Bajo presión

-Eso será todo por hoy, alumnos – Dijo el profesor Miyake cerrando su libro – Recuerden que los autobuses parten en dos horas para quienes vayan a casa y también recuerden que podrán volver a la escuela el domingo más a tardar a la noche, espero que tengan un buen fin de semana.

Todos los estudiantes afirmaron con la cabeza para empezar a recoger sus pertenencias antes de irse a sus habitaciones a prepararse para sus respectivos viajes. En aquel fin de semana el director Clow lo había dado libre por los días feriados que se celebraban en Japón, por lo que le dio el permiso a todos los estudiantes de retirarse de la escuela durante 3 días para aquellos que desearan ir a casa con su familia, así como también dio la opción de que quienes quisieran quedarse en la escuela podrían hacerlo.

La mayoría de los alumnos se apresuraban en salir del salón ya que aún tenían muchas cosas por acomodar antes de que los autobuses partieran, sin embargo, ese no era el caso de Sakura.

- ¿No quieres que te espere? – Preguntó Tomoyo.

Sakura negó con la cabeza – Hoy me toca servicio y supongo que tengo varias cosas que hacer, mejor te veo en la habitación.

-Está bien – Respondió la amatista acercándose a la puerta, sin embargo, se detuvo en seco cuando escuchó que alguien la llamaba.

- ¡Tomoyo, espera! – La aludida se giró para encontrarse a Eriol corriendo hasta donde ella se encontraba, cosa que la hizo sonrojarse un poco.

-Eriol ¿qué sucede?

-Pues vi que te ibas sola porque Sakura tiene servicio, y Syaoran también tiene, por lo que creí que podría acompañarte, ya sabes para que no estemos solos – Aquello lo dijo con cierto tono de nerviosismo.

Tomoyo se sorprendió ante aquella propuesta, sobre todo porque nunca había visto a Eriol nervioso, él solía ser muy sereno, por lo que miró de reojo a su amiga quien asentía con la cabeza felizmente dándole a la chica el ánimo de seguir con aquello.

La amatista no podía estar más feliz así que simplemente asintió con la cabeza y unos momentos después ella y el chico salieron del salón de clases juntos. Sakura por su parte, había visto toda la escena, y no pudo sentirse más que feliz por su amiga, por lo que de alguna manera agradeció su servicio de aquel día.

Cuando los últimos alumnos salieron del salón cerraron la puerta detrás de ellos dejando a Sakura parada junto a su asiento, y a Syaoran quien se encontraba sentado detrás de ella con la mirada fija en el pupitre. Ellos no habían hablado para nada desde la noche anterior en el gimnasio de combate, después de su vergonzoso acercamiento no se habían atrevido ni siquiera a mirarse a los ojos, y para su mala suerte, ese día les tocaba hacer el servicio juntos.

Sakura dio un suspiro para luego encarar a Syaoran – Li voy a acomodar los pupitres ¿puedes llevar los libros a la biblioteca mientras yo hago eso?

Syaoran se sobresaltó, ya que se encontraba inmerso en sus propios pensamientos cuando la chica le habló, por lo que simplemente asintió con la cabeza para luego levantarse evitando su mirada y empezando a recoger los libros de los que debería encargarse.

Sakura ni siquiera discutió su actitud, simplemente se dispuso a arreglar los pupitres mientras el chico iba a la biblioteca. Ella desde la noche anterior había evitado pensar en el extraño momento que vivió con el chico, pero a decir verdad había sido imposible sacárselo de la cabeza, porque a pesar de que solo hubiese sido un simple acercamiento, para ella había sido el contacto más grande que había tenido con un chico en toda su vida.

Ella bajó la mirada un poco triste – Él debe haber hecho eso millones de veces con otras chicas, por eso ni siquiera se ve afectado, esto no debió ser nada para él mientras que en mi causó todo un revuelo solo porque nos acercamos más de lo recomendado – En cierto modo, que se hayan tenido que separar la ponía un poco enojada, ya que, aunque le costara admitirlo, pudo quedarse en esa posición con él por horas.

Se sonrojó mucho al pensar en aquello – ¿Qué es lo que estoy pensando? Estamos hablando del molesto Li Syaoran, el chico que me llamó "niña débil y torpe" todo nuestro entrenamiento cuando éramos pequeños y que hizo que me castigaran el primer día de clases… ¿Cómo es posible que estoy enojada porque no haya podido tener un poco más de tiempo a solas con él? –.

Entonces fue cuando Sakura revivió en su mente la forma en que él la tomaba fuertemente por la cintura y la miraba intensamente mientras ella lo abrazaba por el cuello y acariciaba su cabello – ¡Aguarda ahí! ¿Yo hice eso? ¡¿Acaricié su cabello de esa manera?! ¡¿Qué es lo que pasó conmigo en ese momento?! No puedo hacer esas cosas, él no es mi novio –.

