¡Hola otra vez! Cuánto tiempo ¿Verdad? Siento no haber podido escribir… es que tuve unos problemas que ahora no me apetece recordar y era bastante difícil escribir… reconozco que tal vez la longitud del capítulo no es mucha pero… intentaré escribir más antes de irme de vacaciones ¿vale? Aún así espero que os guste… no sé si tendrá mucha comedia pero… bueno… lo he intentado…

Como siempre todos los personajes son de JK Rowling, La Warner y cualquiera que haya pagado sus derechos…

Bueno, ahí va… espero que os guste… si no tendré que dedicarme a otra cosa…

Aio!


La voz de ella aún resonaba en su cabeza mientras intentaba dormir "mi mejor amigo" ¡Merlín¿Cuándo iba a enterarse esta chica de que estaba completamente enamorado de ella? Se dio la media vuelta en la cama. Seguramente las posibilidades, dada su actual condición, serían prácticamente nulas ¿verdad? Volvió dar otra vuelta en la cama. Porque a ella no parecían interesarle las chicas. O eso es lo que él había visto. Aunque mirándolo por otra parte… había que ser totalmente sinceros… él tenía la misma capacidad de observación que la pata derecha de su mesilla de noche. Claro que… estando en Howgarts y siendo ellos unos magos… Volvió a dar otra vuelta. Se iba a volver loco si seguía por ese camino. Se tumbó boca abajo para poder ahogar un grito de desesperación. Una lucecita se iluminó de pronto en su cabeza ¡Debería habérselo dicho antes de hacer toda esta serie de tonterías! Seguramente si hubiese hecho gala de la valentía propia de un Gryffindor, ahora no tendría que estar pensando qué narices iba a hacer para dejar de usar sujetador. Volvió a ahogar otro grito. Y otro más. Y otro. Para ser más justos estuvo como unos diez minutos llamándose idiota a pleno pulmón. Después de calmarse volvió a reflexionar. Lo de que Hermione no le hiciese caso era malo… más que malo pero bueno… y, aunque tardase siglos, iba a encontrar una forma de volver a ser el Harry de siempre y confesarle sus sentimientos. Pero había una cosa que era peor… muchísimo peor. Algo que ni en un millón de años hubiese pensado que le iba a pasar. Le gustaba a su mejor amigo. Y a su peor enemigo. Merlín. Casi podía imaginarse a los dos peleándose por salir con él.

En definitiva, su vida era un completo desastre. Se tumbó boca arriba y pateó un par de veces buscando una forma de desahogarse. Al final se resignó; por mucho que lo intentase lo que tenía que pasar iba a pasar así que… ¿para qué comerse la cabeza? Inspiró con fuerza y cerró los ojos para intentar dormir.

La primera clase de la mañana era pociones y, después de un desayuno cargado de miraditas por parte de cierto pelirrojo y un par de un rubio, bajaron como siempre a las mazmorras.

Hay que ver que éxito tienes – comentó Hermione en voz lo suficientemente baja para que sólo ella pudiese oírla – sólo te falta un moreno – sonrió – tal vez pueda presentarte a alguien… - le guiñó un ojo.

Bueno… - sólo faltaba que quisiera presentarle a si mismo… esa sí que sería digno de verse - ¿Sabías que eres una bromista? – comentó casi sin ganas.

Aunque no te lo creas no me lo suelen decir a menudo – volvió a reír – ya hemos llegado – anunció con resignación.

Bienvenidos a la mazmorra del vampiro – susurró Ron acercándose a Chris – No te preocupes – le pasó el brazo por los hombros – si él intenta acercarse a ti yo mismo le clavaré una estaca – le guiñó un ojo.

Eh… - ¿qué demonios estaba pasando¿desde cuando su amigo era tan lanzado?

Estate quieto pobretón… haces que se sienta incómoda ¿no lo ves? – el mismísimo Draco Malfoy se puso a su altura apartando bruscamente a Hermione que le miraba como si fuese un bicho repulsivo al que iba a aplastar de un momento a otro - ¿A que ahora te sientes mejor? – había retirado el brazo de su amigo pelirrojo sustituyéndolo inmediatamente por el suyo propio.

