Título: Imposible con ella.

Claim: Nathaniel/Sucrette + Ámber.

Disclaimer: Amour Sucré no es de mi propiedad, todo le pertenece a Chinomiko y compañía. Esto lo hago sin fines de lucro.

Advertencias: Nop.

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« Hazlo por él, hazlo por él, hazlo por él. »

Te lo repetiste unas cien veces dentro de tu cabeza, enterrando el tenedor con fuerza en un par de papas fritas, era eso o terminarías enterrando ese tenedor en la cabeza rubia – y hueca – de la chica en frente.

Amabas a Nathaniel, pero no creías que todo ese amor pudiera servir de algo a la hora de soportar al demonio rubio que era su hermana. Porque si a Nathaniel lo adorabas, a Ámber la detestabas, así de simple. Todavía no entendías cómo era posible que fueran mellizos, la genética era una cosa muy rara.

— Pobre de mi hermano, teniendo que comer esta porquería mientras en casa comíamos langosta — Un comentario mordaz, siempre esperable de alguien como Ámber.

— Él mismo lo ha cocinado — Alzaste una ceja, siendo lo más diplomática que podías — Si no te gusta, no comas.

Bien, al menos lo estabas intentando.

— Cómo te atreves a ser grosera conmigo en la casa de mi hermano — Ella frunció el ceño.

— También es mi casa, Ámber. Mía y de él, por si no te has enterado.

Pudiste apreciar cómo sus ojos se encendían de rabia y estuviste a punto de salir corriendo al temer que la rubia te lanzara el vaso que apretaba con fuerza, pero la única presencia masculina apareció en el salón, con el ceño fruncido y un plato de ensalada en la mano.

— ¿Y ahora por qué están peleando? —

Ambas callaron, evitando el contacto visual con Nathaniel. Si esto hubiera pasado hace unos años atrás, las dos habrían tratado de demostrarle al rubio que tenían razón, pero ya no estaban en el instituto y las dos sabían que hacer eso solo lograría enojar a Nathaniel. Y probablemente, en lo único que ambas coincidían era en no querer que Nath se enfadara.

— ¿Es que jamás se llevarán bien? — Terminó por suspirar, tomando asiento en la cabecera de la mesa.

— Lo estamos intentando — Sucrette aseguró, aunque el suspiro que salió luego de esa frase logró hacer sonreír a Nathaniel.

Era un gran sacrificio lidiar con Ámber, él lo sabía, por eso lo agradeció con el gesto de besar la mano de su novia, haciéndola sonreír. Aunque el momento entre ambos no durara demasiado por el sonido de asco, muy poco disimulado, de la rubia.

— No coqueteen en frente de mí — Ámber desvió la mirada con indignación ante la risa burlesca que soltó Nathaniel.

Sucrette no pudo evitar unirse a las risas de Nathaniel, sobre todo al ver el color rojo intenso que teñía las mejillas de la rubia, como siempre sucedía cuando los veía actuar de forma cariñosa, lo cual era curioso, considerando que ambos llevaban juntos varios años.

Nathaniel prefirió cambiar de tema luego de ver cómo su hermana le lanzaba una, no muy discreta, mirada asesina a ambos. Y aunque los comentarios irónicos de parte de ambas chicas se hicieron presentes más de una vez, Nathaniel podría decir que había sido un almuerzo bastante pacífico.

Y para sorpresa de las dos chicas, la tarde se pasó más rápido de lo esperado.

— Nath se ve feliz… — Comentó la rubia, mientras el susodicho estaba en la otra habitación buscando las llaves, frunciendo el ceño cuando sintió la mirada de Sucrette hacia ella — y eso que está contigo, supongo que no eres tan mala…

Sucrette bufó, pero una pequeña sonrisa afloró en sus labios.

— ¡Las encontré! Vamos Ámber — Nathaniel apareció, haciendo sonar las llaves con una sonrisa.

La rubia tomó sus cosas y antes de salir por la puerta, añadió — Más te vale cuidar bien de mi hermano, eh.

— No lo dudes.

Ámber salió rodando los ojos, seguido por Nathaniel, que solo sonrió confundido, preguntándose qué había pasado en su pequeña ausencia.

« Tal vez no sea tan imposible llevarnos bien… tal vez »

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N/A: No quiero decir nada sobre el fic, sob. (¿Alguna vez dije que amo a Ámber? Me encanta escribirla, lástima que acá no pude desarrollarla demasiado, ya será para la próxima, porque me muero por escribir un Priya/Ámber -sí, caí redondita en esa ship-)

Quería subirlo antes pero se me cortó el internet, pero acá está como regalo navideño para las poquitas pero bellas personas que aún leen estas pequeñas historias 3 (y para mí porque así me saco los caprichos de encima haha). ¡Feliz navidad, chicas! Y gracias por leer y aún más por dejar esos hermosos reviews que a veces intento contestar, de verdad gracias, me animan a seguir con sus comentarios.

Si la musa me acompaña, en unos días más, antes de que se termine el año, subiré otro y esta vez será de Armin, porque ya era hora y es con el único que me falta jugar el ep. 28 (quiero el beso de Armin ahora ya ;; malditos PAs).