-Kinomoto – Dijo una gruesa voz sobresaltándola.

Sakura se giró para encontrarlo detrás de ella, trató de actuar como si nada estuviese pasando – ¿Qué sucede, Li?

Él la miró extrañado – Pues que llevo rato hablándote y estabas en la luna.

Ella se sonrojó un poco – ¿De verdad? No me di cuenta, discúlpame.

Syaoran la miró con cierta rareza – Como digas… Te decía que voy a borrar el pizarrón, tal vez puedas acomodar el escritorio del profesor en cuanto termines con los pupitres.

-Claro, en seguida voy – Respondió ella rápidamente – Además, puedo escribir la bitácora.

-Está bien, solo trata de mantenerte con los pies en la tierra, Kinomoto – Dijo él dirigiéndose al pizarrón.

Sakura ni siquiera le replicó por la broma que acababa de hacerle, simplemente se quedó pensativa cuando él la llamó por su apellido como era de costumbre, y un recuerdo del día anterior volvió a inundar su mente – Él me llamó por mi nombre ayer en el entrenamiento, y al parecer ni siquiera se fijó ya que no lo ha vuelto a hacer… ¿Por qué lo hizo? Solo he escuchado que llame por su nombre a Eriol y a Meiling, ni siquiera a Tomoyo que tiene varios años conociéndola la llama por su nombre –.

Ella terminó con los pupitres, se dirigió de inmediato al escritorio de profesor, y se dispuso a realizar sus actividades, mientras que detrás de ella Syaoran se encontraba borrando el pizarrón. A Sakura aquel silencio la iba a enloquecer, por lo que decidió romper la tensión buscándole conversación al chico.

-Li – Él se giró para mirarla – ¿Pasarás el fin de semana aquí?

-Pues si – Dijo él volviendo a sus tareas – Un viaje a Hong Kong es muy largo como para estar solo un día, así que he decidido quedarme aquí.

- ¿Y qué hay de Eriol?

-También se quedará, Inglaterra está aún más lejos que Hong Kong, así que nos haremos compañía, siempre hacemos esto cuando dan fines de semanas libres – Dijo Syaoran para luego hablar de nuevo – ¿Qué hay de ti? Estás cerca de Tomoeda, supongo que te irás.

-De hecho, no – Respondió ella para sorpresa de él – Quería hacerle compañía a Tomoyo ya que sus padres están fuera de la ciudad, y no regresarán hasta el lunes, por lo que ella se quedará también.

Syaoran se sorprendió mucho y tuvo que admitir lo siguiente – Eres muy buena con Daidoji… con todos en realidad.

Sakura embozó una sonrisa aprovechando que él estaba de espaldas a ella y no podía verla, la verdad es que había percibido mucha sinceridad en su comentario – Gracias, me gusta pasar tiempo con ella, nos hemos vuelto muy amigas y pensamos que sería un buen fin de semana para descansar.

Syaoran no dijo nada más, simplemente se acercó a la ventana para sacudir los borradores con los que había utilizado recientemente, y escuchó a Sakura seguir hablando mientras escribía la bitácora en el escritorio – Sabes, además estaba pensando que con casi todas las personas fuera de la escuela sería una buena oportunidad para entrenar un poco sin tener que ir tan tarde al gimnasio de combate.

Él se giró para mirarla – Creí que querías descansar.

-Sí, pero descansar de la escuela, no quiero dejar de entrenar y menos desde el avance que hicimos ayer – Dijo ella – Quería probar esa técnica con otras cartas, pensaba que podría practicar con Kero ya que pensé que tú te irías como el resto de las personas.

-Puedo ayudarte.

- ¡No! – Respondió ella un poco avergonzada – Digo, tú debes querer descansar, de todas formas, para eso nos han dado este fin de semana.

-Pero también estoy intrigado por saber cómo sigue funcionando esa técnica, Kinomoto – Refutó Syaoran seriamente acercándose a ella – Tal vez funcionó con Firey, pero no sé si funcionará con el resto de las cartas ni cómo estas podrían reaccionar, tengo que estar ahí para ayudarte si algo sale mal.

-No estás obligado a hacer eso, Li – Insistió ella poniéndose de pie – Puedo cuidarme sola.

-Quiero hacerlo – Respondió él casi involuntariamente.

Sakura se sorprendió mucho con aquella respuesta que él le dio con tanto furor – ¿Desde cuándo se preocupa por alguien que no sea él mismo?... pero sobre todo ¿desde cuándo se preocupa por mí? – Se preguntaba a sí misma sin el valor de poder de decir aquellas palabras en voz alta, por lo que se dedicó a responderle de forma sencilla.