La verdad es que… - no pudo seguir con su frase ya que el profesor de pociones estaba frente a ellos con una mirada bastante extraña.

Vaya, puedo ver que tiene buen criterio señor Malfoy – le dirigió una mirada de aprobación – lástima que sea de Gryffindor aunque… no se puede tener todo en esta vida ¿verdad? – le guiñó un ojo sin que nadie se diese cuenta y entró en el aula.

Yo no digo que no tengas buen gusto Malfoy pero – Ron estaba furioso – si no le quitas esas asquerosas zarpas te las arrancaré – le miró directamente a los ojos.

Prueba – le sonrió de medio lado con malicia.

¿Piensan quedarse ahí todo el día? – Snape justo había llegado en el momento en el que Ron se lanzaba sobre Draco - ¿Algún problema señor Malfoy? – preguntó mirando directamente al pelirrojo que a duras penas podía controlar la rabia.

No profesor – sonrió ampliamente dejando ver sus dientes blancos y alineados – sólo estábamos conversando ¿verdad? – miró a Ron que en seguida desvió la mirada – lamentamos haber hecho que saliese… las damas primero – el rubio se apartó para dejar la entrada libre a Chris – bonito culo – le susurró cuando entró. ¿Así que ese era el motivo de algunos chicos para dejar pasar a las chicas? El caballerismo había muerto.

Muy… - intentó encontrar una palabra que pudiese calificar el comportamiento de la serpiente pero no pudo, ya que el profesor seguía esperando – amable – casi deletreó la palabra. Esperaba que ese tonito que había elegido le diese a entender a ese lo que pensaba de él pero… o era tonto o se lo hacía.

Tú si que eres amable – tenía serias dudas pero seguramente se trataba de las dos cosas… pobres padres… tener un hijo así no podía ser bueno para fardar delante de todos sus amigos – preciosa – bendita paciencia.

Weasly ¿piensa entrar o no? No tenemos tiempo para desperdiciarlo esperando a que su cerebro pueda mandar la simple orden de entrar ¿sabe? – Ron se había quedado estático viendo cómo Malfoy intentaba "levantarle la novia".

Sí – casi como un autómata entró y se sentó al lado de Hermione sin siquiera percatarse de la gente que había a su alrededor.

Cinco puntos menos para Gryffindor – comenzaban a oírse murmullos de desaprobación mezclados con alguna que otra risa de triunfo – si durante todo este tiempo no les ha servido de nada rezongar ¿qué le hace pensar que esta vez será diferente? – inmediatamente cesaron los murmullos – Si no tienen más que objetar será mejor que comencemos con la poción. Aquí tienen los ingredientes ¿creen que serán capaces de seguir las instrucciones o tendremos que volver a llamar a la enfermera para que aplique contra maldiciones en todos los alumnos? – miró a Neville que parecía encogerse lentamente – Supongo que tendré que darles una oportunidad… ¡comiencen!

Tranquilos yo iré a por los ingredientes – Hermione se levantó y Chris la siguió con la mirada. Llegó a la conclusión de que le encantaba el uniforme de verano. Con esa faldita… y esa blusa… y sin túnica… se imaginaba una corriente de aire que agitaba violentamente ese pedacito de tela… y…

¿Estás bien Chris? – oyó la lejana voz de Ron.

¿Eh? – volvió la cabeza para mirarle - ¡sí claro! – después de casi gritar la respuesta prestó atención al rostro amable de su amigo. La estaba mirando como él estaba mirando a Hermione hace un par de segundos. Inconscientemente intentó bajarse la falda.

¡Aquí estoy chicos! – la castaña apareció justo en el momento preciso - ¿me echabais de menos? – sonrió y se sentó en medio.

La verdad es que no – le respondió Ron reposando su cabeza en su mano derecha – podrías haber tardado un poco más ¿no? - ¿qué clase de respuesta era esa? Sabía que sus amigos no podían dejar de discutir pero… de ahí a que le respondiese así… Se preparó mentalmente para ver a su futuro ex mejor amigo volando por los aires… que Merlín y todos sus descendientes se apiadasen de su pobre alma.

