Pasó una semana. Aquí les traigo el capítulo. Es un poco más corto, pero estuve enfermo y casi no pude escribir. Aún así espero que sea de su agrado.
Capítulo 9. Ella
Spike seguía ayudando a su mejor amiga, pero su relación no cambiaba. Quizá porque el dragón no quería hablar de sus nuevos, pero a la vez dudosos sentimientos. Temía destrozar aquel vínculo que les unía tanto, pero que a la vez podía ser frágil.
Por su parte, Twilight seguía demasiado ocupada para darse cuenta de esto, pero, por otro lado ella también sentía un grandísimo afecto por el dragón. Pero no era el mismo afecto que sentía por sus amigas, o por su familia; este era muchísimo más grande.
Un día, una amenaza surgió en el reino. Al parecer, los ponis de Yeguadelphia estaban teniendo problemas, pues los parasprites, aquellos molestos insectos de rápida reproducción estaban atacando el lugar.
Twilight se decidió por ir allí con sus amigas para neutralizar estos insectos, pues, aunque parecían inofensivos eran, en verdad realmente peligrosos.
"¿Quieres que os acompañe?" le preguntó Spike "Podría tocar un xilófono"
"No vamos a detenerles con música" le contestó Twilight "La Joya del Equilibrio debería hacerlos menos peligrosos que cuando atacaron Ponyville. Seguro que nos basta con el Rainbow Power"
El dragón se frustró con la respuesta. ¿Twilight le estaba diciendo la verdad? ¿Realmente bastaría con el Rainbow Power o era que ella no quería tenerlo cerca porque había descubierto su secreto? Spike gruñó y se tumbó a esperar a que las chicas volviesen.
Twilight había dicho la verdad. Aunque a priori los parasprites las hicieron retroceder, finalmente fueron derrotados cuando ellas usaron el Rainbow Power.
Los habitantes de Yeguadelphia estaban tan emocionados que les hicieron una gran fiesta de agradecimiento por haber salvado el lugar.
Spike se alivió al saber que lo habían logrado, por lo que sus miedos se esfumaron.
Dos días después, al palacio llegó una carta de Pinkie Pie informando de que Fluttershy estaba enferma. Twilight quería ir a verla, pero aquel día tenía una reunión con la Alcaldesa de Ponyville.
Pero una vez más, Spike acudió en su ayuda.
"¿Por qué no vas a ver a Fluttershy? Yo tomaré tu puesto en la reunión. Ya sabes, como embajador de Canterlot"
"Pero Spike. Sabes que si vas tendrás que llevar esa banda de embajador y… bueno, sé que te aprieta y es incómoda"
Era cierto, aquella banda a pesar de ser más o menos de la talla del dragón seguía apretándole, por lo que él intentaba evitar toda reunión como embajador; pero aquella vez era un caso importante. Sabía lo valiosas que eran para Twilight sus amigas.
"Te lo agradezco, Spike. Eres un sol" dijo Twilight sonriendo.
"¿Y?" preguntó el dragón alzando una ceja.
"Mi asistente número uno"
La reunión con la Alcaldesa de Ponyville duró dos incómodas horas.
La sala era bastante pequeña y mal aireada, lo cual causaba que Spike se pusiese nervioso.
La Alcaldesa hablaba y daba razones sobre por qué Ponyville necesitaba más financiación que Canterlot. El dragón escuchaba estas razones con la banda de embajador apretándole más que nunca y luego le explicaba a la poni sobre porque aquello no era posible.
"Al menos Twilight está con su amiga" pensaba Spike agobiado por el calor del lugar.
Finalmente, la reunión finalizó y Spike pudo irse del lugar y quitarse aquella molesta banda.
Sin embargo, no volvió directo a casa, pues vio que Melody estaba fuera esperándole.
"¿Necesitas algo?" le preguntó él.
"En realidad no" contestó la unicornio "Simplemente pasaba por aquí"
"Eso está bien" le respondió Spike mientras desplegaba sus alas para volver volando a casa, pero ella lo retuvo.
"¡Espera! ¿A qué vienen tantas prisas?"
El dragón pensó. La unicornio tenía razón. Seguramente Twilight aún estaría con sus amigas cuidando de Fluttershy.
"¿Por qué no vamos a dar un paseo?" continuó ella "Hoy hace un día precioso"
"Pues…"
El dragón desconfío. Apenas conocía a Melody, ¿Por qué querría ella dar un paseo? Pero enseguida recordó que habían llevado la magia de la amistad por toda Equestria. Ella simplemente querría ser su amiga.
"Claro" dijo por fin Spike "Tienes razón, hace una tarde muy agradable"
Tras un rato de charla y de conocerse un poco más, Melody sacó un peculiar tema de conversación.
"¿Es cierto que Twilight te incubó cuando tenía cinco años?"
"Sí. Lo hizo. Gracias a eso entró en una escuela de magia"
"¿Y tú te quedaste con ella?"
"Sí. La ex princesa Celestia le dijo que cuidase de mí. Ella me enseñó a leer, escribir…"
El dragón se preguntaba por qué la unicornio habría sacado ese tema de conversación. Era algo bastante extraño. Pero ella aún no tenía intención de deja el tema.
"¿Y qué tal te llevas con Twilight ahora que ya sois mayores?"
