Hola como están bueno aquí estoy con esta historia que la verdad la amo, fue una de las primeras que leí y me enamore de ella la historia original no me pertenece, es de CLARISSA03 que me permitió adaptarla y se lo agradezco de corazón los personajes tampoco me pertenecen.

Espero que le den una oportunidad y a ver qué les parece


APITULO 8

Dime que fui para ti, esa noche, llorando,

Si fue el final feliz, que estabas esperando,

Dime que fui para ti, semanas de espanto,

Ese juego de mesa, para de vez en cuando.


- Bien ahora será mejor que te acuestes, le diré a la Señora Anderson que te lleve algo para comer a tu habitación –dicho aquello Edward se dirigió a la cocina sin esperar respuesta de Bella.

Bella subió a su habitación y una vez dentro se dirigió al baño para tomar una ducha.

Estando bajo el agua se permitió llorar, llorar por todo lo que sufrió hace cinco años atrás, llorar por el engaño de quien consideraba como una hermana, pero sobre todo llorar por el amor que Edward alguna vez le tuvo y que por culpa de Tanya éste había sido transformado en odio.

Bella no podía parar de llorar, no comprendía como la vida había podido ser tan injusta con ella que nunca le había hecho daño a nadie. Bella estaba tan absorta en su tristeza que no escuchó los golpes en la puerta y la voz llamándola desde afuera; lo único que sentía era el dolor desgarrador de hace cinco años, ese dolor que casi la mata…

oOoOoOoOoO

Edward golpeaba cada vez más fuerte la puerta del baño, ya que parecía que Bella no pudiera escucharlo.

- ¡Bella abre la maldita puerta! –gritó Edward.

Bella llevaba demasiado tiempo en la ducha y Edward estaba cada vez más preocupado, pensando que podría haberle pasado algo malo. No sabía cómo, ni porque, pero tenía el presentimiento que algo le estaba pasando a Bella en ese momento.

Edward trató de abrir nuevamente la puerta pero ésta se encontraba cerrada con seguro. Pero no se iba a rendir, así que golpeó con todas sus fuerzas la puerta hasta que ésta cedió y se abrió.

Él fue directamente a la ducha y cuanto corrió la cortina lo que vio lo dejo paralizado.

Estaba Bella echa un ovillo llorando; Edward sintió como se le estrujaba el corazón al ver a Bella en ese estado. Era verdad que él quería que ella pagara lo que le hizo en el pasado, pero verla así le hacía dudar de su venganza.

- Bella –murmuró Edward acercándose a ella, sin importarle mojarse en la ducha.

Pero Bella parecía no percatarse de su presencia, se encontraba en una especie de shock, y Edward en ese instante supo que cuando Bella intentó suicidarse debió encontrase en el mismo estado en cual se encontraba ahora.

Al darse cuenta de eso sintió como le caía un peso en su corazón, sabía que el preocuparse de Bella no estaba en sus planes y que al hacerlo podría revivir todo lo que sintió por ella cuando fue su novia, pero a pesar de todo lo que le hizo Bella, el no quería verla sufrir de ese modo, no quería que nadie la hiriera… Edward se sorprendió al darse cuenta por donde iban sus pensamientos, pero se dijo que más tarde resolvería eso, ahora debía preocuparse de Bella.

- Bella mírame –dijo suavemente Edward levantándole la cara con las manos.

Bella vio entre lágrimas que Edward se encontraba agachado frente a ella en la ducha. Pero debía ser una mala pasada de su imaginación, pensó Bella. Edward nunca estaría consolándola odiándola como la odiaba.

Edward al ver que Bella lloraba con más fuerza, cerró la llave de la ducha y la abrazó.

- Tranquila, estoy aquí y te prometo que nadie te hará daño.

Edward envolvió a Bella con una toalla y tomándola en brazos la llevó a la habitación. Una vez allí se sentó en la cama con Bella sentada en sus piernas sin dejar de abrazarla.

- Bella dime qué te pasa para que pueda ayudarte –dijo Edward cada vez más preocupado al ver que Bella solamente lloraba.

