Este capitulo es algo largo a comparación de los demás, por lo que decidí dividirlo en dos partes, espero le este gustando a quien lo lea. Sin más;
Capítulo 9 /parte 1/
Ya estaban en el piso 6, faltaba poco, pero estar cayendo constantemente tenía sus problemas, Suzuno, al llegar al piso nueve empezó a tropezar, tenía que levantarse rápido para seguir y ni como escapar por las escaleras si estas estaban a reventar, nunca imagino que tanta gente viviera en ese edificio, aunque los departamentos por los que habían pasado se encontraban vacíos.
Tobitaka se concentraba en escapar, también se había preguntado porque la madera se quemaba de la nada, no suponía nada sobrenatural pero tampoco tenía explicación. Suzuno se mantenía callado, tratando de no caer.
Las sirenas ya se escuchaban cerca, pero aún les daba tiempo suficiente, estando en el penúltimo piso se les dio por romper una pared y salir por atrás, saltando, Suzuno pensando en lo ridículo que se vieron y Tobitaka en no morir. Lo lograron, aterrizaron sobre la pila de basura /no por suerte sino por cálculo/
-¿estás bien?- el albino saltó para salir de entre las bolsas y escombros. Burn ya se encontraba frente a él.
-si...gracias- Tobitaka le siguió, comprobando que su arma seguía con él-¿porque huiste?
-por lo mismo que tú, probablemente- se encontraban en un callejón y aun no estaban a... ¿salvo? -Burn, ayuda- el pelirrojo se elevó de mala gana, buscando un lugar donde pudieran esconderse.
-si corren podrían irse en autobús- bajó para guiarles.
-sígueme- Fuusuke le hablo al peli morado, este confío en él, aunque un poco dudoso.
Corrieron por lo menos diez minutos, la policía ya rodeaba el edificio pero ellos estaban lo suficientemente lejos como para que los atraparan. Subieron al autobús, con suerte Tobitaka tenía unas cuantas monedas guardadas.
-¿qué fue lo de antes?- pregunto jadeando. Ahora por fin podría respirar tranquilo, pero aún le quedaba la duda.
-¿porque tienes un arma?- contrataco con otra pregunta, estaban a mano o algo así -si no tengo que preocuparme por tu arma, tu no tendrás que preocuparte de "aquello"-
-suponiendo que aquello fuera normal- aun quería saber, aunque no era lo suyo meterse en asuntos ajenos ahora era necesario -es por seguridad- mencionó respecto a la pistola.
-¿y por seguridad escapaste de la policía?
-Aunque no lo creas así, no tengo nada más que explicarte- parecía tan amenazador, pero el albino sabía que no le haría daño a pesar de su carácter y apariencia. -Te toca.
- Burn lo hizo-contestó asomándose por la ventana.
-¿Quién es "Burn"?
-Haruya...en eso estamos, no sabemos quién es Burn o como murió.- esta vez el peli morado estaba más confundido, el albino lo notó, pero sabía que no podría explicarle-Tobitaka, ambos tenemos cosas que guardar, dejémoslo así-
El peli morado estaba a punto de sacar su arma, por una simple razón; Suzuno mencionó su nombre. Burn fue rápido y antes de que Tobitaka tocara dicho objeto, el pelirrojo toco su mano quemándola como aviso, el albino se percató de esto.
-¿porque sigues con él?- se cuestionó Haruya observando de cerca como Seiya cubría su mano.
-Midorikawa estaba ligado a él, de alguna manera, quiero saber más- contestó sin preocuparse de que el otro le oyera.
-¿Midorikawa?- el peli morado le recordó, una persona alegre pero miedosa, le había conocido el mismo día que fue atacado. -¿lo conocías?
-sí, al menos después de que murió- notó como la expresión de Tobitaka cambiaba, ahora se le notaba verdaderamente molesto -y sé que tú estabas ahí cuando pasó-
-¿Eres investigador?
-No, no estaría huyendo si fuera así.
El Autobús se detuvo, su última parada; el centro de Inazuma. Nada mejor que el corazón de la ciudad para ser fugitivos. No tenían intenciones de separarse, Suzuno por la seguridad que le proporcionaba el arma de Tobitaka /a pesar de tener a Burn/ y este por la curiosidad.
-¿ahora a dónde iremos?- Burn floto hasta quedar justamente atrás del albino. ¿Te esconderás en un callejón?
