Buuuu descuide un poco la historia, sorry. Tenía demasiado trabajo y asimismo universidad que, entre ambas cosas me absorben el tiempo. Bien, sé que muchos se han quedado con el suspenso de lo que paso en la búsqueda del tesoro, y al mismo tiempo lo que iba a suceder entre Kanon y Thetys. Bueno sin más preámbulos, empiezo con la historia.
Cabe mencionar que los personajes de Saint Seiya pertenecen al gran Maestro Kurumada. Cualquier corrección me lo hacen saber de manera privada. Gracias.
Cuzco, en busca del gran tesoro, parte 4
En el capítulo anterior, en Intihuanata, Kanon gana la apuesta a Bian y se va con Thetys en uno de los caminos, resignado Bian acepta su derrota y emprende su camino. En Huayna Picchu, se encontraban Krishna, Isaac y Kaysa en plena búsqueda de una de las piezas cuando en eso se abrió un pasaje secreto. Y, por último, Julián, Sorrento y Eo encontraron la pieza del mono, estaban descansando en un refugio mientras los demás realizaban su búsqueda.
- Bien Julián, ahora que hemos encontrado la pieza del mono ¿Qué hacemos ahora? – tomo la palabra Eo.
- Descansar por un momento Eo – respondió Julián mientras se acurrucaba en el piso. A Eo le salieron gotas de su cabeza. Sorrento solo tocaba la flauta.
En Huayna Picchu, Krishna, Kaysa e Isaac dieron algunos pasos y fueron a dar a una especie de sala con un cubo en el centro.
- Para seguir adelante deberán resolver este acertijo – grito una voz.
- ¿Otra vez? – dijo suspirando Isaac.
- ¡¿Acaso no encontraremos ese tesoro?! – suplico Krisaor.
- Una cinta roja es cubierta por una cinta verde. Esta cinta roja es demasiado peligrosa – continuo la voz.
En eso, entran unas serpientes al recinto donde se encontraban los caballeros.
- ¡WAAAAAAAAAAAAAAAA! ¡SERPIENTES! – grito Kaysa espantado.
- ¡Y decías que no tenías miedo! – se empezó a reír Isaac.
- ¡Acertijo correcto! – respondió la voz. En eso el cubo se empezó a abrir lentamente hasta que apareció la siguiente pieza en forma de serpiente.
- ¡Krishna! ¡Tú puedes obtener ese tesoro, nosotros trataremos de combatir con estas serpientes! ¡Aurora boreal! – empezó su ataque Isaac.
- ¡El terror de la salamandra! – ataco Kaysa.
Las serpientes murieron por los ataques de los generales marinos, Krishna tenía la siguiente pieza en su poder.
- Listo chicos, vamos con Julián para entregarle esta pieza – sugirió el moreno.
En Intihuanata, Bian caminaba en uno de los pasillos de la cueva donde se encontraba.
- Esta copia barata cree que se saldrá con la suya… ¡Nadie toma el pelo al gran Bian de caballo marino! – refunfuñaba.
Seguía caminando y encontró una señal en la pared que apenas se alcanzaba a leer.
- Vaya parece que esto está sucio a ver que dice.
Cuando limpio el muro, se abrió un pasaje secreto.
- ¿Qué? – se le abrieron los ojos como platos.
Encontró un león que se le acercaba.
- ¿Un pariente de Aioria? ¡Esto no me gusta!
- Espera un momento – el león hablo.
Bian tenía la boca hasta el piso, primera vez en su vida escucho a un león hablar, claro está, además de Aioria.
- Tu deseas la pieza del león ¿No es así?
- Así es Aioria – dijo irónico Bian.
- Mi nombre es Leoncio.
- Bien Leoncio, está claro que si quiero la pieza del león.
- Muy bien, en ese caso lo que tienes que hacer es limpiar este pasadizo
- ¡¿Cómo?! – reclamo Bian - ¡¿Que yo limpie el pasadizo?!
- Así es, por lo que he visto eres muy obsesionado con la limpieza que preferí ponerte esta prueba para ver si eres digno de la pieza del león.
- ¡Debo estar loco para obedecer las órdenes de un gato gigante!
- ¡Jajajaja rebeldía, típico! ¡Al parecer la pieza se quedara aquí!
- Al decir verdad tiene razón el pasadizo está demasiado sucio – dijo resignado Bian.
Mientras tanto, Kanon y Thetis iban por el otro pasillo.
- Thetys, aprovechando que el tonto de Bian no está.
- ¿Vas a empezar otra vez Kanon? – respondió molesta Thetys.
- Quiero decir, aprovechando que estamos solos, he querido expresar mis más sinceras disculpas por haberte abandonado en el océano luego de la pelea con los caballeros de Athena, fue demasiado cobarde de mi parte y creo que Bian tiene todo el derecho de odiarme por eso.
- Si es cierto, te comportaste como un tonto – respondió Thetys.
- El caso Thetys es que no he dejado de amarte durante este tiempo que estuvimos separados, he tenido muchas noches en vela, no creas que esto lo he sacado de un libro de poemas, sino es que en verdad es así. Ahora, después de todo lo que hice no se o no creo que sientas lo mismo que yo. Si deseas no aceptarme lo entenderé.
- Se lo que hiciste y créeme que tú no eres el único culpable Kanon, yo también tengo culpa por haber creído en una mentira tan grande.
- Ya te lo dije Thetys, si crees que no soy digno de amarte, lo entenderé.
- ¡Si me dejaras terminar de hablar! ¡Bueno, sé que fui demasiado ciega para una mentira tan grande! ¡Aunque debo reconocer que luego te arrepentiste de todo lo que hiciste y eso dice mucho de ti, en serio!
- ¿Lo crees así?
- Así es Kanon, quiero que sepas también que yo tampoco te he olvidado y yo creo que eres digno de amarme porque yo también te amo Kanon.
- ¿Me amas a pesar de haber ocasionado un holocausto?
- Si Kanon, me importa un rábano lo que opinen los demás.
Luego, se dieron un gran beso de amor verdadero.
En el siguiente episodio ¿Bian habrá terminado de limpiar el pasadizo? ¿De qué se tratara el tesoro por el cual se encuentra emocionado Julián? No se pierdan el próximo episodio.
CONTINUARA.