- Lo… lo siento… -dijo Bella entrecortadamente.

- ¿Qué sientes? –preguntó Edward abrazándola con más fuerzas al ver que Bella comenzaba a tiritar.

- Lo que pasó hace cinco años.

Bella sintió como los brazos de Edward se tensaban alrededor de ella.

- Eso es parte del pasado Bella, y no hay nada que hablar sobre ello –contestó Edward duramente.

- Si hay que hablarlo, por eso es que estamos hoy así –dijo Bella mirándolo a la cara.

Edward la soltó y se dirigió hacia una de las ventanas de la habitación dándole la espalda a Bella.

Se quedaron en silencio por unos minutos hasta que Edward dijo:

- No Bella, entiende ya es muy tarde para explicaciones, lo hecho hecho está.

- ¡No! –lo interrumpió Bella levantándose de la cama y dirigiéndose hacia él-. Tienes que escuchar mi versión, lo que verdaderamente pasó. Yo nunca te hubiera traicionado con nadie –lo agarró de la camisa para darlo vuelta y quedar cara a cara con él-. Yo te amaba, te amaba tanto que cuando me dejaste yo…

Bella se calló inmediatamente al darse cuenta que estuvo a punto de revelarle la verdad sobre su intento de suicidio.

Edward la agarró con fuerza de los hombros y le preguntó:

- Tu qué ¿qué hiciste Bella?

- Nada –murmuró nerviosamente-, nada, yo me sentí muy mal y caí en una especie de depresión por un tiempo. Pero eso no importa ahora lo que quiero es que me escuches por favor –le imploró mientras lo agarraba por la camisa.

- No insistas, yo no quiero saber nada del pasado, lo que me importa ahora es el presente y…

- Y recuperar a Tanya –terminó Bella por él, soltándole la camisa y bajando los brazos.

- Sí –dijo Edward metiendo sus manos en los bolsillos del pantalón.

- Edward, Tanya no es quien tú crees que es, no es una buena persona, ella…

- Bella para –la interrumpió Edward mirándola duramente-, no se te ocurra hablar mal de ella y menos en mi presencia.

- ¡Ella te mintió! -le gritó con impotencia Bella.

- ¡Cállate! –le gritó Edward, tomándola por los brazos fuertemente- no tienes ningún derecho de hablar mal de ella –le dijo cada vez más enojado.

- ¡Si lo tengo, porque esa mujer me arruinó la vida! –le gritó Bella entre lágrimas.

Edward negó con la cabeza, no entendía porque Bella le estaba mintiendo. Cuando la encontró en mal estado en la ducha se había sentido tan mal que había pensado en olvidar todo y perdonar a Bella por lo que le había hecho, pero ahora lo único que quería era zarandearla para que dejara de decir esas estupideces.

- Eso no es verdad y si sigues diciendo esas malditas mentiras yo…

- ¿Tu qué? –lo desafió Bella.

Edward le echó la cabeza hacia atrás con una mano y la otra se la pasó por la espalda para atraerla hacia él. Y antes de que Bella se diera cuenta de lo que se proponía la beso.

No fue un beso tierno, sino que fue uno duro y brutal, más para castigar que para dar placer.

Bella al estar tan cerca de Edward, pudo sentir la prueba de la excitación de él en su vientre; lo cual en vez de hacerla reaccionar y separarse de él, la hizo hacer todo lo contrario y devolverle el beso con todas sus fuerzas.

Edward dejó de besar y empezó a besarle el cuello y a acariciarla por todas partes.

- Edward –murmuró Bella cada vez más excitada.

- Shh – la hizo callar Edward-. Tranquila, déjate llevar Bella –dijo con voz ronca, y de un solo tirón le quitó la toalla dejándola completamente desnuda frente a él-. Eres preciosa.

Bella no tuvo tiempo de sentir vergüenza por estar desnuda frente a Edward ya que este inmediatamente comenzó a besarla de nuevo.

Edward levanto a Bella sin dejar de besarla y la llevó hacia la cama. Se desnudó rápidamente y se acostó junto a ella.

