Capitulo IX

Kagome quien seguía con sus ojos abiertos en impresión, poco a poco se dejaba invadir por esa calidez que emanaba el cuerpo de Sesshomaru. Estaba totalmente sorprendida, no solo por el hecho de estar así, en esa posición con el, sino por su confesión antes de besarla y porque por primera vez la llamo por su nombre y no humana o sacerdotisa como solía hacerlo.

Lentamente Kagome cerro sus ojos y se entrego al beso por completo, pues era algo que también deseaba, muy en sus adentros ella deseaba a Sesshomaru, tanto como el la deseaba a ella.

Su delicadas y blancas manos recorrieron la espalda desnuda del Youkai, haciendo que el se estremeciera al contacto. Por su parte el con una de las manos que se apoyaba en la cama recorrió el contorno del cuerpo de Kagome, y lo acaricio. Bajando por su estrecha cintura, delineando sus curvas hasta llegar a su pierna. Subió un poco el atuendo de Kagome dejando a la vista su pierna y la sobo y dejo rastros rojos por donde sus uñas pasaban.

Es tan dulce-pensó Sesshomaru y dirigió su mano hasta la espalda de Kagome levantándola un poco para que su pecho chocara con el de el y poder sentirla mas cerca de lo que ya estaba. Kagome tenía sus manos entrelazadas en los cabellos plateados de Sesshomaru y los acariciaba. El dejo de besar al boca de la joven y paso al cuello de ella, mientras los besaba dejaba marcas de succión en el… ella era lo que tanto había querido. Pero también era algo increíble porque Kagome era una humana… como podía ella satisfacer las necesidades de un Youkai tan poderoso como Sesshomaru.

Al diablo con eso- dijo en un murmullo y continuo acariciando el cuerpo de Kagome mientras lo saboreaba. El por primera vez intentaba ser delicado no quería hacerle daño.

Y cuando se disponía a quitarle esa camisa de seda que tenia Kagome algo interrumpió el momento. Un estruendo, una explosión en la cercanía… demasiado cerca por así decirlo. Entonces Kagome empujo a Sesshomaru y se levanto de la cama agitada.

Se miraron por un largo tiempo, hasta que Sesshomaru dio paso para acercase pero se detuvo con las palabras de Kagome.

No te acerques- exigió y bajo su mirada, sus ojos se llenaban de gotas con olor a sal… lágrimas.

Sesshomaru no le importo lo que ella dijo y dio un paso mas, entonces un campo de protección rodeo a Kagome.

Sesshomaru por favor no juegues conmigo- suplico ella, estaba llorando.

Sesshomaru se sorprendió ante la petición de Kagome- yo no he pensando en jugar contigo en ninguno momento- contesto.

No mientas, eres igual a el.. A tu hermano…- dijo ella su cuerpo temblaba.

No me compares- dijo Sesshomaru con enojo y acercándose mas.

No te acerques, no te quiero lastimar.- Kagome se ahogaba estaba demasiado agitada- tu solo quieres una noche conmigo, para utilizarme y obtener lo que quieres, bien me dijiste lo que quería Yue conmigo, pero también puedo pensar que eso es lo único que buscas en mi- dijo ella y se alejaba rumbo a la puerta.

No!-grito Sesshomaru- yo no jugaría contigo- aclaro- simplemente me he enamorado de ti, eso estaba en mi destino y lo he aceptado- dijo el.

Acaso- Kagome fue interrumpida.

Si Kagome, ese Youkai de cabellos plateados que viste en la pintura era yo… nuestro destino era encontrarnos y enamorarnos… tal como lo Tsukino de aquella mujer- finalizo Sesshomaru.

Mientes!-grito Kagome.- todos me buscan por mis poderes- ella lloraba y salio del cuarto dando un portazo.

Yo no- dijo Sesshomaru en un susurro.

Pero después arrugo el entrecejo. – ya vera esa humana que nadie juega con Sesshomaru y lo compara. Ya le enseñaré que ella es mía y yo soy de ella- dijo finalmente con enojo y se fue a dormir.

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Sesshomaru difícilmente pudo dormir l anoche anterior, aun sentía el aroma de Kagome en sus sabanas y piel… y aquel sabor tan dulce de su boca aun estaba en los labios del Youkai.

Se levanto y se puso su armadura, se disponía a salir del cuarto, para buscar a Kagome y aclarar las cosas. Pero la puerta se abrió, Rin traía su comida.

Buenos días señor Sesshomaru- dijo la niña sonriente.

En donde esta la sacerdotisa?-pregunto igual de cortante.

Se preocupa por ella- rió Rin para sus adentros- lady Kagome se fue muy temprano a la aldea de los territorios del oeste.-respondió dejando una bandeja de comida en una mesita.

Y que hace tan lejos?-pregunto Sesshomaru.

Al parecer apareció una de esas piedras que esta encargada de cuidar y le pidieron ir a luchar con unos demonios- dijo de nuevo Rin sentándose en la cama y meciendo sus pies, pues estos no alcanzaban el suelo.

Y con quien fue?-pregunto.

Con ese joven alado que vivía aquí mucho antes que nosotros- respondió finalmente- señor Sesshomaru iré al jardín a jugar- informo la niña y se fue corriendo.

Maldito Yue!- maldijo- Kagome aun no percibe que el esta muerto- apretó sus puños, pero no la buscare- se dijo.

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Estas seguro que es esta dirección?-le pregunto Kagome a Yue.

