Disclaimer: Ningún personaje, acontecimiento, hechizo, etc. del fabuloso universo de Harry Potter, creado por la asombrosa J.K. , mencionado en este fic me pertenece. Solamente algunos personajes y hechos que son de mi invención y por ende autoría están desligados de ella. Agradezco infinitamente el que J.K. nos haya permitido conocer tan fantástica realidad y aún más el que me permita usar su mágico mundo para la elaboración de esta historia. Sin más, disfrutad de la lectura.
Cariños, Yess, The Cherry Bomb.
Lunes, septiembre 20 de 1993
La mesa de Gryffindor se encontraba tan alborotada de costumbre, Ron engullía tanta comida como podía mientras, junto a Harry, charlaba animadamente con Seamus Finnigan sobre quidditch. Extrañamente ni Hermione ni Lavender habían bajado aún, quizá era porque tenían Cuidado de las criaturas mágicas a primera hora y Hagrid no solía ser severo con respecto a la puntualidad pensó el pelirrojo. Justo en ese momento las chicas aparecieron bastante agitadas.
- Herms, al fin te apareces, por un momento creí que no bajarías a desayunar.- dijo Harry
- Gracías a Merlín llegamos a tiempo para comer algo al menos.- suspiró Hermione.- Mi estúpido despertador parece haberse averiado y no hay quién despierte a Lavender.
-Dfebgfegríasg confsegherir ufgo mádfgicko Hefrmgs .- Recomendó Ron mientras masticaba dos empanadas de calabaza y se metía una tercera en la boca.
-Qué asco!.- Lavender arrugó la nariz mientras quitaba un trozo de comida escupida por Ron de su plato con crepés de cereza y crema batida .- Necesitas clases de etiqueta y buenos modales en la mesa.- dijo fulminando al pelirrojo.- ahora no podré comer mis crepés, tienen tu saliva!
-Ron, no deberías hablar mientras comes, no es de buena educación.- reprochó la castaña y antes de que el pelirrojo contestara agregó.- Y ni te atrevas a abrir la boca hasta que termines de tragar tu comida.
El chico se limitó a encogerse de hombros y atraer el plato de la rubia dispuesto a comerse los crepés. Lavender bufó ante esto y tomó un tazón de fruta picada y un rollo de canela. La castaña, por otro lado cogió un vaso de zumo de manzana y unas tostadas en las que luego untó mantequilla de maní, realmente tenía poco apetito o más bien carecía de este pero sabía que tenía que alimentarse bien.
Salieron cinco minutos antes del primer periodo rumbo a la clase que compartían con las serpientes y al llegar Hermione sintió una fría mirada clavada en ella. Al voltear la cabeza se encontró con los ojos grises del príncipe Slytherin que la observaban con diversión y aversión, sintió un escalofrío recorrerle la espalda al recordar lo sucedido en la biblioteca al mismo tiempo que el chico le dedicaba una sonrisa ladeada y volteaba a platicar con sus resto de la clase pasó sin inconvenientes, bueno, exceptuando las muecas de asco de los Slytherin al ver las criaturas que Hagrid había traído y las burlas que dirigían hacia el semi-gigante cada vez que cometía un exabrupto durante la clase.
La clase de adivinación era más bien para Hermione una tortura, no entendía como era posible que unas líneas en tu cuerpo determinaran tu destino( es más, casi todas eran iguales para ella) pero Lavender parecía estar bastante enfrascada en la labor, trataba de decirle su destino y se vió excesivamente confundida al reconocer "ciertos detalles".
-Profesora! No lo entiendo, se supone que esto es imposible, ella no puede haber vuelto a nacer.- argumentó la rubia señalando algo en la palma de su amiga que a diferencia de ella trataba de no quedarse dormida.
- Oh por Circe! Esto es ... Bueno, no siempre podemos comprender, esto es algo que la señorita Granger deberá descubrir por sí misma. Por otro lado, veo que tienes talento con esto, 10 puntos para Gryffindor.
- A qué se refiere?.- preguntó curiosa la castaña.