-¿Cómo sabían todos lo de la policía?- Suzuno ignoro al pelirrojo
-por texto, mandan un mensaje a todos los del edificio y escapan, dejando solo a los que no tienen problemas con la ley- respondió mostrando su celular con el mensaje iluminado por la pantalla "Vienen en camino 8" -el dueño soborna a un policía y a cambio obtenemos tiempo, poco pero lo suficiente-
-Hubiera preferido un mensaje de texto que a un loco brujo- Burn se abrió paso entre ambos, empujando a Suzuno y quemando a Tobitaka.
-el mensaje no sería para ti, ni siquiera tienes celular- le contesto el albino de mala gana.
-¿con quién hablas?
-Burn, no puedes verlo, está muerto.
El peli morado no dijo más, se resignó a dar por demente a Suzuno, aun así no se explicaba como este sabia de lo ocurrido con el peliverde.
Siguieron caminando unos minutos, sin saber qué hacer, sabían que en el edificio era todo un caos y por lo tanto no podían regresar pero por otro lado no tenían a donde ir, estaban dando círculos entre los edificios y calles, era desesperante.
-¿no saben a dónde ir?- Kazemaru tenía la costumbre de tomarlos desprevenidos, a todos.-yo puedo ayudarles- se encontraba en un callejón, al parecer su lugar favorito en las calles.
-¿Practicas magia negra? Por curiosidad- Burn floto hasta él.
-no es magia, son llaves y puertas a otros lados - contestó colocándose de pie -es hora de cerrar un ciclo- con un rápido movimiento los rodeó formando una ventisca.
Un poco aturdidos el albino pudo ver entre el viento; un lugar, parecía un túnel abandonado, algo tenebroso, frio y en el túnel habían por lo menos cinco personas, dos de ellas reconocibles. Parecían estar a punto de pelear, tres contra dos, a pesar de no ser justo en números parecía serlo en condiciones, todos desarmados. Era confuso, Suzuno no entendía del todo, pero Tobitaka no veía absolutamente nada, pero escuchaba, palabras casi al azar, hasta que se detuvo.
-Tobitaka, deja que Suzuno cumpla con su parte y entonces tú le darás lo que quiere- Kazemaru volvió a desaparecer, dejándolos mas confusos que antes.
-Como lo odio- se quejó el albino jalando su cabello. -no sé qué es lo que quiere- recordó todo lo que vio, buscando alguna respuesta.
-Eso fue muy extraño...
Burn estaba furioso, quería de nuevo toda la atención de Fuusuke, pero no sabía cómo ganarla entre tanto alboroto, quemar cosas no le serviría y de hablarle ya había visto el resultado, necesitaba algo más. Mientras Burn se debatía mentalmente como llamar la atención, Suzuno se concentraba en buscar la razón de tan rara visión que le había dado Kazemaru, él no conocía ningún lugar parecido, no conocía a aquellas tres personas que no había logrado reconocer, solo le quedaba pensar
Siguieron caminando, ambos pensativos, por lo que se alejaron /sin querer/ del centro de la ciudad, encontrándose por un solitario parque, estaba atardeciendo y tenían que encontrar un lugar para dormir.
-¿podemos detenernos aquí?- Haruya floto para impedirle el paso a Suzuno -¡quiero subirme a los columpios!- grito con emoción infantil, tanto que el albino no pudo negarse.
-Tobitaka, puedes continuar, yo me quedare aquí un rato- hablo dirigiéndose a los juegos, siguiendo a Burn.
-No podemos detenernos aquí- protestó, haciendo enojar al pelirrojo. -la policía pasa cada media hora.
-Entonces me esconderé cada media hora- quería distraerse de todo, por lo menos un rato y "jugar" con Burn le parecía buena idea -puedes irte, después te alcanzare-
-No es buena idea.
El albino le ignoro, su orgullo le negaba dejarse convencer por un desconocido. Burn ya se encontraba columpiándose como todo niño pequeño, esperando a Suzuno, aunque solo se limitó a verle. El peli morado no se alejó mucho, se quedó sentado viéndole de lejos, entre más lo observaba se convencía de que aquella persona no estaba del todo bien...
-¿porque no te subes a uno?- el pelirrojo detuvo su acción infantil.
-Burn, tengo 21 años.
-y yo estoy muerto.- sonrió de oreja a oreja cuando vio la mueca ladina de Fuusuke, la misma que hacia cuando trataba de no reírse de sus babosadas. Suzuno se sentó en el columpio de a lado, sin moverse, solo se quedó sentado observando como el sol se ocultaba -también se mueven- le mencionó moviendo sus piernas.