-Está bien ¿podemos entrenar esta noche?

-Sí, no hay problema – Respondió él para seguir con el tema – Desde ayer he pensado muchísimo sobre lo que pasó con Firey.

-Yo sólo hice lo que tú me dijiste.

- ¿Cómo lograste hacerte uno solo con la carta?

-No tengo la menor idea – Explicó ella – Yo sólo me concentré todo lo que pude en ella a través del báculo, y pude sentirla, estaba enojada así que decidí calmarla y luego simplemente se dejó guiar por mí.

- ¿Estaba enojada? – Preguntó Syaoran confundido – Pero ¿por qué?

Sakura se mordió el labio en señal de nerviosismo – No estoy del todo segura, pero su rabia era muy grande, y solo cuando logré concentrarme completamente fue que ella se calmó y la dejé tomar la figura que quisiera.

Syaoran la miró desconcertado – ¿La dejaste tomar la figura que ella quisiera?

-Sí, las pequeñas bolas de fuego fueron su idea y la verdad es que me parecieron mucho más prácticas que las luces de bengala – Explicó Sakura – Sin embargo, Firey volvió a ser una carta sin que yo lo deseara, así que aún tenemos un problema.

-Me intriga que la carta tomara esa forma que tú no pensaste – Dijo Syaoran – Definitivamente probaremos con otra carta esta noche.

Sakura apretó los labios hasta formar una línea, había una duda que la atormentaba desde hacía un par de días, para ser más específicos desde que habían hablado con Yue, por lo que decidió simplemente decirla antes de que se acobardara.

-Li ¿tú crees que el problema sea yo? – Preguntó con la mirada en el suelo.

Syaoran buscó su mirada y la vio fijamente a los ojos – No, ni por un momento pienses que tú eres el problema en todo esto, encontraremos una solución.

-Pero lo que pasó ayer tiene mucho sentido con lo que dijo Yue – Dijo ella sin apartar la vista de él.

El chico la tomó por ambos brazos con sus manos y le habló con su cara tan cerca a la de ella como la noche anterior – Tú no podrías ser el problema nunca, eres y siempre has sido demasiado buena con todos, incluso con las cartas, ellas no podrían estar así solo porque seas problema, estoy seguro de que cualquier cosa en el mundo está causando esto, menos tú.

Sakura lo miraba a los ojos color chocolate encontrándose con los esmeralda de ella, ninguno pudo decir nada más después de aquella declaración por parte del chico, la tensión había aumentado con demasiada rapidez que ellos apenas se dieron cuenta de cuán cerca estaban el uno del otro, sus cuerpos estaban casi tan juntos como la noche anterior y las manos de él apretaban los brazos de ella tan fuertemente que con solo un movimiento la atraería hacía él para cortar la distancia, sin embargo, aquello no sucedió.

Syaoran se dio cuenta a tiempo de que el ambiente estaba más caluroso que de costumbre y de que su discurso lo había hecho apretar demasiado fuerte los brazos de la chica, por lo que la soltó como si una corriente eléctrica hubiese chocado con él. Se miraron un par de minutos más hasta que él se alejó del cuerpo de ella.

-Ya he terminado con el servicio – Habló él con la voz ronca – Nos vemos esta noche.

-Sí, nos vemos esta noche – Respondió ella con el mismo tono de voz.

Syaoran pasó por su lado para recoger sus cosas y rápidamente salió del salón de clases, para que cuando estuviese lejos del mismo se desparramara en el suelo aun con la respiración entrecortada y con el corazón yéndole a mil por hora, con una sola duda en su cabeza – ¿Qué demonios me está pasando con ella? –.

Sakura por su lado seguía parada en medio del salón viendo la puerta y aún con las palabras de Syaoran en su cabeza haciéndola sentir más confundida de lo que ya estaba, ella suspiró profundamente – Va a ser una larga noche –.

oOo

Syaoran se encontraba en su habitación alistándose para el entrenamiento de esa noche con Sakura, había pasado toda la tarde con la cabeza hecha un desastre, aún no superaba lo que pasó la noche anterior en el gimnasio de combate y, por si fuera poco, menos de 24 horas después se encontró con una situación parecida con la misma chica en el salón de clases, y aquello lo tenía fuera de lugar.

-No puedo dejar que estas extrañas situaciones con Kinomoto me descontrolen, se supone que solo entrenamos y la ayudo con su problema de magia… ¿desde cuándo se volvió toda una misión imposible de cumplir? Se supone que ella sólo es Kinomoto, no debería afectarme de la manera en que lo está haciendo, sobre todo cuando no me había pasado con ninguna otra chica en la vida –.