- Eres hermosa, pareces un ángel –murmuró junto a su boca.

Edward iba a besarla de nuevo pero vio como rodaba una lágrima por la mejilla de Bella.

- Bella mírame –le dijo Edward acariciándole la mejilla-. ¿Qué pasa?

- No quiero que pienses en Tanya mientras estas conmigo, por favor –le pidió Bella.

- No lo haré –le dijo Edward dándole un beso en la frente-. En este momento solo pienso en ti Bella, en ti y en mí –y para demostrárselo la besó y la acaricio con manos expertas dispuestas a darle el placer que quería.

- Edward te necesito, por favor –le suplicó Bella, que sentía como si en cualquier momento fuera a explotar en mil pedazos.

- Lo sé cariño, yo tampoco puedo esperar más –le dijo Edward situándose entre las piernas de Bella.

Edward la besó una vez más y la penetró, pero demasiado tarde se dio cuenta de la verdad.

Bella era Virgen…

oOoOoOoOoO

Edward apretaba con todas sus fuerzas el vaso que tenía entre sus manos, no quería recordad lo que había pasado esa noche, o mejor dicho lo que había descubierto. ¡Bella era virgen!

Nunca se le paso esa posibilidad por la cabeza, ya que se suponía que hace cinco años Bella se había estando acostando con su supuesto profesor de baile.

Edward soltó una carcajada sin humor alguno.

Ya no sabía que creer; pero algo era seguro, quizás Bella lo engaño, pero nunca se acostó con Mike. Pero… ¿Y las fotos que recibió en su despacho unas semanas antes de casarse?

Nada estaba sucediendo como lo planeado.

Edward hizo una mueca.

Después de haber hecho el amor con Bella se sintió tan confundido y arrepentido por como habían sucedido las cosas, que se marcho inmediatamente de la habitación dejando abandonada a Bella. Sabía que Bella se había sentido herida al dejarla sola, como si lo sucedido entre ellos no le hubiese importado lo, pero él necesita un tiempo a solas para pensar en cómo cambiarían las cosas de aquí en adelante.

Necesitaba respuestas, y había una sola persona que podía ayudarlo a encontrarlas, y esa era Tanya.

Pago lo que había bebido y salió del bar hacia su coche, pero al darse cuenta que estaba demasiado mareado como para manejar, decidió ir en un taxi.

oOoOoOoOoO

Mientras tomaba su martini, Tanya recorría con la vista su pent-house, había salido muy bien parada del divorcio con Edward y ahora con el trato que tenía con Arol iba a tener mucho más dinero.

Desde pequeña había tenido fascinación por el dinero, claro que eso se lo habían inculcado desde que era una bebe y su gran maestra era su madre, ella siempre había odiado al padre de Tanya por ser en hombre sin dinero y lo peor de todo como decía ella sin aspiraciones para ser un hombre con dinero y poder. Por eso cuando murió fue más un alivio que una pena.

Su madre siempre le dijo:

- Cuando te cases hazlo por dinero nunca por amor; con el dinero puedes hacer lo que quieras inclusive comprar el amor.

Por eso cuando conoció a Edward supo que era su gran oportunidad, pero pasó algo con lo que no contaba: se enamoró de él.

Era una especie de amor enfermizo, una obsesión. Lo quería para ella, solo para ella. Él era el hombre perfecto, era rico, guapo, amable, todo un caballero, pero sobre todo un gran amante.

Tanya soltó una carcajada.

- No sabes lo que te perdiste Bella –dijo con burla Tanya.

Pero a pesar de todo eso y de amarlo, cuando Arol le hizo esa proposición ella la aceptó de inmediato.

Amaba a Edward pero su amor por el dinero era mucho más grande.

De pronto el sonido del timbre la abandonar sus pensamientos.

Qué extraño pensó, no tenía idea quien podría visitarla tan tarde. Se dijo que no podía ser Aro, ya que él siempre le avisaba cuando iba a verla.

- ¿Si? -pregunto.

- Soy yo

- ¿Edward?

- Sí, Tanya déjame subir necesito hablar contigo. –dijo Edward con la voz un poco extraña.