-Siempre me mareaban- contestó. Haruya se levantó y floto hasta quedar detrás del albino para empujarle por la espalda, el columpio se movió alzándolo -¡Burn basta!- grito enfadado. Aunque el pelirrojo le ignoro, le encantaba hacerlo enojar, sabía que cuando eso pasaba él mismo era dueño de los pensamientos de su compañero -¡joder, Burn!- grito nuevamente, aunque no tan alto como para que Tobitaka le escuchara.
-¡pero si es divertido- le empujo con fuerza, haciéndolo elevar alto, floto hasta quedar frente justo en el momento en el que iba a regresar y de un movimiento rápido le tomo por los brazos haciendo que se soltara y callera del columpio, aunque el pelirrojo lo impidió pasando los brazos por la cintura del albino abrazándole para que no callera, sonrió -recuerdo haberte dicho, hace dos años que no te dejaría caer- murmuró, estando tan cerca pensó que era necesario, el albino le tomo de los hombros.
-Hace dos años dijiste muchas cosas- respondió sintiendo que las manos de Haruya le quemaban, pero no se quejó, le parecía agradable flotar y tenerlo tan cerca, la luz de Burn era caliente, pero no tanto como él, no se sentía como piel, era más como un tipo de piedra o hierro, pero no le molestaba.
Estaban realmente cerca el uno del otro, Burn no podía sentir la fuerza con la que agarraba a su compañero y tampoco la sabría si este no se quejaba, se concentraban más en la situación que en todo lo demás, se perdían, oscureció. El pelirrojo había obtenido lo que quería; ser el centro de atención de Fuusuke, pero en algún momento tendría que bajarlo, ya que sería raro ver a una persona flotar en medio del parque. El celular de Suzuno/antes de Osamu/ sonó.
-Déjalo, debe de ser para Desarm- trato de convencerle buscándole la mirada, pues el albino buscaba entre su ropa el celular. -tal vez no sea nada.
-Burn, puede ser Desarm, bájame, Tobitaka puede verme-
-¡Pero no es justo!- se quejó a pesar de obedecer al otro. -Te es más fácil colgar-
-¿hola?- Suzuno le ignoro, contestando y caminando hacia Tobitaka para irse -¿Shiro?- reconoció su voz.
Al parecer todo se había calmado, no podían "clausurar" al edificio, a pesar de unos cuantos arrestos todos estaba bien, sin contar que Osamu ya había cubierto los dos agujeros de su departamento, parecía que podían volver. Pero Haruya seguía molesto y tenía mejor manera de demostrarlo que explotar el celular en manos del albino, algo que sorprendió tanto a Tobitaka como a Suzuno.
-espera- el peli morado busco dentro de sus bolsillos algo para vendarle la mano, ya que la explosión le causo leves quemaduras.
-¡Burn idiota!- se quejó, pero el fantasma ya no estaba. -¿ahora a donde se habrá ido?- se dejó vendar, mirando a todos lados.
Después de tomar un taxi de regreso al edificio, se dirigieron a sus departamentos, separándose al llegar al piso doce. Todo parecía estar tranquilo, aunque destrozado, seguro ya habrían cubierto los destrozos, pues eran amantes de la privacidad.
-¿Suzuno?- Shiro escucho sus pasos y Osamu se apresuró a abrir la puerta, encontrándose con Fuusuke.
-Hola Shiro, hola Osamu, hola Atsuya- saludo sin ánimos, dirigiéndose a su habitación sin detenerse, había sido un día largo y cansado.
-¿dónde está Burn?- Preguntó Shiro siguiendo al albino guiado nuevamente por Atsuya, su fiel perro guía. -¿porque no está contigo?-
-está haciendo un berrinche- contesto acostándose en su improvisada cama, no quería escuchar más, quería poder dormir -volverá en una hora.
El albino quedo dormido en poco tiempo, dejando a Shiro y Osamu confundidos, aunque habían tenido tiempo para conocerse, casi todo el día, después de todo los hermanos Fubuki habían ayudado a cubrir los daños en el departamento.
-Creo que ya se durmió- Atsuya floto sobre Shiro -ni siquiera agradeció que estuvieras aquí- hizo una mueca, le molestaba pero sabía que Shiro no se quejaría.