-Pequeña, me gustaría resolver tus dudas pero temo que, al ser extremadamente extrañas las líneas, hacerlo podría alterar tu futuro. Sólo espero que seas fuerte y lo suficientemente cauta cuando te enfrentes al destino.
Hermione la miró como si le hubiese crecido un cuerno en la cara. Detestaba aquella clase y realmente estaba frustrada con Trelawney, de seguro eran tonterías suyas, después de todo, la adivinación era una ciencia muy poco confiable. De modo que decidió restarle importancia al pequeño incidente, no estaba dispuesta a inquietarse por una tontería y trató de guiarse, en vano, por los libros de quiromancia que había llevado al leer la mano de su amiga.
-Me rindo, no sé cómo haces para ser tan natural al hacer esto.- le susurró Hermione a Lavender.
-Debes despejar tu mente Hermy, no pienses demasiado y siente el aura de cada línea al tocarla.
Pero para la pragmática castaña no pensar en hacer algo era casi imposible así que se rindió y fue milagrosamente salvada por la campana. Quién lo diría: Hermione Granger estaba feliz, realmente feliz, de que una clase hubiese terminado.
Cuando salieron de la clase, Fay Dunbar y Parvati Patil arrastraron a Lavender para contarle "las últimas noticias" mientras bajaban las escaleras, a Hermione no le interesaba mucho así que se unió a Harry y Ron camino al Gran Comedor.
-En serio Herms, el destino de Harry es extraño, su línea de vida tiene una brecha, quizá se convierta un fantasma de Hogwarts. O podría reencarnar en una criatura ¿Qué crees que sería? ¿Un topo o un tejón?.- argumentaba Ron ante la mirada disgustada del - niño - que - vivió.
- Mmm... No lo imagino de fantasma, aunque quizá así podría terminar liado con Myrttle.- rió la chica.- yo diría que mas bien sería un búho, no sé por qué siempre me ha recordado a uno, quizá por que los muggles siempre los dibujan con gafas circulares iguales a las de Harry.
-¿Es en serio? ¿tú también, Mione?.-dijo indignado el azabache.- Yo no he mencionado tu casi inexistente línea amorosa Ronald, aún si muero mi vida amorosa seguirá siendo mejor que la tuya. Ron se puso del color de su cabello.
-Touché, pobres mis amigos, qué terribles destinos .- dijo sarcásticamente.- Si saben que son tonterías ¿no?
-Por cierto ¿Qué te dijo Lavender a ti? La profesora dijo que tenía talento cuando nos estaba supervisando.- preguntó más relajado Harry.
-Oh nada, no me quiso decir así que podéis olvidarlo.
Llegaron a su mesa y Ron comenzó a devorar la comida con tal concentración que ignoraba la mayoría de palabras que decían sus compañeros a excepción de cuando se trataba de quidditch. Oliver llamó a Harry a almorzar con el equipo para ver algo del entrenamiento y este le dirigió una disculpa con la mirada a su amiga quien con un movimiento condescendiente de mano le indicó que no había problema, Hermione no tenía demasiada hambre así que optó por servirse un poco de ensalada de papas y un trozo de cordon bleu que no demoró en terminar. Aún quedaban cuarenta minutos así que optó por subir a su habitación para cambiar sus libros de la mañana por los de la tarde.
Después de introducir los libros de transformaciones, pociones y DCAO en su bolso, la chica buscó algunos dulces en su mesita de noche pero al abrir el primer cajón su vista pasó a centrarse en el objeto que le había provocado insomnio. El delicado espejo seguía allí, tan transparente como la primera vez que lo había visto pero con las iniciales R.M.B. grabadas en el mango. La curiosidad pudo más y se atrevió a mirarse de nuevo pero no pasó nada hasta que entraron Parvati Patil y Fay Dumbar, la primera evidentemente angustiada y la segunda a punto de vomitar. Hermione se quedó helada al mirarlas pues lo había hecho a través del bendito espejo y lo que veía era extraño: Parvati emitía un aura naranja y Fay una verde oscuro tornándose a gris.