Si, adelante esta la aldea- dijo el joven alado mientras bajaba un poco el vuelo.

Huele a Sesshomaru- pensó el Youkai.- pero no totalmente, no es suya todavía.

Las horas pasaron y ya Kagome había llegado a la aldea, sano a algunos aldeanos heridos y elimino a demonios débiles, pues eso era lo único que habitaba la zona.

El terrateniente te llama- dijo Yue posándose al lado de ella.

Kagome se levanto y camino alejándose lo más que podía de Yue. Pero al pasar por su lado percibió algo.- Yue- dijo ella.- no siento su aura de demonio- lo miro examinándolo pero el emprendió el vuelo de nuevo y se alejo.

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Kagome entro a un gran cuarto en donde estaba sentada una princesa y un hombre.

Lady Kagome- dijo el hombre.

Me han dicho que desea hablar conmigo- dijo ella dejando el arco a un lado

Hace unos días, he encontrado en mis territorios una piedra de color rojo, es algo extraño para nosotros pues nunca habíamos visto algo así y nadie la ha podido tocar pues esta se vuelve fuego.- dijo.

Y me han llamado porque creen que yo puedo hacerlo- comento Kagome.

Si, usted con sus poderes de sacerdotisa podría tomarla y purificarla- la princesa hablo- por favor lady Kagome- rogó.

De acuerdo- acepto- iré a buscarla.- y con una reverencia se retiro del lugar.

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Kagome estuvo en ausencia por más de 3 días, no había noticias de ella, nadie la había visto desde la vez que hablo con el terrateniente y la princesa. Sesshomaru caminaba por enojo en todo el castillo y había ido a los territorios del oeste a buscarla, pero no percibía nada, ni su aroma o su aura de pureza.

En donde esta metida esta mujer?- se pregunto.

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En una cueva a la salida de la aldea, Kagome se encontraba dormida, bueno más que dormida estaba inconsciente, todo ese tiempo había estado en esa cueva, purificando la piedra de fuego. Era algo predecible que se le seria difícil, puesto Kagome nunca perfección la técnica en el paraíso de las aves de fuego. Y este elemento siempre fue su enemigo.

Estaba agotada, casi no podía mover su cuerpo, no tenia fuerzas ni para levantarse, así que decidió estar ahí por un tiempo mas y no exponerse a ser atacada y perder la piedra que tanto trabajo le costo purificar.

Tenia quemaduras en sus manos y brazos, rasguños en sus piernas y cuello y atuendo de sacerdotisa estaba deteriorado.

Kagome abría sus ojos con pesadez, esa era la quinta noche que dormía en esa cueva, tenia que salir y terminar de purificar la piedra, pues aun necesitaba de más concentración.

Se levanto lentamente, apoyando sus manos en el suelo, para tomar impulso, no sin antes buscar su arco que estaba destruido y una sola flecha que era lo único que le había quedado.

A lo lejos veía claridad, ahí estaba la salida. Por fin regresaría a casa.

Como me gustaría que Sesshomaru me estuviera esperando- pensó.

Por un momento el corazón de Kagome se acelero, y paso una de sus manos por sus labios.- su sabor se ha borrado- dijo.

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Las figuras de una mujer con traje de exterminadora, un hombre de monje, un pequeño zorro y una gata de dos colas, hacían esperando para recibir sus órdenes.

Vaya… vaya- dijo Inuyasha entre risas- que buen trabajo Kagura.

No me felicites, sigo órdenes- contesto la mujer.

Lista para el ataque?-pregunto Inuyasha.

Si, he dejado la piedra de fuego en el lugar que me dijiste, y hemos vigilado a Kagome todo este tiempo, será fácil destruirla- comento.

Y Sesshomaru?-Inuyasha estaba muy interesado.

No sabe donde esta, hemos puesto un campo de protección, así no percibe ni a su aroma o aura- contesto.

De acuerdo, entonces… mis queridos amigos, pueden partir y no regresen sin ella- exigió Inuyasha.

Los cuerpos solo hicieron una reverencia y salieron del lugar.- que empiece la diversión.- rió para sus adentros.

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Kagome había salido de la cueva, caminaba apoyada de arco roto, sentía que la vida se le iba de las manos, entonces algo la sostuvo de la cintura.

Aquí estas- dijo la voz ronca de un Youkai.

Sesshomaru?-dijo.

Te escondías de mi?-pregunto.

No- contesto Kagome nerviosa.

Entonces para que pusiste ese campo de protección, sino hubiera sido por Rin, no me- Sesshomaru fue interrumpido tomo a Kagome y la alejo del lugar mientras veían como algunos árboles eran cortados por algo.

Que fue eso?-pregunto Kagome en los brazos de Sesshomaru.

Un boomerang- contesto.

Con la mirada Sesshomaru siguió el objeto para saber de donde provenía pero se detuvo y quedo clavado de forma vertical en el piso.

Ese boomerang- dijo Kagome al verlo.

Gusto en verte de nuevo Kagome- dijo la voz de una mujer a sus espaldas.

Sango- pronuncio la sacerdotisa finalmente.

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Los volcanes, trajeron a la superficie una capa de cenizas, mientras la lava luchaba por salir de ellos.

El lado oscuro de Kagome, regresaba a la vida. Ella tenía que apresurarse, y concebir a ese bebe antes que perdiera la vida en una batalla… porque si eso pasaba todo estaría perdido…