Un tremendo cabreo y Sherlocks Holmes aficionados
Un tremendo cabreo, así era como podía definirse los que pasaba por la mente de Lisa mientras bajaba a cenar. Aún no se le pasaba el susto y la angustia del desayuno, aunque ahora estaba más que enfadada, estaba furiosa. Y los tres merodeadores iban a saber lo que era la furia de una Rickman. Entró en el gran comedor altiva y orgullosa, haciendo caso omiso de las miradas que le dirigía todo el mundo, vio a Lily y a Lara sentadas hablando seriamente y sonreír al verla.
Qué tal estás?
De veras quieres que te conteste?
No, mejor déjalo – dijo Lily.
Aún no puedo creer que hiciesen eso, las bromas crueles las suelen guardar para los Slytherin.
Y parece que se les fue de las manos.
Seguro... – contestó la rubia con voz glacial.
Venga, Luna, no son tan malos.
Ah, ya.
No pudieron sacarle nada más, pues enfadada como estaba, no quería ni hablar, Lily la conocía y sabía que cuando estaba así, era mejor no decirle nada. Siguieron comiemdo en silencio, pensando cada una en sus cosas. Esto era lo que más apreciaba Lara de sus amigas, el poder estar juntas, sin decir nada, sin hablar, y seguir en un cómodo silencio; aunque ahora era un poco preocupante por Lisa.
En ese momento, entraron los merodeadores... aunque sería más correcto decir que entraron James y Sirius, a Remus no se le veía por ningún lado. Lara y Lily ya se habían enterado de cómo se había puesto Remus y de que prácticamente no les hablaba; se lo habían dicho a Lisa, pero o había hecho caso omiso, o directamente ni le importaba. Los dos morenos se sentaron con ellas, y Sirius abrió la boca para hablar. En ese mismo instante, Lisa se levantó y sin una sola palabra, se fue.
Está enfadada – comentó Sirius
Eso – señaló Lily fría – es un eufemismo
Tan cabreada está?
Peor – dijeron ambas chicas a la vez.
Se puede saber cómo se os ocurrió?? – Lara se contenía para no gritar, y los tres lo notaron – Qué queríais? Que se desnudase aquí encima de la mesa??
No!! – exclamaron los dos al mismo tiempo.
Y entonces?? – James miró a Lily, que tenía una mirada gélida, y su ánimo cayó por los suelos, ahora que se llevaban tan bien...
No lo sabemos, algo no salió bien...
Se suponía que sólo tenía que bailar encima de la mesa, no hacer un striptease...
El conjuro no funcionó bien en ella, ya lo habíamos usado muchas veces con los slytherin y no pasó nada – añadió Sirius
Qué raro – comentó Lara
Sí – dijo la pelirroja frunciendo el ceño – muy raro.
Más lejos, en la mesa de Slytherin, un joven de negro pelo grasiento se acercaba a un cierto rubio conocido. El segundo vio que le quería decir algo y se levantó, siguiéndole hasta fuera, en una sala vacía se volvió hacia él.
Ya sabes qué diablos pasó?
No me hables en ese tono Lucius – dijo el moreno fríamente – y sí, he averiguado lo que pudo salir mal.
El qué? Suéltalo ya, Severus.
Los estúpidos de los merodeadores, con su bromita. Al mezclarse la poción de amor que la diste y el conjuro de los merodeadores, con esa estúpida música... pues ya ves lo que pasó. Tú caprichito casi se desnudó ante la totalidad del colegio.
Argh – el rubio golpeó con rabia un puño en la mesa – esos estúpidos Gryffindor!!!! Siempre lo estropean todo!!
De todas formas, darle un filtro de amor es algo patético – comentó Severus, ganándose una mirada furibunda – Qué pasa? No la puedes ganar por ti mismo?
Calla, o lo lamentarás.
Sí? Me gustaría verlo.
Ambos se miraron un momento, en claro desafío, pero no llegaron a sacar sus varitas, nunca lo harían, más que nada por que ambos eran fríos y calculadores y sabían que ninguno de los dos podría ganar.
Lisa salía del comedor cuando se cruzó con Remus, que se quedó plantado allí, mirándola. Reprimiendo una mirada dolida, Lisa pasó a su lado como si no le hubiese visto. Remus se quedó quieto un momento, y luego tomando aire se dio la vuelta y alcanzó a la joven rubia cuando salía al patio.
Lisa! Quiero hablar contigo!
Yo no.
Por favor, sólo será un minuto – dijo él manteniendo el rápido paso de la rubia.
No Remus, estoy muy dolida, sabes? Nunca creí que pudieras hacerme algo así, creí que eramos amigos!!
Yo no lo hice!! – exclamó el joven cogiéndola con inusitada fuerza y haciéndola volverse hacia él – Intenté quitarles la idea de la cabeza a ese par, pero no me hicieron ni caso.