Tienes razón - ¿Hermione había dicho eso¿Hermione Granger¿Hermione Jane Granger premio anual? – No le importo a nadie… nadie me echa de menos… - y escondió su cabeza entre los brazos a la vez que se apoyaba en la mesa.

Exacto – respondió una voz inconfundible – Parece que sólo le importas a Potter y como no está pues… estás sola sangre sucia – exclamó Draco mientras sus dos "gorilas" se carcajeaban con él.

¿Quién te crees que eres para hablarle así? – Neville se acercó a ellos y planto cara al rubio. Menos mal que Snape tuvo que salir que si no… - ella le importa a mucha más gente de la que tú te crees insecto…

¡Qué tierno! – Draco puso las palmas de sus manos en ambos lados de su cara – Ahora que no está Potty la defiendes ¿Verdad? – una sonrisa maliciosa apareció en su cara - ¿aprovechando la ocasión eh?

No te importa en lo más mínimo – respondió entre dientes.

No creo que ella piense lo mismo – sonrió – seguro que está enamorada de San Potter – al oír esa suposición Chris casi se levanta de la silla y empieza a dar saltos de alegría.

¿Sabes qué? – la castaña había dejado de llorar y se levantó como un resorte – tal vez Neville me guste mucho más que Harry – lo dijo con tanta determinación que el pobre aludido casi se cae del disgusto.

Bueno – se encogió de hombros – Eso le enseñará a no dejar solita a su novia durante tanto tiempo ¿verdad? – le preguntó a sus gorilas que lo único que hicieron fue asentir como dos idiotas – En cualquier caso el que se acerque a ti perderá – rió el rubio. Harry seguía ahí sentado en medio de todo el escándalo intentando averiguar qué narices le pasaba hoy a todo el mundo.

¡Piérdete Malfoy! – le gritó Neville - ¿Quieres sentarte conmigo Hermione? – le sonrió a la castaña.

Por supuesto – sonrió la aludida y se sentó con él.

Y ahora que el estorbo se ha ido… - Malfoy se acercó a Chris - ¿Qué tal si tú y yo nos vamos a un sitio más… intimo? – ladeó sus labios intentando formar una sexy sonrisa.

¿Te has caído de la cama al despertar Malfoy? – preguntó de repente Ron que ya estaba cansado de ser un simple espectador – Y además creo que te has dado en la cabeza… pobrecillo… lo único que puedes decir son tonterías…

¿Alguien hablaba contigo comadreja? – contestó con desdén – Porque si no te importa nosotros dos nos iremos al lago – levantó bruscamente a Chris – y no nos esperéis al menos en un par de horas ¿está bien?

¡Oye¿y mi opinión no importa? – protestó la morena.

Por supuesto que importa… iremos a dónde tú quieras cariño – la apretó contra él – no me importa si puedo conseguir lo que quiero… - menuda mirada le echó… casi parecía lanzarse sobre ella.

Perdona pero ella es mi amiga e irá con quien me de la gana ¿entiendes? Y, si no te importa – la retiró de los brazos de su enemigo – ella se viene conmigo al lago… Vamos – no dio dos pasos cuando se dio cuenta de que alguien le agarraba de la túnica por detrás.

No te atrevas a ignorarme – replicó Draco entre dientes – Ella es mía – y comenzaron a pelearse delante suyo.

No puede ser… - susurró Harry mientras veía cómo sus dos compañeros comenzaban a empujarse – Merlín… ya sabía yo que esto podría llegar a ocurrir… pero no tan pronto…

Es mía – le pelirrojo propinó un empujón al rubio

Es mía – replicó el integrante de la casa de las serpientes.