En ese momento Eriol salió del baño con el cabello goteando y con una toalla alrededor de su cintura, al ver a Syaoran vestido con su ropa de gimnasia le habló sacándolo de sus profundos pensamientos.

- ¿Vas a ir a trotar a esta hora?

Syaoran bufó para luego hablar en serio – No, tengo entrenamientos con Kinomoto desde hace meses a esta hora ¿recuerdas?

- ¿Entrenarán en el fin de semana libre? – Preguntó Eriol incrédulo.

-Ayer hicimos un avance muy grande, y Kinomoto no quiere detenerse solo porque es fin de semana libre.

-Pero ¿qué hay de la fiesta?

Syaoran lo miró incrédulo – ¿Fiesta? ¿Cuál fiesta?

-La de Yamazaki – Respondió Eriol – ¿No te lo dije?

-Evidentemente no – Dijo Syaoran tajante.

-Bueno te lo digo justo ahora, Yamazaki hará una fiesta hoy en su residencia con las pocas personas que quedamos en la escuela, aprovechando que casi todos los profesores están fuera, incluido Clow.

Syaoran se quedó pensativo un minuto y Eriol volvió a hablar – Debes ir, tenemos mucho tiempo sin divertirnos.

El joven chino chasqueó la lengua – Ya le prometí a Kinomoto ir a entrenar.

-Entonces invítala, yo le dije a Tomoyo hoy – Dijo Eriol.

Syaoran lo miró con una ceja levantada sugestivamente – ¿Invitaste a Daidoji?

Eriol se sonrojó un poco – Sí, hoy pasamos la tarde juntos hablando y todo eso, es una chica muy agradable y divertida, quiero conocerla más.

- ¿Te gusta Daidoji? – Preguntó Syaoran sin poder creérselo.

-Bueno me parece una chica hermosa y muy agradable, congeniamos mucho el año pasado cuando estuvimos con lo del concierto para el festival y la verdad es que creo que podría funcionar – Respondió Eriol.

-Daidoji es una chica seria, no una más del montón que solo buscan divertirse un rato, lo sabías ¿verdad? – Soltó Syaoran.

Eriol sonrió – Claro, de hecho, es lo que más me atrae de ella… A decir verdad, creo que estoy listo para dejarme de juegos con chicas que no quieren nada serio.

- ¿Y qué paso con lo de nunca involucrarnos con chicas de nuestro año?

Eriol lo miró incrédulo – Esa pregunta te la debería hacer yo a ti.

- ¿Por qué?

-Por Sakura – Dijo Eriol sonriendo – No me puedes negar que algo pasa con ella.

Syaoran se sonrojó y apartó la mirada de su amigo – No pasa nada con ella, y voy a llegar tarde si sigo hablando tonterías contigo.

-Invítala – Dijo Eriol – Quizás Tomoyo lo hizo, pero conociéndola quizás la rechazó porque ya se había comprometido contigo, pero aún es temprano para la fiesta, pueden entrenar y luego ir allá, sabes que las fiestas de Yamazaki empiezan a eso de las 9:30 de la noche.

Syaoran lo pensó un momento y luego habló – Le diré a Kinomoto si quiere ir, y te avisaré.

Eriol sonrió – Será agradable verlos llegar juntos a la fiesta.

Syaoran frunció el ceño – Cierra la boca.

Y luego de decir aquello tomó su bolso del gimnasio y salió de su habitación con paso apresurado al lugar de encuentro con Sakura, ese día habían acordado por teléfono ir al gimnasio de combate a las 7:00 para no salir tan tarde, y por lo visto les había quedado bien ya que podrían incluso ir a la fiesta de Yamazaki, bueno siempre y cuando ella quisiera, ya que no parecía ser del tipo de chicas fiesteras.

Syaoran suspiró nervioso – Sólo espero que no pase nada más raro con ella, o me veré obligado a declararme loco con tantos pensamientos en mi cabeza sobre una chica –.

oOo

N/A: ¡Hola mis queridos lectores! Déjenme decirles que por poco no publico hoy ya que me desocupé super tarde, sin embargo, encontré algo de tiempo para dejarles este capítulo que estaba emocionada porque leyeran, si el capítulo anterior los dejo mal con el acercamiento ya quiero ver sus reacciones con este;)

Espero que lo hayan disfrutado leyendo tanto como yo disfrute escribiéndolo, no olviden dejarme un comentario sobre el capítulo para que me alegren el día tan agitado que he tenido, aunque no lo sepan, ustedes me sacan un rato de la rutina y agradezco mucho eso.

Sin más que decir, nos vemos el jueves en el próximo capítulo. Les mando un beso enorme, cuídense.