Ya, y no pudiste decirles que parasen cuando bailaba? – inquirió ella con voz gélida.
Yo... – se puso como un pimiento - ... me temo que en ese momento no pensaba con claridad.
Ya veo, resulta que eres como todos.
No, Lis, por favor...
Me haces daño – dijo ella en un murmullo.
Lo siento
El rubio bajó la mano lentamente para ver como ella se alejaba. Rabioso consigo mismo, se volvió y entró a desayunar, sentándose junto a Lily y Lara, que en ese momento miraban pensativas una tostada y un zumo respectivamente, y sus dos amigos, que estaban extrañamente callados.
Hola
Ey, Moony!! – dijo Sirius
Sigo cabreado con vosotros.
Venga, no seas así
No fue culpa nuestra, el hechizo salió mal, hubo una interferencia.
Cómo? – Remus escuchó atentamente a su amigo, mientras Lily asentía con la cabeza.
Es la única explicación, hemos usado ese hechizo mil veces, y sabes que nunca ha pasado eso. Así que alguien más hechizó a Lisa.
Es muy posible, Rem – dijo Lily.
Sí, y creo que lo único que pudo hacer esos efectos fue con una poción de lujuria, amor o algo así... – pensaba Lara en voz alta.
Sí, tendría sentido.
Muy bien detectives!!! Rumbo a la cocina!
Prongs, te encuentras bien?
Por supuesto, hay que ver la copa de ayer – exclamó Lily – Buena idea James!!
El moreno se hinchó como un pavo, todo orgulloso, mientras salían los cinco hacia las cocinas. Sirius guiaba al grupo con seguridad y, cuando llegaron junto al bodegón y él hacía cosquillas a la pera, Lily y Lara le miraron como si se hubiese vuelto loco, James intentaba comprender algo de lo que le decía Remus, que llevaba una tostada en la mano y una taza de café flotando a su alrededor.
guien fe bafece gue kubo fer?
Moony, no me he enterado de nada.
Rem! Traga antes de hablar! – regañó Lara.
Sí mamá – contestó él sonriendo y haciendo reír a las chicas – Quién creéis que pudo ser?
No tengo la más remota idea – contestó Sirius mientras entraba en las cocinas seguido de todos.
Señoritos – exclamaron una veitena de elfos que se arremolinaron ante ellos – desean algo?
Les traemos lo de siempre?
No gracias, Rudolf, querríamos ver las copas de los desayunos, por favor.
Si la petición de James les pareció rara, ni se notó, con reverencias y sonrisas, les llevaron todas las copas a la mesa mientras Lily comentaba con algo de ironía que eran bien conocidos por allí, y los chicos ponían cara de póker.
Lisa pensaba en algo muy concreto: venganza, vendetta, vengeance... como quisierais llamarlo. Aunque desde luego no se le ocurría nada lo bastante horrendo para sus tres compañeros.. o dos. Estaba cabreada con Remus más que nada porque no comprendía porqué no había parado a sus amigos. Nada, se ocuparía también de él, les iba a hacer pagar el susto que se había pegado. Porque era sobre todo el susto, el baile podría tolerarlo, peor de haí a hacerla quedar en paños menores...
Pero tenía un problema, no sabía como hacerlo. Pasaba por el jardín cuando vio a un grupo de chicos de quinto, uno de ellos estornudando sin parar y decía entre estornudos algo que ella pudo descifrar como "Para, cuando me acercas una pluma no puedo dejar de estornudar" o algo así. Sacudiendo la cabeza, una sonrisa, la primera desde ayer le vino a la boca "Sería divertido que a los merodeadores les pasase con las chicas" pensó "se morirían" y siguió caminando tranquilamente. De repente, se paró en seco con los ojos brillantes: era una idea fantástica!!! Dando media vuelta, se dirigió corriendo a su habitación, y cogiendo sus cosas de pociones se encerró en el baño y abrió un pequeño libro, regalo de su padre, que le serviría de mucho mientras una sonrisilla perversa alumbraba su rostro.
Mientras, la compañía de aficionados a detectives se quedó mirando la enorme cantidad de copas que los elfos les habían llevado. Relucientes y limpias como una patena. Sirius resopló y él y James hablaron a la vez:
Pero cuánta gente hay en Gryffindor? – exclamó el buscador atónito.
Cómo diablos vamos a saber cual era la suya y si llevaba algo?
No tenemos que saber cual es la suya... – dijo Lara – Sólo hay que ver en cual se echó una poción.
Y si no fue una poción?
Ruega por que lo sea – sonrió Lily.
Y cómo lo hacemos?
No se supone que tu eres el bueno en encantamientos?
Nop, ese es Remi – dijo Sirius con desparpajo.