-¿Qué ha pasado Parvati?.- preguntó apenas pudo.
- Esas detestables Ravenclaw.- comenzó Parvati.- Marietta y Emily le han dado algo a Fay, estoy segura.- a medida que la ira en la voz de la chica se hacía notar, su aura se tornaba más rojiza.
- ¿Por qué atacarían a Fay? Ella es de las que mejor se lleva con los de las otras casas...
-Justamente por eso, Blaise Zabini le había pedido unos apuntes y ella se los dió porque es su amiga. Ella ni siquiera lo considera más que eso, es más, la única razón de su amistad es la obsesión de ambos por el quidditch y sucede lo mismo con casi todos los jugadores del colegio! Pero noooo, las descerebradas esas se pusieron histéricas y le reclamaron en el cambio de clases... pensé que no harían nada pero míranos aquí.- terminó con voz preocupada.
Hermione asintió mientras observaba cómo de un brillante naranja rojizo, el aura de la Patil ahora era más similar al beige. Ciertamente si su teoría era correcta aquel espejo mostraba ¿el aura en colores? Ya después se ocuparía de saciar por completo su curiosidad. Por ahora lo primordial era ayudar a su compañera.
-Venga, llevémosla a la enfermería .- dijo la castaña mientras se colgaba el bolso y guardaba el espejo en él apenas escucho que Fay había abierto el caño para limpiarse después de devolver su almuerzo.
Madame Pomfrey le suministraba algunas pociones a Fay mientras Parvati le tomaba de la mano. Hermione no pudo con la curiosidad y sacó el espejito disimuladamente apuntando a la enfermera y a Fay, observó que la mujer poseía un aura azul celeste casi turquesa y cómo poco a poco el aura de Fay se tornaba de un verdusco grisáceo a un vivo verde lima. Sonrió, había descubierto que el color del aura era diferente para cada persona y solo variaba en tonalidades. Miró su reloj de pulsera, guardó el curioso objeto y apresuró a Parvati pues no debían llegar tarde a la clase de Mcgonagall.
El resto de la tarde pasó sin más, Harry había visto el espejo mientras la chica quería descubrir el color de cada alumno pero al parecer el no podía ver nada más que el reflejo de la castaña así que sólo le había preguntado si había sido un regalo de cumpleaños.
El aura de Ron era tan roja como su pelo, el de Harry, del color de sus ojos y el de Lavender era rosa. Si lo pensaba bien, cada color era realmente acertado para sus personalidades. Se preguntaba de qué color sería el de ella pero era en vano intentar descubrirlo.
Cuando tuvieron DCAO, la castaña pudo admirar el aura verde aqua de Parkinson, un color único sin lugar a dudas, antes de que el profesor Lupín recogiese los pergaminos que había encargado la semana pasada y los pusiera a prueba con hechizos defensivos básicos de los anteriores cursos que debían perfeccionar antes de llevar los nuevos en parejas de casas distintas. A Lavender y Harry no les fue tan mal pues les tocaron Tracey Davies y Theodore Nott que eran bastante tolerables en comparación de otros de sus compañeros, ella y Ron no tuvieron tanta suerte pues los emparejaron con Parkinson y Zabini. A pesar de sus prejuicios iniciales, la chica se limitó a trabajar lo indicado por Lupin a quien parecía tener cierto respeto. Todo estaba tranquilo hasta que Ron hizo mal un hechizo y tanto Blaise como Draco se burlaron sonoramente haciendo que su amigo se pusiera rojo hasta las orejas.
-Chicos, basta, concentraos.- ordenó el profesor y ante la atónita mirada de algunos, Draco obedeció sin rechistar.
Lupin se acercó a donde practicaban Pansy y ella.
-¿Te he dicho que cada día eres más idéntica a tu madre?.- preguntó sonriente el profesor.
-Sólo cada vez que nos encontramos.- respondió Pansy con una sonrisa sincera ante la atónita Hermione.
- Y también igual de talentosa, sus ejecuciones son perfectas señoritas.- dijo mirando esta vez a ambas chicas.- Diez puntos para Slytherin y otros diez para Gryffindor.
