolvió? ¿Por qué pidió por más? Eso era parte del pasado, debía olvidar ese momento. "No, no lo besé...", mintió Kimiko. "Entonces no nos vamos a preocupar, muchas gracias por traerla aquí Jack, lamento tantas molestias", se disculpó Jermaine. Jack negó con la cabeza, no fue ningún problema. Si Kimiko sentía algo quería saber. Keiko se volteó. Kimiko estaba acurrucada en su cama, suplicó para que la dejara dormir sola. Keiko conocía a Kimiko desde siempre. "No juegues con fuego Kim, te quemarás, sé que tú nunca me escucha y lo que pasó ahora volverá a repetirse, solo te lo advierto", dijo Keiko cerrando la puerta. La habitación fue alumbrada por un opaco brillo.
Entretanto, Raimundo tiró las llaves del apartamento. Llevando las manos a su cabeza. Le preguntó en qué pensaba cuando arañaba a Kimiko. Ashley se restregó con fuerza la sangre que se deslizaba por su mandíbula. Raimundo dijo que la ayudaría con eso, solo la esperaba sentada tranquila en el sofá. Ashley dijo que estaba ejerciendo su derecho. "Ser una novia celosa convulsiva no te da razón para actuar así, por Dios, pudiste haber actuado como una persona adulta capaz de comunicarse y hablando de eso quiero hablarte sobre nuestra boda ya que esta relación se ha enfriado mucho últimamente no estoy muy seguro si quiero estar contigo y dos semanas creo que has sobrellevado las cosas", dijo Raimundo. Ashley indagó si ya no la amaba como antes, si era por Kimiko. Inmediatamente entró en desesperación.
-¿Qué le digo al padre ahora? ¿Qué será de mis amigas? ¡Me convertiré en el hazmerreír de mes! ¡¿Qué pasa con todo lo que hice?!
-¿Qué quieres que haga Ashley? Eso lo hiciste y tienes que resolverlo, me estoy asfixiando y es una total mentira que nos llevemos bien, esta relación ya no sirve y creo que lo mejor sería romper.
-¡Tú no me puedes hacer esto Raimundo! Yo te amo.
-Lamento no decir lo mismo de ti, pero también necesito tiempo para mí.
-Ay amor, dame una oportunidad y volveremos a ser una pareja feliz antes de que esa arpía llegara –Ashley se deslizó, apoyándose de sus hombros. Raimundo se separó. "También es por eso, estás neurótica, aunque te diera miles de oportunidades no podemos estar juntos... No es nuestro destino, entiéndame yo ya no te quiero, eres posesiva y estoy sofocado de ti", determinó. Ashley lo persiguió. "No creas que me voy a separar de ti fácilmente, Rai, no te voy a dejar el gusto ni a ti ni a Kimiko aunque tenga que matarla no permitiré que ella esté contigo y nuestra relación seguirá en pie", amenazó Ashley cuando la conversación llegó a un punto álgido y él estaba a punto de ir al cuarto. Raimundo puso los ojos en blanco.
-Estás siendo irracional.
-No te vas de aquí, dejándome sola a mí suerte, si quieres separarte de mí tendrás que pasar por mí cadáver primero o voy abrir la boca y revelaré tú sucio secreto y tu carrera se irá por el retrete, ¡Kimiko no querrá nada contigo cuando se entere de ese precio imperdonable!
-¿Estás chantajeándome?
-Creo que sabes a qué me refiero, ¡¿Entendiste o entendiste?! Porque sí es así, me temo que nos veremos mañana dulzura.
¿QUIÉN MATÓ A DASHI?
Testimonio de Omi:
-¿Quién mató a Dashi? Estoy formulándome varias teorías y anoté las pistas, cada una de las muertes es una pista y estoy armando un perfil psicológico, uno de los posibles asesinos soy yo, pero no lo soy porque un guerrero Wudai aprende a respetar la vida. No sé amigos, pero creo que Dashi no está muerto. No vengan a preguntarme eso.
Testimonio de Clay:
-¿Quién mató a Dashi? Lo mató Alice, obvio compañero.
Testimonio del Maestro Fung:
-El don de la imaginación nos enfoca en nuestras condiciones presentes. El asesino no lo sabe ni el escritor, todo depende de la audiencia. Pero si armara el rompecabezas, el asesino es un ser humano. Es la única persona bastante débil como para caer en pecado. Gracias.