Tanya sonrió.

- Por supuesto querido, sube.

Tanya apretó un botón para dejar que Edward subiera a su apartamento.

- Ha llegado tu hora, Amor –susurró mientras se arreglaba su bata de seda.

oOoOoOoOoO

Cuando Edward llegó al departamento, Tanya lo esperaba sentada en el sofá con su martini en la mano.

- ¿No crees que es un poco tarde para hacer una visita social, Edward? –preguntó Tanya cruzándose de piernas.

- ¿Acaso estás ocupada?, no espera ya se, Aro te está esperando en el cuarto –dijo Edward burlonamente.

- No querido, hoy estoy a tu disposición –de pronto Tanya se dio cuenta que Edward se balanceaba de un lado a otro-. Edward ¿Qué te pasa?, estas bebido –afirmó frunciendo el ceño.

- No, mejor dicho estoy borracho ¿sabes de lo que me entere hoy? –le preguntó yendo hacía donde estaba sentada ella.

- No, pero estoy segura de que tú me lo dirás.

- Bella nunca se acostó con Mike

- Por favor Edward, no me digas que le creíste. Tu sabes cómo es esa mujer de mentirosa –le dijo Tanya con desprecio.

Edward la levantó del sillón, para que quedaran cara a cara.

- Lo creo porque tengo pruebas –Edward soltó un suspiro-. Me acosté con ella y figúrate la sorpresa que me llevé al enterarme de que era virgen.

- ¿Te acostaste con ella ¿Cómo pudiste? –le preguntó Tanya con rabia.

- ¿No me digas que estas celosa, Tanya? –le dijo Edward con burla.

- Claro que no ¿Cómo puedo estas celosa de ella?, pero lo que no entiendo es que haces aquí.

- Busco respuestas, está claro que Bella no se acostó con Mike, quizás nunca tuvo nada con él, y alguien planeo todo esto para sepáranos.

Tanya comenzó a ponerse nerviosa, Edward cada vez estaba más cerca de la verdad.

- Te olvidas de un detalle, Mike confesó todo ¿Te acuerdas?

- Si es verdad –Edward comenzó a frotarse la cabeza-. Dios, todo me da vueltas, ahora me acuerdo porque no tomo.

- Creo que debes sentarte –dijo Tanya.

- No. Tengo que volver con Bella, y desenredar todo este asunto.

- Edward no estás en condiciones de manejar –Tanya sabía que Edward no toleraba el alcohol y por eso casi nunca tomaba, la única vez que lo había visto borracho fue cuando Mike le confesó que era amante de Bella.

- No vengo en coche –le contestó Edward cada vez más mareado.

Tanya se acercó hacia él, y le pasó un brazo por la cintura.

- Ven

- ¿Adonde me llevas?

- Ha mi habitación –antes de que Edward la interrumpiera siguió hablando-, se que quieres ir hablar con Bella, pero en el estado que te encuentras no creo que sea bueno.

- Quiero ir con Bella –murmuró Edward mientras Tanya lo dejaba acostado en la cama, para segundos después quedarse dormido.

- No Edward tu no iras con Bella –dijo Tanya mientras desvestía a Edward.

Después de haber desvestido a Edward, se quitó su camisón y se acostó junto a Edward apoyando la cabeza en el pecho de él.

- Eres mío, solo mío –murmuró mientras cerraba los ojos con una gran sonrisa de satisfacción en su cara, ya que lo más seguro era que Edward no recordara nada en la mañana debido a su borrachera.


Y como ven ya Tanya saco las garras y a Edward se le esta cayendo la venda de los ojos esperemos que pronto se de cuenta de las cosas y eliga a la persona correcta

como ven les gusto ya la verdad esta saliendo y esperemos que todo se arregle muchas muchas gracias a todas las personas que han leído el fic me emociono 70 rw. esperamos llegar a los 100 antes de que acabe, dejen comentarios dudas y corajes ( contra Tanya ) no se los guarden luego les salen mas arrugas y eso no queremos nos leemos pronto diviértanse mucho las Quiero a todas bye