"Está bien seguir siendo su asistente. Ella realmente se esfuerza por hacerlo bien, aunque siempre lo ha hecho. Ella es lista, muy trabajadora, persistente…"
"¿Pero por qué sigues a su lado? Quiero decir… ¿Nunca has pensado en ir con otros dragones?"
"Lo intenté en un par de ocasiones, pero la cosa no funcionó. La primera fue cuando tenía ocho años. Unos dragones adolescentes me intentaron obligar a romper un huevo de Fénix y por supuesto yo no fui capaz. La segunda vez yo ya era más mayor, pero no podía quedarme, extrañaba demasiado a Twilight y a las demás"
"¿Te has dado cuenta de que has dicho a Twilight en primer lugar?"
Spike se dio cuenta de que ella tenía razón. Rápidamente comenzó a ruborizarse y desvió la mirada para que ella no se diese cuenta de ello.
"¡Ha sido casualidad!" se justificó él.
"Yo creo que no. Si te has quedado con ella tanto tiempo es que la quieres"
"¡No! ¡NO!" gritó irritado el dragón "Solo… me gusta estar con ella. La hecho de menos cuando no está. Me encanta cuando dedica tiempo solo para mí"
"¿Sabes cómo le llamo yo a eso? ¡Amor!"
El dragón cerró los ojos y suspiró. ¿Tal vez ella tuviese razón?
Cuando se dio cuenta de lo que había hecho, se fue volando rápidamente sin despedirse.
Una vez en palacio, Spike daba vueltas y vueltas pensando en lo que Melody le había dicho.
El dragón tenía claro que le gustaba, pero también le había gustado Rarity… ¿Sería otro enamoramiento platónico?
"Twilight ha estado siempre conmigo, me enseñó todo. Pero yo soy un dragón y ella una alicornio…" murmuraba para sí mismo.
El dragón se fue entonces a su cuarto y sacó un álbum de fotos, clasificadas cuidadosamente en función del tema.
En una de ellas salía él de pequeño con el pequeño fénix Pewee. En otra, ya adolescente hacía una pose en plan chuleta con Rainbow Dash el día que ella pasó a formar parte de los Wonderbolts. En la tercera fotografía era más pequeño de nuevo; él y el resto de las chicas posaban el día que Pinkie Pie cumplió años. El resto de las fotos eran más o menos lo mismo; lo mostraban a él con diferentes edades.
Al final del álbum se encontraban las fotos de Twilight con él. En una, ella posaba con él recién salido del huevo, en otra ellos celebraban su quinto cumpleaños, en otra tomada hace un año cuando Twilight se convirtió en la princesa…
Si lo pensaba bien él había trasnochado, madrugado, ido a sitios acompañando a Twilight, casi pereció en el Imperio de Cristal por estar con ella...
"Y todo ello… porque yo… yo estoy enamorado de Twilight" murmuró el dragón "Lo de nuestras diferentes especies es solo una excusa para no reconocerlo. Yo amo a la princesa Twilight Sparkle"
Pero por más y más vueltas que el dragón le daba en la cabeza, no sabía cómo podía decírselo, así que tomó la decisión de ir a pedirle ayuda a Melody. Ella lo había ayudado a concienciarse de su amor, seguro que también podía ayudarle con este problema.
Al día siguiente, Spike fue a Ponyville y llamó a casa de Melody, fácilmente reconocible debido a su extravagante color. .
"Disculpa que ayer me fuera sin decir nada, Melody" dijo Spike antes de que ella pudiese decir algo.
"No tiene importancia. Pero dime ¿A qué se debe tu visita?"
"Necesito pedirte un favor"
El dragón se sintió totalmente incómodo mientras decía esto.
"Ah, pues verás, Spike es que me pillas en un mal momento. Estaba a punto de salir de casa"
El dragón se sintió totalmente frustrado al oír aquellas palabras.
"Bueno. Si tienes planes supongo que volveré otro día"
Spike ya se iba, cuando oyó que Melody lo llamaba.
"¡Spike, espera! Dime lo que necesitas y te ayudaré"
Ambos salieron a dar un paseo, mientras caminaban, el dragón le contó lo que había descubierto el día anterior.
"¡Lo sabía! Mi cuerno me lo dijo desde que os vi juntos la primera vez"
"El caso es que necesito que me ayudes a decirle que la amo. No sé cómo hacerlo y tengo miedo a que ella no sienta igual y me eche de su lado para siempre"
"No soy adivina, Spike. Pero si realmente la quieres tienes que afrontar ese riesgo"
La unicornio tenía razón. Estaba dentro de lo posible; que Twilight no lo amase; de hecho, ya le ocurrió con Rarity. Pero debía correr el riesgo, no podía rendirse hasta saber si era correspondido.
"Lo haré" dijo el dragón al fin "Encontraré una manera de decírselo.
Hasta aquí este capítulo. Siento si no di muchos detalles sobre la lucha con los Paraspites. Eso me lo reservo para un futuro fanfic, por lo que no quise desvelarlo aún.
Siento que a los que leyeron mi primer fic pueda resultarles algo repetitivo, pero ahora estamos en el "durante", ya llegaremos al "después", además seguramente haya algún lector que no ha leído mi fanfic anterior.
