-Que el mejor gane esta apuesta- dijo Poseidón.
-Lo haré-
Una vez más la diosa del amor suspiró y aun en contra de sus deseos tuvo que seguir con la encomienda que Zeus le había dado, tratar de arreglar el desacuerdo de Poseidón y Atenea.
Desapareció por un momento de la sala del olimpo para aparecer fuera de la cabaña donde dormían sus hijos.
-¿Madre?-dijo la hija a la que había escogido para esta tarea.
-Querida, guarda silencio te necesito para una pequeña misión- dijo tocando su cabello el cual inmediatamente quedó arreglado.
Mientras tanto...
En la casa Grande los jefes de cabañas estábamos sentados alrededor de la mesa de ping pong como era costumbre, salvo que esta vez la mayoría en pijama y sin mencionar a los Stoll que roncaban sobre la mesa.
Yo seguía sujetando la mano de Annabeth por debajo de la mesa, no quería separarme de ella luego de la profecía.
Mis rodillas temblaban y no podía quedarme quieto mientras esperábamos a Quiron y a Rachel, Annabeth pareció notarlo y me beso para calmarme. Le respondí el beso de inmediato hasta que Clarisse nos sobresaltó a todos.
-¡Consigan una habitación!-estrelló su puño en la mesa haciendo que Travis cayera de su silla del susto.
-Arriba moco andante- Connor se reía mientras ayudaba a su hermano.
-Moco andante ¿Qué no te has visto en un espejo?-
-Héroes silencio por favor-dijo Quiron haciendo presencia seguido de una adormilada Rachel.
-¿Qué sucede Quiron?-
-Sí, ¿Por qué nos llamaste a esta hora?-
-Yo estaba dormido-
-Tranquilos, tranquilos-dijo levantando las manos y colocándose al frente de la mesa.- Los llamé a esta hora porque debemos discutir la nueva profecía-.
-¿Qué?-
-¿Eso no lo íbamos a hacer mañana?- varios replicamos.
-Lo discutiremos ahora porque no quería que los romanos escucharan-
-¿Qué? ¿Acaso no confías en ellos?- saltó Piper a quien no había notado cuando llegué.
-No querida no es eso, es solo que esto es un asunto interno-.
-¿Entonces lo hacemos a sus espaldas?-
-Debemos discutirlo en privado-
-¿O sea solo griegos?-
-Pues la dijo nuestro oráculo, es nuestra profecía-
-No necesariamente- los humos se estaban elevando, Piper estaba cada vez más roja, Clarisse también elevaba su tono de voz hasta que Annabeth intervino, dioses gracias.
Todos la miraron en cuanto habló y fue como si Piper hubiera usado su hechizo vocal, inmediatamente todos se calmaron.
-¿Qué ninguno se ha puesto a pensar en la profecía?-
-Pues claro-
-Me refiero a su significado-
-Explícate Chase-exigió Clarisse
-¿Rachel puedes repetir la profecía? Línea por línea por favor- dijo tomando el control de la discusión.
Rachel estaba por abrir la boca cuando Piper volvió a interrumpir.
-Ellos no deben saber que nos reunimos pero ¿No es como si los traicionáramos?-
-¿Crees que ellos no están haciendo lo mismo que nosotros?-nadie había notado al señor D parado en la esquina de la habitación.
-¿De qué habla?-
-Mira por ti misma Mculy- se hizo a un lado para dejar a la vista un enorme espejo en la pared en el cual se veía a los romanos sentados en círculo, claramente teniendo la misma discusión que nosotros.
-¿Acaso ese noviecito romano tuyo te invito a SU reunión?-
Mi amiga bajó la cabeza rindiéndose ante ese argumento y quedándose callada el resto de la noche.
-Annibel continua-
-Rachel- dijo Annabeth mirando a Piper con tristeza.
-Una apuesta entre antiguos rivales- comenzó Rachel.
-Esos podrían ser griegos y romanos-
-Problemas traerá a su progenie-
-Ahí claramente está hablando de dioses-
-Amores puestos a prueba y nuevos romances surgirán-
-Afrodita esta sin duda metida en esto-
-Una ayuda divina puede no ser tan ayuda-
-Sigo pensando en Afrodita-
-Sentimientos liberados dicha y desgracia traerán-
-De nuevo-
-Y al final solo uno la apuesta ganará-
-Vuelve a los dioses pero ¿Quiénes son?-
-¿Los tres grandes?-
-Zeus y Poseidón-
-Zeus y Hades-
-Poseidón y atenea-
-Ares y Hefesto-
-Podría ser cualquiera- dijo Quiron
-Entonces ¿Qué hacemos?-
-Esperar ¿Que no es obvio?- dijo el señor D, a mí me pareció que ocultaba algo pero tratándose de Dionisio podría no ser nada.
-No podemos hacer nada más, ni siquiera pensar en una búsqueda.-concluyó Quiron, hubo un raro intercambio de miradas entre él y el dios del vino a su lado que a nadie le pasó inadvertido.
-¡Largo! ¡Todos a sus cabañas!-nos ordenó el señor D mientras cubría el espejo con una sábana, los romanos hacía tiempo que se retiraron.
-A dormir héroes-
-Pero...-
-Nada de peros Annabeth-
-¿Qué haremos entonces?-
-Por ahora mantener los ojos bien abiertos, descansen- salió de la habitación dejándonos a todos extrañados y algunos molestos (Clarisse) por haber perdido el tiempo.
Piper salió corriendo antes de que alguno pudiera acercársele, Annabeth intentó seguirla pero la detuve.
-Creo que necesita estar sola- dije tomándola de la mano y caminando hacia la cabaña seis.
...
Annabeth se fue a dormir con un nudo en su garganta después de despedirse rápidamente de Percy en la puerta, Malcom salió en cuanto Percy puso sus labios sobre los de ella (tu guardián llegó dijo Percy antes de salir corriendo).
Todo lo que habían dicho en la reunión resonaba en su mente...no confiamos en los romanos...a sus espaldas... que dioses habían apostado.
-Afrodita-dijo luego de despertar sobresaltada.
-Silencio querida- replicó la diosa en su mente.
-¿Qué quieres?-
-Esos modales Annabeth, búscame en tu escondite con Percy- las mejillas de la rubia se encendieron ante la mención del lugar, tomó sus zapatos y salió ágilmente por la ventana.
Cuando llegó encontró a la diosa mirando las fotografías que tenían ahí.
-Que lindas fotos-
-Gracias-dijo la chica tímidamente
-Querida he venido a prevenirte, tú y Percy son mi pareja favorita y a pesar de todo quiero decirte que estoy de su lado-
-¿A qué se refiere?-
-No puedo decir más linda pero si te digo que ante todo no olvides escuchar a tu corazón-
Se dio la vuelta y comenzó a brillar, Annabeth instintivamente se giró cubriendo sus ojos y lo último que escuchó de la diosa fue.
-Siento mucho lo que va a pasar querida.-