Que no me llames Remi... – dijo éste con voz cansada y alzando los ojos al cielo.
Las dos chicas solo arquearon una ceja divertidas y se colocaron frente a la mesa. Lily frunció el ceño y dijo con voz profunda "Potio revelate" Tres copas comenzaron a brillar levemente y Lara las hizo levitar y las trajo hasta ellos. Sirius pidió a los elfos que se llevaran las demás, lo que hicieron con presteza.
Lily, eres fantástica – dijo James con una mirada cariñosa.
Gracias – contestó ella sonrojándose un poco "Diablos como me siga mirando así ni venganza ni leches"
Qué hacemos ahora?
Señoritas – Sirius sonrió y se inclinó – Permítannos.
Las chicas les miraron extrañadas mientras cada uno de los merodeadores echaba un hechizo a una de las copas. Empezaron a brillar las tres con una luz de dstinto color. Una verde, otra roja y una de un tenue color azul. James soltó una exclamación de triunfo y Sirius y Remus sonrieron.
Y bien?
Pues, preciosa, hemos dado con nuestra copa.
Cual? – preguntó Lara
Cómo? – inquirió Lily a la vez
Un increíble hechizo obra del magnífico intelecto de los merodeadores... – comenzó SIrius
... o sea sé, nosotros – terminó James
Lily alzó una ceja irónica y Lara miró al cielo como si implorase paciencia. Ahora sólo les faltaba que esos dos se pusiesen a darse palmaditas en la espalda. Por suerte, estaba Remus, que con una sonrisilla provocada por el desmesurado ego de sus amigos, les explicó que era.
Es un hechizo que inventamos, sirve para identificar el tipo de poción que es. Se puede utilizar en cualquier cosa que haya contenido o contenga una poción.
Nos ha salvado de unas cuantas bromas de los Slytherin.
Por los colores se saber para que sirve la poción, - continuó Remus – y por el tono del color que tipo es exactamente. El verde es para pociones curativas, y este tono indica que es para catarros, alergias, gripes o resfriados. El azul representa una poción de fuerza o confianza o ... – Remus calló mirando a las chicas.
O?- preguntaron intrigadas.
Virilidad – los dos morenos estallaron en risas mientras las chicas enrojecían un poco y alejaban sus manos de la copa – Me gustaría saber quién la toma.
Podría ser de fuerza... – arguyó Lily.
No, el tono es muy característico – rebatió James aún entre risas.
Pero... en el desayuno – dijo Lara débilmente.
Toda hora del día es buena, cielo – repuso Sirius, ella le miró con el ceño fruncido.
Entonces el rojo... – desvió Lily el tema.
Sí, el rojo es para una poción de amor – acabó Remus.
Nos han filtrado bastantes, verdad James?
Ajá, pero como nunca la bebíamos, creen que somos inmunes.
Bueno, casi lo somos, no?
Lily miró exasperada a Lara y haciendo como que no estaban allí dijo
Como puede caber un ego tan grande en un cerebro tan pequeño?
Misterios de la vida.
Es que somos únicos muñeca.
No vueltvas a llamarme muñeca.
Y haced el favor de parar, par de arrogantes.
Me ofendes mi dama, - siguió James con una sonrisa - yo jamás...
Podemos volver al tema? – interrumpió con voz fría Remus, al que todavía no se le pasaba el enfado del todo y al que las continuas disputas de esos dos le estaban crispando los nervios.
Moony! Ya te hemos demostrado que no fue enteramente nuestra culpa!
No te cabrees, anda
Indefenso ante las caritas de perrito abandonado de sus dos amigos, él acabó por ceder y rió, aunque aún le preocupaba quién le habría podido poner eso en la bebida a Lisa. Cuando lo encontrase, atención CUANDO, le iba a dejar muy claro que a la rubia sólo se podía acercar él. Era en momentos así cuando agradecía la reputación de los merodeadores que habían traído James y Sirius respecto a las chicas. Al estúpido que lo hubiese hecho le iba a hacer pasar un infierno. Después, buscaría a reconciliarse con ella (NdA: No parece muy propio de Remusin, verdad p Pero: "por amor se hacen grandes locuras" o algo así XD)
Bueno, pues a menos que tengáis otro genial invento para identificar al que haya hecho la poción, estamos en un callejón sin salida – dijo Lara desanimada.
No del todo, no es tan fácil hacer una poción de amor – comentó James
Y sólo los alumnos de sexto y séptimo saben – siguió Remus.
Además, la poción era fuerte y los ingredientes para esas son raros, tendría que haberlos cogido del armario del profesor.
Entonces, si encontramos a alguien que los haya pedido... – dijo Lara
... o robado – especificó Sirius.
Sí, encontraremos al culpable – terminó Lily.
Y evitaremos que vuelva a intentarlo – la voz sombría de Remus les hizo sonreír a todos.