-Está cansado, necesita dormir ¿verdad Osamu?
-Eso creo ¿porque no se entrega? No pueden probar nada si no fue su culpa.
Ninguno de los Fubuki contesto, no sabían que podría pasar si Suzuno hacia eso, de algún modo todo apuntaba hacia él como culpable, el incendio del edificio donde antes vivía había comenzado por su departamento y el derrumbe en la entrevista...era confuso, ahora traía más problemas que seis años atrás. Ante todo no era su decisión, todo dependía de "la suerte"
Burn caminaba por las calles oscuras, dejando sus huellas en el suelo, nunca pensó como podía cambiar todo, recordaba que tenía una familia, pero no sabía quiénes, tampoco tenía noción del tiempo, si no fuera por Fuusuke no sabría en que año se encontraban, estaba completamente varado en un mundo que ya no le pertenecía, solo le quedaba esperar e irse en algún momento, aunque eso significaba abandonar al albino. Sin notarlo se adentró a un extraño túnel que se encontraba en la carretera dominada por la vegetación ¿cuánto se había alejado? No tenía ni idea de en donde estaba, podía ver a una mujer a lo lejos, vagando, pudo reconocer el brillo en pecho, había más de donde la mujer venia, almas en pena, niños, hombres, bebés, animales, muchas cosas, era un lugar lúgubre.
-Sal de ahí, Burn- le advirtió Kazemaru desde atrás, en la entrada del túnel, el pelirrojo volteo desconcertado -¡Rápido!- le grito alarmado, mientras las voces se escuchaban, gritaban y se dirigían hacia Haruya que apenas volteó encontrándose con sombras tan densas como cadenas y eran eso, buscando a Burn -¡demonios, no seas lento!-
El pelirrojo estaba confiado, siempre /desde que murió/ había podido moverse a la velocidades inimaginables, podía recorrer el mundo entero si así lo quisiese, pero en ese lugar se sentía pesado, como plomo, lo noto al tratar de alejarse, ahora estaba en serios problemas. No perdió más tiempo y trato de flotar, no servía, se resignó a tratar de correr y cada paso le parecía eterno. No podía gritar, en aquel momento sintió la primera cadena alrededor de su cuello...sentir, en otras circunstancias le parecería grandioso, ahí le aterrorizaba, pero aun así no se detuvo, siguió tratando de correr y Kazemaru tratando de alcanzarlo sin poner un solo pie en el túnel. La luz que le rodeaba brilló, como nunca antes y por unos momentos volvió a flotar, tenía que ser rápido y salir de ahí. Se alejó lo más rápido que pudo, atravesando a Ichirota por accidente.
-¿¡qué era eso!?- Haruya se colocó detrás de Kazemaru esperando a que volteara.
-Un contenedor -respondió tomando aire y relajándose -¡nunca debes entrar ahí!
-las cadenas... ¿que eran?
-ese túnel...almacena desgracias, cada alma o muerte que ocurre cerca, ese túnel lo almacena- explico. Burn aun seguía confuso y aturdido, la luz que le rodeaba estaba parpadeando. -si te atrapa no podrás dejar el lugar-
-¿qué es eso?- apunto dentro del túnel. Se acercó pero no se atrevía a adentrarse. Un fantasma, diferente a los otros, diferente luz, esta se mantenía como un aura negra, como sombra rodeándole, era un hombre, con la mitad del cuerpo destrozado.
-Un fantasmas...maligno, de esos que asustan y causan daño, como actividad paranormal y así- Ichirota miro al espectro, este se acercó rápidamente, pero el peli azul no retrocedió, sabía que no le podía hacer nada, estaba encerrado -encontraste el túnel que Suzuno vio, necesitas decirle-
-¡no dejare que venga aquí y vea todo esto!- floto hasta alejarse de la entrada del túnel, estaba nervioso y no quería ver más a aquel ente -él no es normal, podría quedar atrapado-
-No si sale a tiempo, tiene hasta las 3:33 a.m.- Burn hizo una mueca, simplemente no podía ser tan "cliché" -su trabajo es fácil, solo tiene que traer aquí a Osamu y Tobitaka, junto con los otros tres idiotas, no puede involucrarse más-
-¿porque quieres que haga eso?
-cuando sea la hora, quienes estén dentro del túnel se quedaran ahí, vivos o no- caminó para acercarse al pelirrojo -regresa de una vez, están preocupados- dicho eso desapareció