Es mía

Es mía

Parecen dos niños pequeños peleando por un dulce – se quejó Harry - ¿Dónde está Hermione para arreglar esto? – la buscó por toda la clase con la mirada hasta que llegó al rincón en el que ella, junto con Neville, estaban conversando. Un momento… ¿por qué se movían así¿acaso estaban discutiendo¿Hermione y Neville? Eso no podía ser cierto, así que se acercó lentamente dejando a su dos "pretendientes" peleando como dos niños de parvularios por su juguete favorito. Cuando llegó hasta ellos lo único que quiso hacer fue arrancarse los ojos. Delante de él se estaban besando… ¡la chica que quería con locura se estaba besando con uno de sus mejores amigos! Eso no podía estar sucediendo… tenía que ser una pesadilla - ¡Hermione sepárate ahora mismo de los labios de Neville! – ellos seguían a lo suyo - ¡Hermione¡Hermione¡Hermione!

¿Qué te pasa? – Snape se acercaba por detrás y le sujetaba los hombros - ¿Eh? – ahora le estaba zarandeando suavemente para que dejara de gritar el nombre de su amiga castaña - ¿Se puede saber por qué me estás llamando? – de repente la voz de su profesor más odiado cambió hasta convertirse en la calmante voz de su mejor amiga - ¿Chris?

¡He dicho que la sueltes! – se incorporó bruscamente intentando recuperar el aliento.

¿Quién tiene que soltar a quién? – preguntó confundida Hermione - ¿Estás bien? – se sentó a su lado en la cama – Sólo ha sido una pesadilla… no te preocupes ¿vale?

¿Una pesadilla? – Harry seguía sin saber exactamente dónde estaba; sólo podía ver una y otra vez el beso de Hermione y Neville a cámara lenta.

Exacto – sonrió la castaña – sólo eso – la abrazó y comenzó a acunarla para calmarla.

Una pesadilla – repitió al tiempo que cerraba los ojos y disfrutaba de los brazos de su mejor amiga alrededor de sus hombros. Sintió su aliento chocar contra una de sus orejas mientras que su voz conseguía meterse debajo de su piel.

No ha pasado nada malo.

Nada malo…

Sólo era una pesadilla…

Eso…

¿Estás mejor? – se separó de ella para mirarla a los ojos.

Sí – sonrió totalmente despejado – Muchas gracias – no pudo resistir el impulsó y la besó en la mejilla. Se separó un par de milímetros y, sin acordarse de su actual situación y movida por la vista hipnotizante de sus labios, la besó. Hermione lo único que pudo hacer fue mantener los ojos muy abiertos y los labios muy apretados. Después de unos cinco segundos de estupor, la castaña la empujó sin miramientos.

¿Qué demonios crees que estás haciendo! – le preguntó al tiempo que se alejaba de ella - ¿Por qué?

¿Qué? – el empujón le había dejado desorientado.

¿Por qué me has besado! – la acusó.

¿Besado? - ¡Merlín¿Qué es lo que había hecho? No había podido resistir la tentación… ¡acababa de meterse en un buen lío! Sabía que debía tener paciencia, acostumbrarse a su nuevo cuerpo y, por encima de todo, no hacer lo que acababa de hacer… Se pasó las manos por el pelo, alborotándoselo con saña. Ahora sí que no había nada que hacer… Si alguna vez hubo una posibilidad, en este momento se había esfumado. Inspiró aire y bajó la mirada. Cuando creyó haber reunido el valor suficiente miró a los ojos de su amiga. Había esperado ver enojo, asombro o incluso compasión. Pero no pudo descifrar lo que ella estaba sintiendo en ese momento. Cerró los ojos esperando cualquier grito o, peor aún, un hechizo que lo convirtiese en algo asqueroso. Espero varios segundos pero no pasó nada. Con mucho cuidado abrió un poco el ojo izquierdo para encontrársela en la misma posición.

Será mejor que nos vayamos a dormir. Aquí no ha pasado nada – casi como un autómata se dirigió a su cama y se acostó sin volver a dirigirle una mirada.

Está bien – susurró aún confundido Harry. Se tumbó para intentar volver a dormir. Cada vez que cerraba los ojos se reprochaba mentalmente su actitud. ¡Cómo podía ser tan tonto! Tan… descuidado. Expulsó un gruñido de frustración y se posicionó boca abajo en la cama. ¿Qué iba a hacer mañana?