-Usted también tiene talento señorita...
- Granger, Hermione Granger
- Oh! ¿es hija de muggles?.- sonó algo ¿decepcionado?.-¿Sabe? me recuerda bastante a una amiga...
-Así es señor, muchas gracias.- contestó ante la mueca de disgusto de Pansy.
-Pueden irse, ustedes también.- dijo señalando a las parejas conformadas por Potter - Nott, Malfoy - Thomas y Dunbar (que lucía recuperada)- Greengrass.- El resto seguid practicando que aún no lo lográis.
Estaba preguntándole a Fay por su estado de salud mientras se alejaban del aula cuando Zabini las detuvo y le pidió disculpas.
-Eh Fay!, tu amiga me dijo que la idiota de Edgecombe te hizo algo ¿Estás bien? Lamento mucho haberte causado problemas pero te prometo que esto no se quedará así.
-Ya estoy bien Blaise, a decir verdad son sólo sospechas de Parvati. No hagas nada estúpido por favor, te castigarán y no tendré pareja de apuestas en los partidos.- respondió Fay haciendo un puchero.- ¿Cómo conseguiré dinero para mi nueva Saeta de fuego?
-Está bien camarada, lo que digas.- dijo revolviéndole el pelo cariñosamente.- Aunque si sabes que si me lo pidieses te la regalaría ¿no?
-Perdón por la intromisión Zabini, pero si buscas ayuda al vengarte de esas arpías cuenta conmigo, claro si no te doy tanto asco.-dijo la castaña.-nadie sospecharía de la alumna más correcta. Fay rió un poco ante la proposición y la cara de Blaise que había olvidado que no estaban solos y la miraba con curiosidad.
- Blaise no piensa así de los muggles, vale, no tanto.- Añadió ante la mirada de reproche del moreno.
- Lo que sea ¿Estás segura come- libros?
- Al cien por ciento.
- Perfecto, te enviaré una nota. Ahora me tengo que ir, me estoy demorando mucho "en el baño". Granger.- Movió la cabeza a modo de despedida y mirando a Fay le mandó un beso volado.-Adiós mi solecito.- canturreó alejándose.
-¿Siempre es así?.- preguntó una anonadada Hermione, nunca imaginó que Zabini pudiese ser tan amable.
-La mayoría de veces con la gente que le agrada. Claro, si eres su presa es mucho más encantador.- rió Fay.- es uno de mis mejores amigos pero bastante promiscuo, yo creo que está enamorado del amor.
Hermione se quedó pensando en todas las veces que había pensado que Blaise Zabini era un ser frívolo que sólo usaba a las mujeres guiada por los rumores. Se avergonzó de sí misma por haberle prejuzgado. Bajaron al Gran comedor y comenzaron a servirse las deliciosas tartas dulces que estaban dispuestas en las mesas junto a Parvati, Harry y Dean. Al poco rato se les unieron Lavender y Ron que tenía cara de frustración.
- Herms! lo he logrado!.- chilló la rubia.- Desde el curso pasado creí que jamás lograría perfeccionar el hechizo pero lo hice! No todos pudieron.- añadió mirando a Ronald.- pero yo sí y es gracias a ti.
La castaña sonrió y siguió comiendo tranquilamente. Había sido un día muy largo.
N.A.: ¿Y bien? Ahora saben el secreto del espejo ... En primer lugar quiero agradecer a quienes siguen la historia a pesar que dejé de actualizar . En segundo lugar, LO SIENTOOO, estuve entregando ensayos para la universidad y esta semana es mi última semana de exámenes. En verdad estoy en otra si me entienden pero quiero que sepan que tengo un par de capítulos en proceso y otros terminados que vienen más adelante. Espero les haya gustado. Y díganme qué capítulo publico primero: La verdadera familia de Hermione/ Ravenna y su reacción ante su pérdida o cómo ella logró sobrevivir y por qué el cofre es tan importante.
Cariños, Yess, The Cherry Bomb.