A/N: El testimonio de Ashley, Jack y Chase en el capi de arriba. ¿Cuál será el secreto sucio de Raimundo? Los problemas se lían. Ahora Wuya no cuenta con la protección suficiente para el ataque del asesino, ¿Será la próxima víctima? La canción de Kimiko es Trinity Cross de Nana Mizuki. Jack parece muy interesado en Kim, pero sabemos de quién está enamorada. Qué lindo beso. El nombre del restaurante es del que los monjes visitaron en el episodio el tesoro del espadachín ciego. Menudo recuerdo de la vida pasada de Rai, el medallón que pensaba era el que siempre carga consigo. Ya han pasado diez crepúsculos, el capi que viene es el crepúsculo número once. El fic será un poco larguito por lo que veo. En fin, gracias por leer. ¡Disfruten corazones!
Mensaje para Amore Hearts: ¡Holis! ¿Jermaine y Keiko ocultan algo? Puede ser. No, el Maestro Fung es una persona que esconde más de un secreto. Chase es misterioso en cierto punto. Ashley, Jack y Megan... ¿Segura? En mi opinión no son tan estúpidos como aparentan sobretodo la primera, puede que tengan actitudes superficiales, pero no son tontos. Es imposible, la caja es un cofrecito (no puede caber una persona ahí adentro). Sí bueno, Ashley es una de las villanas del fic y mi intención es hacer que el lector odie los antagonistas. Omi sonríe diabólicamente, ¿Ahora te das cuenta? Desde que murió Dashi ha estado muy raro. En fin, gracias por leer y comentar.
Mensaje para Lupita: ¡Hola! Yo sí leo mucho AU porque me llama la atención como una persona puede desenvolver a personajes en un contexto distinto... ¿Qué tengo algo que hace atrapar a las personas en mis fics? Sí, me lo han dicho muchas veces. Mi querida loca dice que yo agarro un silicón bien frío y lo echo sobre mis fics antes de publicarlos, que hipnotizo a las personas. Soy medio bruja, lo admito. ¿Omi, Chase y Jack no te paran pelota? No es mí culpa, ¿Vas a volver a matar Jack? Para mí no hay problemas porque yo todo el tiempo mato personajes en mis fics y vuelve más dramática la historia, pero quizá Chasie puede volverse latosito. Ahora ya sabes porque te llamo "malvavisca asada". Como me advertiste en tu fic, es hora que YO te advierta a ti si sigues adelante...
ADVERTENCIA: Este fic es bastante ácido. Hay contenidos de lenguaje, salud, sexo y violencia que puede traumar a una persona extremadamente sensible (yo hasta ahora no me he traumado leyendo, pero sí viendo). Si usted es fanático del Sr. Chase Young, el Sr. Jack Spicer, o cualquier otro miembro de Heylin o quizá de Xiaolin puede que haya cosas que no te vayan a gustar debido a su calidad salada (hay OoC). Si decides avanzar abstiénete a tus propias consecuencias, pero no me digas que no te lo advertí...
Bueno, creo que ya sabías que este fic es por el cual me disculpé con Chase. Si sigues verás el porqué... Si soy melodramática, ¡¿Dónde está mi premio Oscar?! En cualquier caso no le pases el fic ni a Jackie ni a Omi, especialmente a Chase, será para que quiera asesinarme... ¡Chica, tengo una vida!
¡Ohhhhh! Interesante hipótesis, no te puedo decir si tienes razón o no porque divulgaría la sorpresa. Solo diré que tienes una mente muy perspicaz. ¿Te vas a quedar con Jack?... Bueno, si pudiera lo haría lo mismo ya sea con Raimundo o con Chasie, te deseo suerte. ¿Crees que Omi está sufriendo? Sí, pobre desgraciado. Yo también soy una malvavisca asada. ¿Qué me vas a hacer Lupe? ¿Practicarás vudú conmigo? Es díficil encontrarme físicamente por ciertas cosas, pero emocionalmente no (soy temperamental). Sí, por eso digo que no se lo pases a Chase, después de que lo revivan con electroshock querrá matarme. ¿Chasie sabrá dónde vivo? O.o Debes saber algo de mis fics, hay un prototipo de personaje que siempre uso: Un psicópata o un loquito porque le da emoción al fic, su libro fue un golpe maestro a partir de la telenovela que veo. Dashi está basado vagamente en Antonia París, el personaje más egnimático de la telenovela y la idea de su libro se me ocurrió porque ella hablaba de su círculo fulano. Sí, leyendo y viendo dejan muchas ideas para escribir. Como verás hago mi mejor intento, pero necesito más que nunca luchar por mis notas...
A Chasie, Jackie y a Omicito le contestaré. Solo diré que esta es la segunda parte de mi saga de misterios. La primera es Yo Contra El Mundo, la segunda es El Camino a Casa y la tercera que saldrá en diciembre creo... Que estoy un poquito más libre, El Escritor Fantasma. Lo único que te adelanto que Chase y Jack serán los protagonistas. (Quiero que los malos sean los buenos y los buenos sean los malos, le daré a Heylin un punto de vista distinto al que estamos acostumbrados a ver en la serie, ¿Entiendes eso?)...
