Capitulo 9
Estiró un brazo buscando la sábana para cubrirme completó. Cubriéndome la cabeza, me giro al otro lado de la cama. Estaba tan suave... Cuando de repente abro los ojos, recuerdo que mi cama no están suave. Me quito la sábana de encima de mi cabeza y veo que ni si quiera son mis sábanas, estas eran de seda negra y ni si quiera estaba en mi cuarto.
-¡Oh no!
Dije en voz alta. Estaba confundido, no recordaba nada.
Me vinieron algunos recuerdos que estaba comiendo con Matt y nos dirigimos a... ¡la fiesta!
Me asusté y lo primero que hice fue quitarme la sábana completamente.
Por lo menos conservaba mi ropa eso me tranquiliza significa que no me violaron... ¿Cierto?
Escucho el ruido de una regadera, y se dejó de escuchar. Pareciera que la fueran cerrado.
¡Entré en pánico!
Agarré lo primero que vi, que era un libro en una mesa negra al lado de la cama. Aún seguía sentado en ella, agarré el libro fuertemente en una mano preparado para lanzarlo, viendo como la manilla de la puerta se movía lentamente. La puerta se abrió. Y salió un chico de piel blanca como la porcelana de cabellos negros húmedos me imagino que por la ducha. -Light despertaste - dice mirándome de reojo para dirigirse al armario, él llevaba una bata de baño blanca amarrada a su cintura.
Yo sólo miraba que hacía. ¡¿Cómo sabía mi nombre?!
No me di cuenta de cuando me empezó a mirarme fijamente, aún lejos de mí. Cerca del armario. -Quítate la ropa-Dijo en un tono serio.
-¡¿QUE?!-Me asuste y sonroje. No sabía quién era este tipo. Pero me quería ¡Coger! Le lancé el libro que tenía en la mano. Él cómo acto de reflejó lo esquivo con la mano y el libro paro al suelo.
Me dio miedo.
Me paré de la cama y veía la puerta del cuarto como mi única salida. Él se fijó que la veía y la bloqueó poniéndose en la puerta.
-Cálmate Light ¿Si? Te dejaré ir apenas te calmes- me decía en tono neutral.
-¿Quién me asegura que después no me follaras? ¡¿Y cómo rayos sabes mi nombre ?!-Dije a la defensiva, no me iba a engañar.
-Sé tu nombre porque Mello nos presentó anoche, en la fiesta- Me tranquilizo un poco que dijera Mello, sé que él me presentaría a alguien en quien confiar- Además no te cogería, a menos que tú lo quisieras, claro.
Lo dijo tan normal y serio.
Y si me había tranquilizado un poco ¡Con eso me alteró!
-¡Claro que no!- Dije algo sonrojado y molestó por lo que acababa de decir.
-Entonces no tienes nada porque temer- Sé llevó un pulgar a los labios mirándome aun en la puerta- o ¿Si Light?
¡Me arte de sus estúpidas indirectas! Que para mí eran más que directas.
-Si en verdad conoces a Mello -Dije aún dudoso- dime aunque sea tu nombre.
-Ryuzaki, llámame Ryuzaki- Decía con su tono frío, mientras... ¡¿se desamarraba la toalla?!-¿Y sabes Light? no tienes porque cambiar los temas cuando te sientas incómodo.
¡El cabrón de Ryuzaki lo decía por cómo evite su indirecta!
-No, no temo porque no te deseare y ¡Puedes no quitarte la bata de baño por favor!-Lo dije justo a tiempo. Él estaba a punto de abrir la toalla.
-¿Por qué no? Somos hombres Light, todo lo que yo tengo, tú ya lo has visto- Me decía serio, pero estoy seguro que sé burlaba de mí.
-Sí pero no quiero que lo hagas, por lo menos delante mío no. Y ¿Ese era el motivo por el que me pediste que me quitará la ropa?- Lo miraba retadoramente aún no me convencía.
-No. Te lo dije porque hueles a alcohol- Se volteó dirigiéndose al armario de nuevo, agarrando una ropa-Toma. A juzgar por tu reacción, seguramente querrás cambiarte en el baño. ¡Ryuzaki se burlaba de mí! Me tenía molesto aunque lo de que huelo alcohol es cierto, apesto hasta desde lejos. Me provocaba darme mejor una ducha de una vez.
-Las toallas están en los cajones del baño-Me daba la espalda cerrando la puerta.
Quedándome sólo en el cuarto sorprendido.
¿Pero cómo? ¿Cómo había hecho para saber en qué estaba pensando, sin sí quiera decírselo? Aun pensándolo. Me metí en la tina del baño aunque era tan grande que parecía más bien un jacuzzi. El baño era todo en cerámica gris. Era bello. Me relaje intentando no pensar.
Una vez me vestí con la ropa que me dio Ryuzaki. Llevaba un suéter blanco y unos pantalones holgado no era de mi estilo, pero no podía exigir mucho ¡¿Ni siquiera sé cómo llegué aquí?! Salí del cuarto algo inseguro, miré alrededor y era un pasillo amplió lujoso con varias puertas de blancas. Pensé por un momento más bien que estaba en un hotel de 5 estrellas. Caminaba observando alrededor, sólo admiro los detalles de las decoraciones. Debe ser millonario Ryuzaki para tener todo esto. Llegué a unas amplias escaleras que llevaban al piso de abajo. Parece un inmenso salón elegante, todo esta limpió y pulcro. Y pensar que anoche no pude admirar su hermosura por la oscuridad de la fiesta.
Y ni parecía que había ocurrido una fiesta.
Recorrí varios salones inmensos, de día se podía apreciar mucho mejor la mansión, pasé por un comedor para después llegar a la cocina que era a base toda de madera, muy hogareña y grande. Hay se encontraba ya vestido Ryuzaki, de espaldas revisando la nevera.
-Ryuzaki debo admitir que vives en un lugar muy hermoso.
-¿Eh? Si verdad-Se voltea transformado, tenía los ojos rojos y los labios manchados de algo rojo-Es lo mismo que opinó de ti. Te ves más delicioso a cada momento. Me sonrió ampliamente como un psicótico. Me dio terror, empecé a retroceder y el cada vez se me acercaba.
-No juegues así con nuestro invitado, Beyond- Miré, y el que hablaba era un chico cabellos blancos y algo bajo de pijama blanca, que entraba a la cocina.
-Tuviste que llegar justamente cuando me estaba divirtiendo Near-Se pasó el dedo por los labios para después chupárselo, sonriendo- Sabes mejor cada día mermelada.
Hay entró el que creo que era ¡Ryuzaki el original! Llevaba un suéter blanco a diferencia del tal Beyond que tiene uno negro. Estaba estupefacto mirando a los 3 ¡es que eran idénticos! Sólo por diferencias notarías se distinguen, Beyond por sus ojos y Near por el pelo, y que ambos no tienen el cabello tan espelucado como Ryuzaki.
-No te asustes, somos hermanos -Decía Ryuzaki con las manos entre los bolsillos, dirigiendo al refrigerador- Y sí, soy el verdadero Ryuzaki.
¡Y otra vez me leía el pensamiento!
-Mucho gusto, Near-Me saludó sentado en el mesón de la cocina el alvino, sonriéndome amablemente-Tú debes ser el amigo de Mello ¿no?
-Si - dije sorprendido-¿Lo conoces?
-Near conoce a Mello demasiado bien-Afirmo Beyond, sonriendo de manera pervertida. El alvino se sonrojo a más no poder.
-Eh él y yo éramos amigos, no le hagas caso a Beyond-Intentó mantener la compostura Near.
-Claro... amigos-Dice en tono sarcástico Beyond- Por cierto tú te llamas...
-Yagami Light-Dice Ryuzaki que a todas estas, estaba en el mesón comiendo un pastel sentado en una silla de una posición extraña. Y ahora que me daba cuenta ¿Él sabía mi apellido también?
-Ah -Dijo Beyond como entendiendo, después me miró y sonrió- Tú hermano el de ojitos esmeraldas te estaba buscando creo que a ti o algo.
-¡¿Vino?!
-Sí y me cayó muy bien… -Sonriendo ampliamente Beyond. Me dieron escalofríos, pobre Matt.
- Deben estar preocupados por mi todos- Suspire cansado y me acordé-¡Naomi!
Me miraron los tres confusos por lo que dije. Ignore sus caras para preguntar.
-¡¿Qué hora es?!
-Las 5 -dice Near mirando el reloj de la cocina.
¡Tan tarde! Esta es la segunda vez que me despierto tan tarde. Estoy frustrado, le prometí a Naomi que hoy domingo sería nuestra cita especial. Tengo que ir a mi casa a buscar el regalo, arreglarme ¡y hacer la reservación en el restaurante!
-Me voy –Estaba apresurado.
-¿Por qué tan rápido? -Me preguntó Near curioso.
-Tengo una cita -Dije sin pensarlo mucho.
-Y ¿con quién Light?-Esta vez el que me preguntaba era Ryuzaki parando de comer para observarme.
Lo miré a los ojos algo confundido yo ¿será que se lo decía? No es que me importará la opinión de él. Pero algo en mi interior me decía a mí mismo que no le dijera. -Con una amiga- Dije al final, decidí mentirle, además a él no le importa...
